El fanfic no es que sea especialmente largo. Es que después os respondo tras la polémica de estos días.
Cluv
"¿Te vienes esta tarde al cluv?".
Ese era el mensaje que Ulrich había enviado a Jeremy. Este no sabía a que club se refería, y le sorprendía semejante falta de ortografía. Prefirió esperar a que terminara la clase de la Hertz y preguntarle directamente.
—¿No te acuerdas? Te dije que ya te presentaríamos a los demás chicos —le dijo Ulrich.
—Oh... te refieres a...
—Gays, sí —respondió William, que se había unido a ellos.
—Pues... sí, estaría bien. Y por cierto, "club" se escribe con "b". —le dijo Jeremy.
—El nuestro no. "Cluv" con "V" de "varones" —le aclaró Ulrich—. Para distinguirnos.
Terminaron las clases, pero no fue hasta dos horas después que Ulrich dijo que ya podían ponerse en movimiento. "Es que así hay más ambiente, les he dicho que vayan todos", le aclaró. De forma que salieron de la academia y caminaron unos diez minutos hasta que llegaron a un local.
Toc, toc-toc, PAM, llamó Ulrich. Esperaron, y oyeron abrirse la puerta. Quedó mínimamente abierta. Ulrich esperó y luego abrió del todo. El recibidor estaba oscuro, sólo había una luz hacia la izquierda. Entró, y William hizo un gesto a Jeremy para que le siguiera, entrando él en último lugar.
Jeremy estaba un poco cohibido, no sabía lo que se iba a topar. Y de pronto se lo encontró: una amplia sala iluminada, llena de colchones, una mesa baja, una televisión y un sofá. Y seis chicos. Desnudos. Practicando sexo de diversas maneras. Los reconoció a todos. En la televisión, jugando a la consola, Javier Mora, mientras Odd della Robbia le practicaba una felación. En el sofá, Carlos León estaba leyendo lo que Jeremy reconoció como un doujin yaoi. Encima de él, Hiroki Ishiyama, rebotando sobre su erección, y a la vez, Johnny (no recordaba su apellido) le lamía el miembro.
—Hola, chicos, pensábamos que hoy no vendría... —saludo Javier, girándose para mirar a los recién llegados—. Oh. Le habéis traído.
Todos miraron, y en seguida detuvieron sus actividades para acercarse. Jeremy contempló cómo aquellos cinco tíos desnudos le miraban a él, y sólo por eso empezó a excitarse.
—Chicos, este es Jeremy —le presentó William—. Estos... bueno, Odd va a tu clase, Javier, Carlos, Hiroki y Johnny. Y que no te engañen, estos dos saben más que todos nosotros —bromeó, refiriéndose a los pequeños.
—Ho-hola... —saludó Jeremy, un poco cortado.
—Podríais habernos avisado —bromeó Odd—. ¿Qué tal está?
—Juzga tú... —respondió Ulrich, y sin que Jeremy se lo esperase, tiró de su pantalón y su bóxer hacia abajo. William le quitó el suéter.
—Nada mal... —dijo Carlos—. ¿Y de "acción"?
—Le cuesta un poco arrancarse pero... no me quejo —respondió el alemán, provocando que Jeremy se avergonzara.
—Bueno, ¿y te han explicado lo que hacemos aquí? —dijo Hiroki a Jeremy. Se le veía ansioso por empezar.
—Me hago a la idea... pero si hay alguna norma... —dejó caer el aludido.
—Pues sí... —le respondió Johnny—. Aquí se viene... a practicar sexo. SI te apetece leer, dormir, o echar una partida a la consola... adelante, pero nos permitimos libertad para hacer con el cuerpo de los demás lo que nos apetezca.
—Excepto sadomasoquismo —añadió William mientras se quitaba la ropa. Ulrich también se desnudaba.
—Eso sí, si en algún momento te sientes incómodo, puedes irte sin ningún problema —añadió Odd.
—Y yo que pensaba que eso de la promiscuidad era un mito... —dijo Jeremy, aunque al momento se arrepintió.
—No te confundas, que hay de todo —dijo Javier.
—Pero los heterosexuales también son viciosos —rió Carlos.
William recogió las ropas del suelo y las puso en un montón que había aparte. Ulrich se puso tras Jeremy y le acarició las caderas. Le susurró al oído:
—¿Te ves preparado para esto?
—Creo que sí...
—Pues te dejo en buenas manos... pero eso sí: recuerda que eres mío.
Le dio un ligero azote en el culo, le empujó hacia adelante, y Jeremy de pronto se vio rodeado. Hiroki tiró de él e introdujo su erección en la boca del chico. Éste se sorprendió por lo rápido que se había visto integrado. Era muy bizarro. Pero no tenía tiempo de pensarlo, ya que mientras Hiroki le usaba para aliviarse, Odd empezaba a lamer su pene.
Javier se había sentado, y Ulrich se había introducido su erección. El primero movía las caderas mientras el alemán jugaba al multijugador del Mario Kart contra William, que deslizaba erección dentro y fuera de Carlos. Johnny, a su vez, masturbaba a Ulrich.
Jeremy aún no se creía lo que estaba ocurriendo. Sexo grupal de aquella manera... Sintió ganas de terminar, y le pareció que el miembro de Hiroki se endurecía. Cuando finalmente culminó, sintió los fluidos del pequeño esparcirse en su boca. Odd no se había detenido, y aún realizaba sus "cuidados" sobre el pene de Jeremy.
El "grupo" de la videoconsola fue terminando también, y se movieron. Todos tenían curiosidad por pasar un rato con el nuevo. Carlos se adelantó en pillar a Javier bocarriba, y hacerle chupar su erección. Luego, le separó las nalgas, ofreciéndoselo a Jeremy. Este al principio dudó, pero dilató a Javier y le penetró. Entre ambos dominaron al chico, sin que este opusiera resistencia.
—Bueno, Jeremy —dijo Carlos, como si estuvieran teniendo la conversación tomando algo en un bar—, ¿te esperabas algo como esto?
—Nadie podría —respondió Jeremy—. Pero... está... muy bien... —admitió poniéndose rojo. Se distrajo masturbando a Javier, aunque se esperaba alguna pregunta más del chico.
Johnny penetraba violentamente a William. Odd se apresuró en unirse a ellos sin que le vieran. Se situó detrás del pequeño, y sin dudarlo, le introdujo su erección. El chico gimió un poco. Le había pillado por sorpresa, pero sonrió cuando se dio cuenta de quién lo había hecho.
—¿Todo bien, chicos? —le preguntó Odd, y cuando Johnny volteó la cabeza para mirarle, le robó un beso.
—Ahora que estás tú, sí —respondió el pequeño—. Pero espera... déjame a mi.
Johnny empezó a mover sus caderas. Cuando las echaba hacia atrás, sentía el miembro de Odd deslizarse dentro de su culo. Al echarlas hacia adelante, embestía a William, quien se masturbaba mientras sentía como el pequeño le dominaba.
Ulrich estaba sentado en el sofá, con Hiroki encima de él, rebotando repetidamente sobre su erección, mirándose. El chico siempre se entregaba a él como le apetecía.
—Veo que has enseñado bien al nuevo antes de compartirlo —comentó Hiroki—. Me ha hecho un buen trabajito.
—Eso no es nada... Javier tiene que estar disfrutándolo más —afirmó Ulrich—. Y parecía paradito cuando le conocí, ¿sabes? Pero en cuanto entra en confianza...
Miraron hacia el chico en cuestión, que parecía a punto de culminar. Javier ahora, a su vez, recibía la felación de Carlos, que se había colocado encima de él formando un 69. Jeremy había aumentado bastante el ritmo. Empezaba a perder el control por culpa del placer. La situación era excitantemente surrealista. Finalmente, los tres se corrieron.
Johnny fue el primero en culminar de su grupo, dentro de William. El chico sintió los fluidos del pequeño dentro de él, y cuando puso, se apartó, se puso de rodillas frente a Johnny, y le hizo que le lamiera el miembro. Odd asió a Johnny, y empezó a llevar él el ritmo de las embestidas, muy velozmente. No tardó mucho en terminar a la vez que William. En el sofá, Ulrich sujetaba a Hiroki por las caderas, embistiéndolo, mientras este se masturbaba. Ambos eyacularon en unos momentos, él dentro de Hiroki, y este sobre el pecho de Ulrich.
Esperaron un rato largo, estaban exhaustos. Jeremy estiró la mano. En el suelo al lado del sofá reposaban una película pornográfica (era obvio cuál era el género) y el doujin que antes leía Carlos.
—¿Y esto? —preguntó.
—Lo compramos por Internet —respondió el chico, que descansaba sobre el suelo, bocabajo—, y de vez en cuando, representamos alguna de las historias.
Jeremy estaba impresionado. Ese grupo superaba todas las expectativas de sus fantasías más secretas. Echó un vistazo a la sala. Odd reposaba con el culo hacia arriba. No pudo resistir lo que veía. Se acercó a él, y le penetró. Odd dejó escapar un gran suspiro. Había escuchado la charla de Ulrich con Hiroki, y ahora podía confirmar que tenían razón.
Ulrich y Javier se pusieron enfrente de Odd y colocaron sus respectivas erecciones frente a su rostro. El chico lo entendió y empezó a felar a ambos chicos a la vez.
Un poco más allá, William era abrazado por la espalda por Hiroki.
—Quiero tu culo —le dijo.
—Adelante —respondió William, poniéndose de rodillas. Hiroki empezó a embestirle con cuidado. Carlos se colocó enfrente a William, de espaldas, ofrecido. El chico colocó su erección en el culo de Carlos, y lentamente la deslizó dentro. Debajo de Carlos se colocó Johnny, que se besó con él mientras sus miembro se frotaban entre sí.
Odd ya había culminado. Entre el placer de las embestidas de Jeremy y que este había empezado a masturbarle salvajemente, había acelerado su eyaculación. Aún estaba siendo penetrado por el chico y lamiendo las erecciones de los otros dos. En unos minutos sintió que los tres terminaron. Hiroki terminó dentro de William, y este dentro de Carlos. Él y Johnny aceleraron el ritmo en que sus erecciones se estimulaban mutuamente, y se corrieron también.
Llegó el asalto final. Carlos se movió para tener encima de él a Jeremy, y empezó a penetrarle. A su vez, el primero le comía el miembro a Ulrich, penetrado a su vez por Odd. Frente a Jeremy estaba Hiroki, con la cabeza entre sus piernas devorando su erección. Su culo era atacado por Javier, que le embestía mientras lamía el miembro de Johnny, y este era embestido por William.
Se movieron lentamente, disfrutando de la acción conjunta. Movían sus cuerpos casi al unísono, aumentando el placer. Acariciaron los cuerpos de quienes tenían más cerca, sintiendo su tacto, estimulante, y tardaron bastante más que antes en empezar a correrse, terminando en un estupendo orgasmo grupal final.
Una vez repuestos del acto final, salieron a un pequeño patio interior del edificio. No había nadie asomado a las ventanas, de forma que pudieron usar la manguera para lavarse sin miradas indiscretas. Jeremy estaba realmente satisfecho con aquella experiencia, y esperaba que algo así se repitiera a la tarde siguiente.
Pero para su decepción, cuando llegó al día siguiente, aún no había nadie. Ligeramente decepcionado, se desnudó y empezó a masturbarse mientras veía la película en la televisión, desde el sofá, tumbado bocarriba, pero la falta de un estímulo más "humano" provocó que lentamente cayera víctima del sueño.
No obstante, se despertó después. No sabía si habían pasado unos minutos o varias horas, pero se hallaba ahora tumbado bocabajo, mientras Ulrich le embestía muy lentamente.
—Buenas tardes. Has venido con ganas, ¿eh? Has llegado pronto —le dijo.
—U-Ulrich —dijo, pues le dolía un poco lo que Ulrich le hacía—. Sí... estuvo muy bien.
—Bueno, pues tranquilo que van a llegar —respondió, tumbándose encima de él, sin cesar sus ligeras acometidas—, y hoy, tú y yo vamos a darles caña a todos, ¿de acuerdo?
Antes de que respondiera, se besaron. Ulrich separó ligeramente su rostro del de Jeremy, y alcanzó a oirle decir:
—Ulrich... quiero salir contigo.
—Ay, Jeremy... —respondió Ulrich—. ¿Acaso crees que alguien que no fuera tú podría salir conmigo? —le dijo.
Jeremy sonrió satisfecho y cerró los ojos para disfrutar de lo que Ulrich hacía sobre su cuerpo. Estaba contento, y ansioso de una nueva sesión de ardiente sexo.
Y ahora, al lío.
Primero, no os engañé. Mi intención en su momento era tomarme otro mes de descanso después de lo que ha pasado. Pero en vista del detonazo que tuvo la nota de cierre temporal, me ha empujado a hacer esto. Como nota, estaba enfrascado en la escritura de este one-shot (continuación del de "Compañeros") y lo he completado para explicarme.
El problema que hubo con los reviews no es que fueran positivas o negativas. No sería el primer capítulo que no os ha gustado, qué le voy a hacer, se acepta. Como parece que muchos no lo han entendido, lo vuelvo a decir: el problema han sido sobre todo las formas. Hay dos formas de decir las cosas: la correcta y la incorrecta. Y muchas de las opiniones estaban escritas con malas palabras, es decir, la forma incorrecta. Y hay una diferencia, como dije, entre aceptar una crítica negativa que lo que casi podría ser un ataque personal. Y aunque haya gente que, por la respuesta que me dio, parece que no lo ha entendido, voy a hacer como hago con la gente que conozco en situaciones así, que es ignorarles. Por el contrario, a los que os habéis mostrado más comprensivos y animadores, os lo agradezco de veras.
Tercero (cada párrafo, un punto, aunque no lo ponga), voy a seguir escribiendo. Como muchos habéis dicho, no deben pagar justos por pecadores, pero ante todo es por gusto. Tenía ideas, tengo ideas, y me apetece también que me deis ideas. Habéis visto tres capítulos (y si no, os invito a leerlos) para que empecéis a haceros una idea de lo que podréis ver en posteriores entregas. Sobre todo a los que, cuando vieron el cambio de la primera a la segunda parte, se llevaron las manos a la cabeza.
Cuarto: ¿por qué la universidad? Por el mismo motivo que este fanfic lo he escrito al más puro estilo "doujin shotacon yaoi" japonés: por cambiar. Del mismo modo que escribiré un equivalente en femenino. La historia de la Universidad me da pie a que conozcan más gente, más formas de pensar, haya más dudas y más trama. Dejar al grupo entero en Kadic sólo serviría para tener el "terreno fácil" para practicar sexo, y de eso ya hubo bastante en "Code:Lemon Evolution". Y, cómo se habrá podido ver en los capítulos publicados, los personajes no son menos lascivos, no son menos... ¿guarros? Insisto, han pasado dos años y han seguido como hasta entonces. Y así seguirán. Pero los personajes debían crecer, y tras un año de "asimilamiento" era hora de que empezaran a cambiar y crecer, y enfrentarse a otro tipo de problemas que unos compañeros cotillas.
Quinto, insisto para aquellos que siguen diciendo que no les convence, que debería haber seguido... Ya lo dije, puede haber flashbacks para contar alguna "historia perdida" en el tiempo. Y por otro lado, repito mi invitación para que, los no conformes, escriban su propia continuación. Como decía Sherlock en un episodio de la serie: "Everyone's a critic". Vamos, que la crítica es sencilla, pero ponerse enfrente del ordenador a escribir, no. Yo dedico mi tiempo a pensar tramas, posibilidades, elegir la que mejor resultado puede tener. Y eso a nivel de tramas. La parte del sexo es aún peor, ya que siempre hay ciertos "límites", hay que evitar que queden todos similares... Ya me gustaría a mi sentarme enfrente del teclado, cerrar los ojos, y escribir con soltura diez capítulos diarios. Y luego un libro que se haga best-seller y me haga rico. Pero no es tan sencillo, ni de lejos. E invito a todos a probarlo.
Sexto. El domingo quiero publicar el cuarto capítulo de Code:Lemon Revolution. No lo tenía preparado, quería esperar a las reacciones tras el "piloto"... y se lió la que hemos visto. Me pondré con él, alguna idea tengo. Y sugerencias, acepto siempre, lo sabéis. Asimismo, estoy también trabajandome el fanfic de Sherlock (una ida de olla que se me ha ocurrido) y del mismo modo, como voy a priorizar como vea conveniente, daré más prioridad siempre a CLR que a CL (aunque hay bastantes ideas ya en fila, pero cada pareja tiene que inspirarme una situación para que echen los polvetes).
Séptimo: sigo enfadado. Pero si yo soy bueno en lo que escribo, vosotros lo sois ablandándome. Y que cuando cerré los fics, fue algo así como echar a un hijo de casa, muy doloroso.
Octavo, el domingo más. Intentaré responder tanta review dejada.
Noveno: Lemmon rules! (again).
