Capitulo 36
Kurt estaba nervioso, Blaine y él se encontraba sentados en el aeropuerto, Burt y Carol llegarían en el avión privado de Blaine, y estaba a minutos de aterrizar.
Su padre ya había conocido a Blaine, pero esta vez era diferente, se encontrarían con Carol y Pam estaba ansiosa por conocerlos, era como una presentación oficial de toda la familia. Blaine estaba tranquilo, mirando a través de los enormes ventanales, mientras acariciaba el hombro de Kurt.
La figura de su padre con su bolso de mano apareció por la puerta de abordaje, unos pasos atrás caminaba Carol con su pequeño bolso de viaje, Kurt se puso de pie como un resorte y Blaine lo miro alarmado, dirigió su vista hacia donde miraba su novio y sonrió al ver a Burt.
-Papá.- dijo Kurt caminando hacia Burt.
Este lo abrazo ni bien lo alcanzo, parecía que habían pasado años, cuando en realidad habían sido semanas desde la última vez que se vieron.
-Ya suelta al muchacho.- dijo Carol sonriendo.
Burt se alejo para saludar a Blaine mientras Carol abrazaba a Kurt, una emoción muy grande los lleno a ambos, hacia meses que no se veían, y no se había dado cuenta de cuánto la extrañaba y la necesitaba hasta ese momento. Se separaron y se miraron a los ojos sonriéndose, Carol limpio una lágrima furtiva del rostro de Kurt mientras éste sonreía, se giro para encontrar a Blaine y a su padre mirándolos.
-Blaine, ella es Carol.- dijo Kurt sonriendo.
-Mucho gusto.- dijo Blaine acercándose para saludarla.
-El gusto es mío.- dijo Carol y le dio un gran abrazo.
-Bien, como han estado?.- pregunto Burt.
-Muy bien, tengo muchas novedades para contarles pero mejor será que vayamos a casa, deben estar agotados.
-Oh, no créeme que fue un placer viajar en ese avión, muchas gracias Blaine, es un sueño ese aparato.- dijo Carol.
-De nada.- dijo Blaine sonriéndole.
Los cuatro caminaron hasta la salida, Sanders bajo del enorme auto, que Blaine insistió en llevar ya que estarían más cómodos para viajar, y abrió el baúl para guardar los bolsos, a Carol casi se le salen los ojos al ver la limusina, Burt lo miro y negó con la cabeza, a él le parecía que Blaine era un millonario aburrido, Kurt entro y sonrió, se sentía una estrella de rock viajando en eso.
Ni bien bajaron del auto Carol observo las esculturas de hielo y la imponente mansión de Blaine, estaba alucinada con todo.
-Son ángeles de hielo esos?.- pregunto Carol señalando las esculturas.
-Sí, mi mamá las pidió para una fiesta y aun no se descongelaron.- dijo Blaine mirándolas.
Burt no dijo nada, solo se miraban con Carol.
-Buenos días.- dijo Nick en la puerta de la mansión.
-Buen día.- dijo Carol.
-El es Nick, ella es Carol y bueno ya conoces a mi papá.- dijo Kurt.
Burt sonrió y saludo a muchacho.
-Sube las cosas a la habitación de invitados por favor.- pidió Blaine mientras ingresaban a la mansión.
Carol se quedo mirando el interior, asombrada, Kurt sonrió al verla, al igual que Burt.
-Buenos días.- dijo Pam caminando hacia ellos.
-Mamá...quiero presentarte a Burt y Carol, ella es mi madre Pam.- dijo Blaine con una sonrisa.
-Es un gusto señora.- dijo Burt educadamente.
-Buenos días.- saludo Carol sonriendo.
-El gusto es mío, estaba muy ansiosa de conocerlos, Kurt me hablo mucho de ustedes y estaba esperando este momento.- dijo Pam sonriente, mirando a sus invitados. -Desean tomar un café?.-
-Si claro.- dijo Carol.
Pam tomo del brazo a su hijo y los cinco caminaron hacia la cocina donde conversaron de todo un poco, Kurt le conto a su padre y a Carol sus nuevos planes, participaría en la promoción de la nueva temporada de la firma de Blaine y Pam, Carol estaba feliz al igual que Burt, Pam insistió en mostrarle la mansión a Carol, le mostró sus rosales y su colección de té, Burt sonreía porque su esposa estaba encantada y sería difícil hacerla volver a Ohio.
-Estoy seguro que no querrá volver.- dijo Burt.
-Quédense unos días más, estoy seguro que mi madre le mostrará todo New York, y además Kurt los extraña mucho.-
Burt miro a su hijo, que estaba hablando con Carol y Pam, los tres sonreían mientras Kurt les mostraba su estudio.
-Es muy feliz, y eso es gracias a ti.- dijo Burt.
-Es lo que deseo, que sea feliz, lo amo y quiero lo mejor para él.- dijo Blaine mirando a su novio con amor.
-Y ese...comercial...o publicidad que hará para tu marca, fue idea tuya?.- pregunto Burt.
-No, de mi mamá, pero a él le gusto la idea, así que lo acompañare, si es lo que él quiere, voy a apoyarlo.-
Burt asintió con la cabeza, estaba seguro que Blaine no dejaría que Kurt se expusiera de más, o pasara un mal momento.
-Cuando era un niño quería ser actor, cantante, modelo, y yo tenía miedo, no quería que se involucrara en ese mundo, no sabía si podría protegerlo de los riesgos que siempre rondan en ese ambiente, y cuando me dijo que viviría aquí, creí que lo perdería, durante años actuó muy extraño, estaba triste, decaído, siempre creí que trabajar y estudiar era un gran sacrificio, Kurt se estaba consumiendo en ese esfuerzo, y temía por él, ahora, volvió a ser mi niño, ese muchacho soñador, feliz, con ganas de triunfar, y sé que es en gran parte gracias a ti, y eso tengo que agradecértelo.-
Blaine lo miro y asintió con la cabeza, él haría cualquier cosa por la felicidad de Kurt.
-Puedes creer que seremos clientes vip de su firma, en cualquier lugar del mundo.- dijo emocionada Carol a su esposo.
Blaine sonrió al igual que Burt.
-Estamos trabajando en una línea para mujeres, y Carol definitivamente debe probarse la nueva temporada.- dijo Pam sonriendo.
Carol abrió los ojos y asintió feliz.
-Voy a tener que hipotecar el taller.- dijo Burt negando con la cabeza.
Carol lo golpeo con el pañuelo que tenía en su mano y Kurt sonrió, se acerco a ella y la abrazo por la cintura, Blaine lo miraba con ternura.
-Porque no almorzamos afuera.- dijo Blaine.
-Está bien, pero debo cambiarme de ropa.- dijo Carol.
-Yo te acompaño a tu habitación y así buscó mi abrigo.- dijo Pam.
Ambas mujeres salieron rumbo a las escaleras, Blaine sonrió, su madre estaba a gusto al igual que Carol, parecía que se llevarían muy bien.
-Creo que mi madre encontró una amiga.-
-Carol está encantada.- dijo Kurt.
-Y no se moverá de New York.- comentó Burt.
-Y yo tengo entrada para los Meets, para nosotros.- le dijo Blaine a Burt.
-Bien, no me importaría quedarme unos días más entonces.-
Blaine sonrió al igual que Burt, Kurt tenía unan sonrisa de felicidad que nada podía opacar.
...
Luego de almorzar en el restaurant más importante de la ciudad, recorrieron las galerías de New York, Pam les hizo un regalo muy generoso, una cantidad enorme de ropa de diseñador para el matrimonio, todo lo que se probaron y les gusto, Burt estaba seguro que no le alcanzarían sus días de vida para usar tantos trajes, jeans y camisas, y Carol probablemente dormiría con la ropa puesta.
Cuando regresaron a la mansión, los adornos navideños iluminaban el exterior y el interior de la morada, Carol se quedo impactada por la decoración y miraba asombrada.
-Vaya, esto estaba cuando llegamos?.- preguntó Carol a Kurt cuando entraron a la mansión.
-No, Pam llamo a una empresa que siempre les ayudan a decorar, es muy grande la mansión para que lo hagan los muchachos.- explico Kurt.
-Por cierto, tu padre me dijo que Blaine tiene muchos empleados, pero para que están aquí?, que es lo que hacen, ellos viven aquí también, o son invitados?.-
-Mmmmh...Blaine prefiere que vivan aquí, son como su familia, y ellos trabajan en el club con él, de hecho Wes se está ocupando de todo para que Blaine pueda pasar tiempo aquí.- respondió Kurt.
Carol asintió con la cabeza.
-Quien es Wes?.- pregunto ella.
-Es la mano derecha de Blaine, él se ocupa de la agenda de Blaine, de que llegue a tiempo a todos lados, de que en el club todo éste bien, de la seguridad de la casa y de la de Blaine, se ocupa de todo.- explico Kurt.
-René!.- dijo en voz alta Pam.
-Señora.- dijo el hombre caminando hacia ella.
-Oh, querido, puedes llevar todo esto a las habitaciones, que Max te ayude...Max!.-
Blaine río por lo bajo, a Burt le causo gracia también, Pam tenía un tono agudo y parecía un silbido cuando levantaba la voz.
-Señora...-
-Max ayuda a René...donde está el resto de...?.-
-En el auto mamá, deja que ellos se encarguen.- dijo Blaine.
-Bien... desean tomar un café?.- preguntó Pam.
-Si claro.- dijo Burt mirando a su esposa.
-Quieres que te ayude con la cena?.- pregunto Carol.
-Oh!, la empresa que contrate estará aquí en una hora...-
-Has probado pastel de tres quesos?.- preguntó Carol a Pam.
-No.-
-Pues, cocinare el mejor pastel para que nunca lo olvides, es un clásico en las fiestas para mi familia, y ahora que estamos nuevamente juntos y con una nueva familia, me encantaría que conozcan nuestra tradición.- dijo Carol sonriendo.
-Bien...Hace veinte años que no tomo una cuchara, esto será divertido.- dijo Pam con entusiasmo.
Ambas mujeres salieron rumbo a la cocina Kurt sonrió al verlas al igual que su padre.
-Desean tomar el café aquí o en la cocina?.- pregunto Blaine.
-Aquí es mejor, si entro ahí, me tentaré, terminare comiendo algo, y Carol se enojara.-
-Traeré el café.- dijo Kurt.
En la cocina Pam y Carol estaban cocinando, Kurt preparó el café y luego volvió a la sala donde su padre y Blaine hablaban del taller de Burt, tenían una buena relación, lo que a Kurt lleno de alegría.
La noche buena paso entre anécdotas, sonrisas, y mucha felicidad, Wes, y algunos muchachos se habían quedado a cenar, Nick, Jeff y Tom, fueron a la casa de la familia de Jeff.
Era la primera vez, después de la muerte de Finn que tenían una navidad entre risas y felicidad, no era como si no doliera menos su ausencia, pero saber que Carol, su padre y él mismo se permitían volver a disfrutar de las fiestas, lo hacían creer que de algún modo, Finn los acompañaba.
Luego de la cena todos salieron al parque y las luces en el cielo y en la mansión dieron todo un espectáculo, Blaine se acerco por detrás y lo abrazo, él envolvió con sus brazos los de su novio sonriendo, se giro y se besaron unos instantes antes de mirarse y decirse sin palabras, todo lo que en esos meses habían alimentado en sus corazones.
