Capítulo 34: Tú.
-Oye, realmente no eres nada malo dibujando, de hecho eres muy bueno. – Alagaba Yumiko a su compañero mientras este comenzaba a hacer un retrato de la chica ante él.
-Gracias, mi padre me enseñó hace mucho tiempo, tanto que… de hecho ya ni recuerdo a que edad inicie.
-Bueno, eso es bueno, y también ayuda el que tomaras las cañas de la última partida a la que fuimos, aunque no sé de donde sacaste el granito para hacer ese lápiz. – Dijo confundida la mujer mientras se rascaba la cabeza por su confusión.
-¡Eh, eh, eh! No te muevas o no quedará bien el dibujo.
-¡Descanso! Prepárense para ser transportados a la cocina.
Una nueva voz de anuncios se presentó ante el joven, una voz que a diferencia de la otra, era más seria y profunda, a pesar de que Yumiko ya la reconocía y parecía estar impacientándose, lo cual le causaba más dudas al adolescente.
-¿Qué sucede, Yumiko?
-¡Yahooo! ¡Al fin vuelven a darnos la oportunidad de ir a la cocina! ¡Yajirushi, comienza a estirarte! Va a ser una gran carrera.
-¿Eh? ¿De qué hablas? Es una cocina, no una competencia.
-¡No, es-!
Antes de que pudieran terminar la frase, ambos fueron teletransportados en un instante a un tipo de habitación gigante, todos montados sobre un caballo y con un saco en la mano, Yumiko y Yajirushi aparecieron en una sola casilla, viendo como a su alrededor aparecían más guerreros, y como ocurrió anteriormente, un pergamino con instrucciones apareció ante Yajirushi, con las indicaciones "Monta a tu caballo y recolecta toda la comida posible, reúnete con tu compañero/a y ¡Disfruten de la comida!"
-¡¿OTRA COMPETENCIA?! – El joven quejumbroso había resultado algo enojón tras haber interrumpido sus actividades.
-Jaja. Todo aquí es una competencia, Yajirushi.
Una cuenta regresiva comenzó nuevamente, y al llegar al número uno, las casillas se abrieron, dejando a los hambrientos jinetes libres, comenzando a correr en una competencia por recolectar comida.
Era un combate frenético, a pesar de que no tenían muertes, pues ningún arma fue teletransportada y los pies de los humanos habían sido encerrados junto con el caballo para evitar que alguien muriera aplastado por aquellos animales.
Todo el mundo enloquecía y se empujaba, frente a ellos habían mesas rectangulares de un enorme tamaño y que estaban repletas de comida que iba a desaparecer tan pronto los humanos llegaran a aquella zona, pues cuando la primera mano tocó la comida, miles de usuarios se encimaban, incluso fueron capaces de separar a Yumiko de Yajirushi, más aun con eso, el chico reunió toda la comida que pudo metiendo cualquier cosa que volara por sobre las cabezas de los demás, dando golpes y cabezazos a quienes intentaran robarle la comida de las manos, cabalgando por entre las mesas, robando todo lo comestible a su paso para después marcharse para reunirse con Yumiko.
El chico se pasó un rato esperando en una mesa, hasta que unos minutos después, pudo ver a Yumiko volver con él con dos sacos llenos de comida hasta el punto que parecería que en cualquier momento se descocería por el peso de la comida.
-¡Perdón por la espera! – Se disculpaba la chica al mismo tiempo que colocaba las bolsas en la mesa y comía de la pierna de un pavo a la naranja.
-Se nota que no tenías hambre. – Dijo sarcásticamente el muchacho, revisando las bolsas y su contenido.
De la nada, nuevamente una mano golpeo a Yajirushi, haciendo que cayera dentro de la bolsa, preocupando gravemente a Yumiko, su comida y su amigo estaban lastimándose dentro de esa bolsa.
-¡Yaji-! ¡AMIGO, PERDÓN! – Nuevamente Tailesku había aparecido en escena, siendo el causante del incidente que acababa de pasar pero solucionándolo al sacar a su compañero de la bolsa, con una pierna de pavo en la boca y un pedazo de queso en el ojo.
-¡Mi comida!
Antes de que Yajirushi pudiera responder con enfado, risa o alguna otra emoción, quedó petrificado al momento que limpió su ojo y pudo ver como no muy lejos de su mesa, una silueta conocida se recargaba en un pilar del lugar, Woodcutter alzaba su máscara para comer una barra de chocolate.
-Él…
-¿Yajirushi? ¿Estás bien, amigo?
-¿Yaji?... ¿Qué te pasa?
-¡Tú… tú!
Sin dudarlo por un segundo, el adolescente corrió en contra de su objetivo, golpeándolo en el rostro, agarrándolo por el cuello de su abrigo y golpeando su rostro con su frente, rompiendo nuevamente su máscara para después tomar uno de los fragmentos de su máscara y ponérselo frente a su cuello.
-¡Por tu culpa perdí a mi grupo!
-¡Yajirushi cálmate!
-¡Suéltame!
Dos guardias salieron y les apuntaron con sus lanzas, pero aun así, esos dos individuos no dejaban de luchar, Yajirushi mantenía su expresión de odio, pero un golpe por parte de los guardias fue lo que dejó inconsciente a Yajirushi , solo para después ser arrastrados hasta otra ubicación.
Las horas pasaron y finalmente el humano despertó, con sus manos arriba de su cabeza, atadas e inmóviles, con su objetivo frente a él, ambos habían sido encerrados en aquel lugar, Yajirushi y Woodcutter, al ambos estar inmóviles, el humano simplemente decidió permanecer en silencio.
-… ¿Por qué me odias?
-¿A qué te refieres? ¿No es obvio?
-No para mí… tú tal vez lo sepas perfectamente… pero yo no sé de qué hablas…
-La aldea Creeper, chicas mobs, una guerra ¿No te suena?
-No realmente… discúlpame… mis actos fueron… controlados.
-¿Qué quieres decir? – En aquel lugar y por la situación en la que se encontraban, ambos estaban un tanto asustados, ambos odiaban estar de esa manera, limitados.
-Tora me usó, controló mi mente y desde ese momento, lo único que recuerdo es ver un chico con pelo blanco, luego de eso, no recuerdo nada.
-Mmmm… entonces… ¿No hiciste nada por tu cuenta?
-Claro que no, viejo. Yo nunca he querido lastimar a alguien, me han forzado, eso es otra cosa.
-Ya veo… Voy a matar a ese infeliz tan pronto como l-
-¡O-Oye, amigo! No es por presionarte pero… ¿Podrías sacarnos de aquí por favor? Necesito comer algo dulce.
-¿Y eso por qué?
-¡Tú solo sácanos, por favor!
Por aquella reacción, Yajirushi quedó algo alterado, pues el hecho de que el enmascarado le hablara con un tono alterado, lo asustaba ligeramente, haciendo que quisiera salir de aquel lugar.
Yajirushi comenzó a pisar la rodilla de quien le hacía compañía, comenzando a escalar por su cuerpo hasta lograr alcanzar el hacha que este guardaba en su espalda, jalándola en su dirección, clavando la punta en su rodilla pero logrando desenterrarla sin gritar o mostrar su dolor, sorprendiendo a quien lo miraba con una gran impaciencia.
-Aquí vamos. – Aviso antes de cortar las ataduras que limitaban a Woodcutter, liberándolo y esperando a que este le devolviera el favor, teniendo movimiento libre nuevamente a los pocos segundos.
-Ahora, un poco de esto. – Susurró el Ent, abriendo su inventario y después apareciendo con un gran costal del cual extrajo una caja de madera llena de galletas, comiendo cuatro para luego cerrar el estuche.
-¿Y eso por qué? – Aunque para el híbrido enmascarado eso era normal, para su compañero era nuevo y llegaba a causarle un ligero escalofrío.
-Un defecto mío, debo comer algo dulce a diario, sino pues… puede que pierda un poco del control de mi cuerpo y termine por desmallarme luego de hacer una masacre.
-Pues entonces come y- ¿Escuchaste eso? – El oído de ambos comenzaba a recibir sonidos conocidos, susurros, las voces de personas que estaban detrás de las paredes, entre ellas, la voz de Yumiko. – Wood ¿Hay alguna clase de caja en el comedor?
-Sí, una caja de madera puesta al fondo. ¿Por qué?
-Porque ya sé dónde estamos. – Aviso alegremente Yajirushi antes de derribar una de las paredes de su actual prisión, saliendo de la caja que los contenía y cayendo al suelo, llamando la atención de todos por el estruendo que hizo.
-¡Yajirushi! – Gritó Yumiko con una notable preocupación en su voz, corriendo hacia Yajirushi, abrazándolo para después golpear su quijada, mandándolo a la parte de atrás de la prisión de madera de la que acababa de liberarse. - ¡Idiota! ¿Por qué me preocupas tanto?
El aturdido adolescente intentaba formular palabras, pero solo lograba hacer un ruido inentendible, había mordido su lengua gracias al golpe que Yumiko le había asentado, pero las palabras no fueron necesarias, aparentemente la chica había pasado por un momento bipolar, pues no tardó mucho en caminar completamente nerviosa hacia el humano, arrodillándose frente a él y acariciando su cabello mientras una lágrima salía de uno de sus ojos.
-Me preocupe mucho. – Le informó al herido joven antes de acurrucarse en el pecho del mismo, este por simple instinto la abrazo, mirando su cabello y después a su compañero.
A aquellos dos individuos, nada les importaba, eran felices en aquel momento, Yajirushi finalmente sintió algo familiar, aquella chica le daba una cierta esperanza al adolescente, la esperanza de escapar para encontrar a su equipo, aunque todos los demás no lo veían de esa manera, ya que habían hecho un escándalo con los golpes, todo el mundo los observaba fuera de la jaula.
-¿Serán novios?
-¡NO PUEDE SER! ¿Yumiko ya tiene pareja?
-¡¿Quién es ese maldito suertudo?!
-¡¿Y ese muchacho quién es?!
-¡Oigan! ¡Fuera de aquí, mirones! – Los reprendía Tailesku, corriendo con su mano de un color rojizo, repartiendo toda una fila de bofetadas, aprovechando su fuerza Blaze para causar un mayor temor entre los que observaban a aquellos individuos.
-¡Dejen a estos chicos en paz! – Dijeron dos voces al unísono que saltaron de la multitud.
Nuevos aliados aparecían, esta vez, un chico y una chica salían a intentar darles algo de protección, la chica armada con una oz y el chico armado con una espada de diamante.
La chica era algo que casi nunca se veía en aquel lugar, pues esta era una mob más, una araña de cueva, de altura un metro con cuarentaisiete y de quince años, ojos verdes esmeralda, cabello azul marino con las puntas rojas largo que llegaba hasta su cintura, bien proporcionada, con un cuerpo delgado pero con curvas notables al frente y al final de su espalda, usando una diadema similar a la que Moon usaba, con adornos de ojos verdes en ella; su vestimenta era una chamarra negra con capucha, sin cierre y con el diseño de la cara de una araña de cueva en el medio, unos shorts de mezclilla verde cortos eran los encargados de adornar la parte inferior de su cuerpo, con los bordes del mismo levantados por el tiempo y un tanto desgastados, aparte de tener unas calcetas negras que cubrían hasta sus muslos y por último, un par de zapatillas deportivas de color rojo cubrían sus pies.
-¡Ah! Natsuki ¿Tú también viniste a ayudarlos?
-Si son amigos de Tail, son mis amigos también, Gil. – Respondió la araña de cueva mientras apuntaba su oz hacia la multitud para hacerlos retroceder.
El hombre que acompañaba a la mujer tenía el cabello de color negro, piel clara y ojos verdes, su cuerpo era cubierto por una chaqueta negra con una camiseta blanca por debajo, pantalones militares de color gris, con un cinturón cruzado lleno de pociones y con la funda de su espada en la parte trasera.
-¡Oh, pero si es el chico problema! – Una sádica voz familiar interrumpió la presentación de aquellos individuos, Sakura había vuelto, esta vez con una katana morada en su mano derecha y una bola de fuego en la derecha. - ¡Vamos, vamos! Fuera, mirones. Contaré hasta cinco y quien siga viendo perderá su corazón. Uno.
Con aquella advertencia, no fue necesario pasar del primer número, esa chica tenía una gran fama como una de las asesinas más sádicas de aquel lugar, haciendo que apenas terminara su advertencia, todos apartaran la mirada de la pareja de humanos.
-¿Por qué tantos vinieron a ayudarnos? – Se preguntó Yajirushi mientras veía a sus aliados formados en la puerta.
-Muy bien, par de tórtolos. Vámonos antes de que este accidente llame la atención de Tora. – Sugirió Woodcutter al mismo tiempo que comenzaba a salir de su celda.
-¿Tórtolos?
-Jeje. – Esas palabras eran algo que le daba cierta alegría y risa, eso, más la inocencia de su compañero. – Todos piensan que somos novios.
Luego de un embarazoso momento en el que Yumiko bromeó un poco con los sonrojos del humano, todos se reunieron en una mesa para comer, algunos ya habían terminado, la mayoría de hecho, los únicos que seguían comiendo eran Yajirushi y Yumiko, el hombre comía un jabalí asado mientras que Yumiko comía de su tiburón de gomita gigante.
-Entonces… ¿Quiénes son ustedes?
-Yo soy Gil.
-Yo soy Natsuki, novia de Tail. – Se presentó la araña de cueva antes de abrazar a su compañero, Tailesku y comenzar a dar una gran sonrisa.
-Ya entiendo, muchas gracias por ayudarnos allá atrás, aunque creo que exageraron… - Les agradeció Yajirushi, rascando la parte trasera de su cabeza por su preocupación. – Tailes, no era necesario golpearlos, ni era necesario amenazarlos de muerte, Sakura.
-Bueno, el miedo a veces es lo único que hace que una persona obedezca. – Se explicó un nervioso Tail antes de que Natsuki besara su mejilla.
-Te ves tan lindo sonrojado.
-Yo solo quería ayudar, no muchos están dispuestos a defender a otras personas. – Se explicó Gil, creando un heroísmo en su personaje ante aquella bondad.
-Pues… yo estaba aburrida… y era una buena oportunidad para cazar un poco. – Dijo una risueña Sakura mientras comenzaba a limpiar la sangre en algunas de sus armas.
-¡NO DEBERÍAS DE ASESINAR AL AZAR PARA EMPEZAR!- La regañó el nuevo miembro del equipo con un tono agresivo, haciendo que Sakura se sintiera algo amenazada.
-¡Cállate! Yo disfruto la vida como quiero. – La sádica chica realmente detestaba que la gente le dijera cómo comportarse, por lo que tenía sus formas de hacer que la gente aprendiera su lección.
Un cabezazo fue suficiente para hacer que el muchacho cayera noqueado al suelo, mientras que la asesina solo sonreía y comenzaba a comer una pierna de pavo que aparentemente ella misma había arrancado de las presas de su cacería matutina.
-Así está mejor.
-Muy bien… un expediente menos que escuchar… Natsuki ¿Podrías decirnos algo más de ti? – Pidió el adolescente humano, mirando a la araña de cueva y al híbrido Blaze.
-Hmmm… ¿Cómo qué?
-No lo sé… es raro ver que una mob esté en un lugar como este, por lo que he visto en el tiempo que llevo aquí, solo utilizan esclavos humanos.
-Oh, bueno… eso está un poco equivocado… - El tono de la chica comenzó a hacerse un poco más triste, mientras que Tailesku comenzaba a abrazar su cintura. – Tora toma prisioneros, no importa qué sean, no importa qué tan importantes sean, los toma. Hay muchos mobs encerrados, la mayoría… puestos en sus juegos para que los humanos los asesinen… de ese tipo de mobs vengo yo; cuando me capturaron, me pusieron a pelear con humanos… pero Tails se negó a matarme… me dejó inconsciente, pero me llevó con él a espaldas de Tora, luego me cuido… logró hacerme lucir un poco más… humana… y con el tiempo pues… como era de esperarse, me enamoré de él…
-La historia de dos tortolos.
-¡Sakura!
-¿Qué? ¿Es malo decir que encontraron amor? Yo no tengo tanta suerte, ninguno aquí es tan sádico o entretenido como para que me interese en alguien.
-Pues tampoco es como si muchos disfrutaran el canibalismo, tortura y desmembramiento como tú lo haces. – Intentaba desanimarla Yumiko mientras esta comía unas cuantas galletas de su bolsa.
-¡Oh, cierto! Tengo que torturar a alguien ahora. ¡Nos vemos!
Y en un momento, la chica de cabello plateado desapareció de la mesa, dejando solamente a una humana, tres híbridos y una mob en la mesa.
-Bueno, la próxima partida inicia en unos minutos… iré a mover unas cuantas cosas, quiero ver que tan fuertes son. – Dijo Woodcutter, retirándose de la mesa y comenzando a sacar una libreta de por debajo de su manga.
-¿Qué vas a hacer?
-Voy a modificar los equipos, los pondré a ustedes seis en un equipo conmigo para asegurarme de algo.
Con esa frase el híbrido Ent se marchó, dejando a todos en un silencio un tanto incomodo que duró hasta que los teletransportaron de regreso a sus celdas, donde Yajirushi continuó el retrato de Yumiko mientras esta comía un pedazo de pavo que habría sobrado de su desayuno.
-¿Qué acaso nunca te llenas? – Se rió el adolescente antes de finalizar su dibujo.
-No sé… la única vez que dije "llenar" o algo así, fue cuando encontré mi bolsa de comida. – Recordó Yumiko antes de que una alarma comenzara a sonar proveniente de sus brazaletes.
-¡TEAM SKYWARS!
En esta ocasión ambos fueron seleccionados para el mismo juego, aunque eso había sido obvio desde que escucharon a Woodcutter decir aquella frase.
-¿Qué crees que Woodcutter querrá hacer?
-No tengo ni la menor idea… pero más le vale que nadie salga herido.
-No lo has perdonado ¿Verdad?
-¡Cinco, cuatro, tres, dos…!
-Aun no…
En un instante, todos aparecieron reunidos en una enorme isla flotante, una casa hecha de dulces y rodeada por otras islas similares.
-Muy bien, es hora de ver qué tan fuertes son. – Anunció Woodcutter, bajando su capucha y mirando al equipo frente a él. - ¿Gil no despertó?
-No, sigue noqueado por el cabezazo que le dio Sakura. – Explico Tailesku, presionando la nariz del dormilón con la suela de su zapato y empujando su cabeza, escuchando un pequeño y extraño sonido al momento de hacer tal acción. – Y puede que tenga la nariz rota.
-Bueno, eso lo pone como el más débil del grupo. Atención, en este mapa hay otros tres equipos de siete o diez personas, atrápenlas, mátenlas, no me importa, muestren lo que cada uno de ustedes vale. Y que alguien vigile a este sujeto, va a morir si no tiene ningún guardia. – Ordenó el Ent mientras desenvainaba un hacha gigante que guardaba en su espalda y se preparaba para atacar.
-¡Yay! ¿Puedo matar a quien sea? – Sakura comenzaba a mostrar su típico comportamiento asesino, mirando a Gil con ojos diabólicos mostrando que tenía un plan para él. – Vas a ser una gran carnada, amigo.
-Tailes… ¿Compañeros, amigo? – Preguntó Yajirushi al Blaze, ofreciendo su mano solo para ver como Tailesku la regresaba.
-Perdón, amigo. Siempre cazo junto con Natsuki. La próxima vez los mataremos a todos juntos.
-Está bien… ¿Yumiko?
Para cuando Yajirushi había girado su cabeza hacia su compañera, la misma ya había tomado uno de los tesoros que venían en los cofres de la isla, un arco encantado que uso para disparar una flecha con una precisión increíble, lanzándola hasta la isla vecina y atravesando el pecho del guerrero y lanzando su cuerpo muerto fuera de la isla.
-Cuenta conmigo, vamos a cazarlos.
Un juego mortal más iniciaba, cada quien comenzó a hacer diferentes planes, Tailesku colocó a Natsuki en su espalda y comenzó su viaje hacia la isla vecina, dando un salto de gigante para llegar hasta su objetivo, mientras que Yumiko comenzaba a atar una cuerda a la próxima flecha mientras ella y Yajirushi subían las escaleras para llegar al techo de la casa. Sakura arrastró el cuerpo de Gil y creó un árbol de dulce en pocos segundos, atando a Gil al árbol y poniéndose en la entrada de la casa para esperar a sus presas, Woodcutter en cambio fue por su propia cuenta, enterrando uno de sus brazos en el suelo, haciendo que creciera una rama gigante hasta la isla frente a él, comiendo una galleta mientras realizaba su viaje y preparándose a para matar al primero.
Cada dúo había elegido una isla en específico, aunque las mismas ya habían iniciado sus planes de conquista, la isla a la que se dirigían Yajirushi y Yumiko ya comenzaba a hacer un puente a la isla del equipo por la parte inferior de la casa, y la isla que habían elegido Tailesku y Natsuki también comenzó a hacer un puente de dulce hasta su objetivo.
El primero en iniciar con su masacre fue Woodcutter, él atravesó a un arquero con su brazo de madera, destrozando su pecho para después enterrar su brazo, haciendo crecer un montón de picos del suelo que atravesaron al siguiente por la espalda, en un segundo, un equipo de diez había sido reducido.
Yumiko y Yajirushi ya se encontraban en el techo de la casa de su isla elegida, pero Sakura les comenzó a hacer señas desde el marco de la puerta de su isla, señales que solo Yumiko pudo entender al Yajirushi no tener conocimientos sobre el lenguaje de señas.
-¿Qué está diciendo?
-Veamos… ella dice… "Dejen que cuatro lleguen a mi isla, yo también quiero matar." – Tradujo la humana mientras terminaba de comer la gomita de tiburón que había guardado desde días pasados. – Y te acaba de llamar idiota.
-Withers, ¿Por qué todos tienen que insultarme?
-Tranquilo, ella se toba muy en serio sus matanzas.
-¡¿TÚ AUN NO TERMINAS DE COMERTE ESA COSA?!
-Las gomitas no se comen, las gomitas se viven, las gomitas se disfrutan. – Se explicó Yumiko mientras besaba la frente de su próximamente difunta gomita de tiburón.
Con aquel grito, el grupo perteneciente a la isla se dio cuenta de su presencia y se dispuso a atacarlos, más Yumiko se limitó a simplemente sacar un escudo de metal que bloqueó un par de flechas que les dispararon, para que después se dejaran caer del techo, cayendo de pie mientras ambos sacaban dos espadas de hierro.
-No es amable interrumpir la hora de comer de una dama.
Todos quedaron asustados ante la tranquilidad de la mujer, quien comenzó a bajar su escudo para después alternar con su compañero, entregándole a él su escudo para después saltar por encima del mismo, enterrando su espada en la garganta del hombre frente a ella y moviendo su espada para decapitar al siguiente, dejando solamente dos humanos libres.
-¿Quiénes demonios son estos sujetos?
Yajirushi inició un ataque de carga contra sus oponentes, chocando sus rostros con la superficie de su escudo para después patear las rodillas de aquellos individuos, destrozando sus huesos y posteriormente atravesando sus estómagos con su espada, enterrando dos navajas en sus yugulares.
-Y solo quedaron los cuatro de Sakura.
El grupo de humanos ya había terminado su parte, ya habían asesinado a cuatro humanos, mirando como otros cuatro escapaban hacia su isla original.
Tailesku y Natsuki ya habían iniciado su ataque, y mantenían el mismo trato con Sakura que Yumiko y Yajirushi. Tailes apretó la cara de uno de los guerreros y quemó sus rostros con sus manos, empujando el cuerpo hasta el suelo para después dejar que Natsuki saltara de su espalda, atravesando con una espada la nariz de uno de los enemigos, empujándola hasta que atravesara su cráneo por completo, jalándola por un hilo de telaraña que había amarrado en el guardamano de la misma, usándola para hacer un ataque giratorio que partió a la mitad a los dos hombres faltantes.
-Wood ya ha de haber terminado su matanza, solo falta que Sakura se divierta.
Todos terminaron su trabajo, los cinco integrantes ya solo miraban a la isla original, esperando a que los equipos se encontraran en el árbol al que Gil había sido atado, resultando en una tregua hasta deshacerse de aquel individuo.
-¿Por qué habrán dejado a uno de los suyos aquí?
-¿Quizá él no les agrada?
-¡QUÉ IMPORTA! Es nuestra oportunidad de venganza.
-¡BUENAS TARDES, CABALLEROS! – Dijo Sakura mientras saltaba desde el marco de la puerta de la casa de dulce, cortando con una espada de rubí las ataduras de Gil, dejando que este cayera de un lado, estrellando su cabeza contra el suelo. – Bienvenidos al espectáculo de esta noche, la obra que estamos por ver se llama "El parche de la destripadora".
-¡A UN LADO, MUJER!
-¿Destripadora? ¡Por favor!
En un parpadeo, el hombre que se había atrevido a burlarse de aquella individua había sido partido a la mitad, salpicando a sus compañeros del líquido carmesí.
-Mmmm… Tienes razón, lo más correcto sería usar un término un poco más… salvaje… ¡Lo pensaré luego de ver mi arte!
Todos sus compañeros volvieron a la isla original, esperando no encontrarse con una escena grotesca cerca de aquel árbol, pero para su sorpresa, casi nada se había movido, ya solo estaba Sakura sentada en una gelatina mientras comía una paleta; el único cambio notable era que la casa ahora parecía más adornada.
-Me sorprende que no hayas teñido esta isla de tu preciado "color carmesí", Sakura. – Se burló Woodcutter mientras cruzaba los brazos y colocaba su hacha en su espalda.
-No te confundas, porque hay cambios. – Dijo risueñamente la chica de cabello plateado, mirando a la casa con una sonrisa traviesa. – Esas tiras de gomita no tenían esas rayas blancas y rojas, los hombres de jengibre tienen una sorpresa adentro, y mi paleta puede sangrar
-… Recuérdame nunca hacerla enojar. – Susurro Yajirushi un tanto nervioso al oído de Yumiko.
-Escuché eso, gracias, lindo humano.
-Bien, no importa, ya todos sabíamos lo sádica que es Sakura. Todos pasaron, la fuerza de cada uno de ustedes equivale a diez hombres o más. Esos sujetos eran asesinos odiados por la mayoría de jugadores, mataban aunque no estuvieran en juego.
-Eso explica por qué…
-¿Los mate? Así es, Yajirushi, yo ya lo sabía. – Aclaró Tailes mientras abrazaba a Natsuki.
-Bien, pero… necesitamos un líder… yo no sirvo, soy un scout o un verdugo. ¿Alguien se ofrece? – Dijo Woodcutter, mirando a su nuevo grupo con una enorme sonrisa.
-¿Qué tal Yajirushi? – Sugirió Yumiko, abrazando y mordisqueando la oreja de su nuevo alimento gigante, un oso de gomita azul. – Él ya ha sido líder una vez.
-¡Yumiko!
-¿Es eso cierto, Yajirushi?
-Pues… sí…pero mi equi-
-Entonces no hay otra cosa que pensar, él será nuestro líder, ¿Todos a favor?
No hubo protesta alguna, todos los presentes alzaron sus manos, incluso Sakura jaló la mano dormida de Gil.
Un momento después de aquella decisión, todos fueron teletransportados de vuelta a sus celdas, dejando con una preocupación y confusión notable al híbrido.
¡PERDÓN! ESTUVE DE VIAJE Y NO LO PUDE PUBLICAR ANTES.
PETICIÓN: Aunque creo que nadie o casi nadie lo hará ¡NO ME PRESIONEN A ESCRIBIR! Afortunadamente esto solo ha pasado dos veces, pero por si acaso, por favor, no lo hagan. Gil y Kevin me han presionado a escribir una pelea o introducir un personaje ¿Qué ganaron? Que considerada el hacer la batalla de uno más corta y que al otro considerara hacer mínima su aparición y que en este capítulo se quedara noqueado hasta el final del capítulo.
LES RECUERDO, COMO SIEMPRE, QUE PUEDEN UNIRSE A LA HISTORIA.
Los requisitos son (Todos de su personaje): Nombre, Raza(s) (En caso de que sea un híbrido) Aspecto, Personalidad, Armas, Aliado/Enemigo, Pareja (Opcional) y Habilidad especial.
Nota: No se puede pedir que alguna de las mobs principales se conviertan en su pareja.
Bueno, ahora sí, con más calmita les digo todo, anduve de viaje, el capítulo estaba listo desde hace mucho pero por el viaje, ya no lo pude publicar, el lugar en el que estuve tenía mala señal, de no ser por mi celular, hubiera estado desconectado un largo rato, pero ya volví, ahora intentaré publicar capítulos más seguidos, y el OVA se atrasó un poquito, pero si aparecerá.
Como siempre les recuerdo de mi página de Facebook: Jesús Dk, misma imagen, fondo de Isshin e Ichigo, ahí aviso de los caps, algún retraso, todo.
SI TE GUSTO EL CAP DEJA UN REVIEW CON TU OPINIÓN, FAVORITOS Y SEGUIR PARA SABER COMO CONTINUA, Y COMPÁRTELA CON QUIEN CREAS QUE DISFRUTARÁ DE ESTA HISTORIA.
¡Nos vemos!
