DECLARO:Que los personajes y la historia pertenece al mundo de The Hunger Games y son de propiedad de Suzanne Collins, su adaptación presentada a continuación es mía. todo sin fines de lucro.


Capítulo 36:

El hielo comienza a correr por el caudal de mis venas y el pulso se me dispara, pero esta vez está lejos de ser por las caricias de Peeta. El sabor amargo llega a mi boca y siento cómo mi estómago se revuelve, sé que si no me controlo vomitaré, así que me levanto y comienzo a caminar de un lado a otro intentando controlar mi respiración, las piernas me fallan y la mirada se me nubla como hace unos instantes cuando entré al escritorio. Me giro a ver a Peeta y sus ojos azul cielo están oscuros, su mirada es dura y no soy capaz de reconocer al chico del pan o al diente de león, sólo veo confusión, miedo e ira en ellos.

- ¿Por qué? – le espetó luchando porque las lágrimas no comiencen a correr por mis mejillas, y la alegría de su compañía sólo ha dado espacio a amargura en mi-

- ¿Cómo voy a saber por qué aparece ahora? – me espeta él pasándose las manos por el rostro y el pelo contrariado, pero asume mal, no quiero saber sobre Gale-

- No, ¿Por qué no me dijiste que estaba acá? –le digo cerrando los ojos para controlar la ira que ahora está comenzando a crecer en mi. Si fuese capaz de analizar lo que siento por un instante y calmarme estaría agradecida, pero las emociones se agolpan por salir disparadas de mi y mis pies están luchando por mantenerme firme-

- Katniss… yo..-

-¿Tú qué? – le digo molesta- ¿Pretendías ocultármelo? – le digo intentando contenerme-

- ¡Claro que no! – dice ofendido- simplemente no sabía cómo hacerlo. Desapareció de tu vida de la nada ¿y ahora vuelve pretendiendo verte como si nada? –dice exasperado-

- Eso lo debo decir yo, ¿no te parece? –le digo molesta- ¿y no que no tenías idea de por qué venía? – siento que cada segundo que pasa todo se pone más complicado- ¿Qué más me estás ocultando, Peeta? – le pregunto sin comprender muy bien lo que pasa. Peeta desaparece de mi vista e ingresa a la casa, pero yo no soy capaz de mover un músculo, los minutos pasan y mis manos comienzan a temblar con desesperación y cuando creo que perderé por completo el control, Peeta aparece con un sobre entre las manos- sé cuánto significaba o significa Gale para ti y yo-

- No, no tienes idea –niego seria y dolida- si lo supieras me lo habrías dicho al instante- le espeto mirando el sobre que tiene entre las manos para luego volver a mirarlo a los ojos.

- ¿Al instante? – suelta con una mofa, una pausa se abre entre nosotros y veo como él también intenta controlar sus emociones- Lo siento… - susurra y comienza a acercarse a mí, estira su brazo para tocarme, pero yo no puedo permitir que lo haga y retrocedo un paso, necesito espacio- Tienes razón, debí decírtelo en cuanto nos vimos, pero no supe-

- ¿Qué es eso? – le digo evitando escuchar sus explicaciones, no quiero que sus palabras me confundan más. Peeta lo medita un instante y veo pasar la duda frente a su rostro y tan rápido como pareció desapareció-

- Cuando saliste de la tienda seguí con mi trabajo, pero volvió a sonar la campanilla de la entrada y pensé que eras tú- explica pasando los dedos por el sobre en blanco- Pero era Gale. – Peeta hace una pausa y observa el sobre arrugado que tiene entre las manos- Me dijo que te diera esto- dice tragando en seco y estirando el sobre hacia mi cuerpo. Primero lo miro incrédula y poco a poco mis dedos se estiran hasta tocar el papel y recibirlo.

- ¿Leíste lo que dice? – le pregunto con un temblor y al fin soy capaz de mirarlo a los ojos-

- No… - suspira- No te voy a negar que casi lo hago… pero no, no lo hice- dice cruzándose de brazos-

- Peeta, déjame sola por favor- digo tragando saliva y ahora las lágrimas corren silenciosas por mi rostro – Peeta susurra mi nombre e intenta acercarse pero lo evito- no, por favor. Necesito estar sola – digo pasando a su lado, subo las escaleras y entro a la casa-.

Katniss desapareció por la puerta y me cayó el alma a los pies al notar que ahora sobro en esta situación. No tengo nada más que hacer aquí, pero aun así pareciera que mis pies están clavados al césped porque no soy capaz de moverme. Han pasado unos minutos que para mí han parecido horas y cuando comprendo que ella no volverá a bajar, sencillamente me doy media vuelta y salgo por el jardín sin siquiera preocuparme por las cosas que he dejado en la habitación de Katniss. No sé en qué estaba pensando cuando reaccioné así, de una manera tan impulsiva, primitiva y posesiva. No es que no me sienta conforme con lo que tenemos con Katniss o que dude de lo que ella siente por mí, pero no puedo evitar pensar en si esto es completamente real, si lo nuestro es real. Hemos vivido prácticamente una luna de miel, los únicos problemas son nuestros días malos en donde debemos sobreponernos a nuestros dolores, pero fuera de ello nada más irrumpía en nuestra relación, ningún Gale que viniera a hacerla dudar de lo que siente por mí.

Katniss es frágil, o por lo menos desde hace un tiempo lo es y sé que la aparición de Gale la hará replantearse todo e incluso lo nuestro, eso es lo que me hace estallar en una ira que no conozco. Sé que el Capitolio hizo un trabajo maravilloso cuando me secuestró, porque aun cuando he estado en terapia desde ello, nunca he vuelto a ser el mismo internamente, debo luchar contra la creciente furia que se desata en mi a momentos, la inestabilidad que me generan algunas cosas que antes creía verdaderas, por ejemplo, el pánico que siento ahora que él está de vuelta. Qué fácil es desaparecer de su vida y ahora volver como si nada. Ahora que está mejor, que ha comenzado a sanar, ahora que maneja sus sentimientos, ahora que está conmigo. ¿Ahora pretende convencerla de que deben estar juntos y que debe mandar a la mierda todo lo que hemos formado? ¡Mierda! Estoy demasiado paranoico.

- ¿Qué te pasa, Mellark? –la voz de Johanna me saca de mis divagaciones y no es hasta ese instante que me doy cuenta de que no he llegado a mi casa, sino a la suya- No tienes buena pinta- dice con el ceño fruncido desde una silla mecedora de dos cuerpos que no había visto- ¿Problemas en el paraíso? –me pregunta cruzándose de brazos-

- Algo así… - digo subiendo las escaleras- ¿Puedo? – pregunto señalando el lugar a su lado y ella asiente-

- Tienes una cara horrenda, así que debe ser importante – dice Johanna mirándome- Soy toda oídos si quieres hablar de ello- apunta encogiéndose de hombros ¿Por qué le quita importancia a su preocupación siempre?-

- Gale Hawthorne. Él y su puta sombra – suspiro dejando caer la cabeza hacia atrás para apoyarla en el respaldo-

- Para ser honesta me había extrañado que el tema no saliera entre ustedes –dice encogiéndose de hombros- Gale ha sido importante para ella y su vida, pero ahora estás tú Peeta, pensé que eso lo tenías claro y que por eso no habían tenido problemas al respecto-.

- Johanna, ¿de qué estás hablando? –le espeto indignado- No ha sido una pelea… o sí. Pero no por lo que piensas- suspiro exasperado, pero logro tranquilizarme- Gale ha vuelto al Distrito- digo al final y al mirar a Johanna sus cejas se mantienen en alto-

- Se pudrió todo- comenzó a reír la morena, pero al ver que mi reacción no era la misma se detuvo- Lo siento…

- Tranquila, no está lejos de lo real. Katniss no quiere verme –Johanna me mira confundida y comienzo a contarle lo sucedido en casa de Katniss, la escena de la carta-.

- Sí que la has cagado, Mellark –dice ella negando con la cabeza en forma de reproche- Lo que no entiendo es por qué no le dijiste todo de una y sin anestesia… –dice girándose para apoyar uno de sus brazos en el respaldo del columpio y mirarme-

- ¡No lo sé! – suelto desesperado-

- A ver… vamos por parte –suspira- hagamos que soy Aurelius –dice rodando los ojos- ¿qué sentiste cuando lo viste?- dice mirándome fijo y seriamente hasta que simula subirse los lentes por el puente de la nariz como hace Aurelius después de hacerte una pregunta y ambos reventamos en risas- dale, ¿qué sentiste? – me pregunta cuando nuestras risas comienzan a apagarse-

- Primero me paralicé y me puse nervioso, después sentí molestia y rabia- le digo suspirando y la miro a los ojos y puedo ver su compasión- No es justo, Jo. Estamos bien con ella, nos ha costado estar juntos y justo ahora que está todo bien o relativamente estable aparece para ponerle todos patas arriba-

- ¿Tienes miedo de que Katniss sienta cosas por él? –me pregunta ahora menos seria y más fraternal de lo normal-

- Es obvio que siente cosas por él, respeto, hermandad… Aunque viviéramos millones de momentos juntos jamás será como lo fue con él-le digo tragando en seco al reconocer mis miedos a la vuelta de la esquina- Cuando Gale apareció en mi tienda tuve que reprimir de patearle el culo por hacerla sufrir tanto con todo lo que pasó con Prim y por su descaro de desaparecer al instante cuando ella lo necesitaba y ahora aparecer porque ya no se siente amenazado y él está listo para hablar. Es un egoísta que no piensa en lo que significa para ella aparecer, que no piensa en si ella está lista para verlo- suspiro profundamente y me cubro la cara con las manos intentando controlar mis emociones-

- Pero me refiero a que si sientes que él viene a quitártela de una manera romántica, no fraternal, Peeta –puntualiza ella-

- No es secreto para nadie que Gale está enamorado o al menos lo estaba de ella. Es complejo Johanna –suspiro cerrando los ojos para intentar detener la creciente puntada que se localiza justo por detrás de mí ojo derecho- ¿Qué piensas tú al respecto? – le digo sin abrir los ojos-

- Creo que Gale es un cabrón- espeta y yo no puedo evitar sonreír por su comentario- pero aunque sea un cabrón, se merece el beneficio de la duda y también creo que ella necesita verlo para cerrar algunos ciclos de dolor que no ha sellado porque él no estaba cerca-la escucho suspirar y hace una pausa- Está bien que tengas dudas, porque eso significa que la quieres, y es entendible que tu primer impulso fue ocultarle la verdad, eso es muy propio del muto que tienes dentro –susurró- pero al final salió lo mejor de ti como siempre – y al abrir los ojos para mirarla está sonriendo- ¿Cómo te habrías sentido si llegase Gale a golpear su puerta y tú nunca le dijiste nada? Eso sí que no te lo perdonaría – dice asintiendo y yo sé que tiene razón- Está en shock y debes darle tiempo, cuando esté lista para hablarlo o para recordarte que te quiere y recordar que tú la quieres llegará sola, Peeta. Dale tiempo –se encoge de brazos rodando los ojos-.

Se forma un silencio entre nosotros y ya sé que no dormiré porque la punzada en el ojo es cada vez más constante y el dolor de cabeza se va expandiendo. Johanna se mantiene en silencio y sus manos se remueven incómodas, pero no dice nada y luego de lo que parece es su duda, se gira para hablarme.

- Peeta, sé que le dijiste que no… Pero leíste la carta de Gale, ¿verdad? – suelta de pronto Johanna seria y yo ya no sé qué hacer, porque negárselo sé que sería una desfachatez-Lo supuse… -susurra cuando bajo la mirada-

- No quería, pero fue demasiado fuerte. Empecé a sentirme mal y casi pierdo el conocimiento intentando controlarme entre la parte de mí que tenía la necesidad de saber y a otra que luchaba por respetar su privacidad –suspiro sintiéndome fatal-.

- ¿Tuviste un ataque? – me pregunta preocupada-

- Algo así, pero suave – suspiro parándome la mano por el pelo-. Se me nubló la mente y la vista y comencé a temblar como siempre y cuando logré controlarme ya tenía el sobre arrugado en una mano y la carta abierta en otra-.

- ¿Y qué decía? –me pregunta Johanna- ¿porque la leíste, verdad?

- No decía mucho, no le daba explicaciones de nada, simplemente decía que la esperaba donde ella sabía mañana a las 8 de la mañana- suspiro sintiéndome avergonzado-

- Tranquilo, hiciste bien con dársela, aun cuando sabes que él espera verla- una mano de Johanna me aprieta el hombro- ¿en qué piensas? –me pregunta-

- ¿Crees que irá? –le pregunto girando la cabeza para mirarla-.

- ¿Tú que crees que hará, Peeta? –me devuelve la pregunta-.

- Yo creo que irá… -susurro dejando mi cabeza atrapada entre mis manos y mis brazos apoyados en mis rodillas.

- Yo también lo creo… -susurra ella pasándome un brazo por la espalda-


HOLAAAAA! Estoy deseando que no me odien por la falta de capitulo hace más de un mes :'( No tengo ninguna excusa más que estoy de vacaciones y por primera vez en mucho, he salido un montón con mi familia, a eso hay que sumarle que participé de los trabajos voluntarios que hace mi universidad y me fui al sur de mi país a construir para familias con necesidades :D

Bueno, espero de verdad que les haya gustado el capitulo. he recibido un cariño maravilloso y comentarios aún más lindos sobre la historia, NO SÉ COMO AGRADECER TANTO CARIÑO! De verdad son los mejores, me hacen sentir afortunada, talentosa y especial. SON LO MEJOR :') Saludos especiales a Pau y Mari que me escriben por correo, me han llenado de alegría sus comentarios. Para aquellos que quieran hacerlo mi mail es japy . valenchu arroba gmail . com (todo juntito) Me encanta recibir mail, además es más rápido.

ULTIMA COSA! Estoy participando de SYOT más que por apoyar a mis tributos, para que apoyen a las historias y sus autores que son GENIALES. Les dejo los nombres:

Daños Colaterales by Elenear28: Juegos del Hambre N°54, mi chica es Bluedie Sharespot Distrito 8.

El Laberinto del Minotauro by G. Applausse: Primeros Juegos del Hambre, mi chico es Rifferk Jackers Distrito 12.

Causa y Efecto by Alphabetta: Juegos del Hambre N° 76 (Capitolinos), mi chica es Pliam Enkerman.

Insisto, para que apoyen a las historias y sus autoras más que por mi y mis chicos :')

GRACIAS POR LEER MI HISTORIA, MIS DIVAGACIONES Y EXTENSOS COMENTARIOS! LOS AMO

Javi.