BPOV

Ambas se miraron y sonrieron.

-¡Ya, díganme! ¡Hablen!

-Alice y yo pensamos que...-el teléfono interrumpió a Rosalie. Atendí.

-Hola. Residencia Cullen, ¿qué desea?

-¿Isabella?-era el director de la editorial. Stefan.

-Sí, soy yo.-afirme.

-¿Podrías venir a la editorial?

-Claro, ¿quieres que lleve...?

-Lo que tienes escrito del libro.-me interrumpió.

-Iré enseguida.

-Gracias.-dijo antes de cortar.

-¿Quien era?-preguntó Ally.

-Mi jefe, quiere que vaya.-dije antes de terminar de comer mi sándwich.

-Oh. ¿Por el libro?-preguntó Rose.

-Exacto. -respondí antes de ir hacia el comedor. Ellas me siguieron.

-Abby.-le llame y ella se dio la vuelta. Estaba viendo una película de Barbie.

-¿Si, mami?

-No comas muchos dulces...sabes que te hacen mal.

-Si...es que son muy ricos.

-Lo sé, Abby...come muy pocos.

Me di la vuelta hacia Alice y Rosalie

-Ustedes dos, me contaran luego la "famosa" posibilidad.-les dije antes de tomar mis cosas e irme. Conduje en mi auto hasta la editorial. Entre lo más rápido que pude.

-Hola, Leah.

Leah era, supuestamente, mi secretaría pero no me gustaba eso...me hacía sentir culpable en varios sentidos.

-Hola, Bella. ¿Cómo va todo? ¿Y Abby?

-Abigail se quedó mirando una película de Barbie en casa de los Cullen.

-De seguro debe de estar divirtiéndose.

-Por cierto, ¿sabes que es lo que quiere Stefan?

-Quiere hablar contigo sobre varias cosas. Sobre tu libro, obviamente y sobre...bueno...

-Sabes que puedes decírmelo, Leah.-le interrumpí.

-Quiere saber sobre tu relación con el

-Está bien. Gracias, Leah.-dije antes de comenzar a caminar hacia la oficina de Stefan. Toque la puerta.

-Adelante.

Entre y me senté en el asiento libre.

-¿Cómo estas, Isabella?

Él sabía que no me gustaba que me llamaran así...pero aun así, lo seguía haciendo.

-Bien...he aquí.

-Me parece bien. Quiero ver el libro.

Saque mi computadora portátil y se la di. Stefan comenzó a leer y no paró hasta minutos, o media hora después.

-¿Está bien?

-Perfecto.-dijo mientras cerraba la computadora y me la devolvía. La guarde.

-Necesito que me digas algo.-espero a ver si yo respondía pero como no lo hice, siguió.-Quiero saber qué es lo que te motivo a declarar tu relación con Cullen a la prensa.

-Es que ya no nos dejaban tranquilos, ¿sí?

-Podrías habérmelo dicho antes. Para poder hacerlo de otra forma.

-Es que tú no estabas.-me excuse.

-Podrías haberle pedido a tu secretaría que me llamara.

-Su nombre es Leah.

-Aun así, no debiste haberlo dicho a la prensa.-dijo ignorando mi comentario.

-Lo hecho, hecho esta. Además, ¿porque tú tendrías que saber de mi vida privada antes que nadie?

-Pues, porque soy tu jefe.

-¿Solo por eso?

-Sí.

-Stefan, ni siquiera mis padres lo saben, ¿ok? ... ¿Piensas que te lo diré a ti primero antes de que a mis padres?

-Eso no me interesa. Entiende que pudiste meternos en riesgos.

-¿Riesgos?-pregunte incrédula.

-Sí, riesgos.

-¡Por favor, Stefan! Ambos sabemos que esos riesgos son mínimos.

-Es solo precaución.

-Precaución.-susurre para mí misma.-Sabes bien que la prensa solo se fija en nosotros cuando sacamos un libro.

-Pero ahora, nos persiguen.

No le respondí nada.

-Y todo esto empezó ese día.

-Podrías haberme llamado tú.

-Recién me entero.-admitió.

-Vendré cuando haya terminado mi libro.-dije mientras me levantaba.

-Recuerda que el lanzamiento es el mes que viene.

-Sí, nos vemos luego...Y mándales saludos a Vladimir.

Vladimir también era el jefe de la editorial, pues era el hermano de Stefan.

-Eso hare.

Salí de la oficina.

-¿Estás bien, Bella?-me preguntó alguien.

-Si, Seth. ¿Y tú?

Seth era el hermano menor de Leah.

-Aun sigo vivo...

Reí ante su comentario.

-¿Cómo está Abby?

-Bien, en casa.

-Mándale saludos a ella y a Emmett.

-Claro, nos vemos, Seth.-dije antes de darle un abrazo. Conduje nuevamente hacia la casa, donde Edward me esperaba.

-¿Y Abigail?

-Se quedo dormida en el sillón y la lleve al cuarto.-me respondió.

-¿Y tu hermana?

-¿Donde crees que esta?

-¿De compras?

-Sí.

-Genial...

-¿Pasa algo?-me preguntó preocupado.

-No, nada de qué preocuparse.

-¿Segura?

-Sí, no me pasa nada

-Está bien...

-Tengo sueño.

-Mejor vamos a dormir, no creo que Alice vuelva hoy.-dijo mientras me tomaba de la mano y me llevaba hasta la escalera.

Tenía sueño y ni siquiera daban las 9. Eso sí que era raro. En fin, subimos las escaleras y nos acostamos.

-Al día siguiente.-

Desperté gracias a la ruidosa Alice que ya de temprano, estaba haciendo ruido con no se qué cosas. Me vestí y baje.

-Mary Alice Cullen, para ya de hacer ruido.

-¿Te he despertado? ¡Lo siento!

-Si... ¿qué haces?

-Nada...

-Ahora me dirás tu famosa posibilidad... después de que vuelva del baño.-dije mientras volvía a subir las escaleras.

-Claro.-dijo la duende desde lejos.

¡Oh, no! Comencé a marearme. Esto era malo, casi corrí hacia el baño...

E hice algo que no creí que iba a hacer. Vomité. Alguna comida de ayer, los sándwiches posiblemente me hayan caído mal al estomago. Me lave la cara y volví a bajar.

-Es esa la posibilidad.-dijo Alice mirándome.

-¿Qué?

-Dime, ¿qué fue lo que te acaba de pasar?

-¿Tú me vigilas?

-No...pero presiento cosas.-respondió formulando una sonrisa.

-Acabo de vomitar, ¿por?

-¿Y qué crees que sea?

-Los sándwiches que me he comido ayer.

-¿Crees que te han caído mal?

-Si...

-Pues, te equivocas, Bella. No es eso.

-¿Entonces?

-¿Quieres que te lo diga o mejor lo averiguas por ti misma?

Me quede en silencio.

-Mira, Rosalie y yo estamos convencidas de eso.

-¿De qué?

-Bella, por el amor de dios, creemos que estas embarazada.

-¡¿Qué yo qué?


¡Gracias por todos los review, en serio! No saben lo mucho que significa... Y bueno, aquí les traigo este capítulo no tan largo como otros pero bueno, fue lo que salió. Recuerden, el próximo viernes vuelvo a actualizar. Tal vez lo haga antes... si les gustó este cap y hay muchos review (: Besos:3