Conii: Hey! Yo opiiinooo que si hay Bellas humanas, Bellas vampiras, Bellas mitad humanas y Vampiras, Bellas Hadas, Bellas pumas (?) Bellas fantasmas… Bueno todo tipo de Bellas no importa sus ojos! En lo personal no me molesta xD Saludos y Besos! :)
Algo se fortalece.
Este cap va dedicado a toda las chicas chilenas! Animo chicas, todo pasara pronto. Gracias por las que han contestado mis mensajes. Espero recibir respuesta de todos los que mande, no importa si pasa mucho tiempo. Cuidense mucho!
....
- ¿Por qué hace tanto frío? – Le pregunté a Edward acurrucada con él.
- No lo se.- Me contestó abrazándome mas fuerte, se puso de pie, tomó un par de sabanas, cerró las ventanas y subió la temperatura de aire acondicionador. Nos cubrió con las sabanas y me volvió a abrazar haciendo que mi mejilla descanse en su pecho.
El calor pronto invadió mi cuerpo y solté un suspiro de satisfacción. Edward entrecruzó sus dedos con los míos y sonriendo alcé mi rostro para encontrarme con sus hermosos ojos esmeralda.
- Te amo Bella.- Deje de respirar y sentí algo calido recorrerme completa hasta instalarse en mi garganta.
- Edward…- Susurré emocionada, Edward simplemente me sonrió de una forma que jamás le había visto sonreír, tiernamente, amorosamente. Sinceramente feliz.
Pero algo estaba mal en la escena. De repente había demasiado calor. Edward no dejaba de mirarme con amor pero yo me estaba quemando. Algo pasaba, sentía que mi piel estaba en llamas. Me separé de Edward quitándome las sabanas con desesperación.
- Te amo Bella.- Volvió a repetir Edward. Lo miré con pánico el estaba tan calmado.
- Edward. Me quemó.- Le dije abriendo la ventana pero el aire que entraba desde afuera no me traía algún alivio. Todo lo contrario.
- Dijiste que tenías frío. Estabas temblando en mis brazos.- Me dijo Edward mirándome… ¿Asustado?
Algo incandescente me oprimía el pecho y lo único que pude hacer fue llevar mis manos hacía ahí y gritar con dolor.
- ¡Bella! – Alguien me zarandeo violentamente. Desperté aún con el dolor en mi pecho y me llevé las manos hacía instintivamente.- ¡Dios! No has dado un buen susto.- Exclamó Leah soltando mis hombros. Los miré aun un poco aturdida. Seth me miraba asustado y Leah le froto la espalda. - Tuviste una pesadilla ¿No? Te retorcías y gritabas.- Me informó la chica. Me pasé una mano por el rostro terminando de tranquilizarme. Leah tenía razón: Había sido una pesadilla. Solo eso.
- Si.- Dije convenciéndome a mi también.- Tuve una pesadilla, Lo siento si los asusté.- Seth se acercó a mí y lo abracé.
- Me asustaste Bella.- Me dijo el pequeño niño.
- Lo se, lo siento.- Le dije acariciando su espalda.- ¿Mi papá? – Le pregunté a Leah.
- Fueron por un par de cosas al supermercado. Mi mamá quiere preparar el almuerzo antes de que te vayas para que comamos todos juntos.-
Solté un suspiro.
A las siete de la noche, los Cullen me recogerían para ir al aeropuerto. Nos íbamos a New York a pasar navidad y Año nuevo.
- Hey chicos les tengo un regalo.- Dije acordándome de los regalos que tenía guardados en mi closet. Seth saltó de la emoción.- Como no voy a estar en navidad decidí dárselos antes.- Dije estirándome para tomarlos cuatro regalos de el estante mas alto.
Le dí a Seth un auto de juguete que era igual al de Edward ya que me acordaba que le había gustado mucho cuando lo vio y a Leah una blusa que le encantó.
Cuando llegó Jasper la comida estaba casi lista. Jasper iba a dejar su automóvil en mi casa para que Charlie le eche un vistazo de vez en cuando.
Comimos hablando sobre el viaje y Sue me regalo unos aretes muy lindos y papá una cámara fotográfica.
Le di sus regalos y nos despedimos cuando Alice tocó el timbre de la puerta.
- Cuídamelo Sue.- Le dije refiriéndome a mi papá que rodó los ojos.
- Esta bien Bells, Prometo que lo cuidare, nada de jugar afuera sin su suéter, ni caramelos después de las ocho.- Bromeó.
Edward estaba sentado en uno de los asientos traseros de la lujosa camioneta que iba a llevarnos al aeropuerto, me senté a su lado y le di un beso en los labios disfrutando de la pequeña sonrisa que me dedico.
- Adivina Bella.- Exclamó Alice contenta.
- ¿Qué cosa? – Pregunté tomando la mano de Edward entre las mías.
- Papá va a pasar la navidad con nosotros.- Dijo emocionada, Jasper sonrió al verla.- El año pasado no estuvo con nosotros, creo que Esme tiene mucho que ver con este cambio.-
Edward no cambio la posición que tenía, ni siquiera se tensó ante las palabras de Alice sin embargo noté que estaba furioso. Ignoré eso, no quería que el ánimo de Alice decayera.
- Eso es genial Allie.- Le dije y abracé a Edward pasando una mano por su espalda y otra sobre su pecho. Me quedé así un rato y luego recordé algo.- ¿No la reunión era el día de navidad? – Le pregunté a Edward. Él seguía mirando hacía la ventana.
- Carlisle lo cambió, en lugar de reunirnos en las oficinas de Seattle, nos reuniremos en la empresa que hay en New York.- Contestó.
- Me alegro, así no te irás por mucho tiempo.- Contesté.
Después de un rato la actitud de Edward se relajo. Le platiqué acerca de Seth y Leah y el me contó sobre lo que discutirían en la empresa. Parecía muy bien informado, hablaba como un profesional. Ya me imaginaba cuando terminé de estudiar, sería todo un prodigio.
Edward no podía tomar decisiones en la empresa pero su opinión importaba, iba de oyente pero aún así hacía falta su consentimiento y el de Carlisle, ya que este era su tutor, para llevar acabo algo.
Cuando llegamos a New York un chofer estaba esperándonos, una vez mas me sorprendí ante la naturalidad con la que Alice y Edward caminaban hacía los lujosos carros y entraban a el elegante edificio donde estaban sus departamento. Para ellos esto no era nada fuera de lo normal, era algo cotidiano.
Dejé mis cosas en el departamento de Alice. Edward se molestó por que no me quede en su departamento pero aquí no podía simplemente irse, Alice me había dado las llaves de repuesto de su departamento.
- Solo vas a bañarte ahí.- Me ordenó. No le contesté solamente volví a besarlo ya luego vería que haría.
Al día siguiente me desperté antes que Edward, me separé de sus brazos y me dirigí con Alice. Jasper se había quedado en el apartamento de Emmett.
- Bella, vamos a ir a Broadway a comprar regalos y ropa. Me encanta ir, es genial me encanta estar rodeada de tanta gente. Báñate, yo ya estoy lista voy a ir a apurar a Jazz.- La chica estaba entusiasmada así que sin quejarme me bañé y fui a dejarle una nota a Edward.
Después de varios segundos de pensar donde dejar la nota con una risita la pegue sobre su frente. Esperaba que no se molestara.
Salí riéndome levemente y me encontré con Alice y Jasper.
- ¿De que te ríes? – Me preguntó. Simplemente negué con la cabeza restándole importancia.
Me sorprendí cuando Alice nos dijo que un par de guardaespaldas iban a seguirnos todo el tiempo. La verdad casi no notamos su presencia, creo que eso significaba que eran buenos en lo que hacían.
La avenida era impresionante, los enormes anuncios y edificios te hacían sentir muy pequeña y la cantidad de gente que transitaba era increíblemente variada. Todo esto complementado con la fina capa de nieve que daba tintes navideños por todos lados además de los múltiples adornos.
Alice, Jazz y yo nos tomamos muchas fotos haciendo el tonto por todos lados, me estaba divirtiendo muchísimo. Entramos a un montón de tiendas la mayoría eran increíblemente costosas y solo Alice compraba, por mas que insistía en que ella me pagaría.
En un momento de distracción por parte de la mas pequeña de los Cullen Jasper me mostró lo que le había comprado a su novia. Era un lindo collar de oro en forma de corazón.
- ¡Es hermoso Jazz! – Le dije.
- Gracias, en verdad me exprimí la cabeza.- Sabía a lo que se refería, los Cullen tenían de todo.
Regresamos con muchísimas bolsas. Dejé las bolsas en el apartamento de Alice y me despedí para ir con Edward. Entré y me quite el abrigo, ya que la calefacción hacía que me estorbara tanta ropa.
Edward estaba sentado en uno de los modernos sillones de la amplia sala. Me miró y con una sonrisa de lado abrió los brazos indicándome que me acercará me senté en sus piernas y el enterró la cabeza en mi cabello.
- Te parecerá gracioso que cuando abrí los ojos pensé que algo andaba mal con mi vista, solo veía blanco.- Me reí, Edward estaba de buen humor hoy.- ¿Tienes planeado algo mas para hoy? – Me preguntó.
- Vamos a cenar en el Rainbow Room en la noche con Alice, Jasper, Rosalie y Emmett. Ellos llegan en unas horas. Así que pensé que todos podíamos ir antes y pasear por el Rockefeller center* -
El sonrío maliciosamente.
- ¿Vas a patinar sobre hielo?- Me preguntó alzando una ceja burlándose de mí.- Te vas a romper la columna.-
Le dí un ligero golpe en el pecho.
- Si yo caigo tú también.-Le dije sacándole la lengua muy maduramente.
Estuvimos un rato besándonos y entonces Edward tuvo una idea.
- Vamos a dar un paseo.- Dijo sonriendo. Me encantaba este Edward que aparecía de vez en cuando, mayormente cuando estábamos solos.
Edward le hizo una seña al chofer que enseguida nos abrió la puerta, los guardaespaldas en seguida se subieron a su automóvil.
- ¿Por qué tienen que andar con guardaespaldas? – Le pregunté a Edward mientras conducíamos a quien sabe donde.
- No todo el mundo es tan tranquilo como Forks.- Se encogió de hombros.
Tenía una idea rondándome la cabeza desde hace un par de días pero no sabía si llevarla acabo o no.
- ¿Por qué te has ruborizado? – Me preguntó Edward pasando una mano por mi cintura. Me ruboricé aún mas por haber sido descubierta.
- Por nada.- Dije sin mirarlo a los ojos. Edward me miró unos segundos y luego dio el tema por zanjado, algo raro en él.
Edward me llevó al Central park. Caminamos por el gigantesco parque besándonos y al menos yo parloteando sobre un montón de cosas. Alguien llamó por teléfono a Edward y este se alejó. Aproveché para acercarme al Guardaespaldas.
-Disculpe ¿Podría hacerme un favor? – Dije mirándolo con lo que intente sea una cara de suplica.
- Claro que si Srta. Swan.- Me contesto servicialmente el enorme hombre. Saqué la cámara de mi bolso y se la dí. Cuando se descuide Edward tómanos una foto. Tengo la idea de que si le digo que nos tomemos una foto no va a querer.- Dije y me reí. El señor pareció indeciso. Me imaginó por que Edward era muy estricto con ellos.
- Yo me encargo de tranquilizarlo si se molesta.- Le dije, pareció pensarlo un poco antes de asentir con la cabeza. Ví al otro gorila mirarlo reprobatoriamente.- Gracias Sr…-
- Sr. Harrison.- Dijo ante mi duda de cómo llamarlo. Sonreí y le di las gracias de nuevo.
Edward aún hablaba por teléfono. Me pregunté con quien hablaba.
Cuando Edward regresó no me atreví a preguntarle pero no fue necesario.
- Christopher Peyton, trata de convencerme de aceptar su propuesta para la empresa pero no va a funcionar.- Dijo y me guiñó el ojo, no tenía idea de quien era ese tipo pero al menos ya sabía que había sido una llamada por trabajo.- Casi siempre intercede por los Masen.- Sus abuelos.- Siempre escucho sus propuestas y si son buenas las tomo y si no las rechazo.- Dijo con ese tono profesional que lo hacía ver tan maduro y mayor.- Trato de separar las cosas, es mejor para la empresa.-
Edward me habló sobre sus planes para después del instituto, él no iba a ir a una universidad. Iba a tomar posesión de la empresa e iba a contratar maestros para aprender lo poco que no sabía sobre el funcionamiento y como aprovecharlo. El no necesitaba la universidad como me había dicho "Esto soy yo desde que tengo uso de razón"
Nos quedamos parados en medio de uno de los puentes que había en el parque y recogí unas cuantas piedritas para arrojarlas al agua, unos cuantos copos de nieve comenzaron a caer y me coloqué de forma correcta la bufanda de forma que cubriera mi cuello.
Terminé de arrojar las piedras y me volví hacia Edward se veía tan hermoso sumido en sus pensamientos mirando hacía abajo que me acerqué y besé su mejilla. Él sonrió y tomándome de las caderas hizo que me siente en el barandal del puente.
- Me voy a caer.- Le dije riendo y agarrando fuertemente sus hombros.
- Te estoy sosteniendo.- Me dijo su cabeza quedaba un poco mas abajo que la mía. – Ponte los guantes.- Me dijo, lo obedecí poniéndome los blancos guantes que tenía guardados en mi bolso y el hizo lo mismo. Tomó mi rostro entre sus manos y me besó larga y suavemente.
Edward me gustaba muchísimo y este Edward el que aparecía cuando estábamos en paz y solos me encantaba en exceso.
No me detendría hasta sacarlo de su problema con las drogas y ayudarlo a que sus fantasmas dejaran de atormentarlo
Nos separamos dándonos besitos, sonreí y pasé un dedo por su quijada deteniéndome en su barbilla y deposité un beso en la punta de su nariz.
- Tenemos que irnos.- Suspiré dejando caer mis brazos a mis costados. Edward me tenía fuertemente sujeta por la cintura.
- Ok.- Me ayudó a bajarme del barandal y caminamos tomados de la mano sin hablar, solo con nuestros pasos y los de los guardaespaldas como fondo.
Llegamos al apartamento y me despedí con un beso de él.
- Voy a prepararme con Alice.-
Cuando entré al apartamento de Alice, Rosalie y Emmett estaban ahí.
Nos saludamos alegremente, estábamos platicando cuando sonó el sonido del intercomunicador, Alice fue a ver quien era:
- Toma.- Me dijo con el ceño fruncido confundida, era mi cámara. Me dí un golpe en la frente por mi descuido.
- Se me había olvidado.- Dije riéndome.- Se la di al señor Harrison para que nos tome fotos en el Central Park sin que Edward se diera cuenta.- Dije encogiéndome de hombros.
- ¿Por qué? – Preguntó Emmett.
- Bueno, las necesitaba para mi regalo y no se, tu hermano no parece del tipo que le gusta tomarse fotos.- Dije viendo las imágenes. ¡Eran geniales!
- ¿Puedo verlas? – Preguntó el mayor de los Cullen. Asentí y le dí la cámara.
- ¿Alice tienes una impresora para fotos? – Pregunté mientras Rosalie y Emmett juntaban las cabezas para ver por la pequeña pantalla de la cámara.
Alice dijo que si. Imprimí las fotos y Jasper me ayudó a colocarlas en el complicado y elegante portarretratos que había comprado en la mañana.
Terminando la primera parte de mi regalo empecé a sentirme nerviosa por la otra parte. Quería preguntarle a alguien al respecto pero Alice estaba segura que era totalmente inexperta y Rosalie… bueno ella no parecía ni siquiera aceptar mi noviazgo con Edward.
En momentos así era que necesitaba hablar con Ángela, pero no podía hablarle en este momento.
Después de unos minutos Allie corrió a los chicos para que podamos vestirnos.
Nos bañamos y nos vestimos. Rose insistió en que nos pusiéramos pantalón ya que todo el mundo quería verme romperme la nariz.
Traducción: Íbamos a patinar en la mundialmente famosa pista de hielo del Rockefeller Center.
- Todo el mundo se cae en las pistas de hielo Bella, no se por que haces un drama.- Me dijo Jasper riéndose ya en la limosina que nos estaba transportando.
Edward como siempre que había gente conocida estaba callado y con cara de asocial, aunque esta no era fingida el era prácticamente un asocial.
Apenas bajamos de la limosina las chicas comenzaron a tomar fotos, en el caso de Alice a grabar, había traído una videocámara y estaba grabando casi todos nuestros movimientos. Me senté en una banca junto con Edward a fumar un cigarro.
- Acuérdate que me prometiste no dejarme caer.- Le dije cuando terminé. El sonrió y caminamos de la mano hacía donde estaban los patines.
Tarde veinte minutos en armarme de valor para entrar a la pista. Edward se burlaba de mí hasta que Emmett decidió darme un empujón, Edward me atrapó después de unos segundos en los que anduve sin sentido.
- Idiota.- Murmuró Edward molesto. Patinamos juntos, Edward me tenía agarrada del brazo así evitando que me cayera. Era tan increíblemente extraño ver a un Edward patinando junto conmigo sin ese aura de peligro a su alrededor, aunque como me dijo Rose mas tarde, solo yo no lo veía por que para los demás estaba igual que siempre.
Cuando logré estabilizarme por completo patiné sola y luego me recargué en uno de los barandales, Edward se acercó deslizándose por el hielo de forma elegante. Se detuvo frente a mí.
Sus mejillas estaban rosadas por el frío y su cabello estaba cubierto de unos cuantos copos de nieve que aún seguían cayendo del cielo. Perfección.
- Te ves hermosa.- Musitó mi novio haciendo que mi corazón latiera rápidamente. Edward nunca decía piropos.
Sonreí y acaricié su rostro. Lo besé suavemente apenas rozando nuestros labios y luego acaricié su nariz y sus labios.
La cena en el famoso restaurante fue tranquila. Él local era precioso pero fuera de eso nada lo suficientemente importante para ser contado pasó.
Llegamos a los departamentos casi a las dos de la madrugada pero aún así Alice insistió en darnos los regalos.
Mientras todos iban por sus cosas a sus respectivos departamentos yo llevé a Edward al suyo.
Tomé mi regalo y se lo dí.
- Es… una parte de mi regalo.- Le dije sonriendo. Él me miró unos segundos y luego lo tomó.
- ¿Una parte? – Preguntó con una ceja alzada. Me sonrojé y asentí. Me miró unos segundos especulativos. - Gracias Bella.- Dijo y me regaló una de esas hermosas sonrisas que escaseaban.
Él fue hasta el cajón aún lado de su cama y sacó una pequeña caja y me la tendió.
Lo tomé y lo abrí sintiendo mariposas en el estomago. Era un brazalete de oro con una B grabada.
- No soy muy bueno eligiendo regalos.- Dijo pasando una mano por su cabello sentándose en la cama. Le sonreí.
- Es hermoso Edward, gracias.- Le dije poniéndomelo. Edward abrió su regalo y lo colocó en la mesita de noche.
- Harrison tomó las fotos ¿Verdad? – Preguntó, me tensé.- No es necesario que contestes ya lo se, es nuevo.- Dijo encogiéndose de hombros.
- No, me gusta, es el primer paso hacía un video porno.- Dijo guiñándome un ojo, me reí por la estupidez que dijo y por que le había gustado mi regalo.
Edward rechazó ir a el cuarto de su hermano. Así que solo fui yo.
Pasamos dos horas riendo, intercambiando regalos y pasándola bien. Cuando regresé a la habitación de Edward él estaba acostado viendo la televisión. Me cambié en el baño, nerviosa. Solté un suspiro y me puse el pijama.
Edward fue a la cocina por un vaso de agua y me lancé a la cama. Pasé una mano por el cabello y me mordí una uña.
¡Vamos Bella! ¡Tu puedes! Me dí ánimo.
Tragué saliva y me mordí el labio. ¡No puedo creer lo nerviosa que estaba! ¿Y si lo hacía mal?
No tenía ningún tipo de experiencia y obviamente Edward era más que un experto, yo solo sabía la parte teórica.
Gracias a Dios por Cosmopolitan, si no ni siquiera sabría la teoría
Cuando Edward se recostó de nuevo a mi lado y apagó las luces pensé "Es ahora o nunca"
Nos besamos lentamente me acomodé de forma que quedáramos de frente, el beso fue subiendo de intensidad, le acaricié el cabello y el coló sus manos por debajo de mi blusa de pijama, sus manos se detuvieron al notar que no tenía brassier. Me ruboricé fuertemente y continué el beso para indicarle que no había sido un descuido. Normalmente cuando sus manos comenzaban a subir más de la cuenta yo me separaba.
Sacó sus manos de mi blusa y comenzó a desabrocharla pero me daba mucha vergüenza que me viera por lo que lo detuve, lo aceptó y volvió a meter sus manos debajo de la blusa, el sentir sus fuertes manos acariciarme fue algo tan increíblemente placentero que no pude evitar sotar un débil suspiro. Besé su quijada y su cuello, desabroché los botones de su pijama uno por uno, apenas terminé sus brazos me atrajeron mas cerca y nuestros pecho chocaron, su respiración pareció fallar unos segundos, aun y con mi camisa la sensación era exquisita. Nuestras respiraciones se volvieron erráticas y el beso de Edward se volvió aun mas profundo. Decidí que ese era mi momento para actuar. Dirigí mi mano hacía la erección de Edward que desde hace unos segundos presionaba mi vientre y la acaricié levemente.
Edward soltó un hermoso gemido.
Con el rojo atómico adornando mis mejillas metí mi mano debajo de su pantalón y tomé su dureza.
Edward me miró con los ojos oscuros por el deseo y murmuró.
- Tu si que eres buena escogiendo regalos.-
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* Según tengo entendido no estoy cien por ciento segura, en USA en noche buena (24 de diciembre) no se hace nada especial, especial, la verdadera celebración es el 25 de diciembre.
Ok, Edward y Bella han pasado a la siguiente etapa de la relación jajajaja Mmmm tengo 0 experiencia en escenas sexuales así que no sean muy duras conmigo! Estoy evolucionando junto con Bella! Y al igual que ella pura teoría! jajajajaja
El siguiente cap es la continuación de las vacaciones, les dejo un adelanto! Para las chicas del face, sii es el mismo que deje hace como muchos días lo que paso es que se hizo demasiado largo el cap y tuvo que cortarlo!
Deje que las lágrimas fluyeran manchando la fina camisa de Edward mientras sus manos pasaban por mi cabello buscando reconfortarme.
El olor extraño en su camisa corroboró mis sospechas de que Edward estaba drogado pero en ese momento no me importo, necesitaba sentirme querida, necesitaba sentir que alguien estaba ahí para mí.
Pienso que Edward me abrazaba tan fuerte por que el igual necesitaba lo mismo.
- Odio a tus abuelos.- Le dije con la voz llorosa y el rostro enterrado en el cuello de su camisa.
- Y yo odio a tu madre.- Respondió retirando el cabello que se había pegado a un costado de mi rostro.
Nos miramos a los ojos por varios segundos, los míos rojos por las lagrimas derramadas y los de Edward igual pero no por la misma razón.
- Te quiero.- Le dije, él me miró con profundidad, atrapándome, sus ojos color esmeralda eran un pozo tan profundo y negro que sentías como te absorbían.
Sin aguantar la intensidad y olvidando el hecho de que no me había contestado lo besé amorosamente.
Besooos, déjenme reviews… Si? :) quiéranme un poco!
