Hola a todas!! Disculpen que nos les actualice el miercoles, pero mi Internet se dañó, Me pueden perdonar por ser MI CUMPLE ¿Cierto? 18 años! Por fin la mayoría de edad!! Jaja =D. Los reviews anónimos están en mi perfil!

Disclaimer: Los personajes pertenecen a Stephenie Meyer, yo solo juego con los personajes.


Capitulo 35. Hace un mes

Bella POV

Solo faltaban dos días para volver a Forks, volver a ver a mi padre, estar con los Cullen, los Quileutes, mi mejor amigo Jacob y sobretodo con el amor de mi vida… Edward; estar lejos de él es un pesadilla, lo necesito como si fuera una droga, verlo a través de una pantalla, aunque aliviaba, no se comparaba con tenerlo a mi lado. Estos días me demostraron que sin Edward no podría vivir, siento que algo me falta y sé que solo cuando esté a su lado estaré completa.

Todos los días salimos con mi madre a distintos sitios a realizar diferentes cosas, nos tiene ocupadas hasta tarde, lo que es perfecto porque así no extrañamos a los chicos demasiado; por ejemplo hoy nos llevo a la playa toda la mañana y parte de la tarde. Reneesme se la pasó surfeando y yo recostada sobre una toalla en la arena, leyendo un libro y tomando el sol, recordando que pronto ya no lo podría hacer, aunque en realidad no pase del primer capitulo, pues a cada rato observaba a Nessie, desde que me levanté he tenido un mal presentimiento, siento que algo malo va a pasar y el hecho de que cada vez que volteaba Reneesme me devolvía una mirada algo nerviosa y aliviada al mismo tiempo, me daba la impresión que no era la única con esa sensación.

Llegamos a la casa alrededor de las cuatro de la tarde, nos bajamos de la enorme camioneta de Phil, busqué con la mirada por los alrededores…nada; todo estaba calmado, demasiado calmado para mi gusto; me encontré con la mirada preocupada de Ness y la extrañada de mi madre, les hice una seña con la mano para que no se preocuparan.

Justo antes de atravesar la puerta de entrada, sentí que algo se movía a mi derecha… nada de nuevo "Solo es el viento" Pensé para mi misma; sin embargo cuando entré cerré la puerta con seguro; Phil me vio sorprendido y extrañado yo solo me encogí de hombros y me fui a mi cuarto.

Reneesme seria la primera en bañarse, yo esperé en mi cuarto sentada sobre mi cama, cuando me dejó sola, me levanté de un salto y cerré las ventanas, observando que pronto se haría de noche, quería hablar con Edward para que me tranquilizara, pero si le decía algo sería capaz de tomar el primer vuelo a Phoenix "No seria mala idea" Me respondió mi parte egoísta, me reprendí a mi misma, no podía ser tan egoísta Edward necesitaba un tiempo con su familia a solas.

"No pasará nada, es tu imaginación" Talvez si me lo repetía lo suficiente lo creería.

Cuando Nessie salió del baño y entró al cuarto, me dio una mirada aliviada, suspiramos al mismo tiempo y me fui al baño, me observé en el espejo y suspire de nuevo, negué con la cabeza y me dedique a ducharme, mientras me colocaba el shampoo de fresas, no pude evitar recordar a Edward, siempre me decía que adoraba el olor de mi cabello; con Edward en mi mente, me relajé y pude disfrutar mi baño.

Salí del baño, me cambié y comencé hacer la cena, pues ya eran las seis de la tarde, Reneesme estaba con mi madre ayudándola a escoger con que ropa saldría; René y Phil fueron invitados a cenar en casa de unos compañeros de trabajo de Phil, a nosotras también nos invitaron, pero no quisimos ir, porque entonces no podríamos llamar a los chicos; hice algo rápido unos sándwiches, con jamón, queso, tomate, lechuga y las salsas básicas, los puse en el mismo plato y me fui a la sala Ness, ya estaba allí pues íbamos a ver una película cómica, para ver si nos relajábamos; alrededor de las seis y media Phil y mi madre se despidieron de nosotros y se fueron. Y con ellos se fue mi valentía.

Intenté concentrarme en la película, pero a cada rato miraba por las ventanas preocupada y el hecho de que comenzó a llover, no lo facilitó. Son muy pocos los días en que llueve aquí y justamente hoy tenia que haber una tormenta. Observé el reloj que había sobre una de las paredes, marcaba las siete. Estaba riéndome de una estupidez que hizo el protagonista de la película, cuando el timbre sonó. Reneesme y yo nos vimos extrañadas, pensamos que talvez eran René y Phil que se les había quedado algo y Rene se acordó a mitad de camino, no seria la primera vez, ni la segunda, ni la tercera… detuvimos la película y fuimos abrir ambas, cuando abrí, la cerré inmediatamente…

O intenté cerrarla, pues una pálida mano se interpuso y la empujó fuertemente para abrirla, la fuerza que usó hizo que retrocediéramos varios pasos, Ness estaba detrás de mi, me tropecé por supuesto y caí encima de Nessie, la puerta se abrió lentamente, revelando dos enormes sombras, un rayo cayó en esos momentos iluminando sus rostros y haciendo que Ness y yo retrocediéramos aun estando en el piso.

Cerraron la puerta cuando entraron totalmente a la casa, con la luz de la sala pude observarlos mejor, el primero era un hombre de cabello corto, se veía de color marrón por la lluvia pero yo sabia que era rubio, de tez pálida, cara ovalada, y sus ojos… esos ojos de color rojo me observaban detalladamente, ese hombre era el mismo vampiro que vimos aquel día en el claro. Una sonrisa se comenzó a formar en su rostro, desvié mi atención al otro hombre, que se encontraba a su lado.

Era un poco más alto que el vampiro, mucho más ancho de espaldas, realmente musculoso, su cabello oscuro, que según recuerdo era marrón, le llegaban por debajo del cuello, su piel era morena, mandíbula cuadrada y sus ojos de color marrón que tenían pequeñas franjas de color dorado, estaba viendo hacia el frente pero no me observaba a mí, sino a Reneesme. Al igual que vampiro él estaba sonriendo. Era el licántropo del claro. Los dos estaban vestidos con un suéter de color negro manga larga ajustado y unos pantalones de tipo militar, junto con unas botas de combate negras.

Se quedaron observándonos por varios segundos que a mi me parecieron horas, luego se acercaron a nosotras extendiendo una mano, nuestros cuerpos se tensaron y retrocedimos automáticamente, ellos dieron otro paso y nosotras retrocedíamos, estuvimos así hasta que sentí que Ness se golpeó con la pared, ellos sonrieron nos extendieron las manos nuevamente, ¿Pretendían acaso ayudarnos a levantarnos? Nos quedamos viéndoles en silencio sin movernos. De repente ellos inclinaron la cabeza hacia la puerta como queriendo escuchar mejor, fruncieron el seño al mismo tiempo y su sonrisa desapareció.

Con ese movimientote los medallones que tenían ambos brillaron, llamando mi atención, el del vampiro consistía en una cadena plateada de la cual colgaba una letra V del mismo color, "Vulturis" ese nombre vino rápidamente al mismo tiempo que recordaba aquella conversación que tuve con Carlisle después del día del claro, le preguntamos sobre aquellos que perseguían a los chicos, pues ellos no nos querían decir casi nada para no preocuparnos, Carlisle me mostró ese emblema como el de la familia Real "Vulturi" y si aquel vampiro lo llevaba puesto, significaba que era de la guardia real.

El medallón del licántropo consistía en una cadena dorada, al final de esta un círculo divido a la mitad, de un lado se veía una luna y del otro un sol, Sue me había explicado su significado pero en estos momentos no lo recordaba.

─ De acuerdo ─ Dijeron ambos hombres por su tono estaban enojados.

─ No les haremos daño si cooperan ─ Nos advirtió el licántropo. Nos tendieron la mano nuevamente, Observé a Nessie y ella asintió. Tomamos las manos que nos ofrecían y nos levantaron fácilmente.

─ ¿Quiénes son ustedes? ─ Peguntó Reneesme firmemente. Ellos sonrieron

─ Mi nombre es Demetri ─ Dijo el vampiro, que no me había soltado la mano, se inclinó y la beso, temblé del asco que me produjo. Me liberé en cuanto pude.

─ Yo soy Félix ─ Se presentó el licántropo, besando la mano de Ness. Su cuerpo se curvó por la arcada que tuvo y trago fuertemente, si estaba igual de asqueada que yo, estoy segura que reprimió el vomito.

─ ¿Qué hacen aquí? ─ Quise sonar segura, pero me salio un susurro penoso.

─ Venimos por ustedes, nuestros reyes las quieren ─ Contestó Demetri.

─ No iremos a ninguna parte con ustedes ─ Exclamó Reneesme.

─ No se los estamos pidiendo ─ La cara de Félix al decir esto se tornó algo macabra.

─ No pueden llevarnos obligadas ─ Dije un poco más alto, la verdad es que estaba en pánico.

─ No será necesario, ustedes colaborarán ─ Lo miramos incrédulas ─ De hecho ahora mismo llamaran a sus novios y sus familias para decirles que no volverán a Washington.

─ ¿Por qué les diríamos algo así? ─ Preguntó Reneesme sonando firme pero en su rostro se veía que estaba tan asustada como yo.

─ Porque si ellos vienen por ustedes tendrán que enfrentarse a eso ─ Félix señalo por la ventana, nosotras nos acercamos a ella y nos quedamos heladas.

En el patio trasero se encontraban alrededor de veinte y cinco personas cuyos ojos de color rojo brillaban en la oscuridad…vampiros; del otro lado habían aproximadamente unos veinticinco lobos enormes de diversos colores.

─ Y esos son solo los que pueden ver, el resto esta oculto ─ La voz de Demetri, me dijo que no estaba mintiendo.

─ Lo haremos ─ contestamos al mismo tiempo. No sabíamos que querían los reyes con nosotras pero no había forma que arriesgáramos a los Cullen o los Quileutes de esa manera, ni hablar de Jacob y Edward. Haríamos lo que fuera por mantener a nuestra familia a salvo.

─ Muy bien ─ Habló Demetri asintiendo y sonriendo en aprobación. Sus ojos brillaron, Dios… creo que siente algo por mí.

(N/A: Les recomiendo que busquen la canción "Recuérdame" de Marc Anthony y la Quinta Estación)

Luego de colgarle a los chicos, Reneesme y yo nos derrumbamos en el piso con miles y miles de lagrimas cayendo por nuestros rostros, lo habíamos hecho, terminamos y lo hicimos de la peor forma, atacando todos sus miedos e inseguridades, fuimos crueles pero no podíamos permitir que vinieran, primero muerta antes de colocar a Edward o al resto en peligro.

Me imaginaba el rostro de Edward en estos momentos y sollozaba aun más fuerte, acababa de partirle el corazón a la persona más importante de mi vida… saber que no lo iba a ver por quien sabe cuanto, hacia que me faltara el aire y me desgarraba el corazón.

Sentí unos brazos fríos abrazarme…Demetri, me estremecí, esos no eran los brazos que quería, me removí bruscamente pero eso hizo que me apretara más fuerte, me di cuenta que no me equivoqué por alguna razón Demetri estaba interesado en mí. Giré mi rostro a un lado, Reneesme estaba igual que yo, pero abrazada por Félix, nuestras miradas se cruzaron, me preguntaba si mi expresión era la misma que ella, me imaginaba que sí, dolor y sufrimiento en su máxima expresión.

Nos quedamos quietas sin devolver el abrazo y mirándonos fijamente las lagrimas aun salían sin control, un movimiento de Félix hizo que su medallón resaltara, lo observé y se me ocurrió una brillante idea, sonreí un poco, Reneesme lo notó porque frunció un poco el seño, preguntándome con su expresión que pensaba, le señale con los ojos el pecho de Félix, ella no entendió así que decidí que mejor era mostrarle lo que quería.

Con un exagerado sollozo, abracé a Demetri pasando mis manos por la parte de atrás de su cuello y colocando mi cara en su pecho, el se sorprendió pero me lo devolvió. Luego de unos segundos regresé a mi posición anterior.

Reneesme me vio estupefacta, sus ojos abiertos a más no poder, le sonreí para tranquilizarle y le mostré el medallón de Demetri que ahora se encontraba en mis manos, ella me devolvió la sonrisa e hizo lo mismo que yo, se lanzó a los brazos de Félix y en pocos momentos tenia el medallón licántropo.

Me separé un poco de Demetri y lo vi directo a los ojos, intenté sonreírle lo mejor que pude, y le pregunté si podría llevarme algo que se encontraba en mi cuarto antes de irnos, el me sonrió y me acarició la mejilla, temblé del asco otra vez, pero creo que el pensó que fue por otra cosa pues su sonrisa se hizo mayor, asintió y yo tomé a Reneesme de la mano separándola bruscamente de Félix y subimos las escaleras con su nuestras vidas dependieran de ello, en realidad así era, pues seria la única pista que tendrían de nosotras, decidimos esconderlos debajo de nuestras camas, con las cadenas sobresaliendo un poco por debajo de las sabanas, tendría que ser valiente y confiar en que Edward y Jacob nos encontrarían… Claro si es que aun nos querían después de lo que le dijimos. Solo confiaba en que recordaran todas las veces que les dijimos que los queríamos y no creyeran esa mentira… esa blasfemia de que no los amábamos.

Fuimos a la peinadora y nos pusimos las pulseras que Edward y Jacob nos regalaron para nuestro primer mes. Del mío colgaban ahora el corazón de cristal que me dio Edward y un libro de plata, Edward me lo regaló la noche cuando cumplimos nuestro segundo mes, me dijo que cada mes le agregaría uno que me representara. Del de Reneesme colgaban el lobo tallado en madera y un balón de básquet plano, de plata.

Cuando levantamos la mirada de nuestros brazaletes, vimos a Demetri y Feliz en la puerta, nos observaron por unos segundos y entraron en la habitación, la recorrieron todas y luego nos dijeron que teníamos que irnos.

─ ¿Para que nos quieren los reyes? ─ Preguntó Reneesme mientras bajamos las escaleras.

─ No lo sabemos. ─ Respondió Félix encogiéndose de hombros.

─ Mi madre se dará cuenta de que nos fuimos ─ Susurré.

─ No lo hará ─ Esta vez fue Demetri quien contestó.

─ ¿Qué le harán? ─ Preguntamos aterrorizadas.

─ Tenemos nuestros métodos ─ nuestros rostros debieron alertarlo porque esta vez habló mas suave ─ No le haremos daño. ─ Suspiramos de alivio. No sé porque le creía. Pero sabía que no la lastimarían.

En la puerta de la casa ellos se detuvieron y se miraron, suspiraron y sentí un fuerte golpe en la cabeza, todo se volvió negro…

Estaba desorientada, no sabia que fue lo que pasó, no sabia por cuanto tiempo estuve dormida, intenté abrir los ojos pero no pude, mi cuerpo estaba muy cansado, intenté pensar en lo que había pasado antes, pero no pude recordar nada, me preocupé, intente recordar lo que fuera y no pude… mi nombre, mi edad, mi color favorito…nada.

Abrí los ojos de golpe, estaba en una habitación de color negra, sobre una cama, a mi lado escuché un suspiro, observé en esa dirección y me encontré con un hombre realmente guapo, de cabello rubio y ojos de color rojo que me hipnotizaron.

El joven rubio se presentó como Demetri y dijo que mi nombre era Isabella, enseguida se disculpó y se lanzó sobre mí, sentí algo afilado atravesar mi cuello, intenté golpearlo para apartarlo, no recordaba nada pero sabia que esto no estaba bien, pero tomó mis manos y detuvo los ataques, se separó después de unos poco segundos y me observó muy cariñosamente, me perdí en su sonrisa, una risa hizo que me girara en su dirección, una chica rubia con ojos del mismo color que Demetri me observaba, pero en seguida sentí un ardor que comenzaba en mi cuello y se iba extendiendo poco a poco, quemándome por dentro, era como si tuviera acido recorriendo mis venas.

Grité de dolor, quería que se detuviera. Demetri se me acercó y me dijo que el dolor pasaría pronto. Me tranquilicé un poco, giré mi rostro hacia el otro lado de la habitación, había otra cama y había un hombre que estaba vistiéndose, luego escuché los gritos de una chica que se me hizo muy familiar, "Reneesme" Su nombre me vino a la mente de repente,no supe porque tuve la necesidad de colocarme a su lado y calmarla, ella se quejaba que tenia mucho frío, tanto que sentía que se estaba congelando, grité cuando sentí el acido pasar de mi brazo a mi pecho, fue demasiado para mí, me deje llevar por el dolor que recorría cada parte de mi piel.


¿Qué les pareció? ¿Ocurrió lo que imaginaban o pensaban otra cosa?

Saludos y Besos a todas!!

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