Disclaimer: Los nombres de los personajes no me pertenecen sino a RM Y FOX, y esta maravillosa historia pertenece a la impresionante Gerri Hill.


CAPITULO 35

Rachel caminó lentamente a través de la tienda vacía, tocando las estanterías mientras caminaba. Casi habían terminado el interior…un par de semanas cuando mucho. Entonces ella y Noah tendría su propio paseo oficial con el contratista, pero ella se encontraba aquí casi todas las noches, comprobando el trabajo.

El patio de comidas resultó ser exactamente como lo había previsto y los estantes inclinados a cada lado de la tienda, añadían una dimensión diferente a los pasillos de las tiendas de comestibles estándar. Su mirada recorrió de un lado al otro; se sintió nuevamente abrumada por el espacio. Necesitarían una gran cantidad de inventario para llenarla. El pánico la inundó por un momento. Tal vez era demasiado grande ¿Qué pasaría si no tuviese buena acogida? ¿Qué pasaría si nadie en Lima estuviese interesado en los alimentos naturales?.

"Me encanta".

Rachel se volteó sorprendida por la voz. Quinn era la última persona que esperaba allí. "Es grande".

"No es demasiado grande".

Rachel caminó dirigiéndose hacia la parte trasera donde estaban los refrigeradores. Sintió que Quinn la seguía. "¿Cómo sabías que estaba aquí?" preguntó finalmente.

"Vi la camioneta al frente. Y probablemente deberías cerrar las puertas si estás aquí sola" dijo Quinn con una sonrisa.

"Sí. Nunca se sabe quién pudiese entrar de la calle" bromeó ella. Su sonrisa se desvaneció cuando sus ojos se encontraron "Acerca de la otra noche…" dijo ella "…debo pedir disculpas".

"¿Y por qué exactamente vas a pedir disculpas?".

Rachel miró hacia otro lado "No las invité aquí. Y.. Marley y yo...no hay nada entre nosotras, Quinn".

"No tienes que darme explicaciones".

Rachel se encontró nuevamente con sus ojos "¿No tengo que hacerlo?".

Quinn fue la primera en apartar la mirada "Ella parecía...muy posesiva contigo" dijo ella "Dejó muy claro que eran más que amigas".

"Es solo eso. Realmente ni siquiera somos amigas" dijo ella "Santana le habló de ti, de nosotras, de nuestro pasado. Creo que más que nada su curiosidad se despertó".

"Y ella quería hacerme saber que ustedes dos también tenían un pasado" declaró Quinn.

Rachel se volvió hacia ella "A Marley le gustan los juegos. A mí no".

Quinn se acercó más, alcanzando con su mano la de Rachel, entrelazando sus dedos "Bien. Porque soy demasiado vieja para los juegos".

Rachel tiró de ella acercándola más, sus ojos se sostuvieron "¿Qué quieres de mí?".

Quinn inclinó su cabeza "Creo que la pregunta es... ¿qué quieres tú de mí?".

Rachel apretó los dedos de Quinn, tirando de ella aún más cerca "Quiero lo que siempre he querido. Pero que nunca pude tener" dijo ella bajando su cabeza y rozando la mejilla de Quinn con sus labios "Quiero todo de tí" susurró ella. Deslizó su mano hacia arriba por el cuerpo de Quinn, deteniéndose debajo de su pecho "No sólo tu cuerpo" dijo ella, permitiendo que su mano continuara su trayecto, viendo como los ojos de Quinn se oscurecían mientras pasaba su pulgar por su pezón "Tu cuerpo, tu alma...tu corazón".

"Siempre has tenido mi corazón, Rachel" murmuró Quinn mientras sus labios se movían hacia la boca de Rachel.

Rachel permitió que el beso se profundizara, su lengua trazó el labio inferior de Quinn antes de deslizarse hacia adentro, encontrando la lengua de Quinn en una batalla hambrienta. La presionó contra la puerta del refrigerador, empujando su muslo entre las piernas de Quinn separándolas. Quinn se aferró a ella, pequeños sonidos de placer provocaron gemidos recíprocos de Rachel.

Rachel se retiró lentamente, sonriendo contra los labios de Quinn "¿Por qué siempre pasa esto?".

Quinn se alejó de ella, sus miradas encontrándose intensamente "Porque estamos enamoradas la una de la otra".

Rachel asintió "Sí. Siempre".

Quinn entonces bajó su cabeza, pero no antes de que Rachel viera las lágrimas en sus ojos. La abrazó, sosteniéndola con fuerza. "Lo siento muchisimo" susurró Quinn mientras enterraba el rostro en el cuello de Rachel "Tantos años perdidos".

"No, no llores" dijo Rachel en voz baja "Aquí mismo, ahora mismo...nada se ha perdido" la apretó con más fuerza y luego la soltó, elevando su barbilla con su mano "Éramos unas niñas en aquel entonces ¿Qué se suponía que debíamos hacer? ¿Huir? Como dijiste entonces, sabíamos que tus padres nunca lo permitirían".

"Debí habérselos dicho".

"¿Acerca de nosotras?" Rachel negó con la cabeza "No. Tu madre probablemente me hubiese mandado a la cárcel" dijo con una sonrisa "Y mi madre hubiese quedado en la calle" hizo una pausa "Las cosas hubiesen sido diferentes. No tendría mis tiendas. Tu no tendrías a tu chico genio" agregó ella "Tal vez las cosas debieron suceder de esta manera".

La mano de Quinn rozó el rostro de Rachel y luego su cabello "Quiero estar contigo" susurró ella "Quiero hacer el amor contigo".

Como siempre, el corazón de Rachel se aceleró, pero negó con la cabeza "Te lo dije, no voy a tener un..."

"Yo... yo he firmado los papeles" dijo Quinn "Y se lo dije a mi madre".

Rachel frunció el ceño "¿Has firmado los papeles del divorcio?".

"Sí".

Ella dejó escapar un profundo suspiro "Tenía tanto miedo de que no siguieras adelante con eso" admitió ella. Entonces levantó las cejas "¿Qué le dijiste a tu madre?".

"Le dije...que era gay". El corazón de Rachel casi dejó de latir y la miró con incredulidad. Quinn le sonrió. "¿Estás sorprendida?".

"Dios mío, sí" dijo ella "Nunca pudiste admitírmelo a mí".

"No pude admitírmelo a mí misma" Quinn la corrigió "La otra noche cuando llegaste, todo fue tan claro como el cristal. Odiaba que estuvieses con Marley y lo que podrían estar haciendo. Y cuando apareciste, la mirada en tus ojos...todo estaba tan claro. Esa es la mirada que quiero ver el resto de mi vida".

"Dios...Quinn" Rachel llegó hasta ella acercándola nuevamente, sintiendo como los brazos de Quinn rodeaban su cintura "Quiero que esto sea real".

"Es real. Esta vez es real".

Rachel la besó lentamente, pero se retiró cuando sintió que las manos de Quinn se movieron por su cuerpo. Por todo lo que quería con Quinn, la tienda no era el lugar para iniciarlo. "¿Y tu madre? ¿Enloqueció?".

Quinn asintió, alejándose de Rachel "Por decir lo menos. Sus últimas palabras fueron: Creo que necesitas ayuda psiquiátrica".

Rachel sonrió "No puedo creer que se lo dijeras. Dios, me gustaría haber estado allí".

"Tú estabas allí en espíritu. No creas que ella no te culpó".

"Si sólo tuviera el poder" murmuró mientras acercaba a Quinn nuevamente, incapaz de resistirse a ella.

"Ven conmigo a casa" le susurró Quinn al oído "Ha pasado tanto tiempo, Rachel. Quiero hacer el amor contigo. Esta noche".

Rachel la besó con fuerza "Sí. Dios, sí" Ella le tomó la mano, llevándola rápidamente a través de la tienda. Estuvo a punto de cerrar cuando su teléfono sonó. Era Noah. Tenía toda la intención de ignorarlo, pero Quinn asintió.

"Está bien. Respóndele"

Ella asintió con la cabeza "Hey ¿qué pasa?" preguntó ella.

"Es mamá. Estamos de camino al hospital".

Rachel se quedó helada "¿Qué pasó?".

"No lo sé. La encontramos en el suelo. Estaba aturdida, no responde".

Rachel tomó la mano de Quinn y la apretó "Estuve allí, no hace ni una hora" dijo ella.

"Diablos, no lo sé, Rachel. Tal vez tiene un derrame cerebral o algo así".

"Está bien. Estoy en camino" miró a Quinn viendo el miedo en sus ojos.

"¿Shelby?".

"Sí. Noah la encontró en el suelo. Él piensa que pudo haber tenido un derrame cerebral o algo así".

Quinn apretó su mano con fuerza "Vamos".