Disclaimer: Los personajes de esta historia son propiedad de Stephenie Meyer. La historia original pertenece a Nolebucgrl (link en mi perfil) Yo sólo la traduzco.
Words With Strangers
Capítulo 34
"¿Montarás un caballo en esta película?" Me preguntó Bella.
La miré por encima de mi guion y le sonreí. "¿Por qué? ¿Te gusta cuando monto?" Le pregunté sugestivamente. Ella era demasiado linda. Había estado leyendo este guion durante treinta minutos, queriendo sentir los personajes antes de leérselo en voz alta. Ella estaba muy impaciente. Era increíblemente gracioso. Intentaba leer su libro pero cada pocos minutos sentía su mirada en mí. Ella desviaba su mirada cada vez que yo levantaba mi vista.
Estábamos acurrucados uno al lado del otro en el sofá. La nieve finalmente había comenzado a caer y era lindo mirarlo desde adentro, frente al fuego mientras leíamos. O Mientras yo leía y Bella me acosaba. En verdad necesitaba comenzar a averiguar lugares para comprar aquí. O en Seattle. Sí, Seattle también podría ser bueno.
"Puede que sea sexy." Ella murmuró. Su labio inferior hizo un puchero y no iba a resistir esa invitación. Casi me había matado ayer con ese uniforme de colegiala traviesa y ambos decidimos que necesitábamos tiempo de recuperación, así que anoche comimos pizza congelada y miramos TV. Me decepcionó un poco no despertarme por el sonido de la alarma, pero aun teníamos varios días de clase. Parecía que Bella estaba planeando su tiempo. Aunque tampoco me quejaba de despertarme con ella en mis brazos.
"¿Un poco sexy? ¿Desde cuándo soy un poco sexy?" Demandé.
Ella rio. "Bueno, estás vestido cuando montas un caballo, por eso disminuye lo sexy."
Le sonreí. "No voy a interpretar a Lady Godiva, así que creo que montar un caballo desnudo no está en mis opciones." Ella rio aun más fuerte. Me encantaba hacerla reír. Me encantaba estar con ella. No estaba seguro si iba a sobrevivir las próximas semanas sin verla, aunque hablaría con ella todos los días por teléfono y a través de la computadora.
"Tal vez habrá una película donde el protagonista tendrá que montar desnudo para distraer a la multitud." Ella sugirió.
Toqué su costado. "Estoy seguro que esa será una película maravillosa. También estoy seguro que yo no estaré en esa película."
"¿Por qué no?" Ella preguntó arqueando una ceja y hablando en ese tonto que demostraba que estaba en problemas. Oh, hombre. "¿Está bien que una mujer monte desnuda pero un hombre no? Eso es típico de los dobles estándares de Hollywood."
Me reí. No pude evitarlo. "Primero que nada, el hombre tiene una cosita, o en mi caso una cosa grande, entre sus piernas, que no se sentirá bien presionado contra un caballo mientras camina, y mucho menos cuando trota." Bella rio. "Segundo, tengo esta novia que supongo que no querría que todo el mundo me viera desnudo, juzgando por su aversión a las escenas de sexo en mis guiones."
Bella dejó de reírse y sus ojos marrones brillaron. "Mierda. Tienes razón. Olvida lo que dije."
Reí ante la mirada de horror que me dio. "Ahora no es tan gracioso, ¿verdad? ¿Tu clase de literatura femenina entró en acción por un segundo? Soy igualitario por la desnudez, especialmente cuando se trata de nosotros."
Bella rodó sus ojos. "Odio esa clase. Es que te imaginé desnudo montando a caballo y me desvié."
Era tan putamente linda. "Te diré esto; tendremos una escena de monta sin remera, lo cual lo haré, para nosotros dos. Pero los jeans se quedan."
Bella sonrió. "Mientras estás montando el caballo, tal vez. Pero no cuando te monte a ti."
Dios. Definitivamente estaba duro de nuevo. "Okey, definitivamente me los quitaré después." Sacudí mi cabeza y mi rostro se entristeció. "No hay mucha desnudez en esta película, según lo que puedo ver."
Ella me tocó con su pie. "No tienes por qué lamentarte."
Reí y tomé su pie, haciéndole cosquillas mientras ella chillaba e intentaba alejarse de mí. "No estoy decepcionado para cuando filme la película, pero practicarla contigo hubiera sido divertido."
Ella hizo un puchero. "Para que podamos practicar, tienes que dejarme leerlo."
"O mejor, yo te lo leo a ti." Le respondí, sonriéndole.
Bella bufó. "Discúlpame por estar intrigada por tu película. Volveré a leer." Colocó el libro frente a su rostro, bloqueándome su vista. Eso no podía suceder. Pasé las páginas hacia la primera discusión de mi personaje con su padre.
"¿Irritado? Debería estar más que irritado, padre." Leí con mi acento fácilmente. Siempre había tenido un buen oído para los acentos. El libro de Bella bajó y la pude ver mirándome. Pretendí que no la veía. "No tengo deseo de cortejar a ninguna de las mujeres de Pierce." Reí. "Aye, Fiona es muy apuesta. Compite con su hermano y me atrevo a decir que su bigote es más grueso."
Los hombros de Bella se movían y pude notar que estaba tapando su risa con el libro. Reí y le quité el libro. "No estás engañando a nadie, bebé."
Ella sonrió brillantemente, sin preocuparse de haber sido atrapada. "¿Tu personaje implicó que Fiona era masculina?"
Sonreí. "Parece que está en malos términos con su padre. Hay mucha presión para que se case antes de que asuma al trono."
Sus ojos se agrandaron. "¿Trono? ¿Eres un príncipe?" Su voz se volvió un poco ronca ante la idea.
"Mmm hmmm. Y mi padre, el rey, y yo tenemos diferentes ideas sobre la clase de mujer con la que debería casarme. Encuentro a las mujeres de la clase alta insufribles." Le dije con acento. Las mejillas de Bella se sonrojaron. "Prefiero a una mujer con más espíritu, como mi caballo favorito, Glory."
Arqueó una ceja. "¿Y romperías el espíritu como rompes un caballo?"
La miré. "Nunca rompería su espíritu salvaje. Lo domaría, la calmaría para complacer a mis padres públicamente, pero liberaría su temperamento en la privacidad de nuestros aposentos."
Bella hizo un sonido y al minuto siguiente me había arrinconado en el sofá, besándome. Maldición. Hablaría con acento todo el tiempo si ella tenía ese tipo de reacción. ¿Le gustarían los australianos? ¿Los italianos? Diablos, podría hablar italiano o francés si ella me respondía de esa manera.
"Cuéntame más." Demandó, sentándose a horcajadas.
¿De verdad? ¿Quería que continuara? "Soy rebelde." Ella gimió y sus dedos tocaron mis abdominales. "Me rehúso a ceder ante la presión familiar. Me casaré con la chica indicada cuando la encuentre."
"¿Quién es?" Preguntó Bella. Sus dedos fueron al cuello de mi remera.
"Ella es una plebeya. Algo completamente inapropiado. Puede montar a caballo y disparar un arma tan bien como mis hombres. Es muy escandalosa y se rumorea que muy salvaje."
Bella gimió y me quitó el sweater. Dios. ¿Qué estaba pasando? "¿Bebé?"
"Sigue. ¿Cómo luce?" Su sweater le siguió al mío y estaba dispuesto a decirle todo si se seguía quitando la ropa.
La imagen de Kate Winslet me vino a la mente ya que ella era quien la interpretaría. Pero la respuesta que le di no era ella. "Su piel es de porcelana que ruega ser tocada por un hombre." Toqué la mejilla de Bella y ella mordió su labio. Pasé mi pulgar por su boca. "Labios rosados perfectos que llaman a los míos. Ansío sentirlos en mí." Bella comenzó a moverse contra mí. Joder, estaba duro como una roca. "Ojos marrones del mismo color de mi café favorito." Sus ojos estaban calientes de deseo. Me costaba concentrarme. "Cabello castaño que al sol tiene reflejos de fuego." Pasé mis dedos por su cabello y sus pechos comenzaron a moverse. "Un trasero que hace que olvide comportarme como un caballero." Bella gimió.
"Ardo por ella, desde el primer momento en que puse mis ojos en ella, es todo lo que puedo ver. Cada insípida debutante que mis padres ponen ante mí me envían corriendo hacia ella."
"¿Ella también te desea?" Bella demandó. Pasó sus manos por su espalda para desabrochar su sostén. Dios. Mis dedos se enterraron en su cintura. No estaba seguro si estaba permitido a tocarla. Esperaba que fuera pronto.
"Sí, pero no confía en mí. Cree que quiero algo diferente antes de que me case con alguien de mi clase."
"De tu clase." Ella murmuró. "Sí, ellos querrían que estuvieras con alguien de tu clase. Alguna dama o algo así."
"No quiero una dama, te quiero a ti." Le dije.
Ella sonrió. "¿Yo, huh? ¿Era a mí a quien estabas describiendo?"
Le sonreí y quité el acento. "Sabes que sí. No hay nadie más para mí."
"Claro que no. Ahora demuéstramelo."
Mis manos tocaron sus senos. "Felizmente, mi amor."
Ella comenzó a desabrochar mis jeans. "Mantén el acento."
Arqueé una ceja. "Tal vez debería de preocuparme cuando te lleve a Alemania este verano."
Ella rio y me besó. "Eres tú combinado con el acento británico lo que me enloquece."
"Bueno, en ese caso…" Comencé a hacerle cosas sin sentido con mi acento. Nada de lo que decía tenía sentido, pero la boca de Bella se movía por mi cuello y mi pecho así que no me importaba mucho.
"No te detengas." Ella murmuró mientras besaba mi estómago y quitaba mis jeans. No era un problema. Comencé a hablarle sobre como renunciaría a mi trono por ella. "Eso es tan romántico." Me dijo mientras tiraba de mis pantalones.
"Bebé, no puedo pensar en nada romántico cuando tu boca está… ¡Mierda!" Todo lo que estaba diciendo dejó de tener sentido cuando su boca estuvo en mí. "Bella. Jesús."
Se separó de mí y frunció el ceño. "El acento, por favor."
Maldición, ¿Cómo si pudiera concentrarme? "Isabella, no me provoques." Logré decir. Ella sonrió antes de volver a tomarme. Mis ojos se cerraron y dije "Gracias" lo cual la hizo reír. Ella me soltó y se puso de pie, quitándose sus pantalones de yoga. Interesante, no estaba usando ropa interior. Si hubiera sabido esto, probablemente no hubiera durado media hora con mi guion.
Bella se sentó en mí y se alineó con mi verga. "Creo que necesitas lecciones de monta antes de la película."
Joder, sí. "Absolutamente. Quiero estar técnicamente perfecto."
Ella comenzó a sentarse en mí, tomándome lentamente. Dios, iba a acabar en tiempo récord. Me encantaba cuando ella me montaba.
"Empiezas lentamente." Me dijo tranquilamente, moviendo un poco sus caderas. "Deja que el caballo se acostumbre a tu cuerpo."
"Estoy increíblemente acostumbrado a tu cuerpo." Le dije con mi acento. Nunca me cansaría de su hermoso y sexy cuerpo. No importaba cuántas veces me tomara así. Dios, esperaba que lo hiciera siempre.
"Mmm, bueno, una vez que tu monta se ajusta, puedes trotar." Y comenzó a moverse con más fuerza. Sostuve su cintura y comencé a darle estocadas. "¿Te gusta trotar, Edward?"
"Me encanta trotar, Bella. Me gusta un viaje lindo y suave."
Ella rio y vi que sus pechos comenzaron a moverse mientras ella acomodaba sus caderas y me tomaba más rápido. "Aunque hay algo que decir para soltar e ir galopando fuertemente."
Ahora estaba saltando de arriba hacia abajo en mi verga. Cogiéndome fuertemente mientras yo la tomaba de las caderas y la guiaba hacia mí. "Sí, sí, me gusta mucho." Logré decir. Toqué su clítoris mientras ella me cogía más rápido. No iba a durar mucho. Golpeé el lugar perfecto mientras ella me montaba de esa manera.
Bella gimió y tiró su cabeza hacia atrás. Era hermosísima. Me encantaba mirarla pero odiaba no poder besar su cuello. Froté su clítoris más rápido y ella comenzó a cerrarse a mi alrededor, acabando y gritando "¡Príncipe Edward!" Sólo ella podía hacerme reír y acabar al mismo tiempo. Colapsó contra mí mientras ambos regresábamos a la tierra. Tomé su rostro con mis manos y la besé fuertemente.
"Nunca dejas de fascinarme." Le dije. "¿Quién diría que mi guion te excitaría tanto? Ni siquiera leí las partes sexy."
Ella rio. Me encantaba tenerla tan cerca. "¿Por qué crees que tengo un diploma en inglés? Amo las palabras, ¿qué puedo decir?"
"Amo tus palabras." Le dije, sosteniéndola cerca y pasando mis manos por su espalda. "Me alegra tanto que ellas me hayan traído a ti."
Bella descansó su cabeza en sus manos, en mi pecho. "¿Quién diría que llamarme tonta desencadenaría todo esto? Honestamente nunca soñé que estaríamos así." Ella rio. "Okey, bueno, tal vez me lo he imaginado, pero era puramente fantasía para el juguete."
Me mataba. "Me encanta que pienses en mí mientras te tocas, incluso antes de conocerme."
Ella rio. "¿De verdad? ¿No te molesta? Millones de mujeres deben de haber hecho lo mismo."
Sentí mis mejillas acaloradas. Dios. No me gustaba pensar en eso. "Es caliente que tú lo hagas." Le dije. "Puede ser incómodo cuando escucho que otras lo hacen."
Bella sonrió. "Sí, creo que puedo entender eso."
Sonreí. "Por supuesto que puedes. Eres una mujer hermosa y ambos sabemos que tienes unos cuantos admiradores."
Su rostro hizo una mueca de irritación. "No me lo recuerdes."
Lo había recordado. Esperaba que ese tipo Mike se alejara de ella. "Debo volver a leer mi guion. Me distraes."
"En la mejor manera posible." Me dijo, besando mi mentón.
"Absolutamente. Si quieres distraerme de la misma manera en una hora, siéntete libre de hacerlo."
Bella rio mientras se sentó. "Iré a hacer la cena, así que estarás libre de distracciones."
"¿Cocinarás? ¿Qué cenaremos?"
Ella sonrió. "Cacerola de pollo y brócoli suena bien para un día frío. No te preocupes, estará llena de queso."
Eso servía para mí. "Suena bien, bebé. ¿Quieres que te ayude en algo?"
"No. Conoce bien a tu personaje para que puedas presentármelo luego."
Dios, la adoraba. "Absolutamente."
"Muy bien." Su acento británico era atroz pero era tan malditamente linda y sonreía orgullosamente mientras se ponía sus pantalones, su sweater sin su sostén, que no tuve el corazón para decírselo.
"Eso fue… um…" Me callé, inseguro sobre que decir.
"Terrible." Terminó por mí. "Pero me amas demasiado para decírmelo. Está bien, no necesito el acento. Te haré usar el tuyo cada vez que lo desee."
Sonreí mientras me colocaba mis jeans. "¿Qué deseas más? ¿A mí o al acento?"
Ella se acercó a mí. "Tú. Siempre tú." Me dio un beso que hizo que quisiera quitarme los jeans de nuevo. "No te pongas el sweater. Creo que deberíamos meternos en el jacuzzi, nevará pronto."
Diablos, sí. "Suena bien, amor." La besé de nuevo.
Xoxoxoxo
"La cena estuvo deliciosa, bebé." Le dije de nuevo. En serio. Había comido dos platos y hubiera comido un tercero si no estuviera ansioso por esta noche.
Ella sonrió. "Me alegra que te haya gustado. Lo bueno de esto es que puedes hacer mucho y luego puedes recalentarlo. Nos durará unos cuantos días." Miró a la cacerola y luego a mí. "Bueno, a menos que quieras comerte dos platos cada vez."
Me puse de pie y coloqué los platos en el fregadero. "Te diré que me estaba conteniendo. Quería más pero prefiero meterme contigo en el jacuzzi antes que comer más de tu increíble cena. Deberías tomar eso como un cumplido."
Bella rio y envolvió sus brazos por detrás de mí mientras él enjuagaba los platos. "¿Debería tomar como un cumplido que prefieras mi cuerpo antes que mi comida? ¿El sexo antes que el alimento?"
Reí y me di vuelta para mirarla. "Según mi punto de vista, el sexo es alimento. Y te prefiero a ti, bebé. Tu cuerpo, tu comida, tu mente, tu dulce risa…" Me callé mientras ella me besaba. "Eso también." Logré decir cuando nos separamos. Cada vez que la besaba, se sentía bien. Era algo que nunca antes había vivido.
"Mmm, y más de eso está por venir. Iré a ponerme el bikini, ¿Por qué no enciendes el jacuzzi?"
¿Cómo si no me hubiera ocupado de eso antes? "Ya está burbujeando, bebé. ¿Te veo en cinco minutos?"
"Seguro." Se fue antes de que pudiera besarla de nuevo. Está bien. La seguí hacia la habitación pero cuando llegué la puerta del baño estaba cerrada. Tal vez ella tenía otra sorpresa para mí. Me coloqué mis shorts negros y salí hacia el patio Me alegraba que usáramos esta habitación como la principal. Tenía una vista increíble hacia el río y la montaña. El jacuzzi estaba cubierto por un techo así que no tenía que preocuparme por limpiar la nieve. Por supuesto, tuve que caminar sobre el frío piso para llegar hasta él y estaba congelado, así que corrí y me apresuré a meterme en el agua caliente, suspirando mientras me hundía en el jacuzzi. Seguía nevado pero ahora estaba cálido, sólo necesitaba a mi chica para completar la imagen.
Me relajé contra uno de los chorros, gimiendo mientras me pegaba en la espalda. Y me recordó la promesa que le había hecho antes de venir aquí. Le debía a Bella un masaje y ella luego me tenía que retribuir el favor. Tenía que recordárselo. Aunque me preguntaba por cuánto tiempo podríamos tener las manos encima del otro sin pasar a lo sexual. No por mucho, por lo menos de mi parte.
Sentí la puerta abrirse y la llamé. "Hey, bebé, acabo de recordar que…" Me callé mientras ella aparecía en mi vista. Joder. Cada vez que pensaba que ella no podía ser más sexy, me sorprendía de nuevo. Ella tenía puesto un bikini pequeño rojo, que apenas cubría sus partes. Chilló un poquito cuando sintió el aire frío y viví la experiencia Baywatch mientras ella corría hacia mí. Aunque ella era mejor que cualquier mujer Baywatch. Estaba menos vestida, era más mujer y era mía.
"Mierda, hace frío." Bella dio un grito ahogado mientras llegaba al jacuzzi. La ayudé a entrar. Ella estaba temblando del aire frío. Suspiró de alivio mientras entraba en el agua y se sentaba a mi lado. "Oh, esto está mucho mejor."
"Sí." Asentí, envolviendo mis brazos en ella, y acercándola a mí para que se recostara contra mi pecho. "Ahora está perfecto."
Bella recostó su cabeza contra mi hombro y se relajó. "Es tan hermoso aquí."
"Estaba pensando eso." Asentí. "Aunque ahora es mucho más ya que te tengo conmigo."
Ella rio. "Eres un melancólico."
"Sólo contigo."
"Como debe ser." Ella asintió. "¿Qué estabas diciendo antes de que saliera?"
Sacudí mi cabeza intentando concentrarme. Oh, cierto. "Que nos debemos masajes."
"Ohh, tienes razón. Creo que me prometiste usar tus manos sexys en mí por horas." Bella tembló cuando besé su cuello.
"No sé si pueda aguantar verte horas desnuda y no poseerte, bebé. Ya se me es difícil cuando tienes puesto ese diminuto bikini."
Bella rio. "Bueno, tendremos que hacerlo luego de que te canses así no podrás levantarte."
Mordí su oreja y ella gimió. "Eso nunca sucederá, bebé. No bromees sobre eso."
Ella acarició mi rodilla por debajo del agua y me moví para hacerla sentir como eso no era un problema. "No estaba preocupada." Ella ronroneó.
"Bien." Un sonido al oeste llamó mi atención. Era probablemente un animal o algo pero… "¿Cómo crees que están pasando?" Le pregunté a Bella. Había intentado llamar a Emmett anteriormente pero no había tenido respuesta.
Bella rio. "Creo que están bien. Sobrevivieron a la parte más difícil. Te dije que Emmett dijo que no nos veríamos hasta el domingo." Su voz sonaba un poco triste cuando ella mencionó el domingo. No podía culparla. Odiaba pensar en dejar este lugar, y más específicamente, dejarla el lunes por la mañana.
"No pasará mucho tiempo hasta que estemos juntos durante todo el verano." Le recordé.
Bella se giró para mirarme. La senté en mi regazo. "Lo espero con ansias."
"¿El verano o la graduación?" Le pregunté sonriendo.
"Ambas." Respondió con una sonrisa. "No puedo creer que me graduaré y que estarás allí para verme."
"No me lo perdería por nada en el mundo."
Ella sonrió y me besó. "Me entusiasma que vayas. Se sentirá como una verdadera familia contigo allí, junto con mi papá y Sue y los padres de Alice. Hace un tiempo atrás creía que sólo sería mi papá y los Brandon, pero ahora tendremos la casa llena de gente."
Quité un cabello que tenía en su cuello. Era tiempo de preguntarle. Había evitado traerlo a la conversación porque no quería que se enojara, pero honestamente no podía entender como no iba a invitar a su madre a la graduación. Sabía que mi madre haría lo que fuera por estar en un evento tan grande como ese. "Bella, no te enojes, pero tengo que preguntarte algo." Sus ojos marrones me miraron con cuidado. Lo odiaba. "¿Estás segura que no quieres invitar a tu madre? Quiero decir, entiendo que será incómodo porque tu papá irá con su novia, ¿pero no crees que ella quiere ir?"
Sus ojos se humedecieron y me sentí un imbécil por haberla presionado. "Lo siento, bebé. Olvida que…"
"No, está bien." Ella interrumpió. "No lo sé. Quiero decir, ¿está mal que no la quiera allí? Nunca ha estado allí por nada, Edward. No he pasado una navidad con ella desde los tres años. Ni un cumpleaños. La visité por un par de veranos cuando era pequeña y tú creerías que ella haría algo especial conmigo, ¿verdad? Quiero decir, si no ves a tu hija por un par de años, planeas cosas para hacer con ella. Una visita al zoológico, ir de compras o cualquier cosa. ¿Sabes que hice cuando fui a visitarla?"
No sabía si quería saberlo pero sacudí mi cabeza. "Leí, Edward. Leí libros y miré televisión y me cuidé a mí misma mientras ella trabajaba de día y salía por las noches. Los fines de semana los pasaba con su tipo de turno. Luego de un par de viajes como ese, le rogué a mi papá que no me enviara más. Él no me mandó y ella nunca se quejó."
Dios, era algo que no podía entender. Mi corazón dolía por ella. "Bebé, no está mal que no la quieras allí. Supongo que esperaba que ella quisiera ir."
Bella movió su hombro y miró el agua. "Ella sabe cuántos años tengo. Ella sabe que debería graduarme. No es como si me lo hubiera preguntado, o llamado por ello. La llamé para su cumpleaños y me atendió su contestador. Algo sobre que estaba de fiesta en Las Vegas." Ella sacudió su cabeza. "Creerías que tiene veintidós años."
"Rose y tú no han salido favorecidas en la lotería de padres." Le dije, abrazándola. "Lo siento, Bella."
Sus brazos se enredaron en mi cuello. "Está bien. Por lo menos tengo a Charlie." Ella rio. "Ciertamente no fue una figura materna, pero se aseguró que nunca me faltara una. Le pidió a la Señora Brandon que me llevara a comprar mi primer sostén." Bella rio y eso me hizo sonreí. Odiaba haberla hecho enojar por haberle hablado de su mala madre. "Me dijo que él le pidió que me ayudara con mis necesidades femeninas." Estaba riendo y me uní a ella. "Y digamos que cuando mi otra necesidad femenina llegó, me puso en el auto de policía y encendió las luces como si fuera una emergencia. Supongo que para Charlie lo era."
Me moría imaginándome esa imagen. "¿Te llevó al hospital?" Le pregunté. Joder. Era demasiado gracioso.
"No. Me llevó a la casa de Alice y prácticamente me tiró dinero encima para que comprara lo que necesitara antes de irse. Allí fue cuando oficialmente me encargué de las compras en la casa."
Estaba riéndome como un loco y también mi Bella. Gracias a Dios estaba feliz de nuevo. "No puedo esperar a conocer a tu padre."
Bella rio y tomó mi rostro entre sus manos. "Debes saber que ha estado investigando los tabloides." Gruñí y ella rio. "Cuando lo llamé para decirle que había llegado me dijo que tú tal vez estabas saliendo con Jane a la vez."
Oh, hombre. "Justo lo que necesitaba. Un padre protector que puede dispararme legalmente y le gusta leer las revistas de chimentos."
Bella rio. "Ahí está la cosa. Las únicas revistas que mi padre lee son Sports Illustrated y otras revistas de pesca. Pero ahora que sabe sobre ti, está leyendo Us y People y esas mierdas. Tal vez le pide a Sue que las compre, porque en verdad no puedo ver al Jefe comprando una Enquirer para evitar que Forks chismee sobre ello." La miré y ella rio. "Es una ciudad muy chica. Todo el mundo sabe todo y que Charlie compre revistas de chimentos daría que hablar."
Bueno, estar bajo el microscopio era algo con lo que me podía identificar. Aunque la situación del padre de Bella era muy diferente a la mía. "¿Le dijiste que era todo mentira, verdad? No quiero que me odie antes de conocerme."
Bella me besó. Siempre me hacía sentir mejor incluso aunque tuviera miedo de las armas y los padres. "Por supuesto que se lo dije, Edward. Él es cuidadoso. Con el tiempo te amará, porque yo lo hago, pero no te puedo prometer que será todo sonrisas y abrazos en cuanto lo conozcas."
Podía manejarlo. "Me alegra que mamá también estará allí."
Bella rio. "¿Crees que te protegerá?"
Sonreí porque, contrario a Bella, nunca tuve que preocuparme por el amor de mi madre. "Bueno, podría, si quisiera, pero creo que se asegurará de que tu padre me ame, a ella y a todo el que se llame Cullen antes de que termine el día. Es lo que ella hace. A menos que no le guste la persona."
"¿Y luego?" Preguntó Bella, sonando nerviosa.
Chica tonta. "Ella te amará, te lo dije. Está más que entusiasmada por conocerte. Pero si debes saberlo, si no le gusta una persona, bueno, puede hacer su vida un infierno." Sonreí mientras recordaba la conversación reciente que habíamos tenido sobre Irina y James. "Ella quiere meter a James en una película donde le pasan todo tipo de cosas malas a su personaje, incluyendo estar cubierto de mierda. Y te lo garantizo; si usa sus contactos, se asegurará de que usen mierda de verdad."
Bella rio. "¿No puede poner a Irina también en esa película?"
Sacudí mi cabeza. "Aunque le encantaría. O le encantaría prohibirla del negocio. Le dije que no, pero que me escuche o no, eso está en duda."
Mi chica me miró. "¿Por qué no puede hacerlo?"
Reí. Su odio hacia Irina me mataba. "Porque no vale la pena. No me importa lo que Irina haga o deje de hacer. ¿Estaré de nuevo en otra película con ella? No, pero tampoco voy a verla corriendo de Hollywood. Eso le daría mucha importancia."
"Es cierto. Bueno, me alegra que tu madre esté de tu lado. Nunca lo subestimes, Edward."
Ella sonaba triste de nuevo así que la acercaba a mí para que pudiera sentarse a horcajadas. "No lo hago. Y espero que dejes que ella te apoye también, porque te prometo que querrá hacerlo. No puedo devolverte el tiempo que perdiste con tu madre, Bella, pero te digo que de aquí en más va a ser diferente. Mi madre querrá ser parte de tu vida y espero que la dejes." Sus ojos se humedecieron. "Será una suegra genial, eso lo sé."
Bella dejó caer sus lágrimas y las sequé. "Por favor, no llores, bebé."
Ella respiró. "Es que no sabes lo que significa cuando ofreces tu familia de esa manera. Cuando Emmett lo hizo con Rose. No es problema para ti, porque siempre la has tenido y tu familia es tan cercana y abierta entre ustedes y esas cosas. Es algo que siempre quise y ahora me dices que es mío."
"Lo es. Lo somos. Tú eres mi única y eso te hace mi familia. Te prometo que serás tratada de esa manera desde el primer minuto."
Bella sonrió y limpié su última lágrima. "Eres mucho más de lo que soñé que serías." ¿Qué quería decir con eso? "Sabes, cuando al principio te busqué, esperaba que nos lleváramos bien y que fueras simpático. Parecía que lo eras en las entrevistas pero nunca conoces de verdad la figura pública y privada. Después de todo, tu ex sale como la pequeña Suzie Starshine cuando quiere." Reí. Era cierto. Irina era excelente al pretender ser alguien diferente delante de cámaras. "Así que esperaba que fueras un tipo bien, pero nunca imaginé que fueras tan cálido, tan maravilloso y tan abierto y amoroso conmigo."
La acerqué más a mí. "No puedo ser nada sin ti, Bella. Tú eres mi todo. Y significó tanto para mí cuando tú viste lo que había por debajo de la celebridad y te gusté por quien yo era."
Bella sonrió y pasó sus dedos por mi cabello. "Tú también eres mi todo. Prefiero el hombre antes que la imagen."
La besé más fuerte, porque era hermosa, maravillosa y mía. Bella gimió y se frotó contra mí. "Te amo." Le dije mientras pasaba mis manos por su cuerpo.
"Yo también te amo, demasiado." Desaté su bikini. Bella se sentó y me ayudó a quitarlo. Ella sonrió y se alejó, dejando que sus senos aparezcan por afuera del agua. Sus pezones estaban increíblemente duros por el aire frío y tenía que tenerlos. La acerqué a mí de nuevo, con sus rodillas en mis piernas para poder chupar su pezón. Era tan increíble. Sabía a cloro y Bella, mientras lamía con mi lengua. Mis dedos imitaron el movimiento en el otro pezón. "Edward." Dio un grito ahogado.
Con mi mano libre tiré de su parte de abajo del bikini. Bella levantó sus piernas y me ayudó a quitarlos, luego se acercó y me quitó los shorts. "Te deseo, ahora." Me dijo.
Vivía para servirla. Me puse de pie mientras ella envolvía sus piernas en mí. Mi verga frotando su coño. Me posicioné en ella y la miré a los ojos mientras la penetraba. Se sentía increíble, el agua caliente, su coño caliente y estrecho a mi alrededor, lo chorros de agua pegándonos mientras dábamos estocadas. La presioné contra la pared, dándole soporte para poder hacerlo con más profundidad.
Bella gimió y se acercó más a mí, arqueando sus caderas contra las mías. Uno de los chorros de agua nos estaba pegando donde estábamos unidos y casi acabo. Toqué el clítoris de Bella mientras la tomaba.
"Sí." Ella chilló mientras le daba otra estocada. Mis ojos rodaron mientras el chorro de agua pegaba en mis bolas. Dios.
"Voy a acabar pronto, bebé." Le advertí.
Ella asintió. "Yo también. Más fuerte, Edward. Cógeme más fuerte."
Dios, ¿quién no amaba escuchar eso? Le di una estocada más fuerte y toqué su clítoris con mis dedos. Ella gritó y se apretó contra mí. Finalmente. Le di otra estocada y el chorro de agua nos dio una vez más y lo perdí, acabando dentro de ella mientras la sostenía. "Dios, bebé." Logré decir.
"Mmm." Ella murmuró. Reí mientras me separaba de ella y la dejaba en el asiento más cercano. "Quiero pasar así todas las noches frías."
Me reí y la sostuve contra mí. "Haré que suceda." Algún día lo haría.
Espero que les guste el cap! :D
Muuuuchas gracias como siempre por sus reviews. Que tengan un lindo fin de semana :)
Besos,
Romi
