Cara a cara.
Los dos demonios arrastraron a Erika escaleras arriba por el viejo edificio hasta una habitación. La arrojaron al piso con violencia.
-La encontramos intentando ingresar por el techo. No está armada.- dijo uno de ellos.
-Sorprendente…. ¡Váyanse!
Se fueron cerrando la puerta.
-En verdad que es admirable….-dijo contemplándola tumbada en el piso- Me cuesta creerlo. ¿Qué haces aquí?
Ella lo contempló con desprecio y se levantó.
-Lucifer…- dijo- me esperaba que tu presencia fuera algo mas… asombrosa.- continuó con sarcasmo.- pero simplemente luces como un pobre fracasado más….
-Aprecio tu sinceridad. Has sido muy cortés en venir hasta aquí para verme. ¿Y a qué debo el honor de tu visita?
-¿Por qué lo has hecho?- le preguntó con dolor.
-¿Qué cosa?
-¿Por qué has matado a Gabriel?
-Él no me dejó otra opción….
-Eres un miserable….- dijo llorando- él te amaba. Amaba a todos sus hermanos. ¿Tienes una idea de lo que sufría lejos de vosotros? Necios. Soberbios. Egoístas. Eso es lo que sois ustedes tres.
-Ten más respeto. Es de mi familia de la que hablas.
-¿Y tú lo tienes para nosotros? ¿Le tuviste respeto a Gabriel? ¿A lo que él sentía por nosotros? Era un ser incomparable. ¡Y tú me lo arrebataste!
-Ohhhh… no me lo puedo creer- se burló Lucifer- ¿no me digas que cometió el mismo error otra vez?
Ella lo miró en silencio, sin responder.
-Y yo que pensé que estaba preocupado por esa asquerosa pagana…. Y resultó que se había sacrificado por ti…. ¡Cayó más bajo todavía de lo que yo me había imaginado!
-Acabaré contigo Lucifer. Contigo y con tus hermanos. ¡Lo juro!
-¿Ah…? ¿Si…? Y… ¿cómo?- se burló dándole la espalda.
Erika sacó la espada de su manga. La cambió hábilmente de posición en su mano y la levantó hacia la espalda de Lucifer. Éste logró por poco percibir el movimiento que ella había hecho. Se dio vuelta justo a tiempo para verla tomar envión con el arma. Levantó la palma de la mano y Erika salió volando por el aire estrellándose contra la pared.
Lucifer se quedó paralizado.
-¿Qué ha sido eso?- preguntó confuso- ha estado cerca…-agregó con nerviosismo.
Extendió el brazo y atrajo la espada hacia él. La miró pensativo.
-No la traías al entrar…. ¿La espada de Gabriel? No es posible…
-¿Te sorprende…? – dijo ella desde el piso- Me la dejó en su testamento…-agregó con satisfacción mientras se incorporaba tratando de no mostrar el dolor que sentía- junto con la advertencia de que no me inmolara tratando de vengarme de ti…
Lucifer la contempló serio.
-Y ha sido lo primero que has hecho. El cuerpo de mi hermano aún está caliente y tú ya tratas de apuñalarme por la espalda…. Me agrada eso. Ahora entiendo por que le gustabas…
Erika notó que él todavía no había mencionado su parecido con Lilith. De cierta forma se sintió aliviada por eso.
-Bueno… ¿Y ahora qué? ¿Me vas a matar?
-Naaaa…. No vale la pena. Será mucho más divertido ver como te destruyes a ti misma. No escaparás a tu destino. No importa cuanto huyas, ni cuanto corras, ni cuanto luches… el final es siempre el mismo.
-¿De qué estas hablando?
-Te lo diría… ¿Pero por qué arruinar la sorpresa…? Ahora lárgate. Y llévate la espada. La necesitarás.
-¿¡CÓMO HAS HECHO TAMAÑA ESTUPIDEZ?!- Chris gritaba yendo de un lado a otro del cuarto- ¿EN QUÉ ESTABAS PENSANDO?
-Chris… por favor- suplicó Erika desde la cama- no grites. Me duele la cabeza.
-Es evidente que Gabriel tenía razón. No puedo dejarte sola ni por un segundo…Ni siquiera me creo que ese monstruo te haya dejado ir sin más….
-Si… yo tampoco lo entiendo
¿Qué le había querido decir Lucifer con eso del destino? ¿Tenía relación con la lucha que siempre mencionaba Gabriel? ¿Había algo malo en ella? ¿Algo que aún no conocía? ¿Algo peor que ser el instrumento de Lilith?
La voz de Chris la sacó de sus pensamientos.
-Perdóname. Es que es tú eres mi única familia. No me perdonaré si lago malo te pasa.
-Descuida, amigo. Te lo agradezco. Aprecio todo lo que haces por mí…
-Escucha… hay algo que debo decirte. Cuando sacamos a Castiel del hospital le oí hablar por teléfono con Dean. Hablaban de alguien que les había ayudado, tal vez sea útil que tú lo sepas.
-¿Qué es?- dijo cerrando los ojos.
-Aparentemente hay un demonio que les ha dado una mano. Tal vez… Aunque no apruebo la idea… pero tal vez… también pueda ayudarnos a nosotros. Pero no creo que sea fácil encontrarle. Al parecer él tenía el Colt bajo su custodia. Y se lo entregó a los Winchester para que mataran a Lucifer.
-Si… creo que oí algo de eso. No funcionó.
-No. Tal vez fue una trampa para hacerse con los hermanos.
-No lo creo…. Ellos han regresado…
-Si. ¿Qué habrá sido del demonio?
-Calculo que Satán ya lo habrá convertido en barbacoa.
-Pues… no lo sabemos. ¿No mencionó nada…?
-No.-dijo suspirando y tapándose los ojos con las manos.
-Tal vez podríamos intentar dar con él… y ver que dice.
-Tal vez…. ¿Cómo se llamaba?
-No puedo recordarlo… era un nombre muy extraño…. Clancy… Carvey…
Erika se incorporó en la cama de un salto. Una luz se había encendido en su mente iluminando un lejano recuerdo.
-¡CROWLEY!- gritó
-¡Si! Ese era el nombre…Crowley Creo que es un demonio de cruce de caminos ¿Le conoces?
-Solo de nombre- mintió.
