Hola a todos aquí os dejo un nuevo capitulo y creo poder asegurar que se trata del penúltimo capitulo.
Me da mucha pena el acabar esta historia pero… YA estoy trabajando en varias y pronto publicare una nueva historia.
Como siempre mis agradecimientos a todos aquellos que dejan RR. YA sabéis que mi escaso tiempo no me deja responderos como os mereceríais.
A mi querida amiga JAmesandmolly perdona pero no tengo tiempo, una serie de problemas me tienen completamente bloqueada y absorta.
Te aseguro que en cuanto me sea posible te contestare. UN abrazo.
A todos , de verdad os agradezco vuestra opinión y los ánimos que me habéis dado para terminar esta historia. Como podéis leer pienso cumplir y terminarla.
Gracia de nuevo a todos de Carmen, ( la loca creadora de parejas imposibles).
36
Le costo mucho esfuerzo, y un par de hechizos, conseguir que nadie le acompañara hacia su destino.
Al final accedieron, con la condición de que lo acompañarían hasta el cementerio. Y caso de que no volviera en cierto tiempo , algunos miembros irían en su búsqueda.
Una vez terminada la reunión a Harry le toco la peor parte. Debía ir junto a su mujer y darle la buena noticia.
Tonks despertó rodeada de miembros de la orden, Fleur a su lado le aplicaba una pomada a una de sus heridas , para que cicatrizase más rápido.
- ¿Y Harry?. ¿Dónde esta?.
- En una Geunion. Tgranquiva volvega pgronto.
- ¿Esta bien?.- la francesa sonrió.
- Parece que no conoces a tu magido. Según me han dicho ha sido la segunda vez que han visto huirg al Imnombgrable. Y esta vez ninguno de los suyo lo obligo. El desapagecio antes de que Haggy lo machacase.- Esto hizo que la joven se tranquilizase. El estaba bien.
En ese momento Harry entro por la puerta y dirigió una mirada a donde estaba su esposa. Fleur lo vio y sonrió.
- ¡Sega mejorg que os dege solos tenéis mucho que hablarg.- La morena la miro extrañada pero al ver a su marido sonrió.
En unos pasos ambos se estaban fundiendo en un apasionado beso.
- ¿Cómo te encuentras?.- le pregunto el
- ¡Dolorida pero bien!. ¿Y tú?.- el sonrió al tiempo que hacia un gesto quitándole importancia.
- ¡Apenas me tocaron!.
- ¿Qué paso?.- ambos se pusieron serios.
- ¡Se dio cuenta de que lo supero!. Pero…
- ¿Qué?.
- Le confesé todo lo referente a los horcrux , después de matar a Naginy.
- ¡YA esta era el ultimo!.- sonrió al decirlo. Pero el seguía serio.
- ¡NO!. El me confeso que la serpiente no era el ultimo , antes de desaparecer.- la cara de la Joven auror reflejo todo el miedo que sintió.- hemos perdido la ventaja.
- ¿Qué harás ahora?.
- ¿Cogimos a Snape y nos dijo, con mi ayuda.- sonrió al decirlo.- El lugar donde se oculta la serpiente.
- ¿Vas a por el verdad?.- el asintió.- Espera que me vista y te acompaño.- dijo intentando levantarse. Harry la paro sabiendo que tenía que decirle la verdad sobre su estado.
- ¡Iré yo solo!.- ella fue a replicar.- Y aunque no fuera así tu no podrías acompañarme.
- ¡ No estoy tan mal y lo sabes.
- No es por eso.- dijo el rápidamente.- La razón por la que no puedes venir es… ¿Recuerdas la primera noche al venir de Hogwarts?.- ella sonrió.- Pues veras…con toda la pasión y mi poder…
- Me estas asustando. ¡Dilo!.- dijo sin entenderlo.
- ¡Parece que mi poder elimino el efecto del hechizo anticonceptivo y…!
Tonks cayó en la cuenta de lo que eso significaba. Se levanto un poco y lo cogió por el cuello.
- ¿Me has vuelto a dejar preñada?.- Harry la miraba asustado, no se esperaba esa reacción. Aunque suponía que el saberlo no le haría demasiada gracia. Al cabo de un segundo la chica lo pensó y le rodeo el cuello con los brazos antes de besarlo.- ¡Otro hijo!, ¡Te quiero tanto!. Me hubiera gustado esperar un poco mas pero parece que la magia….- lo miro preocupada.- ¿Eso no querrá decir que cada vez que lo hagamos tendremos uno?.-Harry la miro asustado. Si eso pasaba. Tendría pocas noches locas.
- ¡Espero que no!. Tendré que preguntárselo a MC Gonagall. Seguro que podremos hacer algo.- La morena más tranquila lo volvió a besar.
- ¡Lo único que podemos hacer es disfrutar de nuestro pequeño y recibirlo cuando llegue.- lo miro divertida.- ahora si podrás estar junto a mi en todo el embarazo.- el sonrió también.
- ¡No me lo perdería por nada!.- Tonks se puso seria.
- No sabemos cual es el último trozo de alma. ¿Qué harás?.
- Lo he pensado y creo que… si sabe que destruimos los demás Horcrux, hará lo posible por recuperar el que queda. Lo tendrá cerca hasta el momento en que encuentre un lugar seguro para esconderlo.
- Lo enfrentaras para encontrarlo.- el asintió.
- ¡Es la única forma en la que podemos conseguir destruirlo!. Se que es una posibilidad muy pequeña pero en este momento es lo único que nos queda.- ella lo abrazo. No quería que fuese pero sabía que igualmente lo haría. Prefería que fuese sabiendo que lo apoyaba a que fuese preocupado y triste por discutir con ella.
- ¡No te pediré de nuevo ir contigo.- se toco la barriga .- ya se que no cejarías!.- le dijo al fin.
- ¡Chica lista!.- la miro a la cara.- por eso te amo.- Un beso puso fin a la conversación.
La hora en la que Harry iría al cementerio había llegado . Lo acompañarían MC Gonagall, Lupin, y algunos miembros más, entre ellos Ron.
Tonks fue la ultima en despedirse de el antes de que partieran hacia su destino.
- ¡Me has prometido que vivirías junto a mi el embarazo!.- le dijo
- ¡Te aseguro que haré todo lo que pueda para que eso suceda!.
- ¿Listo?.- Lupin se acercaba con un zapato convertido en traslados. El asintió.
Toco el destrozado objeto, antes de desaparecer miro por ultima vez a su mujer. Junto a ella Winky y Dobby sostenían a sus hijos.
En el cementerio todo estaba como Harry recordaba. Vio la estatua donde estuvo preso, cuando colagusano resucito a su amo.
Sin pensárselo comenzó a andar hacia la tumba que la vez anterior había abierto el traidor de Pettigrew. La misma que Voldemort señalo como la que contenía los restos de su padre.
Oculto a los pies había un gran trozo de hierro clavado en el suelo. La utilidad de ese objeto en ese lugar era nula. El moreno sabía de sobra su uso real.
Tres sombras aparecieron. Harry fue a coger su varita y fue parado por MC Gonagall.
- ¡Tranquilo!.- Los gemelos Weasley junto con Mundungus aparecieron debajo de las capas.
- ¿Todo en orden?.- pregunto Lupin. Los aludidos asintieron.
- ¿Quién les dio el dinero para abrir su tienda?.- pregunto MC Gonagall.
- ¡Harry!.- respondieron ambos. Ahora fue el turno de ellos para preguntar. ¿Qué nos dijo que compráramos?.- esta vez fue Harry el que respondió.
- Una túnica de gala para Ron. ¿Por qué…?.- no entendía la pregunta.
- ¡Hay que asegurarse!.- fue lo que dijo Lupin.
- ¡Tranquilo lo entendemos!.- dijo uno de los gemelos.
- ¡Fue divertido comprarle la túnica de gala a Ronny!.- dijo uno
- Pensábamos hechizarla pero al final….- había añadido Fred.
- Nuestra madre nos pillo y nos obligo a quitarle el hechizo.- término su hermano George.
- ¡Hubiera sido divertido ver a Ron en el centro del gran salón y ver como su tinca se volvía Rosa. JA JA JA.
- ¡Hubiera pagado por verlo!.- Todos se divertían al pensarlo.
- ¡Es el momento!.- dijo el moreno.
- ¿Estas seguro de que n quieres que te acompañemos?.- volvió a preguntarle Lupin.
- ¡Podré pelear mas tranquilo! No tendré que contenerme y nadie morirá por mi causa.
- ¡Si en dos horas no has vuelto iremos a por ti!.- añadió la directora.
- Me parece bien.- se fijo en que los gemelos seguían riéndose de la broma frustrada a su hermano. Mundungus era el que mas lo estaba disfrutando. Decidió que antes de desaparecer , haría que estos probasen una dosis de su medicina.- ¡Por cierto!. Mundungus.- este lo miro.- los aurors vinieron a buscarte por no se negocio…- movía la mano como si no lo entendiera bien. El mago se puso serio.- No lo entendí muy bien por que estábamos felicitando a Katie y Angélica por sus embarazos.- los gemelos se miraron uno a otro y se pusieron completamente pálidos. Incluso sus varitas cayeron al suelo.
Al terminar de hablar miro a MC Gonagall y Lupin de forma cómplice y tocando el mohoso clavo que había en la tumba de patriarca Ryddle, desapareció del lugar.
En cuanto Harry desapareció, tanto los gemelos como Mundungus miraron a los jefes del grupo.
- ¡Estaba…. Bromeando… ¿Verdad?.- dijo George. A su lado su hermano y el viejo mago esperaban con ansia la respuesta. Tanto MC Gonagall como Lupin decidieron seguir un poco mas la broma.
- ¡Eso tendrían que preguntárselo a sus esposas!. Mundungus tu seria mejor que volvieses rápidamente a la mansión, nunca se sabe…
- Creo que lo mejor será usar un traslador…- dijo Fred.- no me puedo concentrar para aparec… ¡digo¡. Es mas seguro.
- ¡Estoy contigo hermanito!.- dijo George, mundungus lo pensó un segundo y siguió a los gemelos.
Los tres tocaron el viejo zapato hermano del que trajeron el grupo de Harry , desapareciendo en dirección a la mansión Black. Rezando para que lo que había dicho Harry fuera una broma…. Pesada.
Nada mas volver de su increíble derrota , Voldemort se quedo completamente solo. De sobra sabían sus seguidores lo que le ocurriría a los que se acercasen.
No se podía creer todavía lo que había sucedido, no solo el niñato había demostrado tener tanto o mas poder que el, sino que encima se las había ingeniado para destruir todos los Horcrux que había creado y escondido.
- ¡Algo va mal, algo se me escapa, es imposible que haya…! ¡NO, NO, NO me lo creo.
Cuando estuvo en Hogwarts tuvo la intención de recuperar el trozo de su alma que escondió. Ahora se maldecía por su mala suerte. No podría recuperarlo.
Decidió aparecerse en el viejo orfanato. No estaría mal comprobar si lo dicho por el maldito crió era cierto o solo quería asustarlo.
Otra pregunta rondaba su mente. ¿Cómo habían podido enterarse de la creación de los Horcrux y sobre todo de su numero?. La respuesta llego sin darse cuenta. ¡Slugton!. Ese maldito tipo, o había hablado o Dumbledore se las había arreglado para averiguarlo en su mente.
No se lo pensó mas, desapareció dispuesto a descubrir si lo dicho por Potter era cierto.
Todo parecía en calma en ese lugar . Seguía exactamente igual que lo dejo. El aura alrededor del edificio contribuía a proporcionarle seguridad.
Realizo un simple hechizo y el camino del peligroso patio quedo al descubierto. Apenas avanzo un par de pasos cuando se fijo en la puerta. ¡Estaba abierta!. La verdad es que mas que abierta estaba destrozada. Junto a la puerta un brazo descompuesto terminaba de revelarle lo que temía.
Alguien había entrado y destruido ese trozo de su alma. Todas las defensas se activaron y ese era el resultado. Seguro que algún Troll intento huir por allí y callo dentro del mas de lodo.
- ¡Maldito crió!.- si ese había sido destruido , seguro que le había dicho la verdad y el resto habían seguido su misma suerte. No era necesario comprobarlo.
Desapareció igual que había llegado. De vuelta en su escondite comenzó a pensar en su siguiente paso.
Por increíble que pareciese , Potter había conseguido arrinconarlo, momentáneamente.
Su única ventaja era que el chico desconocía cual era su ultimo Horcrux. Sonrió al pensarlo.
- ¡Hice bien en no alejarlo de mi!.
Tenia claro cual seria su siguiente movimiento. Obtener todo el poder que le fuera posible y prepararse para acabar con todo.
Sabia que realizando ese simple hechizo , su poder se multiplicaría.
Se levanto la manga de la túnica y miro su antebrazo. Hubiese querido evitar el ponerse la marca hasta que no hubiese problemas pero…
Hizo un movimiento con la varita y pronunciando el hechizo apunto a su brazo.
- ¡Morsmordre!.- en el mismo momento que el rayo tocaba su piel sintió un grandísimo dolor. Pero lo mas extraño era que a medida que la marca aperciba en su brazo. Esta desaparecía de sus seguidores. Estos sentían un dolor aun mayor que cuando les fue puesta en su piel.
Daba igual el lugar o lo lejos que se encontraran. Todos los marcados por el señor Oscuro sentían el mismo dolor y veían sin terminar de creérselo como sus marcas desaparecían. Los que se encontraban apresados gritaban de dolor , ya fuera en el mismo Azkaban o en cualquier otro lugar. Los aurors encargados de vigilarlos veían incrédulos lo que sucedía. Cuando se acercaban a verlos y miraban el brazo del que se quejaban, veían sin terminar de creérselo como esta desaparecía de sus brazos. Les quedaba una pequeña cicatriz con el mismo dibujo , pero evidentemente sin rastro de magia.
En cuanto la marca se dibujo completamente en el brazo del señor oscuro este se recostó en un sillón.
Se sentía agotado. Miro su brazo en el que la nueva marca se había dibujado, aun parecía latir bajo su piel.
Poco después uno de sus seguidores entro por la puerta con la varita en la mano.
- ¡Mi señor!, ¡Mi señor!.- al verlo sentado se paro en seco.- Creíamos que habíais…- se remango el brazo.- Mi marca… la marca de todos desapareció y pensemos que habíais…
- ¿Tan poca confianza en tu amo tienes?.- el mortifago temió por lo que había sugerido e intento arreglarlo.
- ¡NO!, ¡Mi Señor…!. Lo que sucede es que… - intentaba encontrar una excusa.- Nadie se explica como ha podido desparecer la marca de todos… y no sabíamos que hacer… por eso…
- ¡Antes de nada!. ¿Puedes iluminar un poco este sitio?.- El pobre hombre no entendía nada. Su señor siempre había preferido la oscuridad en ese lugar.- ¿Qué esperas?.
Con miedo saco la varita y formulo el hechizo.
- ¡Lumos!.- no paso nada. Miro a su amo con miedo.- ¡No se … que sucede!.- lo intento de nuevo.- ¡LUMOS!. ¿Por qué no pasa nada?.- Voldemort sonreía divertido, su hechizo había funcionado.
- ¡Es normal que no suceda nada!.- el mortifago lo miro.- ¿Dolió mucho?.
- ¡Ni siquiera varios Crutiacius me habían dolido tanto!.- intentaba explicarlo.- Era como si me arrancaran el alma. Algunos han muerto no lo han soportado.- Voldemort se divertía.- ¿Pero que es lo que ha pasado? ¿Por que me pregunta …?.
- ¡Quiero saber si mi hechizo había funcionado.- el mortifago se puso pálido.- ¡Es normal que sintieras como si te arranaran algo!.- se remango la manga y le mostró su nueva marca. El mortifago la miro incrédulo. De sobra sabían que su señor nunca había tenido la marca, la imponía pero no la llevaba.- ¡Cuando os hicisteis la marca firmasteis un contrato conmigo.- eso lo sabia el Mortifago.- Pero además de vuestra obediencia , os pregunte si me serviríais sin reservas y me darías todo de vuestra persona.- se levanto y se acerco a su siervo.- Pues eso es exactamente lo que he hecho. He tomado todo de vosotros. Concretamente toda vuestra… magia.- El Mortifago se puso en pie.
- ¿Qué quiere decir?.
- Simplemente que os he convertido a todos en muggles. Toda vuestra magia pasó a formar parte de mí.
- ¡No puede hacernos eso!. ¡Antes muerto que ser un Muggle!.- Voldemort se encogió de hombros.
- ¡De acuerdo!. ¡Avadra Kedabra!.- la potencia del hechizo lanzo al desgraciado al otro lado de la habitación. En el lugar donde le dio quedo un pequeño punto que parecía brillar con luz propia. Miro el cuerpo de su antiguo servidor.- de todas formas ya no me servís para nada.- Miro su varita. Sentía como el poder lo recorría.- Creo que será mas que suficiente para terminar con todo.
Escucho un gran griterío en el exterior.
Sus seguidores se habían dado cuenta de que algo sucedía con sus poderes.
- ¡Ya se dieron cuenta!. – Hizo como si lo acabase de notar.- Si no se interponen dejare que vivan de todas formas han contribuido a mi causa.
Harry no entendía lo que estaba pasando. Veía como los mortifagos se atacaban entre ellos y huían despavoridos. ¿Qué había pasado en ese lugar?.
Uno intentaba una y otra vez hacer algo con su varita pero… no sucedía nada. Harry no entendía nada , pero se puso en guardia por si acaso.
Uno lo vio y se acerco a el. Cuando el moreno fue a lanzarle un hechizo, el mortifago se arrodillo a sus pies.
- ¡Piedad, por favor!. Ayúdame.- se levanto la manga de la túnica y le enseño la cicatriz que tenia donde debería estar la marca tenebrosa.- Mi amo me ha quitado la marga y quiere matarnos a todos.- andaba de rodillas acercándose al muchacho.- ¡Si me ayudas , prometo servirte a ti!, pero por favor , protégeme de el.- El moreno se dio cuenta de que fuera lo que fuera lo que había sucedido en ese lugar, tubo que ser terrible. La locura estaba reflejada en los ojos de ese hombre.
Miro a todas partes y se dio cuenta de que la mayoría estaba en un estado parecido, se comportaban de distinta forma , pero a fin de cuenta igual de desquiciados.
Junto a los lunáticos estaban los cuerpos sin vida de muchos. O estos los habían matado o simplemente no soportaron lo que les había ocurrido.
El loco se acercaba cada vez mas, justo en el momento que Harry lo miro se dio cuenta de cual parecía ser su objetivo. No quitaba la vista de su varita.
Antes de que nada mas sucediera , optó por lo mas simple.
- ¡Desmaillus!.- el rayo alcanzo al mortifago y este callo al suelo.
Nada más tocar el suelo, Harry noto que se había producido un inusual silencio. Al mirar a su alrededor se dio cuenta de que todos los que se encontraban cerca de el lo miraban.
Sin venir a que todos se lanzaron hacia el chico. Todos repetían sin cesar lo mismo.
- ¡ESA ES MI VARITA!.
Antes de que lo alcanzasen todos, el chico se rodeo de un escudo , contra los que chocaron la mayoría.
Harry se preparo para repeler los hechizos pero… estos no llegaron. Muchos tenían en su mano sus varitas pero ninguno hacia uso de ella.
- ¿Que para aquí?.- el chico no entendía por que ninguno le lanzaba hechizo alguno y todos querían quitarle la varita.
- ¡EL ME LA HA QUITADO!. DEVUÉLVEME MI VARITA!.- gritaba uno que estaba justo delante de el.
No se lo pensó. Concentrándose lanzo sin parar hechizos aturdidores a todas partes. Cada vez que un mortifago caía otro ocupaba su lugar. El escudo estaba completamente rodeado de cuerpos inconscientes y los demás Mortifagos retiraban a sus compañeros para ocupar su lugar.
- ¡Relaxio!.- Los mortifagos que estaban frente a el fueron lanzados hacia atrás por el hechizo. Lo repitió a su alrededor , hasta que las paredes de mortifagos desaparecieron. A medida que se volvían a levantar, Harry los desmayaba.
Cuando acabo con todos quito el escudo y se centro en el sitio en el que se encontraba.
Con todos lo que se había liado , no tuvo tiempo siquiera de observar lo que le rodeaba. Fue un despiste que los mortifagos podían haber aprovechado, pero… Seguía sin entender la razón por la que ninguno parecía recordar como usar la magia.
Se encontraba en un gran claro, a su alrededor no había mas que el principio de un denso bosque y los Mortifagos muertos o aturdidos.
En un lateral del claro había una gran roca y justo en el costado una abertura.
Con cierto cuidado, se acerco al lugar, se dio cuenta de que la abertura en la gran roca estaba hecha de forma mágica.
En ese momento, noto como alguien lo cogía por detrás y después de darle un golpe en la cabeza, le quito la varita de la mano.
- ¡Ya es mia ¡, ¡Ya es mia!. Tengo de nuevo mi varita.- decía uno de los mortifagos. Miro a Harry y sonrió con malicia.- ¡Pagaras por lo que has hechos!.- le apunto.- ¡Avadra Kedabra!.- Harry se preparo para evitar la maldición pero… No sucedió nada.
Tanto Harry como el desquiciado Mortifago no entendían lo que pasaba.
- ¿Qué pasas?. ¡Esta tampoco es mi varita!. ¿Donde esta mi varita?.- con rabia lanzo la varita de Harry hacia el cielo.
Sin terminar de reponerse de lo que había sucedido. Harry aprovecho para convocar su varita que rápidamente fue hacia su mano. En cuanto el desquiciado hombre vio esto lo volvió a mirar.
- ¡NO!, ¡Si es mi varita!. Intentas engañarme.- se agacho y cogió una piedra.- ¡TE MATARE!.- grito. Corrió hacia Harry levantando la piedra como arma.
Las intenciones del loco eran simples , aplastarle la cabeza al chico con la piedra.
Antes de que hubiera dado un par de pasos hacia el . Harry lo desmayo. En su caída ya sin sentido el tipo soltó la piedra y esta fue cayendo hacia Harry . Este interpuso el brazo, haciéndole un corte en el.
- ¡AUCH!. ¡Joder!, ha dolido.- se miro el corte .- el muy imbecil me ha cortado.- movió la varita y le aplico un hechizo para cerrarlo.- con esto bastara.
Mucho mas alerta, se acerco a la entrada de la cueva de roca. De lo único que estaba seguro era que ese lugar era mucho más antiguo de lo que parecía. Las paredes tenían señales inequívocas del paso del tiempo y la vegetación comenzaba a tomas ese sitio. A ciencia cierta no lo habían construido los mortifagos ni Voldemort. Estuviesen donde estuviesen era un lugar en el que no debería despistarse.
- ¡Lumos!.- aplico el hechizo y dio un paso dentro de la cueva.
El interior era simple, un largo pasillo, terminado en una grotesca puerta de madera. Esta no tenia forma, era simplemente un gran numero de tablas unidas de cualquier forma , para darle esa forma. Un objeto hecho sin duda con magia.
- ¡Alohomora!.- la puerta no se movió.- ¡El que te hizo sabia lo que se hacia. Aunque no tuviera ni idea de como debías ser.
Se fijo que el pomo parecía ser simple , por lo que decidió probar a abrirla antes de hacer nada mas.
La puerta se abrió sin problemas. Solo que a medida que se abría las tablas desaparecían , dejando en su lugar una abertura cada vez mas grande, revelando la entrada a lo que parecía ser un castillo.
Un inmenso castillo dentro de la roca. Había averiguado de donde saco Voldemort la idea para la mansión del sótano.
No pudo dejar de notar que el castillo era de un tamaño considerable. Sin muchos alardes era simple pero terriblemente efectivo. Los gruesos muros y las escasas , pero bien situadas torres, lo convertían en una fortaleza impenetrable y fácilmente defendible. Con medios mágicos se podía resistir allí indefinidamente. La estrecha entrada hacia que cualquier atacante se encontrara a merced de su enemigo.
Al mirar la entrada, vio algo escrito en el arco de entrada. " LE FAY".
- ¡El castillo de Morgana!.
NO pudo ver nada mas, un nuevo grupo de alocados mortifagos cayeron sobre el. Sin orden ni razón cada uno hacia lo que desequilibrada mente le sugería. Fue relativamente fácil para el moreno librarse de todos. Aunque, tuvo que esquivarlos y en cierta forma comenzaba a cansarse.
Entro sin demasiados problemas dentro del castillo. El aspecto del amplio patio interior era idéntico a lo que había visto fuera de la roca. Mortifagos tirados por todas partes ya fueran muertos o con la mente perdida.
Algunos se lanzaron sobre el. Con la lección aprendida se limito a derribarlos sin hacer uso de su varita.
- ¡Esto se esta alargando!.- una persona de las que tenía delante le llamo su atención. Lo conocía del… ministerio de magia. Y parecía que esta también lo reconoció.
- ¡Valla, parece que Harry Potter al fin va a terminar con todo esto!.
- ¡Yo le conozco!.- el hombre sonrió con desgana.
- ¡Me has visto varias veces en el ministerio!, Trabajo… mejor dicho, trabajaba en el control y uso de la magia en menores.- miro su varita.- pero creo que eso acabo definitivamente.
- ¿Por qué no ha perdido el juicio?.- se preparo para pelear.
- ¡Soy ya mayor y estaba preparado para lo que viniese!.- agacho la cabeza.- pero no para esto.- miro al chico que se mantenía en guardia.- ¡No tienes por que preocuparte!, no soy una amenaza para ti y no tienes nada que yo pueda usar o necesitar. Mi… Amo se las ha arreglado para…
- ¡AvAdra Kedabra!.- el rayo le dio al Mortifago matándolo en el acto, al tiempo que lo lanzaba hacia atrás varios metros.- ¡Potter!, ¡Que alegría que hayas encontrado este lugar!.- Voldemort se acerco caminando tranquilamente. Los desgraciados que lo miraban se alejaban aterrados.- me ahorras el ir a buscarte y de paso probare contigo mis nuevos poderes.
- ¿Que has hecho desgraciado?..- Voldemort miro los cuerpos de sus hombres y lo miro haciéndose el despistado.
- ¡No me servían!. He tomado de ellos lo que quería y han dejado de ser útiles.- sonrió.- a decir verdad no ha sido lo único que han dejado de ser.- Vio en el chico la duda.- Lo que ese desgraciado… Muggle intento decirte es que les he quitado la magia. ¡SI!. Has oído bien . Los he convertido a todos en Simples Muggles, sin pizca de magia.
- ¿Cómo…?.- Voldemort se remango la túnica y le enseño la marca de su brazo.
- ¡Esto no es solo para decorar!. Aquel que decide libremente ponerse esta marca , asume su compromiso de entregarme todo lo que es y posee a mi. Ya sea su dinero, su vida o… su magia. Pensaba hacerlo cuando toda la comunidad mágica estuviera bajo mí mando.- se puso serio al mirarlo.- Pero tu has conseguido que tenga que adelantar este momento. Te has convertido en una seria amenaza y un peligro para mi.- lo miro divertido.- ¿Has encontrado ya mi ultimo Horcrux?.
- ¡No¡. Pero se que lo tienes tu.
- ¡Muy bien ¡. ¡Has ganado un premio. ¡Toma!. ¡Cruccio!.- el hechizo le rozo el brazo al apartarse y aun así sintió un terrible dolor, mucho mayor que los que ya había sentido.- ¿Te ha gustado? Creo que me pase un poco. La verdad me cuesta controlar este poder…pero con el tiempo y sin tu fastidiosa presencia creo que lo conseguiré sin problemas.
- ¡Ya veremos!.- dijo poniéndose en pie y concentrándose en todo su poder.
La pelea estaba a punto de comenzar. Todo terminaría como debía ser, el uno contra el otro., y solo uno saldría con vida.
El poder de Harry seguía siendo ligeramente mayor , pero la experiencia y maldad de su enemigo era una baza que le podía costar la victoria y el sabia que no debía menospreciarlo.
- ¿Listo para morir?.- dijo el mago oscuro.
- ¡Si me voy te aseguro que tu vendrás conmigo!.
- ¡Cruccio!.- el moreno apenas pudo evitar el rayo rojo. Sin recuperarse contraataco.
- ¡Sectusempra!.- el golpe no le dio al mago oscuro.
Nada mas lanzar el hechizo voldemort había desaparecido y aparecido justo detrás de Harry. Vio como este lanzaba el hechizo y sonrió divertido.
- ¡Deberías estar mas atento!. ¡Sectusempra!.- e rayo le dio de lleno al moreno.
- ¡AHHHH!.
- ¿Duele?. ¿Qué tal esto?.- Voldemort le apunto con la varita, sin pronunciar palabra de esta salio un rayo violeta que le dio de lleno a Harry.
- ¡AHHHH!.- sintió un terrible dolor.
- ¡LA he creado expresamente para torturar!. Es una modificación del Cruccio.- lo miraba retorcerse en el suelo.- Además de destrozarte el cuerpo, poco a poco va destrozándote también la menté. Es más rápido y efectivo que el simple crucio. Al final caerás hasta con un imperio del mas simple de mis hombres.- sonrió al recordar algo.- bueno tendré que volver a reclutar seguidores… pero… no creo que tu lo veas.
En la mente de Harry solo había un pensamiento vencerle para proteger a su familia. Concentraba todo su ser en luchar contra ese hechizo. En cierta forma debía vencer los efectos del cruccio al tiempo que intentaba que su mente no le fallase. Era una tortura el siquiera pensar. Cualquier mago que la recibiese se rendiría rápidamente antes de seguir soportándola más de un segundo.
- ¡No me lo creo!.- decía Voldemort divertido.- intentas resistirte. ¡Sigue no te pares!. Quiero averiguar cuanto tardas en volverte completamente loco. Debo admitir que el siquiera el pensar en hacerlo es un logro increíble.- poco a poco el mago oscuro se fue acercando a Harry.- El ultimo que recibió un crucio mió con este poder salio volando un par de metros.
Algo se encendió en la mente de Harry. ¡Volar eso era!. Tenia un as en la maga que su enemigo no se esperaría. Dejo de luchar por vencer la maldición. Se concentro en algo que apenas necesitaba esfuerzo para el.
Voldemort dejo de aplicar la maldición sorprendido. Delante de el un increíble fénix blanco lo miraba con fiereza.
- ¿Qué demonios…?.- un zarpazo del ave lo callo.- ¡AHHHH!. Maldito seas te arrancare el alma a ti y a la zorra de tu mujer.- veía furioso como el ave evadía sus maldiciones en el aire.- En cuanto acabe de cualquiera que tenga recuerdos tuyos no quedara ni la sombra. ¡Eliminare cualquier rastro de tu existencia!.
El fénix comenzó a cantar su hermosa melodía , consiguiendo que el mago oscuro se pusiera más furioso al oírla.
Lanzaba una y otra vez maldiciones sin importarle si daba o no en el blanco.
Harto de fallar , paro un segundo y miro el ave. Esta al verlo se poso en el suelo y el moreno recupero de nuevo su forma humana.
- ¡De modo que tu eras el misterioso fénix blanco que aviso de mi ataque al castillo!.- Harry no respondió.- No se como lo has conseguido pero transformarte en semejante ser .- inspiro el aire complacido.- hace que ganes mas valor. Una de tus lágrimas podría darme algo que necesito.
Harry seguía sin hablar pero se puso en guardia.
- ¡NO te voy a matar!, primero te haré ver como mato a toda tu familia. En cuanto me des unas lagrimas ,acabare con tu sufrimiento. Creo que por el hecho de no recordar ese momento me las darás gustoso.
- ¡Ven a buscarlas!.- Antes de que tuviera tiempo , voldemort desapareció y apareció a la espalda del chico.
- ¡No eres rival para mi.- Crucc….!.- lo que no se espero es que harry había girado su brazo y lanzo la misma maldición hacia atrás.- ¡AHHHH!.- grito al tiempo que salía despedido hacia atrás unos pasos.
- ¡Ahora te lo preguntare yo!. ¿Duele?.- Voldemort no espero mas , desapareció de nuevo y apareció esta vez junto a Harry.
El chico se movió con rapidez pero no pudo evitar el tremendo golpe que recibió. Cuando intento recuperarse , el mago oscuro había desaparecido nuevamente y aparecido detrás de el. Un nuevo golpe y una nueva desaparición de su enemigo.
- ¡NO puedes igualarme!.- desapareció tras golpearlo de nuevo.- Soy mejor que tu.- volvió a desaparecer.
Poco a poco Voldemort le esta propinando una terrible paliza al chico. Los reflejos y la juventud de Harry contribuían a resistir y evitar que los golpes fueran más certeros y dañinos. Pero aun así veía como por todas partes sangraba y cada vez le costaba mas esquivar o aguantar. Cada vez le costaba mas esquivar los golpe. Una o dos veces presintió donde aparecería y le propino el un golpe . Pero con cada segundo esto se volvía más difícil y la ventaja del mago oscuro era mayor.
En el siguiente ataque, el mago le tomo por el brazo quitándole su varita. Desapareció y apareció justo frente a el y con la varita de este en la mano.
- ¡Esta forma de atacar no es muy propia de magos pero… a Bella le encantaba!.- Miro divertido al techo de la mágica caverna.- Me pregunto si se habrá vuelto completamente loca cuando se dio cuenta de que perdió su marca. Es una pena, me hubiera gustado que me diese un heredero. Es una de las pocas mujeres dignas de ese honor.- se rió divertido.- de todas formas aun siendo una Muggle , creo que no me importara que comparta mi cama. Tal vez le de ese honor también a tu mujercita antes de matarla.
Lleno de rabia se lanzo hacia el mago. Este hizo una floritura con la varita de Harry y el chico recibió de nuevo el rayo rojo.
- ¿Qué te pasa?. ¿No te gusta la idea?.- paro cuando Harry callo al suelo visiblemente agotado. Miro la varita del moreno.- Es increíble, puedo usar tu varita como si fuera la mia propia. Me encanta tener una varita de repuesto.- sonreía divertido mirando la varita de su enemigo entre sus manos, llenas de sangre de este.- Me parece mentira e tener tu sangre en mis manos y que no me suceda nada. Apenas hemos tenido ocasión para comprobar esto. Si te soy sincero me dolió , y mucho, cuando te deshiciste de mi siervo en tu primer año.- lo miro.- pero eso ya es agua pasada.
En ese momento se escucharon algunas explosiones y hechizos en el exterior.
Harry adivino lo que sucedía. La orden había llegado en su ayuda.
Pero por desgracia en este momento serian solo una distracción mas para Voldemort.
- ¡Que te parece ¡. Me voy a divertir un poco más. Tus amigos vienen a ayudarte y se encontraran con su final.- lo miro simulando tristeza.- ¡Me parece que vas a tener mas muertes sobre tu conciencia.
- No me eches a mi la culpa de lo que tu haces. Cada uno toma sus decisiones y tu mataste a todos. No me quieras echar la culpa de todo lo malo que has hecho.
- ¡Bravo!.- paree que al final el chico ha despertado. Es una pena que no puedas vivir para ver el final de todo esto.
Fuera de la gran cueva la orden buscaba a Harry, al tiempo que e defendían de todos los desgraciados que intentaban quitarles sus varitas.
- ¿Qué les pasa?. No nos atacan magia!.
- ¡Son como fieras sin mente!. Se lanzan sin importarles nada, solo el conseguir lo que quieren.
Arthur Weasley reconoció a algunos.
Ese es Fíleas Murdoc y ese Anthony Odonell. Los dos trabajan en el ministerio.
- El Imnombrable llamo a todos sus seguidores para la batalla final y todos se encuentran aquí en el mismo estado, o locos o muertos.- dijo al final Lupin.
- ¡No puedo encontrar a Harry! .- decía Ojo Loco mientras su ojo mágico recorría el lugar sin parar.
- ¡Pero tiene que estar aquí. - Decía Lupin temiéndose lo peor.
- ¡Si el hizo esto no creo que le hagamos ninguna falta. – De repente su ojo vio algo extraño.- Hay algo dentro de esa roca pero no se lo que es. Definitivamente es algo mágico y … muy poderoso si mi ojo no puede ver en su interior.
- ¿Crees que…?.- preguntó Arthur Weasley.
- ¡Es muy posible que el joven Potter este dentro!.
- ¡Pues no perdamos mas tiempo!. Si le ha ocurrido algo no me lo perdonare.
Antes de entrar se encontraron con una sorpresa . No podían avanzar , ni retroceder.
- ¡Es una trampa!.- todos lanzaban maldiciones intentando liberarse.
- ¡Nada de trampas!.- dijo Voldemort saliendo de la cueva levitando el cuerpo de Harry..- Bueno la verdad es que si . Pero solo os retendré el tiempo suficiente para acabar con Potter
- ¡Harry!.- grito desesperado Lupin.
- ¡Lucho bien pero nadie puede compararse conmigo.- Deshizo el hechizo y el cuerpo de Harry cayo pesadamente sobre el suelo.- Vais a tener el honor de ser testigos de cómo yo Lord Voldemort , me convierto en el ser mas poderoso de este mundo.
Apunto a Harry . -¡Crucio!.- El chico se retorcía en el suelo al recibir la maldición.- Ya no pareces tan poderoso.
Todos veían impotentes como el mago oscuro torturaba sin descanso al chico.
Harry parecía un muñeco de trapo en las manos de su enemigo. Nadie se podía explicar como conseguía mantener la cordura con todo lo que estaba sufriendo.
Algunos de los locos seguidores de Voldemort miraban la escena maravillados. Uno incluso se acerco, su propio señor lo mato en un abrir y cerrar de ojos.
Desesperado Lupin golpeaba la barrera en la que se encontraba, gruesas lágrimas recorrían la cara del licántropo. Estaban perdiendo a Harry. Les estaba fallando a James y Lily, A Sirius y sobre todo a el mismo.
Impotente al igual que el resto vieron como se acercaba el mago oscuro hacia ellos.
- ¡Me gustaría divertirme un poco mas con Potter, pero… creo que pronto llegaran mas refuerzos y ellos también tienen derecho a ver a su nuevo señor.- decía divertido. Miro a los cautivos.- Os doy una opción. Como podéis ver necesito algunos seguidores y vosotros sois los primeros a los que me digno ofrecer ese honor.- hizo una falsa reverencia.- ¿Qué decís?.
- ¡Antes muerto que servir a quien mato a mis amigos.- Dijo Lupin
- ¡Yo opino igual!.- dijo Arthur.
- ¡¡Ni en broma te serviré!.- dijo Ron saliendo del centro del grupo.- Harry oyó y vio a su amigo.
- ¡De acuerdo!.- les apunto con la varita de Harry.
En ese momento el moreno levanto con decisión la mano y sin que el mago oscuro se lo esperase o pudiese impedirlo la varita de Harry fue con su dueño. Voldemort al notarlo desapareció y apareció alejado. Metió rápidamente la mano en su túnica y cogió su varita.
- ¡Acabare contigo así sea lo ultimo que haga!.- dijo Harry sin fuerzas.
- ¡Te equivocas esto termina aquí y ahora. Pensaba matarte después de conseguir tus valiosas lágrimas. Pero creo que será mejor hacerlo antes de que me puedas jugar una mala pasada. - lo miro a la cara.- ¡Alégrate!. Te matare con la varita que use para acabar con el idiota de tu padre y la sangre sucia de tu madre. ¡En cierta forma os reuniréis!.- Voldemort miraba su varita. - ¡Es la mas hermosa!. ¡Ya se que para cada uno la suya es la mejor pero…- hablaba gesticulando con su mano libre.- Para mi la mas hermosa es la mia y me atrevería a pensar que es también la mas poderosa. Creo que incluso mas que la tuya.
Al decir esto miro al chico y cambio la varita de mano.
- ¡Dulces sueños!. Cuando despiertes te aseguro que estarás junto a tu mujer y tus hijos. ¡Aunque no creo que quieras verlos. ¡JA JA JA!.- Desma…
En cuanto apunto al chico de forma enérgica con su varita, algunas gotas de sangre se deslizaron hacia la punta de los dedos. Manchando la madera de esta.
En ese mismo momento sucedió lo que nadie se esperaba. Voldemort no pudo terminar de pronunciar su hechizo, su varita comenzó a brillar con una intensa luz verde.
- ¿Que demonios es esto?.
La luz comenzaba a cobrar gran intensidad, deslumbraba al mago oscuro , al igual que al resto de los que veían la escena.
Harry tardo poco en comprenderlo, de sobra conocía es brillo verdoso. A Ron le sucedió igual.
La familiar espiral de luz verde comenzó a salir del objeto, al tiempo una cara se fue dibujando en el centro de la luz.
Voldemort, ya acostumbrado al destello inicial, miraba esto sin creérselo. Estaba viendo su cara dentro de esa luz.
La cara dio un terrible alarido al tiempo que desaparecía junto con la luz verde.
En cuanto esta desapareció. Ton Ryddle. EL mago conocido por todos como el señor oscuro o el Imnombrable. Sintió un pequeño , pero intenso dolor en el pecho. Se dio cuenta de lo que eso significaba y palideció. Harry desde el suelo sonrió.
- ¡No puede ser!. ¡Joder no!.- Se miro las manos y después su varita.- ¿Qué ha pasado?.
- ¿Qué te pasas Tom?. ¿Has perdido algo?. O quizás te has dado cuenta de que solo te queda un trozo de tu podrida alma.
- ¿Cómo cojones lo has hecho?. Estas casi muerto y…- ante la mirada incrédula de Voldemort el chico se levanto.
Harry se puso en pie y se sacudió tranquilamente la ropa. Cogió las destrozadas gafas y las miro.
Voldemort miraba sin creerse lo que estaba viendo.
Hace un momento estaba a punto de acabar con el y en ese momento…
- ¿Qué te pasa?. ¿No te lo crees?.- sonrió divertido.- ¿O es que acaso aun no te has repuesto de la impresión de perder tu ultimo Horcrux?. – en forma de broma ….- ¡Si necesitas un momento para recuperarte me lo dices, que por mi no hay problema!
- ¿Cómo…?.
- ¿No lo sabes?. ¡Pues ya deberías saberlo!. Una vez ya acabe contigo de esa forma.- el mago oscuro no entendía nada.- La necesitaste para poder recuperar esa porquería que llamas cuerpo.
La cara del mago oscuro se tenso al comprenderlo y se miro loas manos entendiéndolo todo.
El chico no había hecho nada , había sido el mismo el que había destruido el último trozo de su alma. El había destruido su último horcrux.
