Gracias a Mentxu Masen por betearlo, enserio sin ella esto no seria posible ;)
Gracias tambien al grupo Betas FFAD...
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CAPITULO 33
FELICIDAD
Habían pasado 5 semanas desde aquella hermosa reconciliación. Edward y yo estábamos mejor que nunca, bueno todo a excepción de que estábamos castigados a nada de hacer el amor, pero habíamos encontrado la forma perfecta para estar bien y resistir por unos meses.
Habíamos terminado de decorar la habitación de los "mini Cullen", el apodo que les puso su padre. Eran tonos suaves, Alice nos convenció poniendo también el color rosa y azul, según ella tenía un presentimiento, a mi me encantaba como había quedado la decoración. El pequeño Emmy estaba enorme, en lugar de tener 3 meses, parecía un bebe de 5 o 6; bueno, los genes se heredaban y mi hermano no era precisamente alguien pequeño. Mis padres habían llegado hace 2 semanas y se estaban hospedando con mi hermano. Las cosas con Jacob iban bien, ahora él y Edward habían hecho las paces. Él estaba con Vanessa, se les veía muy enamorados.
Sobre el libro, había viajado después de regresar de Forks. La gira había sido un éxito más, hasta este momento, 10.000 copias se habían vendido, había firmado muchos autógrafos, pero había decidido escribir en casa para disfrutar cuando mis pequeños nacieran. Respecto a Irina y Kate, habían sido suspendidas por 3 meses sin pago por falsificar estudios de exámenes y abusar de su poder como trabajadoras en la clínica. Yo hubiera deseado que la echaran al menos a Irina, ¡pero no! Por lo menos ya no estaría cerca de Edward, al menos ya era algo.
Hoy estábamos a las prisas, en menos de una hora sería el baby shower. Estaba algo nerviosa, ya que Edward le había prohibido a Alice, mamá, Esme y Rosalie que me estresaran más de lo debido, así que para ahorrarme todo eso, ellas se habían hecho cargo de todo, ya que, cito sus palabras: "Es la bienvenida de nuestros nietos"—decía mi suegra y mi mamá—, y sobrinos —había agregado Rosalie—, además —continuó Alice—, la fiesta es en honor a ellos, así que no puedes protestar.—Y con esas palabras habían callado sin derecho a apelación.
Íbamos camino a casa de mis suegros. Mi vientre era enorme, a veces comenzaba a llorar por el simple hecho de que Edward me dejara. Él siempre me consolaba diciéndome que era por las hormonas por las que actuaba así y que él jamás me dejaría, me amaba por quién era y no por el físico. Tenía que aguantar mis llantos, antojos, las hormonas desatadas haciendo de las suyas, mis enojos, todo porque me amaba. Podría decir en estos momentos que me amaba más que yo.
Impresionante e increíble, esas eran las palabras para describir el lugar, estaba hermoso decorado por todo tipo de colores que le daban vida al lugar, mis lágrimas comenzaron a salir sin aviso.
—Amor, preciosa ¿estás bien? —me preguntó Edward llegando a mi lado. Vi en su mirada angustia, así que esbocé una sonrisa para tranquilizarlo.
—Sí, es solo la emoción —le dije respirando para que dejara de llorar.
Se relajó tras oír mis palabras y admiró el lugar. —Tengo que admitir que esta vez la exageración fue para bien —me dijo sonriendo, ahí se veía hermoso con esos pantalones a juego con una camisa azul marino que dejaba ver esos músculos bien trabajados.
—De acuerdo contigo —le dije comiéndolo con la mirada, estas hormonas sacaban lo peor de mí.
—Bella. —El grito de Alice me trajo a la realidad, llegó en menos de un minuto a mi lado—. Estás preciosa, ¿te gustó? —preguntó sonriendo.
— ¡Me encantó, es maravilloso! —exclamé con una sincera sonrisa, aun parecía estar soñando, esto era perfecto.
—Espera, espera. No te muevas. —Y salió casi corriendo.
Edward y yo nos quedamos mirándonos el uno a otro con cara de ¡qué fue eso! Minutos después, llegó con Rosalie, Esme y mamá.
—Ahora Bella, vuelve a repetir lo que has dicho —me dijo, dando pequeños saltitos a pesar de traer unos zapatos de tacón altísimos.
— ¿De qué hablas? —le dije desconcertada, ¿en qué parte de la conversación me había perdido?
— ¿Te gustó? —me preguntó sonriendo.
Ah, ya comprendí…Se refería a la decoración…—Sí, te dije que me encantó, que era maravilloso, pero a qué viene la pregunta de nuevo —le dije frunciendo el ceño.
—Quería que lo escucharan, si les contaba tal vez no me creerían. Mmm… de hecho, no me creerían viniendo de ti —me dijo, Edward y ellas estallaron en risas.
—Qué graciosa Alice, pero muchas gracias a las 4, las quiero mucho. —Las quería demasiado, eran personas muy importantes en mi vida.
—Ay mi vida, te amo. Nada más no llores, cielo —me dijo mamá abrazándome.
—Andas muy sensible, igualita que yo a los 8 meses —me dijo Rosalie, quien estaba muy guapa con un vestido color plateado, que dejaban resaltar esos preciosos ojos azules.
—Sí, ahora que recuerdo es verdad. Cambiando de tema un poco, haber si te apuras Alice, solo faltas tú —le dije sonriendo pícaramente, ¡ja! Toma esa Alice.
—Qué... He… yo…no…sí…no… ¡Por dios Bella! No me hagas pensar en eso, aún soy joven —me dijo sacándome la lengua.
Todos estallamos en risas, era la primera vez que veía que Alice titubeaba ante algo. Y debo admitirlo, me encantó cobrarme una de tantas de la pequeña duende.
Los invitados empezaron a llegar, Edward se fue con los chicos a la casa. Hubo un sinfín de juegos, concursos y regalos. Me sentía feliz, estábamos celebrando la llegada de mis pequeños. Entre risas y consejos, la tarde pasó muy rápido, el pastel estaba riquísimo, la comida ni se diga, hoy tenía carta abierta, Marcus, mi doctor, me había dado permiso de comer de todo y tomar algún refresco.
Poco a poco, la gente se fue retirando hasta que quedamos solo la familia. Como eran tantos regalos, mi hermano llevaría el resto en su carro. Nos despedimos de la familia y partimos rumbo a nuestro departamento, estaba tan cansada que me quedé dormida en el auto.
La semana pasó muy rápido, habíamos salido el día anterior a un evento en honor de Edward, quien había ejercido un nuevo puesto como Jefe del área de Pediatría. Había elegido la especialidad de cirujano pediátrico, era excelente en esa especialidad. Le había practicado un trasplante de corazón a un niño de 4 años, había sido una operación exitosa, había salido en todo tipo de revistas, tenido un sinfín de entrevistas, puesto que era el doctor más joven en el siglo que había realizado una operación como esa y con resultados beneficiosos para el paciente. Yo estaba orgullosa de él, sus sueños se iban cumpliendo. Esa noche le pregunté por qué había tomado esa especialidad, me dijo que al saber que sería padre se dio cuenta de que las personas más preciadas, frágiles e inocentes que hay en el mundo son los niños, que uno no debe de darse por vencido y que si en sus manos estaba mejorar cada vida de cada niño que lo necesitara, él estaría ahí para hacerlo. Esa noche no paré de llorar, sin duda alguna sería el mejor padre del mundo que una mujer quisiera para sus hijos.
Y aquí estaba sentada con Alice, eran las 8 de la mañana y moría de sueño, ella muy quitada de la pena, me estaba arreglando con un bonito vestido, ¿para qué? ¡No sé! Lo que me sorprendió es que Edward dejó que su hermana me llevara.
—Alice, ¿no crees que es demasiado? —le pregunté cansada, tenía más de media hora peinándome y maquillándome.
—Nunca es demasiado Bella, ahora deja de protestar. —Y sin darme tiempo a alegar, me tendió un poco de fruta callando mis protestas.
A eso de las 11 de la mañana habíamos terminado, ahora iba amenazada si empezaba a protestar o a quejarme e impacientarme. Alice había jurado arrástrame todos los días por el centro comercial por 3 meses, sabía cuando hablaba en serio, así que aquí estaba yo, diciendo una sarta de groserías en mí cabeza, todas en dirección a Edward por haberlo permitido.
POV EDWARD
Todo estaba listo, Alice se encargaría de llevar a Bella hasta Forks. Yo estaba impaciente y con el tiempo encima, les había pedido ayuda a mis suegros, quienes viajaron conmigo a decorar el prado. Mi suegra decía que era muy romántico de mi parte y le había dicho a mi suegro que haber si se le pegaba algo, él tan solo se encogió de hombros y se sonrojó como mi Bella.
Teníamos la mesa lista, la champagne enfriando, había hablado con Marcus antes de partir, me había dado autorización para que Bella tomara champagne solo por esta vez y una copa. El sonido estaba colocado junto a un árbol y unas bocinas se encontraban colgadas entre 3 árboles más, había farolas que iluminarían cuando la noche callera y habíamos comprado flores que colgaban entre las ramas de los arboles. Todo estaba listo, ahora tan solo tenía que arreglarme y controlar los nervios, pensar que solo faltaban 2 semanas más y mis bebes nacerían, me hacía muy feliz.
A eso de las 5 de la tarde, sonó mi teléfono con un mensaje de Alice. —Me debes una, una muy grande, Bella casi que me quiere matar, estamos a 15 minutos.
—Gracias enana, prometo regalarte lo que quieras, deséame suerte —le contesté.
—Ya pensaré en mi regalo, por lo pronto, mucha suerte, todo saldrá bien, lo sé.
Vi cuando el coche estacionó frente a la casa de mis padres. Salí a recibir a mi futura esposa, quien me estaba fulminando con la mirada, sentí que mi cuerpo se estremeció.
—Hola amor, qué bueno que ya has llegado —le dije tomándola de la mano.
—Anthony —me llamó, ¡Dios! Estaba perdido, era la segunda vez que me llamaba así.
—Dime, cielo —le dije poniendo mi sonrisa torcida.
— ¡Oh no! No creas que con eso te salvas, ¿ahora qué hacemos aquí, por qué también estás arreglado tan elegante? —me preguntó.
—Tenemos una celebración muy importante —le dije.
—Pensé que solo Alice, Jasper y yo iríamos, pero si tú te nos unes tal vez considere perdonarte —me dijo sonriendo.
—De hecho, solo serán tú y Edward —le dijo Jasper.
— ¿Pero, cómo? —le preguntó Bella mirando directamente.
—Así es Bella, Jazz y yo nos vamos por nuestra cuenta, así que disfruten —nos dijo marchándose.
—Te tengo una sorpresa —anuncié de pronto, logrando que su ceño se frunciera más, hasta seria se veía hermosa.
—Sabes que no me gustan mucho —me dijo entrecerrando esos ojos que tanto amaba.
—Pero lo harías por mí —le dije poniendo mi cara estilo Alice.
—Chantajista —me dijo riendo—, sabes bien que sí —terminó de decir.
—Bueno… vamos —le dije ayudándola a entrar al volvo.
—Bella —la llamé de pronto—. ¿Confías en mí? —le pregunté ocultando un deje de nervios porque me dijera que no. Ella te ama Edward, no seas tan dramático, me regañé a mí mismo, no era momento para inseguridades tontas.
—Claro que sí, con mi vida —me dijo dándome un beso y acallando todos los miedos que pensé por unos segundos. Sus labios tan apetitosos que me hacían querer sacarla de carro, llevarla a mi antigua habitación y no saber nada más que amarla cada minuto; pero no podía: uno, no se podía por las restricciones de Marcus, y dos, esto era muy importante para nuestras vidas. Así que sonreí, saqué un pañuelo y se lo coloqué cubriendo sus ojos, asegurándome que no viera nada.
—Edward —protestó—. ¿Qué haces? —preguntó nerviosa.
—Dijiste que confiabas en mí, no te lo quites, no hagas trampa —susurré haciéndola estremecerse.
Suspiró negando con la cabeza, puse el volvo en marcha y nos dirigimos hacia el prado. Cada 10 minutos volteaba para comprobar que Bella no hiciera trampa, cuando llegamos la tomé en brazos y la llevé hasta la mesa.
—Ahora si me permite —le dije quitándole el pañuelo—, ¿le gustaría cenar conmigo?
Se quedó recorriendo todo el lugar, una sonrisa se formó en sus labios, sus ojitos brillaban a causa de las traicioneras lágrimas que querían salir.
—Es... hermoso, amor, no debiste —me dijo abrazándome.
—Sí, debí. Ahora vamos a comer —le dije tomándola de la mano y conduciéndola a la mesa.
Comimos tranquilamente con la música inundando el prado. Estaba tan hermosa, sin duda alguna extrañaría su vientre, trataría de convencerla después de dos años en tener otro bebé; verla y sentirla cada día sería de nuevo la mejor experiencia de mi vida.
—Amor, sabes que te amo con toda mi alma ¿verdad? —le pregunté.
—Sí, amor, tanto como yo a ti —me dijo con una sonrisa.
Pasé mis manos por mi cabello, signo de nerviosismo, respiré dos veces antes de hablar, tomé su mano entre las mías y me hinqué. Vi como Bella se ponía mas pálida, seguramente ya sabía lo que continuaría, saqué una cajita de mi bolsillo y la abrí.
—Isabella Marie Swan, prometo amarte y protegerte siempre, ¿me harías el extraordinario honor de ser mi esposa? —Lo había dicho, una sonrisa se curvó por mis labios.
—Síííí —chilló Bella, quien tenía sus ojitos invadidos por las lágrimas.
— ¡Te amo! ¡Los amo! —Coloqué el anillo en su dedo, por fin había encontrado mi lugar en el mundo.
—Pensé que jamás lo dirías Cullen —me dijo minutos después con una sonrisa, y esos preciosos ojos color chocolate que me veían con amor.
—Lo siento, amor, quería que fuera perfecto. —No sé por qué me había tardado tanto, esta mujer era mi vida.
—A tu lado la pregunta es, ¿qué es imperfecto? Y la respuesta es nada —respondió acurrucándose entre mis brazos.
—Por nuestra familia —le dije tendiéndole la copa de champagne.
—Por nuestro futuro, juntos —me dijo uniendo las copas.
Puse nuestras copas en la mesa y tomé su cara entre mis manos fundiéndonos entre un profundo beso, demostrándonos todo el amor que sentíamos el uno por el otro, sellando así nuestro comienzo juntos.
Parece ser que despues de la tormenta llega la calma, pero quien nos asegura que no vendran mas tempestades?
NADIE... la vida es un mundo de significacos buenos y malos, aprendamos a vivir y superarlos ;)
Espero este capitulo les haya gustado, no se cuando volvere a subir entre a la escuela y es bastante pesado en estos momentos, por que tengo que ponerme al corriente de lo que han visto en 3 meses, tan pronto tenga tiempo subire el siguiente capitulo, tratare de no tardar mucho!
Adelanto Proximo Capitulo..
-Hola Bella ¿Cómo estás?- pregunto Vannesa. -Hola Vannesa, muy bien, ¿y tú y Jacob como están?- le pregunte con una sonrisa. -de maravilla, es tan romántico- me dijo con una sonrisa de "totalmente enamorada". -me alegra mucho, salúdamelo- -¿y andas de compras?- me pregunto mirando con curiosidad la bolsa de la joyería. -es un regalo para Edward hoy es su cumpleaños- le dije. -¡oh! Ya veo pues felicítamelo- me dijo. -claro, muy …- no pude terminar por que una vos que conocía a la perfección nos interrumpió.
Gracias a: Kathow16, Eve Runner, Beakis, Tata XOXO, Maya Cullen Masen, Yolabertay, Yani-Cullen, MalloryGreatson, Natalia, Mentxu Masen Cullen, Maricoles, Alimago, Lexa0619, Janelez, Lucia Cullen Hale, Sheyla18, Elizabeth1485,Laura Kathrine, Dmontse Cullen, Stefanny93, Isacobo, Ela fordyce, Maiisa, Lunha222, Jhanulita, Miraura21, Sophia76, BlackHole16, andre, nathalia, Ta5myy, Lupin410, Ela fordyce, Freckles03, Kedchiri, Ma Pau Cullen, Angelica y anonimos!
Karina Castillo.
