Hola todos, perdón la demora, no tengo internet en mí casa, ya sabrán entonces mi problema. Les traigo el siguiente capítulo. Espero les agrade. Cómo siempre lo que se encuentra en cursivas son pensamientos, negritas dos o más personas hablan al mismo tiempo.
Pokémon no me pertenece.
Disfruten su lectura.
Habían pasado dos días desde la perdida y Ash fue muy temprano al trabajo, pero cuando Gary lo vio entrar se molestó mucho con él.
‒ ¿qué se supone que estás haciendo? ‒
‒ no sé de qué hablas... ‒
‒ en estos momentos deberías estar con tus hijos, los pobres deben estar sufriendo ‒
‒ al igual que yo‒ susurró pero no fue lo suficientemente bajo para que Gary no lo escuchara.
‒ sé que estás sufriendo, y mucho. Pero no puedes descuidarte, ni a ti ni a tus hijos, no asumas que ellos ya lo superaron‒
‒ ¿y qué quieres supuestamente que haga? Todo me recuerda a ella‒
‒ lo sé, pero no pienso permitir que te encierres, y es por eso que mientras no lo superes no podrás regresar‒
‒ ¿qué? ‒ dijo algo sorprendido‒ ¿cómo que no regrese?, Gary, necesito el dinero... tengo 5 niños y... ‒
‒ no me has dejado terminar, no te estoy quitando el trabajo, vas a irte de vacaciones ‒
‒ ¿vacaciones? Pero sí yo... ‒
‒ DEJA DE INTERRUMPIR... ‒gritó Gary ‒ Lara Laramie ¿Te suena verdad? ‒
Ash iba a decir algo pero Gary no se lo permitió.
‒ sí, exacto‒ continúo... ‒ le pedí que te diera un tiempo de distracción, y así cuando regreses estarás mejor ¿qué dices? ‒
‒ La verdad Gary yo no quisiera molestar a nadie con todo lo que está pasando... ‒
‒ lo sé, pero no tienes alternativa ya está todo decidido, sales mañana temprano‒
Fue Gary quien preparó todo para que Ash y sus hijos viajaran al día siguiente, y se dio cuenta que de verdad necesitarían alejarse de ese lugar. La casa estaba patas para arriba. Pero Ritsuko, hacía todo lo posible para que todos estuvieran complacidos. Red estaba muy deprimido por ese motivo solo se limitaba a asegurarse de que Kasumi no sintiera la energía depresiva a su alrededor. Los mellizos en cambio se encargaban de que su padre siguiera con ellos y no se encerrara en sí mismo.
Las maletas hechas, los pokémon en sus pokebolas y la familia fue conducida hacía el Rancho Laramie. Tardaron un día entero llegar, así que cuando llegaron era muy tarde. El rancho Laramie no era diferente a pueblo Paleta, Ritsuko y Red quienes ya habían salido en su entrenamiento les pareció agradable, por más extraño que parezca ellos no pasaron por esa ruta cuando viajaban. Lara fue quien los recibió con una amplia sonrisa.
‒ Pero miren nada más quien vino, Ash Ketchum de Pueblo Paleta‒ dijo Lara, con su típico acento, al verlos bajar de su transporte, que era el auto de Gary que era conducido por Gary.
‒ Cuanto tiempo sin verte Lara‒ dijo Ash con una sonrisa fingida, que a la mujer no le gustó para nada.
‒ Y estas hermosas preciosuras... ‒
‒ Mis hijos, pero creo que podemos dejar las presentaciones para después‒
‒ por supuesto, deben estar cansados por el viaje vengan‒
Lara los subió a un pequeño auto, y antes de arrancar hizo una pequeña señal de asentimiento a Gary, quien dio reversa y se fue por donde vino.
Fueron a la casa de Lara y ella rápidamente los acomodó en habitaciones cómodas pero sencillas, y bueno no es que ellos esperaran lujos tampoco. Así que las niñas dormirían en una habitación, y los niños compartirían la habitación con alguien, ese alguien ya estaba dormido. Era otro niño con cabello azulaceo y roncaba muy profundamente, como no querían interrumpir Red y Satoshi se acostaron rápidamente pero no se durmieron tan pronto; todos tenían problemas para dormir, y como no tenerlos si se habían acostumbrado a que su madre los durmiera todas las noches.
Era la primera vez en tres días que Ash dormía en una cama, después de verla morir, dormir en la cama ya no era lo mismo. El cansancio era más fuerte y Ash durmió no tan tranquilo como hubiera querido pero descanso.
Al día siguiente todo el mundo se levantó tarde, Red y Satoshi descubrieron quien haya sido el que había dormido en su habitación ya no estaba, se limitaron a vestirse y bajar a la sala de estar. Ash ya estaba abajo con Kasumi, quien miraba con curiosidad todo lo que la rodeaba.
‒ vaya, los dormilones ya están completos‒ dijo Lara entrando con una bandeja de comida y poniéndola en la mesa del comedor ‒ ahora sí, ¿qué tal si nos presentas a tu familia Ash? ‒
‒ comencemos con... ‒
‒ Ristuko, tengo 12 años‒
‒ Pues es un placer señorita... ‒
‒ bueno aún la veo como mi niña pero ya me ha demostrado que no es así, luego tengo a... ‒
‒ Red, tengo 9 años‒
‒ vi tu batalla de la Liga pokémon estuviste genial‒ dijo Lara y justo detrás de ella aparecía un niño, Red y Satoshi lo reconocieron como la persona que dormía en su habitación, o tal vez ellos estaban de acomodados en la habitación de este niño ‒ tienes casi la misma edad de mi hijo, él es Ronald‒
‒ hola‒ dijo algo frío ‒ soy Ronald, tengo 7 1/2‒
‒ Hola‒
‒ no sabía que tenías un hijo Lara‒
‒ Pues ya ves, yo tampoco sabía que tenías cinco hijos Ash‒
‒ Jejeje... ‒ dijo Ash un poco más natural lo que alegró a sus hijos ‒ bueno, sí eso es mí culpa. Ahora vienen mis mellizos... ‒
‒ Satoko... ‒
‒ Satoshi... ‒
‒ tenemos 5 años‒
‒ vaya pero si son como dos gotas de agua, ¿a qué sí mijo? ‒
El niño sonrío ‒ ¿quien es el niño y cual es la niña? ‒
Ese comentario hizo enojar a Satoko, pero no dijo nada porque no quería arruinar su primer día en ese lugar. Satoshi miraba nerviosamente a ese chico, y también a Satoko conocía a su hermana a la perfección para saber que ese niño no le caía bien.
‒ Y por último pero no menos importante esta pequeñita de aquí...‒ dijo Ash haciendo saltar a la pequeña en su regazo sacándole una sonrisa ‒... es Kasumi‒
‒ Dos años‒ dijo la pequeña mostrando muy contenta su manito con dos deditos alzados al aire.
‒ eres una hermosa niña, pequeña‒ dijo Lara acariciándole la melena pelirroja ‒ pues bien no nos quedemos sentados y desayunemos‒
Cuando terminaron el desayuno, antes de que Ash pudiera abrir la boca para averiguar sobre porque acepto recibirlos en su rancho, Lara empezó un pequeño discurso.
‒ Bueno, pues ya que están aquí es bueno que conozcan un poco de la vida del campo, así que, les pediré que nos ayuden con el cuidado de los pokémon... ‒
‒ Lara, sobre eso... ‒ Ash no fue escuchado ni siquiera por sus hijos.
‒...Es por eso que Ritsuko por qué no vas con Rodrigo, el es mi primo, se le ha dado por entrenar Hitmonlee y Hitmonchan, tal vez aprendas algo de utilidad... ‒
‒ ¿entrenar pokémon tipo lucha? Nunca lo he intentado‒
‒ no creo que... ‒ intentó Ash pero otra vez fue ignorado
‒... Red puede ir junto con Alisson, ella es mi prima segunda, me ayuda a vigilar el rancho de cuatreros, si te gusta la emoción creo que ese trabajo es para ti...‒
‒mmm... perseguir ladrones suena interesante... ‒
‒ Y divertido‒ dijo Ash resignándose y recordando como solía defenderse del equipo Rocket.
‒...ahora para las dos copias, tengo actividades separadas, que tal si la mujercita ayuda a vigilar los tauros, junto con mijo Ronald, y Tomás, es mi primo tercero; y para el varoncito mi tía Soledad necesita un asistente para buscar y rescatar pokémons heridos, volarías en un globo aerostático... ‒
‒ ¿Taurus? ¿Cómo los de papá? ‒
‒ Wow... ‒ dijo Satoshi
‒... y para la más pequeña, la nana Smith, es decir mi abuela, necesita un asistente para cocinar dulces. ¿Y bien? ¿Se animan? ‒
‒ Tres... dos...uno... ‒ contaba Ash hasta que...
‒ POR SUPUESTO‒
‒ Que bueno porque los están esperando fuera del granero... ‒
En ese instante, todos los presentes salieron del comedor, olvidando los modales que Ash se había esmerado en enseñar, y se encontraron con las personas afuera, y enseguida se fueron. Ash sonrió pero enseguida quitó la sonrisa de su rostro, lo que no gustó a Lara.
‒ ¿Qué tal si tu y yo hablamos un poco Ash? ‒
‒ Claro... ‒
‒ Además te tengo que mostrar a alguien... ‒
Lara lo condujo hacia uno de los establos, donde varios Ponyta estaban en fila, pero solo había un Rapidash. El pokémon en seguida se dirigio dónde Ash y le mostró un poco de afecto, y Ash de igual forma le devolvió el gesto acariciando su melena encendida, pikachu también saludo al pokémon, solo que esté se quejó del súbito peso. Ash ni se había percatado de que Pikachu había aumentado unos cuantos kilos demás. Tal vez porque solía cargarlo a menudo que no notaba la diferencia.
Lara ensillo su rapidash ayudó a Ash a ensillar un ponyta que era lo suficientemente manso para que lo monte cualquiera y ambos salieron hacia la tranquilidad del campo.
Ritsuko vio como el chico llamado Rodrigo entrenaba con los pokémon luchadores, pero lo que más le pareció extraño es que él peleaba cuerpo a cuerpo con ellos, después de un rato, y venciendo su timidez pero ansiosa de calmar su curiosidad se atrevió a preguntar.
‒ disculpa ¿por qué no usas otros pokémon? ‒
‒ ¿usar otros pokémon? ¿En qué? ‒
‒ En el entrenamiento ‒
‒ Ah, es por qué, pues no me gusta que peleen entre ellos, prefiero enseñarles yo mismo antes que dar solo ordenes‒
‒ ¿en serio? ¿El también? ‒
‒ sí, ¿te parece extraño, rojita? ‒
‒ NO, es solo que me gustaría... ‒
‒ ¿quieres que te enseñe como lo hago? ‒
‒ SI‒
‒ Pués comencemos entrenándote a ti... ‒
Satoko, montó en una carreta, mientras Ronald montaba un pequeño Ponyta, el chico llamado Tomás conducía la carreta y le enseñaba a Satoko como hacer que los Taurus fueran conducidos tranquilos, uno que otro growlith pasaba alrededor de la manada para asegurarse de que todo saliera bien. Llegaron a un campo verde que se extendía hasta el horizonte, era un mar totalmente verde lleno de pasto. Los Taurus fueron soltados a sus anchas y empezaron a pastar.
Satoko bajó de la carreta y empezó a pasear entre los grandes pokémon, lo solía hacer con los Taurus de su padre cuando solían sacarlos en uno de los campos cercanos a pueblo paleta, la pequeña que había llevado una pequeña bolsa, sacó de inmediato un cuadernillo y empezó a dibujar. Claro que luego se dio cuenta que eso sería difícil porque Ronald al parecer le haría saber que él era el jefe.
‒ eres una niña boba citadina‒
‒ ¿qué no sabes geografía? ‒ dijo realmente irritada‒ Pueblo Paleta no es una ciudad es, como su nombre lo dice, un pequeño Pueblo‒
‒ eso no tiene nada que ver, los citadinos no saben como vivir en el campo, ¿quién se pone a dibujar en un campo de pastoreo? ‒
‒ Yo, yo me pongo a dibujar porque me gusta, y que mejor si lo hago inspirándome en los pokémon‒
‒ Los pokémon solo sirven para dar beneficios a los humanos, no para dar belleza‒
‒ Que me perdone tu madre, porque me cae bien, aparte de campirano ignorante eres un bruto‒
‒ Qué no te enseñaron a respetar a la gente ¿citadina? ‒
‒ Y a ti te enseñaron ¿campirano? ‒
‒ Si pelean tanto es porque ambos se gustan‒ dijo Tomás a la distancia
‒ eso no es cierto‒ gritaron ambos.
‒ Pues sí lo es, Sato, ¿tu madre era Misty, la líder de gimnasio de Cerulean? ‒
‒Sí‒
‒ ¿ella es la hija de la líder? ‒ Se preguntó Ronald al oír eso.
‒ Pues, tengo consciencia que una vez se lo dijeron a tus padres cuando se conocieron, y terminaron juntos ¿no? ‒
‒ eso era distinto, mamá no sabía que amaba a papá hasta después de su viaje‒
‒ Quien sabe, puede que ustedes terminen igual‒
‒ Yak, ni pensarlo‒
Satoshi se colocó una correa de cuero de seguridad alrededor de las piernas, y se le abrochó, luego Soledad le ayudó a sujetar el gancho de la correa a una guía de cuero dentro de la canasta del globo. Soledad llevaba un sombrero de aviador antiguo, y unos gogles gigantes, colocó a Satoshi un abrigo y una bufanda, a lo que el muchacho la miró inquieta el día era cálido.
‒ Ahí arriba‒ dijo señalando el infinito cielo azul ‒ hace un poco de frío, si queremos que tú padre te deje seguir viniendo conmigo tendré que cuidarte mucho‒
‒entiendo ‒
Soledad elevó el ancla del globo y comenzaron a ascender lentamente, en cuanto estuvieron lo suficientemente alto la mujer le pasó unos binoculares al pequeño para que escanee el suelo, Satoshi tuvo que subirse a una pequeña caja de madera para poder hacer la tarea, aunque de vez en cuando dejaba de buscar y solo miraba admirado el paisaje desde arriba. Fue Soledad que después de media hora de buscar encontró un pequeño sandshrew a lado de una pequeña arboleda, el pequeñito estaba cojeando; Satoshi solo sintió el súbito movimiento, cayendo hacia dentro del globo, tardó varios segundos en darse cuenta de que estaban descendiendo.
A pocos metros de haber descendido completamente, Soledad tomó el ancla y saltó, aseguró el ancla a una roca, y salió corriendo a ver al pequeño pokémon. Mientras Satoshi, se bajó como pudo, y salió corriendo tras ella. En cuanto llegó vio como la mujer sacaba un aerosol con medicina y se lo estaba rociando al pokémon. Luego vio como empezó a vendarle la pata lastimada y cuando terminó le dio un premio al pokémon y dejó que se fuera.
‒ ¡wow! ‒ fue lo único que dijo Satoshi por el momento.
‒ en estos casos, no están grave sino llegas pronto, pero hay veces en que sino te apresuras arriesgas demasiado la vida de un pokémon, es por eso que siempre corro a ayudarlos‒
‒ ¿cómo sabías qué debías hacer? ‒
‒ pues, por qué estudie para ser medico pokémon‒
‒ ¿en serio? ‒
‒ Claro, eso fue ya hace mucho tiempo, pero al final no pude terminar porque mi familia me necesitaba, me falta mucho por aprender, así que no soy muy útil cuando hay casos graves‒
‒ ¿y si volvieras a la escuela? ‒
‒ no, ya estoy muy vieja para volver‒
‒ Pero... nunca se es muy tarde‒
‒ si hubiera empezado a estudiar a tu edad de seguro hubiera logrado terminarla, pero como no lo hice pues tengo que ver como me las arreglo‒
‒ ¿qué se necesita para ser médico pokémon? ‒ dijo Satoshi súbitamente mientras elevaban el globo aerostático.
‒ Pues, las ganas de ayudar, y no permitir que la vida de un pokémon se desperdicie‒ dijo Soledad mientras se volvía a poner los binoculares.
Lara no pudo hablar mucho mientras cabalgaba, era difícil abordar el tema, hace apenas unos días había perdido a su más fiel amiga y compañera. Pero decidida a animarlo un poco decidió comenzar.
‒ Este... ha pasado mucho tiempo desde la última vez que nos vimos‒ dijo Lara
‒ Tenía 10, es obvio que haya pasado tiempo, ahora tengo 31‒
‒ Pues sí, yo estoy en los 36... Pero tanto tú como yo no hemos cambiado nada‒
‒ ¿cómo estás tan segura? No me ves desde hace 21 años, y ahora que nos volvemos a encontrar me encuentras con 5 hijos, soy viudo, y... ‒
‒ Y sigues siendo el mismo bobo de siempre‒
Ash la regresó a ver preguntándose que es lo que quería decir. Lara rió, y paró su marcha cerca de un lago, el mismo donde se había realizado una épica carrera hace mucho tiempo.
‒ pues, en ese entonces solo pensabas en ser el mejor entrenador pokémon, y no te dabas cuenta mucho de lo que estaba a tu alrededor, esa fue mi primera impresión de tí‒
‒ de verdad fui realmente un imbécil‒
‒ Pero hay algo que luego me hizo cambiar de opinión‒ Lara lanzó un suspiro y luego lo regresó a ver‒ tu convicción y entrega, en ese entonces era hacía los pokémon y en especial a tus amigos‒
‒ eso no es cierto, de haberlo sido me hubiera dado cuenta de que... ‒
‒ Estoy segura que ni ella sabía que te amaba‒
‒ me hubiera gustado haber sido diferente... ‒
‒ tal vez, a ella le gustaba tal como eras, sino fuera así entonces ¿por qué se quedó a tu lado?
Ash en ese instante recordó todas sus aventuras con ella a su lado, lo triste que se puso cuando se separaron en el día que ella se convirtió en líder de Gimnasio, la alegría que sentía cuando hablaba de ella, o cuando la volvió a ver al menos por un día. Y cómo olvidar el cuidado y cariño con el que cuidaba el anzuelo que le había hecho, y que jamás se separaba de él. Ella fue la única persona que lo iba a visitar a la cárcel todos los días, y a pesar de que siempre lo intentaba, su cocina no salía rica, pero se preocupaba de que él estuviera bien y feliz. Después a verla hecha suya y luego haber recibido la noticia de que Ristuko venía lo convirtió en el Hombre más feliz del mundo. Después la llegada de sus otros 4 hijos lo volvió a llenar de la alegría. Se dio cuenta que ella le había entregado todo y él le dio todo lo que podía a ella, ahora era el turno de él, dar todo lo que tenía por sus hijos.
Lara dejó que Ash derramará todas las lágrimas posibles, que se desahogara, era lo mejor. Pasaron las horas y ya se estaba ocultando el sol, cuando Ash por fin habló.
‒ Gracias Lara, lo necesitaba‒
‒ No hay de qué... puedes quedarte el tiempo que quieras, yo esperaría que te quedaras hasta que pase la carrera, tal vez te animes en participar, como en esa ocasión‒
‒ No, creo que ya he vívido demasíadas aventuras, ahora es el turno de mis niños si alguno quisiera participar pues que lo haga‒
El resto del día, Satoshi y Soledad siguieron ayudando a todos los pokémon que pudieron encontrar, al final del día y cuando ya estaban regresando Satoshi divisó a un cubone herido en medio de un prado. Soledad descendió lo más rápido posible; el pokémon estaba sangrando terriblemente. Lamentablemente Soledad no tenía como ayudarlo. Sin embargo Satoshi divisó con su pequeña habilidad que el pokémon luchaba por vivir.
‒ ¡sigue intentando! ‒ gritó Satoshi desesperado.
‒ Pero ya no sé que más hacer, la herida es muy grande y no podré cerrarla‒
‒ ¿no puedes suturarla? ¿Cómo lo hacen los médicos de humanos? ‒
‒ lo lamento, no sé cómo, aunque tengo el material... ‒
Satoshi no hizo caso a Soledad regresó al globo tomó el equipo regresó a dónde estaba el pokémon y se arrodillo junto a él, esperaba que estuviera lo suficientemente limpio para que no haga más daño. Era una aguja y un hilo muy grueso, no debía ser diferente cómo coser la ropa ¿no?
‒ lo lamento si te hago daño, te va a doler un poquito‒
Satoshi introdujo la aguja entre la piel del pokémon, y empezó con la labor de "costura" el pokémon al parecer sentía un dolor horrendo pero al sentir el aura tranquilizadora del pequeño no se movió, facilitando su trabajo.
El pequeño terminó y en seguida Soledad le aplicó un vendaje. La mujer lo subió al globo y ambos regresaron al rancho Laramie.
Satoko estaba adormilada en la carreta, cuando sintió que se detuvo de golpe. Los growlithe empezaron a gruñir, a un punto al frente, estaba oscuro, no se podía ver muy bien, hasta que un hilo de luz de la luna mostró a un Arbok y a sus ekans, con miradas de muerte se dirigieron hacía ellos.
‒ esto es malo, sal ya Arcanine‒
El pokémon fuego salió disparado hacía los pokémon veneno, los pequeños growlithe siguieron al pokémon más grande; sin embargo varios Taurus ya habían escapado por el miedo.
‒ Rayos, no podemos permitir que se nos escapen, sal ya ponyta‒ Un pequeño ponyta salió de la pokébola ‒ Sato, tú y Ronald vayan por los Taurus, mientras yo me encargo de estos bichajos‒
‒ Espera, no estarás pensando dejar que Sato monte ese ponyta, ni siquiera has logrado domarlo todavía‒
‒ pues no tenemos opción... vayan ya‒
Ronald se adelantó y gritó ‒ monta y sígueme citadina‒
‒ Pero yo no sé montar ‒ pensó Satoko sin embargo los gritos de Ronald a la distancia la hicieron apurarse en tomar decisiones ‒ ok, mi papá montó un ponyta, ganó una carrera, soy su hija puedo hacerlo... ponyta, sé que nos conocemos apenas solo te pido que me colabores ¿si? Tenemos que salvar esos taurus‒
Lentamente ella se acercó lentamente y acarició la melena, bien no se quemó. Ahora trepó como pudo al pequeño ponyta, sin embargo al parecer el pokémon no estaba colaborando, la quemó.
‒ ¡ahhhh! ‒ gritó mientras saltaba ‒ escúchame, si no me ayudas vas a ser el culpable de que todos los Taurus del rancho Laramie sean lastimados ¿quieres ser el responsable? ‒
El ponyta, pareció pensárselo. Satoko volvió a intentarlo, esta ocasión al parecer el pokémon le dejo montarla. Ahora la pregunta era cómo se hacía para que se moviera.
‒ Bien... ahora... adelante... yija... ‒ nada‒ ¡muévete! ‒ dijo golpeando apenas al pokémon, y este se abalanzó al trote, dejando a Satoko agarrándose lo más posible del cuello del pokémon para evitar caerse.
El pokémon logró alcanzar a Ronald. El cual hizo mucho esfuerzo para no reírse.
‒ párate recta, sujeta al pokémon por sus flamas; ya que no tienes montura aprieta las piernas al vientre del pokémon coloca tu peso en tus pies... ‒
Satoko hizo lo que le dijeron, aunque se sentía algo insegura todavía.
‒ bien, ahora concéntrate ya mismo los alcanzamos y cuando lo hagamos necesitamos pararlos de alguna forma‒
‒ Este... ‒ Ronald la regresó a ver y la vio con la mirada fija a la distancia‒ hay un risco más adelante, ¿verdad? Tenemos que detenerlos pronto o se caerán‒
‒ ¿cómo sabes que...? ‒
‒ tienes algún pokémon tipo fuego‒
‒ sí tengo un magmar... ‒
‒ perfecto‒
‒ es una chica muy extraña‒
Lograron alcanzar a la mini estampida de taurus, Satoko se puso a la izquierda mientras Ronald avanzó a la derecha. Ambos se adelantaron.
‒ ahora, libera tu magmar y lanza una lanza llamas al filo del risco‒
‒ ¿qué? ‒
‒ ¡Solo hazlo!‒
‒ Magmar, lanza llamas‒ dijo mientras arrojaba la pokébola, el ave incendiada lanzó el más grande lanza llamas que Satoko había visto, los Taurus al ver las llamas no tuvieron más opción que parar. Satoko los intercepto para que ninguno más se acercará a las llamas.
‒ Uf, eso estuvo cerca‒
‒ no estuvo mal para tu primera vez, citadina‒
‒ Gracias, campirano‒ Satoko sonrió pero sintió algo que le quemaba en sus partes bajas. ‒ ¡ah! ‒ dijo saltando de su montura.
‒ le caes bien‒ dijo Ronald riendo
‒ Eso no me lo parece a mí‒ dijo mientras inconscientemente acariciaba su melena, sin embargo en esta ocasión el ponyta no le quemó.
‒ Vamos o preocuparemos más a todos‒
Ronald ató una soga en el cuello del pokémon y dejó que ponyta dejara subir a Satoko. Así ambos regresarían más rápido.
Ash estaba con Kasumi en brazos yendo de aquí allá, ya era un poco tarde. Y ninguno de sus hijos regresaba, mucho menos los parientes de Lara e incluso su hijo no volvía aún. Ambos se estaban preocupando.
‒ Creo que es mejor salir a buscarlos‒ dijo Ash bajando a Kasumi y depositándola en el sofá de la casa.
‒ Pues, yo también lo creo... pero si salimos quien nos asegura que luego no vengan y no nos encuentren‒ dijo Lara y tenía razón. La abuela Smith no estaba predispuesta a cuidar de Kasumi, la anciana tenía que descansar después de todo.
‒ Esperemoslos cinco minutos sino salimos a buscarlos‒ dijo Ash volviendo alzar en brazos a Kasumi.
Pasaron 4 minutos, y ambos padres iban hacer un agujero en el piso de la casa cuando de pronto. La puerta se abrió revelando a Red con su pika en la cabeza, realmente agotado, se desplomó en el sillón.
‒ este chico tiene madera‒ dijo Alison entrando ‒ la oficial Jenny nunca había visto tantas capturas en un día‒
‒ ¿qué sabes de los demás? ‒
‒ pues no los he visto en todo el día‒
‒ Red ¿cómo estás? ‒
‒ cansado‒
‒ *suspiro* se te nota, ¿comiste? ¿Te preparo algo de cenar? ‒
‒ no tengo hambre, solo sueño‒
‒ Pues si quieres yo los voy a buscar en este momento... ‒dijo Alison pero en cuanto dio la vuelta entraba Ritsuko con Rodrígo.
Ritsuko estaba algo golpeada, sin embargo, ella se preocupo más por Red al verlo recostado en el sillón.
‒ ¿qué paso? ‒ preguntó Ash y Ritsuko al mismo tiempo.
‒ yo pregunte primero Ritsuko ¿por qué tienes esos golpes? ‒
‒ eso es por que... ‒
‒ la rojita es una salvaje, derroto a mis pokémons en los primeros combates, me dejó sorprendido‒ dijo Rodrigo cuando se dirigió a sus primas.
‒ Eso esta bien pero qué sabes del resto‒
‒ Pues no los he visto‒
‒ Ritsuko‒
‒ no estoy herida, solo son unos cuantos moretones. Me los cure yo misma... ahora ¿qué les pasa a Red? ¿Está bien? ‒
‒Redi se durmió‒ dijo Kasumi, cuando acariciaba la cabeza de su hermano mayor quien seguía recostado en el sillón.
‒ Ahí está tú respuesta, está agotado, y con lo mucho que hemos logrado dormir necesitaba sacar toda su frustración ‒
‒ Pues organicemos una búsqueda yo puedo ir con... ‒ Rodrigo y Alison iban saliendo cuando Satoshi y Soledad entraron a la casa.
‒El pequeñito tiene madera de médico, suturo a un cubune sin siquiera saber como hacerlo‒ dijo ella lo más sorprendida posible.
‒ Pues, tú tampoco sabes como hacerlo‒ dijo Rodrigo.
‒ Papá, cómo estuvo tú... ¿Qué tiene Red? ¿Ritsu estas bien? ‒
‒ gracias a Dios, estas bien‒ dijo Ash abrazando a su segundo hijo.
‒ estoy bien Toshi, solo son moretones. Y Red... está dormido‒
‒ *suspiro* que alivio ¿y Toko? ‒
‒ Pues preparé el globo y vamos a buscarlos... ‒
Sin embargo Ronald y Satoko entraban con Tomás a la casa, Lara corrió y abrazó a su hijo, mientras Satoko corrió a lado de su hermano y de su padre quien también le dio un fuerte abrazo.
‒ ¿por qué Red está así? ‒
‒ *suspiro* me alegra que todos estén bien‒
‒ papá, se te ve mejor‒ dijo Toko acariciando la mejilla de su padre.
‒ pues sí estoy un poco mejor, pero no lo estaré si me vuelven a preocupar así‒
‒Y entonces, ma, ella subió al ponyta y no sabía montar, pero luego me dijo que lanzara a magmar a que prendiera fuego al filo de risco y entonces... ‒
‒ creo que han sido demasiadas emociones por un día, será mejor que todos suban a sus habitaciones a descansar‒
Nadie objeto. Ash subió a Red a su espalda. Lo colocó en la cama donde durmió la noche anterior, y lo arropo cuidadosamente. Toshi se acostó en la otra cama y se durmió de inmediato. Lara tuvo problemas acostando a su hijo pero como toda madre tiene un as bajo la manga, después de unos minutos Ronald roncaba sonoramente.
Ash revisó las quemaduras que el ponyta le hizo a Satoko, no eran graves, sanarían en unos días. Ash la acostó, y en seguida la pequeña se quedó dormida; Ritsuko se puso a leer mientras su padre acostaba a su hermana del medio pero estaba tan cansada que se quedó dormida con el libro en sus manos. Lentamente, Ash le sacó el libro de las manos, suavemente hizo que se recostará, hizo su larga melena pelirroja a un lado, para finalmente arroparla. Kasumim sin embargo no estaba dormida ni planeaba hacerlo, estaba sentada en la cama con un libro de cuentos entre sus manos. Esperando pacientemente. Ash se sentó a su lado e inició. Leyó un capítulo para luego retirarse lentamente para no despertar a la pequeña bebe.
Ash se dirigió a la habitación donde estaba durmiendo, se recostó y cayó profundamente al mundo de los sueños.
¿Les gustó? Espero que sí. Sobre porque Lara los recibió en su rancho, lo verán proximamente. Ahora notaron que cada niño ya tiene un mejor control de su aura, se han ido fortaleciendo, y mucho más con la noticia de perder a su madre. Todo por ayudar a su papá. ¿Lindo no? Volviendo a otro tema, Red estaba agotado por el simple hecho de que no ha dormido nada desde que el fatídico día. Y obviamente en algún momento tenía que colapsar, pero era mejor que lo hiciera en uno de los sillones. Bueno eso es todo por el momento. Nos vemos en dos semanas.
Espero sus críticas, comentarios, sugerencias, etc.
