Capítulo
35: NO ONE EVER TOLD THE TRUTH
I
feel like no-one ever told the truth to me
About growing up and
what a struggle it would beToo
much love will kill you. Queen.
A pesar que corrían, el camino al despacho de los profesores de Defensa contra las Artes Oscuras, se les hizo interminable. Las cabezas de los alumnos se volteaban inmediatamente para mirar a la pareja, pero ellos estaban demasiados concentrados.
Harry golpeó la puerta del despacho con fuerza. Nadie contestó. Volvió a golpear, esta vez Lyra lo hizo también. Otra vez nada. Lyra se desesperó, sacó su varita y gritó:
-¡Bombarda!
La puerta se abrió de una pequeña explosión. Sacudiendo un poco el humo que los rodeó, visualizaron a todas las personas que estaban en el despacho: Remus, Tonks, Lucy, Sirius, Snape, algunos miembros de la Orden del Fénix y Dumbledore. Todos los miraban sorprendidos, excepto Dumbledore.
-Parece ser que la señorita Black tenía poco de prisa-comentó Dumbledore, mirándolos a través de sus anteojos de media luna.
Nadie dijo nada. Harry analizó a las personas que conocía: Sirius y Remus estaban consolando a Lucy y Tonks respectivamente (Tonks usaba ropa muy grande), lloraban como histéricas. Snape era indiferente a todo y sobre la mesa señalaba un mapa de Londres.
-¿Lyra, qué hacen aquí?-preguntó Sirius, sin soltar a su esposa.
-Lo mismo por lo que ustedes están acá-respondió Lyra, sacándose las lágrimas que surcaban su cara, para dar paso a unas nuevas.
-Por Merlín, ¿Dan te avisó?-Sirius parecía algo enojado.
-No sé por qué no lo haría... La carta era para Harry y le pidió que fuera el padrino de Lily-dijo Lyra. Con esa declaración, Harry se quedó sin palabras y en pleno mutismo.
-Ay, este Dan es precipitado-lloriqueó Lucy en los brazos de su marido-. Decirle directamente a Harry sabiendo que es igual de cabezota como... sniff... James-se sonó la nariz.
-Debemos rescatarla-Harry salió de su trance en cuanto mencionaron a su padre-. No podemos dejar que Voldemort-algunos en la sala se estremecieron- la mate.
-Potter-Snape se acercó con un tono peligroso en su voz-, no te metas en lo que no te incumbe...
-Pues le incumbe porque es el padrino de Lily-retrucó Lyra, haciéndole frente a Snape.
-Tú no te metas, Black-replicó Snape.
-No hagas callar a mi hija, Snape, ó te haré callar a ti cociéndote la boca de manera muggle-insultó Sirius.
-Black, si vuelves...-empezó Snape.
-Basta, Severus, Sirius-pidió Dumbledore-. Chicos,-agregó mirando a Harry y Ly-lo que pasó es muy complicado. Lily no fue raptada al azar. Voldemort planeó algo realmente feo.
-¿Qué pasó?-preguntaron ambos a unísono.
-Voldemort se ha mudado de guarida... Una con un legado muy poderoso... Y su propósito con la bebé es hacerse más poderoso con magia negra.
-Pero... ¿Por qué va querer a una bebé?-Harry sentía como un deja vu. Pero decidió dejarlo de lado.
-Hay un viejo hechizo de magia negra que consiste en matar a un bebé sangre pura antes de que cumpla un mes de vida por medio de un ritual... Pero algo tiene que ser exacto: el pequeño debe tener sangre mágica sola, ni una gota muggle, ni mestiza-explicó Dumbledore.
-Eso es horrible-dijo Lyra con lágrimas en los ojos.
-¿Cómo saben todo eso?-preguntó Harry.
-Tenemos informadores especiales-lo cortó Dumbledore-. Ahora que saben lo que pasa, les diría que vayan a disfrutar del día sin preocupaciones, mientras nosotros nos encargamos de esto.
Harry vio que su novia se iba a quejar devuelta por lo que la alejó del despacho, sin decir ni adiós. El también estaba enojado. Nadie les decía nunca lo que iban a hacer, nadie le decía la verdad entera... Arrastró a Lyra hasta un salón vacío donde ella comenzó a caminar de un lado a otro.
-No puede ser... Siempre nos dejan afuera de todo... No somos niños... ¿Ellos se van a encargar? ¿Con dos aurors mujeres embarazadas? Me gustaría verlo...
-¿Dos?-preguntó Harry. Creyó haber escuchado mal.
-Tonks también lo está-dijo Lyra-. Papá me lo dijo ayer.
La puerta del salón se abrió para que entraran Rigel, Lourdes, Ron, Hermione, Alan y Ginny. Las chicas parecían a punto de llorar y los chicos parecían muy preocupados.
-¿Te enteraste de algo más, Ly?-le preguntó Rigel a su gemela.
Lyra, con ayuda de Harry, le explicaron a él y a los demás sobre lo que había pasado en el despacho de los Black.
-Debemos rescatar a la niña-terminó Lyra.
-Perdón, ¿debemos?-Harry volvió a sentir que no escuchaba bien-. Tú y los demás no irán a ningún lado-las protestas se hicieron oír-. Escuchen, no quiero arriesgarlos...
-Harry, si nos dices que nos vayamos, iremos igual a rescatarla...-dijo Lourdes-. Así que no digas estupideces.
-Está bien-se rindió Harry-. La pregunta es: ¿dónde estará Voldemort?
-En la caverna de Igniati, Señor del Fuego, Voldemort es descendiente de él-contestó Lyra, dándole la nota estrujada escrita por Dan: "Se han llevado a Lily. Fue Voldemort, la tiene en la cabaña de Igniati; Harry, por favor, ayúdame. Quiero que seas su padrino si sale de esta. Daniel".
-¿Dónde es eso?-preguntó Rigel.
-No tengo la menor idea-dijo Harry.
-Yo sí-dijo Lyra-. No me digan rara, pero sé cómo llegar... Está en Escocia.
-¿Cómo sabes eso?-preguntó Harry sorprendido.
-Soñé casi todo el año con eso-contestó Lyra, retándole importancia-. Una voz decía que ahí encontraría el poder que buscaba.
-Nunca me dijiste de eso-le recriminó Harry.
-Tú también te guardas cosas-retrucó Lyra.
-No peleen ahora-intervino Hermione-. Lyra, ¿dices estar segura de que queda en Escocia?
-Muy segura, Granger-contestó Lyra-. Sé exactamente dónde queda.
-Genial-dijo Rigel-, ahora nos falta saber cómo llegaremos hasta escocia sin usar magia...
-Pues, ¡volando!-dijo una voz soñadora detrás de ellos. Luna Lovegood y Neville estaban allí.
-¿Luna?
-Perdón por escuchar sus conversaciones, chicos, pero tengo una idea. Pueden ir al lugar que quieren volando-dijo la chica usando el tono más realista que jamás había usado.
-Mira, Luna-se desesperó Rigel-, que tú puedas volar por otros medios, no significa que a nosotros nos salgan alas en el...
-Hablo de volar-puntualizó Luna, señalando los jardines. Harry miró: los ¡Threstals!
-¿Qué señalas?-preguntó Rigel.
-¡Vamos!-dijo Harry, tomando de la mano a su novia y salió corriendo.
-¡Harry!-exclamó Ron, detrás de él, corriendo como todos, hacia los jardines-. ¿Qué es lo que pasa?
Harry no contestó. Sólo corrió hasta llegar a los caballos. Le dijo a Lyra que les explicara a los caballos a donde quería ir, ya que ella sola sabía donde era.
Luna, Harry y Lyra ayudaron a todos a montar a los Threstals, una vez hecho eso, el caballo de Harry tomó la delantera y se adentraron en las nubes sin rumbo fijo, pero con una idea fija: rescatar a Lily de las garras de Voldemort.
