-ola hermosa –mis pálidas mejillas toman vida.

-trent –me coge de la mano.

-te eh echado de menos –me da un beso en la mejilla.

-si nos vimos ayer –le sonrió.

-es verdad –se encoge de hombros.

Trent lleva unos shorts con una camisa celeste. Esta lindo. Él es tan atento, tan cuidadoso, tan lindo, pueden llamarlo cliché o lo que quieran pero adoro a los tipos que tocan guitarra y trent toca fenomenal la guitarra. Siento que él es mi alma gemela, el me entiende a un nivel que me gusta. Trent es muy intenso de emociones y me eh dado cuenta de ello, es un artista y los artistas son muy intensos ¿no? lo que más me gusta de trent es que es un buen chico, una buena persona.

-tengo que ir para clases, ojala se pusiera enferma la profesora Robinson –me quejo amargamente.

-de acuerdo, te espero en el Delicious a la hora del almuerzo Gwen –le doy un beso en la boca y se va.

-ey que pasa blanquita! –leshawna me da una palmada en la espalda y me tira para delante -. Lindo chico, me gusta mucho trent amiga, es la primera vez que te veo ponerte tan roja por un chico.

-ola leshawna –me rasco el brazo nerviosa -. Si, trent es lindo.

-bueno me voy, recuerda que te toca hacer la compra hoy –se va.

Leshawna estudia un posgrado de comunicación en la Universidad y….

-niña malcriada! Desobediente! Mandona! Irritante! Niña de papa! –veo a Duncan entrar furioso dentro de nuestro edificio.

Parece muy enojado y me pregunto sarcásticamente porque será, seguramente se debe de tratar de cierta sabelotodo chica Tipo A alias la princesa de Duncan. Esa relación es muy mala para él, ella no es para nada el tipo de chica que le convendría a Duncan, digo yo, no sé. Cuando entro en clases me siento al lado de Duncan que continua murmurando cosas sobre Courtney, si, está enfadado.

-¿y ahora que paso? –voy a meterme con él -. Acaso la princesita tipo A ha vuelto hacer algo como decirte que comas con la boca cerrada?

-ella es la novia más frustrante que eh tenido, bueno la primera!

-y porque no la dejas y vuelves a ser un perro pervertido que se folla a todo lo que se mueve?

-porque es cuestión de orgullo gwen.

-¿así?

-sí, no quiero que nadie toque lo que es mío, ella es mía y me niego a dejarla, es lo que ella quiere que haga, que me rinda, pues no pienso hacerlo.

-¿así?

-bueno eso es lo que pienso yo.

-te volverás loco si sigues así con ella, no seas tan dramático como ella –ruedo los ojos.

-no ella es la reina del drama ¿quieres saber lo que piensa hacer y de porque estoy echando espuma por la boca? –le miro -. Se va a New York con ese tal Ted Worthinsong! Ese cabrón! –le pega una patada a su mesa.

Hoy estamos en la clase 2B y no en la que normalmente estamos. En esta clase hay mesas y sillas, me recuerda al insti.

-y que pasa con ese tipo?

-recuerdas que te dije que me folle a Robinson?

-sí que asco –saco la lengua asqueada.

-oye –me pega en el brazo y se ríe -. Resulta que es novia de ese tipo y no me preguntes como lo sé, lo se créeme, no sé cómo demonios se enteró de que me folle a su chica y creo que quiere vengarse de algún modo –frunce el ceño -. Sabe que soy el novio de Courtney y no me gustó nada cuando me dijiste que ese imbécil la eligió para llevársela a New york para esa mierda de congreso de estirados.

-les oí hablar del tema de por casualidad no le digas a tu chica que te lo dijo yo Duncan.

-no me ha preguntado nada tranquila –me dice -. Por cierto ¿me dejas una hoja y boli? no traje nada.

-claro –digo -. ¿Porque no trajiste tus cosas?

-pase la noche en casa de Courtney –sonríe lascivo pensando en algo muy bueno -. Para hacer las paces, pero terminamos igual que ayer cuando me entere de lo de New York –ahora parece enfadado otra vez -. Tengo que pensar en un plan.

-Buenos días alumnos –entra Robinson.

POV'S COURTNEY

-mira ahí viene –me dice trent.

Miro y veo a Duncan riendo con gwen. No me gusta. Me levanto de la mesa y voy dentro del bar Bang Bang Delicious. Después de esta mañana al discutir fuera de clase no me apetece nada verle, por dios quería matar a mi profesor ¿se lo pueden creer? Por suerte hoy no hay cola y pido al chico de la caja mi pedido. Mientras espero mi comanda saco mi PDA y reviso mi agenda de estudio para programar mi viaje este viernes para el congreso a New York, ya le dije que si al profesor Ted. En eso alguien me quita mi PDA de las manos.

-¿qué es este cacharro? –Duncan empieza a tocar sin saber mi PDA.

-de vuélvemelo –extiendo mi mano impaciente.

-Congreso con Ted –lee -. Así que Ted eh? –me mira ceñudo -. Que confianzas no nena?

-las mismas con las que te follaste a tu profesora –gruño disgustada.

-Courtney! –me lanza una de esas ya aborrecidas miradas asesinas -. Vigila esa boquita nena, no querrás que….

-no querré qué? Acaso me estas amenazando? No me gusta nada como suena ese tono Duncan –¿cuándo aprenderá? Es un tonto!

-y a mí no me gusta nada como suena tu tono nena –le miro mal y el a mí. Literalmente nos estamos gruñendo como dos animales-. Por ultima ves princesa tu no vas a ir a ese congreso de mierda –pero como se atreve!

-por última vez si voy a ir!

-No!

-Si!

-No!

-Si!

-Nooo!

-Siii!

-Joder Courtney!

-No digas PALABROTAS grosero!

-deja de ser MANDONA y hazme caso a mi joder!

-No-Me-Da-La-Ga-Na!

-¿ah no?

-No!

Me agarra y me echa encima de su hombro, miro a la gente que está viendo nuestro espectáculo, todo el mundo nos está viendo, han estado presenciado nuestra pela. El chico de la caja me llama para pagar mi pedido mientras yo berrincheo como una cría de cinco años para que Duncan me baje. Me saca fuera y hay más gente viendo el espectáculo. Veo a Bridgette y geoff, goeff se está partiendo el culo riéndose y bridgette le pega en el brazo, pero sé que a ella también le hace gracia. Cuando dejo mi berrinche de "! Bájame animal!" Duncan me baja y nada más hacerlo le tiro encima una bandeja llena de comida de unas de las mesas del bar que tengo más cerca a mano.

-eres un idiota! –le grito muy, pero que muy enfadada y me voy.

¡Menudo bochorno! ¡Y en público!

¿Darme órdenes a mí?

¿Prohibirme cosas a mí?

¡Eso nunca!

¡Cómo se atreve!

¡Cuando aprenderá!

¡Y encima tengo hambre!

¡Ya estoy deseando irme a New York!

La Ciudad De Los Rascacielos New York

Como no amar a New York, las taxis van a todo motor, el crimen corre, las palomas vuelan. Amo a la cuidad que nunca duerme. Callejones y vagabundos ¿cómo no amar a New York? El ir, el andar y el correr de los peatones entre medio de las calles es parte de su encanto, la cuidad que nunca duerme. Miro por la ventanilla del taxi a todas esas personas y me pregunto vagamente si se darán cuente del encanto que desprenden junto con toda New York a las cinco de la tarde. Seguramente algunos salen de esos edificios tan descomunalmente inmensos y preciosos, si, entran y salen de esos rascacielos. Todos son ejecutivos y señorías con faldas de tubo y americanas bien planchadas. Cinco horas desde los Ángeles-New York. El profesor y yo estamos en un taxi. Nos hospedaremos en el Hotel Edison. Estamos en Manhattan, en Times Square, a ocho minutos a pie del Rockefeller center un complejo de 19 edificios comerciales entre la quinta y sexta avenida de la isla de Manhattan, el Rockefeller center o más conocido como el Rockefeller plaza son zonas con algunas de las boutiques más lujosas de New York, además hay multitudes de tiendas y teatros con gran reputación como el Radio City Music Hally el Edificio G que ofrece unas vistas estupendas del lugar como la pista de patinaje sobre hielo o el gran árbol de navidad que seguramente pondrán en diciembre. A diez minutos a pie también está el Bryant Park, un parquecito rodeado de los rascacielos de edificios de la cuidad, es un jardín a la francésa, es el barrio de negocios importantes de la cuidad de New York. Conozco de ellos porque mi madre en su juventud estuvo trabajando por estas zonas, ya saben, Tía Amanda, ella estuvo metida en proyectos de restauración y mejoras de algunos edificios de aquí en New York. Ella me conto de su estancia aquí, dice que New York es una ciudad con encanto y estrés. No solo estoy aquí por el congreso, si no por sentimientos personales y de experimentar y conocer personalmente unos de los lugares que mi madre tanto me ha hablado en mi niñez, por eso me empeñe a venir aquí. El taxi se detiene y el botones del Hotel Edison me abre la puerta. Salgo y el viento otoñal se agradece, inspiro y me deleito. Mi profesor y yo entramos juntos en el hotel, primero pasamos un pasillo largo con espejos grandes y redondos a los costados, hay masetas que decoran el recorrido y el suelo es de cerámica marrón, al llegar al final del pasillo bajamos por dos escalones que da al interior del hotel, dentro es muy elegante, pero no demasiado, el suelo entero esta enmoquetado de un rojo apagado con unos dibujos cuadrados y líneas simétricas, en el techo cuelgan cuatro lámparas grandes muy vistosas y además el techo está decorado con formas geométricas, el color del lugar es marrón, blanco crema y dorado en general. En medio del lugar amplio hay una mesita con un jarrón grande de hojas verdes, a ambos lados se encuentran sofás de dos y de una persona con mesas a la altura de las rodillas y otras con lámparas pequeñas encendidas, en las paredes hay pintados unos cuadros que le dan ese toque de elegancia y sofisticación. Recepción esta al fondo. El profesor se encarga de hablar y yo solo le acompaño. La verdad en todo el viaje se ha comportado como todo un caballero. El lleva puesto un jersey de lana negro con unos pantalones grises. Esta muy guapo la verdad, tiene el pelo castaño crespo algo creció y sus ojos negros están algo cansados, seguro por el vuelo de cinco horas. Yo llevo puesto unos pantalones azules jeans ajustados, una blusa crema y encima una chaqueta de botones color negro y me eh echo una cola alta.

-vienen por el Congreso anual de política social cierto –nos dice la recepcionista de pelo castaño y ojos negros vestida con un uniforme del hotel.

-si señorita Valentine –lee su nombre en la tarjeta pequeña que cuelga de su uniforme.

-bienvenidos –nos sonríe profesionalmente y nos entrega a cada uno una tarjeta que supongo que será las llaves de nuestras habitaciones separadas.

El congreso se celebrara en el hotel. Subimos por el ascensor y el botones nos acompaña con nuestro equipaje. Piso 30 habitaciones 20 y 24. La mía es la 20. Paso la tarjeta por la puerta y se abre, entro y el botones deja mi maleta encima de una mesa marrón oscuro que está enfrente de mi cama. Le doy un billete de propina.

-bien señorita –mi profesor entra en mi habitación -. El congreso será mañana sábado a las siete y media, descanse ha sido un vuelo bastante largo –me sonríe y sus hoyuelos lo hacen ver irresistible -. Si necesita algo vaya a mi habitación ¿entendido? –sonríe más ampliamente y la verdad no sé porque -. Cualquier cosa, lo que sea, solo llame a mi puerta eh intentare solucionar sus dudas –asiento con la cabeza incomoda -. Bien adiós, que descanse –se va.

Eso ha sonado un tanto raro la verdad. En fin, echo un vistazo a mi habitación, no es nada del otro mundo, pero tampoco me puedo quejar. Una cama grande con cuatro cabeceras blancas grandes y dos marrones pequeñas y una más con forma de churro, la cama está bien tendida con sábanas blancas y una encima marrón, a cada lado de la cama hay dos cómodas negras con dos lámparas encendidas y un teléfono para llamar, enfrente de la cama una mesa con una silla, al costado un armario para la ropa, voy a la otra habitación y en ella hay una pequeña sala con una tele plana, un sofá blanco de dos personas y un cuadro de adorno y al lado la puerta del baño, entro y echo un vistazo, pared de azulejos blanco, una ducha de cristal, el lavamanos muy pequeño pero moderno con toallas por los cajones de abajo y una secadora de pelo y el espejo y por último el váter. Bueno en general no está mal, se podría decir que es de tres o dos estrellas como mucho o algo así. Regreso a la primera habitación y me deshago en la cama grande. Saco mi PDA de mi bolsillo trasero y miro los mensajes de Duncan, vendí mi móvil y ahora utilizo mi PDA para todo, es muy práctico y me encanta. No sé nada de Duncan desde el martes cuando le tire la bandeja de comida por la cabeza, bueno si, solo por sus mensajes, le dije que no se me acercara porque estaba enfadada con él y que me diera tiempo para perdonarle por haberme hecho hacer el ridículo como una cría de cinco años al cogerme en brazos y hacerme chillar furiosa que me bajara de inmediato. Sé que no fue culpa suya del todo, bueno si fue del todo, siempre es culpa suya, no mía, suya. Ay! No puedo evitar enfadarme con él porque yo estoy enfadada conmigo porque él me enfado y por eso estoy enfadada con él porque estoy enfadada conmigo y le echo de menos….

Me ha dejado mogollón de mensajes, sonrió contenta por ello. Quizás debería llamarle, si, debería, no, no debería. Mierda mi orgullo no me lo permite! Seguro si le llamo estaré demostrando cierta debilidad, ay….¿qué hago? Estúpido Duncan te echo de menos. Mejor llamo a trent.

-ola Courtney!

-ola trent.

-¿te pasa algo? Suenas algo depre.

-no es nada, bueno nada que no pueda hacer New York para animarme ¿estás en casa?

-sí, estoy acompañado –dagh gwen.

-ah, bueno pues no les molesto, solo llamaba para decir que llegue sana y salva, claro si a alguien le importa.

-a mí me importa, tú me importas Courtney –seguro gwen debe de estar gruñendo -. Sabes que te quiero y me preocupas de verdad, olvida a ese idiota que tienes de novio y diviértete en el congreso.

-no es un idiota, bueno si, pero es mi idiota, gracias trent, disfruta con gwen, yo también te quiero amigo, adiós.

-adiós que la pases bien.

Cuelgo. Como quiero a ese melenitas de ojos verdes, es un buen amigo. Miro el reloj que cuelga en la pared y luego miro por la ventana de mi habitación ¡Estoy en New York! Qué demonios hago pensando en mi novio! Ya arreglare las cosas con el cuándo vuelva el lunes, si, eso hare, pero ahora me voy a hacer turismo por New York!

En diez minutos estoy en el Bryant Park. Son las cinco y media de la tarde, el frio viento de otoño se nota al pasear por el parque, las hojas de los árboles son de color amarillo y algunas caen de los arboles lentamente. Hay mucha gente paseando de la mano, otros charlando sentados en medio del parque con las sillas plegables que el parque tiene para sus habitantes, niños con sus madres que salen del colegio, personas paseando a sus perros que seguramente han desviado su camino por aquí. No hay mucho que ver la verdad, es un lugar donde pasarla con los amigos y con tu novio.

-¿Courtney Rose Steele? ¿Eres tú? –me giro y veo a un modelo moreno súper guapo de ojos azules.

-Justin! –digo sorprendía y alegre por verlo.

-eres la cosa más hermosa que haya visto –de pronto me sonrojo como una adolecente de quince años.

Me quedo embobada viendo a mi exnovio alto, moreno y guapo. Esta como siempre, con ese pelo negro algo crecido, su perfecta cara de niño bonito de modelo, nariz recta, ojos, barbilla bien perfilada y cuadrada. Lleva unos pantalones muy gastados, una camiseta verde oscuro y encima un jersey de lana de botones de las caras. Des niña siempre solía soñar con mi primer beso, con mi príncipe perfecto y Justin Smith era mi príncipe azul en el instituto, tan guapo, tan….guapo la verdad porque muy listo no era y sigue siéndolo. Cada vez que él se hacía presente en cualquier sitio del insti todo el mundo quedaba eclipsado por su belleza, todas suspiraban su nombre, algunas se desmayaban, era como entrar en trance y veo que no ha perdido ese encanto, las mujeres que pasean se ven atraídas por él, ahora está rodeado de mujeres jóvenes y mamas, suspiran y se ventilan la cara.

-Justin! Justin! Eres tan guapo!

-me firmas un autógrafo!

-eres mi modelo favorito! Calvin Klein tiene suerte de tenerte como portada!

-te amo Justin! Aaaahhh!

Frunzo los labios y me despierto del embrujo gracias a esas locas fanáticas que aman a mi exnovio supermodelo Justin. Prácticamente se lo comen y a mí me hacen a un lado. Ese era unos de los problemas de nuestra relación, siempre le importo más los demás que yo, siempre se ponía primero a él para los demás y nada para mí. Recuerdo que una vez le tire una bota en la cara mientras se miraba en el espejo de mi casa, lo hice para que me prestara atención. No llegue a querer a Justin o a enamorarme, la verdad ahora que lo pienso solo fue superficial y termine aborreciéndolo por ser tan guapo. También recuerdo que cuando rompí con él se puso a llorar, si lo recuerdo perfectamente….

Flashback

-no me dejes Courtney! Somos la pareja más Hermosa del instituto!

-Justin no me lo pongas difícil hombre y suéltame el pie!

-no me dejes por Alejandro! Yo soy más guapo que ese imbécil!

Fin flashback

Oh si, si, si si, lo deje por Alejandro que había llegado como diez semanas nuevo al instituto. Deje al ególatra de Justin por otro ególatra malvado de sangre española. Dos errores de noviazgo. Justin dejo el insti a las cinco semanas de romper conmigo y no fue por mí, fue porque una agencia de modelo se lo llevo para hacerle famosísimo y por lo visto así fue.

-chicas, chicas, un tipo apuesto como yo necesita su espacio de acuerdo?

-si…Justin….-dicen todas a la vez hechizadas por la sonrisa de niño bonito de Justin, uf! Esa sonrisa enamoraría hasta a un tiburón feroz peligroso come carne.

Pasa atreves de la multitud que se había formado a su alrededor y las mujeres se derriten literalmente en el suelo. Se pone frente a mí y me sonríe. Ok, de acuerdo, lo admito me pongo algo roja, pero es que es tan guapo, es un supermodelo quien no se pondría algo roja con un tipo así? Es un supermodelo de portada de Calvin Klein!

-ola –me dice.

-ola Justin –le sonrió.

-¿Qué haces en New York? ¿Estas con Alejandro?

-No, estoy con mi profesor en un congreso que paga mi Universidad y decidí hacer un poco de turismo por mi cuenta y…..

-ven conmigo a tomar café, me gustaría que me acompañases –¿Qué? ¿Qué hago? ¿Será buena idea? -. No sé nada de ti desde el instituto, me eh sorprendido al verte, me alegra verte, además te podría enseñar yo mismo New York.

-de acuerdo, eso estaría bien –acepto rápidamente.

POV'S DUNCAN

Primero me tira una bandeja de comida delante de todos, luego no me deja que me acerque a ella y ahora esto? ¿A que no sabes quién más está en New York Princesa? Exacto el furioso y el celoso de tu novio Duncan Ward.

¿Quién demonios es ese? ¿De qué conoce a Courtney? Y ¿porque Courtney se va con él?

Genial otro idiota que quiere robarme a mi princesa. Otro más que añadir a tu lista eh nena? Pues le voy a partir la cara como te toque. Voy a seguirles…..

Olas! Olas! Olas! New York! New York! New York! :3 y le añadimos al guapo de Justin! Justin! Justin! ^_^ jah y encima al Celoso y acosador picaron de Duncan, ahora lo mesclamos todo, bien removido, lo metemos al horno ¿y que sale? :p lo verán en el prox capitulo! (soj una malvada anita!) esta historia continua mis criaturitas fictioneras! Nos vemos por siempre DxC.