FIRST CAME MARRIAGE (TRADUCCIÓN)

PRIMERO VINO EL MATRIMONIO

Disclaimer: Harry Potter, sus personajes y sus hechizos pertenecen a nuestra maravillosa JK Rowling, la historia pertenece a Amberjanus quien me autorizó para hacer su traducción. Nada me pertenece. Beteado y corregido por Sunset82.

Thank you Amber for bring us this beautiful story

Capítulo 34

—Weasley, si no te puedes concentrar, ¿por qué no intercambias con Potter aquí? —Draco espetó después de ver a Ron asomándose por la ventana una vez más, luciendo bastante frustrado. Harry y Greg se miraron entre ellos y suspiraron.

—Cállate Malfoy, puedo ganar esto con los ojos cerrados, no tienes ni una oportunidad —Ron siseó y fijó su mirada en el tablero de ajedrez. Le ordenó a un peón que se moviera y miró a su muy embarazada esposa, suspirando impaciente.

—Si en verdad quieres enfadarla, ve y moléstala, luego ella te hechizará —Draco se burló.

—A diferencia de la tuya, mi esposa nunca me hechiza, idiota —Ron espetó.

—¡La mía nunca me hechiza, imbécil! —Draco siseó.

—Muchachos, muchachos, ¿realmente tienen que hacer esto? —Greg negó con la cabeza. —¿Por qué no se concentran en el juego sin tener que insultarse y estar discutiendo?

—El Rey Comadreja es el que no se está concentrando —Draco gruñó.

Era otro típico almuerzo dominical en "La Madriguera". Draco y Greg ya estaban en el solario cuando Harry y Ron llegaron con un juego de ajedrez. Inclinaron la cabeza saludando a los ex Slytherin, reconociendo su presencia antes de comenzar a jugar. Harry y Ron habían desarrollado una estrecha amistad con Gregory Goyle, pero nunca fueron realmente amigos de Draco Malfoy. Eran civilizados con él por Hermione pero fuera de eso preferían mantener la distancia. Harry evitaba reticentemente conflictos innecesarios, pero Ron y Draco nunca perdían una oportunidad para arrojarse insultos, comentarios sarcásticos o cualquier cosa que llevara a una fuerte discusión.

Draco expresó su interés en el juego, solo para molestar a los dos amigos y Ron lo desafió a un partido pero se distrajo cuando vio a Pansy en el huerto atendiendo las plantas. Él había sido un esposo sobreprotector desde que se enteraron que ella estaba embarazada y la trataba como si fuera de cristal. Los cambios hormonales y de humor de Pansy no ayudaron a la situación de manera positiva, la mayor parte del tiempo terminaba enojada o estresada. Lloraba, sollozaba, daba patadas y en raras ocasiones le gritaba frustrada. El pobre Ron se esforzaba en no hacerla enojar, pero a menudo fallaba.

—No sé qué está haciendo en la huerta —Ron se quejó.

—Cuidando las plantas, ¿qué más? O probablemente eligiendo vegetales para una ensalada —Draco se encogió de hombros.

—Tiene más de ocho meses de embarazo y apenas puede caminar —Ron frunció el ceño a su enemigo del colegio—. No debería estar haciendo ese tipo de esfuerzo.

—¿Qué tiene de malo eso? Daph solía trabajar en su jardín de hierbas cuando estaba embarazada de James y está haciendo lo mismo con nuestro segundo hijo —Harry preguntó preocupado.

—Eso es diferente. Daph usa magia y Pans no —Ron contestó rápidamente.

—Las mujeres embarazadas muggles hacen esas clases de cosas todo el tiempo, Weasley, y no tienen ninguna complicación —agregó Draco.

—¡Cállate, Malfoy! —Ron siseó —. Ella no es muggle. Es una bruja.

—¿En serio? ¿Entonces por qué no vas y le dices que no es capaz de trabajar en el jardín de la manera muggle porque está embarazada? —Draco preguntó mordazmente—. Siendo un Auror, creo que ya sabes cómo lanzar un fuerte hechizo protector —se burló.

—Mi. Esposa. Nunca. Me. Hechiza… ¿Lo. Entiendes. Malfoy? —Ron dijo entre dientes cerrados, ardiendo de la furia—. Pero sé que es diferente en tu caso porque tu esposa está buscando a alguien que pueda hechizarte en nombre de ella —agregó salvajemente.

Draco suspiró. —Desafortunadamente, encontró a la perfecta candidata. Mi madre traidora se adelantó para ayudarla.

Ron estalló de risa. —¡Genial, simplemente genial! ¡Eso acaba de hacerme el día!

—No sé cuando ustedes dos van a dejar de molestar a sus esposas al ser tan sobreprotectores —Harry negó con la cabeza suspirando.

—Tengo una razón válida, Potter —Draco resopló—. Pero Weasley no tiene ni una.

—Estar embarazadas de gemelos no es una razón válida —Ron espetó.

—No tonto, ella casi muere dando luz a Ety, así que estoy muy preocupado por ella, especialmente ¡cuando esta vez tendremos gemelos! —gritó Draco.

—Si en verdad estás preocupado, ¿por qué la dejaste embarazada? —Ron le gritó.

—¡Ahgggg! ¡No lo hice a propósito! Tú….tú… ¡Cerebro de arveja! No sabíamos siquiera si podríamos tener hijos después de Ety, y definitivamente no sabíamos que íbamos a tener gemelos, y no sé por qué te estoy contando esto a ti.

—¿Cerebro de arveja? ¡Retira eso hurón albino! —Ron gritó, sacando su varita.

—¿Qué sucede aquí? —antes de que Draco pudiera reaccionar, Daphne entró frunciendo el ceño. Tenía casi seis meses de embarazo y caminó lentamente hacia su esposo, mostrando orgullosamente su resplandor de embarazada. Miró a Harry por respuesta, dándoles a los otros una mirada asesina.

—No mucho, amor. Malfoy y Ron están teniendo una conversación civilizada —Harry contestó envolviendo los brazos alrededor de su esposa.

—¿En serio? —Daphne rodó los ojos—. Maduren, muchachos. Al menos piensen en el actual estado de sus esposas y eviten peleas tontas —dijo ella firmemente—. ¿Ya no creen que las están molestando lo suficiente al ser un poco sobreprotectores? Lo último que ellas quieren ver es una pelea entre ustedes dos. Si no se detienen, estoy bastante segura que las enviarán a ambas a un parto prematuro. ¿Eso es lo que quieren? —ella bufó.

Las palabras de Daphne resolvió el problema. Ron apartó su varita rápidamente, y Draco se alejó de Ron. Ambos se pusieron muy pálidos y se veían bastante ansiosos.

—¿Por qué estás aquí, Daph? —Draco preguntó dócilmente asegurándose que sus voces no llegaran a la cocina.

—Sólo vine a decirles que la comida está preparada, y que pueden ir a poner la mesa —contestó.

Ron gruñó frustrado y se unió a los otros magos para poner la mesa. Aunque no quería, se fue sin otra opción que cooperar con Draco en la tarea.

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Molly Weasley se veía orgullosa mirando a su familia que crecía. Ginny estaba sentada junto a ella con su esposo y sus tres hermosos hijos, luego Ron con su muy esposa embarazada y sus dos hijos adoptados. Por su aspecto, él estaba haciendo un escándalo por algo y Pansy estaba esforzándose para no perder el temperamento. Molly suspiró. Su hijo menor nunca iba aprender sus límites. Al lado de Pansy estaba Daphne con James en su regazo y Teddy sentado entre Harry y ella. Justo frente a los Potter estaban los Malfoy. Etamin y sus dos hermanos estaban acariciando suavemente el vientre muy hinchado de su madre, y Draco estaba observando a su esposa con preocupación, pero tenía sentido común y mantenía la boca cerrada. Molly le sonrió al mago incómodo, al menos era mejor que Ron por no hacer enojar a su esposa. Siendo el patriarca Weasley, Arthur se había sentado en la punta de la mesa como siempre, aunque esta no era una ocasión formal. A su derecha estaba Bill y Fleur con sus tres hijos. Sólo faltaban Adriana y Charlie. Molly volvió a suspirar. Deseaba que vivieran cerca así podían asistir a las reuniones familiares más seguido que ahora. De repente, se dio cuenta que faltaba otra persona. Frunciendo las cejas miró a Audrey, quien estaba conversando con Millicent.

—Audrey ¿dónde está Percy? —preguntó, mirando a su nuera. George soltó una risita y recibió una mirada de enojo de su esposa.

—Trabajando —Audrey murmuró incómoda.

—¿Un domingo?

—Bueno, algo importante está sucediendo en el ministerio. Están intentando aprobar un proyecto de ley. Llegó tarde a casa toda la semana pasada, y no lo he visto desde ayer —Audrey contestó, evitando la mirada de los demás.

—¡Increíble! ¿Está casado contigo o el ministro? —Molly exclamó.

—Con el ministro —Ginny, Ron, George y Bill contestaron juntos y recibieron una mirada de advertencia de su padre.

—Me envió una lechuza diciendo que iba a venir para el almuerzo —Audrey volvió a murmurar.

—Bueno es obvio que no lo hizo. Ya no podemos seguir esperando. Los pobres niños están muertos de hambre —Molly contestó mirando a sus nietos.

—Comencemos, Molly querida; él puede unirse más tarde —Arthur dijo calmado. Sabía que pasara lo que pasara Percy era su hijo favorito. Fue un muchacho solitario siendo el tercero. Bill y Charlie eran cercanos entre ellos, como lo eran Fred y George. Ron y Ginny estaban juntos porque eran los más jóvenes de la familia. Percy creció sin ningún vínculo especial entre sus hermanos. Para todo, él era el que sobraba. Por ese motivo Molly le prestó atención y cuidado extra y los más jóvenes, especialmente los gemelos nunca perdieron el chance de molestarlo por ser el favorito de mamá.

El almuerzo había comenzado. Era como una colmena. Los hombres estaban absortos en la conversación acerca de política y Quidditch. Las tres brujas embarazadas estaban hablando entusiasmadas sobre sus hijos y el futuro y las otras brujas ofrecían su ayuda. Los niños se golpeaban y ocasionalmente peleaban entre ellos, algunos renegaban por la comida. Las madres intentaban calmarlos, y los padres ignoraban su comportamiento. El tiempo pasó, nadie se percató de la llegada del Weasley que faltaba. Percy se acercó a la mesa y besó a su esposa, luego se sentó junto a ella.

—Ah, Percy, querido, me alegra que hayas llegado —Molly dijo contenta—. Escuché que estuviste muy ocupado la semana pasada querido, ¿qué está sucediendo? —preguntó después de notar su mirada muy cansada.

—¿Se trata de las legislaciones de los mestizos? No sé porque están intentando volver a sacar ese tema —dijo Arthur uniéndose a la conversación.

Percy los miró serio —. No, no es sobre eso. El proyecto se aprobó, y la ley de matrimonio se deroga con una nueva promulgación —dijo, haciéndolo sonar extremadamente importante.

—¿Qué? ¿Qué significa eso? —George gritó desde la otra punta de la mesa.

—Significa que la población del mundo mágico ha alcanzado un nivel estable, y el ministerio ya no va a obligar a las personas a casarse por matrimonios arreglados al menos que tengan más de treinta años y no estén casados. Cualquiera que no sea feliz estando casado por la ley puede solicitar terminar su matrimonio después de dos años de unión o el nacimiento de un hijo —Percy miró a cada pareja en la mesa—…Y la última norma es válida para todos lo que están casados bajo las leyes anteriores…

Greg se ahogó con su jugo de calabaza y Draco movió los labios nervioso. Pansy sintió el brazo de Ron aferrarse fuertemente alrededor de su cintura de una manera muy posesiva. El rostro de Millicent se entristeció, y apartó la mirada de su esposo. Daphne se mordió el labio inferior y se esforzó en ocultar sus nervios. De pronto, un silencio absoluto se desparramó alrededor de ellos. Incluso los niños no hicieron ningún tipo de ruido y miraban a los adultos con los ojos bien abiertos.

—Bueno —George se encogió de hombros—. A nosotros no nos afecta, al menos que Millie piense que ya no me puede seguir tolerando más —él sintió como ella estaba tensa y entrelazó sus dedos con los de ella.

—George Weasley, si no pudiera tolerarte, no habría nadie más en este mundo que pueda —Millicent contestó con una hermosa sonrisa.

—Me alegra saberlo, amor. No puedo imaginar una vida sin ti —dijo él devolviéndole la sonrisa.

—Tienes suerte George, me alegra que ella cree que eres tolerable —Ron provocó a su hermano—. De lo contrario podrías haberle quitado su derecho a tomar una decisión en la ley de matrimonio, así que está obligada a quedarse contigo para siempre —él miró a su esposa con ojos brillantes—. Que bueno que lo hice hace años, amor. Hoy estoy bastante aliviado al saber que no puedes dejarme, incluso si quisieras.

Pansy rodó los ojos y golpeó el brazo de Ron juguetonamente, luego posó la cabeza sobre su pecho. —Estoy contenta que no hayan derogado la ley años atrás antes de que nos hubiéramos conocido bien —ella murmuró.

—¡Ew, eso es asqueroso! —gritó Victoire de nueve años después de ver a su tío Ron besando a su tía favorita.

—¡Sepárense, tortolitos! A algunos de nosotros no le gusta la muestra pública de afecto —Harry arrojó un pañuelo arrugado a Ron y señaló a la pequeña niña que estaba haciendo un mohín mientras los demás se reían—. Bueno, no tiene sentido de hablar de algo que no nos afecta. Prefiero pasar mi tiempo preparándome para el nuevo bebé. ¿Qué piensas, Hermione? —preguntó él poniendo un brazo alrededor de Daphne—. ¡Merlín! Todavía no hemos terminado el cuarto del bebé —murmuró.

—Ni siquiera me tomé la molestia para pensar en eso en absoluto. ¿Te has olvidado, Harry? No nos afecta. Recuerda, nosotros tuvimos una boda tradicional y estamos unidos para toda la vida —ella contestó con indiferencia.

Draco se puso más pálido que nunca, miró a su esposa y parpadeó un par de veces, luego se excusó y se apresuró a entrar en la casa. Todos miraron a Hermione, quien parecía estar desconcertada por la acción de su esposo. Sin demorarse, le pasó a Etamin a Audrey y siguió a su esposo rápidamente.

—¿Draco? —ella arrugó el entrecejo cuando lo vio mirando por una ventana con expresión abatida—. ¿Qué sucede? ¿Estás enfermo? —preguntó ella preocupada.

—¿Es esa la única razón? —preguntó él triste.

—¿Qué razón? —ella preguntó confundida.

—De qué vamos a continuar nuestro matrimonio, ¿es porque estamos vinculados de por vida?

—En serio, Draco, ¿estás loco? —Hermione rodó los ojos —. Dije que la ley no nos afecta porque nuestras almas están unidas. ¡Definitivamente no quise decir que estoy infelizmente casada contigo sin una opción!

—¡Sonaste como si lo estuvieras!

—¡No, no lo hice!

—Sí, lo hiciste, o al menos no me convenciste de que quieres estar casada conmigo, a pesar de leyes o vínculos estúpidos.

—¡Estás loco! —ella siseó—. Estamos juntos porque nos amamos. Las leyes y los vínculos no tienen nada que ver con este matrimonio. Déjame reformular esto, la ley y los vínculos son los que nos juntó, pero continuamos con este matrimonio porque los dos lo queremos así. Ninguno de nosotros puede pensar en dejar al otro. En serio, no sé por qué demonios me enamoré de un bebé grande como tú. —bufó.

—¿Por qué soy encantador? —Dracó alzó una ceja con una sonrisa malvada.

—¿Encantador? No eres encantador para nada, sino más bien irritante —ella contestó, ocultando su sonrisa —…pero aún así, te amo —dijo con un mohín.

Draco la envolvió en un gran abrazo. —Yo también te amo, sin importar lo irritante y lo mandona que eres… —dijo en broma.

—Pobre alma desafortunada, tener una esposa mandona es terrible —Hermione le dio un beso a su mejilla—. Vamos a continuar esta conversación más tarde. Ahora regresemos a la mesa. A esta altura, los demás deben estar muy preocupados por nosotros —añadió con voz severa y mandona, arrastrándolo con ella.

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Ginny se frotó su cuello adolorido y suspiró agotada. Estaba en su pequeño estudio, ocupada escribiendo un artículo importante que debía entregar el día siguiente. Hace un par de años atrás, ella se volvió una corresponsal de Quidditch para el diario "El Profeta". No tenía problema con el dinero. Los Goyle tenían tanto dinero que podía durar por generaciones y generaciones, pero ella quería ser independiente. Greg, quien amaba a su esposa, no tenía ningún problema con eso; de hecho la alentaba felizmente y cuidaba de sus tres hijos mientras ella trabajaba. Ella no sacó ni siquiera un sickle de sus ganancias para sí misma y donó todo su salario a una caridad. Trabajar junto a Rita Skeeter era un martirio. La bruja irritante estaba siempre buscando una oportunidad para regañar a Ginny sin importar nada, así que estaba decidida en terminar el artículo mucho antes de la fecha de entrega.

Los niños se quedaron en La Madriguera después del almuerzo con su esposo. Ellos querían pasar tiempo con sus primos y los demás parientes y seguro que estaban ansiosos por jugar un partido de Quidditch para niños antes de regresar a casa. Ella llegó a su casa sola para terminar su trabajo. Amaba mucho a sus hijos, pero la casa estaba bastante tranquila con su ausencia, y ella se podía concentrar en su trabajo de manera más efectiva. A la mitad de su tarea, recibió una llamada por Red Flu de Greg informando que los nietos Weasley se iban a quedar a dormir en la casa de sus abuelos, y que iba a regresar solo a casa en la noche después de atender un negocio importante en el camino.

Ginny completó el artículo y se levantó con pocas ganas de la silla y se dirigió lentamente a la cocina. Tal vez tendría que cocinar para ella y su esposo ya que él no mencionó si iba a traer cena de la casa de sus padres. Normalmente, nadie regresaba a sus casas después del almuerzo sin comida para la cena. Molly Weasley preparaba generosamente varias viandas de comida y se las entregaba a las jóvenes familias cuando se iban al final del día. Pero Greg no regresaría de La Madriguera directamente, y tal vez no traería comida con él o tal vez le pediría a un elfo que trajera la comida. Ginny le pidió ayuda a un elfo cuando estaba preparando las comidas pero como regla general, en raras ocasiones le ofrecía a su familia comida solo preparado por los elfos. Al crecer con Molly, supo que alimentar a su familia con comidas preparadas por ella le daba la mayor satisfacción cuando los que quería disfrutaban de su comida y le agradecían.

De repente, ella se detuvo y miró a la sala a su izquierda. La puerta estaba medio abierta y la luz débil que salía de la abertura insinuaba que alguien ya estaba ahí. Su esposo le dijo que iba a llegar tarde, entonces ¿quién estaba en su estudio?

Sin golpear, entró a la sala. Greg estaba sentado a la mesa tomando un vaso de whiskey de fuego. No se veía bien. Lucía como si hubiera escuchado las noticias de la resurrección de Voldemort. Algo le estaba molestando.

—Greg, me dijiste que ibas a llegar tarde —ella lo cuestionó sorprendida.

—Ah amor, no te escuché entrar —él murmuró incómodo.

—Sí, porque estabas perdido en tus pensamientos. ¿Hay algo que te esté molestando?

—Nada —él evitó su mirada. Ella estaba segura que había algo.

—¿Dónde fuiste después de La Madriguera?

—Vine aquí directamente.

—¿Qué hay del negocio que mencionaste?

—No fui.

—¿Por qué?

Él suspiró pero no contestó.

—Greg, ¿qué sucede? No voy aceptar un "nada" como respuesta —dijo ella con severidad.

—La ley de matrimonio ha sido derogada.

—Lo sé. Estaba ahí cuando Percy mencionó eso. ¿Y qué?

—Eso permite que las parejas puedan divorciarse si no están felices.

—¿Y? Después de siete años juntos y tres hijos ¿ahora vas abandonarme? —ella preguntó de forma peligrosa.

—N-no, amor…es s-sólo que… —él tartamudeó inquietamente.

—¿Qué sucede, Greg? Soy tu esposa, y quiero saber. ¡AHORA! —ella exigió.

—Si tú quisieras, puedes solicitar…—él murmuró en una voz muy poco definida.

—¡NO SEAS RIDÍCULO, GREG! —Ginny gritó, ardiendo de furia—. ¿Qué sucede contigo? ¿Por qué debería solicitar terminar mi perfecto matrimonio feliz? Si quieres deshacerte de mí, adelante y presenta una solicitud —ella gritó y salió corriendo de la sala sin mirar atrás.

Con las lágrimas deslizándose por sus mejillas, Ginny corrió a su dormitorio. Se sentó en la cama y miró fijo a la pared que tenía adelante, abrumada por la emoción. No podía creer que él quería terminar con su matrimonio. Ella pensó que eran felices casados, y que él era feliz con ella. Tenían la vida más hermosa con sus tres hijos: una niña, y dos varones. Pero ahora él quería salirse de su feliz enlace. Se limpió las lágrimas y decidió ser fuerte y valiente. Si él no la quería, ella no iba a llorar por él. Sintió su presencia en la habitación pero no se molestó en mirarlo. El enojo seguía aumentando en su interior pero continuó ignorándolo. Sintió la tibieza de su cuerpo junto a ella y el peso de sus manos sobre sus hombros. Las manos de Greg bajaron por su cuerpo hasta que sus brazos la envolvieron por la cintura y la jaló hacia él.

—¿Quién es ella? —preguntó carraspeando, negándose a mirarlo.

—¿Ella? —él preguntó confundido.

—Sí, ella. Quiero saber quién es la bruja por la que me vas a dejar.

—¿Estás loca, Ginny? No hay ninguna otra bruja, y nunca va haber otra. ¿Qué te hizo pensar que te quiero dejar por otra? —preguntó él tenso.

—Entonces, ¿por qué quieres terminar lo que tenemos juntos? —ella cuestionó.

Greg suspiró. —Quiero lo mejor para ti —murmuró—. Te amo, Ginny, quiero que seas feliz.

—¿Y quién te dijo que no era feliz contigo?

—Hay mejores magos que yo quienes pueden…

—¡Detente ahí mismo, Goyle! —Ginny espetó—. Sé lo que es mejor para mí, y soy lo suficientemente grande para tomar una decisión. ¿En verdad crees que dejarte me va hacer feliz?

—No en el momento, pero el tiempo va a sanarte y vas a ser capaz de encontrar un mejor compañero.

—¡Esa es la cosa más loca y estúpida que alguna vez escuché! Dejar el hombre que amo para encontrar otro para amar. ¡¿Estás loco?! Por el amor a Merlín, Greg. Te amo a ti. No. Necesito. A. Otro. Hombre. ¿Lo. Entiendes? —Ginny gritó, y Greg asintió mecánicamente—. ¡No puedo creerlo! ¿Por qué demonios pensaste algo así? Draco y tú tienen el mismo nivel de baja autoestima e inseguridades. ¡No sé que está mal con ustedes dos! —agregó, golpeándole el pecho con su dedo.

—Tal vez porque estuvimos del lado equivocado por tanto tiempo y todavía nos arrepentimos de lo que hicimos en esos días —él contestó tímidamente.

—¡Basta! ¡Estuvieron! ¡Tiempo pasado! No eres un monstruo. Fuiste engañado de niño. ¡No es un crimen, por el amor de Merlín, Greg! Ahora eres un hombre adulto y estás en el camino correcto. Mereces ser feliz. Yo merezco ser feliz, y nuestros hijos merecen ser felices. Esta conversación se termina ahora. Si alguna vez vuelves hablar de este tema, ¡lo juro por Merlín que te maldeciré a pesar de que seas mi esposo! ¿Entendiste? —ella agregó con un tono muy peligroso. Luego se puso a llorar y escondió su rostro en su pecho—. Nunca pienses en dejarme, Greg —dijo, sollozando.

—Nunca —él contestó, posando los labios sobre su frente y los brazos se aferraron alrededor de ella. El tiempo pasó, ninguno se movió ni intentó hablar.

—De todas maneras, tengo que ir al ministerio mañana —Ginny lo miró después de un tiempo. Él no dijo nada, pero volvió a mirar sus ojos rojos e hinchados—. Voy apelar por tu padre —agregó cuando él no dijo nada.

—Lo supuse.

—¿No quieres saber por qué lo voy hacer? —ella preguntó curiosa.

—Se está muriendo. Ni siquiera tiene un año de vida —el rostro de Greg era inexpresivo.

—Con la ayuda de Hermione, estoy intentando reducir su condena a arresto domiciliario, así puede pasar sus últimos días con sus nietos —Ginny dijo esperanzada.

—No quiero que mis hijos estén cerca de él —dijo con la mirada perdida.

—Él no los lastimará.

—Pero no será una buena influencia para ellos.

—No te preocupes, Greg, él no los va a influenciar para mal. Estoy segura que tu madre querría que él pasara tiempo con sus nietos.

Greg se había calmado un poco después de que Ginny mencionara a su madre. —Él tiene una enfermedad desconocida —agregó sin rendirse.

—Sí, pero no es contagioso. Hermione dice que los muggles tienen una enfermedad similar llamada "cáncer" pero no es contagioso.

Greg suspiró. —Ganaste.

Ginny sonrió. —¿Eso significa qué puedo seguir adelante con mi plan?

—Sí, porque estás determinada en no tomar un no como respuesta.

—Gracias, Greg. No hoy, pero algún día vas a entender que hice lo correcto.

—Tú siempre tomas las decisiones correctas, amor —él besó sus suaves labios.

—Vamos y cenemos primero, y luego, conozco una mejor manera de pasar nuestro tiempo libre de niños que discutir y preocuparnos por cosas innecesarias —dijo con una sonrisa pícara.

Greg se rió. —Mi instinto me dice que me va a encantar tu "mejor manera" —guiñó un ojo, pasando el pulgar por su suave mejilla. Ella soltó una risita y apoyó el rostro en su amplio pecho.

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N/A: Solo un capítulo más, y esta historia está lista.

Muchas gracias por leer, por favor dejen review.

N/T: ¡HOLA TODO EL MUNDO! ¡FELIZ AÑO NUEVO 2019! ¡FELIZ NAVIDAD! ¡FELIZ A TODAS LAS FESTIVIDADES DEL 2018! *¿Eso fue un tomate?*

*de rodillas* Perdón, Perdón, Perdón, Perdón, Perdón, Perdón, Perdón, Perdón, Perdón, Perdón, Perdón, Perdón, Perdón, Perdón, Perdón….

En serio millones de veces Perdón. Pero tengo excusas súper válidas, excusas que pueden comprobar con mi fiel compañera de aventuras Sunset82. Cuando publiqué el capítulo 33 en marzo estaba en pleno embarazo. Pues les cuento que al final del quinto mes de embarazo, en abril, mi familia y yo salimos de Venezuela, literalmente nos escapamos de toda la tragedia que estábamos viviendo allá, y salimos por Brasil en autobús, con mi sobrepeso por el embarazo, pies hinchados, y nueve maletas entre mi esposo, mi otro hijo de siete años (en ese entonces, ya tiene ocho) y yo, en un viaje que duró 20 horas, para luego tomar 3 vuelos en todo Brasil para llegar a Santiago de Chile, así que ahora estoy ahí. Pero como todo, tuvimos que comenzar de cero, en casa de mi cuñada, y por más que quisiera no podía sentarme a trabajar con la laptop en la traducción. Fueron días tan estresantes que llegó un punto en que lloré varias noches porque no podía tener mi propia casa y sentarme a trabajar con mis cosas. Luego llegó la semana 40 del barrigón, y que les parece que por el mismo estrés no rompí fuentes en ningún momento, tuvieron que inducirme el parto, para luego dar a luz con fórceps después de tres días con contracciones, ese mal no se lo deseo a nadie, pero lo importante es que nació mi segundo bebé, un hermoso varón con el nombre de Julián Ignacio. Pero seguíamos igual viviendo con mi cuñada hasta diciembre, por fin, gracias a Dios pudimos mudarnos. Y ahora sí conseguí el tiempo, después de festividades, y pude sentarme a publicar esto, al lado de mi bebé. Así que créanme que realmente lo siento muchísimo por no haber publicado antes. De hecho, Sandra me ayudó adelantando la traducción, y con ello facilitarme el corregir y publicar, pero del dicho al hecho, fue muyyyyyyyyy largo el trecho. Pero aquí estoy.

Aquí estoy con el penúltimo capítulo de la historia, como verán, ha avanzado el tiempo, los embarazos, y con ello la derogación de la ley de matrimonio a la cual fueron sometidos nuestros protagonistas. Y bueno Draco y Greg realmente pensaron que sus esposas ya los querían dejar, por lo menos los hicieron entrar en razón. Ahora queda un super largo capítulo final, no hay epílogo, pero con todo lo que abarca, este cubre todo lo que querían saber. Trataré de publicar esta semana ese capítulo, espero que me dejen. Por cierto, muchísimas gracias por seguir aún la historia, 1016 reviews en fanfiction, 78.400 vistas y 5.900 votes en wattpad, realmente ustedes son los mejores, en serio. Muchísimas gracias por no perder la fe. Bueno nos estamos leyendo en el final de la historia.

XOXO

Doris

14-01-2019

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N/T 18/04/2019

Hola otra vez, como surgieron dudas de donde salieron los niños Selwyn (los *hermanos* de Ety), les aclaro que ellos son unos niños que Hermione y Draco adoptaron de la fundación que creó Theo, y en donde los Malfoy financian, para ayudar a los huérfanos de la guerra mágica. Igualmente voy a colocar una nota en el capítulo anterior para aquellos que aun se les presente la duda. Gracias por leer :)