-Desde que me metieron a la cárcel no hemos podido estar juntos.
Abrió la puerta de la habitación, la dejó en la cama y le fue a poner seguro, ella estaba esperándolo sonriente, En ese momento sonó el celular de Albert.
-¡Contesta! puede ser algo importante
Albert no tuvo más remedio que contestar.
-Hello
-William llegaremos a Lakewood dentro de 15 minutos.
- Candy y yo, ya estamos aquí.
Albert respiró hondo, ya está cerca Tía Elroy, vendrá para acompañarte junto con tu hermana y Stear.
Candy se estaba poniendo de pie
-¿Qué haces?
-Voy a bajar para recibirlos
-No chiquita, tenemos tiempo de sobra, esto queda en 10 minutos.
-Albert me daría pena que nos encontrarán en el acto
-A mí me da más pena quedarme con las ganas, prometo que también lo disfrutarás, déjate llevar.
Albert se desnudó, Candy iba a quitarse la ropa pero Albert sólo le levantó la falda y le bajó la panty y la besó mientras la acariciaba, los dos estaban deseosos de amarse que Albert no necesitó de mucho esfuerzo para que Candy se humedeciera, la penetró con mucha pasión , los movimientos de ambos eran desesperados para obtener satisfacción , cuando se escuchó que estaba descendiendo el otro helicóptero de los Andrew, ya habían terminado el acto, Albert bajó para recibirlos, mientras Candy se duchaba y se ponía cómoda para descansar.
Albert recibió a su tía y a sus sobrinos, Candy había quedado agotada y se quedó dormida.
Después llegó el Señor Elliot para que Candy le firmara los papeles, le asignaron su habitación y fue a verla, la encontró dormida y se sentó en el sillón que había a su lado, se veía tan angelical, parecía que no podía matar ni una mosca.
-Pobre hija mía, ese malvado de Andrew la pervirtió, ella tan pura e inocente-pensó el Señor Elliot
Después de eso todos bajaron a cenar, Candy ignoraba a Albert, para que no los delataran las miradas entre ellos
-Hija, aunque no recuerdes quien es este pervertido, debes acceder a casarte con él lo más pronto posible, no quisiera que se te note la pancita en el día de la boda.
-Por favor Patrick debes de tratar bien a William ya que será tu yerno.-Dijo la señora Elroy llamándole la atención.
-Elroy, William se ha portado mal con Candy y me cuesta mucho trabajo ser amable con él.
-Sí, pero será el padre de tu nieto
- Lo que me molesta es hacer una boda apresurada, teníamos que anunciar primero el compromiso, no que ahora tendremos que mandar las invitaciones para la boda directamente.
Candy se llevó la mano a la cabeza al escuchar las quejas de su padre.
-¿Te sucede algo amor?-preguntó Albert
-Me empieza a doler la cabeza nuevamente.
-No te preocupes Candy, entre Paty y yo organizaremos la boda, será dentro de dos meses en la mansión Andrew. –Comentó la señora Elroy.
-Si pero esta vez no habrá despedida de soltera, no quiero que ninguno se ponga una tanga y le ande bailando semidesnudo a mi prometida.-Comentó Albert.
-El único que hace esas obscenidades eres tú William- espetó el Señor Elliot.
-Por eso, no quiero que otro haga lo mismo.
-¿Entonces puedo confiar en ustedes Señora Elroy y Paty?-preguntó Candy
-Claro que si- contestaron gustosas.
-Sí por mi fuera me llevaría a Candy a una Isla y haríamos algo sencillo-comentó Albert
-Candy ¡Es una Elliot! ¡y debe salir de su casa vestida de novia! ¡Mi hija no es cualquier cosa Andrew!
-¡Disculpe Señor Elliot! usted tiene razón, lo que sucede es que estoy ansioso de que sea mi esposa.
-Lo que sucede es que eres un libidinoso y lujurioso.
-¡Patrick!
-Disculpen por decir mi acertada opinión.
Después de cenar, todos se fueron a sus habitaciones, El señor Elliot fue a la habitación de Candy para que le firmara los papeles ya corregidos y dijo: Candy me quedaré a velar tu sueño en este sofá.
-Papi, no quiero que estés incómodo, ve a dormir donde te asignaron.
-Mañana quiero irme tranquilo, sabiendo que ya estás bien, dime ¿Ya recuerdas al zorro de William?
-Papá por favor, si ese hombre será mi esposo, debes hacer un esfuerzo para apreciarlo.
-Trataré, esta noche me quedaré aquí, iré a ponerme la pijama y vendré a dormir en el sofá.
El Señor Elliot se acostó en el sofá, a medianoche Albert entró sigilosamente a la habitación de Candy.
-Candy, amor despierta, quiero estar unos momentos contigo antes que amanezca.
-¿Por qué estás molestando a mi hija William? ¡déjala descansar!, espérate a que se casen.
-Disculpe, Señor Elliot.
Albert salió apenado de la habitación de Candy, ella solo se tapó la cara con las sábanas y empezó a reírse quedito.
Al día siguiente se fueron Albert y el Señor Elliot de Lakewood, la Señora Elroy y Paty se pusieron a contactar a los proveedores para la boda.
Candy se dedicaba a ver catálogos para accesorios para bebés.
-Pequeño, ahora tú eres mi nueva obsesión.
Candy se puso a escuchar música clásica y sacra, quería que su bebé desarrollara su oído musical, y se puso a investigar la manera de estimular los sentidos del bebé en formación.
Alfred Brandon y Tomoko planearon huir a Shanghái en China, ya que los Brandon tenían negocios en ese lugar, se dirigieron al aeropuerto pero Tom ya los estaba esperando, tenía vigilado todos los movimientos de Alfred y le había informado su equipo que el Jet de los Brandon tendría una salida al continente asiático.
Al momento que la limusina se estacionó cerca del Jet que abordarían, la policía de Chicago los rodeó y se llevaron detenidos a Tomoko y Alfred Brandon.
-Tomoko Yamagami, queda usted detenida por atentar contra la vida de Candice White Elliot, por el secuestro de Archibald Cornwell y por conspirar para la desacreditación del Corporativo Andrew.
-Alfred Brandon usted queda detenido por ser cómplice en el atentado contra Candice White Elliot y está acusado en Japón por destrozos en un monasterio, quieren que se le traslade para que ellos le impongan el castigo.
Se los llevaron prisioneros, a Tomoko la ficharon y la llevaron a la cárcel de mujeres.
Tom fue a Lakewood para darle las buenas noticias a Candy.
TOKIO JAPON
Señor Ryouta acaban de hablar de Chicago Illinois que su hija Tomoko fue detenida, los cargos que se le imputan son atentado contra la vida de Candice White Elliot, por el secuestro del Señor Archibald Cornwell y conspiración para desacreditar a Andrew Corporation.
-¡Esa muchacha! Estaba a salvo en el monasterio, su sed de venganza le nubló el juicio, y ese Alfred Brandon en lugar de hacerle un bien la perjudicó más.
-Señor Ryouta cuando le hicieron la revisión médica a su hija en la penitenciaria, descubrieron que está embarazada.
-Mi nieto no nacerá en una cárcel, comunícame con Patrick Elliot.
-Patrick
-Ryouta siento mucho lo de Tomoko, me acabo de enterar que la encarcelaron, ella fue la que atentó contra la vida de Candice, hay cámaras de vigilancia viales en Chicago y anteriormente la había amenazado con una navaja.
-Ya sé todo eso Patrick, quiero que me ayudes a que la trasladen a Japón, no quiero que mi nieto nazca en la cárcel, Mi gente en Chicago es ineficaz no han podido hacer nada por ella. Te cederé el 60% de las ganancias si logras que a Tomoko la trasladen a Tokio y firmaré por tres años más de negociación entre nosotros, te daré unos días para pensarlo.
El Señor Patrick Elliot colgó el teléfono y pensó: ¿Qué haré? es un excelente negocio, podría hacer que la trasladen y le quiten su visa para que nunca más regrese a este país. Pero también William tiene una acusación contra ella, si la ayudo él podría molestarse conmigo.
En la cárcel de mujeres de Chicago una mujer llamada Akira era la líder de las asiáticas en la prisión.
-¡Oyes tu cocoliso! Tendrás que darme una cuota si quieres estar protegida.
-Yo no tengo que darle nada a nadie y si es una amenaza de tu parte, créeme que me causa risa.
-¿Así que te causo risa? Verás si te ríes después de la golpiza que voy a propiciarte.
Akira se le fue encima pero como la mayoría de las presas se peleaban jalándose de los cabellos, Akira no tuvo de dónde agarrar a Tomoko, en cambio ella sí pudo arrastrar a Akira hasta barrer el suelo con ella, después de eso, nadie quiso enfrentarse a Tomoko.
Patrick Elliot fue a visitarla en la cárcel.
-Hola muchacha
Tomoko estaba con el ojo morado
-Señor Patrick ¿Acaso le mandó Candice para que viniera a burlarse de mí?
-No muchacha, mi hija ya no tiene tiempo de tener resentimientos, está embarazada, cuando la atacaste pudo haber perdido a mi nieto.
-Yo sólo quería asustarla, mi intención nunca fue matarla, yo también estoy embarazada y créame no quiero que mi hijo nazca estando recluida aquí.
Estamos viendo la posibilidad de hacer un intercambio de prisioneros, hacer que cumplas tu condena en Japón en lugar de Alfred Brandon y el que cumpla su condena aquí, te quitaran la visa de Norteamérica, es muy probable que no te permitan entrar nuevamente a Estados Unidos.
¿Quiere decir que es posible que no pueda ver nunca más al padre de mi hijo?
-No sé si a él le prohíban la entrada a Japón, dentro de una semana empezará tu juicio.
Hola chicas, espero que estén bien Lindo inicio de semana.
