Capítulo 36
La divertida recolección de fresas de Syaoran
El letrero decía "El pueblo de las fresas" y en letras un poco más pequeñas, pero aún fáciles de ver, ponían una cálida bienvenida al lugar. Por debajo del arco que sujetaba el letrero, pasaron los camiones que tenían escrito el nombre de la Primaria Tomoeda, en ambos costados. Dentro de ellos, los alumnos estaban muy emocionados, platicando los unos con los otros, y viendo por las ventanas el hermoso paisaje que se extendía frente a sus ojos.
El día de recolección de fresas finalmente había llegado, y ahora, los niños se encontraban desesperados por entrar a los enormes invernaderos donde se encontraban las fresas, listas para ser cosechadas. Los camiones finalmente llegaron al estacionamiento del lugar, un amplio valle, cubierto de gravilla, donde los alumnos se apearon, y se apuraron a reunirse.
Los profesores habían dividido a los alumnos en sus respectivos grupos, y ahora, los niños se encontraban formados esperando las primeras indicaciones.
-Los encargados de cada grupo tomen un paquete de canastas. Después repártanlas entre sus compañeros –les dijo uno de los encargados.
Los chicos se apuraron a hacer esto. Cuando todos tuvieron su canasta entre sus manos, entonces, el encargado continuó:
-Por la tarde, iremos al salón de reuniones, donde les tenemos preparado un video donde podrán observar los diferentes platillos y postres que pueden hacerse con las fresas. Del mismo modo, también encontrarán todo lo necesario por si quieren prepararlos ahí mismo. ¡Esperemos que disfruten su visita!
-Ahora, procuren no separarse del grupo –la profesora Mizuki les dijo alegremente, a su grupo-. El encargado nos guiará a uno de los invernaderos, donde podremos empezar la recolección.
Los niños respondieron con un alegre "sí" y emprendieron la marcha. Syaoran caminaba junto a Tomoyo, un poco apartados de Naoko, Chiharu y Rika. Sakura y Jin-Lin iban un poco más atrás.
Cuando pasaron por enfrente de un edificio muy alto y sin ventanas, Sakura se detuvo, algo preocupada.
-¿Este es el lugar donde nos pasarán el video? –se preguntó a sí misma, pero no pudo decir o pensar nada más, puesto que Jin-Lin interrumpió sus pensamientos.
-Vamos, o nos quedaremos atrás y no nos tocarán tantas fresas.
Sujetó a su prima del brazo, y lentamente la jal+o. Sakura se alejó de ahí, sin decir nada. Estaba segura de que había sentido la presecia de…
La profesora Mizuki la observó alejarse, sin decir nada.
Habían terminado de recolectar fresas, y ahora, todos los niños tenían sus canastas llenas del pequeño fruto rojo. Ahora, todos los estudiantes se encontraban en el comedor, comiendo sus almuerzos, mientras platicaban animadamente.
-¿Elaborarás algún postre? –le preguntó Tomoyo a Syaoran.
-Me gustaría intentar algo. Sabes que a Yukito le encantan los dulces, y quiero darle a probar un poco.
-A Kero también le gustan mucho los dulces.
-Ya lo sé, pero me importa más Yukito. La bola de queso puede comerlos cuando quiera, después de todo mi padre siempre está cocinando postres.
Tomoyo se limitó a reírse en voz baja.
-¿Podemos sentarnos? –Rika, Chiharu y Yamazaki acaban de llegar. Sujetaban en una mano sus almuerzos y en la otra sus canastas con fresas.
-Claro, por favor –les dijo Tomoyo alegremente.
-Nosotros también les aremos compañía –Jin-Lin acababa de llegar, sujetando una enorme caja de almuerzo, mientras Sakura lo acompañaba, sujetando ella las canastas con fresas de los dos.
Tomoyo les dijo que no había problema alguno, y todos se sentaron a comer, alegremente.
-¿No crees que ese es un almuerzo demasiado grande? –preguntó Tomoyo a Jin-Lin, cuando el chico destapó las cajas de su almuerzo, y reveló un banquete.
-Es para Sakura, quiero que pruebe todo para saber qué es lo que le gusta más, y poder preparárselo cuando nos casemos.
La chica se puso roja de vergüenza, pero antes de que pudiera decirle nada al chico chino, Naoko llegó corriendo.
-¿Ya se enteraron de que las actividades de la tarde cambiaron? –preguntó jadeando un poco debido al cansancio.
-¿Por qué? ¿Qué pasó? –preguntaron varios.
-Al parecer el salón donde veríamos el video no puede abrirse, la puerta está atorada.
-¿Eso significa que no cocinaremos hoy? –Syaoran sonaba un poco decepcionado.
-Al parecer no…
-¿Les gustaría ir a ver? –preguntó Tomoyo, levantándose de su silla. Todos la miraron.
-Si, claro. Porqué no –y Jin-Lin le hizo la segunda -. Sakurita, tu vienes también, ¿verdad? –su prima se limitó a asentir. Su rostro había adoptado una expresión algo seria y preocupada.
-En ese caso yo también iré –y Syaoran se adelantó hacia la salida del comedor. Antes de que Rika, Naoko, Chiharu o Yamazaki pudieran decir que ellos también iban, los cuatro niños habían salido ya del comedor.
-¡Esperen! Necesitamos realizar una para técnica en los baños, primeramente -dijo Tomoyo, cuando se encontraban a medio camino rumbo al edificio donde se suponía que verían la película y prepararían los postres.
-¿Por qué, tienes ganas de hacer pip..?
-No, no es eso -Tomoyo interrumpió a Syaoran, con lo que lo empujó a su amigo de los hombros, en dirección a los baños, seguidos por Sakura y Jin-Lin-. Es solo que estoy segura de que este detalle con la puerta, se trata de una Carta Clow.
-Yo también pienso lo mismo -le dijo Sakura, cuando llegaron a los baños-. Pero si la Carta se encuentra en ese edificio, ¿que hacemos en los baños...?
-Si se trata de una Carta Clow -Tomoyo continuó-, eso significa que es mi deber grabarlos. Y es deber de ustedes aparecer magníficamente en la cinta, por lo que deberán usar un cosplay.
-¿Así que ese es el significado de la enorme bolsa que escondiste en el autobús? -preguntó Jin-Lin, a lo que Tomoyo respondió con una amfirmación.
-Esperen aquí.
No le tomó ni 5 minutos ir al estacionamiento, donde se encontraba el camión, sacar la enorme bolsa y regresar con sus amigos. Entonces, Tomoyo empezó a repartir los trajes, y finalmente, sus amigos entraron a los baños, a cambiarse.
Cuando salieron, Syaoran y Jin-Lin usaban lo que parecía una mezcla entre un traje y un uniforme escolar, mientras que Sakura usaba la versión femenina del mismo. Los chicos traían puesto zapatos oscuros, pantalón y saco negro. Syaoran usaba una camisa blanca, con un moño de listón negro al cuello, mientras que Jin-Lin usaba una camisa azul oscuro, y una gorra del mismo color. Pero los dos llevaban la misma banda roja en el brazo derecho que leía "SEES". Sakura, por su parte, usaba zapatos cafés, medias negras, del mismo color que la falda tableada, una camisa rosa con un moño rojo al cuello.
Tomoyo se apuró a sacar su cámara y grabar a sus amigos.
-No tienen ni la menor idea de cuanto amo los grupales -fue lo primero que pudo decir.
-¿Y qué grupal es este? -preguntó Jin-Lin, mientras se ajustaba la gorra.
-Son los miembros de SEES, del videojuego Persona 3 Portable. Kero me mostró unos AMV's hace tiempo, y debo decir que la ropa me encantó. Syaoran viene de Makoto Yuki, Jin-Lin es Junpei Iori, mientras que Sakura es Yukari Takeba.
-Si, si, nos vemos irresistibles -se quejó Syaoran, mientras era ahora él, quien sujetaba a Tomoyo de los hombros, y la empujaba-. Pero tenemos una Carta Clow que atrapar. Será mejor que nos demos prisa.
Cuando llegaron al edificio, Syaoran se acercó a la puerta. Era muy grande, y completamente de metal.
-Dícen que este edificio antes de ser una sala de reuniones, era usado como una bodega –le dijo Tomoyo, mientras se acercaba ella también -. Que raro que la puerta no pueda abrirse…
Estaba diciendo esto, cuando Syaoran apoyó sus manos en la puerta, y esta se abrió un poco.
-¿Entonces la puerta no estaba atorada después de todo? –preguntó Jin-Lin, al ver que la puerta se abría ahora de par en par. Syaoran y Tomoyo entraron, seguidos de Jin-Lin.
-Parecer ser que ya lo tienen todo listo –Syaoran y Jin-Lin asintieron ante el comentario de Tomoyo, puesto que la sala estaba llena de sillas acomodadas en filas y mirando hacia la misma pantalla. Alrededor, en el perímetro de la bodega, había mesas donde estaban varios ingredientes para hacer postres, así como todos los materiales necesarios.
-¡Tengan cuidado! –les dijo Sakura, desde la puerta de la sala. Los tres la miraron-. ¿Es que no lo sienten?
-¿Sentir qué? –le preugntó Jin-Lin, con lo que Sakura se acercó y se detuvo junto a él.
-Es una presencia extraña.
Pero antes de que Sakura pudiera decir nada más, o alguien pudiera responderle, se escuchó un fuerte "BOOM", y cuando miraron hacia atrás, pudieron ver que la puerta de la bodega se había cerrado por sí sola.
-¿Qué fue eso? –Tomoyo se acercó a la puerta, e intentó abrirla, pero fue inútil. Esta no se movió ni un milímetro.
-Debe haber una manera –Jin-Lin estaba trepado en una de las mesas, sujetando una silla, con toda la intención de romper una de las pequeñas ventanas.
-¡Ni siquiera lo intentes! –le dijo Sakura, pero su primo había ya dado el golpe.
Sin embargo, en vez de que la ventana se rompiera, una extraña fuerza en forma de nube verdosa, empujó a Jin-Lin, haciéndolo caer, sobre Syaoran.
-¡Quítate de encima! –le dijo el niño, molesto.
-¡Me duele mucho! –se quejó Jin-Lin, mientras se ponía lentamente de pie. Sakura se apuró a ayudar a ambos niños, pero cuando le extendió la mano a Syaoran para ayudarlo a ponerse de pie, él simplemente se puso un poco rojo, y extendió su mano, sin pensar.
-Es la presencia de una Carta Clow –dijo mientras no miraba a Sakura a la cara.
-Estoy segura de que se trata de la Carta del Candado –le contestó ella, cuando finalmente el niño se puso de pie.
-¿Significa que nos tiene encerrados bajo llave? –preguntó Tomoyo-. Eso significa que esta puerta la tiene bajo su poder.
-Daidouji tiene razón. Además, la Carta del Candado es una Carta muy especial. No conozco la manera de abrirla…
-¿Entonces que vamos a hacer? –Jin-Lin se seguía sobando el trasero.
-Si se trata de un candado… ¿no necesitamos una llave para abrirlo? –preguntó Tomoyo.
-¿Y dónde estará la llave que abre este candado? –Jin-Lin estaba un poco fastidiado.
-Supongo que tendremos que buscarla por todo el lugar.
Y así empezaron. Buscaron entre las sillas, en el escenario, entre las ollas y moldes de repostería, en los cajones… Mientras Tomoyo buscaba por debajo de las sillas, Jin-Lin se había metido dentro de los gabinetes donde se encontraba sacando moldes, espátulas y cortadores de galletas, para poder buscar esa llave, a profundidad.
Syaoran se encontraba en aquel momento, subido en un pequeño voladizo, que cubría las lámparas del techo, para que su luz no cayera directamente a toda el área de la habitación. Se encontraba a cuatro patas, mirando por una de las altas ventanas, y cuidando que nadie se acercara al lugar, cuando se dio cuenta de que la profesora Mizuki lo observaba. Se encontraba su maestra sentada en la rama de un árbol, simplemente mirando, sin inmutarse.
-¿Profesora Mizuki? –susurró confundido. Entonces, la profesora señaló hacia su pecho, sonriéndole.
-¿Pasa algo? –preguntó Sakura, la cual también estaba subida a aquel voladizo, y había visto a Syaoran, que ni parpadeaba mientras veía por la ventana-. Kinomoto… -y caminando a cuatro patas también, se detuvo junto al niño.
Entonces, Syaoran finalmente respingó, y miró a la chica. Se sorprendió por verla tan cerca de su cara, que instintivamente dio un brinco hacia atrás.
-¿Qué tienes? –la chica volió a preguntar.
-Es que, vi a la profesora Mizuki allá afuera. En el árbol –Syaoran finalmente respondió. Sakura y él se volvieron a asomar por la ventana, pero ya no vieron nada.
-¿Seguro que no lo imaginaste? -preguntó Sakura, mientras miraba a Syaoran sujetarse del voladizo, y brincar a una mesa cercana, para poder bajar finalmente al piso.
-No, claro que no. La vi simplemente sentada, sin más. Vamos brinca, yo te atrapo.
Sakura se lo pensó un poco, antes de sujetarse del voladizo, y brincar hacia Syaoran. El chico la atrapó al vuelo, con lo que ambos se pusieron un poco colorados.
-Gracias -le dijo Sakura en un susurro.
-No, no ha sido nada -respondió Syaoran, que se había quedado al parecer en estado de shock y no podía dejar de mirarla a la cara.
-Ya, ya puedes bajarme...
-¿Ah? ¡Ah, sí, perdón! -y se apuró a bajarla, con lo que Sakura finalmente pudo poner ambos pies en el suelo.
-¡No hay nada aquí! -gritó Jin-Lin al salir de las gavetas, y que no había visto nada.
-Aquí tampoco -anunció Tomoyo, que se encontraba buscando entre los recipientes que guardaban varios ingredientes.
-¿Y bien? -preguntó la chica, mientras se alisaba un poco la falda, para evitar mirar a Syaoran, y tratando de fingir que no había pasado nada. Syaoran la miró de reojo-. La profesora Mizuki estaba ahí afuera. ¿Te dijo algo?
Syaoran se apuró a hacer memoria, cosa que le costó un poco de trabajo, pues aún recordaba ese cercano contacto con Sakura, y su dulce aroma a cerezas le inundaba suavemente la nariz.
-Apuntó hacia su pecho… ¿Será…? –y Syaoran se apresuró a sacar su llave mágica que colgaba de su cuello.
-¿Qué cosa?
-¿Me habrá querido decir que puedo abrir el candado con esta llave? –se apuró a acercarse a la puerta, y una vez ahí, introdujo la llave lentamente. Dio un fuerte suspiro, y la giró.
Entonces, la extraña neblina verdosa sopló con intensidad, arrastrando a los chicos hasta el otro lado del salón. La llave mágica también había salido volando, y Syaoran tuvo que empujarse de la pared contraria para imponerse al fuerte viento, y tomar su llave a vuelo.
-Llave que guardas los poderes de la oscuridad –dijo a toda prisa-, muestra tu verdadera forma ante Syaoran, quien aceptó la misión contigo. ¡Libérate!
La llavecita no perdió ni un segundo, y se transformó rápidamente en el báculo mágico, el cual Syaoran tomó a toda velocidad.
-¡Séllala ahora, antes de que vuelva a meterse a la cerradura! –le gritó Sakura.
-Regresa a la forma humilde que mereces, ¡Carta Clow!
La neblina hizo contacto con el báculo y empezó a ser absorbida, hasta quedar reducida en su forma de Carta, la cual fue a caer suavemente en la mano del Card Captor.
-Lo has hecho muy bien –lo felicitó Tomoyo-. Es una lástima que no haya traído mi cámara para grabar. Estuviste soberbio…
-¿Ya vieron esto? –la voz de Jin-Lin los hizo mirar a su alrededor. La fuerte ventisca había puesto el lugar de cabeza, y las sillas, materiales y hasta algunos ingredientes, estaban tirados en el piso.
-Será mejor de que lo limpiemos antes de que vengan los demás –les dijo Sakura, con lo que ella y Tomoyo se apuraron a recoger los ingredientes y materiales que habían caído al piso.
Por su parte, Jin-Lin se encontraba acomodando las mesas que se habían volteado. Syaoran miró de reojo a Sakura, y mientras recordaba aquel fugaz momento en que sintió la ligereza de una pluma al abrazarla, y su dulce aroma, se puso a acomodar las sillas, sin poder evitar que un tono rosado se extendiera por toda su cara.
¡Hola a todos! ¡Feliz miércoles y media semana :D! Espero y se la estén pasando bien n.n
¿Que tal les ha parecido el capi? Espero ese momento entre Sakura y Syaoran les haya gustado, así como los cosplays :3! Esta vez se trata del videojuego Persona 3 Portable, y como dice allá arriba, Syaoran es Makoto Yuki, Sakura es Yukari Takeba y Jin-Lin es Junpei Iori. (Si buscan imágenes sabrán de qué hablo).
Por otra parte, si mal no recuerdo, la temporada 2 es muy corta. Así que estaba pensando que sería una buena volver otra votación. En este caso, sería para definir si quieren que Eriol sea un chico o una chica. Si el conteo y la memoria no me falla, la temporada 2 termina en el capi 45 o 46, así que tenemos bastante tiempo para poder realizar esta votación :D!
Será igual que la votación pasada: pueden votar solo una vez por capi, y deberán decirme si quieren que Eriol sea niño o niña. Un capítulo antes de que haga la aparición en el fic, detendré la votación (les avisaré de todos modos para que no exista confusión), y cuando empiece la 3ra temporada, podrán ver el resultado de todos sus votos X3! Así que, voten por lo que les parezca más dramático para el romance, más divertido para la trama, o por el motivo que se les venga en gana, pero voten n.n*
Bueno, me despido que debo regresar a la escuela :9 Un agradecimiento a todos y todas por seguirme leyendo, por dejar sus reviews y sugerencias, y por no dejar esta historia abandonada. Sigan bellos! Nos leemos el viernes :D
