Yop: fjdodvkahsihajsvbabA ¿alguien se acuerda de este au?
ks: no lo creo.
Yop: pueees da igual pooorqueee… ¡Aqui está la segunda parte!
Ks: no somos dueños de la canción, solo hemos modificado un poco para que cuadre.
Yop: ¡vamos con el fic!
Ash se levantó y tras su rutina diaria abrió las ventanas del pequeño laboratorio del profesor Oak.
—Que lugar, simple y aburrido. Siempre es otro dia mas, Que lugar, solo gente simple, Que despierta así—
Como cosa hecha adrede, gente empezó a salir de sus casas, saludándose mutuamente, cambiando monedas por pan, u otras cosas por servicios.
—¡Bonjour!— se decían las personas.
—¡Bounjour!— contestaban otras.
—Ahí está el panadero y su rutina. El mismo pan sale a vender— siguió canturreando el muchacho de nueve años mientras veía a un hombre gordinflón pasar con un carretón unas calles abajo, mientras que el chico bajaba del laboratorio con un libro en mano.
—Las mañanas son así, no ha cambiado nada aquí, es mi vida provincial— continuó con su queja melódica el chico antes de toparse con el panadero.
—¡Buenos Días Ash!— le llamó el hombre.
—Buen día señor Bigett— el chico vio cómo el señor frunció un poco el ceño y sus ojos trataban de buscar algo en la parte trasera del carretón, —¿Se le olvidó algo?— pregunto curioso.
—Si… no puedo recordar que, ah da igual, al rato le recordaré. ¿A dónde tan temprano?
—Oh voy a regresar este libro al bibliotecario, y después iré a jugar con...
—Si si.. muy interesante, ¿Quieres pan?
El niño suspiró.
Sabía que nadie más que los dos ancianos del pueblo le ponían atención; por lo que solo negó con la cabeza y siguió su camino. Escuchando los murmullos de la gente que al verle hablaban.
—Ahí va ese chico tan extraño
—Es distraído ¿no lo creen?
—Nunca brilla en sociedad
—En las nubes siempre está
—Ese niño si que es raro no se sabe a dónde irá
Por suerte al dar vuelta en el mercado la plática cambio a otras cosas más comunes, algo acerca de huevos, vendedores que quieren conquistar a una de las clientas, y sobre los altos precios que en ocasiones tenía el señor Argenbio.
Finalmente, tras unos cuantos minutos llegó a la pequeña biblioteca, donde le esperaba un amigo.
—¡Ah! pero si es nuestro único ratón de biblioteca, y jugador de pelota. ¿Qué tal estuvo tu lectura?— preguntó Tracy al abrir la puerta.
—¡Fantástica! Pikachu, Eevee y yo nos divertimos un montón tratando de imitar a la gente de Roma que describen en este libro, ¡y las técnicas de juego fueron de mucha ayuda!—
el joven adulto de cabellos verdes y mirada comprensiva, sonrió de manera sincera al escuchar al niño hablar sobre sus aventuras.
—Supongo que te divertiste leyendo ese viejo libro— rió un poco después de haber escuchado todo el libro.
—¡Si!, ha sido uno muy interesante.
—Puedes llevarte el que quieras. Tómalo como un regalo. O como un gracias por ayudarme el otro día.
—¿En serio? ¡Coool!— El chico corrió a un escaparate y busco rápidamente el libro que deseaba.
—¡Este! —Dijo sacando un pequeño libro con un círculo que tenía otro círculo en medio. la parte superior del primer círculo era color rojo, mientras que la inferior era blanca y una línea negra dividía ambas partes y encerraba al otro círculo.
—Pero ese te lo has leído más veces que ningún otro— murmuró el joven adulto.
—¡No le hace! ¡Es mi favorito! Tiene muchos cuentos lindos con los seres mágicos y hay una muy interesante historia sobre un chico y un pikachu que vieron a Ho—Oh. ¡Como Pikachu y yo!— comentó felizmente el muchacho.
—Bien si ese te interesa, llevatelo. Ahora, ve regresando, solo Dios sabe lo mal que se pone ese viejo cuando no estas cerca de el.
—Okay, ¡Gracias!— y con eso el chico corrió directo a la plaza central del pueblo, para ver si alguien quería jugar con él o ver el cuento, aunque nunca se dio cuenta de alguien que vigilaba sus movimientos desde una tienda.
—Ahí esta Alain. Ash, él es el objeto perfecto para ser mi mejor compañía — dijo un hombre de cabellera rojiza y barba de mismo color.
—Pero él es tan…. y tú eres de intereses más específicos— se quejó el chico.
—Eso no impide que sea un premio perfecto, una vez entiendas de lo que hablo sabrás que no hay nadie mejor que el para la superación de la corporación— Y con eso decidió acercarse al muchacho.
—¡Ash! que sorpresa verte por aquí. ¿Dónde está el profesor? tengo una propuesta interesante para el.
—Lo siento señor Lynson… el profesor salió hace poco, regresara más tarde.
Ash no era muy fan que digamos del hombre. Siempre sentía una especie de cosquilleo en su estómago diciéndole que no confiara en él.
—¡Oh! el señor de la paquetería dijo que tenía algo para usted.
el hombre asintió.
—bien, tendré que ir por eso, que tengas un buen día Ash— dijo antes de desaparecer.
—Ash… ten cuidao ¿si?— comentó Alain antes de seguir al hombre.
—¡Claro! tu tambien ten cuidado—
una vez ambos se fueron, Ash siguió su camino, dispuesto a llegar al laboratorio y posteriormente ir a jugar con Pikachu.
Aunque… no sabía que esta vez las cosas serían diferentes, muy, muy diferentes.
yop: algo corto el capitulo pero les aseguro que ustedes quieren leer más no? ¡pues denle al boton de siguiente capitulo!
ks:... pero no es del mismo au…
yop: Shhh! no des spoliers!
ks:... no deberias responder comentarios?
yop: eeeee…. nope? bueno si pero aun no?
ks: ¿como funciona eso?
yop: deja que le den al botón…. se darán cuenta en unos instantes…
ks: okay…
