36. LA SUEGRA, LA PRISIÓN, EMMETT Y ¡LOTERÍA!

Las carcajadas lo despertaron, se hubiese enojado de no ser porque ya eran más las doce del día, había dormido cerca de 13 horas. Harry se levanto de la cama y se vistió, no era que quisiera perderse de lo que estaba pasando abajo pero el entrenamiento que había enfrentado en la semana en la Academia lo había dejado tan cansado que agradeció como un loco la llegada del fin de semana. Frank se había tomado muy apecho el comentario de que era muy blando con los estudiantes por lo que ahora era extremo.

Harry bajo las escaleras, aún estaba algo dormido pero conforme bajaba podía escuchar mejor las carcajadas así que se apresuro a llegar a la sala.

Leanne y Kingsley reían como dos adolescentes mientras el resto de los presentes los observaba con miradas reprobatorias

---Leanne, querida--- intervino Molly intentando tranquilizar a los dos desquiciados--- No creo que ser encarcelada en un prisión muggle sea algo tan gracioso

--- ¿Qué?--- preguntaron al mismo tiempo Harry, Ron y Hermione. Harry no los había visto a sus espaldas

--- ¿Cómo es eso posible?--- le preguntó interesado Ron

---No fui encarcelada precisamente--- le contesto Leanne--- Fue algo que escapo completamente de mis manos

--- ¿Qué paso?--- quiso saber Harry

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Leanne y Sirius caminaban distraídamente por un parque bastante alegre de un barrio que parecía ser de los más ricos dentro de la comunidad muggle, hasta que Sirius salió del parque y se encamino a los altos edificios

--- ¿A dónde vamos?--- quiso saber Leanne al ver la seguridad con la que se encaminaba Sirius

---A mi "casa"--- le aseguró con una nota de amargura en la última palabra--- Quiero que la conozcas

---No creo que sea una buena idea--- Leanne se paró y miró algo extrañada a Sirius--- A Walburga no le agradará nada verme ahí

--- ¡También es mi casa! Y puedo llevar a quien yo quiera

--- ¡Vamos Sirius! ¡No te pongas pesado!--- le pidió Leanne--- ¿Para qué meternos en problemas si la estamos pasando tan bien?

Sirius jaló a Leanne hasta la puerta de su casa y la obligó a entrar. Leanne nunca antes había entrado a la casa de Sirius, en parte porque no le apetecía y en otra porque Walburga se lo había prohibido en una carta que nunca le había mostrado a Sirius y que no pensaba hacerlo ahora

--- ¿Qué te parece?--- le preguntó Sirius al mostrarle la sala

---Es…--- Leanne observó el tenebroso lugar pero al contestar, sonrió--- Interesante, un lugar que definitivamente vale la pena explorar ¿Dónde están todos?

---Regulus está con algunos de sus compañeros de Slytherin, mi padre debe de andar repartiendo oro en el Ministerio y mi madre debe de estar visitando a su madre, lo hace cada vez que se queda tan sola--- le contesto Sirius guiándola por la casa

--- ¿Qué es esto?--- le preguntó al entrar a un cuarto completamente cubierto por sabanas negras

---Mi querida madre lo cubre cada vez que sale--- Sirius soltó a Leanne y comenzó a bajar las cortinas, poco a poco el árbol genealógico de la familia Black se mostró delante de ella--- ¡No le valla a pasar algo a su posesión más preciada!

--- ¡Sorprendente!--- Leanne miró impresionada el enorme tapiz y comenzó a caminar frente a el observando a cada uno de los presentes--- Bella…--- Leanne paso su mano sobre la línea que la conectaba con Rodolphus Lastrange, ellos se habían casado hace ya un tiempo--- Narcisa y…

---No te molestes en buscar a Andrómeda--- le dijo Sirius señalando la mancha que debería tener el rostro y nombre de Andrómeda--- Su madre le pidió a mi madre que la borrara en cuanto se enteraron que se casaba con Ted

--- ¡Eres tú!--- la cantarina voz de Leanne se emocionó al ver el bello rostro de Sirius plasmado en el tapiz

---Ahora vuelvo--- le dijo Sirius mirando con desprecio a diferencia de Leanne que lo miraba enamorada--- Tengo algo que mostrarte--- Sirius salió de la habitación, dejando a solas a Leanne

Ella continuo observando con detenimiento el tapiz y cada cuanto encontraba alguna otra quemadura de algún familiar indeseable; Leanne sonrió, de seguro que con ellos si se llevaría bien

--- ¿Te divierte?--- la voz llena de odio de Walburga le llegó de espaldas

Walburga siempre la había impresionado; era una mujer con un porte majestuoso y de una belleza arrebatadora. Era verdad que solamente la había visto un par de veces pero eso bastaba para impresionarla. La mujer tendría unos cuarenta años pero era realmente hermosa.

---No, sólo estaba admirando su maravilloso tapiz--- Leanne le sonrió, pensó que tal vez de esa forma se tranquilizaría

--- ¡Estúpida!--- Walburga sacó su varita y apuntó con ella a Leanne--- Tenias que aparecerte en la vida de mi hijo y arruinarla ¡Arrastrarlo detrás de ti! ¡A TÚ INMUNDICIA! ¡Volverlo un traidor a nuestra familia! ¡A NUESTRA SANGRE!

Leanne retrocedió. Nunca había visto a Walburga utilizar la varita y hasta donde ella sabía, Walburga podía ser una excelente rival o una pésima oponente. Pero no fue el hecho de que su "suegra" la amenazara con una varita lo que la hizo retroceder, sino aquella mirada de desquiciada que tenía en el rostro y por su experiencia, Leanne había aprendido que las personas desquiciadas eran las más peligrosas porque bien podían matar como morir intentándolo.

--- ¡MALDITA, MIL VECES MALDITA!--- le gritó apuntando directo a la yugular--- ¡NO PERMITIRÉ QUE MI HEREDERO SE LIÉ CON SEMEJANTE ESCORIA!

--- ¡No permiti…!--- pero Leanne no terminó su frase porque Walburga la abofeteó tan fuerte que le rompió el labio

--- ¡ESCORIA! ¡NO PERMITIRÉ QUE MANCILLES MI NOBLE LINAJE!--- Walburga la sujetó por el cuello

--- ¡Vieja arpía!--- Leanne forcejeo con Walburga hasta que ese liberó de ella--- ¡Palalingua!--- Leanne estaba furiosa, nunca nadie la había tratado de esa forma y ver a Walburga ahogarse con su propia lengua fue satisfactorio para ella

--- ¡Expulso!--- Leanne se vió arrojada por los aires gracias a una ira incontenible que sentía Walburga

--- ¡MALDITA ARPÍA! ¡No puede hacerme esto!--- Leanne cayó de bruces mientras veía como Walburga se burlaba de ella desde la puerta, pero aún así consiguió arrojarle una piedra que le dio directo en la frete, haciéndole un corte bastante feo--- ¡MALDITA!--- y como loca continuo arrojando piedras aún cuado Walburga ya se había refugiado en la seguridad de su casa. Nunca se había sentido tan iracunda como en ese momento; su labio aún continuaba sangrando pero lo que más le dolía era su orgullo

--- ¡Alto ahí, señorita!--- le ordenó un hombre de edad media; llevaba unas ropas bastante extrañas y lo que parecía ser una varita demasiado grande colgado del cinturón

--- ¡Déjeme en paz!--- le gritó Leanne completamente fuera de si; de ser necesario derrumbaría la casa a piedrazos

--- ¡He dicho que alto!--- el hombre intento detenerla pero Leanne le soltó un puñetazo que hubiera logrado noquear a cualquier otro pero ese hombre era lo bastante musculoso como para soportarlo, inclusive considerarlo una caricia--- ¡Queda detenida por vandalismo y agresión a un oficial de la justicia!--- he inmediatamente después Leanne se vió sometida por un hombre que la triplicaba en peso y músculo, además de unos extraños aparatos que se cerraron en sus muñecas impidiendo que pudiera sacar su varita.

Walburga sonrió triunfante al ver como esos idiotas chimpancés protectores de la ley muggle se llevaban a Leanne detenida. Tal vez en su mundo esa pequeña escoria no conocería la justicia pero muy poco se podría defender de la justicia muggle sin exponer su condición de bruja y nada la haría más feliz que ver a Leanne expuesta como bruja y ser llevada a la hoguera.

Aunque la maldita le había dado un buen golpe no le importaba, así fuera lo último que hiciera, su hijo no se uniría a esa asquerosa mujer.

¿Cómo era posible que su hijo, su heredero se hubiera enamorado de semejante mujerzuela? Aún recordaba lo feliz que se había sentido cuando vió por primera vez a su pequeño Sirius, a su heredero; no sólo de su fortuna sino también de su sangre.

Ese pequeño había crecido y se había convertido en el joven más hermoso y guapo que hubiera nacido en la noble y ancestral familia Black, él si era un verdadero heredero, no solo de su fortuna, sino también de su buen nombre.

Pero su sueño se vio truncado cuando esa maldita se había atravesado en su camino, lo había apartado de su buen camino y le había llenado la cabeza de ideas absurdas. Maldecía la hora en la que sus caminos se habían cruzado.

Quizás aún había algo de esperanza y si la había esa era apartando a Leanne de su hijo; lejos de ella, él tendría que recuperar el sentido común y volver al buen camino, regresar a ser un buen heredero y dejar de perjudicar a la familia, a su familia.

No podía negar que la joven era hermosa, pero la sangre que corría por sus venas estaba podrida, su sangre era veneno puro y ella prefería morir antes que dejar que alguno de sus nietos llevara ese veneno en las venas. También era verdad que provenía de una de las familias más longevas y respetadas de la comunidad mágica pero ella, Walburga, no se dejaba engañar, ellos eran unos impuros que no merecían ser llamados magos.

--- ¡Leanne!--- la alegre voz de Sirius la sacó de sus cavilaciones--- ¿Dónde estás?

---Aquí no--- le contesto Walburga saliendo del cuarto donde estaba el antiguo árbol genealógico de los Black

--- ¿Qué le hiciste?--- le preguntó colérico Sirius; llevaba en las manos un portarretrato, del cual no se podía ver la fotografía

---Yo nada--- le contesto sonriente; Sirius tenía que aprender que ella era la que mandaba y no iba a permitir que él le faltara al respeto uniéndose con semejante traidora a la sangre--- Pero estoy segura que esos simios muggles no la dejaran escapar tan fácilmente--- su sonrisa se ensancho aún más cuando vio la mirada de ira que tenía su hijo

--- ¿Qué le has hecho, vieja arpía?--- Sirius enfrentó a su madre, ella no se iba a interponer entre él y el amor de su vida

--- ¡No permi…!

--- ¡ME PERMITES LO QUE SE ME DE MI REGALADA GANA!--- le grito colérico Sirius--- ¡La amo, Leanne es mi novia y no voy a dejar que tú nos separes!

--- ¡Pues ya lo hice! Y no voy a permitir que mi hijo se case con semejante escoria--- le grito igualmente colérica Walburga

--- ¡Leanne no es ninguna escoria! En todo caso, la escoria eres tú

La bofetada que le propino su madre y el odio que experimento Sirius al sentir como se le partía el labio fue lo último que le aguantaba a esa insufrible mujer

---No se preocupe, señora--- le dijo Sirius manteniendo a raya su odio; no quería darle más satisfacciones--- Yo ya no soy su hijo--- Sirius se dio media vuelta y salio de esa prisión en la que nunca se sintió el mismo

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---Así que eso fue lo que sucedió--- dijo Harry comprendiendo el por qué su padrino le había dado la espalda a su familia

---No fue nada agradable--- le aseguró Leanne--- Walburga nunca me quiso

--- ¿Qué paso contigo?--- quiso saber Ron--- ¿A dónde te llevaron?

---A prisión--- contesto muy campante Leanne

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Leanne cayó de espaldas dentro de una celda. El mismo monigote que la había arrestado la empujó sin muchos miramientos, aún le dolía el orgullo a causa del puñetazo que le había pegado esa insignificante joven

--- ¡Esto no se va a quedar así!--- le grito Leanne a través de lo barrotes--- ¡Se va a arrepentir de lo que me hizo!

---Déjame ayudarte--- un joven de ojos verdes se plantó delante de ella y le ofreció una mano

---Gracias--- Leanne tomo la mano del joven

--- ¿Estás bien?--- le preguntó señalando el labio partido de Leanne

---Si te preocupa mi aspecto, deberías de ver como quedo la otra--- le contesto Leanne restándole importancia y sentándose en la dura banca que había en la celda

---Soy Emmett, por cierto--- le dijo ofreciéndole de nuevo la mano, pero esta vez en señal de saludo, sentándose a su lado

---Leanne--- le dijo correspondiendo también al apretón de manos

--- ¿Por qué te trajeron?--- le preguntó divertido--- No eres lo que se podría decir un "criminal en potencia"--- Emmett era bastante guapo, de hermosos y soñadores ojos verdes, cabello rubio oscuro, sonrisa amable y labios carnosos y bastante musculoso, su contextura le recordaba a la de Kingsley: atlético y de buen ver

---Por vandalismo y agresión a un oficial de la justicia--- le contesto Leanne con un gesto que a la vista de Emmett le pareció que no le daba importancia, como si lo hiciera a menudo pero lo que él no sabía era que ella no conocía sus verdaderas implicaciones

---Lo debes de haber hecho enojar bastante--- le dijo aún más divertido--- No suelen encerrar a los de paso en celdas

---Si, supongo que no le debió de agradar nada el puñetazo que le di--- le aseguró Leanne sin darle mucha importancia

--- ¡Él tipo te triplica el peso!--- le dijo sorprendido Emmett

---Mucho músculo, poco cerebro--- le contesto Leanne--- Y ¿Por qué estas tú aquí?--- quiso saber, también curiosa

---Por lo mismo que tú, sólo que yo visito esta celda por lo menos una vez por semana--- le dijo sin darle mucha importancia

---Pues entonces agradezco que me metieran con un conocedor--- le dijo sonriente Leanne; Emmette debía tener su misma edad--- ¿A qué hora es que nos dejan salir?

---Cuando vengan a recogerte tus padres--- le contesto Emmett encogiéndose de hombros. A Leanne le dio un vuelco el estomago, sus padres no podían enterarse de eso--- Tienes derecho a llamarlos

--- ¿Llamarlos?--- le preguntó Leanne sin comprender

---Si, por teléfono--- le contesto Emmett preocupado por la expresión de incomprensión en el rostro de Leanne--- Sólo tienes que pedírselo al guardia

--- ¿Teletono?--- continúo Leanne sin comprender

---El aparato aquel que sirve para llamar a los padres y a todo el mundo, en el que marcas el número y te comunica con quien quieras--- le dijo Emmett sorprendido, señalando el teléfono que estaba en la pared--- ¿Es qué acaso no lo conoces?

---Si, no, bueno, lo que pasa es que mis padres no tiene el tefeno… o como sea y yo no estoy muy familiarizada con el--- Leanne se sentía muy tonta y avergonzada por no saber usar ese endemoniado aparato; ya sabía ella que debería de haber tomado Estudios Muggles en Hogwarts

--- ¡Me estas tomando el pelo! ¿Verdad?--- le preguntó divertido Emmett

--- ¡Si, por supuesto!--- le sonrió Leanne intentando parecer segura

--- ¡Anda! Has la llamada--- e inmediatamente llamó al guardia--- ¡Eh, tú! Mi amiga quiere hacer su llamada

El mismo monigote acudió al llamado de Emmett y muy de malas permitió que Leanne saliera de la celda para después conducirla hasta el teléfono.

Leanne se quedo en silencio, mirando el aparato negro que supuestamente tenía que utilizar para llamar a sus padres ¿Cómo? ¿Cómo lo haría cuando ellos no tenían uno de esos? ¿A quién podría "llamar", si no conocía a nadie con otro de esos aparatos?

--- ¡Lily!--- se contesto a si misma en voz alta, e inmediatamente comenzó a rebuscar entre sus bolcillos. Lily le había dado en alguna ocasión un número teletonico al cual llamarla cuando quisiera--- Lily Evans, por favor--- le dijo Leanne al teléfono cuando encontró el papel donde Lily le había escrito su número, nada sucedió--- Lily Evans, número 021 273252--- de nuevo, nada sucedió

---Tienes que levantar el auricular y marcar el número--- le dijo divertido Emmett desde la celda

---Sólo estaba jugando contigo--- le sonrió nerviosa Leanne, enseguida levanto la parte removible del teletono y marco los números que estaban escritos en el pedazo de papel; Leanne espero unos segundo y…

---Hola

La voz que provino quien sabe de donde la hizo tan feliz que grito

--- ¡LILY! ¿ERES TÚ?

---No, soy su madre--- le contestaron de nuevo

---PERO ELLA ME DIJO QUE ESTARÍA EN ESE LUGAR--- se apresuro a contestar a gritos Leanne--- ¿TENGO QUÉ LLAMAR A OTRO LADO?

---No querida, ahora te la paso

--- ¿PASAR? ¿A DÓNDE?--- preguntó Leanne preocupada

---Diga--- la voz de Lily la alegró aún más

--- ¿LILY?

--- ¡Leanne! ¿Eres tú?--- preguntó Lily sorprendida

--- ¡SI, SOY YO!--- le contesto emocionada Leanne, verdaderamente orgullosa de si mismo--- ¡YA APRENDÍ A USAR EL TELETONO!

---Genial, pero baja la voz, no es necesario que grites--- le pidió Lily--- Y es teléfono no teletono

---Lo lamento--- se disculpo Leanne usando su tono de voz normal. El guardia y Emmett la miraban sorprendidos y confundidos

--- ¿Dónde estas?--- le preguntó Lily

---De eso quería hablarte--- le dijo Leanne recordando donde es que se encontraba--- Estoy en prisión

--- ¿QUÉ?--- Lily soltó tal grito que ensordeció a Leanne--- ¿Cómo va a ser eso? ¿Qué es lo que hiciste ahora Annie?

---Todo es culpa de Walburga. Tienes que venir a sacarme, Lily, o de lo contrario no me dejaran salir--- le aseguró Leanne

--- ¿Dónde estas?

---En una prisión cerca de Grimmauld Place, de donde vive Sirius--- le contesto Leanne

---Se lo diré a mi padre, estaremos ahí lo más pronto posible--- le dijo Lily entre divertida y preocupada--- Ahora escúchame, deja el aparato en el lugar de donde lo tomaste y compórtate o de lo contrario será más difícil sacarte de ahí

Leanne hizo lo que le pidió Lily, después siguió al guardia de nuevo dentro de su celda.

--- ¿Quién es Walturca?--- le preguntó interesado Emmett

--- ¿Walturca? ¡Ah, Walburga!--- le corrigió Leanne--- Nada, una loca que me puso aquí--- agregó Leanne--- ¿Tú no piensas hacer tu llamada para que te saquen?

---No, mi padre ya sabe que estoy aquí--- le contesto Emmett encogiéndose de hombros

--- ¿Cómo?--- pregunto interesada Leanne

---Digamos que mi padre es el sistema judicial--- Emmett pareció no darle mucha importancia, pero para Leanne si que la tuvo--- Los oficiales ya deben de haberle avisado y solo me tiene aquí para intentar enseñarme una lección

---Lo lamento--- le dijo Leanne sentándose a su lado

---No es del todo su culpa--- le aseguró Emmett--- No hago mucho por facilitarle las cosas

---Tal vez si dejaras de visitar este lugar una vez a la semana…--- le sugirió sonriente Leanne

---Si, supongo--- Emmett pareció meditarlo unos segundos--- ¿Tienes el trozo de papel con el número de tú amiga?

---Si, claro--- Leanne sacó el papel donde Lily le había anotado su número y se lo pasó a Emmett

---Este es mi número--- le dijo escribiendo su nombre y otro número telefónico debajo del de Lily--- Puedes llamarme cuando salgas y tal vez podamos ir a tomar un café--- le dijo sonriendo galantemente

---No creo que le agrade mucho la idea a mi novio--- le contesto sonriente tomando el papel

---Si, supongo que ya me lo esperaba--- le dijo sin perder la sonrisa--- Alguien tan bonita y graciosa como tú no podría estar sola, pero recuerda que me debes una

--- ¿Cómo?--- le preguntó Leanne sonriendo sorprendida

---De no ser por mi no hubieras sabido como utilizar el "teletono" y eso al menos es una cena y una película--- Leanne sonrió encantada

---Que te parece si en cuanto termine con mi novio, te llamo y nos ponemos de acuerdo--- le sugirió Leanne

--- ¡Está bien! Pero quiero ser al primero que llames--- Emmett le ofreció la mano para cerrar el trato

---De acuerdo--- Leanne también le dio la mano

---Leanne Love--- la llamó el mismo guardia que la había detenido--- Ya te puedes largar y si te vuelvo a ver no tendré las mismas consideraciones--- le dijo bajito mientras abría la puerta para dejarla salir--- Tú también Emmett, tú padre ya llegó por ti--- le dijo de forma más amable que a Leanne

Los guió a ambos hasta donde estaban Lily y su padre, así como el que supuso era el padre de Emmett

---Fue un placer conocerte--- le dijo Emmett antes de separarse

---El placer fue todo mió--- le aseguró Leanne dándole en fugaz beso en la mejilla

---Estaré esperando con ansia tu llamada--- alcanzo a decirle antes de que su padre lo jalara del brazo y se lo llevara

---Si que tienes suerte--- le dijo sonriente Lily mientras se subían al carro del padre de esta

--- ¿Por qué?--- preguntó intrigada Leanne

---El muchacho con el que estuviste encarcelada--- le dijo--- Es el mismísimo hijo del Ministro Muggle

Después de eso, Leanne se paso el resto del viaje agradeciendo al padre de Lily por haberla sacado y por tomarse la molestia de llevarla hasta su casa para que ella pudiera comunicarse con sus padres, además de contarle lo sucedido a Lily, quien rió divertida por lo que le había sucedido a Leanne.

La casa de Lily era de dos plantas, pintada en tonos claros y relajantes, el interior era bastante bonito y acogedor; su padre trabajaba y ganaba bastante bien como para permitirse ciertos lujos, su madre era ama de casa pero que había heredado una pequeña fortuna por parte de sus padre, por lo que se podría decir que no era necesario que el padre trabajara, pero aún así lo hacia.

Los padres de Lily fueron muy amables con ella, como siempre, pero Petunia prefirió encerrarse en su cuarto en cuanto la vio llegar; no les importo el hecho de que Leanne utilizara magia aún cuando sabían que no podía hacerlo, en realidad estuvieron muy emocionados al verla meter la cabeza en el fuego y al los pocos segundos aparecer a través de ellos a los padres y al abuelo de Leanne.

---Gracias por ayudar a nuestra hija--- les expreso con mucho sentimiento Melinda a los señores Evans--- Y nos gustaría mucho que aceptaron el pago de lo que han gastado

---Ya se lo dicho, señora--- le dijo el padre de Lily--- No nos cobraron nada, solamente era necesario que alguien fuera a recogerla. Leanne es muy apreciada por la familia, lo hicimos con gusto

---Si, no hay ningún problema--- le aseguró la señora Evans--- Pero si quiere recompensarnos, permítale a Leanne quedarse a comer y a dormir

--- ¡Anda mamá, por favor!--- le pidió Leanne a su madre--- Lily me ha invitado a dormir y mañana a la feria, también irá Remus

--- ¡No quiero que des más problemas!--- le dijo Melinda dándose por vencida--- Mañana hablaremos

---Si--- Leanne se despidió con un beso de sus padres y abuelo. Melinda le dejo algo de dinero muggle, no quería que su hija diera más problemas

---No piensas comunicarte con Sirius--- Le preguntó Lily una vez que estuvieron acostadas; ellas compartían la cama

---No, lo mejor es dejar que se clamen las cosas--- le aseguró Leanne--- Walburga estaba furiosa, no quiero darle más complicaciones a Sirius

--- ¿Tú madre…?--- empezó a decir Lily

---No me gusta la idea de contradecirla, pero estoy segura que ira a ver a Walburga--- le dijo Leanne--- Ya le advirtió en una ocasión que no se metiera conmigo, pero creo que esta vez se va aponer feo

--- ¿Y cómo es que no detectaron tú magia?--- le dijo enojada Lily, hasta ahora había caído en la cuenta: Leanne había hecho magia y ninguna lechuza del Ministerio había llegado con una advertencia

---Eso es porque soy inmarcable--- le dijo sonriente Leanne--- Los detectores del Ministerio no pueden distinguir mi magia

--- ¿Y eso no le molesta a tu madre? ¿Acaso no te pone límites?

--- ¡Claro! Mi límite es la expulsión--- le contesto Leanne--- Cuando recibí mi carta de Hogwarts mi madre me advirtió que si me expulsaban de Hogwarts ella me rompería la varita y no me permitiría usar magia nunca más, también agregó que si me metía en problemas, tenía que salir de ellos yo misma

--- ¡Valla! Supongo que… Tengo que decir que no es justo--- Lily hizo un puchero--- Mis padres no me permiten hacer magia a menos que sea relacionada con la tarea, dicen que tengo que respetar las reglas--- Leanne rió ante la cara de enojo de su amiga

---Lily, ¿Puedo hacerte una pregunta?--- le preguntó Leanne ya más seria

---Si--- le aseguró Lily

--- ¿Cómo van las cosas con Severus?

Lily puso cara de enojada y miró hacia otro lado

---No van--- le contesto

---Me enteré que intento pedirte perdón, pero tú lo rechazaste--- le dijo Leanne; no estaba en su naturaleza sentir lastima por Snape, pero en esa caso si lo hacía--- Lo esta pasando muy mal, te extraña mucho

---En eso debió de haber pensado antes de llamarme como me llamo--- le aseguró Lily--- ¿Por qué no cambiamos de tema? No me gusta pensar en eso

Pero un ruido a fuera de la habitación de Lily las sacó de sus pensamientos y cuando fueron a ver de quien se trataba, Petunia ya se estaba metiendo apresurada en su habitación

--- ¿Qué no sabes que escuchar las conversaciones privadas es de mala educación?--- le dijo Leanne apuntando con su varita la parte de cabello de Petunia que aún se veía e inmediatamente cambiarlo de castaño a verde

--- ¡Leanne!--- la riñó Lily y se fue detrás de su hermana para evitar que se pusiera a gritar como histérica pero no lo consiguió porque inmediatamente los gritos histéricos de Tuney inundaron la casa. Gracias a Merlín que Leanne se había tomado la precaución de poner un muffiato en el cuarto de los padres de Lily.

Después de 20 minutos intentando tranquilizar a Petunia de forma muggle, Leanne se aburrió y le lanzo un hechizo tranquilizante y de esa forma le devolvió el color natural a su cabello

---No debiste hacerlo--- la reprendió Lily una vez que regresaron a su habitación

---No lo hice a propósito--- le aseguró Leanne poniendo su carita de cachorrito inocente

--- ¿Puedo hacerte una pregunta?--- le dijo Lily algo indecisa

---Es justo--- le respondió Leanne--- Yo te hice ya una pregunta que no tenias muchas ganas de responder

--- ¿Por qué no le dijiste a tú madre que Walburga te había abofeteado?--- le preguntó segura Lily

---Porque si mi madre o Sirius se enteran que Walgurga me ha puesto una mano encima, no quedara lo suficiente de ella como para identificarla--- le respondió Leanne con pesar--- Además, tendría que cambiar por completo nuestro sistema político y judicial para evitar que ellos vallan a Azkaban o que les del el beso del dementor

--- ¿A tanto llegarían? ¿A matar?--- le preguntó sorprendida Lily

---Mi madre ya le había advertido que no me tratara mal o ella se encargaría de eliminarla--- le aseguró Leanne--- Mi padre se sentiría profundamente ofendido, mi abuelo la querría matar, pero mi madre y Sirius… además, no quiero meter en más problemas a Sirius porque buena, mala o monstruo Walburga es su madre

---Debe de ser terrible crecer al lado de una madre como Walburga--- coincidió Lily

---Si, Sirius aún conserva la idea romántica de que su madre cambie de la noche a la mañana y se transforme en la que el considera a la mamá ideal

--- ¿A qué te refieres?--- quiso saber interesada Lily

---Mi madre, la de Remus pero principalmente de James son sus modelos a seguir--- le explicó Leanne--- Inclusive el piensa en Dorea como su propia madre y te puedo asegurar que Dorea ve a Sirius como su hijo--- le aseguró--- Sirius le escribe cada cuanto, contándole lo que le sucede: como le van en las clases, cuando saca buenas calificaciones o cuando se siente injustamente reprendido

--- ¿En verdad?--- le preguntó sorprendida Lily

---Sirius no sabe que yo lo se--- le contestó Leanne, después sonrió--- El tiene un cofre oculto donde guarda las notitas que le envía Dorea infundiéndole ánimos, inclusive guarda con mucho cariño una medalla de chocolate que ella mando a hacer especialmente para él en Honeydukes cuando sacó un extraordinario en un examen--- Leanne sonrió enamorada

---No sabía que Sirius fuera tan…--- Lily no supo como continuar; en realidad siempre había pensado en Sirius como un pesado y rebelde que se había sacado la lotería la tener a Leanne con él

--- ¿Con dimensiones, profundidad?--- le preguntó Leanne adivinado los pensamientos de Lily--- La verdad es que siempre se ha escudado en su imagen de rebelde pero una vez que te pierdes en el mar gris de su mirada puedes encontrarte con muchas sorpresas

--- ¿James lo sabe?

--- ¡No!--- le dijo alterada Leanne--- Sirius no quiere que se entere nadie

--- ¿Por qué?--- preguntó sin comprender Lily

---Porque Sirius piensa que no merece ser amado…

--- ¡Eso es una tontería!--- soltó sin poder contenerse Lily--- ¿Por qué pensaría algo así?

--- ¡Por Walburga!--- le contesto molesta Leanne--- Ella le metió esa idea, además, él piensa que le esta quitando atención a James y no cree que a él le agrade en lo más mínimo

--- ¡Ni siquiera James puede ser tan envidioso y egocéntrico!--- exclamó Lily; ahora quería hacer feliz a Sirius también

---James quiere mucho a Sirius pero esta acostumbrado a ser el centro de atención de sus padres; auque ellos le han asegurado en diversas ocasiones que sería bienvenido en su hogar, Sirius prefiere ir solamente de visita

--- ¿Por qué?

---Porque los Potter conocen las carencias en cariño que ha sufrido Sirius con Walburga, inclusive Charlus lo trata con mucho cariño y Sirius toma su palabra como la más pura verdad y como una ley inquebrantable--- le respondió Leanne

--- ¿También lo ve como a un padre?

---Si y me atrevería a decir que si no lo han expulsado es porque eso los desilusionaría mucho--- Leanne le sonrió--- Le hace más caso a Charlus que a mi y eso ya es mucho decir

Lily quedó satisfecha con las respuestas de Leanne, en realidad era la primera vez que ellas hablaban de esa forma y no podía negar que le alegraba mucho que su amistad no se hubiera roto después de lo sucedido. Al poco rato se quedaron dormidas.

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---No sabía que Sirius se sintiera de esa forma--- le dijo Harry tan sorprendido como su madre

---Sirius estaba acostumbrado al inexistente cariño de su madre y con tus abuelos encontró a su verdadera familia--- le dijo Leanne

---Bárbara la forma en que te traro Walburga, es decir, ya todos sabíamos que estaba loca, pero eso fue impresionante--- le dijo sonriente Ron

---Si, la bofetada que te dio es de antología--- coincidió George con su hermano--- Y la forma en que le diste con esa piedra, fue un golpe verdaderamente certero

---Aunque no creo que ir a prisión sea algo que cause mucha gracia--- Molly tenía los labios fruncidos en señal de desaprobación

---Emmett ega bastante guapo--- le dijo con una sonrisa cómplice Fleur a Leanne, a pesar de la mirada de disgusto de su marido

--- ¿Qué fue de él?--- quiso saber Hermione; ella no admitiría delante de Ron que también le parecía guapo

--- ¿Saliste con él?--- continuo Ginny

---No--- le contesto Leanne--- No volví a separarme de Sirius hasta… bueno, se que esta trabajando en el Ministerio Muggle, al final de cuentas se decidió a seguir los pasos de su padre--- Leanne cambió rápidamente de tema--- Creo que tiene un puesto bastante alto

--- ¿Por qué no descansas un poco?--- le sugirió Charlie; Leanne se veía bastante agotada

---Si--- fue su respuesta, para después dejarse llevar por su marido