Buenos días, seguimos con ganas y esperando conseguir que vuestros deseos se hagan realidad, pero como comprenderéis solo mi yo pasado puede daros eso, porque ya estaba escrito hace mucho jaja. Solo espero que hace unos meses supiera ya lo que me ibais a pedir jaja. Espero que lo disfruten.
Los personajes no me pertenecen…
Capítulo 34
POV KATE
Llego al hospital aun un poco tocada por haberlo visto, pero necesito saber que es lo que estaba haciendo allí, y para ello tengo que preguntárselo a mi padre. Tomo aire y me acerco a él cuando lo veo allí junto a la puerta sentado sin duda intentando estar tranquilo y aquí vengo yo a revolverlo todo.
-Papa.
-Hola cariño. ¿Ya has acabado?
-Si, pero tengo que hacerte una pregunta.
-Claro, ¿Ha pasado algo?
-No…bueno si… ¿Con quién hablaste por lo de los papeles?
-Con un chico que dijo que trabajaba con la policía. ¿Por qué? ¿Me engaño? Tenía hasta una tarjeta, tengo que tenerla por aquí…-dice levantándose rápidamente para buscarla.
-No déjalo papa, no pasa nada. Vino la policía a por ellos con ese tipo, no hay problema.
-¿Entonces?
-Yo…lo conozco…no entiendo porque está metido en esto.
-Quizás sea por eso ¿no? por ayudarte.
-No lo sé, no estoy tan segura.
-Cariño si haya algún problema…
-No. déjalo, todo está bien-digo con una sonrisa para tranquilizarlo, aunque no sé si lo he logrado-¿Has comido algo? venga vamos-digo tirando de él para llevarlo a la cafetería, necesitaba que se alimentara para que no enfermera.
Comemos tranquilos con una charla amena, como cuando estábamos los dos solos en casa mientras mi madre trabajaba y trabajaba sin parar. Me sentía así de nuevo, pero esto no era igual, ya no era una niña y mi madre no estaba trabajando, estaba luchando por su vida y eso hacía que esto fuera aún mucho peor.
Cuando acabamos volvemos hacia la habitación y cuando entramos allí está el médico como cada día viendo que todo fuera correcto. Pasamos y lo dejamos hacer, mientras esperamos pacientemente a que nos diga algo, cuando lo hace creo que ambos nos sentimos derrotados.
-Sigue igual, no hay mejora, pero al menos tampoco va para mal, está estabilizada.
-¿Cuándo despertará?-digo de repente mirando a mi madre allí parada sin moverse haciendo que me sienta tan mal.
-Aún no sabemos, tenéis que tener paciencia, pueden pasar horas, días o incluso años. Nunca se puede saber con seguridad, lo siento.
-Está bien-dice mi padre con una leve sonrisa acompañando al médico hacia la puerta dejándome sola y de nuevo apenada y derrotada. ¿Qué podía hacer? No podía ayudarla y eso hacía que me sintiera aun peor.
POV RICK
Llego a casa frustrado y tocado. Había conseguido lo que habíamos ido buscando, tenía la posibilidad de participar en el caso, de encontrar algo que me llevara al asesino, pero aquí estoy en casa con una copa en la mano.
Cuando la he visto allí parada de pie he sentido como el corazón se me aceleraba de golpe, necesitaba acercarme a ella y abrazarla y besarla sin soltarla, eso era lo que quería, pero he visto su mirada y he sentido como se helaba la sangre, sin duda ella no se alegraba tanto de verme. ¿Qué coño paso? ¿Qué hice para que no quiera ni verme?
Escucho la puerta de la entrada y justo después oigo como mi madre se acerca cantando alguna canción, sin duda tenía un buen día.
-¿No hay uno para mí?-dice quitándome el vaso de la mano y tomándoselo de un trago.
Me levanto para coger otro vaso y lleno ambos mientras vuelvo a mi sitio y ella se sienta enfrente de mí con una sonrisa mientras yo no dejo de jugar con el vaso.
-¿Has tenido buena noche?-digo sin levantar la mirada.
-Si muy buena, pero créeme que prefieres no saber. Pero yo si quiero saber qué te pasa. Saliste muy contento esta mañana y solo hay que verte para saber que no estas para nada feliz.
-La he visto-digo tomándome un buen trago.
-¿La has visto? ¿A quién?
-A Kate, a la chica de Roma.
-No me jodas. Eso es bueno ¿no?
-Ni si quiera ha querido hablar conmigo.
-¿Le has dicho lo que has estado haciendo? Lo de ayudar a su madre.
-No ha dejado que hablara. Tenías que haber visto como me miraba. No sé qué he hecho pero sin duda le he tenido que hacer algo…ojala supiera al menos que he hecho para poder disculparme o algo.
-Habla con ella aunque no quiera. Oblígale a que te escuche y escúchala tú también, quizás todo fuera un malentendido.
-No sé. No puedo obligarla.
-Ve a verla. No te quedes con esa duda-dice tomándose la copa justo en el momento en que suena mi móvil-te dejo con esa llamada-dice levantándose y dejándome solo.
Miro el teléfono y no tengo introducido el número en la memoria, pero recuerdo que hace apenas unas horas me llamo ese número, es el móvil del padre de Kate, y por un segundo pienso que puede ser ella, que quizás me esté llamando para darme la oportunidad de explicarme y lo cojo rápidamente.
-¿Si?
-Hola, soy Jim Beckett-dice haciendo que mi corazón se encoja porque había deseado que fuera ella.
-Hola señor Beckett.
-¿Podemos vernos? Necesito hablar contigo.
-Claro-digo extrañado aunque supongo que querrá saber algo sobre el caso de su mujer.
-¿Nos vemos en una hora en el hospital? No quiero alejarme de aquí.
-Claro, allí estaré.
-Te espero en la cafetería-dice justo antes de colgar y siento que la conversación ha sido algo rara, pero tengo que ir y hablar con él, se lo debo, aunque en realidad no puedo decirle nada del caso, primero porque me lo impiden porque es confidencial, pero sobre todo, porque aún no sé nada nuevo.
Estoy hecho un manojo de nervios cuando piso el hospital solo media hora después de la llamada. Temía encontrarme con Kate, bueno en realidad no sé si quería encontrármela. Pero solo si me deja hablar con ella porque no podría volver a ver esa mirada que me dedico hace unas horas. Me sentía muy mal por todo pero solo esperaba que pudiera ayudar a su familia en esto, por eso sabía que mañana tenía que volver a la comisaria para ponerme manos a la obra.
Me siento tras pedir un café y no dejo de mirar el reloj en todo momento contando los minutos. Cuando lo veo entrar me la puerta siento como me tiembla todo el cuerpo y me sudan las manos. Me las seco en el pantalón antes de poder estrechársela con fuerza.
-Hola.
-Hola. Siento decirle que aún no hemos descubierto nada. Mañana mismo intentaré enterarme de algo pero aun así no puedo…
-No quiero hablarle de eso-dice sorprendiéndome-¿Por qué le interesa el caso de mi mujer? Y por favor sea sincero.
-Yo soy escritor y por eso sigo a la policía, no puedo negar que el caso de su mujer me atrajera-digo mirándole y veo que no le está gustando mi respuesta, y sin darme cuenta estoy contándole la verdad-pero estoy aquí porque conozco a su hija, sentía que se lo debía.
-¿De qué conoce a mi hija?-dice serio y pienso si tengo que contárselo o no, pero no puedo evitarlo, creo que se lo merece después de haberle mentido un poco ayer con lo del caso.
-La conocí en Roma hace unos meses. Fui de vacaciones y por casualidad me encontré con ella. Perdimos el contacto.
-¿Te has metido en el caso de mi mujer por volver a recuperar el contacto con mi hija?
-En parte sí, no puedo negarle que tenía la esperanza de volver a verla. Pero no solo por eso, solo quería ayudarla porque sé que en este momento lo tiene que estar pasando fatal. Quiero ayudarla y la única forma que tengo de ayudar es intentar encontrar a quien le hizo esto.
-¿Te importa mi hija?
-Claro que me importa-digo serio y lo veo asentir pensativo.
-Está bien, espera aquí ¿sí?
-Yo…
-Tu espera-dice levantándose y yo asiento mientras me quedo allí sin saber qué hacer ni que decir.
Me siento nervioso, no sé qué va a pasar y eso que hace que me ponga aun peor. No sé si va a echarme a patadas, si va a dejarme aquí abandonado, no sé qué es lo que va a hacer.
Pero cuando llevo allí unos minutos, la sorpresa es mayúscula cuando lo vuelvo a ver entrar, pero esta vez no viene solo. Kate le sigue de cerca, y cuando nuestras miradas se cruzan me doy cuenta de que no sabía nada, de que no sabía para nada que yo estaba aquí. Pero lo peor está por venir cuando me levanto casi sin darme cuenta y le veo salir casi corriendo sin mirar atrás dejándonos completamente descolocados a ambos, y aunque quiero salir corriendo detrás de ella me quedo allí paralizado como idiota, dejando escapar de nuevo la oportunidad de hablar y de solucionar estas dudas que me está matando.
CONTINUARÁ…
Gracias a todos por seguir ahí, parece que Kate sigue reacia mientras Rick necesita esa conversación tanto como respirar. Veremos a ver si su padre le consigue convencer o se da cuenta ella sola de que tiene que afrontarlo para poder seguir adelante.
El viernes más hasta entonces disfruten de la vida XXOO
Twitter: tamyalways
