Buenas!
Mil disculpas por la tardanza, no pude subirlo más temprano; Pero ya está…
En el capítulo de hoy ocurrirá algo que llevan esperando un tiempo que pase; Y también habrá algunas claves importantes de capítulos anteriores y posteriores.
Como siempre esperó sea de su agrado :)!
Igualmente repito que, aunque revisé la ortografía, todavía podría tener algún error; Si es así no duden en decírmelo.
Gracias por seguir aquí. Y nos leemos la próxima vez n_n /
Capítulo 36: ¿Kekkei Genkai?
Caminaban a la sombra de los enormes árboles secos, y aunque no hacía tanto sol el aire era muy pesado; Después de más de medio día caminando, ya le empezaba a costar trabajo respirar. Se detuvo un momento, mirando hacia sus espaldas, para comprobar que le seguían el paso.
El único que venía justo detrás suyo era Kenji, a lo que se podría considerar buen paso, pero igual de agotado o más que él; Mientras Yuriko y Eivin andaban con pesadez unos metros más atrás, pero en cambio ellos lucían a punto de deshidratarse. Y de un momento a otro se encontró sosteniendo a la niña en brazos, se había desvanecido tan repentinamente que si no la hubiese cachado habría estampado contra el suelo.
¡Yuriko!- lo notó su compañero- ¿Estás bien?
Está bien Eivin, solo necesita agua- tranquilizó él, ofreciéndole su cantimplora a su alumna.
Gracias- musitaba ella quedamente.
Creo que será mejor marcar el descanso aquí- sugería su alumno estrella, aproximándose a ellos.
Por supuesto, descansaremos aquí- decretó Konohamaru.
Pronto se hallaron descansando en una ladera de un río, que les prestaba su frescura; Rellenando sus cantimploras vacías y relajándose un poco recostados sobre el césped húmedo. Tenía que recordar que aunque ahora Kenji ya fuese un Chunnin todavía era un niño, ninguno de los tres podía seguirle el ritmo.
Escuchen, a partir de éste punto tendremos que dividirnos- explicaba a sus alumnos.
¿Ehh?, ¿Por qué?- preguntaba Eivin, confundido.
La zona que pretendemos revisar es muy grande, tardaríamos demasiado en cubrirla toda; E incluso puede que después tengamos que dividirnos aún más.
Pero no tenemos tantas provisiones- alegaba su alumno más indisciplinado.
Lo sé, será una doble tarea. Todo lo que podamos encontrar nos será de utilidad.
¿Se refiere a los humanos que buscamos?
Sí Eivin, pero también recoger provisiones.
¿Y cómo nos comunicaremos?
Déjame explicarlo- pedía Konohamaru, impacientándose tanto o más que su pupilo bocón.
Bien- se cruzó de brazos inconforme.
Primero que nada nos dividiremos en dos, y aunque yo soy el Capitán de esta misión nombraré a un sub capitán.
Que ya todos sabemos quien será… - profería Eivin entre dientes, evitando mirarles.
Sí Eivin, Yuriko irá con Kenji como su capitán y tú y yo iremos juntos.
Al aludido casi se le salen los ojos, por lo que no se molestó en matar a su compañero de con la mirada.
¿Porqué ahora intercambia los equipos?- preguntó molesto- si ya habíamos establecido que yo y el amargado de Kenji hacemos buen equipo. Además Yuriko es la más débil por eso va con usted todo el tiempo.
Los tres se admiraron con sus palabras, Konohamaru enojado, Kenji burlón y Yuriko incómoda.
Yo he determinado que de acuerdo a la situación se intercambien equipos, y lo que haga falta para realizar correctamente la misión- indicó poniéndose firme- Para ésta misión los mejores equipos son así.
¡Hum!… pues ya van varias misiones que los "equipos perfectos" son los mismos- rezongaba aún inconforme con su explicación.
Lo primero es la comunicación, por eso necesito que cada uno de ustedes tenga los medios…
Continuó con la explicación, ignorando a Eivin. Hiso los correspondientes sellos de invocación y apareció una pequeña rana de tonos naranjas y verdes en el piso; Sus alumnos se admiraron.
¡Wow!, ¿Qué es esto?
Sé más educado mocoso… no soy una cosa.
¡Y habla!
Claro que hablo, sino no sería diferente a las ranas del estanque.
Eres muy linda- dedicaba Yuriko tímidamente, acuclillándose frente a ella.
Tú también lo eres señorita- agradecía la rana guiñándole un ojo- me agrada ésta niña- decía a Konohamaru.
Solo es una invocación Eivin, no tiene nada de especial- agregaba Kenji.
¡Oh!, y éste me recuerda a alguien con esa actitud tan altanera… pero no sé a quién…
Concéntrate Gamamaji- pedía el Sensei cansado- tenemos una tarea que te requerirá en diferentes sitios.
Ya, bueno- se calló, mirando uno a uno a los niños.
¡Eres muy grosera para ser una rana!, ¡Y tu voz es horrible!
Y tú pareces ser el tontito del grupo.
¿Qué dijiste?
¡Gamamaji!- le regañaba su invocador.
Ya sé, ya sé.
Les daré a cada uno un pergamino preparado para que puedan llamar a Gamamaji, y a través de él transmitiremos información al resto del equipo. ¿Entienden?
Y les tendió uno a cada uno.
Eivin y yo exploraremos desde la cresta por el costado derecho, hasta llegar a la mitad del círculo; Kenji y Yuriko lo harán igual. De ese modo, cuando lleguemos a esa zona de las montañas altas nos separaremos de nueva cuenta…
¿Ehh?... pero la zona de las montañas es peligrosa- replicaba Eivin- allí ha habido muchos asaltos desde la instauración del vigésimo tercer Feudal del País de la Cascada.
Creía que no prestabas atención- reconocía Konohamaru.
Eivin tiene razón- apoyaba Kenji, extrañamente- sería contraproducente separarnos en ese punto.
No si van hacia el centro del valle. En el punto de separación Yuriko y Eivin irán a inspeccionar directamente al centro y allí se encontraran; Mientras que Kenji y yo llegaremos hasta la zona norte de las montañas, y de igual forma regresaremos juntos.
Pero Sensei, ¿Usted cree que Kenji pueda ir solo?... incluso jounins experimentados han llegado a perecer en ese pasaje- añadía la chica, realmente preocupada.
Por supuesto, Kenji es un gran elemento; Y siendo un Chunnin puede correr por su cuenta. Estaremos bien, mientras tú y Eivin se encuentren en el árbol gigante central, de ese modo compensaremos la falta de elementos.
¿Falta de elementos?- inquiría curiosa la chica.
Se suponía que ésta misión la realizaran tres Chunnin en compañía de un Jounin, pero el presupuesto para la misma no alcanza a pagar tales sueldos.
¿Nos está diciendo que la avaricia del nuevo Hokage no le dio para pagarles un buen sueldo a los mayores, y por eso estamos aquí?
¡Eivin!- le regañaba Konohamaru; observando de reojo al hijo del nombrado, que ni se inmutó.
¿Qué?, pues eso es lo que parece… que se quiso clavar parte de la paga y ahora nosotros hacemos una misión de mayor rango y además de todo mal pagada- expresó molesto.
Ahora mismo no hay mucho presupuesto, la aldea se encuentra en una situación complicada; Por eso debemos ayudar en todo lo que podamos. ¿Lo entiendes?
¡No!, no puedo entender que mientras los shinobis arriesgan su pellejo en los campos de batalla, el Hokage esté cómodamente sentado en su despacho leyendo porno.
¡Eivin!- ahora le regañaban su compañera y Sensei.
No me importa que les incomode, es la verdad- terminó convencido.
No se dijo más y se separaron en dos todas las provisiones, armas y los equipos; Cada uno de un lado contrario en el valle, que más pareciera un cráter gigante en la tierra. Al cabo de un rato ya atardecía, dificultándoles el encontrar provisiones entre la maleza, por lo que Kenji decidió que sería una buena hora para descansar por hoy.
Aquí acamparemos.
Bien- acató ella.
Por favor prepara las tiendas, yo haré el fuego.
De acuerdo.
Y en silencio realizaron sus tareas. Yuriko miraba asombrada como su compañero prendía los leños con un poco de su energía; Entendía cómo funcionaba, pero le seguía pareciendo muy extraño verle con el cabello blanco.
Kenji por su parte, ignorante del escrutinio de su compañera se dedicaba a asar los hongos y peces que llevasen consigo; Su plan era cenar la mitad y guardar la otra parte para el desayuno, por si no tenían oportunidad de parar más adelante. A los primeros rayos del sol partirían en su patrulla, pues ahora mismo se tornaba peligroso el bosque.
Ya está- anunciaba su compañera.
Muchas gracias, la comida ya casi está… puedes empezar con el pescado si gustas- le ofrecía, señalando con la vista los mencionados peces.
No, está bien. Puedo esperar a que estén todos listos- decía más por solidarizarse con su compañero, que por querer esperar; En realidad tenía bastante hambre.
Bien entonces- y continuó con su labor.
En esos momentos Yuriko se encontró preguntándose del porqué les asignaran precisamente a Kenji en su equipo, siendo que él era un Uchiha; Realmente no entendía mucho cómo funcionaba la mente de los altos cargos de la aldea, lo único que si sabía era que si él se encontraba allí, era para protegerlos ambos.
Porque una cosa era que su Sensei estuviese catalogado como uno de los mejores shinobis de la aldea, y otra muy distinta que no necesitase un poco de ayuda para cumplir con su labor; Y de ese modo evitar "accidentes" como el de su anterior compañero. Porque la otra opción le parecía sencillamente absurda.
¿Qué ocurre?
¿Ehh?
Estás muy callada, ¿Todavía tienes hambre?- inquiría el de blancos cabellos.
No, comí suficiente. Solo tengo sueño- mintió.
Bueno, pues entonces haré la primera guardia, te tocará la segunda a la una; Así que mejor que duermas pronto- explicó menos serio de lo normal.
Si- afirmó dirigiéndose a la tienda de campaña.
Mientras trataba de dormir, pudo escuchar un ruido siseante; Como una corriente de chackra en constante movimiento. Se detuvo a escucharla, y la sombra de su compañero en las rocas de la ladera se lo confirmaban, de alrededor de su espada emergía una estela de luz plateada.
Al verla no pudo evitar recordar parte de los acontecimientos del bosque. Aquellos en los que ambos compañeros le habían demostrado toda su fuerza; Eivin una enorme voluntad y destreza, pero Kenji en cambio mostró algo más… una energía abrumadora que le dejó muchas impresiones.
= Flash Back =
La frondosidad de los árboles les impedían ver más allá de unos metros delante suyo, y aún así todos se esforzaban en avanzar con prisa; En especial los compañeros de Mirai, que iban un poco más delante de ellos tres.
¡Apresuren más al paso o los dejaremos!- advertía uno de ellos.
¡No nos trates como si fuéramos idiotas!- respondía el bocón de Eivin.
¡Pues nosotros no la dejamos a su suerte... en medio del campo y desangrándose!- contestaba bruscamente el más grande de ellos.
¡Ya les dije que fue la voluntad de Mirai!... ella me pidió venir por ustedes- realmente se veía molesto, y más nervioso aún.
¡Calma!, ahora lo importante es llegar con ella- intente calmarles un poco.
¡Ese es el lugar!- señalaba Eivin, apretando el paso.
¡Deténganse!- y de la nada Kenji se interpuso al frente.
¿Qué te ocurre niño?, ¡Tenemos que darnos prisa en atenderla o morirá!
Es verdad, no tenemos tiempo para discutirlo- le apoyó su compañero.
Kenji suspiró con fuerza, cerrando los ojos en lo que parecía su intento por traer la calma a su mente. Ya le conocía lo suficiente para saberlo.
Si vamos ahora la criatura extraña nos atacará también a nosotros, y no podremos ayudarla. Como ella dijo, lo mejor será salir de aquí y pedir ayuda a los mayores.
¡Típico de un niño!, pedir ayuda para cambiarse el pañal.
No tenemos tiempo para esto. ¡Hazte a un lado!
Lo intentaron apartar, pero Kenji se los impidió.
¡Muévete enano!
No seré el responsable de más muertes.
¿Qué?
Debemos asumir que ya está muerta, no vale la pena arriesgarse por un cadáver- explicó fríamente.
¡Imbécil!- trató de golpearle, y Eivin aprovechó la distracción para correr al lugar indicado.
Para cuando reaccionaron Eivin ya estaba donde dejara un poco antes a su amiga, pero se encontró con la repentina sorpresa de que ya no se encontraba allí.
¿Ehh…?
¿Qué es lo que buscas niño?
Era la araña, había regresado deslizándose desde las copas de los árboles, bajando por un grueso hilo brilloso.
¿Acaso es la muerte?
Eivin superó su miedo inicial, al seguir con la vista el fino hilo y dar con el objeto de su afanosa búsqueda; Fue entonces que se enfocó (por una vez) en pensar bien lo que haría, pues cualquier falla le valdría la muerte de la rehén. Mirai se encontraba aprisionada al centro de la enorme telaraña.
¡Te equivocas!... lo que busco es una fea y olorosa criatura.
¿Cómo dices?- la criatura parecía caer en su trampa.
¡Lo que escuchaste!… eres la cosa más horripilante y asquerosa que he visto en mi vida.
¡Mocoso insolente!, ¡Te haré tragar tus palabras!
Su plan no era demasiado complicado, simplemente les daría espacio a los demás para que la soltaran y escaparan con ella; Pero para ello debía tener la completa atención del monstruo, entretenerle lo suficiente para que todos sus ojos verdes le mirasen solo a él.
¡Pues ni aunque me comieses entero dejarías de darme asco!
¡Humano maleducado!, te voy a enseñar a respetar a una bella mujer como yo.
¿Ehhh?.. ¿dijo mujer?- profirió impresionado uno de los compañeros de la niña de ojos rojos.
Ya veo- deducía Kenji asombrado.
¿Qué?... ¿Tiene género esa cosa?- interrogaba Yuriko.
Se podría decir que sí. Al menos su forma humana lo es- deducía Kenji.
¿Y Eivin lo sabe?- hablaba el otro chico.
¿Y qué nos importa lo que sea?
Porque el plan de Eivin consiste en incitarla para que vuelva a su forma de mujer, solo así podremos derrotarla.
¿Ehh?, ¿Lo dices en serio?
Si- observaba la escena mientras tanto- Y debemos estar pendientes al momento de acercarse, porque solo tendremos una oportunidad; Así la salvaremos.
¡Vaya!, aún no me puedo creer que el idiota de haya planeado todo eso- se admiraba unos de ellos.
¡Yuriko!, prepara tu mejor genjutsu por si algo sale mal- pedía su compañero.
De acurdo.
Y así se hiso, en cuestión de unos minutos más ya tenían su chance; El compañero más grande de Mirai se aprestó a desplazarse sigiloso rodeando el claro. En tanto que se aseguraron de que Eivin ya tuviese toda su atención, Kenji y el otro chico se prepararon para el posible combate, uno para acudir en ayuda de Eivin y el otro para cuidar a Yuriko; Que era su última carta.
Todo pareció marchar bien, hasta que la gran araña se acercó demasiado a Eivin; Y aunque éste resistió el impulso de correr y aguantó el dolor que suponía ser tocado por esa cosa, la araña jaló el hilo que colgaba de su parte trasera, logrando mover un poco la telaraña. El compañero que iría por ella ya estaba en la labor de desatarla, pero con aquel tirón se le atoró el pie en uno de los hilos.
Fue catastrófico cuando les descubrió e intentó acercarse para detenerlos, Eivin se abalanzó contra ella haciendo uso de su fuerza, Kenji corrió en ayuda de Mirai y su compañero, mientras Yuriko intentaba enfocar su jutsu a todos los ojos de la criatura. En menos de lo que se esperaban Mirai y su compañero ya se hallaban al otro lado.
Iré a ayudar a mi compañero, ustedes salgan de aquí- ordenaba Kenji.
¡No lo haremos!, los matará si les dejamos.
Todos pelearemos, así tendremos más posibilidades- apoyaba el otro.
¡No!, deben irse y llevar a Yuriko y Mirai con ustedes.
Pero…
Repentinamente escucharon un grito desgarrador que les congeló donde mismo, era Eivin, la araña le sujetaba con una de sus patas contra el piso, y con otra en la frente parecía dañarle severamente; Kenji recordó que era esa sensación de estar siendo partido por la mitad, la que él también sintió cuando le rescataran, y que le provocó desmayarse por el dolor del veneno.
¡No lo permitiré!- se dijo avanzando a una increíble velocidad.
¡Eivin!, ¡Kenji!- su compañera simplemente les podía mirar desde su escondite, siendo retenida por los compañeros de Mirai.
Y no supo muy bien cómo, pero al lanzar su espada contra el lomo de la criatura, de alguna manera se encontró sobre ella; Igual no era el momento para pensar en eso. Aprovechó la oportunidad y se la clavó con todas sus fuerzas, logrando una herida mucho más profunda de lo que pretendía.
El monstro soltó a Eivin, pero éste estaba mal herido del pecho y no podía moverse; En ese preciso instante le cruzó por la mente la idea de repetir la hazaña, y sin dudarlo mucho más lanzó la espada a un lado de su compañero. No tuvo tiempo para maravillarse con lo que acababa de repetir, pues necesitaba poner a su compañero fuera de peligro.
¿Qué haces? – profería Eivin quedamente desde el suelo, apenas podía mantenerse consiente.
¡Te voy a sacar de aquí!
Exclamó con fuerza, dando un corte certero a la criatura en el vientre, logrando desplazarla unos cuantos metros lejos de su posición; La criatura se retorcía en el suelo presa de una enorme descarga eléctrica.
¿Cómo lo hiciste?- le miraba sorprendido su único ojo abierto, por el esfuerzo que suponía estar despierto.
Ya no te muevas, harás que el veneno se corra.
Le advertía dándole la espalda, pendiente de todos y cada uno de los movimientos del enemigo. A su compañero, simplemente le mantenía despierto la sorpresa de verle rodeado de aquella plateada aura electrificada, que el solo hecho de estar cerca le producía escalofríos en el.
¡Tu cabello!...
¿Ehh?
Está… ¡cambiando de color!- le señalaba a la cabeza, atónito.
Solo bastó que agachara un poco la cabeza para comprobarlo, su fleco en la frente se lo corroboraba. Esa momentánea distracción le costó un buen golpe del enemigo, que le estrelló contra un árbol, haciéndole vomitar sangre; El solo contacto con esa cosa quemaba, por lo que debía evitar futuros contactos.
¡Engendro!, ¡Te mataré a ti primero!
¡Eivin!,¡ lanza mi espalada detrás suyo!
¿Ehh?
¡Hazlo!
La criatura intentó impedirlo, pero la espada lanzada con la fuerza superior de Eivin le hiso tocar antes el suelo; Y un corte vertical le sorprendió por detrás, era Kenji. Ahora ya tenía su espada, así que abatió a la araña gigante lo mejor que pudo, con cortes precisos pero profundos, ya que usaba todo su chackra en ello.
El agotamiento comenzó a hacerle mella pronto, al parecer usar tanta energía para transportarse a través de esa espada ya le estaba pasando factura; Tenía que darse prisa antes de que se le agotara toda la energía. Se preparó para un último desplazamiento, que sería su salida, no podía fallar.
Se aproximó hasta el malherido Eivin, pero a unos cuantos metros antes de llegar una de las enormes patas le estampo contra el suelo; Reteniéndole allí.
¡Kenji!... ¡Déjale en paz mugrosa!- intervino Eivin desde su lugar.
¿Qué se siente ahora niño?- maldecía con saña, clavándole más la pata.
¡Estúpido monstruo!, ¡es a mí a quien quieres!
¿Ahh?... ¿Ahora estás celoso?
Eivin meditó la situación tan solo unos segundos.
¡Pues sí!
¿Ahh?, ¿Me estás intentado convencer de no matarlo?
¡No!, puedes matarlo si quieres…
¿Qué dice?, ¿Se ha vuelto loco?- murmuraba uno de los compañeros de Mirai, desde su escondite.
Espera… tiene un plan.
Abogó Yuriko, observando bien.
¡Pero no quiero que le robes su sucia energía!
¿Insinúas que la tuya es mejor?- al parecer la criatura estaba cayendo.
¡Lo es!... ¡Y una mujer tan bella como tú no se puede conformar con esa basura!
Jajaja… ahora tratas de engañarme. No soy tan tonta.
Desde luego que no lo eres, yo ya lo sé; Sé de lo que eres capaz, pero también puedo ver que solo eres una mujer muy maltratada.
La araña pareció reaccionar a sus palabras, pues dejó de presionar a su compañero; A favor de darle toda su atención.
Puedo notar tu dolor, y como has sido utilizada; Pero créeme que el mejor camino no es ensuciarte de la sangre maldita de un Uchiha.
Jajaja… pero éste mocoso no es ningún Uchiha.
¿Ehh?... ¡eso no importa!, ¡es indigno de tu hermosura!
¿Ah sí?
Ven conmigo y te llevaré a un lugar seguro, apartado de éstos monstruos que pretenden dañarte.
La criatura parecía convencida, pues dejó en libertad a Kenji para aproximarse al chico e cuestión. Una vez frente suyo le colocó una pata sobre el pecho, quemándole con solo el contacto; Eivin lo suportó y sus esfuerzos dieron frutos en seguida, pues la criatura misteriosa comenzó a mutar en una humana con apariencia juvenil.
Eres un hombre muy apetitoso… iré contigo, pero si me engañas te comeré- profirió la ahora mujer con una sonrisa seductora, tomándole ambas manos.
Por supuesto linda, será lo que tú quieras- le siguió el juego, ya un poco nervioso.
Como prueba de mi afecto te daré un regalo muy especial…
¿Ehh?
Y al igual que hiciese con Kenji antes, le besó con intención; Y puso sentir una energía inconmensurable atravesarle desde ese punto hasta la planta de los pies. Unos instantes después uno de los compañeros de Mirai le jalaba hacia atrás, lejos de ella y los destellos cegadores.
No supo decir a qué se debería esa enorme oleada de escalofríos que le dejó helado, si al repentino "beso" de la criatura o al gigantesco rayo que atravesase el claro; Y a su vez envolviera a la mujer en un torrente eléctrico sin fin. Sus ojos no pudieron captar la inmensidad del ataque lo suficiente, pues se encontraban borrosos por la luz.
Pero de alguna manera supo que estaban salvados, al vislumbrar a grupos de jounins dirigiéndose hacia ellos; Y poco después mirar a quien fuera su compañero, embebido en ese aura asesino que le había robado no solo el chackra, sino el color de sus cabellos, tiñéndolos de blanco. Así fue Eivin se rindió ante el cansancio.
Y al igual Yuriko se dejó llevar por el cuerpo médico, igual de admirada que su inconsciente compañero. Así recordaba a ese Kenji, poderoso e imparable, plateado y brillante; Pero a la vez tan obscuro y abnegado.
= Fin del Flash Back =
La mañana llegó presurosa, en cuanto se pudo levantar se vistió y alistó para la misión del día.
Buenos días- dirigió a su compañero.
Buenos- acotó simple, pero obtener eso de él ya era un avance.
¿Hoy a dónde iremos?
Te llevaré hasta el punto de encuentro y allí nos dividiremos.
¿Ehh?, ¿Crees que hoy podremos llegar hasta allí?
Por supuesto, son las seis de la mañana. Solo necesitamos 6 horas.
Umm, está bien.
Aún le asustaba un poco la idea de ir por su cuenta, pero le tranquilizaba que el trayecto después de separarse de Kenji, y antes de encontrarse con Eivin era realmente tranquilo y muy corto; Al menos se motivó pensando en eso. Además Eivin y ella revisarían juntos en el centro que no era tan problemático, y Kenji vendría acompañado de Konohamaru hasta el centro, allí se verían todos.
En marcha.
Sí.
Estate muy atenta, a partir de aquí puede que aparezcan los ladrones.
Entendido.
Continuaron su excursión durante varias horas, parando solo unos minutos para comer; Y llegado el medio día (o incluso antes), ya se hallaban en el punto marcado en el mapa por su Sensei, como había calculado Kenji.
¡Suerte!- le deseo Kenji, entregándole un poco más de la mitad de sus provisiones.
¡Ah! pero…
Yo estaré bien con mi espada y dos latas- explicó, adivinando sus intensiones.
Bueno. Gracias- aceptó apenada.
Ten mucho cuidado.
¿Ehh?
No te confíes solo porque es un área abierta.
Muchas gracias, me cuidaré.
Nos vemos en unos días- y le apretó la mano.
La seguridad con que le miró le ayudó a darse ánimos, y así se despidieron.
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La alborada caía sobre la Aldea escondida entre las hojas, trayendo consigo luces rojizas rasgando el cielo raso. Prometía una tarde agradable, o al menos para los aldeanos, que eran libres de andar por donde les placiera; En cambio él.
Supongo que todo se ve mejor desde aquí.
¿Hokage-Sama?
¿Umm?
Contestaba evidentemente distraído con la vista, no deseaba perderse el atardecer.
Ahh…- suspiró cansado el Nara- solo venía para decirle que he terminado.
¡Oh!... qué bien- respondía sin dejar su contemplación de la ventana.
Nada, simplemente estaba en otro mundo; Sería mejor regresar después.
Le veré mañana a primera hora para la reunión. Por favor no llegue tarde- se despedía formalmente.
Lo intentaré.
Muy bien, porque he estado trabajando fuera de mi horario y no es que no tenga en que ocuparme ¿sabe?...
Kakashi por fin se dignó en mirarle, con la ceja levantada.
Con una mujer y tres hijos en casa, éste trabajo no es precisamente lo más motivador del mundo.
Ni qué lo digas. Ya somos dos.
Ah…- respiró profundo, dándose paciencia- Hokage-Sama, creo que no debo recordarle su situación con el Consejo; La cual créame no querrá empeorar. Evítese más problemas y evítemelos a mí también.
Lo tomaré en cuenta.
Ya no había mucho más por hacer, aquel hombre era duro de roer.
Me retiro entonces. Buenas noches.
Buenas noches.
Y le dejó al fin solo en aquel frío despacho.
¿Me pregunto cómo le estará yendo?
Sí, ocupaba su tiempo libre (o no libre) para pensar en su familia, como bien lo dijese Shikamaru. Y es que desde la noche anterior no podía dejar de darle vueltas a aquel asunto; Sakura realmente se lo ponía todo difícil.
La noche anterior le había dado a entender muchas cosas, y otras tantas que prefirió no entender. También le confesó todo lo que siempre había querido saber, desde aquel lejano día en que acabó la guerra y comenzó su "relación"; Si es que así se le podía llamar a lo que fuese que tuvieran.
La pregunta era… ¿Y ahora que haría?
Ahh… - suspiró con fuerza- Sakura, me estás volviendo loco.
Ella le había insinuado que quería que fuesen una familia, como se suponía debieron serlo desde el comienzo. Kakashi había mal interpretado sus palabras primero, creyendo que ella buscaba hacer las paces con él, solo para presentar la relación entre ellos ante Kenji como "buena" o "estable"; Nunca se imaginó que Sakura realmente se estuviese pensando algo más allá de eso.
Porque una cosa era lo que finalmente habían logrado acordar, estar bien entre ellos y dejar las peleas a un lado por el bien de su hijo; Y que el niño les pudiese tener a ambos como figuras paternas, sin peleas o disgustos por parte de uno u otro. Otra cosa muy diferente era, que realmente ellos estuviesen "Bien" como pareja.
Es que realmente a éstas altura eso era lo que menos importaba. El bienestar de Kenji debía ser prioridad para ambos, al grado en que los dos se decidieron a acatar todos y cada uno de los castigos que se les impusiesen, sin oponer resistencia o desobediencia, solo para evitar poner en peligro a Kenji; Pero ahora…
= Flash Back =
Lo que empezó como un roce de labios tímido y hasta inocente, derivó un poco después en un encuentro desenfrenado de pasión y arrebato reprimidos por tanto tiempo.
Sin duda que él había sido el primero en desearlo todas las noches, desde aquellos felices días en la cabaña del paso; Pero igualmente sabía que ya era tarde para ellos, desde el momento en que iniciaron una lucha de voluntades por la custodia de su único hijo.
¿Realmente era tarde para empezar de nuevo?
No lo sabía aún. De lo que si estaba seguro es que lo que estaban haciendo podría traerles más y más problemas a ambos, y no solo a ellos; No se podía hacer ahora mismo a la idea de qué tipo de castigos o reprimidas en su contra podrían desencadenar el seguirse liando con Sakura, pero es que realmente no deseaba detenerse a pensar mucho en ellos… al menos por el momento.
El olor de su piel, sus cabellos y su aliento tibio tan cerca suyo le nublaban por mucho la razón; Y le recordaban todos y cada uno de sus anhelos que durante tanto creyó tonterías o fantasías. Porque osar siquiera imaginar en tener una vez más la compañía de ella, sus caricias suaves, sus besos reconfortantes, sus labios esperanzadores era… una pérdida de tiempo.
Imposible, se repetía todas las noches al echarla en falta; Al parecer no había funcionado. Su corazón, mente y cuerpo aún la necesitaban, tanto o más que antes.
Ka… kashi…
Y escucharla repetir su nombre entre suspiros de deseo no se lo ponía más fácil. Tampoco estaba por hacerse del rogar, realmente la necesitaba y extrañaba tanto como ella a él; Al menos eso le gustaba pensar, pues por la forma en que ella se le entregase no dejaba espacio a más dudas… ni las palabras que le dedicase minutos antes.
Te… extrañé tanto…
Ahora ya no había nada que les detuviese para amarse; Dejaría su orgullo, su honor y lo que hiciese falta para poder tenerla entre sus brazos unos segundos más; Desecharía todas las ideas de odio, rencor y venganza para disfrutar de su piel por más minutos; Se olvidaría por un instante de todos los posibles castigos, prejuicios y tabúes solo por un poco más de tiempo suspendido entre sus labios.
Quédate conmigo…
Sakura…
No- le silenció con los dedos en la boca- no me importa lo que pasó, quiero olvidarlo todo.
Pero a diferencia de la vez anterior ahora tenemos un hijo. No podemos simplemente…
Si que podemos. Yo estoy dispuesta a arriesgarme.
¿Y qué hay de Kenji?, ¿Ya lo has pensado?
Sí, quiero que seamos una familia de verdad… él estará de acuerdo.
Pero el consejo…
¡El consejo me viene valiendo un…!- detuvo sus palabras de odio- a lo que me refiero es que ya no me asustan. Después de todo, ¿qué podría ser peor que lo que ya han hecho?
Kakashi se lo pensó más, pero Sakura le dificultaba la tarea con sus labios haciendo estragos en su cuello; Lo conocía bien, su punto débil. Aunque la verdad era que tampoco quería seguirse negando, ya pensaría en lo que pasaría después.
Ese fue su primer encuentro después de tantos años, pero ahora estaba muy seguro de que no sería el último.
= Fin del Flash Back =
Se decidió a caminar un poco para despejar su mente de aquel asunto, pues le presentaba algo muy difícil. Sin importar cuánto había evitado pensar en aquello, el destino era cruel, y se esforzaba en arruinarle todo esfuerzo.
¡Kakashi!
Si, era ella. Y no venía sola.
Kakashi-Sensei, que gusto verle por aquí- dirigía Lee muy contento.
Hola- acotó incómodo.
No sabía que le diese por pasearse en un lugar tan solitario a éstas horas- curioseo Sakura, sabiendo lo complejo de la situación.
Si, pues… tal vez es un nuevo hábito. La gente cambia- explicó con un tono serio muy extraño.
¡Eso es genial Kakashi Sensei!, empezar con nuevos hábitos saludables- añadió el chico de verdes mallas.
Pero no todos los hábitos son buenos- refutó Sakura.
¿Pero cómo podría ser malo caminar Sakura-chan?- interrogó sin entender nada.
A lo que Sakura se refiere es al hecho de que la gente a veces coge malos gustos, o malos hábitos con el paso de los años- añadía Kakashi con saña.
Ambos lucían molestos, por razones que el pobre Lee no comprendía.
Me dio mucho gusto verles- se despedía el Hatake.
¡Espera Kakashi!- le detuvo del brazo.
No estoy de humor- susurró para que solo ella escuchase.
No es lo que parece, voy a acabar con esto- contestó de igual manera ella.
Pues cuando lo hagas me avisas- desdeñó, yéndose sin siquiera despedirse.
¡Oh!, lo lamento Sakura si quieres hablamos después.
No Lee, está bien. Debemos hablar ahora- decretó muy seria- toma asiento por favor.
El chico de verdes mallas hiso lo dicho y espero a por Sakura, que se sentó a su lado un momento después.
Dime, Sakura- chan ¿Te ocurre algo malo?, ¿Puedo ayudarte?
No, me temo que no puedes- exclamó calmada, sin poder mirarlo a la cara.
Ya veo. Aún así quiero que sepas que…
Quiero que terminemos- le cortó.
¿Ehh?
Lamento que no funcionara, pero no quiero seguirte haciendo daño; Es por eso que prefiero dejarlo ahora.
Comprendo Sakura…- dijo sencillo, pero con la voz afligida.
Perdóname por favor- declaró agachando la cabeza, sintiendo que las lágrimas le vendrían.
Está bien Sakura, ya lo sabía.
¿Ehh?- eso si la desconcertó.
Siempre supe que no me amabas, pero guardaba la esperanza de poder darte un poco de paz con mi presencia y que tal vez un día…- pausó- bueno, ya no importa- negó con la cabeza, intentando sonreírle.
No tienes por qué ser tan amable conmigo, no lo merezco.
Al contrario, te doy las gracias por darme una oportunidad de intentar. Y también te deseo suerte.
Rock Lee era demasiado bueno para ella.
Ojalá que logres que esa persona te acepte.
¿Ehh?
Hasta luego Sakura.
Y se marchó, dejándola con esa extraña sensación en el estómago.
/
Mientras tanto…
Cada segundo que pasaba su corazón latía con más fuerza; taladrándole el cerebro; pensando en mil y un cosas que bien podían verse como pesadillas, pero ahora mismo ya no las descartaba. Quería tener esperanza, esperanza de que Gamamaji se hubiese equivocado con lo que vio… aunque en el fondo sabía que no era así.
¡Yuriko!, por favor… que llegue a tiempo- se martillaba pensando.
A decir verdad, recordando; Recordando a aquel noble shinobi que le respetara y diera toda su confianza. Nunca debió marcharse, apartarse un solo momento le costó algo que nunca se hubiese imaginado.
¿Porqué fui tan estúpido?... no, lo sigo siendo…
A penas Gamamaji le informase del rapto de su alumna y de la persecución que Eivin llevase a cargo, echó la misión a un lado; Inclusive hasta pretendió dejar allí a su otro alumno, pero Kenji tenía razón al haberle objetado, pues su compañía era una ayuda más que un estorbo. El chico le podía seguir perfectamente la velocidad, he incluso le señalaba sendas por dónde acortar el camino.
Eivin ya no es tan impulsivo, nos dará tiempo para rescatarla- exclamó Kenji adivinando sus pensamientos.
¿Ehh?... supongo que tienes razón- le concedió sin relajarse si quiera un poco.
¡Sensei!...- llamó su atención, viéndolo distraído.
¿Qué ocurre?
No está pensando con la cabeza fría…
¿Cómo?- se admiró de que le hablase de ese modo.
Que podríamos transportarnos a la inversa con ayuda de Gamamaji…
¡Claro!- entendió.
Solo necesitamos rastrear el pergamino que era el de Yuriko, eso nos dejará en la posición más cercana a su ubicación.
¿Pero cómo sabremos cuál es?
Fácil, por el color.
¿Ehh?...
Usted le dio el verde a ella. Estoy seguro.
Konohamaru se lamentó un momento por su estupidez, para luego afirmar e invocar a la rana.
¡Gamamaji!, necesito que nos invoques en el tercer pergamino.
¿Ehh?, pero eso me consumirá todo mi chackra.
No importa, tienes que hacerlo. Después podrás descansar- dictaba autoritario.
Kenji le miró de forma más amable, dándole a entender que no pasaban por el mejor momento; Así que la rana entendió y se puso en marcha.
Está bien, lo buscaré y les invocaré en cuanto reúna suficiente chackra- y desapareció.
Espero que no demore mucho.
Mientras deberíamos idear un plan para rescatarla, suponiendo que no hayan logrado sacarla del Valle aún- sugería Kenji.
Lo sé, pero ahora mismo no se me ocurre nada. Lo único que tengo por seguro es que si logran sacarla del valle no habrá más por hacer- declaró con pesimismo.
Les seguiremos hasta donde sea necesario.
Ver a Kenji con verdadera convicción de lograrlo le daba un poco de esperanzas, pero reamente era verdad; Si lograban sacarla del valle les perderían el rastro. Y sin pensar en que muy seguramente ya fuera tarde para ella… el solo pensarlo le daba nauseas y le agitaba el cerebro.
¿Qué es lo que me está ocultando?- habló el Haruno de pronto.
¿Ehh?
No se haga el desentendido. Ya sé lo que pasó con Orimoto, pero creo que no es eso lo que le preocupa.
El cómo Kenji se había enterado ya no era importante, lo preocupante era que descubriese el secreto de sus compañeros; Entonces estaría en graves problemas con el Hokage, o mejor dicho con la Ex Hokage, quien fuese la que le encomendara a Yuriko y Eivin.
No es nada en especial, y no deberías indagar en ello.
¿Es una amenaza o una sugerencia?
¿Qué?, no es ninguna de las dos. Solo concéntrate en lo que hacemos.
Pues es lo mismo que yo le diría a usted. Y pienso que si hay algún peligro del que deba saber, será mejor que me lo diga antes de llegar al campo de batalla.
Era evidente que ya lo sospechaba, tal vez ya no tenía ningún sentido ocultárselo; E incluso su vida podría estar en riesgo si no sabía a lo que se podría enfrentar. Era solo que esperaba que no tuviesen que llegar a eso tan pronto.
Voy a hablarte sobre un tema clasificado, así que no hace falta que te diga que nadie puede saberlo. ¿Entiendes?- se serió por completo.
Lo sé- asintió aún más serio.
Konohamaru tragó grueso y relató lo más claro que pudo, después de todo Kenji ya no era un niño; Y necesitaría su ayuda en caso de que las cosas se salieran de control.
Yuriko no es hija del noble a su cargo… de hecho ella ni siquiera pertenece a Konoha- Kenji se admiró, pero lo escondió muy bien- … el noble la acogió en su familia al saberla huérfana, pero sobre todo por lo que ella representaba.
Kenji asentía de cuando en cuando.
La recogieron durante el periodo en que se gestaba la guerra, pues en ese entonces hubieron muchas matanzas en distintos puntos del planeta; Todo eso resultado de la inminente guerra contra Madara. Lo que al principio pareció un acto encarecido del padre de Yuriko, no fue más que un acto bélico disfrazado de bondad.
¿Cómo?
Él recogió a Yuriko al saber de su linaje, pues el Clan del que provenía tenía una fama muy especial, sin contar en que los exterminaron a casi todos desde hace ya varios años; Cuando el Clan Uchiha aún estaba empoderado en Konoha.
¿Qué tiene que ver con mi Clan?
Amm- calló por un instante, sin saber qué decir.
Si ya llegó hasta éste punto, termine.
Bien. Pues resulta que el Clan Chinoike en aquel tiempo ya les había ocasionado algunos problemas a su aldea, por lo que fueron expulsados; Se rumoreaba que una mujer de aquel Clan, era la culpable de la muerte del Feudal del País de Rayo.
Kenji se temía que el desenlace, tenía más que ver con él que con Yuriko.
Una vez bajo el exilio, la esposa del fallecido Feudal mandó a matar a todos los miembros de aquel Clan, pero algunos lograron sobrevivir escondiéndose en distintos países. El punto es que ella era una mujer maliciosa, pero también inteligente, no podía ordenar a su gente tal atrocidad, así que recurrió a otra aldea.
Los Uchiha- acompletó Kenji, admirando a su Sensei.
Eres muy perspicaz.
No tanto, más bien usted le da muchas vueltas al asunto. Termine de un vez, ¿o me hará preguntarlo?
Si, Yuriko es descendiente del Clan Chinoike.
Entonces estamos destinados a odiarnos, por lo que mi gente le hiso a la suya. ¿no es así?
¡Ahh!, bueno… yo no diría que fuese así pero…
Entonces ella es muy especial, y el enemigo la codicia.
Así es- aceptó afligido.
Pero eso no es todo ¿no?
A decir verdad, no pensaba hablarte tan pronto acerca de esto, me hubiese gustado que tuvieras más edad.
¿Por qué?, ¿Para no romper mi inocencia?
¿Ehh?... eso no es lo que intentaba decir.
Pues déjeme decirle que eso ya ocurrió hace tiempo. Sé que no será agradable, pero prefiero escucharlo de usted ahora, antes que tener que presenciarlo.
Está bien.
Accedió, tornándose mordidamente serio.
Cuando más chica tuvo un incidente que la marcó, de tal forma que le provocó despertar su Kekkei Genkai (de forma involuntaria).
¿De qué tipo de Kekkei Genkai estamos hablando?
De uno que rivalizaría con el Sharingan, he incluso podría someterlo.
Kenji abrió grandes los ojos.
Yo nunca lo he presenciado, pero sé con certeza que si se repite y se ve obligada a usarlo… las cosas no acabaran bien.
¿Para ella?
Para nadie. En ese estado podría matarnos incluso a nosotros.
Ahora entendía por qué tanta discreción.
Pero eso significa que yo estoy en éste equipo para impedir que pase, ¿No es así como lo planearon?- Konohamaru tembló ante la certeza de sus conclusiones.
Así es, la Hokage pensaba que solo tú serías capaz de hacerle frente a su Kekkei Genkai y frenarlo, si es que algún día se repetía.
Pues es bueno saberlo ahora, para hacer bien el trabajo al que me encomendaron.
Lo siento- decía arrepentido- No quería tener que mentirte.
Eso ya no importa.
¿Umm?- le miraba desconcertado el Sensei.
Ahora comprendo por qué siempre se preocupa más por ella que por nosotros.
De nuevo, Konohamaru no supo contestar.
Si le pasa algo malo por mi culpa, nunca me lo voy a poder perdonar- confesó abatido.
Pues entonces concéntrese en hacer un plan- exclamó sacándolo de su auto flagelamiento.
Tienes razón.
Pasados otros tantos miserables y eternos minutos, repentinamente se encontraron siendo tele transportados a una ubicación desconocida; Gamamaji les había invocado al fin a aquel lejano lugar, que les hubiese tomado casi un día entero en llegar bajo condiciones normales. Así se dispusieron a seguir el rastro de los secuestradores.
Aquí tiene que ser…
Esto no pinta bien- decía para sus adentros el Sensei.
¡Entremos!- declaró Kenji como grito de guerra.
No. Tú te quedarás aquí a vigilar la entrada… yo entraré solo- afirmó, sonando más a una orden.
Kenji le miró sorprendido, sin entender. Pero Konohamaru pudo vislumbrar más allá, no le dejaría pasar; tenía un mal presentimiento.
Será de más utilidad si te quedas aquí por si alguien intenta escapar… además quiero que busques a Eivin a la redonda.
Pero, lo más probable es que él ya esté dentro…
Si es así yo te lo confirmaré. Mientras tanto haz lo que te he pedido.
Para esos momentos le era ya muy obvio que su Sensei no le quería dejar entrar por alguna razón, y no le quedaba más que acatar; Ordenes son ordenes.
De acuerdo, pero si necesita ayuda avíseme- profirió muy seguro.
Konohamaru sencillamente asintió con la cabeza y entró.
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Mientras…
Aquí está señora. Como ordenó.
Perfecto, retírate.
Debo recordarle que ahora yo soy el Hokage, Tsunade-Sama.
El ANBU les observaba confundido, sin saber a quién hacerle caso.
¿Y qué ordena entonces el señor?
Entonó con sarcasmo y enojo la mujer. Parada a un costado de su silla.
Ya te puedes retirar. Gracias- continuó el nuevo Hokage, haciendo crispar a la rubia.
Atendió en seguida la orden, cerrando muy bien la puerta al salir. Un silencio momentáneo se produjo en el despacho más importante de la Aldea de Konoha.
Ella es de quien te hablé Kakashi- y señaló a la pequeña figura situada al centro de la sala.
Es… aún más joven que Itachi- exclamó sin poder contener su asombro- ¿Porqué…?
… ¿Está en Anbu?- acompletó su pregunta- creo que eso te quedará claro dentro de poco. Ahora, no me hagas perder más mi tiempo… ¡Preséntate!- ordenó a la ANBU.
Mi nombre es Nobuyoshi Sagishi. Y será un placer servir directamente al Hokage y su primogénito- culminó con una reverencia.
