CAPITULO 34

(Pov Blasco)

Me acerqué a la cama y tomé a la pequeña niña en brazos, Dev había despertado de la anestesia y estaba estable... y me dijeron que mejor yo me ocupaba de darle la noticia.

-Dev...- dije en voz baja, la pequeña niña me miraba con sus grandes ojos azules, como los míos o los de mi primo estaba en silencio y con su mano diminuta tocaba mi cara-.

Ella despertó y me miró.

-Blasco... ¿y la niña?-.

-Está aquí conmigo-.

La puse a su lado y la pequeña niña la miró fijo y largo tiempo.

-Mira como lo hace tu hermano- dijo en un susurro y la niña sonrió-.

Lo que me faltaba era tener una hija parecida a Hannival Casannova.

Suspiré y la miré.

-Tengo una noticia que darte...-.

-¿Cual?-.

-Te han tenido que... ligar las trompas ha habido problemas y...-.

Ella no dijo nada, tan solo miró a la niña.

-Ha merecido la pena-.

Asentí, era mucho mejor que se lo tomase de ese modo.

-¿Cuándo podremos volver a casa?-.

-En unos días, Xinia ha tomado el mando de esta planta y te controla a ti y a la niña-.

-Vale... ¿y mis hermanos?-.

-Están fuera... ha venido el resto de la familia-.

-¿Él también?-.

-No... Pero ha venido Anny y Máximo... y Judith -.

Ella asintió y besó la cabeza de la niña...

-Deberás pensar un nombre- dijo-.

-¿Yo?-.

-Si... tú-.

-Más tarde solucionaré eso-.

Me acerqué y la besé.

(Pov Duque)

Una integrante más en la familia.

-¿Quien será el padrino?- pregunté-.

-Yo- dijo Hakon sentado en una de las sillas rojas de la sala de espera-.

-¿Estás bien amigo?- dijo Máximo-.

-Si...-.

-Felicidades- dijo V al entrar en la habitación-.

Dev estaba bien... entré con mi hermano y sostuvimos por turnos a la niña.

-Te la robarán- dijo Hakon-.

-No digas eso ni en broma- dijo en un siseo Blasco-.

-Te la robarán- repitió Hakon- un pervertido-.

-¿Y eso como lo sabes?- dije-.

-Felicidades- dijo Isabella entrando con el reverendo-.

-Porque si te ha pasado a ti, le puede pasar a cualquiera- dijo mi hermano-.

Suspiré...

-Te la robarán- estaba de acuerdo con Hakon...

(Devora Pov)

Cuando todos se fueron y me quede a sola con Blasco, con mi marido, el se sentó en la cama después de dejar a la niña en la cuna.

Me miro por un largo tiempo sin decir nada.

-te amo .

Y era la verdad.

Amaba a Blasco, el era mi, solo mío y no quería que nunca ninguna otra mujer se le acercarse a la materia.

-Dev miro én te amo -.

Sonreí.

"lo había dicho, lo había dicho" -.

Me senté sobre la cama y bese sus labios. Cuyo beso el correspondió.