Nada me pertenece, la dueña de estos maravillosos personajes es Stephanie Meyer, y la hermosa historia es de la autora Robsmyyummy Cabanaboy, yo solo traduzco.
Una vez más me acompaña mi amiga y beta, Erica Castelo. Gracias por seguir ayudándome a mejorar mis traducciones ;)
~Future-Take~
EPOV
"¡De acuerdo, es momento del conteo de votos!" Emmett anuncia antes de zambullirse en la piscina y aparecer junto a su hija, haciendo que grite encantada. "Tristan, ya que pareces disgustado de que siquiera tengamos este debate, tú eres el encargado de dar los resultados," termina de decir, mientras sus hijos empiezan a trepar por sus brazos para usarlo como trampolín humano.
"¡Oh, ¿podrían ustedes tres dejar eso y volver aquí para poder seguir con este juego?!" James está tumbado de espaldas en la arena, gritando desde la playa debajo.
James, Jasper, Emmett y yo estábamos jugando voleibol playero hasta hace unos veinte minutos, cuando Alice cometió el error de llamar a su esposo 'Goose'. Todos nos partimos de la risa pero él se sintió muy insultado y eso había incitado el más ridículo argumento del mundo, culminando en una votación a ocho bandas sobre 'quién es quién' entre los cuatro: Maverick, Goose, Iceman o Slider, de la famosa escena del voleibol de playa en Top Gun.
Tristan sacude su cabeza y recupera su gorra roja de los Phillies, siendo utilizada en este momento como urna. "No puedo creer que todos ustedes me estén arrastrando a esta tonta pelea. ¿Qué carajos es 'Top Gun' de todos modos?"
Rosalie toca su corazón. "¿No tienes Netflix? ¿No te has sentado con tu hijo a ver ese clásico?" Le pregunta a Alice, que está rodando los ojos al ver a su esposo mientras Jasper se pasea furiosamente en la terraza.
"¡Cielo, la única razón por la que te llamé 'Goose' es porque Anthony Edwards terminó siendo un doctor en ER! ¡Tú eres un doctor, Jasper! ¿Ves el paralelo?" Se queja, exasperada.
Jazz se da la vuelta, entrecerrándole los ojos a su esposa. "¡Oh, con que doctor! ¡Goose NO es el más sexy y todos lo sabemos! Me hieres, Mary Alice," le dice, estoicamente.
Todos nos reímos del dolor de Jasper, el pobre tipo. En este momento traigo puestas las gafas de sol de espejo, así que creo que tengo seguro a 'Mav'.
Hablando de seguro… mis ojos se ven atraídos hacia mi sensacional esposa, tendida en una tumbona doble en un traje de baño color rojo hidrante que rivaliza con el corte del de Pamela Anderson en "Baywatch".
Es jodidamente asombrosa, esa mujer mía.
Aunque, creo que se ve sola, es momento de rectificar eso.
"¿Hay lugar para mí por aquí?" Pregunto sin esperar una respuesta y subo junto a su larga figura sexy y bronceada, besando su brazo al subir, su hombro y su cuello. Tiene una sonrisa en su rostro y levanta su mano a la línea de sus cejas, apenas abriendo un ojo para verme. Se rueda hacia mí y arroja su pierna izquierda sobre la mía, acurrucándose en mi cuerpo. Ahora solo traigo puesto mi bañador, y puedo sentir que la humedad de su traje moja mi piel.
"Mmmm, siempre. Te ves sexy como acostumbras, corriendo y esquivando por toda la cancha allá abajo. Es posible que tenga que aprovecharme de ti más tarde, Maverick," murmura en mi oído mientras me rasca el pecho con sus dedos.
"Creo que eso puede arreglarse, chica hermosa. Ahora que la bebé finalmente está durmiendo toda la noche, ya no hay nadie que nos moleste… me hace sentir de veinticinco otra vez, ¿sabes?" Susurro, subiendo y bajando mis dedos por su terso muslo.
Suelta unas risitas. "Sí, los veinticinco fue un buen año para ti, ¿no es así? Aunque claro, también lo fue a los veintiséis, los veintisiete, los veinte—…" Su cabeza se levanta de golpe y me mira. "Oye, espera un segundo. ¿Estás diciendo que las cosas no han sido buenas en la recámara desde que llegó Cora? Porque voy a tener que diferir en ello, señor Cullen. ¡No creo que alguna vez hayamos parado!"
Comencé a reír al escuchar su tono defensivo, "No, no, no… ¡estoy hablando de MÍ! ¡Definitivamente estoy hablando de mí cuando digo que me siento agotado! Solo me preocupa no estar a la altura de los estándares que impuse cuando nos hicimos pareja… bueno, cuando volvimos a serlo." Me dio un manotazo en el pecho y chasqueó su lengua.
"¡Te estás subestimando y lo sabes! ¿Alguna vez me has escuchado quejarme?" Ronronea con un tono bobo. "Y si has escuchado una una queja de mí, es solo porque estaba adolorida y cansada… usted señor, siempre ha sido y continúa siendo… un animal." Termina su cumplido al morder mi pezón y provocar que prácticamente me levante de un salto de la tumbona.
"MI-errrr—,"
Bella jadea y reprimo mis palabras, a sabiendas que estamos en compañía de pequeñitos por todas partes. Es como una guardería en la terraza y en la piscina, lo juro. Además, tenemos algunos dentro de la casa tomando su siesta de la tarde.
¡Bebés, bebés… bebés por todas partes!
James y Charlotte tienen una niña de dos años, Jasmine. Ella es la luz de la vida de mi hermano, no estoy exagerando. Para ellos, el bebé vino primero, la boda vino después. Se casaron en una pequeña capilla cerca del Faro Barnegat en una tranquila ceremonia a la luz de las velas este año en el Día de San Valentín.
Rosalie y Emmett parecen tener una verdadera fábrica de bebés funcionando en su casa. Danny tiene ocho años; luego tuvieron a Ashley que tiene seis, muy lista y la viva imagen de la belleza de su madre. Donovan y David, sus gemelos, tienen cuatro años y de verdad hacen sudar a Emmett la gota gorda. De hecho, decidió que si Rose no se ligaba pronto las trompas, él iba a optar por la gran V que hacía que todos los hombres se encogieran, ¡pero esos dos niños eran unos diablillos, cada uno con hoyuelos más marcados que el siguiente! Y finalmente, la más pequeña es Julia, que ayer acaba de cumplir un año.
Luego estaban Jasper y Alice. Ellos creían haber terminado después de Tristan, que ahora tiene catorce, y Emerson, que tiene nueve años. Después de unas vacaciones improvisadas el otoño pasado a Las Vegas, todo eso cambió. Al parecer 'Lo que pasa en Las Vegas se queda en Las Vegas' no aplicaba para estos dos, porque él la preñó espléndidamente y ella dio a luz a la "Bebé Felicia" como todos la llamamos, hace tres semanas. ¡Y eso que ya habían terminado! Tuvieron que empezar desde cero comprando todas las cosas para bebé, porque años antes habían regalado todo. ¡Sorpresa, sorpresa!
Y finalmente, Bella y yo tenemos a nuestras dos preciosas hijas de las que estoy seguro, son maravillosas. A los treinta y cuatro años de edad, puedo decir con seguridad que mis pequeñas felizmente y de buena gana me tienen en las pequeñas palmas de sus manos. Cora ya tiene tres años y medio y Chelsea Leigh tiene nueve meses. De todo nuestro grupo, Donovan y David son los más cercanos a la edad de Cora y constantemente se pelean por quién juega con ella, se sienta junto a ella, construye castillos de arena con ella, etc.
Niños. Ya está empezando. Sabía que debía haber terminado ese jodido sótano hace años.
"¡Vamos Tristan, saca a tu padre de su miseria para poder volver al juego!" Emmett grita desde el extremo poco profundo donde está arrojando niños a diestra y siniestra. El juego favorito de piscina de todos es tío Emmett-diagonal-papi.
"Muy bien, muy bien. Los votos están contados. Aquí vamos," Tristan anuncia.
"Ocho votos para tío Emmett como Slider." Rose aplaude y yo silbo mientras Em deja de arrojar niños para hacer su mejor pose de señor Universo.
"Ocho votos por James como Iceman." Bella vitorea y silba junto con Charlotte, al mismo tiempo que James arroja un puño al aire desde su posición recostado en la arena.
Emmett empieza a hacer un redoble con su lengua. Este es el momento. Por la expresión tensa en el rostro de Jasper, creerías que su hombría y todos sus sueños penden de este voto.
"Siete votos por tío Edward como… Maverick." Empiezo a partirme de la risa cuando veo que la boca de Jasper se abre.
"¡No puedo creer que me hagan esto!" Exclama Jazz.
"Y siete votos para papá como—,"
"¡Yo DEFINITIVAMENTE no soy Goose, dame esos votos, Tristan!" Jazz comienza a estudiar todos los pedazos de papel arrugado, sosteniendo los resultados de sus sueños rotos.
"¡Oye, tengo una pregunta!" Le grito a Jasper, riéndome. "¿Cómo demonios sería yo Goose, Jazz?"
Deja caer los papeles que ha estado viendo y cruza sus brazos. Alice se acerca y empieza a masajear sus hombros y su ego herido.
"¡Porque tú tocaste el piano y cantaste 'Great Balls of Fire' en mi fiesta de despedida de soltero!" Me grita en respuesta desde el otro extremo de la terraza con un tono en su voz que indicaría que al parecer soy el tonto del pueblo por no hacer la conexión.
Cierro mis ojos y sacudo mi cabeza. "Jazz, nunca he tocado el piano en mi VIDA, amigo. Lo que estás recordando es a TI sentado y tocando la peor interpretación EN EL MUNDO de esa canción mientras te volvías completamente loco en Abilene's."
"De ninguna manera, ese NO era yo," protesta.
"Jazz… eras tú, hombre, reconócelo… yo estaba ahí." Emmett se echa a reír desde la piscina después de lanzar a Donovan por encima de su hombro.
Le doy a Bella un beso y me bajo de la tumbona.
"De acuerdo… ¿estamos listos para volver al juego?" Pregunto, caminando hacia los escalones. "Jazz, en serio, no esperaría que recordaras todo de esa noche. Tuvimos que sacarte cargando del bar después de ese show que diste. Pero no antes de que comenzaras a cantar una versión fuera de tono de 'Heart and Soul'. Fue trágico."
A estas alturas todos están aullando de la risa a expensas de Jasper. Él cuelga su cabeza derrotado, al darse cuenta que está peleando una batalla perdida. Alice se agacha para susurrarle al oído, y lo que sea que le dice lo reanima de inmediato porque se levanta de un salto de la silla playera y otra vez declara nuestro juego iniciado.
Estoy seguro que le prometió un escandaloso acto sexual pervertido… ese muchacho NUNCA se mueve tan rápido por cualquier cosa en el planeta, ¡y es un doctor de emergencias!
~~~~~L~A~S~T~C~A~L~L~~~~~
"¡Vamos, chicos! ¡La cena está servida!" Bella nos grita. Estamos en nuestro quinto juego y el partido está empatado. Lo siento chica hermosa, ni en sueños ninguno de nosotros va a dejar la cancha en este momento.
El poderoso servicio de Emmett vuela hacia mi izquierda y me lanzo por ella, la elevo para que James pueda pasarla por nosotros por encima de la red. Me levanto de la arena con dificultad y salto contra la red a fin de bloquear un intento de Jasper por clavarla. Vuelco exitosamente la pelota detrás de sus dedos al mismo tiempo que—
*¡CHASQUIDO!*
Siento un dolor atroz en mi tobillo y cuando me doy cuenta, estoy tragando un bocado de arena.
"¡HIJO DE PEEEE-LUCHE!" Grito, rodándome sobre mi espalda mientras agarro mi pierna. Los tres hombres están de pronto a mi lado y escucho a las chicas gritando y moviéndose en el fondo.
"Mierda… escuché eso. ¿Escuchaste que se quebró?"
"Lo escuché. Sonó como un petardo sin pólvora o algo así."
"Edward, mírame." Escucho a Jasper llamándome mientras trato de abrir mis ojos a través de la loca agonía en la que estoy.
Siento una ráfaga de aire y la arena se mueve junto a mí cuando el rostro de Bella queda a la vista. "Cariño… oh Dios mío, cielo… ¿estás bien?"
La voz clínica de Jazz empieza a hablar otra vez. "Edward, en la escala del uno a 'Acabo de pisar un Lego'… ¿cuánto te duele?"
Trato de forzar una carcajada, pero no puedo. He tenido algunas malas caídas en mi vida, pero esta es para el libro de récords.
"No sé sobre Legos… pero este cabrón duele peor que el zapato de una Barbie en la oscuridad… ¿eso responde a tu pregunta?" Gimo en mi miseria.
Escucho bruscos jadeos a mí alrededor indicando que los chicos saben exactamente qué tanto me está doliendo.
"Awww mierda. El zapato de una Barbie es un dolor INTENSO, hombre… no es broma," Emmett agrega con seriedad mientras Jasper continúa, "Se te está hinchando mucho. Tiene que estar quebrado. ¿Podemos llevarnos tu camioneta, Em?"
"Sí, déjame sacar los asientos de los niños de ahí. Puede recostarse en la parte de atrás. Bells, ¿quieres venir?"
"No," interrumpo, "Voy a estar bien, cariño. Quédate aquí con las niñas. Sabes cómo se asustan si no estamos los dos cuando despiertan de una siesta," le suplico a través del dolor.
Bella suspira, viéndose en un verdadero conflicto, pero acepta. "Odio no estar ahí para ti… lo sabes, ¿cierto?"
Le doy la mejor sonrisa que puedo darle por el momento y frunzo mis labios, solicitando un besito de despedida. "Lo sé, y te amo por ello. Los chicos estarán conmigo. Te llamaré."
"Vamos, E. Siéntate, vamos a llevarte al coche," dice James, guiando mi brazo sobre sus hombros. Jasper me flanquea por la derecha y Emmett levanta mis dos piernas mientras me llevan de la forma más incómoda posible hacia la Suburban de Emmett.
"¡Traeré algunas almohadas para que puedas mantenerla elevada en el coche!" Escucho gritar a Bella por detrás de nosotros.
"Oye Jazz… todas esas noches que me quedé despierto ayudándote a estudiar en la escuela de medicina… estoy seguro que no recuerdo la escala de dolor hablando sobre Legos… ¿a dónde se fue todo el entrenamiento, amigo?" Pregunto, tratando de distraer mi mente del fuego abrumador que está ardiendo en mi pierna izquierda justo ahora.
Sacude su cabeza antes de responder. "Viejo, mira… estoy delirando por la falta de sueño. Estoy funcionando con apenas tres horas de sueño desde el jueves. Bebé Felicia tiene el peor caso de cólico conocido por el hombre, estoy seguro de ello. Lo único que la calma es ver Oobi en medio de la noche."
"¿Qué demonios es un 'Oobi'?" Pregunta James mientras Emmett estira su mano para abrir la puerta trasera.
"No quieres saberlo… créeme," responde Jasper pero Emmett interrumpe. "Mira, cualquier día preferiría a Oobi en lugar de la maldita Fresh Beat Band… si escucho a Rose hablando sobre lo largos que son los dedos de Twist solo una vez más, voy a arrojar mi pantalla panorámica por nuestro ventanal."
Todos nos reímos al escuchar la resentida respuesta de Emmett hasta que recordé que había sorprendido en muchas ocasiones a Bella viendo Fresh Beat Band cuando Cora sospechosamente no estaba en la habitación.
Huh. Puede que ya no sea tan gracioso. Pero… encuentro consuelo en el hecho de que los cuatro no quedamos extrañamente callados, y tal vez no solo yo estoy pensando en eso.
Y de pronto me pregunto si todos vamos a tener esta noche una conversación con nuestras respectivas esposas con relación a los dígitos de Twist.
~~~~~L~A~S~T~C~A~L~L~~~~~
BPOV
Voy a toda velocidad por Long Beach Boulevard de regreso a la casa al haber dejado la posada en las capaces manos de Julie, nuestra chica ideal cuando necesito tiempo libre. Y definitivamente necesito y merezco un poco de tiempo libre ahora.
He estado corriendo para todas partes como una gallina sin cabeza. Afortunadamente, James está en control total de las operaciones de Last Call y no me necesita para nada, además, Kate siempre está ahí para respaldarlo cuando es necesario, pero yo tengo como una docena de cosas más para las que personalmente tengo que hacer malabares por el momento.
Estoy buscando niñeras que puedan cuidar de Chelsea cuando salga y por aproximadamente unas cuatro horas. He estado dando vueltas consiguiendo una mochila, una lonchera, tenis nuevos y unos pocos atuendos nuevos para el primer día de preescolar de Cora el próximo martes. Luego tengo que asegurarme de estar en casa cada par de horas para amamantar a Chelsea, porque la pequeña diva nunca quiso beber de la botella. Es mi teta o… bueno, es mi teta y nada más. Edward dice que no puede culparla; me dijo que él también haría un berrinche si tratara de hacer pasar algo más como mi pecho. Luego, por supuesto, estoy atendiendo a mi pobre esposo día y noche, que está ahora estacionado en nuestra sala, inmovilizado en una cama doble de hospital recién comprada con un tobillo Y un pie quebrado, lo que requiere una escayola hasta su rodillas. Fue una ruptura tan mala, que el médico dijo que las primeras tres semanas tenía que estar en cama. Tenía que traer el yeso por al menos ocho semanas y luego probablemente una bota para caminar por otras ocho.
Estos últimos días desde la fiesta del Día del Trabajo han sido una completa locura. Gracias a Dios, Carlisle y Esme se ofrecieron para llevarse a las niñas durante un largo fin de semana para darme algo de descanso. Solo estarán bajando esta calle en Harvey Cedars así que todavía puedo pasar por ahí y alimentar a Chelsea de vez en cuando, pero básicamente puedo centrarme en Edward y cuidar de él… o al menos disponer y organizar la sala de una forma más eficiente para que él todavía pueda hacer algunas cosas por sí mismo cuando yo salga de la casa.
Me detengo en la entrada, agarro los comestibles y subo los escalones del frente. Después de abrir la puerta, mis ojos se abren al ver la escena en mi vestíbulo. Se ve como algo asolado por la guerra en Afganistán. Doy unos cuantos pasos preguntándome si una banda de pequeños pillos saqueó el vecindario y mi casa fue una de las desafortunadas víctimas. Hay juguetes y libros por todas partes. Mis sandalias aplastan accidentalmente lo que parece una mezcla de cereal, galletas y pasas por todo el piso de madera. Incluso hay un camino de papel higiénico desde el baño en el vestíbulo, bajando por el pasillo y entrando a la cocina… puede que llegue hasta la sala, no he llegado hasta allá para evaluar los daños. Pero tengo el presentimiento de que se utilizó todo el rollo… y también que está mañana era un rollo nuevo. Ugh.
"¿Hola?" Digo dócilmente en voz alta, asumiendo que mi esposo ha sido atado y amordazado, siendo esa la única razón por la que era posible que nuestra casa pudiera verse así.
"Oh, gracias a Dios que estás aquí," lloriquea Edward, dejando caer su cabeza hacia atrás. "Tomaron el control, cielo. Tomaron el control y no hubo nada que pudiera hacer al respecto." Arroja sus brazos hacia arriba en derrota y vergüenza.
"Eso veo. Se ve como si un tornado hubiese tocado tierra, cariño. ¿Cuándo despertaron?" Pregunto, cargando a Chelsea que en este momento está embarrando puré de manzana por toda la mesita de café. "¡Solo me fui por tres horas y acababan de quedarse dormidas!" Chillo confundida.
El pobre Edward está fuera de sí. "¡LO SÉ! Estaban profundamente dormidas hasta hace como una hora. Olvidé silenciar mi teléfono y James llamó para saber cómo estaba. El timbre despertó a la bebé y luego sus sollozos despertaron a Cora. Después de eso todo fue una confusa masacre y saqueo. Por cierto, les he puesto un nuevo nombre a las niñas, Corasaurus Rex y Chelzilla." Su cabeza cae de nuevo hacia atrás a su cama de hospital, exhausto y humillado por la ridícula historia, pero totalmente creíble.
Limpio las manos y el rostro de Chelsea con unas cuantas toallitas para bebé y la pongo en su silla alta con un puñado de cheerios para jugar. "Cora, nena, ayúdale a mami a recoger tus libros, ¿de acuerdo?"
"¡Pero mamá, hay muchos libros! ¡No puedo leer todos estos libros! ¡Chelsea seguía sacándolos de mi librero! ¡Traté de detenerla!"
Me rio de su petulancia. "No dije que tuvieras que leerlos, Cora Lynee Cullen, quiero que los recojas del suelo, preciosa." Quito su rebelde cabello rizado de su rostro y vuelvo a recogerlo en una cola de caballo con una banda elástica que encuentro a mis pies. Termino su cabello y le doy un palmadita en el trasero para indicarle que está libre para seguir limpiando.
"Entonces, ¿trataste de ayudar a papi con la bebé?" Me agacho y comienzo a recoger el papel de baño en mis manos. Como sospeché, todo el rollo estaba esparcido por todos lados como si esta fuera una fraternidad la noche antes de Halloween. El rastro me lleva al pie de la cama de Edward y le sonrío, sacudiendo mi cabeza y me acerco para un beso de mi agotado maridito.
Levanta sus dos manos, tomando mi rostro y me acerca con desesperación. "Gracias a Dios que estás aquí. ¡Estaba preocupado de que abrieras la puerta principal y huyeras gritando, para nunca volver a saber de ti!" Sacude su cabeza desechando las imágenes dramáticas al presionar sus labios a los míos una y otra vez.
"Traté de ayudar con Chelsea, mamá, ¡pero ella no me hacía CASO¡ Papi me dijo que solo la siguiera. Así que eso es lo que hice." Cora pausa para respirar y me aparto a regañadientes de los deliciosos labios de mi esposo y suelto una risita, escuchando a mi dulce hija intentar explicar sus técnicas para cuidar bebés.
"Ella seguía queriendo subir las escaleras del pasillo, pero la reja no la dejó. ¡Luego dejé algunas golosinas en el suelo que ella pudiera encontrar y comer que la llevaran de regreso conmigo y papi y funcionó!" Anuncia; sus manos sobre su cabeza en una pose de '¡ta-daa!', extremadamente orgullosa de su táctica de distracción. Claro que solo terminó empeorando el desastre, pero tiene tres años y lo intentó, la monada.
Vuelvo a mirar a Edward para escuchar más de la historia. "Intenté gritar órdenes desde aquí, pero ya ves lo bien que funcionó. Lo intentamos… más o menos. Quiero decir, lo mejor que pudimos. Lo siento. Este lugar es un desastre," suspira en disgusto.
Me echo a reír, echando un vistazo alrededor. "Sí, lo es. Pero afortunadamente, tu mamá viene en unos veinte minutos para llevarse a las niñas por los próximos tres días. Con suerte, lo tendré todo limpio antes de que vuelvan a casa el lunes," termino de decir con un tono burlón.
Edward hace un puchero, mirándome con ojos apenados. Lamentable. Su pierna lo tiene completamente incapacitado y lo odia. Encuentro el desastre más gracioso que irritante. Se nos ha bendecido con un matrimonio muy feliz y dos niñitas saludables y vibrantes… los desastres suceden. Hace mucho tiempo aprendí a no permitir que cosas insignificantes me sacudieran. Tenemos suerte de que los huesos que Edward se quebró no requirieron cirugía. Puedo hacer esto.
¿Qué es lo que dice Chaka Khan? ¿Que ella es todas las mujeres? ¡Bueno, yo también lo soy!
~~~~~L~A~S~T~C~A~L~L~~~~~
¡Uf! Las niñas ya no están, he limpiado el desastre, preparé comida de desayuno para que Edward y yo cenáramos, le di su baño nocturno de esponja (su parte favorita, y la mía), solo para que yo terminara tomándome una ducha y ahora estoy lista para colapsar. Me siento agradecida de que encontráramos una cama doble de hospital, porque todavía puedo dormir junto a él todas las noches. ¡No creo que hayamos dormidos separados desde que le pedí que se mudara conmigo hace años!
Me pongo una camisola de algodón amarillo pálido y unas bragas a juego y bajo las escaleras con la última revista de "Cuisine". Siempre estoy buscando nuevas recetas divertidas para probar en la posada.
Apago todas las luces y encuentro a Edward semi sentado en la cama viendo "Tiburón" por enésima vez en nuestra vida matrimonial. Es adicto a ella, pero no me quejo, porque yo también lo soy. No hay mejor película que la original "Tiburón". Y, ¿hola? ¡Spielberg es un jodido genio!
"Oye, cariño… ¿necesitas algo antes de que me meta en la cama?" Pregunto al acercarme a la sala.
"Sí, de hecho, ¿podrías traerme mi libro de Sudokus? Probablemente lo recogiste durante la Gran Limpieza del 2020 esta tarde… creo que está en la isla por allá," dijo, apuntando.
"¡Claro!" Me acerco y busco entre los papeles, localizándolo, agarro un lápiz y me doy vuelta para regresar.
"¿También puedes traerme una cerveza?"
Le sonrío, dándome la vuelta y me dirijo hacia el refrigerador. Agarro una Yuengling y una botella de agua para mí y empiezo a caminar de regreso.
Doy una paso en la habitación hacia su cama y habla otra vez, "¡OH! ¿Y una de las bolsas de galletas de osito de chocolate de Cora? Se me antojaron desde que la vi comiéndolas hoy en el almuerzo." Mantengo mi respiración normal, tratando de no demostrar que me está molestando un poco que me esté dando órdenes… después de todo, yo le pregunté si necesitaba algo… pero, ya saben.
Me vuelvo nuevamente hacia la despensa, agarro sus golosinas y regreso con él. A tres pasos del pie de su cama él dice, "¡Solo una cosa más!"
Mi mandíbula se tensa un poco y puedo sentir las aletas de mi nariz ensancharse mientras intento controlar mi respiración. Elevo mis cejas a modo de pregunta mientras dejo ahí su libro, la cerveza y la bolsa de golosinas. "¿Qué más?"
"A ti," gruñe con una sonrisa diabólica, haciéndome reír y arrodillarme sobre la cama y ponerme a horcajadas en sus caderas.
"Bueno, ¿cómo puedo rechazar una solicitud como esa?" Susurro y empiezo a regar besos en sus mejillas, párpados, su barbilla y finalmente sus labios. Sus manos suben por la parte de atrás de mis muslos y agarra mi trasero al mismo tiempo que gime en mi boca mientras profundiza nuestro beso.
"Sabes que sigo pidiéndote que regreses a la cocina solo porque me encanta verte por detrás en este pequeño conjunto para dormir," jadea, entre suaves roces de sus labios y lamidas. "¡Me estás volviendo loco, mujer!" Suelto una risita y le permito tomar el control por el momento al besar mi cuello y mi clavícula, arrastrando lentamente su lengua por mi pecho. Mi cuerpo se estremece por la anticipación de lo que está por venir.
"Mmmm." No puedo evitarlo cuando aprieta mi trasero mientras mordisquea suavemente la cima de mis pechos, mis manos enredándose en su cabello. Estoy disfrutando de la sensación de su barba de tres días raspando mi piel sensible. Tal vez no lo haya afeitado a propósito en los últimos días solo para disfrutar de esta sensación.
Ha estado tan soñoliento por los analgésicos que le recetaron, que no hemos tenido intimidad en toda una semana. Y no estoy contando el par de pajas y la mamada con las que conseguí bendecirlo durante sus baños de esponja. Mi perpetuamente ocupado, agitador e instigador esposo se ha estado volviendo loco por la claustrofobia esta semana. El pobre hombre realmente necesita desahogarse, porque para cuando puedo regresar a la planta baja y subir a la cama después de mi ducha buscando para mí un poco de amor, ya hace mucho que se ha quedado dormido.
"Oh Dios, he echado de menos tus tetas," gime antes de chupar uno de mis pezones en su caliente boca húmeda mientras masajea el otro delicadamente y tienta mi pezón con suaves caricias.
"Ahhh," jadeo, amando la sensación de su lengua arremolinándose sobre mí.
"Ya no puedo esperar," lloriqueo. "¡Te necesito dentro de mí, cariño, te he echado muchísimo de menos esta semana!" Jadeo y bajo bruscamente mis dedos por sus bíceps y sobre su pecho desnudo.
"Síííí," sisea, indicando que mis movimientos han despertado su polla, ahora rígida por la excitación debajo de sus pantalones de dormir. Vuelvo a unir mis piernas para quitarme rápidamente mis bragas mientras él baja sus pantalones por sus musculosos muslos bronceados.
Con impaciencia, me vuelvo a poner a horcajadas sobre él, me quito mi camisola y la lanzo al suelo mientras los ágiles dedos de Edward buscan mi empapado coño.
"Jesús, estas jodidamente empapada, nena," susurra, al saber que me encanta que me hable sucio con voz ronca. Sus dedos me tocan, pero nunca entran… reúne algo de humedad y empieza a tentar mi clítoris con las empapadas yemas de sus dedos. "¿Supongo que estás lista para mí, entonces?" Se ríe entre dientes, y procede a chupar en el punto sensible del pulso en mi cuello mientras trato de concentrarme lo suficiente para alinearnos adecuadamente.
"Nnnnngh, más que lista," consigo lloriquear cuando hacemos delicioso contacto y me hundo en él, deteniéndome solo por un segundo para recuperar el aliento.
Éxtasis… puro éxtasis con este hombre mío.
"Mi esposa es malditamente sexy." Sonríe y se recarga una vez más en las almohadas, listo para disfrutar del show mientras lo monto como a un puto semental. Sus manos están en mis pechos, apretándolos al ritmo de mis movimientos arriba y abajo.
Gruñimos al unísono, las sensaciones demasiadas para controlarlas en silencio. Además, sabemos que las chicas están a unos kilómetros por esta carretera, así que podemos ser tan ruidosos como queramos. ¡Es una lástima que uno de nosotros está inválido o ya habríamos podido poner esta noche en marcha!
Giro mis caderas, apretándolo mientras lo hago, provocando que cierre sus ojos con fuerza y abra su boca, sus respiraciones saliendo en resuellos y ocasionalmente obscenidades en murmullos. "Maldita sea, Bella."
"Oh Dios… unghhh…es tan… tan asombroso, cariño… ¿vas a cu-corrérte?" Digo con un chillido en pequeños jadeos y me echo ligeramente hacia atrás, mi abierta invitación para que Edward juegue con mi clítoris, lo que él acepta con gusto.
Solo se requiere de unos diez segundos más y estoy chillando mientras mi orgasmo atraviesa mi cuerpo al mismo tiempo que Edward ruge, "¡Miiiierda!" y deja que su cabeza caiga hacia atrás contra las almohadas.
Continúo montándolo, aunque he bajado el ritmo de mis movimientos significativamente. Entonces empiezo a inclinarme de nuevo hacia adelante—
"¡AHHHH!" Estrello mi cuerpo sobre su pecho y me congelo cuando un fuerte dolor se dispara por mi pantorrilla, paralizándome.
"Cariño… cariño… ¿qué pasa?" Edward ladra, frenéticamente.
Mis ojos están cerrados con fuerza y de algún modo digo en un jadeo, "Un ca-¡UGH! calambre."
Mierda, el dolor. ¡EL DOLOR! No me dan seguido, pero cuando me dan, me arden y la agonía es insoportable los treinta segundos que duran.
El pobre Edward no sabe qué hacer, todavía está dentro de mí, así que solo frota mi espalda mientras respiro pesadamente sobre él. Poco a poco, el dolor punzante disminuye y empiezo a reír. Eso provoca que él empiece a reír y pronto nos estamos carcajeando por el final dramático de nuestra sexy sesión de sexo saliendo tan mal.
"Fue un gran desmonte, señora Cullen… le doy un nueve punto nueve," exclama entre carcajadas.
Respondo, recuperando el aliento entre carcajadas, "Nueve punto nueve, ¿eh? ¿Y por qué no el diez?"
"Por herir al juez. Golpeaste tu cabeza en mi clavícula y me tomaste desprevenido. No puedo darte el diez y tener mi consciencia tranquila, cuando he visto actuaciones mucho mejores de tu parte," explica, de forma lógica, haciéndome reír un poco más.
Me ruedo de sobre él y estiro mi pierna, que no se ha recuperado por completo por el momento, pero está mejor.
"Hablando en serio, ¿estás bien?"
"Sí, voy a estar bien. Solo fue un momento realmente pésimo para un calambre, supongo," bostezo, volviéndome a acurrucar en su caliente pecho. Inhalo profundamente, y disfruto de los aromas mezclados de su fresco gel de ducha y nuestro sexo en torno a nosotros.
"Aunque pudo haber sido peor," empieza a decir y levanto mi cabeza desde donde estoy acurrucada en la curva de su hombro, "pudo haber pasado antes de que nos corriéramos… eso realmente habría sido pésimo. Me habría visto forzado a demandar una repetición."
Empieza a reírse otra vez, y me uno a él mientras alcanzo la sábana que pateamos hacia la orilla de la cama.
"Te amo, cariño. Gracias por todo lo que estás haciendo por nosotros. Sé que no es fácil," murmura en mi cabello, y besa gentilmente mi sien.
"Oye. Es lo que hacemos, ¿cierto?" Sonrío, ya sintiendo que el sueño me reclama, pero nunca olvidando responder, "También te amo."
~~~~~L~A~S~T~C~A~L~L~~~~~
Han pasado varias semanas desde que Edward se fracturó su pie y su tobillo. Afortunadamente, está levantado y caminando por ahí, incluso si es solo lo mínimo y con muletas. Todavía dormimos en la planta baja en la cama de hospital porque su yeso pesa una tonelada y aunque técnicamente puede moverse, para el final del día está exhausto por cargar el peso extra para todas partes y ayudarme en la casa con las niñas ahora que puede.
¡Se convirtió en el organizador del correo, el tenedor de libros y un experto en doblar ropa! ¡No sabe que tal vez herede ese trabajo incluso después que se recupere de esas heridas!
Y aunque las cosas han mejorado físicamente un poco para él, la mayor parte del trabajo que ha recaído sobre mí me está pasando factura, y como resultado, mi espalda se lastimó hace dos días. He estado sintiendo insoportables espasmos que vienen y se van y me preocupa tomar medicina porque todavía estoy amamantando a Chelsea. Es cierto que ella ya casi tiene un año y me estoy preparando para destetarla pronto, pero tampoco la quiero toda drogada.
Llamé a Jasper y él comprendió mi preocupación, diciéndome que en realidad no había medicamentos que no fueran potentes que pudiera prescribirme y no se transmitieran a la leche materna, pero de todos modos quería que me revisaran. Que es la razón por la que me encuentro sentada en una mesa de reconocimiento, esperando que mi médico me dé una revisión y un mirada de lástima, porque en serio, ¿qué más pueden hacer por un dolor de espalda?
Justo en ese momento, escucho un golpe en la puerta, seguido por un "¿Señora Cullen?
"Sí, hola doctora Baker." Estrecho su mano, haciendo una mueca por mi dolor de espalda. Ella es un cosita pequeñita con un corte pixie. Podría ser la gemela de Alice, salvo que ella tiene cabello rubio fresa y ojos azules. "Y es Bella, por favor."
Sonríe, "Muy bien, Bella. No voy a hacer que te muevas o presionar tu espalda o nada de eso, y veo que ya respondiste todas las preguntas pertinentes de la enfermera." Suspira y aprieta sus labios, lista para dar las noticias que ya sé. "Aunque me gustaría recetarte algunos relajantes musculares y analgésicos para tu espalda, no puedo porque tu examen de orina indica que estás embarazada."
¿Que QUÉ? Mi garganta se cierra y siento que mi pulso empieza a acelerarse. "¿Embarazada?" Chillo, pasmada.
"Sí, señora. ¿Supongo que no lo sabías?" Responde, con voz comprensiva.
Exhalo dramáticamente, sacudiendo mi cabeza con incredulidad. "Yo—yo no he tenido ningún síntoma. Yo…Yo…"
Sonríe y extiende su mano para tomar mi muñeca. "Sé que sientes mucho dolor en este momento por tu espalda. ¿Has estado bajo mucho estrés últimamente?"
¿Estrés? ¡JA! Es el eufemismo del siglo.
"Sí… mi esposo se cayó y se quebró el pie y su tobillo el mes pasado y he tenido que hacerme cargo de nuestras dos niñas pequeñas y hacer casi todo el trabajo de la casa, sin mencionar manejar nuestra compañía…" Mi voz se apaga, porque me siento aturdida.
"Estoy segura que si se presentó algún síntoma, fue leve o tal vez simplemente has estado demasiado ocupada que no lo notaste. Les sucede a las mujeres todo el tiempo, Bella. No es nada de lo que estar avergonzada," me sonríe y empieza a escribir en mi historial. "¿Sabes cuándo fue tu último periodo?"
Masajeo mis sienes con mis dedos en movimientos circulares, tratando de alejar la confusión y responder tan sinceramente como sea posible. "Umm… hace un tiempo, en realidad. He estado amamantando a mi hija desde que nació. Y… mi periodo nunca volvió después de dar a luz, tampoco. Además, los nueve meses antes de eso…" Mis ojos se abren cuando me doy cuenta de cuánto tiempo ha pasado, "Supongo que han sido como… veinte meses, ¿veintiuno tal vez?"
La doctora Baker sonríe y asiente. "De acuerdo, entonces… todo eso es comprensible y tiene perfecto sentido. Vamos a sacarte una cita con tu obstetra en la siguiente puerta y ver si podemos hacerte un ultrasonido, ¿de acuerdo? En cuanto al dolor que sientes, puedo recetarte algo de Darvocet que podría ayudar… pero desafortunadamente, los verdaderos espasmos musculares son muy dolorosos, puede que sientas que solo estás tomando Tic-Tacs. También voy a darte una receta para Skelaxin, está en duda si la droga es considerada categorí durante el embarazo, pero si estás en completa agonía, necesitarás algo para funcionar… sobre todo porque tienes mucho de lo que encargarte en casa. ¿Hay alguien más que pueda ayudarte?" Pregunta. "Si te cuidas y descansas tu espalda, haciendo lo mínimo posible, probablemente te sentirás mucho mejor en aproximadamente una semana."
Me devano los sesos tratando de pensar en quién puede ayudarnos. Todos nuestros amigos están agobiados con los atareados horarios de escuela de sus hijos y con James manejando todo en Last Call y también el catering, no puedo pedirle a Charlotte que triplique su carga de trabajo al llevarse a mis dos niñas. Supongo que puedo pedírselo a Carlisle y Esme de nuevo. Su bufet privado les permite un horario más flexible, y estaban muy preocupados cuando Edward les contó que ayer estaba empezando a sentir espasmos. Suspiro y asiento.
"Sí. Podré conseguir algo de ayuda esta semana. Gracias, doctora Baker."
"Es un placer, Bella. Llamaré a tu farmacia por lo de tu receta. Solo programa tu ultrasonido al salir. Espero que te sientas mejor pronto."
~~~~~L~A~S~T~C~A~L~L~~~~~
Después de mi cita con la doctora Baker el lunes, llamé a mis suegros y estuvieron más que dispuestos a dejar todo por nosotros. ¡Simplemente llegaron con sus trajes de superhéroes y se llevaron a las dos niñas el resto de la semana!
Por alguna razón, Chelsea ni siquiera hizo alboroto cuando no estuve ahí para amamantarla. ¡Solo aceptó el vaso entrenador de leche que le dieron sus abuelos y eso fue todo! Me eché a llorar cuando Esme me contó esa historia. No sé si estaba feliz de que mi dulce bebé estaba siendo una niña grande y valiente sin mí, o si estaba triste por ya no tener ese momento para relacionarnos… o tal vez fueron mis hormonas fuera de control las que provocaron las lágrimas. Cualquiera que sea la razón, estaba agradecida, ya que me permitió hacer lo menos posible el resto de la semana. Y Edward estaba encantado que de repentinamente yo era la paciente y él podía ayudarme con algunas de las cosas pequeñas.
Éramos una gran pareja, él y yo… tullido y tullida.
Su reacción cuando vine cojeando a casa para decirle que estaba embarazada fue nada menos que engreída satisfacción.
"Sabía que algo pasaba… has estado realmente cansada en las últimas semanas, cariño," me abraza, eufórico con nuestras felices pero extremadamente inesperadas noticias.
Lo miro con irritada confusión. "Uhh, ¿hola? ¡He estado corriendo de un lado al otro desde que te quebraste la pierna, Sherlock! ¡Claro que he estado cansada! ¡Eso no explica nada!" Lloriqueo, recostándome de lado de frente a él mientras discutimos el futuro debut del bebé Cullen número tres.
Frota mi espalda sin decir una palabra. Probablemente sabe que estoy nerviosa. ¡No puedo creer que esto ya está pasando! ¡Chelsea aún no camina!
"Como sea, el ultrasonido está planeado para el próximo martes. ¿Vas a ir conmigo?" Pregunto, mirando el precioso rostro de mi esposo.
"Bueno, por supuesto que estaré ahí, ¿qué tipo de pregunta es esa?" Se ríe, acercándome a él sin lastimar mi espalda. "Todo estará bien, chica hermosa. ¡Planeábamos tener un tercer pequeño, así que solo lo haremos más pronto!" Sacude su cabeza, sonriendo, "Hacer bebés contigo es lo mejor en el mundo… seguido de hacerlo y no hacer bebés," menea sus cejas y los dos nos echamos a reír.
~~~~~L~A~S~T~C~A~L~L~~~~~
"¿Isabella Cullen?" La enfermera con uniforme rosa me llama desde la puerta. Edward y yo nos ponemos de pie y la seguimos por el pasillo y dentro de una habitación oscura donde se ubican todos los instrumentos para realizar un ultrasonido.
"Solo quítese todo debajo de su cintura y cúbrase con esto," me indica asintiendo hacia el baño. "Salga cuando esté lista."
"Bien, gracias."
Unos minutos después, me coloco sobre la mesa de reconocimiento con mis pies en los estribos.
Siempre una pose encantadora.
Edward está sentado a mi lado en una silla, frotando círculos tranquilizadores en mi brazo.
La técnico agarra el aparato para un ultrasonido transvaginal, le pone lubricante y lo inserta lentamente mientras me adapto a la molesta y fría intrusión. Instantáneamente, nuestros oídos son bombardeados y nuestros corazones enternecidos con el impresionante ruido de palpitaciones que viene de nuestra personita en el interior.
Mientras Edward y yo intercambiamos sonrisas tontas, la técnico dice, "¡Oh! Oh wow… tiene más tiempo del que necesitamos para este instrumento. Espere." Saca el aparato mientras miro a Edward y me encojo de hombros. Él imita mi acción mientras la técnico vacía un chorro de frío gel azul sobre mi vientre bajo y presiona para recibir las nuevas imágenes.
Una vez más escuchamos el hermoso latido y ella empieza a señalar y hacer clic con su pequeño ratón. "Sip, bien… ahí está la cabeza," señala en la pantalla. Entrecierro mis ojos, viendo al monitor en la pared pero sin comprender cómo podría ella estar viendo ya una cabeza. ¿No debería ser solo un frijol con dos ojos negros saltones?
Le susurro a Edward, "¿Tiene una cabeza?"
La técnico debe haber escuchado y me responde con, "Mmmm, y aquí está el hueso pélvico… el fémur y la rodilla."
Con ese anuncio, me siento como mejor puedo y me quedo mirando a la pantalla, gritando, "¿Tiene un hueso pélvico, un fémur, una rodilla Y una cabeza? ¿Cómo es eso posible?"
La técnico me mira y sacude su cabeza, su voz empalagosa diciendo, "Cielo, tienes unas diecisiete semanas y media de embarazo."
Me dejo caer hacia atrás sobre la mesa de reconocimiento, mis manos vuelan hacia mi rostro y estallo en llanto al mismo tiempo que Edward se echa a reír. Ignoro su reacción y pienso en la horrible persona que soy.
"Cariño, shhh," Edward contiene su risa lo suficiente para intentar tranquilizarme, quitando cabellos sueltos de mi rostro y quitando las manos de mis ojos. "¿Por qué estás llorando?"
Gimo, "¡Porque tengo casi cinco meses de embarazo! ¿Qué tipo de madre no sabe que está ASÍ de embarazada?" Lloró y las lágrimas siguen fluyendo. ¡La técnico nos ignora por completo y sigue haciendo clic-clic-clic con las medidas del bebé que estoy por dar a luz!
Bueno, tal vez eso es un poco melodramático, ¡pero VAMOS!
"Oye… todo va estar bien. NOSOTROS vamos a estar bien," Edward trata de calmarme cuando mi obstetra entra a la habitación.
"¡Hola, familia Cullen! Cocinando otro, ¿eh?" La doctora Chao suelta una risita y luego se calla, viendo que mis lágrimas no son necesariamente felices.
"Bella… ¿qué pasa?" Pregunta, acercándose a mí y palmeando mi mano. "Todo se ve estupendo en la pantalla. ¿Cómo puedo ayudar?" Ve a Edward en busca de información.
Mientras trato de controlar mis sollozos con hipidos, habla él. "Creo que solo está un poco asustada por enterarse cuánto tiempo tenemos de embarazo. Acabamos de enterarnos la semana pasada… de chiripa."
"¡EXACTAMENTE!" Grito otra vez, provocando que los tres se sobresalten. "Si no me hubiese lastimado la espalda, ¿cómo me habría enterado?" Agito mis manos en animada frustración. "¡Sería una de esas mujeres con las que hacen ridículos programas de televisión! ¡Entrando en silla de ruedas a emergencias pensando que comí una hamburguesa que estaba mala y de pronto estoy respirando entre contracciones!"
Edward, mi obstetra y la técnico solo se me quedan mirando, mudos del asombro y paralizados. O creen que estoy demente, o nunca pensaron en mi convincente teoría. Porque en serio, si no hubiese venido la semana pasada al consultorio de mi médico pidiendo medicamentos para el dolor en mi espalda, ¡este sigiloso bebé ninja habría pasado desapercibido hasta Dios sabe cuándo!
"En serio doctora Chao, ¿cómo pudo haber pasado esto?" Pregunto, ya sin llorar histéricamente, sino calmándome poco a poco, pero seguro.
"Bueno, dijiste que has estado amamantando a… Chelsea, ¿verdad?" Edward y yo asentimos, simultáneamente. "¿Cuándo empezaste a darle cereal y fruta?"
Trato de recordar, "Umm, cuando tenía unos cuatro meses. Eso fue lo que hicimos con Cora, y es lo que recomendó nuestro pediatra… lo que todo libro de paternidad ha recomendado."
Asiente de acuerdo. "Muy cierto. ¿Sabías que cuando empiezas a darle otros alimentos y líquidos al bebé, tu cuerpo sabe de forma innata que tu leche, aunque todavía vital, no es lo ÚNICO necesario para la nutrición del bebé?"
Edward sacude su cabeza y mis ojos se entrecierran, sin saber muy bien a dónde va la doctora Chao con esto. Soy una chica inteligente y aún necesito más información para llegar a una conclusión, aquí.
"De modo que, lo que estoy diciendo es que una vez que tu cuerpo se da cuenta que el bebé no depende solo de ti, algunas veces podrías empezar a ovular nuevamente."
La boca de Edward se abre y siento que mis ojos se han abierto como platos.
"No ocurre con todos los niños y no le sucede a todas las mujeres, porque por supuesto, todos son diferentes. Pero supongo que en este caso, empezaste a ovular nuevamente después que Chelsea comenzó a comer alimentos sólidos."
"Pero… pero…" Balbuceo, mi cerebro luchando por encontrarle sentido a todo esto, "¡pero nunca tuve mi periodo otra vez! ¿Cómo puedo ovular si no tengo mi periodo?" Chillo.
La doctora Chao sonríe y se encoje de hombros, "Uno de los muchos misterios milagrosos del cuerpo humano… más específicamente, del cuerpo de una mujer después de dar a luz y haciendo todo por nutrir a un infante saludable."
Edward bufa una risita, mientras yo solo suspiro y dejo caer mis hombros. Sí, es una explicación decente, pero cielos, si hubiese sabido que podría haber estado ovulando todo ese tiempo, habría actuado con un poco más de responsabilidad y usado protección, ¿sabes?
¿Pero qué voy a hacer ahora? Estoy embarazada… muy embarazada… y al parecer es un bebé saludable. Así que, la conclusión es… se me ha bendecido. Se nos ha bendecido. Y vamos a tener otro bebé en un poco más de cuatro meses.
Edward se acerca y me besa con ternura en los labios, limpiando el resto de mis lágrimas. "Oye… chica hermosa… ¿estás bien?"
Le doy una pequeña sonrisa y asiento, "Sí… estoy bien. Un poco abrumada… pero voy a estar bien. Este va a ser el embarazo más corto de la historia," suspiro, mis miedos remplazados con gozo y feliz resignación.
"Sí, lo estarás. Y lo estaremos. Y oh Dios mío, mi increíble esposa va a tener otro bebé mío y soy el hombre más afortunado."
Nos besamos otra vez mientras las lágrimas se acumulan en mis ojos una vez más. Oh, cuánto amo a mi esposo. Él puede darle un vuelco a mi vida y poner todo en perspectiva eligiendo solo unas cuantas palabras. ¿Qué haría sin él?
"Entonces," la técnico interrumpe delicadamente, "¿les gustaría saber el sexo del bebé?"
Edward y yo nos reímos entre dientes, todavía mirándonos a los ojos.
"Con las primeras dos fue una sorpresa… ¿vamos por la tercera, señora Cullen?" Pregunta él, apretando mis manos con un brillo travieso en sus ojos.
En diferentes ocasiones nos habíamos susurrado el uno al otro que esperábamos ser bendecidos con dos niñas y dos niños. Y aunque el principal deseo siempre es por un niño saludable sin importar el sexo, esta vez estoy segura que los dos tenemos la esperanza de que sea un hombrecito.
Sonrío y asiento. "Sí, la tercera es la vencida, ¿cierto? ¿No me dijiste una vez que los Cullen creen en la suerte del tres?"
Se ríe y besa mi mano una vez más. "Sí, lo hice," susurra.
Los dos volvemos a ver a la técnico y sacudimos nuestras cabezas. "No, gracias. Queremos que sea sorpresa."
~~~~~L~A~S~T~C~A~L~L~~~~~
Veintiún semanas después, en lo que habría sido el cumpleaños número sesenta de mi padre, Edward, Cora, Chelsea y yo damos la bienvenida a un niñito, Braden Charles, a nuestro mundo.
Nuestro loco, complicado, ajetreado y bendecido mundo.
Y estoy muy segura que la vida no puede ser mucho mejor que esto.
~~~~~L~A~S~T~C~A~L~L~~~~~
¡Awww que ternura! Como diría mi querida beta Eri, ¡Se llenaron de hijos! Y sí, todos se llenaron de hijos, la familia crece :) En el caso de Edward y Bella con Cora, Chelsea y ahora el bebé Braden, como diría un personaje muy conocido en mi país, no sé si también en otros países de América Latina, Pompín Iglesias: ¡Qué bonita familia, queee bonita familia! Espero que hayan disfrutado de este vistazo al futuro y por supuesto, estaré esperando ansiosa sus reviews para saber qué fue lo que más les gustó. Solo faltan dos outtakes más ;)
Muchas gracias a quienes dejaron su review en el capítulo anterior: Cinti, Smedina, Gema Bascuan, dushakis, MelACS, PauSasuUchiha, Say's, kaja0507, Jade HSos, Bere B, Jeimmy, Yessy VL13, aliceforever85, Sony Bells, lagie, Vrigny, ELIZABETH, patymdn, Yoliki, Maryluna, Tecupi, miop, freedom2604, Nayely, Ali-Lu Kuran Hale, Gabriela Cullen, piligm, debynoe12, twilightlove1694, saraipineda44, cary, Liz Vidal, alejandra1987, Manligrez, Lady Grigori, Adriu, PRISOL, Pam Malfoy Black, Lizdayanna, Rosy Canul, JessMel, bbluelilas, jupy, Techu, cavendano13, EriCastelo, Sully YM, Mafer, Tata XOXO, rjnavajas, y algunos anónimos. Saludos y nos leemos en el próximo outtake.
