¡Por fin! Penúltimo capitulo del tan esperado libro Shadow Kissed de Richelle Mead. Wow, aplausos, clap clap, asombroso. Estamos a una semana del final del libro y he considerado un poco el mejor momento para actualizar al siguiente libro, he visto mis opciones con mis tareas de clase y resulta que probablemente el día 21 del siguiente mes sea el más adecuado, aunque podría actualizar otro en la semana que no fuera lunes, por ejemplo comenzar a actualizar el siguiente libro los viernes, que son los únicos días que no tengo clases y ya que el siete tengo una prueba y el catorce tengo presentación es evidente que no sucederá esos dos días, aunque podría ser que si actualizo el día 11, quizás sea tarde, no lo sé. Evidentemente si les pregunto me dirán que es mejor el día 11 (aun cuando solo tengo escrito el prologo) así que tendré que seguir pensando, y solo me queda una semana para decidirme.

Por cierto, ya que soy una persona que tiene vida (aunque no lo parezca) he estado leyendo otros libros, porque he estado comprando y comprando y evidentemente no he tenido tiempo para leerlos pero me he comprado una lamparita para los libros y ya llevo dos noches desveladas leyendo. Esto no viene al caso, pero ¿Mucho más que un club de chicas (The lonely hearts club #2)? Es un muy buen libro, me ha gustado. No un cinco de cinco en goodreads, pero si un cuatro de cinco. Y el otro libro que me leí es el de Miss Peregrine, que también me gusto y ¡No! sin spoiler porque no he visto la película. Solo digo esto porque si quieren un buen libro que leer, es the lonely hearts club, los dos libros tienen lectura fácil, sencilla y para toda la familia y aunque me gustaría hacer un fics de ese libro, porque evidentemente me quede con ganas de más (aunque creo que tiene otros libros más)... en fin. Yo solo quería decirles esto porque, por qué qué se yo, y fin del del asunto. Si les intereso bien, sino meh, y sobre Miss Peregrine, tengo ganas de ver la peli aunque por lo que he visto en el trailer no parece en nada a lo que he estado leyendo en el libro y por desgracia no la podré ver porque no tengo plata para el cine, así que esperaré un tiempo sin verla.

Resumen:El verano se ha acercado, por lo tanto ya no hay mucho trabajo y el grupo se puede ir de vacaciones; sin embargo los libros siguen aún pendientes y listos para ser leídos. En esta ocasión el sol, la arena y el mar resultaran ser más que una distracción, ¿serán capaces de terminar los libros sin distraerse con el mar?

~ Debo decir que la saga Vampire Academy fue un libro escrito por Richelle Mead


~ Leyendo el Pasado III ~

Capítulo 28

Dimitri sabía que todo lo que estaban leyendo era pasado, nada más que pasado y solo eso. Su cabeza aún experimentaba ferozmente los recuerdos y ni siquiera había escuchado la voz de Christian cuando el capitulo se había terminado.

Necesitaba aire, y fue el primero en alejarse del grupo solo para ser seguido por la pequeña luchadora que sonreía con una diminuta sonrisa.

– Oye si no quieres seguir escuchando entonces está bien – Dijo con suavidad – Ni siquiera creo que lo que venga sea mejor que lo que ya hemos leído

– ¿Eso crees? –

– Eso pienso – Ella dijo con calma – ¿Todo bien?

– Sí – Asintió.

– No. Nada está bien – Ella dijo – Lo entiendo. Todo lo que pasó, esos malos momentos y… Duele, lo sé

– Estoy tranquilo – Él dijo con calma.

– ¿Lo estás? – Ella cuestionó – Yo no…

– Roza… –

– No, escucha, muchas cosas pasaron después de ese ataque a la Academia y no voy a mentir diciendo que todo estaba bien – Rose sacudió la cabeza – Entiendo perfectamente todo eso y si no quieres seguir escuchando entonces está bien, puedes no hacerlo. Yo tampoco quiero escucharlo, pero lo haré

Él la miro con seriedad por un momento.

– Es duro de admitir pero es un capítulo de mi vida, que aunque ya paso las heridas arden aún y quiero cerrarlo – Dijo con suavidad – No sé qué piensas tú, pero si te pones a llorar y a sufrir por todo entonces quiere decir que no eres la persona que yo creí que eras. Cuando Mason murió me pedías lo superara, que estaba bien llorar por lo malo, pero al fin de cuentas tenía que superarlo porque solo así podía crecer… yo voy a cerrar todos esos malos recuerdos de mi vida con estos libros, no sé si esa era la intención de quien escondió los libros, pero ciertamente es lo que quiero

– Todo lo que hice como Strigoi… – Sacudió la cabeza – No tiene perdón

– Dijiste que te perdonarías a ti mismo – Ella murmuró – No puedes pedirme perdonarme a mí por lo de Víctor si no eres capaz de hacerlo tú mismo

– Rose, no es… –

– ¿Lo mismo? – Ella frunció el ceño – Sí, cómo no es lo mismo matar a alguien sin estar completamente cuerdo a matar a muchas personas sin estar completamente en sí

Él suspiró – ¿Por qué? –

– ¿Por qué? – Ella alzó las cejas – Dime tú, ¿por qué seguir lamentando el pasado cuando podemos avanzar hacia el futuro? No te pido que olvides todo, solo te pido que por una vez por todas le sonrías a lo malo. Yo lo hice, los demás lo hicieron, ¿por qué aún no lo has hecho?

Dimitri sacudió la cabeza – Eres increíble a veces –

– Lo sé – Sonrió ella, con una sonrisa torcida bastante amplia – Soy asombrosa

Dimitri rió suavemente – ¿Es tu nuevo eslogan? –

– Ya quisiera yo – Ella dijo sacudiendo la cabeza hacia donde estaba el grupo – Vamos, solo quedan unas pocas páginas para acabar con este bendito libro y yo creo que el final de los seis será emocionante, después de todo… tú estás vivo, yo estoy viva, Lissa está viva, Christian está con pie en la tumba si me sigue molestando, Eddie está vivo, ¡todos estamos vivos!

El guardián miró sorprendido a la muchacha y le parecía fascinante como ella no se había dejado vencer por el pésimo ambiente del libro. Se había perdonado a sí mismo, era cierto, pero aún le dolía todo y si Rose tenía razón entonces tenía que seguir escuchando y leyendo, tal vez así pueda cerrar él también los malos recuerdos de los capítulos de su vida.

– ¿Quién leerá? – Preguntó Rose, sentándose junto al guardián que la rodeaba con un brazo.

– Tú adivina quién se ha nominado así mismo para leer – Eddie dijo riendo.

– Por favor que no sea Abe, por favor que no sea Abe – Rose cerró los ojos y con un tono mortificado susurro.

– Yo lo haré, pequeña dhampir – Se rió Adrián.

– Asombro, uno no es mejor que el otro – Rose gimió.

Adrián se rió, mirando a Sydney que sonreía asintiendo.

– Capítulo veintiocho –

Las próximas doce horas fueron las más largas de mi vida. Nuestro grupo volvió al campus nuevamente seguro. Aunque la mayoría de esto estaba hecho a las carreras, que era difícil con tantos heridos.

– Bueno, no hay mucho que decir de esto – Adrián dijo despreocupado.

– Estás para leer, no comentar – Rose dijo con el ceño fruncido.

– Sí, sí, lo que digas – Pero él no le hacía caso.

El tiempo enteró me sentí con nauseas, probablemente porque Strigoi estaban cerca. Si fueran ellos, nunca nos alcanzaron y es posible que estuviera simplemente enferma por todo lo que había pasado en las cuevas.

– No fue nada agradable – Rose sacudió la cabeza.

Una vez de vuelta detrás de las salas. Los otros novatos y yo estábamos olvidados. Estábamos a salvo. Y los adultos tenían ahora un montón de otras cosas que concernían a sí mismos con: todos los cautivos habían sido rescatados, todos los únicos que estaban vivos.

– Eso no suena bien – Dijo Mia con una mueca.

– Tranquila, aquí están los números – Dijo Adrián asintiendo.

– ¿Te estás adelantando? – Lissa frunció el ceño.

– Solo un poco, me daba curiosidad – Respondió con aires despreocupado.

Como me había temido. Los Strigoi habían decidido saborear a unos antes de que llegáramos allí.

– ¡Eso no habría sucedido si no hubieran perdido el tiempo discutiendo! – Rose dijo algo molesta.

– Rose – Janine dijo sorprendida por el arrebato momentáneo de la muchacha.

Eso significaba que habías rescatado a doce. Seis guardianes, incluyendo a Dimitri, habíamos perdido. Estos no eran números malos considerando a tantos Strigoi que habíamos enfrentado.

– Había mucho más de lo que esperábamos – Janine asintió con firmeza.

Pero cuando cuentas la diferencia, esto realmente significaba que habíamos salvado solo seis vidas. Teniendo en cuenta la perdida de todas aquellas vidas de guardianes, ¿había valido la pena?

– Yo creo que sí, lograron matar a muchos Strigoi que ahora mismo podrían darse un bufete – Eddie dijo con firmeza. Rose sacudió la cabeza.

– Supongo – Ella murmuró asintiendo.

"No puedes verlo de esa manera." Eddie me dijo cuando estábamos caminando hacia la clínica. Cada uno, prisioneros e invasores, habían sido ordenados a reportarse. "No simplemente salvaste aquellas vidas. Ustedes mataron a casi treinta Strigoi, más unos cuantos en el campus. Piensa en todas las personas que ellos pudieron haber matado. Tú esencialmente salvaste las vidas de todas aquellas personas también."

Christian alzó la ceja mirando a Eddie que se encogió de hombros.

– Sigo creyente en lo que dije –

– Eso se nota – Asintió Christian.

Una parte racional de mí sabía que él tenía razón, pero qué si la racionalidad tenía que hacer con algo, cuando Dimitri podría estar muerto. Eso era absurdo y egoísta. Pero en ese momento. Quería intercambiar todas esas vidas por la suya.

– Sí, era egoísta y al que comente algo al respecto en serio lo pateo – Rose dijo rápidamente, alzando un dedo cuando nuevamente las bocas de sus tres payasos se abrieron. Los chicos la cerraron de golpe, prácticamente haciendo una mueca molestos.

Él no habría querido eso, aunque lo conocía.

– Toda la razón – La voz de Dimitri parecía más alegre en su oído de lo que sonaba hace un momento, eso la hizo sonreír.

Y a través de a oportunidad más diminuta, más pequeña, era posible que él no estuviera muerto.

– Rose… – Alguien murmuró.

Aunque la mordedura había pasado bastante seria, esos Strigoi pudieron haber incapacitarlo y luego huir. Él podría estar tirado en las cuevas ahora mismo. Muriendo y necesitando atención médica.

Nadie se atrevió a comentar, ni siquiera la propia Rose, aunque claro, la chica vio el brillo de una broma en los ojos de Adrián que parecía pedirle permiso para hablar, pero ella no estaba segura de que iba a escuchar y prefería no hacerlo.

Esto me volvía loca. Pensando eso de él y nosotros incapaces de ayudarle. No había ninguna manera de que pudiéramos regresar; sin embargo, no durante el día.

– Estoy confundida – Sydney dijo.

– El día es la noche – Dijo Jill.

– Creí que estabas acostumbrada – Lissa dijo.

– No a oírlo. Alguien que lo repita – La chica pidió.

– Yo te diré… – Adrián dijo con calma – Nuestro día es la noche humana y el día humano es la noche nuestra. ¿Entiendes? Si decimos no durante el día, nos referimos a la noche, y viceversa

– Gracias – Ella fruncía el ceño levemente, parecía que si entendía lo que decía el chico aunque, claro, algo no estaba bien en sus palabras porque Sydney aún parecía inquieta y Rose lo atribuyo al hecho de ser vampiros.

Otro grupo iría luego a recuperar nuestros muertos, así podríamos enterrarlos. Hasta entonces, tenía que esperar.

– Lo más difícil para ti, ¿verdad? – Adrián se burló.

– Lo más aburrido – Ella asintió.

La doctora Olendzki me dio un chequeo rápido. Decidió que tenía una contusión y luego me envió a vendarme mis rapaduras.

– ¿Lo ves? Por golpearla – Abe dijo con seriedad.

– ¿Preferías que muriera? – Janine cuestiono.

– ¡Vuelve a golpearla cuando esté en shock! – Abe asintió de golpe.

– ¡OIGAN! – Rose abrió los ojos sorprendida, sabía que estaba bromeando, o eso esperaba ella.

Ella tenía a muchos otros para preocuparse ahora mismo sobre quién estaba en la peor condición.

– Pobre mujer – Dijo Lissa con una mueca.

Sabía que la cosa más inteligente era ir a mi dormitorio o a Lissa. Podría ocuparme del resto, y a través de la conexión, sentí a ella llamándome.

– Mejor que un celular – Lissa dijo sonriendo, encogiéndose de hombros ante la sonrisa de sus labios.

Rose rió.

Ella estaba preocupada. Estaba asustada. Sabía que ella averiguaría la noticia pronto; sin embargo, ella no me necesitaba y no quise ir a verla.

– Wow, ahora me siento tan emocionada de ser tu mejor amiga – La chica dijo rodando los ojos.

– El gusto es compartido – Dijo Rose con una sonrisa despreocupada, la rubia sacudió la cabeza.

No quería ver a nadie. Así que en lugar de ir a mi dormitorio, fui a la capilla.

Christian dejo escapar un improperio que sorprendió a todos, Eddie abría los ojos como plato y Adrián parecía asustado.

Rose parpadeó un momento antes de gritarle a los tres y luego quitarle el libro a Adrián.

– Es obvio que tú solo te vas a detener en cada línea – Ella gruñó.

Adriás se rió – No es normal. La batalla te afecto demasiado – Extendió la mano esperando a que le entregara el libro, pero Rose dudó antes de hacerlo.

– Idiota – Murmuró fastidiada.

Necesitaba hacer algo antes de que las cuevas pudieran ser inspeccionadas. Orar era una buena acción como cualquiera.

– ¿Es una broma? – Adrián dijo sorprendido.

– Solo lee – Rose casi lloró, en serio quería terminar el libro, en serio quería acabar con todos los libros, pero con Adrián deteniéndose cada dos líneas casi extrañaba que Christian leyera pues el chico apenas sí dio tiempo a los demás a comentar.

La capilla estaba generalmente vacía en medio del día, pero no esta vez. No debería haber sido sorprendida. Considerando las muertes y las tragedias de las última veinticuatro horas. Era natural que la gente solo buscara consuelo.

– Dio miedo – Jill asintió.

Algunos se sentaban solos, algunos se sentaban en grupos. Llorando. Arrodillándose. Orando. Algunos solo mirando afuera en el espacio. Claramente incapaz de creer lo que había pasado. El padre Andrew moviéndose alrededor del santuario, hablando a muchos de ellos.

– Una tragedia – Christian asintió lentamente.

Encontré un banco vacío muy atrás en la esquina y me senté allí. Atrayendo mis rodillas hacia mí, envolví mis brazos alrededor de ellos y repose mi cabeza. En las paredes, iconos de santos y ángeles mirando por encima de nosotros.

– No me digas que ellos sentían tu lastima – Eddie dijo con un tono suave y casi, casi, burlón.

– ¿Estás loco? Son estatuas – Rose dijo como si fuera obvio, pero solo causo algunas risas.

Dimitri no podría estar muerto. No había ninguna manera en que él pudiera estarlo. Si él lo estaba, lo sabría.

– ¿Cómo genio? – Preguntó Christian.

– Solo porque sí – Rose dijo con calma.

Nadie podría tomar una vida como esta desde el mundo. Nadie me había sostenido en la cama como él lo había hecho ayer, realmente no podría haberse ido.

– Wow, no me siento ofendido por el tiempo en que fuimos novios – Adrián dijo con calma, aunque era evidente que había sarcasmo en su voz. Sydeny rodó los ojos, aunque sorpresivamente sonreía y Rose solo le miraba despreocupada y sonriendo.

Habíamos si tan calurosos, tan vivos. La muerte no podría seguir algo así.

Nadie dijo nada.

El chotki de Lissa estaba alrededor de mi muñeca. Corrí mis dedos sobre la cruz y las cuentas. Trate desesperadamente de poner mis pensamientos en forma de oración, pero no supe cómo.

– Eso es por no ir a la iglesia – Dijo Christian asintiendo con firmeza.

– Habló el que cree en Dios – Se burló Rose.

Si Dios era real, imagine que él era bastante poderoso para saber que quería sin estar diciendo realmente las palabras correctas.

– Esto parece una de esas historias sobre Dios – Dijo Eddie con un tono inquisitivo.

Las horas pasaron. La gente venía y se iba. Me canse de estar sentada y finalmente me estire a la longitud del banco. Desde el oro pintado en el techo, más santos y ángeles miraron debajo hacía mí. Tanta ayuda divina, pensé, pero qué estaban haciendo ellos exactamente.

– Ahogar tus penas, ¿no te parece suficiente? – Adrián preguntó riendo.

– Increíble que esté pasando por esto – Sacudió la cabeza la chica, molesta con el libro y con los presentes – Esto es personal

– Así como la intimidad de Lissa y la tuya, pero estamos haciendo un buen progreso para digerirlo sin vomitar – Eddie sonrió.

Rose lo miró ofendida un momento y luego suspiró.

Ni siquiera comprendí que me había quedado dormida hasta que Lissa me despertó. Ella parecía un ángel a sí misma. El pálido cabello largo colgando y suelto alrededor de su cara. Sus ojos eran tan suaves y compasivos como los de aquellos santos.

– Tanta ayuda divina, ¿pero qué estabas haciendo exactamente, Lissa? – Adrián se rió, repitiendo las líneas anteriores dichas.

La chica rió ligeramente.

"Rose." Dijo. "Hemos estado buscándote por todas partes. ¿Cuánto tiempo has estado aquí?"

Me senté, sintiéndome cansada y con ojos de sueño.

– ¿Ojos de sueño? – Se rió Christian – ¿Querrás decir somnolienta?

– Dios – Bufó la chica – El libro me saca canas y ustedes me rompen la paciencia y digamos que no es mucha la que tengo

– Es un placer ayudarte a desarrollar más – Adrián asintió.

Considerando que no había dormido la noche anterior y luego había seguido una incursión masiva. Mi fatiga era comprensible.

"Bastante." Le dije.

Ella sacudió la cabeza. "Deberías comer algo, debiste estar aquí desde hace horas"

"No tengo hambre." Hace horas. Agarré su brazo. "¿Qué hora es? ¿Ya ha salido el sol?"

"No. Saldrá hasta, oh, cinco horas más o menos."

Cinco horas. ¿Cómo podría esperar tanto tiempo?"

– ¿Esperando y ya? – Adrián murmuró – Rose tienes que desarrollar la paciencia

Rose sacudió la cabeza – Tengo paciencia… los aguanto a los tres, ¿no? –

– Tiene un punto – Christian asintió.

Lissa tocó mi cara, sentí la magia fluyendo a través de nuestro enlace. Y entonces el frío y el hormigueo caluroso estaban fluyendo a través de mi propia piel. Contusiones y cortes desaparecieron.

"No deberías hacer eso." Dije.

– Encima que te ayudan y te quejas – Christian bufó.

Una sonrisa débil cruzo sus labios. "Lo he estado haciendo todo el día. Le he estado ayudando a la doctora Olendzki."

– Yo sé que ella me extraña – Dijo Rose asintiendo – Yo era su paciente favorito

– Ególatra – Se rió Eddie – No deberías estar orgullosa de eso

Rose rió.

"He oído eso, pero wow, solo que se siente extraño. Siempre hemos tenido que ocultarlo, ¿sabes?"

– De la oscuridad a la luz. El caso de Rose H. y Lissa D. – Dijo Adrián.

– ¿Hache? – Rose frunció el ceño.

– ¿De? – Lissa alzó una ceja.

– Sus apellidos son largos para el título del próximo libro – Adrián explicó encogiéndose despreocupado.

– ¿Libro? Buen intento – Rose dijo – Si alguien escribe otro libro sobre mí, juro que me pegó un tiro

Lissa la miro sorprendida y molesta – ¿En serio puedes jugar con eso? –

– Liss, hay que admitirlo, yo odio estos libros y siendo yo preferiría la muerte –

– ¡Rose! – La regañaron todos. La chica bufó en un puchero.

"Eso no importa si todo el mundo lo sabe ahora." Dijo ella con un encogimiento de hombros. "Después de todo lo que paso, tenía que ayudar. Hay muchas personas heridas. Y si eso hace que mi secreto se sepa… bueno. Eso tenía que pasar tarde o temprano. Adrián también está ayudando, aunque él no puede hacer mucho."

– Lo intenté, es lo que importa – Adrián dijo con una sonrisa, Sydney sacudió la cabeza le sonrió.

Y luego, me golpeó. Yo me enderecé.

– Eso no es bueno – Advirtió Mia.

– Nada bueno – Adrián mirando el libro habló.

"Oh dios mío. Liss, tú puedes salvarlo. Puedes ayudar a Dimitri."

Un dolor profundo lleno su cara. "Rose." Dijo silenciosamente. "Ellos dicen que Dimitri está muerto."

– ¿Por qué todo el mundo lo decía a cada rato? Nadie podía tener un poco de fe, ¿eh? – Rose bufó.

– O tú en negación – Eddie dijo, sacudió la cabeza bruscamente – Independiente d si estaba muerto o no, perdón Dimitri, pero la otra opción era, y todos sabemos que fue así, que se convirtiera

Rose bufó.

"No." Dije. "Él no lo está. No lo entiendes… creo que él solo está herido. Probablemente mal. Pero si tú estás allí cuando lo traigan de vuelta, puedes sanarlo." Entonces el más loco pensamiento de todos vino a mí. "Y si… si está muerto…" Las palabras dolieron al salir. "Tú podrías traerlo de vuelta. Así como a mí. Él puede ser besado por las sombras también."

– La estamos perdiendo – Christian dijo.

– Ya la hemos perdido – Dijo Eddie sacudiendo la cabeza.

– Ya la perdimos – Coincidió Adrián.

Su cara pareció aún más triste. Pena, ahora por mí, radiando fuera de ella. "No puedo hacer eso. Traer personas de vuelta desde la muerte es un enorme poder fluyendo… y además, no creo que pudiera hacerlo en alguien que ha estado muerto, um, mucho tiempo. Creo que tiene que ser reciente."

– ¿En serio? – Preguntó Mia sorprendida.

– No tengo idea, pero creo que sí – Lissa asintió.

Podía oír la desesperación en mi propia voz. "Pero puedes intentarlo."

– La perdimos – Lissa asintió. Rose la miro ofendida de pronto mientras los chicos la miraba sonriendo, chocan las manos entre sí y miraron a Rose con superioridad.

"No puedo…" Ella tragó. "Tú oíste lo que le dije a la reina, quiero decir que, no puedo ir trayendo a cada persona muerta y volverla a la vida. Eso entra en la clase de abuso que Víctor quería. Es por eso que guardamos este secreto."

– ¿Puedes culparme por olvidarlo? – Rose bufó.

– Realmente no – Respondió con sinceridad Lissa.

"¿Tú lo dejarías morir? ¿Tú no harías esto, no harías esto por mí?" No estaba gritando, pero mi voz era demasiado alta para una iglesia. La mayoría se había ido, y con el nivel de dolor por aquí, dudé que cualquiera pensara también en un gran arrebato. "Yo haría cualquier cosa por ti, sabes eso, ¿y tú no harías esto por mí?" Estaba al borde de estar sollozando.

– Este es el momento en que tú y yo nos damos cuenta de que hay una bandeja de huevo en el refrigerador – Rose dijo, causando que todos la miraran extrañada – y también es el momento en que nosotras tomamos esa bandeja… ¡Y SE LA TIRAMOS EN LA VENTANA A DEIRDRE!

Lissa asintió con firmeza, ojos cerrados y rostro serio. Todos miraron sorprendidos a las dos chicas antes de que Christian hablará con calma.

– ¿Quiere alguien explicarme por qué piensas meterte en problemas con Rose cerca? –

– Eso no te incumbe, flamas. Es asunto de ambas – Rose dijo con firmeza.

Lissa asintió – Un asunto serio a tratar – Torció los labios – Creo que también hay una botella de leche que podemos usar

– Bien pensado – Rose asintió.

– Chicas… – Adrián suspiró.

Ella me estudió. Un millón de pensamientos arremolinándose en su mente. Ella evaluó mis palabras, mi cara, mi voz. Y así, ella finalmente lo consiguió. Finalmente comprendió lo que sentía por Dimitri, que esto era más que una unión maestro/estudiante.

– Y solo te tomo tres libros – Adrián dijo riendo – Un año, dos años, tres años… ya perdí la cuenta del tiempo

– Yo también – Rose declaró exhausta de la lectura.

Situada la luz del conocimiento en su mente.

– Por favor, es que nos lo haces más fácil – Christian se rió.

– No digas nada – Rose casi gimió.

Conexiones innumerables de repente vinieron reuniéndose para ella: comentarios que yo había hecho, maneras en que Dimitri y yo actuábamos alrededor de uno del otro, todo tuvo sentido para ella.

– Y antes solo era un remolino en mi cabeza – Lissa dijo con calma.

– ¿Sigue en pie lo de los huevos? – Rose pregunto con calma.

– Rose, si tú piensas que lo que yo pienso es correcto y definitivamente lo es… ya puedes apostar a que yo conduciré – Dijo la chica con calma, confundiendo a todos.

Abe frunció el ceño.

Las cosas que habían sido demasiado ciegas para notar. Preguntas inmediatamente saltaron también, pero ella no pregunto ninguna de ellas o incluso menciono lo que ella había comprendido. En cambio, ella solo tomó mi mano a las suyas y me jalo cerca.

– Si sabes que por la conexión yo sabía lo que pensabas, ¿verdad? –

– ¿Quieres dejar de recordármelo? – Una idea cruzó su cabeza – ¿Ya me has visto ir al baño?

– ¿Eso te preocupa? – La morena la miro sorprendida – Tuve la mala experiencia de ser violada mentalmente por ti y por Christian, ¿en serio?

La chica entrecerró los ojos – Hay que hacer algo pronto –

– Y vaya que pronto – Asintió Rose.

– No se vayan del tema – Adrián dijo.

"Lo siento tanto, Rose. Lo siento, lo siento tanto. No puedo."

– Estúpido cuervo – Rose murmuró haciendo que todos la miraran confundidos.

Adrián sacudió la cabeza – Como dije… la perdimos –

Rose frunció el ceño.

La dejé y me arrastré lejos después de eso. Presumiendo de ir por comida, pero cuando me senté en la mesa de la cafetería miré la bandeja frente a mí. El pensamiento de comer algo me hizo más enferma que estando alrededor de un Strigoi.

– A eso le llamamos depresión – Sydney dijo con un tono sabio.

Ella se rindió después de eso. No comprendía nada de lo que iba a pasar hasta que supiera que había pasado con Dimitri. Fuimos a su cuarto y me acosté sobre la cama. Ella se sentó cerca de mí, pero yo no quería hablar y pronto me quede dormida de nuevo.

– Nadie duerme tanto – Dijo Eddie.

– Solo Rose – Adrián asintió.

La siguiente vez que me desperté, estaba mi madre a mi lado.

– Y ahora es cuando las cosas se tornan preocupantes – Abe dijo con un tono suave.

"Rose, vamos a inspeccionar las cuevas. Tú no puedes entrar a ellas, pero puedes venir a las fronteras de la escuela con nosotros si quieres."

– Es la mejor oferta que me habían hecho en todo el día – Rose dijo.

Adrián rió asintiendo.

Esto era lo mejor que podía conseguir. Si eso significaba que podría averiguar que le había pasado a Dimitri, en lugar de quedarme aquí. Lo haría. Lissa vino conmigo, y nos arrastramos detrás del a congregado grupo de guardianes.

– Esto no va a terminar bien – Dijo alguien con cuidado. Rose suspiró, miro a Dimitri con una sonrisa por el rabillo del ojo y vio que él estaba nuevamente fuera de sí en sus propios pensamientos.

Todavía estaba herida por su negativa de sanar a Dimitri, pero una parte de mí pensó en secreto que ella pudiera regresarlo una vez que lo viera.

– Así es como perdimos a una cuerda guardiana – Adrián dijo.

– Ella jamás estuvo cuerda – Eddie aclaró.

– Algo, estaba algo cuerda – Christian asintió.

Rose murmuró que eran idiotas y luego miró a Adrián esperando a continuar.

Los guardianes habían congregado un grupo para verificar las cuevas. Por si acaso. Estábamos bastantes seguro de que los Strigoi se habían dio, sin embargo, ellos perdieron su ventaja y tenían que saber si regresábamos por los muertos.

– Era obvio – Dijo Christian.

– Bueno, dada la situación… – Janine suspiró.

Los guardianes cruzaron las salas. El resto de nosotros quienes habían seguido a lo largo esperamos por la frontera. Casi nadie hablaba. Probablemente serian tres horas antes de que ellos regresaran, contando a través del tiempo, tratando de ignorar la oscuridad, la sensación espesa dentro de mí.

– Eso que no es bueno – Dijo de pronto Lissa, alertada por la oscuridad mencionada y no por la oscuridad de la noche.

Me senté en la tierra y descanse mi cabeza sobre el hombro de Lissa, deseando que los minutos volaran. Un moroi usuario de fuego creó una hoguera. Y todos nos calentamos por él. Alguien grito que los guardianes estaban regresando. Me levanté y corrí para mirar. Lo que vi me dejo estupefacta.

– ¿Nunca has escuchado la frase: la curiosidad mató al gato? – Rose le frunció el ceño a Sydney que le sonreía mientras Adrián alababa

Camillas. Las camillas que llevaban los cuerpos de aquellos quienes habían sido asesinados. Guardianes muertos. Sus caras pálidas y sus ojos sin miradas. Uno de los que vigilaba a un moroi fue y vomito en un arbusto.

– ¿Y se supone que era un guardián? – Preguntó Rose sacudiendo la cabeza.

Lissa empezó a llorar. Uno por uno, los muertos más allá de nosotros. Miré fijamente. Sintiendo frío y un vacío. Preguntándome si vería eso fantasmas la próxima vez que estuviera afuera en los pasillos.

– ¿Por qué no puedes ser normal y preguntarte por lo que sentirían sus familias? – Se estremeció Christian.

– Wow… eso… ni siquiera sé cómo tomármelo – Rose sacudió la cabeza.

Finalmente el grupo entero había pasado. Cinco cuerpos. Pero se había sentido como quinientos. Y había un cuerpo que no había visto. Uno que había estado temiendo. Corrí hacia mi madre. Ella estaba ayudando a llevar una camilla. Ella no me miro indudablemente sabía lo que había venido a preguntar.

"¿Dónde está Dimitri?" Exigí. "Está él…" Era demasiado para esperar, también para preguntar. "¿Está vivo?" Oh por Dios. Qué si mis oraciones habían sido contestadas. Qué si él estaba allí lesionado, esperando que ellos envíen a un doctor.

– Ve el lado positivo… tus oraciones fueron contestadas, aunque no de la manera en que tú querías – Christian sonrió.

– Dios es cruel – Rose bufó.

– Contigo, evidentemente – Dijo Adrián.

Mi madre no contesto enseguida. Apenas reconocí su voz cuando lo hizo.

"Él no estaba allí, Rose."

Tropecé sobre la tierra dispareja, y tenía que darse prisa para su captura de nuevo.

"Espera, ¿qué significa eso? Tal vez está lesionado y salió para conseguir ayuda…"

Ella todavía no me miraba. "Molly no estaba allí tampoco."

– ¡Molly! – Christian frunció el ceño confundido.

– ¿Qué tiene que ver eso con lo otro? – Jill preguntó confundida.

Adrián sonrió con superioridad señalando el libro, al ser, de momento, el único con la respuesta (sin contar a Rose y a su madre, y tal vez a algunos guardianes).

Molly era una Moroi quién había sido un bocado.

– Bocado – Sydney parecía estremecerse.

Ella era de mi edad, alta y hermosa. Yo había visto su cuerpo en la cueva. Chorreando de sangre. Ella había estado definitivamente muerta. No había manera de que ella hubiera estado herida y arrastrarse hacia afuera. Molly y Dimitri. Ambos cuerpos se habían ido.

– Dios – Hizo una mueca Mia.

"No." Grité afuera. "No crees que…"

Una lagrima goteo fuera del ojo de mi madre.

– Tiene sentimientos, eso jamás me lo habría esperado antes – Rose susurró al oído de Lissa, puesto que Dimitri casi no prestaba atención.

– Rose… – Lissa la regaño.

Nunca había visto algo así de ella. "No sé qué pensar, Rose, si él sobrevivió, es imposible… Es imposible que ellos se lo llevarán después."

Rose sacudió la cabeza.

El pensamiento de Dimitri como un "bocado" era demasiado horrible para las palabras, pero no era tan horrible como alternativa. Ambas lo sabíamos.

"Pero ellos no habrían tomado a Molly después. Ella había estado muerta hace rato."

Mi madre asintió. "Lo siento, Rose. No podemos estar seguros. Es probable que solo estén muertos. Y los Strigoi arrastraran sus cuerpos fuera."

– Era una posibilidad – Dijo Adrián asintiendo.

Ella estaba mintiendo. Esta era la primera vez en toda mi vida que mi madre me había dicho una mentira para protegerme. Ella no era la clase de persona que daba consuelo.

– Eso ya lo notamos – Abe dijo con calma, recordando su anterior comentario sobre el funeral como tema.

Janine frunció el ceño.

No era la clase de persona que haría bonitas historias para hacer a alguien sentirse mejor. Ella siempre decía la cruda verdad.

No esta vez.

– Creo que ya te descubrió – Dijo Christian con calma.

Pare de caminar. Y el grupo continuo pasando más allá de mí. Lissa se puso al día. Preocupada y desconcertada.

"¿Qué está pasando?" Ella preguntó.

– ¿Acaso no podía querer quedarme quieta un momento? – Rose cuestiono con calma.

– Contigo siempre tiene que pasar algo – Se encogió de hombros Adrián.

Rose rodó los ojos – Wow, gracias –

Yo no contesté. En cambio, giré y corrí de nuevo a los pasillos. Atrás hacia las salas. Ella corrió después de mí. Gritando mi nombre. Nadie más nos notó porque honestamente, ¿quién en el mundo era lo suficientemente estúpido para cruzar la salas después de lo que había ocurrido?

– ¿Tú? – Christian sonrió.

– Sí, yo – Rose suspiró sin ganas de debatir.

Yo lo era, aunque a la luz del día no había nada que temer.

– Wow… lo has confesado – Adrián se rió – Dos veces

Corrí más allá del lugar donde el grupo de Jesse la había atacado. Caminando por las líneas invisibles que marcaban los límites de la academia. Lissa dudo un momento y se unió a mí. Ella estaba sin aliento después de correr detrás de mí.

"Rose, qué estás…"

"Mason." Lloré. "Mason, te necesito."

– Una amiga normal… – Lissa sacudió la cabeza, casi llorando – ¿Es mucho pedir?

Rose rodó los ojos con una sonrisa empujando a la chica – Yo soy mejor que normal. A todo el mundo le encantan mis aventuras, sino, no estaríamos leyéndolas –

– Buen intento, terminaremos todos los libros –

– Mierda – Ella dejo escapar entre dientes.

Le tomó un poco de tiempo materializarse. Esta vez, él no parecía ultra pálido, también parecía estar fluctuando, como una luz a punto de apagarse. Él estaba allí de pie, mirándome, y aunque su expresión siempre era la misma, yo tenía la más extraña sensación de que él sabía lo que iba a preguntar.

– Chico sabio – Dijo Eddie asintiendo, con respeto.

Lissa a mi lado, parpadeaba hacia atrás y adelante entre yo y la mancha a la que le estaba hablando.

– Una amiga normal… – Lissa pidió.

Rose se rió ligeramente sabiendo que la chica bromeaba.

"Mason, ¿Dimitri está muerto?"

Mason sacudió la cabeza.

"¿Está vivo?"

– Define vivo – Dijo Christian riendo.

Mason sacudió su cabeza.

Ni muerto ni vivo. El mundo nadaba a mí alrededor. Chispas de colores bailaban ante mis ojos. La falta de comida había logrado marearme, estaba a punto de desmayarme. Tenía que controlarme aquí. Tenía que hacer la próxima pregunta. Fuera de todas las victimas… fuera de todas la victimas que ellos pudieron haber elegido, seguramente, ellos no lo habrían elegido a él. Las próximas palabras se apegaron a mi garganta. Y mundo mis rodillas cuando hable.

"¿Él es… Dimitri es un Strigoi?"

– ¡Yo no habló así! – Rose miró a Adrián ofendida, causando risas en un momento tenso.

– Yo creo que sí – Adrián dijo, luego su voz sonaba chillona – Usando este tono para hablar y llorar

Mason dudo solo un momento. Como si tuviera miedo de responder, y entonces, él asintió.

Mi corazón estaba destrozado. Mi mundo estaba destrozado.

Usted perderá eso que más valora…

No había sido yo sobre lo que Rhonda estaba hablando. Incluso no había sido la vida de Dimitri.

Lo que más valoraba…

había sido su alma

Rose sonrió mirando a Dimitri, que le asintió con una sonrisa. No importaba que clase de libro seguía después de este o que capitulo seguía después de esto, Rose sabía que Dimitri estaba dispuesto a pasar el capítulo de su vida que más odiaba, así como ella lo había hecho tiempo atrás con el ataque en Spokane.

– Es el final – Adrián dijo con una sonrisa – Queda uno solo

– Yo seguiré – Dijo Sydney.

– Bien, mientras, Lissa y yo tenemos una parada que hacer en la academia – Rose dijo con calma.

– Espera, vamos a terminar el libro antes de decidir si lo hacemos o no – Lissa dijo con una sonrisa.

Rose se burló – Ambas sabemos que sí –

Lissa sacudió la cabeza divertida.

– Está bien – Ella se encogió de hombros – Okey, camarada, aquí comienza el momento de la recuperación… ya verás lo emocionante que es contener hasta la última vena que tienes en tu cuerpo para no romper el libro a la mitad y tirarlo al fuego o…

– Creo que estás exagerando un poco – Dimitri dijo con calma al notar que el tono calmado de Rose se volvía cada vez más molesto y con las palabras pesadas entre dientes.

– No dirías eso si el libro estuviera desde tu punto de vista. En serio, todos ustedes deberían venerarme por no haber hecho pedazos ya todos los libros –

– Ay vamos, todos estamos sometidos a tus pensamientos. Yo más que otros – Lissa dijo con calma – En realidad, Dimitri tiene razón. Tú estás exagerando.

– ¿Te parece, Liss? –

– Sí –

– No es tan malo – Dimitri dijo – Nos da un paso a tu peligrosa mente

– Es peligrosa y nadie debería entrar a ella – Rose gruñó – Cuando encuentre a la persona que ha hecho esto, juro por el... ¡JURO QUE LE HARÉ PAGAR!

Dimitri sacudió la cabeza, una pequeña sonrisa se extendió en sus labios mientras le indicaba a Rose con una suave mirada que se dejara de quejarse para darle fin a su "sufrimiento."

Rose bufó – Sydney… da inicio al último capítulo de mi vida para que pueda ir a llorar mi vergüenza a otro lado

Sydney se rió extrañada, ella asintió.

– Por fin, el último… – Rose casi lloró de la emoción.

Continuará…


Bien, aquí tengo que destacar algo que en realidad no es importante, pero quiero hacerlo. En la escena de la iglesia, cuando Lissa despierta a Rose y se ponen a hablar, había un momento en la conversación en que Lissa le pregunta algo a Rose y cuando ella habla de nuevo, lo que ella decía no concordaba con la pregunta, al menos ante mis ojos hacía parecer que faltaba un dialogo allí así que la tuve que modificar un poco. Además, lo otro que tengo que decir es algo de lo que me di cuenta cuando lo escribía... ¿Molly? ¿En serio? Con un nombre como ese, así como de una niña indefensa... joder, al menos a mí se me hizo más que horrible imaginarme el destino que tuvo y la forma en la que hablaban de ella, es decir, bien si voy a hacer que un personaje tenga un destino similar está bien, pero nunca usaría un nombre así porque en realidad no me lo puedo imaginar. Fue creepy por un momento y juro que grite su nombre varias veces a ver si algo entraba en mi cabeza, pero sigo en shock de alguien con un nombre como ese fuera una victima y hablaran de ella como si en realidad no fuera una persona.

~ Comentarios:

- francis acua: Me alegra que te guste, pero la verdad es que no considero que esté haciendo gran cosa, solo estoy haciendo que los personajes comenten lo que leen, pero con las situaciones que escribo se podrían hacer otro fics con variedad de capítulos.

- Ayee: Oh, esa escena me encanta, de hecho cuando termine este fics descargue enseguida el otro y me leí esa escena hasta el final, creo que era uno o dos capitulos, ya ni los recuerdo, pero lo hice.

- villasa: No te preocupes, me imagino que para una persona que ha leido el fics tranquilamente desde el inicio y luego llega al cambio de punto de vista sin saber por qué es confuso, pero las explicaciones ya fueron dadas en su momento. Aunque si bien a veces extraño escribir en primera persona, cuando lo hago siento que no me gusta como queda. En cuanto a Dimitri, de momento no le voy a tomar importancia hasta ya más adelante puesto que es más adelante lo importante, no ahora.

- Euda: Bueno, la verdad es que... no, no me agrada la idea de eso. Es decir, es como raro matar a un personaje solo porque sí. De hecho, aunque siempre he querido leer un libro así tipo acción y magia, de este estilo (VA, HP, PJ) en que el personaje principal, el principal-principal, muera... nunca lo he visto, pero si he leído en momentos donde ha estado a punto, pero nunca sucede, eso sí he leido sobre qué se yo, alguien cercano al princial muere. En Percy Jackson, Luke; en Harry Potter, Sirius, Fred (entre muchos otros); en Vampire Academy, Mason; en Shadow Hunters, Max; etc. Una vez leí uno en que Rose moría, pero ya ni me acuerdo de como era, fue hace años así que no sé si será el mismo.

- norlacorrea: Tranquila que seguiremos el fics, y pronto, prontito, llegamos al final del fics.

- MDiaz13: Pues... sobre Rose y Dimitri no estoy segura de querer agregar una escena así, aunque parece lo más indicado hacerlo pero es que creo que en los fics anteriores y en este, es decir no estoy segura pero creo recordarlo y de hecho lo vi en un capitulo de esta saga (aunque no me acuerdo en donde, creo que en el primer libro) en que tenían una conversación, bueno no como tal sino que era un POV de Dimitri en donde explicaba que él se había perdonado y aunque quizás le dolía no tenía nada de que preocuparse. Creo que hay otras pocas escenas así, no lo recuerdo, pero si la memoria no me falla es así. Además, en cuanto a Dimitri, ese tema no lo voy a tocar aún hasta que sea el definitivo momento así como con Rose y Mason (aunque creo que había comenzado desde unos pocos capitulos antes de llegar al definitivo) así que eso lo dejaré por ahora.

- tamij18: Gracias y no te preocupes que el fics está bien en caminado (eso creo). Ya solo queda un capitulo y luego ya solo queda esperar al siguiente libro.

Bueno, eso es todo por hoy. Espero que les haya gustado el capitulo, si hay algunas cosas que dije que no vienen al caso lo siento, pero tiendo a dejar que mis pensamientos controlen mi boca (en este caso mis manos). Yo divago cuando habló y cuando escribo, nada fuera de lo común.

Dejen Reviews.
Se despide Lira12.