CAPITULO 34: La convivencia y otras aterradoras facetas de la existencia.

Draco era un sangre pura. Un mago nacido en el seno de una familia de magos de larga y ancestral tradicion. Segun los archivos familiares, que se remontaban hasta la era del mismisimo Merlin, no habia habido en su familia ni un solo mestizo, ni un solo muggle...su sangre era tan pura como pura es el agua cristalina de las montañas o el brillo inmaculado del diamante mas perfecto.

Draco era noble. Era de la crem de la crem de la sociedad magica. Su familia poseia tierras, titulos, poseia riquezas...tenia en su haber todo lo que un humano puede desear materialmente hablando. No habia nada prohibitivo, nada fuera de su alcance. Tenia todo lo que se puede desear tener en esta vida. Y en la siguiente. Y puede que un poquito mas.

Draco llevaba dos semanas largas viviendo en casa de Hermione junto a el resto del 314 cuando se encontro solo y desamparado en la situacion mas humillante y absurda de su vida. Y todo por culpa de Granger. Que no les permitia a ninguno ir con las varitas por casa. Se las habia requisado a todos y las tenia en la mesita de noche.

Draco trago saliva y se planteo que hacer a continuacion. Y sabia quien tenia la culpa. La culpa la tenia la madre de Hermione. Que les habia preparado para cenar un plano de verduras estofadas y tostadas con judias para desayunar. El estomago de Draco no estaba preparado para ese bombardeo indiscriminado.

A media mañana habia sentido un apreton. Pero ahora el infierno se destaba sobre la tierra. Y no sabia que hacer.

Alli estaba el. En aquel horrible cuarto de baño muggle, todo lleno de cortinillas plasquicas, con una enorme bañera. Sentado en un frio trono de loza, despues de haber vaciado el intestino. Con la puerta a varios metros de distancia. Y sin papel higienico. Eso no era justo. Ese tipo de cosas no le pasaban a la gente. Eran un mal chiste.

Trago saliva. E hizo el gesto que ha caracterizado a la idiotez humana durante siglos: le dio un golpecito a aquel ridiculo y triste rollo de carton haciendolo girar, con la vana esperanza de que apareciera mas papel higuienico por obra y gracia de Dios.

Sabia que Crabble y Goyle no estaban, el Sr Granger se los habia llevado a no se donde. Habia dicho que le iria bien la ayuda de dos chicos fuertes para traer no se que mueble de no se que tienda...Theo y Blaise estaban en el garaje. Zabini habia descubierto el coche viejo de los Granger y el padre de Hermione le habia dicho que podia trastear con el motor del viejo vehiculo, que no lo romperia mas de lo que ya estaba roto. Asi que Theo y Blaise estaban descubriendo los misterios del motor de combustion interna por el mero proceso de desmontarlo todo y mirar por dentro.

Asi que Draco se enfrentaba a la duda que ha atenazado a todo humano que ha estado en esa situacion en casa ajena: Gritar y pedir ayuda...y si tenia suerte, le escucharia Hermione. Si no...ya veria con que cara volvia a mirar a la Sra granger de frente.

Suspiro cansado. Llevaba cosa de dos horas sentado en la taza del retrete y las piernas se le habian dormido. Habia incluso llegado a plantearse meterse en la ducha y acabar con esta tonteria de una vez por toda con mucha agua y mucho jabon. Pero por alguna razon se resistia a tomar esa drastica medida. Nunca un culo sucio le habia traido semejantes quebraderos de cabeza. Ademas estaba en el cuarto de baño del piso de abajo, y alli no habia armario con toallas. Eso era lo que mas le jodia: que por una idea buena que tenia para salir de ese entuerto...y va y se le complica aun mas.

Miro desesperado a su alrededor. Sabia que el Sr Granger leia el periodico en el baño. Con un poco de suerte habria dejado un diario por alli. Pero Fue demasiado pedirle a la vida...El, que todo lo tenia...todo lo hubiera dado por un simple y humilde rollo de papel del vater.

Carraspeo furioso consigo mismo. Nunca un culo sucio habia supuesto tantos problemas para un Malfoy. Si solo la maldita Hermione le hubiera dejado llevar a un elfo domestico el no estaria en esta situacion...

Moviendose con sumo cuidado abrio los armarios del aseo a ver si tenia suerte y se encontraba con un deposito oculto de papel del baño. Pero alli solo habian desalentadores huecos vacios. Tanta gente en una casa mas o menos pequeña era lo que tenia: que hacia estragos en las reservas de ese mullidito y blanco tesoro que es el papel higienico. Algo tan humilde, tan simple...tan coutidiano...que no lo valoramos hasta que no lo tenemos a mano. Entonces si lo hechamos de menos y nos damos cuenta de lo necesario que es.

Draco tenia ganas de llorar de pura frustracion. Se habia planteado incluso subirse los pantalones y los calzoncillos, ir hasta el baño de arriba y limpiarse alli, cambiarse de ropa y ya esta. Pero eso era inconcebible. Ningun Malfoy dejaria palominos marrones en sus calzoncillos a sabiendas solo por no tener papel a mano. No señor. Menuda indignidad. No. Su pequeño espiritu aristocratico se revelo ante esa mera idea. Si lo hacia, cientos de Malfoys se retorcerian de pura vergüenza ajena en sus tumbas. No, ni pensarlo.

Draco hizo de tripas corazon e hizo lo unico que podia hacer: tragarse su orgullo y gritar a pleno pulmon:

-Hay alguien ahi!

Unos segundos de lento silencio. Y de pronto el picaporte de la puerta giro. La puerta se abrio unos centimetros. Y una crucificante voz que Draco habia aprendido a conocer susurro por el hueco sin asomarse.

-Si? Algun problema?- la amable señora Granger estaba al otro lado. Draco deseo con todas sus fuerzas que la tierra se lo tragara.

-Eh...no hay papel...-dijo con un hilillo de voz estrangulado.

-Has mirado en el armarito de debajo del lavamanos?- dijo la voz, todo dulzura maternal

claro que he mirado..penso Draco bullendo de furia e indignacion te crees que estaria pasando por este calvario solo para descubrir que tenia papel a menos de un metro de donde estoy?

-Si, Señora Granger, he mirado, no hay...-dijo como pudo.

-Estas seguro?- insistio la voz, rezumando maternidad en cada acorde.

Draco crispo las manos. Su madre le hacia lo mismo. Como si dos docenas de rollos de papel del baño pudieran aparecer de la nada solo por que ella hiciera esa pregunta. Como si no estuviera en una situacion en la que necesitara con toda seguridad papel higienico. Como que no estaria dando las gracias al cielo si hubiera encontrado un rollo en lugar de estar pasando por ese trauma.

-Si, estoy seguro de que no hay...-dijo con toda la serenidad que pudo, reprimiendose las ganas de estrangular a la mujer que habia al otro lado de la puerta.

La puerta se cerro, escucho a la mujer alejarse correteando por el pasillo, y poco despues, la puerta volvio a abrirse. Un glorioso rollo de papel higienico aparecio, sujeto por la mano de la señora Granger. EL brazo de la mujer se alargo como una serpiente que intentaba llegar lo mas lejos posible asomandose ella misma lo menos posible por la rendija de la puerta.

Draco se estiro, agarro el papel y se lo arrebato de las manos abrazandolo como si fuera algun tipo de raro tesoro.

-Necesitas algo mas?- pregunto ella, madre hasta la medula.

Que me dejes limpiarme el culo tranquilo? Penso Draco frustrado. Como que si necesito algo mas? que mas voy a necesitar sentado en el vater?

-No, Sra granger, no necesito nada mas, gracias...

-vale, si necesitas algo mas avisa...-dijo ella antes de cerrar la puerta. Draco sentia ganas de gritar de pura frustracion y humillacion.

Pero al menos tenia papel del vater. Algo era algo.

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Blaise estaba fascinado. Habia encontrado algo llamado taladro. Una especie de L llena de mecanismos con un gatillo que si lo apretabas, hacia que una broca larga y estriada hiciera meintras giraba a toda velocidad. Servia para hacer agujeros a las cosas.

Pero Blaise pensaba en paralelo. Sabia que los muggles tenian una cosa llamadas dildos. O consoladores. Iban a pilas y tambien hacian BbbbBRbrrbrbrbbrRBRBrbrr mientras vibraban a toda velocidad. EL habia comprado un par en Japon como juguetes entretenidos en noches aburridas con compañeras no muy creativas.

Habia encontrado el taladro inalambrico del señor Granger. Y habia sacado un monstruoso consolador color turquesa brillante de casi 35 centimetros recubierto con un gel balndito y estriado. Ahora estaba intentando juntar las dos piezas.

Theo estaba en la cocina intentando lavarse las manos de motor del coche, tardo un buen rato en volver. Pero cuando volvio al garaje casi le da un infarto. Theo no sabia quien era el dr Victor Frankenstein, pero lo que vio habria sido algo parecido a lo que vieron sus amigos cuando entraron en su laboratorio una noche de tormenta mientras gritaba "esta vivo!"

Alli estaba Blaise, con los ojos de un demente, con un aparato en forma de pistola que hacia girar una polla de goma gigante de un vibrante color azul turquesa a casi 3.000 revoluciones por minuto.

Theo cerro la puerta que aun no habia ni soltado y se fue al sofa a tumbarse un rato con un paño frio en la cabeza. Preferia no saber que diablos estaba haciendo su amigo. O para que cojones queria lo que fuera que tenia en las manos. Hay misterios que es mejor no resolver. Y mas si el misterio en cuestion involucra de algun modo a Blaise Zabini...y sobretododo, uno no hace preguntas cuando tu mejor amigo esta violando la caja de herramientas del padre de una de tus amigas con un consolador japones. Hay cosas sobre las que es mejor no preguntar. Basicamente, por que igual te responden. Y eso, si podria ser traumante.

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Hermione estaba viendo la tele cuando Theo se tumbo a su lado hosco y silencioso. Prefirio no especular al respecto. A fin de cuentas, llevaba mas de tres horas con Zabini, y cualquiera que pasara tanto tiempo con el moreno acababa con la paciencia tan desgastada que pareceria una hoja de papel de fumar.

Cambio de canal y se relajo viendo una pelicula cuando Draco bajo las escaleras. El rubio no traia buena cara, y prefirio no decir nada.

Un buen rato despues, Crabble y Goyle entraron por la puerta dirigidos por el señor Granger, Llevaban una caja enorme. Verlos subir las escaleras, todos coloradorados y sudados por el esfuerzo mientras el dentista daba indicacciones del estilo "una pizquita mas a la derecha y luego endereza" fue un espectaculo digno de verse.

Si dentro de la caja llevaran huevos, se podria haber hecho la tortilla mas grande del mundo.

Dejaron la caja enorme en la pequeña salita que tenian en el primer piso. Hermione no pudo evitar una sonrisa. Habia leido el lateral de la caja. Ponia IKEA. Aquello no se lo iba a perder por nada del mundo.

Es un hecho de la naturaleza humana que vivimos en sociedades. Tendemos a ayudarnos. Y cuando no hay una cadena de mando clara, todos tendemos a intentar mandar. E imponer nuestro criterio.

Cuando no es asi, todos queremos ayudar. Pretendemos ser utiles. Pero cuando estas montando un mueble, en este caso una estanteria, con cuatro personas que no han visto en su vida un destornillador, una tuerca o una arandela de cojinete, la cosa se complica. Empezaron a darse cuenta cuando tres de ellos ya se habian pillado los dedos o se habian amartillado algun apendice.

-Aqui pone que tenemos que meter el tornillo A47 en la ranura BC82...-susurro Theo mirando las instrucciones de montaje del mismo modo que un agricultor chino de los arrozales de las provincias mas rurales habria mirado los planos del trasbordador espacial APOLLO 14.

-Y eso que significa?- mascullo furioso Goyle chupandose el dedo en el que se acababa de pegar un martillazo

-Sinceramente?- Susurro locinico Theo- Ni puta idea la verdad...

Hermione estaba mordiendose las manos para no reir. Vincent estaba que no podia aguantar la respiracion aguantando las pesadas baldas de madera en la posicion que el Sr granger le indicaba mientras atornillaba algunas de las piezas en L para sujetarla.

-Podria darse un poco de prisa?- susurro Crabble que perdia fuelle a marchas forzadas.

-ya esta...un minutito...-lo apuro el sr Granger.

Es bien sabido que "un minutito" no es una medida de tiempo estandar. Depende de quien lo diga.

Para una chica adolescente que esta en el baño, arreglandose para irse de fiesta o en su defecto, irse con las amigas o intentar agradar a un chico por el que siente algo, un minutito puede oscilar entre dos horas, y 2 dias completos.

Para una madre que te dice que tienes un minutito para salir de tu cuarto y hacer lo que te ha pedido que hagas, viene a significar que o vas cagando hostias y perdiendo el culo, o vas a desar haberlo hecho...

Para un hombre que no esta haciendo nada en especial, un minutito son sesenta segundejos. O puede que menos que lo que hace es aburrido.

Para un padre que esta haciendo bricolaje, un minutito viene a indicar que terminara cuando termine, indiferentemente del tiempo que requiera la accion que este realizando.

Lastima que Vincent no lo supiera, por que cuando el Sr Granger le dijo un minutito, supuso que estaba terminado. Por eso no se preocupo cuando los dedos empezaron a dormirsele. Cuando veinte minutos despues, el atontamiento digital hizo que la tabla que sostenia se le escurriera y se le cayera, doblando toda la estructura y pillando en el proceso las manos del padre de Granger en medio de dos tablones que entrechocaron entre si, el pobre vincent se quedo palido. Aun que mas palido se quedo el Sr Granger antes de abrir la boca y ponerse a aullar como una alarma de ataque aereo de la segunda guerra mundial.

Cuando volvieron de urgencias tres horas despues, el Sr Granger llevaba una mano escayolada con tres dedos rotos. Aun que podria haber sido peor. Y lo fue. Cuando entraron en el garaje, y se encontraron a Blaise con la boca metida dentro del soplahojas del jardin a toda potencia.

Tenia el pelo tirado para atrás, y reia como un demente con aquel chorro de aire a presion en la cara, haciendole ondular todas las facciones hacia atrás y con todas las piezas dentales visibles.

-Dios mio...-mascullo Hermione palmeandose la frente mientras veia a Theo intentando arrebatarle el cacharro a Blaise ante la mirada atonita de los Sres granger. Aun que el asombro general fue aun mayor cuando escucharon un perturbador BbBBRBrrRbbrrrbBRBRBRrrrr mecanico seguido de un chapoteo muy rapido de algo que sonaba a goma golpeando el suelo y luego descubrieron la fuente del ruido.

Hermione, en lo unico que podia pensar, era en las ganas que tenia de volver a Hogwards y recuperar algo de normalidad...y pensar que la panda de locos que tenia alojados en su casa le habian hecho la vida imposible en el pasado...sintio incluso una leve punzada de nostalgia al recordar esos tiempos en los que los chicos con los que ahora tenia un vinculo irrimpible le habian dado miedo. Ahora solo rezaba por que alguien les hiciera un obliviate sus padres, o no seria capaz de volver a mirarlos a la cara...