"Final: Perfectamente imperfecta"
Bella Pov
Era nuestro último día en Forks, así que nos dedicamos a empacar, Edward pasaría el día con sus padres y yo con los míos.
Durante la tarde estuvimos viendo películas y en la noche fuimos a cenar, parecía que todo en mi vida por fin estaba en su lugar, mis padres estaban juntos, se miraban como si no hubieran pasado más de 10 años separados. Edward era el hombre de mi vida, muchas veces sentía que no lo merecía, pero no me importaba realmente, mientras él me amará yo estaría a su lado.
Robert se había vuelto un gran amigo y ahora que habían recuperado su relación de hermanos al menos en parte, me sentía más que feliz.
Tenía grandes amigos que sabía que estarían a mi lado pasara lo que pasará, Garrett y Kate. Pero sabía que aun me quedaba una plática pendiente, Alice había sido mi mejor amiga por mucho tiempo, no quería pensar que ahora ese era el final de nuestra amistad.
Después de cenar con mis padres decidí salir, fui directamente a la casa de Alice, me estacione frente a su casa y miré la fachada por largos minutos, no estaba segura si ella aceptaría hablar conmigo pero al menos quería intentarlo.
Baje del auto, fui hasta la entrada, toque el timbre y segundos después abrió la madre de Alice, me sonrió con dulzura.
―Oh Bella, tenía mucho tiempo sin verte. Tu madre me habló de que fuiste a la Universidad, me alegro mucho. ―dijo con ternura, sonreí, la señora Brandon era una mujer encantadora.
―Muchas gracias. Yo también me alegro de verla. ―dije en voz baja. ―¿Está Alice? ―pregunté, porque mientras más lo retrasará más miedo me daría enfrentarla.
―Oh sí claro, iré por ella. ―dijo y me quede esperando en la entrada, cuando finalmente Alice salió y quedamos frente a frente, se produjo un silenció incomodo.
No sabía cómo explicarme, quizás ella esperaba una disculpa de mi parte, aunque tal vez sí le debía una. Su cabello había crecido mucho desde la última vez, había mínimos cambios en ella pero podía notar cada uno de ellos.
―Lamento haber venido sin avisar. ―dije para romper el silencio, parecía una frase cliché de película romántica o canción de amor.
―Está bien, mi madre está feliz de verte. ―respondió con voz seria, asentí y suspire. ―Pero supongo que no viniste hasta aquí para alegrar a mi madre. ―continuo, mordí mi labio y levante la mirada de nuevo.
―No. Vine porque creo que he retrasado demasiado la charla entre nosotras. ―dije sin emoción en la voz, ella asintió.
Cerró la puerta y salió por completo de la casa, nos sentamos en las escaleras de la entrada, mirando la acera frente a nosotros.
―Supongo que Edward te dijo lo que pienso. ―asentí, me había lastimado saber que ella no creía que yo fuera buena para él, pero también sabía que tenía sus razones.
―No te culpo por pensar así, lo lastime demasiado en el pasado. ―dije escondiendo mis manos en mi sudadera.
―Tú no lo viste recorrer la escuela como un muerto en vida, lo dejaste destrozado, Bella. ―de solo pensar en Edward así me partía el corazón, lamentablemente no podía cambiar el pasado.
―Jamás quise lastimarlo, él es la persona más importante en mi vida. ―mi voz sonaba culpable, y ella solo miraba a la calle.
―Te acostaste con su hermano, le hiciste creer por meses que estabas enamorada de Robert. Simplemente no creo que una persona pueda amar y dejar de amar así de la nada. ―dijo mirándome ahora fijamente. ―No te mereces el amor de Edward.
―Quizás no. Créeme yo también creo que él es demasiado para mí, pero aun así no puedo dejar de amarlo. Tú lo has dicho nadie puede amar y dejar de amar así de fácil. Jamás ame a Robert de la manera en que amo a Edward, ni siquiera hay un punto de comparación. ―dije seria, no me importaba quien aceptará nuestra relación, porque él me hacía feliz y quería creer que yo lo hacía feliz a él.
―¿Y por eso te acostaste con Robert? ―preguntó otra vez acusándome de ello.
―¿Quieres que sea sincera? Pues bien, si me acosté con él fue porque lo deseaba, todo el maldito tiempo lo hice. ―dije seria, ella me miró sorprendida. ―No tengo porque esconder que llegué a desearlo, él era la clase de chico que yo jamás creí se fijaría en mí. Estar con él era como si me inyectarán adrenalina pura en las venas.
―¿Cómo puedes decirme eso y decir que amas a Edward? ―dijo indignada.
―Porque es la verdad, tú crees que puedes juzgarme por haber tenido sexo con un hombre que me gustaba y deseaba. Pero en ese momento era algo que quería hacer, no me importaba el pasado o el futuro, después de haber perdido un año y medio de mi vida no pensaba regresar y seguir con las malditas reglas que la sociedad me pone.
―¿Y eso que quiere decir exactamente? ¿Te vas a acostar con cualquiera que se te cruce ahora? ―preguntó furiosa, puse los ojos en blanco y negué.
―Jamás le sería infiel a Edward. Y si a él no le importa el pasado ¿Por qué habría de importarme a mí?
―¡¿Por qué?! Porque le destruiste la vida, a él no le importa porque te ama ciegamente pero los que podemos ver las cosas desde afuera sabemos la realidad.
―Lo lastime y me arrepentiré cada día de mi vida por haberlo hecho, pero alejarme de él solo por lo que el resto piensa sería egoísta y estúpido, no le oculte nada, él sabe todo lo que hice mientras estuvimos lejos, y aun así quiere estar conmigo, así que lamento que pienses de esa manera pero mi relación con Edward no tiene nada que ver contigo. ―era sincera, no venía con la intención de obtener su aprobación para salir con Edward, simplemente quería tener todo claro y saber si había forma de recuperar nuestra amistad, pero ahora realmente no lo creía así.
―Entonces supongo que es todo porque no pienso estar ahí cuando lo lastimes de nuevo. ―su mirada era fría, sonreí con nostalgia y me levante.
―Creía que había forma de arreglar los problemas entre nosotras pero ya veo que no. Lo único que quiero pedirte es que te mantengas al margen de nuestra relación. ―dije con tranquilidad.
―No me alejaré de Edward solo por ti. ―respondió levantándose también y fulminándome con la mirada.
―No te pido que te alejes de él, te pido que no le preguntes por nuestra relación o des tu opinión en donde no se te pide. ―dije con la misma seriedad, nos miramos otra vez a los ojos hasta que me di la vuelta y regresé a mi auto. Ya no tenía nada que hablar con ella.
No esperaba que todos me aceptaran al regresar, y tampoco la odiaba o culpaba por no querer estar cerca de mí, a veces las personas se alejan por motivos que ni ellos pueden comprender, así era la vida, un simple juego de idas y vueltas.
Para mí el tema estaba cerrado, todo el pasado se quedaría ahí, porque no quería refundirme en los recuerdos el resto de mis días, Rosalie, Heidi, Emmett y James eran personas que quizás jamás lograría perdonar, porque aunque quisiera no podría borrar que por una apuesta perdí un año y medio de mi vida, y son cosas que no puedes cambiar.
Alice siempre tendría un lugar en mi corazón, porque en algún momento me quiso y estuvo a mi lado, fue mi mejor amiga por años, no podía simplemente olvidarla, pero tampoco sufriría por que ella no quisiera ser más mi amiga, no sabía si Jasper pensaba de la misma manera, suponía que no, él siempre se mantenía fuera de la vida de las personas, podía ser tu amigo y darte su opinión si creía que la necesitabas y querías, pero jamás te juzgaría por tus elecciones.
Al llegar a casa vi a Edward sentado en la entrada, me preguntaba si mis padres lo habían dejado ahí, estacione en la entrada a la cochera, baje del auto y fui hasta donde estaba mi hermoso novio, él me dedico una hermosa sonrisa.
―Lo siento, no sabía que vendrías. ―dije sentándome a su lado y metiendo uno de mis brazos entre los suyos, él me dio un beso en la frente y tomo mi mano con la suya.
―Quería decirte algo importante. ―comentó mirándome a los ojos, fruncí el ceño pero mantenía mi sonrisa.
―¿Qué pasa?
―Tanya le contó a Robert todo lo que paso con ellos cuando tú caíste en coma. ―dijo con voz seria, perdí la sonrisa y fruncí aun más el ceño. ―Él me lo dijo todo porque quería saber si sería buena idea contártelo a ti. Le dije que hablaría contigo, si tú quieres saberlo te lo contaré y sino ambos lo olvidaremos.
Lo mire fijamente y luego fije mi vista en nuestras manos entrelazadas.
¿Quería saber que había sido de todos ellos? Quizás sería la manera de cerrar el ciclo pero pensar en ellos solo traería recuerdos que prefería olvidar, no necesitaba saber si ahora eran felices y sin culpa o si lo que me habían hecho los había lastimado de alguna manera, solo necesitaba seguir adelante.
―Creo que debería saberlo. ―dije lentamente mirándolo a los ojos, él suspiro y parecía que comenzaría a hablar pero coloque un dedo en sus labios. ―Pero no quiero saberlo. ―me miró confundido y con el ceño levemente fruncido. ―Prefiero dejar todo eso en el pasado y mirar al futuro, esto es lo que quiero. ―dije antes de entrelazar nuestros dedos y recostarme en su hombro, él suspiro y sonrió con ternura, dejo un beso en mi cabeza y nos quedamos ahí abrazados por largo rato.
Por fin sentía que estaba en el lugar y momento indicado, ahora solo quedaba ser feliz ¿no? y tal vez no era perfecta, jamás llegaría a serlo pero al lado de Edward la imperfección era perfecta, aquí y ahora todo era perfectamente imperfecto.
Creo que esta era una conversación pendiente que tenía que darse y espero les haya gustado, este es el final de la historia.
Solo falta el epilogo ;)
