Capítulo 36: El Tri-Elm.
Tras el día, nuestros conocidos protagonistas ya habían emprendido vuelo lejos de ahí, debido a las advertencias de Haruka y Amethyst, por lo que se alejaron sobre sus Pokémon voladores prácticamente todo el día, llegando casi hasta el otro lado de Hoenn cuando ya estaba anocheciendo. En el camino se pudo aprovechar mejor sobre lo que había pasado. Por supuesto, Amethyst les contó que estuvo todo ese tiempo encerrado y que fue liberado por Pierre más tarde, para así reunirse con Haruka y los demás, también les habló del sacrificio que había hecho Pierre por ellos, aunque no hablaron sobre el pasado que él les había contado. Y claro, de vuelta, ellos les dijeron sobre lo que hablaron con Gray en la base del Team Magma, lo que podría ser la verdadera solución para derrotar a Redford, aunque nada era seguro. Gray recuperó su libro de forma alegre y cuando ya estaba atardeciendo, los chicos decidieron dar un descanso y bajar para pasar la noche.
—Ay... —Se estiró Orange—. Qué día. Creo que estoy agotada...me alegra volver a pisar el suelo.
— ¿Soy la única que cree que salir de Hoenn sería una mejor idea? —Preguntó Kotone casi indiferente.
—Debemos reunirnos con nuestros padres primero, ¿lo recuerdas? —Le dijo Gin—. Pero antes vamos a prepararnos para pasar la noche aquí, ¿sí? Claramente tendremos que seguir con esto de dormir por turnos. Primero, tú, miembro del Team Magma, ve por leña —Se refería a Yuuki, pues seguía con la capucha del Team Magma.
—Sí, y de paso quítate esa fea capucha —Le comentó Kotone.
— ¿Pero qué dices? —Yuuki obviamente se ofendió—. ¡Bah! ¡Ni me interesa las opiniones de ustedes! —Dio paso para ir por la leña.
—Hey, hey, hey —Gin lo detuvo tomándole de la capucha.
— ¿Y ahora qué?
—Me encargaré de la leña, tú mejor ve a hacer otra cosa —Le apuntó con el pulgar hacia otro lado de forma más disimulada, donde se encontraba Haruka sentada en el bode del lago, completamente en silencio.
—Ah... sí... —Asintió y dio paso hacia allá.
—Uf... —Gin soltó un suspiro.
—Juju... —Orange soltó una pequeña risa.
— ¿Y tú qué?
—Es lindo. Ver que sí puedes ser sensible con los sentimientos de los demás —Le sonrió.
—Oh —Le desvió la mirada sonrojado—. No seas tonta. Simplemente me quería deshacer de Yuuki un rato, es todo.
— ¿Alguien quiere apostar cuánto tiempo le tomará deshacerse de la capucha fea? —Comentó Kotone logrando que todos guardaran silencio al verla.
Mientras tanto Yuuki había llegado junto a Haruka, quien miraba hacia el agua.
—Hola, ¿puedo sentarme? —Se sentó a su lado y se mantuvo el silencio unos momentos—. Hmm... oye, escucha... sé que últimamente te has visto envuelta en situaciones difíciles —Se rascó la cabeza algo nervioso—. Pero... quiero que sepas que estamos felices de tenerte aquí, sí... —Él sólo lo dijo pero Haruka le miró de frente con una cara de decía "¿es en serio?" con toda repulsión—. Ay, sabes que no soy bueno en esto de consolar a la gente.
—De todos modos no es necesario, no me siento mal por lo que pasó, sólo triste por Pierre... me hubiera gustado hacer algo al respecto. Tampoco ayudé mucho a Amethyst, tal vez sólo estaba estorbando.
— ¿Estorbar? Haruka, ¿no recuerdas que fuiste tú quien quemó la cara de ese feo tipo del disfraz? También nos mostraste las Megaevoluciones y todo... eres muy buena entrenadora. Manejas las batallas y concursos como una experta. Eso es decir mucho. Te costó menos aprender a pelear que a mí. Sobre lo que sucedió... hay veces en que un sacrificio es inevitable. Yo sé bien que si no hubiera tomado un comportamiento inadecuado o hubiera sido más fuerte frente a Redford, no hubiera sucedido lo de papá, llevo presente eso, pero decidí seguir adelante para ayudar hasta al final por todas las personas que amo, ¿tú harás lo mismo, no?
—Hmm... —Sonrió levemente—. Supongo... ¿y lo haces especialmente por mí?
—Puede ser. ¿Tú lo haces especialmente por mí?
—Puede ser —Se abrazó cariñosamente con su hermano.
—Y recuerda, puedes pedirme lo que quieras.
— ¿De verdad? Pues... ahora que lo mencionas...
Mientras que todos los demás hacían lo suyo en el terreno, Yuuki volvió bastante desagradado.
—Los odio a todos —Tomó su capucha y la arrojó muy enfadado al suelo—. Pues ya no la quiero. Al cabo que no me gustaba tanto... —Continuó su camino mientras seguía balbuceando algunas cosas a lo que todos se quedaron viendo.
—Uf... menos mal... —Kotone soltó un suspiro muy aliviada.
— ¡Ja! ¡Gané! —Aclamó Gray—. ¡Se los dije! Creo que me deben algo.
—Les dije que este juego era tonto —Comentó Gin mientras sacaba sus billetes.
—Aún así aceptaste —Le contestó Orange sacando su dinero también.
—Me conformo con que se quitara esa capucha —Dijo Kotone—. Aunque... nada le costaba hacerlo en 3 horas más —Sacó su dinero.
—Hola —Haruka llegó yendo junto a Amethyst—. ¿Cómo les va?
—Buen trabajo con lo de la capucha —Le dijo Amethyst.
—Oh, no hay de qué. No podía dejar que mi propio hermano cometiera ese crimen contra la moda... además, el rojo no es su color.
—Entiendo tu punto. Aunque hubiese preferido que se la quitara mañana en la mañana —Le comentó mientras también sacaba su dinero.
— ¿Qué...?
Más tarde la noche ya había caído y ya se había prendido fuego en la leña, donde aprovechando estaban quemando la capucha que tiró Yuuki, aunque él se encontraba ocupado armando una tienda de campaña.
—Listo —Dijo Yuuki golpeando sus manos satisfecho—. Aquí Mitsuri, Haruka y los niños podrán dormir. Les dije que fue buena idea comprarla en la tienda de Portual.
— ¿Qué dices? —Hibiki se levantó entusiasmado—. ¿Dormiré con dos mujeres...? —Se acercó a Mitsuri para insinuarsele, espantandola un poco.
—Hey, hey —Yuuki lo tomó de la cabeza—. Con Mitsuri no, ¿te queda claro mocoso? —Lo soltó sin delicadeza—. Mitsuri, si este enano te molesta no olvides decírmelo, me aseguraré de que duerma encima de unos troncos flotando en el lago.
—A-Ah... —Asintió Mitsuri de forma tímida.
—Entonces... ¿Haruka y yo...? —Iba a preguntar Hibiki pero Yuuki le dio un pequeño coscorrón.
— ¿Qué te dije? Eres extraño —Le comentó Yuuki—. Kotone, ¿no vas a hacer nada con el niñato? Te recuerdo que como es tu hermano, es tu responsabilidad.
— ¿Por qué debería? —Le contestó Kotone de forma malhumorada—. A ti te encanta meterte en los problemas de los demás de todas formas. Ya no se meterá con Mitsuri, así que deja de molestarlo, ¿sí?
—Oye, te recuerdo que no te he hecho nada ti... ¿Qué te...?
— ¡Hey! —Orange se levantó interrumpiendo todo apresuradamente—. ¡¿No les parece lindo estar todos rodeando una fogata?! Ay... me recuerda cuando acampábamos con nuestros padres. ¿Recuerdas Gin? Esto... asábamos malvaviscos en la fogata, era lo mejor. ¿Ustedes nunca acamparon?
—A veces nosotros salimos a acampar, pues a mamá le gustaba que papá estuviera al aire libre de vez en cuando —Comentó Haruka.
— ¡Sí! —Continuó Yuuki muy alegre—. Ella decía "es el colmo que vivas en Hoenn pero no disfrutes del aire libre" y discutían el rato e íbamos. Papá siempre armaba dos tiendas mientras se quejaba. Una para él y otra para Haruka. Mamá y preferíamos dormir en un árbol para ver las estrellas, se disfrutaba más.
—Al principio a mí no me gustaba, pero luego le adquirí más gusto, jaja.
—A veces nosotros también nos vamos de campamento —Comentó Amethyst—. Es divertido. Mamá al principio no entendía cómo funcionaba, enojando al tío Pearl quien trataba de enseñarle costumbres de campamento. Mientras tanto papá se dedicaba a cocinar para todos y al final comíamos juntos después de un agotador día.
— ¿En serio? Incluso los ricos como tú acampan.
—Es algo que disfruto mucho hacer.
—Qué suerte tienen —Comentó Kotone—. Las pocas veces que lo hemos intentado, vamos las dos familias y papá se la pasa peleando con Silver, hasta que al final mamá les regaña a los dos y dice que le den el ejemplo a sus hijos, pues Hibiki y Kotomi son un verdadero problema. Aunque se distraen, pues Silver siempre lleva un DVD portátil con episodios de esa serie "Turina Omega" por lo que se esconde a verla con los niños.
— ¿A Silver también le gusta? —Le preguntó Amethyst.
— ¿Turina Omega? —Preguntó Haruka.
—Es una serie mecha que fue muy popular. Papá me mostró todos los episodios.
—Ya veo... aunque la verdad el anime no es lo mío...
—Yo tampoco voy a acampar a menudo... —Comentó Gray—. Aunque las veces que vamos, suelen ser divertidas, pero siempre existe la coincidencia de un Pokémon salvaje que se encuentra molestando por ahí, jaja. Oh, aunque también me he encargado de cosas de la compañía y debo asegurarme de que los Pokémon actores duerman en los mejores hoteles, inclusive si a mí me toca acampar afuera.
— ¿De verdad? —Le preguntó Orange sorprendida.
—Siempre debemos mantener la comodidad de nuestras estrellas, así es la compañía BW.
—A mí me gustan mucho las veces en las que hemos ido a acampar —Comentó Hana—. Sin embargo si mi abuelo se entera, debemos cancelar todo, pues cree que el bosque es demasiado peligroso para que vayan su hija y su nieta, por lo que le hace escándalo a papá.
— ¿Aún Cheren no se lleva bien con él? Jeje. Aunque tengo el presentimiento de que tampoco le caigo muy bien, tu abuelo es difícil de tratar.
— ¿Ustedes nunca han acampado, verdad? —Le preguntó Yuuki a Blasco.
—No —Respondió Blasco—. Con la situación de Mitsuri, sería difícil y no podemos dejarla de lado.
—Te entiendo.
—Sin embargo, me encantaría poder tener malvavisco para poder asar en la fogata y volver a los viejos tiempos —Dijo Organe—. ¿A ti no, Gin? —Le miró con brillo en los ojos.
—Ah —Suspiró Gin—. Será por esta vez —De su mochila sacó un par de bolsas de malvaviscos, emocionando a todos, por lo que al rato ya se encontraban rodeando la fogata sentados en troncos y con palos para asar los malvaviscos, exceptuando por los niños quiénes ya estaban en la tienda durmiendo.
—Así... —Dijo Orange mientras acercaba su malvavisco a la fogata alegremente—. Me encanta poder hacer este tipo de cosas.
—Bueno, solo a una niña le puede fascinar hacer algo como asar malvaviscos en una fogata —Le respondió Gin quien se sentaba a su lado.
—Sé que sólo quieres hacerme enojar. Aunque no funcionará, me hace feliz poder hacer algo tan simple como esto luego de haber pasado por tantas batallas.
—Admito que hemos estado muy cansados... sería bueno encontrar un lugar donde quedarnos que el enemigo no pudiera entrar.
— ¿No hubiera sido buena idea quedarnos en la base del Team Magma?
—Hace calor. Además, el enemigo ya había pasado por ahí antes, por lo que ya tienen la forma de entrar.
—Entiendo —Sonrió forzosamente.
—Esto... —Mitsuri se encontraba bastante nerviosa, mirando su malvavisco mientras que los demás estaban tranquilos hablando—. Ay...
— ¿No sabes hacerlo, Mitsuri? —Le preguntó Yuuki que se sentaba a su lado de sorpresa.
— ¡Ah! —Se espantó—. ¡N-No...! ¡Es que...! —Entró en nervios.
—Es cierto, nunca has acampado. De todas formas es fácil. Sólo debes enterrarlo en el palo, de modo que lo sujete.
— ¿Lo sujete...? —Lo hizo, teniendo firme su malvavisco.
—Muy bien. Ahora solo debes acercarlo a la fogata y mantenerlo ahí hasta que se ponga algo dorado —Comió el malvavisco que estaba haciendo—. Así son deliciosos.
— ¿Así...? —Acercó el malvavisco con algo de miedo, pero de pronto se comenzó a incendiar—. ¡AAHH! ¡¿Q-Qué...?!
— ¡Ah! ¡No tan cerca! —Se lo sopló rápidamente para apagar el fuego—. Uf... no vuelvas a gritar así, me espantas. Sólo debías apagar el fuego, no era para tanto, ¿o sí? No debes tenerle miedo a algo tan simple, Mitsuri.
—L-Lo siento... —Agachó la cabeza avergonzada.
—Bueno, —Sostuvo con su mano el palo que tenía y con la otra la bolsa de malvaviscos—. los malvaviscos quedamos no son tan buenos, ten, saca otro y dame ese a mí.
— ¿A ti? ¡¿Eh?! —Se sonrojó de sorpresa, pues debía dárselo en la boca, o al menos eso le estaba ofreciendo—. B-B-Bueno... eh... —Sin embargo sonrió y con la mano temblorosa le acercó el malvavisco...
— ¡Ahm! —De la nada apareció Kotone y se comió el malvavisco.
— ¡AAH!
— ¡Ay, lo siento! ¡Es me a mí me ENCANTAN los malvaviscos quemados! No me pude resistir —Se sentó entre medio—. ¿No les molesta si me siento aquí? ¡Lo sabía! —Le dio una delicada palmada a Mitsuri—. Eres una gran chica, adorable, me caes muy bien.
—Trata de ser más delicada con Mitsuri —Le dijo Yuuki—. Ten Mitsuri, ¿quieres otro? —Le ofreció la bolsa.
— ¿E-Eh...? —Mitsuri volvió en sí, pues pareciera que se había ido a otro mundo unos momentos—. Ehm... sí... —Tomó otro muy nerviosa—. Y-Yuuki...
— ¿Eh? Kotone puede ser impertinente a veces, pero al menos se deshizo del problema. Anda, trata de nuevo.
—P-Pero... —Tragó saliva—. ¿M-Me puedo sentar a tu lado? —Al decirlo, todos los demás que veían se sorprendieron muy disimuladamente.
—Nada mal niña —Le dijo Kotone antes de levantarse y dejar que Yuuki se siente en medio de las dos.
—Uy, se puso interesante —Comentó Gin.
—Ay... Kotone... —Orange puso su mano en la frente.
—Ahm... —Gray tragó mientras observaba inocentemente la situación—. Oh —Abrió los ojos como plato—. ¡Ah! ¡A Mitsuri y Kotone les...!
—Ya nos dimos cuenta hace rato, gracias —Gin le interrumpió—. Y pensé que tú eras el listo.
— ¿No te habías dado cuenta, Gray? —Le preguntó Orange muy sorprendida.
—Nunca he sido bueno en esos asuntos —Contestó Gray rascándose la cabeza.
—Gray es más inteligente para cosas que puede analizar —Dijo Amethyst—. Los sentimientos de las personas suelen ser más complicados.
—Y Amethyst... ehm... —Haruka habló de forma tímida y en voz baja—. ¿Tú sabes de quién...? Pues... Yuuki... de las dos...
—Acabo de meterme en la situación, pero Yuuki sólo ve a Mitsuri como su hermana, pues su forma de tratarla es parecida a la tuya, claro que no te das cuenta porque sueles mostrarte más determinada que Misturi. O eso creo... ya dije que los sentimientos son muy complicados.
—Ya veo... —Puso una mirada triste mientras observaba a Mitsuri.
—Ah... —Mitsuri alejó su malvavisco de la fogata—. Mira Yuuki, creo que lo hice... oh —Pero Yuuki no la escuchó porque conversaba con Kotone.
—En serio, ¿a qué clase de persona le gustan los malvaviscos quemados? —Le comentó Yuuki.
—Oh~ es cosa de gustos, chico de las cavernas —Contestó Kotone en tono burlesco—. Además, tú metes tu nariz en el trasero de los Pokémon, no tienes derecho a hablar del asco.
—No te entiendo. Es diferente a comer.
— ¿Te gustan así de dorados? —Sacó su malvavisco.
—Bueno, así es como deben ser.
—Por ser buena, te doy este como ofrenda de paz, ¿qué dices? —Le dio el malvavisco en la boca casi obligado.
—Ay... —Tragó a penas—. Tú vas a hacer que me mate...
— ¡Yuuki...! —Mitsuri habló en voz más alta, con la mirada baja.
— ¿Eh? ¿Pasó algo Mitsuri...?
—Es que... también se quemó... —Mostró el malvavisco recién quemado.
—Vaya, ¿no lo quieres tú Kotone?
— ¡Claro! —Dijo Kotone—. A cambio te doy este dorado que acabo de hacer—. ¿Cierto? —Sujetó a Yuuki del brazo.
—E-Es que no me siento cómoda... —Tomó a Yuuki del otro brazo—. Lo siento, señorita Kotone... pero prefiero dárselo a Yuuki...
—Pero si no le gustan...
—Es que...
—Kotone —Yuuki le miró feo—. ¿Hay algo que te moleste, Mitsuri?
— ¡Claro que hay algo que le molesta! —Se enfadó Kotone—. ¡Tú nunca notas nada!
— ¡¿De nuevo enojándote?! ¡¿Y ahora por qué?!
— ¡No lo sé! —Lo soltó—. ¡La verdad es que no lo sé! ¡Pero siempre eres tú quién más me enoja! ¡¿Algún problema con eso?! Ah —Se dio cuenta de su reacción y le dio la espalda bajando la mirada—. No importa, lo siento Mitsuri.
—Qué irritante —Yuuki dejó todo y se fue a subir en un árbol para recostarse—. Uf... ¡Ven aquí, mujer!
— ¿Eh? —Miró a Mitsuri—. ¿A cuál se lo dices?
—Claro, voy a hacer que Mitsuri se suba a un alto árbol... ¡Te hablo a ti Kotone! ¡¿Vienes o no?!
— ¡Oye! ¡Al menos sé amable! ¡No tengo por qué venir si no quiero! —Cruzó los brazos—. A quién engaño, sí quiero... —Usó a su Gliscor para volar hacia el árbol.
—Vaya... parece que nos acercamos al final del capítulo —Comentó Gin quien comía viendo todo al lado de Orange, Gray, Amethyst y Haruka, como si disfrutaran de una teleserie cualquiera.
— ¡Está sucediendo! —Gritó Orange ilusionada, entonces sujetó a Gin del brazo muy fuerte mientras seguía emocionada—. ¡De verdad la invitó!¡Lo hizo! ¡¿Le dirá algo?! ¡¿Lo hará?! ¡Debe ser algo muy privado! ¡Ahhh!
— ¡Auch! —Gin se soltó sorprendido de la fuerza que usó ella—. ¡¿Qué demonios te pasa?! Agresiva...
—Ay, lo siento... ¡Es que está pasando!
—Tch... esto de emparejar personas no es sano, ahí tienen su prueba.
—Me voy a dormir... —Dijo Mitsuri entrando apresuradamente a la tienda.
—M-Mitsuri... —Haruka se quedó sin palabras, sin saber qué hacer.
Por otra parte, se había sentado ya en el árbol al lado de Yuuki, aunque un poco temerosa por la altura debido a que la rama no era tan espaciosa que digamos.
— ¡Muy bien, salvaje! Más te vale que sea importante —Le dijo de forma orgullosa.
— ¿Por qué estás enojada conmigo? —Preguntó en voz algo baja, desviando un poco la mirada, casi era tierno.
— ¿Eh? —Casi no puedo decir nada de la sorpresa—. ¿Es broma? ¿Eso era lo que me tenías que decir?
— ¿Es por lo que pasó en Johto?
—Mira, ni idea de lo que me estás hablando. ¿Quieres ser más claro? ¡Y dímelo a gritos porque no estoy acostumbrada a que me hables bien!
— ¡Lo siento! ¡¿Sí?! Ah... —Suspiró—. ¿Recuerdas cuando me fui? Sé que habías cuidado de mí luego de la batalla y que después de todo yo te traté mal y jamás lo agradecí. Creí que era por eso. La verdad, quería disculparme contigo por eso, pero no había encontrado la oportunidad —Bajó la mirada.
—Era... ¿por eso...? —Mantuvo el silencio unos momentos—. A decir verdad, me sentí muy mal cuando ocurrió, pero jamás te culpé. Creo que no estabas pasando el mejor de tus momentos. Ni si quiera creo que te hayas recuperado por completo, ¿o me equivoco?
—Bueno, ese es otro tema. Es obvio que nunca podré olvidar la culpa, pero al menos sigo adelante. Al menos lo que más me preocupaba era lo que te había hecho. Te vi muy mal cuando me fui, pero cuando nos reencontramos actuabas alegre y presumida como siempre, fue un gran alivio —La observó de forma amable.
—Oh... ¡A-Ah! —Le dio la espalda agitando los brazos.
— ¿Kotone...?
— ¡En ese caso! —Volteó de nuevo, acercándose mucho, quedando cara a cara, ella totalmente sonrojada—. ¡Ni creas que te liberarás tan fácil de esta! ¡Después de la batalla nosotros vamos a tener una cita! ¡¿Te quedó claro?!
— ¡¿Eh?! —Se sorprendió mucho—. ¡P-Pero Kotone...!
— ¡Y no aceptaré un no como respuesta!
—No es es eso, es que...
— ¡Olvídalo! ¡Prefiero no oírlo! —Le dio la espalda nuevamente.
—Oh, vaya... —Suspiró resignado—. Entonces, está bien. Si lo que quieres es una cita, tengamos una cuando esta batalla haya terminado. Te lo prometo.
— ¿Eh? —Volteó de nuevo—. ¡Sí! —Asintió con una sonrisa y le abrazo del brazo—. Veo que ya estás aprendiendo, así me gusta. Aunque más te vale comportarte, ¿eh? No te quiero olfateando el piso ni nada por el estilo —Volvió a su tono burlesco.
—Oh... —Se quedó en silencio unos segundos extrañando a Kotone—. Qué pesada eres —Le sonrió con mucha amabilidad e inocencia, algo que Kotone pensó no haber visto antes, lo que la dejó en silencio.
Ya la noche había pasado, mañana en la mañana ambos dormían aún en la rama del árbol, Kotone acomodada en el hombro de Yuuki como si se hubieran quedado dormidos sin darse cuenta.
—Pss... Yuuki... —Dijo una voz.
—Meh... —Yuuki sin abrir los ojos hizo una expresión de despresio al querer seguir durmiendo.
—Yuuki... ¡Yuuki!
— ¡Ay! ¡¿Qué?! Ah —Al despertar se quedó congelado, vio a su madre ahí frente a él que estaba dentro de un extraño aro flotando en la nada—. Ay... Qué clase de sueños tengo yo...
— ¿Qué...? —Kotone despertó de a poco—. ¿Eh? —Miró a su lado y pensó unos segundos—. ¡Ah! —Saltó de espanto, casi cayendo del árbol.
— ¡Oye! —Yuuki le sujetó del brazo a tiempo—. ¡No seas descuidada! ¡¿Ves que casi te caes?!
— ¡Ah! —Le dio un leve empujo—. ¡Pervertido! ¡Te metiste a dormir conmigo! ¡¿Verdad?!
— ¡¿De qué hablas?! ¡Yo siempre duermo en los árboles! ¡¿Qué haces tú aquí?!
— ¡¿Qué?! ¡¿Y ahora te las das de gritarme?!
— ¡Tú empezaste! ¡Niña tonta y testaruda!
— ¡Al menos no soy un salvaje que no conoce la palabra "higiene"!
— ¡¿Otra vez con lo mismo?! Espera un minuto, creo que acabo de soñar con mi mamá... —Miró hacia un lado encontrando a Sapphire nuevamente—. ¡Ah! ¡¿Qué demonios?!
— ¡Los encontramos! —Gritó alto Sapphire atravesando al aro como si nada—. ¡Hola!
— ¿Los...? —Miró por dentro del aro encontrando a Emerald y los demás dex holder ahí dentro—. Kotone, dime que no me volví loco.
—Yo también lo veo... —Dijo Kotone—. Ahora recuerdo, nosotros pasamos a través de un aro para llegar a dónde estábamos.
— ¡Eso no es normal!
— ¡Ten! —Sapphire le dio un buen golpe en la cabeza a Yuuki.
— ¡Auch! ¡¿Y a qué vino eso?!
— ¡Eso te lo ganas por desaparecerte de la nada y preocuparnos a todos! ¡¿Dónde demonios estabas?! ¡Y esto...! —Le dio otro golpe—. ¡Por dormir junto a una chica sin su permiso!
—Ay... —Se sobó la cabeza.
Abajo todos se estaban despertando por el ruido, incluso las chicas y los dos niños salieron de la tienda de campaña.
— ¿Qué sucede...? —Dijo Haruka restregándose los ojos—. ¡Ah! ¡Pero si es mi mamá!
— ¿Eh? ¡Haru! ¡Hola! —Gritó Sapphire saludando de forma muy alegre.
—Ah, claro, a ella con alegría —Comentó Yuuki con desprecio.
—Ni creas que he terminado, luego tendremos una conversación —Le amenazó y luego bajó del árbol con un brinco.
—Se ve muy alegre —Dijo Kotone, algo sorprendida—. ¿Habrá encontrado ya otro hombre?
—Nunca bromees con eso —Le dijo Yuuki de malas y luego observó al aro que flotaba al lado suyo—. ¿Y...? ¿Cómo han estado...? Lindo portal extraño...
—Tenía que ser un árbol tan alto... —Comentó Emerald de mal humor—. ¡Hoopa! ¡Debes dejarnos en el suelo! —Al decir eso el aro se cerró y apareció nuevamente abajo.
— ¿Pero qué...? ¡Ah! Bajemos.
—Sí, sí, dame un segundo... —Quería sacar a su Pokémon para ello.
—No hay tiempo —Yuuki la tomó en sus brazos para bajar de un solo brinco.
—...Deberíamos dormir en un árbol más a menudo —Dijo Kotone de forma pícara.
—Y dices eso ahora —La soltó sin ninguna delicadeza.
— ¡AY! ¡OYE...!
— ¡Son todos! —Gritó Orange con alegría—. ¡Mamá! —Le dio un fuerte abrazo a Yellow—. ¡Qué alegría verlos!
— ¡Oh, Gin~! —Blue abrió sus brazos esperando.
—Ay... —Suspiró Gin—. Por esta vez... —Le dio un abrazo todo colorado por la vergüenza.
—Y tú no te salvas —Sujetó a Green y le obligó a formar parte del abrazo.
— ¡Mamá! —Hibiki corrió casi llorando y saltó a brazos de Crystal.
— ¡Papi! —Kotomi hizo lo mismo con Silver, sólo que ella sí lloraba tanto como podía.
—Ehm... sí... —Kotone se acercó a la situación—. Debo decir que no es mi culpa que estén así, mi misión no es cuidar a los niños, eso...
—Ven aquí —Crystal la atrapó para darle un abrazo—. Es bueno verte tan alegre como siempre.
—Eh... —Casi brotaron lágrimas de sus ojos—. ¡Ehm! ¡N-No te pongas cariñosa así! Yo... solo... ah —Le devolvió el abrazo sin decir más.
— ¡Mamá! —Haruka abrazó a Sapphire casi en lágrimas.
— ¡Haru! —Sapphire le devolvió el abrazo de forma cariñosa.
—Sí, sí... muy lindas las dos —Les comentó Yuuki—. ¿Nos dirán sobre el estaño aro o seguirán abrazándose como nenas?
—Ven aquí, aguafiestas —Sapphire le atrapó para que formara parte del abrazo—. Estoy tan feliz de verlos... y que se comporten como siempre.
—Ah... —Suspiró y se sonrojó—. Lo siento si me fui sin avisar.
—Claro, él lo siente, fue muy tonto —Dijo Haruka.
— ¡Oh, gracias! ¡Qué simpática!
— ¡Amethyst! —Platinum corrió para abrazar a Amethyst.
—Mamá... —Amethyst le devolvió el abrazo con mucho cariño.
—Oye, nos tenías preocupados —Le dijo Pearl haciéndole una leve caricia en la cabeza desordenándole la gorra y cabello.
—Jeje... tuve ciertos altibajos, pero al final me reuní con mis amigos.
— ¡Oh, Gray! —White abrazó a Gray fuertemente—. ¡Estoy tan feliz!
—Eh... —Gray miró a su alrededor de todos los encuentros con abrazos—. Bueno —Le devolvió el abrazo con mucho cariño.
— ¡Muy bien! ¡Ya noté que nos pusimos muy cursis! —Habló alto Emerald interrumpiendo todo el momento—. ¡Pero deben recordar que nos falta gente que buscar!
—Es cierto —Orange buscó a su alrededor—. No veo a papá por ningún lado... ¿dónde está?
—El mío tampoco —Dijo Kotone—. ¡No es justo! Ahora Gin es el único con padre y es igual de aburrido que él.
—Gracias Kotone —Contestó Gin de forma sarcástica.
—De hecho, primero debemos presentarles a este amigo —Continuó Emerald mostrándoles a un pequeño Pokémon que flotaba a su lado—. ¡Es Hoopa! Responsable de los aros que se pueden atravesar para ir a cierto lugar.
—Entonces, ¿fuiste tú quien nos sacó de ahí hace un rato? —Le dijo Orange.
—Hubiera sido útil si no nos hubieras traído a Redford después —Le dijo Gin.
—Sí... Hoopa actúa según los pensamientos —Dijo Emerald—. Por supuesto, que ahora vamos por Red-senpai y los demás. También creo que son buenas noticias para Yuuki y Haruka.
— ¿Eh? —Yuuki y Haruka se miraron con duda.
— ¡Rápido! —Dijo Sapphire—. He estado esperando tanto... —Se impacientó muy emocionada.
—Hoopa, pronto —Le dijo Emerald, a lo que Hoopa tomó uno de sus aros y abrió un portal con él, dando hacia el interior de la cascada meteoro.
— ¡Wao! —Todos los chicos espesaron con alegría y sorpresa y se acercaron al aro.
Dentro del lugar, estaban los habitantes de la cascada meteoro, pero además gente que conocían muy bien.
—Oh... ¡Ah! ¡Ya están aquí! —Gritó Diamond alegremente para avisar a los demás.
— ¡¿Por qué se quedan ahí?! ¡Pasen! —Les dijo Gold con mucha confianza, a lo que todos pasaron a través del aro como si nada.
— ¿Oh? —Yuuki se agachó para olfatear.
— ¿Pasa algo, hermano? —Le preguntó Haruka.
—No puede ser... —Observó a Sapphire quien simplemente le sonrió asintiendo.
— ¿Por fin llegaron? —Entro él al lugar llamando la atención de todos, dejando un largo silencio.
—Ah... —Yuuki por su parte casi quedó paralizado mientras sus manos temblaban y los ojos se le humedecían—. V-Viejo...
—Hola —Ruby simplemente saludó sonriendo.
— ¡Pa...!
— ¡Papá! —Haruka fue la primera en gritar e ir corriendo para abrazar a Ruby—. Snf... ¡De verdad...! ¡¿De verdad estás estás aquí?! ¡Yo siento tanto todo!
—Ah... —Kotone le dio unas palmaditas a Yuuki—. Ya se te adelantaron.
— ¡Yo estoy muy grandesito para ese tipo de cosas! —Le contestó Yuuki muy enfadado.
— ¡Ruby-san! —Orange pasó por su lado para también abrazar a Ruby.
—Eh... —Kotone lo miró con su cara de burla.
—No digas nada —Le dijo Yuuki mirándola feo.
—Está bien... está bien... —Ruby retiró a las niñas con una expresión de dolor—. Traten de ser más delicadas conmigo.
— ¡Es que...! —Haruka pasó sus manos por sus ojos—. ¡Lamento tanto si te dije algo malo! ¡Pensé que ya no te vería!
—Vaya... no mentían con lo de que me creyeron muerto... Ven aquí —Le dio un abrazo a Haruka—. Mi niña, nunca has hecho nada malo conmigo, no tienes por qué disculparte.
— ¡Sí...!
— ¿Hmm? ¡Orange! ¿Usas la ropa que te hice?
— ¿Eh? ¡Ah, sí! —Asintió Orange—. Me gusta mucho.
—Debo admitir que no es de lo que me gusta hacer, pero a ti te luce mucho mejor que los trapos que usabas antes. No quiero volver a verte como un chico, ¿te quedó claro?
—Síp. No volveré a hacerlo —Sonrió.
— ¿Eh? —Miró hacia arriba pues Sapphire se había parado a su lado—. Ay, dios... —Dejó a Haruka para ponerse de pie—. Hola, Sapph... —Saludó de forma nerviosa pero Sapphire no respondió y mantenía la mirada baja—. Ay... —Suspiró—. Lo sé, debes estar enfadada conmigo... lo hice de nuevo. Supongo que esta vez me pasé de la ralla completamente. Las hice sufrir a ti y a Haruka... así que bueno, si no quieres perdonarme lo entiendo —Se quedó en silencio esperando respuesta—. Pero por favor, golpéame, gritame o algo... mira, supongo que ya no me vas a hablar nunca, pero al menos... —Antes de seguir hablando fue interrumpido porque Sapphire le dio un abrazo muy repentino lo que lo dejó sin palabras por la sorpresa.
—Por favor, no vuelvas a hacerlo... —Le dijo Sapphire con una voz dulce casi llorando—. Te necesito...
—...Perdóname... —La abrazó con fuerza, con mucho remordimiento.
—Sí... sólo no te pongas a llorar esta vez —Apareció Gold a su lado para arruinar todo el momento.
—Tú cállate, estoy disfrutándolo...
— ¿No lo sabían? ¡Se la pasó llorando aquí todo el tiempo!
— ¡Gold! —Soltó a Sapphire.
—Todo el día estaba "Oh, Sapphire..." "¿Dónde está Sapphire?" "¿Le habrá pasado algo a Sapphire...? Que no abren el portal" ¡Parecía disco rallado! ¡Me tenía loco!
— ¿Así fue? —Le preguntó Sapphire con una sonrisa burlesca.
— ¡No...! —Contestó Ruby—. Bueno... sí... tal vez... ¡Pero yo no lloré!
—Lloras por todo —Rió.
— ¡Yo no lloro por todo!
—Claro que sí. Cada vez que estamos en una batalla debes llorar por algo. Eres un llorón. Los mocos se te salen como a Zuzu cuando lo haces.
— ¡S-Sapphire...! Ehm... no frente a los niños... —Se sonrojó.
—Así que Haruka tiene de donde salir —Le comentó Yuuki.
— ¡Yuuki!
—Esto... viejo... —Se rascó la mejilla avergonzado.
— ¿Sí...?
— ¿Me prestas tu PokéGear?
—Ah —Contestó de forma neutra, no se lo esperaba—. Ten —Se lo entregó sin más decir.
—Gracias —Llamó—. ¡Ah! ¡Abuelo Norman, soy yo, Yuuki!
— ¡Ah! —Se espantó—. ¡Dame eso! —Trató de quitárselo pero Yuuki saltó por encima de él.
—Sí... me lo encontré en la cueva de la Cascada Meteoro... ¿Oh? ¿Clan dragón? Entonces debes saber lo que es esto... por lo que sabes cómo llegar.
— ¡Yuuki...! ¡No lo hagas...!
— ¡Muy bien! ¡Nos vemos aquí entonces! —Cortó—. Norman viene en camino —Sonrió de forma inocente.
— ¿¡Qué demonios hiciste?! —Le quitó el PokéGear—. ¡¿En qué diablos pensabas?!
—Bueno, lo traje a Hoenn... debíamos reunirnos...
— ¡¿Lo trajiste?! ¡Tú lo...! No puede ser... ¡Lo trajiste! ¡¿Por qué?! Ay, dios... por favor, dime que tú no le dijiste que yo estaba muerto —Caminó de un lado a otro muy desesperado.
—Está bien. No te lo diré. Ah, se escuchó muy enojado en la conversación. Tal vez hacerte el muerto no fue mucho de su agrado —Se sentó con muchas tranquilidad sonriendo de forma burlesca.
— ¡¿Bromeas?! Ay... estoy muerto, muy muerto... —Continuó caminando de un lado a otro sin parar.
—Ahora ponte a llorar, para eso eres bueno —Comentó Gold.
— ¡Sin bromas, pervertido que no sabe peinarse! ¡Esto es muy serio!
—Vaya... —Gin fue junto a Orange.
—Es primera vez que veo a Ruby-san actuar así... —Le dijo Orange muy sorprendida.
—Su padre debe ser su debilidad o algo así. También Yuuki se puso así cuando rompió el PokéGear... tal vez este tipo Norman sea agradable después de todo. O al menos controlará a los desagradables.
—El único desagradable eres tú... Un momento, ¿Ruby-san está vivo? ¿Cómo pasó? Digo... ¡¿Qué?!
—Ah, esa es una laaaarga historia que te contaré fuera de cámara —Contestó Ruby—. Pero... si Blasco está aquí, ¿él no les dijo?
— ¡¿Qué?! —Yuuki se levantó y fue junto a Blasco—. ¡¿Tú lo sabías?! ¡¿Y no dijiste nada?!
—B-Bueno... no tenía idea de que no supieran ustedes... —Contestó Blasco bastante nervioso.
— ¡Y yo torturándome a mí mismo! ¡Tú lo sabías! ¡¿Por qué lo sabías?!
—Bueno, él me entrenó y...
— ¡¿Te entrenó?! —Miró a Ruby—. ¡¿Tú lo entrenaste?! —Volvió a mirar a Blasco—. ¡¿Él te entrenó?!
—Fue para que aprendiera a luchar y pudiera ayudar un poco en la batalla...
—No te enojes con él Yuuki —Le dijo Orange—. Estoy segura que si hubiese sabido te lo hubiera dicho para que que estés más tranquilo. Y de todos modos —Lo tomó del brazo para hablarle en voz baja en un pequeño rincón—. ¿Qué actitud fue esa? Creí que estarías más contento por lo de tu padre. Tal vez piense que a ti no te importa.
—No molestes... —Se alejó de ella enseguida.
— ¡Y-Yuuki!
— ¿Vamos a planear lo de la batalla? —Apareció Red, siendo el único dex Holder que faltaba.
— ¡Papá!
Ya en unos momentos se había hecho un círculo entre todos los dex holder para hablar sobre el tema, aunque Hana, Mitsuri y los dos niños fueron dejados de lado, pero por la curiosidad se mantuvieron observando desde una esquina toda la conversación.
—Lo primero, deben saber que gracias a Zinnia ya sabemos dónde encontrar a Redford —Dijo Ruby dejando a todos en sorpresa.
— ¿Gracias a Zinnia? ¿Dónde está? Quisiera saludarla —Le dijo Sapphire, como si todo se tratara de una conversación normal.
—Luego. Lo malo es que ya lo saben, Redford tiene control en Rayquaza, un pokémon muy fuerte.
—Sin mencionar que varios secuaces deben seguir a Redford —Dijo Green—. En ese caso lo que necesitaríamos es un Pokémon lo suficientemente fuerte para hacerle frente a Rayquaza, a parte de nosotros para luchar contra cualquier otro enemigo. En ese caso...
—Yo puedo hacerlo... —Dijo Black—. Con otro dragón legendario...
— ¡Ah! —Orange levantó la mano—. ¡N-Nosotros también tenemos un plan! ¡Ehm...! —Vio que todos la miraban atentos—. Esto... ehm...
—Creemos conocer la debilidad de Redford —Gin se puso en pie—. Gray, por favor...
—Hace varios días... yo creí que habían objetos que podían detener a Redford —Dijo Gray—. Cuando logré concentrarme en el pequeño texto que había guardado gracias a Musha, lo que deduje es que hay objetos para ayudar pero no lo dije porque sólo era una impresión mía. Hace dos días, nosotros fuimos a la base del Team Magma buscando respuestas y me di cuenta de un cofre que decía "Tabla Llama" una palabra que aparece en el libro. Entonces pensé que mi teoría era cierta, pero ahora lo sé —Sacó su libro—. Haruka me entregó de nuevo el libro y las partes que no se entendían fueron completadas gracias a Pierre. Esto dice así: "Sólo una persona fue capaz de detener la tiranía, un joven llamado Sentimentalista, el cual tenía la habilidad de descubrir los sentimientos de los Pokémon, cansado de la tiranía hacia los Pokémon pidió al dios Arceus ayuda para terminar con esto. Arceus compadecido por su petición, le otorgó cuatro de sus tablas para detener la guerra, estas eran las tablas elementales linfa, llama, pradal y trueno. Con el poder de las cuatro tablas desafió a los gobernantes antiguos y trajo paz a la tierra una vez más. Después de las guerras entre naciones, el dios Arceus creó un artefacto con las tablas llamado el "Tri-Elm" y fue otorgado al sentimentalista, el cual por órdenes de Arceus fue proclamado rey. Dice la leyenda que cuando el rey murió mandó a su hijo a devolver el "Tri-Elm en varios fragmentos y los escondió en cuatro de las regiones para que algún día cuando la humanidad más lo necesitara esa legendaria joya pudiera ser usada para salvar el mundo una vez más".
— ¡Eso...! ¿Eso qué significa? —Preguntó Red rascando su cabeza muy confundido.
—Hay un objeto llamado Tri-Elm que terminó con la guerra hace cientos de años. Quien escribió este libro es la conocedora, pero estas páginas las escribió alguien más, el hijo del sentimentalista. "Creo que los herederos sólo los herederos podrán usar el "Tri-Elm" para traer la paz. Tal vez este objeto sea la respuesta a contrarestar los poderes de Redford. Creo que si Orange, Yuuki y Amehtyts lo usan, toda esta batalla terminará. Creo que antes de atacar, necesitamos reunir las piezas del Tri-Elm.
— ¿Cómo sabes que eso funcionará? —Le preguntó Green.
—Es mi intuición. A veces cuando no soy capaz de encontrar ninguna otra pista... recurro a mi intuición para atar todos los cabos sueltos. Estoy seguro que si nosotros peleamos, papá usa a Reshiram para combatir a Rayquaza y Orange, Yuuki y Amethyst usan el Tri-Elm, no hay modo de perder. Si no, habría que mantener la esperanza en lo peor...
— ¿Y que es lo peor...? —Le preguntó Yuuki.
—Alguno de ustedes tendría que morir para evitar que los poderes de Redford se completen.
—Ah... ok...
— ¡Entonces vamos por esas piezas! —Dijo Red muy alegre.
—Ya sabía que dirías algo así —Le dijo Green.
—Si eso del Tri-Elm es tan increíble, entonces debemos usarlo, ¿no? ¿Dónde se encuentran esas piezas.
—Oh, bueno... la parte llama ya fue retirada... y hay una que no se puede leer... las otras son la pieza pradal en el bosque verde de kanto y la pieza linfa en las islas remolido de johto —Dijo Gray.
—En ese caso seremos tres grupos, dos de ellos irán por esas piezas y uno se quedará aquí para planear la batalla.
— ¡Pido ir por las piezas! —Dijo Ruby—. Necesito salir de aquí pronto.
—Tú te quedas aquí. No te has recuperado de tu otra batalla ¿no es así? Lo mismo va para Diamond y Pearl. Necesitamos que todos estén lo más recuperados posible para la batalla que vendrá más adelante.
— ¡En ese caso Emerald y yo sí podemos! —Dijo Sapphire—. No necesitamos a Ruby ahora, nosotros nos encargamos.
—Me gustaría que no me metas en todos sus asuntos —Le refunfuñó Emerald.
— ¡En ese caso también voy! —Dijo Yuuki.
—Será mejor que tú, Orange y Amethyst se queden —Le dijo Green—. Por el momento este parece ser el mejor escondite, recuerden que siguen siendo el objetivo de Redford.
—En ese caso yo sí iré —Dijo Haruka—. Quiero ayudar con lo que pueda ahora.
— ¡Eso, Haruka! —Kotone le dio una palmada en la espalda—. ¡Obvio que yo también voy! ¡Será divertido! Más sin el niño salvaje...
— ¡Entonces vamos! —Apoyó Gold—. ¡Chris y Silver también!
—De hecho, prefiero quedarme y hacerme cargo de Hibiki y de la planificación para la batalla —Le dijo Crystal—. También de Kotomi para que Silver quede tranquilo
—Aunque la verdad no quisiera aguantar otro viaje con Gold —Le contestó Silver.
— ¡¿Qué dices?! ¡Tú...! —Gold se ofendió.
—Bueno... si uno de los lugares es el Bosque Verde, a mí me gustaría ir —Dijo Yellow—. Les aseguro que nadie conoce el bosque mejor que yo.
—Supongo que también voy en ese caso —Dijo Red.
—De hecho, Red, preferiría que tú y yo nos quedáramos —Le dijo Green.
— ¿Ah? ¿Por qué?
—Como dijo Crystal, debemos quedarnos a planear más a fondo la estrategia, y creo que tú, el "luchador" será de mucha ayuda. Por mi parte, quiero ayudar en eso también y además ayudar con el entrenamiento de los tres chicos.
— ¡¿Entrenar?! —Se sorprendió Orange—. ¿G-Green-san quiere entrenarnos?
— ¡El mejor entrenador de los holder! —Exclamó Yuuki con mucha emoción—. Ehm... —Miró a su alrededor como lo miraban—. Digo... oh, bueno... algo más de entrenamiento servirá... ejem...
—Sin embargo... ¿está bien? —Respondió Red algo dudoso.
— ¡No seas tan protector! —Exclamó Blue abrazando de la nada a Yellow—. ¡Nosotras iremos! ¡Estaremos bien así que ustedes dos quédense aquí! Yellow puede defenderse sola. Además, tendremos a Gin, ¿cierto adorable hijo?
—No me llames así —Le dijo Gin algo molesto—. De todos modos, a mí me gustaría ver lo de la estrategia también.
— ¡Ni hablar, Gin! —Le dijo Orange—. También te necesitan allí y sé que tú preferirías ir ¡Adelante!
—Uf... bueno, supongo...
—Como Diamond, Pearl y Amethyst no podrán, yo pondré todo mi esfuerzo —Dijo Platinum.
— ¿Eh? ¿Está segura señorita? Recuerde que los enemigos pueden seguir rondando afuera —Le dijo Pearl.
—Ella es los suficientemente fuerte para defenderse, ¿verdad? Yo estoy seguro que podrá —Dijo Diamond sonriendo inocentemente.
—Dia...
—Sí —Asintió Platinum—. Déjenmelo a mí.
—Entonces, Gray y yo iremos ¿verdad? —Dijo White—. Black, será mejor que te quedes, pues serás parte importante en la batalla.
— ¡¿Eh?! —Black se sorprendió—. ¿No puedo ir? La verdad me hubiera encantado.
—Por mi parte, estoy bien con ir, veré mejor sobre las ubicaciones —Dijo Gray mientras escribía algunas notas en el libro—. Me pregunto si habrán pistas de dónde se encontrarán las otras piezas, ¡Estoy emocionado!
—Sin embargo... ¿cómo encontraremos las demás? Si Gray dice que no tenemos las ubicaciones de esas dos.
—Una está aquí —Dijo una voz que varios reconocieron, volteando hacia la entrada del lugar en donde encontraron a Leonard junto a Elisa entrando.
— ¡¿U-Ustedes?!
— ¡Son ellos! —Sapphire saltó para ponerse a la defensiva.
—Espera —Ruby la sujetó del hombro para calmarla—. Ellos están con nosotros.
— ¿Qué...?
— ¡Así es! —Elisa corrió enseguida para sujetar a Ruby del brazo—. ¡Como estuviste ausente estos días, nosotros la pasamos bien, ahora somos todos amigos! —Le mostró la lengua con cara de burla.
— ¡Tú...! —Sapphire casi explotó en ira, tanto que se podían ver llamas salir de ella.
—No presten atención a las tonterías de Elisa —Dijo Leonard—. Para ser sincero no me agrada ninguno de ustedes, cada uno es más desagradable que el otro, sin embargo esto lo hacemos por Pierre. Él nos lo pidió.
— ¿Pierre...? —Haruka pensó unos segundos—. En ese caso yo confío en ustedes. Si lo hacen por Pierre no deben ser malas personas.
—Haru... —Sapphire la miró unos momentos—. ¡Bien! En ese caso yo también confiaré en ellos —Golpeó su pecho en señal de promesa.
— ¿Ves? Ella ya está de acuerdo~ —Dijo Elisa continuando haciéndole mimos a Ruby.
— ¡Pero eso no te lo acepto! ¡Tú...!
—Uf... —Ruby suspiró—. ¿Qué quieres decir con que uno está aquí, Leonard?
—Esto —Leonard mostró una extraña joya roja que nadie conocía—. Elisa y yo la sacamos de la cueva magma hace tiempo... es la pieza llama del Tri-Elm. Es cierto, Redford no conocía este objeto puesto que fue creado luego de su derrota, pero todos nosotros somos descendientes de seguidores de Redford, quienes desde siempre lo han seguido y han trabajado para liberarlo, por eso tenemos tantos conocimientos de lo sucedido en relación a la guerra. Redford quería que buscáramos las piezas y por eso tenemos esta. Espero que les sirva.
—Muy bien —Amethyst recibió la pieza—. Me gustaría guardarla si no les importa.
— ¡Toda tuya! —Contestó Gray—. De todos modos es para ti, Yuuki y Orange... y ellos son capaces de perderla, jeje.
—Pues gracias —Miró la pieza en sus manos—. Estoy seguro... que con esto venceremos.
Así que, ya en unos momentos todos debieron organizarse para salir. Todo quedó de la siguiente manera: Red, Green, Crystal, Ruby, Diamond, Pearl, Black, Orange, Yuuki, Amethyst, Blasco, Mitsuri, Hana, Hibiki y Kotomi se quedarían en la Cascada Meteoro. Blue, Yellow, Sapphire, Emerald, Gin y Haruka irían al Bosque Verde de Kanto. Y por último, Gold, Silver, Platinum, White, Kotone y Gray irían a las Islas Remolino en Johto. Todos ya estaban listos para partir.
— ¿Estarán bien? —Le preguntó Orange a Gin quien cuidaba de su Charizard.
— ¿Qué? ¿Crees que no podemos hacer un simple viaje? —Respondió Gin.
—Bueno... según lo que dijo Leonard... tal vez más gente de Redford vayan por esas piezas.
—Creo que tenemos la habilidad suficiente como para deshacernos de esos sujetos, ¿no crees? No entiendo qué te preocupa.
—Gin...
— ¿Qué...? —En unos momentos Orange simplemente lo abrazó, a lo que él decidió devolverlo—. Estará todo bien, ¿sí?
—Sí. Oh, por cierto...
— ¿Eh?
—Le pregunté a mi mamá sobre Isao e Issei... parece que nos buscaron y luego se perdieron del grupo, si llegas a encontrarlos de casualidad...
—Sí, sí —Soltó a Orange bastante desagradado—. Si veo a tu querido Issei le digo que estás aquí para que no se preocupe. Aunque su presencia no me hace falta en realidad...
— ¿Qué pasa...? —Se hizo la pregunta mientras Gin caminaba hacia otro lado para alejarse.
—Ay, Gin... —Kotone decidió molestar un poco—. Sólo los tontos se ponen celosos, ¿no lo sabías?
—Kotone, eres la última persona de la que quiero escuchar eso —Le contestó Gin.
—Jojojo... —Blue soltó una pequeña risa detrás de él.
—Y NO quiero ningún comentario tuyo.
— ¡Ah! Tú sigue con tus ataques de celos, yo tengo mejores cosas que hacer —Kotone se dirigió con Yuuki—. ¡Hola! ¿No vas a felicitarme?
—Entonces, ¿vas a ir a las islas remolino? —Le dijo Yuuki.
— ¡Sí! Mientras tú estás encarcelado aquí, yo iré a disfrutar un poco.
—De todos modos entrenaré lo que pueda, también da tu mayor esfuerzo.
—Sobre eso —Se le acercó para hablarle en voz baja—. Que no se te olvide tu promesa, ¿sí?
— ¿Eh? Ah, sobre eso... necesito decirte...
—No, no, ya es tarde para retractarte, ¿te quedó claro? Y otra cosa, ni se te ocurra morir en la batalla para huir.
—Descuida, no está en mis planes morir —Le dijo algo desagradado.
—Más te vale —Le hizo una señal con los ojos y luego se alejó para preparar su vuelo con los demás.
—Espe... Kotone... Uf... —Suspiró.
— ¡Adiós todos! —Elisa apareció alzando su brazo alegremente—. ¡Y no se preocupen! Nosotros la pasaremos bien aquí, ¿no? —Se lanzó para hacerle mimos a Green.
—Grrr... esa... ¡Blue-san! —Sapphire fue junto a Blue—. ¡¿No te molesta que esa p... mujer se acerque a Green?!
— ¡Para nada! —Contestó Blue casi riendo—. ¿Por qué me molestaría? Significa que alguien más aprecia lo que yo. Con la diferencia de que sí es mío. Además, Green nunca estará interesado cuando me tiene a mí.
—Bueno... supongo que tienes razón... ¡Ah! —Explotó en ira al ver.
— ¿Sabes? Tú estás entre mis 3 favoritos... —Ahora Elisa se encontraba abrazando a Ruby.
—Oh, ay... déjame unos minutos... —Ruby se alejó de Elisa para ir junto a Sapphire algo nervioso—. ¿Qué tal?
—Vaya, se nota que tendrás mucha diversión cuando me vaya, ¡Hmph! —Hizo un leve puchero.
—No te pongas así, por favor... cuida de Haruka, ¿sí?
—Oh, sobre eso... —Le hizo una señal para que él se agachara un poco y pudiera susurrarle al oído—. Si tienes la oportunidad, habla con Yuuki a solas, por favor.
— ¿Qué? ¿Por qué?
—Sólo hazlo. Mira, sé que él puede parecer duro, pero no tienes idea cómo sufrió cuando... ya sabes. Sin embargo tiene mucha vergüenza en mostrar sus sentimientos, en especial cerca de todos, por eso dale un momento a solas. Me recuerda mucho a cierta persona que conozco.
— ¿Ah, sí? ¿A quién?
—Uy... —Puso una cara de desagrado—. Olvídalo, ya me voy.
—Adiós.
— ¡Ah, antes de que se me olvide!
— ¿Y ahora qu...? oh —Sapphire se le lanzó encima para besarlo apasionadamente en la boca durante un rato.
—Aww... —A Haruka le brillaron los ojos maravillada.
—Eww... —Yuuki hizo una mueca de asco.
— ¡Ahora sí! ¡Nos vamos! —Sapphire brincó en su Tropius a lo que todos finalmente partieron su vuelo, en dirección a las diferentes regiones que les tocó como equipo.
—Buena idea —Le comentó Blue a Sapphire.
— ¡Ja! Así esa Elisa sabrá en qué posición está... y ese tonto tendrá un buen recuerdo de mí. Síp, perfecto —Habló muy orgullosa y confiada.
—Claro, a menos que ella haga algo para superarlo...
— ¿Qué podría...? ¡Ah! ¡Debo regre...!
—Fue broma, broma... vamos... —La sujetó para que no regresara, continuando todos con su vuelo.
Mientras tanto los demás continuaban despidiéndose con la mano, viendo como poco a poco se alejaban sus amigos.
—Ejem... —Yuuki se acercó a Ruby algo vergonzoso—. Ehm... viejo...
— ¿Sí? —Preguntó Ruby, de lo más normal.
— ¿Qué demonios es una cita?
—... ¿Eh?
Continuará...
¡Gracias por seguir leyendo hasta ahora! Espero sigan dejando sus comentarios para motivarme a seguir escribiendo :D ¡Y no vemos en el próximo!
