Declame

Esta obra es un Crossover entre algunos personajes de la saga de Harry Potter de la autora JKR con el libro Peligro Tentador de Eileen Wilks.

Ni el trama, ni la historia me pertenecen, si no a sus respectivas autoras. Yo solamente adapte el libro con ambos personajes.


Hermione llamo a Arthur. Pensó que quizá estaría dispuesto a informarla de todo lo que supiera sobre la escena del crimen de Hannah Abbott. Y lo estaba, aunque primero le retó por haberse pasado "al lado oscuro". Al parecer todo el departamento sabía que tenía problemas con el capitán y que estaba trabajando para los federales. La policía estaba llena de chismosos.

Arthur estaba de acuerdo en enviarle un fax con su informe. Hermione le dio el número de Draco, colgó y se dirigió al despacho a esperar a que llegara la información. La oficina estaba hecha un desastre, como todo lo demás. Por alguna razón, eso la hizo sonreír.

Si Max tenía razón, si a Hannah Abbott la había matado un telépata y no un hechicero, el asesino había estado presente en la a escena del crimen. Max había dicho que necesitaba contacto visual. Al no poder utilizar un hechizo que guiara su poder, el asesino necesitaba tener a la vista a su víctima. Y podía haberla matado desde el umbral de la puerta, sin necesidad de mancharse de sangre.

Hermione esperaba encontrar algo que confirmara esa teoría. Tenían que saber si estaban enfrentando a un hechicero rebelde además de un telépata loco. Podía ser Blaise Zabini. Quizás habían manipulado su mente. ¿No le decía a Draco que no le creyera en ese mensaje tan extraño?
Pero mm encontró nada nuevo tras repasar el informe sobre las pruebas encontradas en la escena del crimen. Ya lo había repasado dos veces cuando llegó la gente de Draco: dos hombres jóvenes y musculosos, incluyendo al pelirrojo que Hermione se había encontrado con anterioridad un par de veces. El hombre mayor de ojos vigilantes era Walter. Y Molly, la asistente de Draco, una mujer que estaba cerca de los sesenta años.

Me alegro de conocerte —dijo Molly con una voz grave que no encajaba con su cara. No sonaba muy contenta. Dedicó a Hermione una mirada muy breve antes de centrar su atención en Draco—. Luna quiere que sepas que está haciendo progresos con Sirius, pero Remus va a tener que ser tratado por una asamblea de brujos. Tiene que ver con el grado de confianza o algo así. No puedo decir que haya entendido nada de lo que me ha explicado, pero eso es lo que ha dicho.

Draco asintió.

Supongo que pronto recibiremos noticias de sus superiores. Y espero que ellos puedan organizar lo de la asamblea.

¿Para qué me necesitas? —dijo Molly llena de energía, dejando caer su bolso sobre una silla.

Ahora mismo te lo explico, Molly. Primero necesito que todos estén al tanto de una cosa: Hermione es mi elegida.

La cara de Molly se iluminó. Arrojó sus brazos alrededor de la cintura de Draco y lo abrazó con fuerza. Walker llegó enseguida junto a él y lo palmeó. Los dos más jóvenes mostraron sendas sonrisas.

¡Hijo de Puta! —grito Sammy—. ¿Cuándo es la ceremonia?

Tardará —dijo Draco secamente—. Tenemos otras cosas que hacer primero.

Oh, cariño —dijo Molly—. Oh, cariño. —Lloriqueó, palmeó la mejilla de Draco y se volvió hacia Hermione, radiante—. Bienvenida al clan Nokolai.

¿Bienvenida a.…? Perpleja, Hermione miró Draco por encima de la cabeza de la mujer.

Él sacudió la cabeza levemente y movió los labios para decir "más tarde". Continuó en voz alta:

Todos han recibido noticias sobre el ataque al rho. Y supongo que estarán al tanto de que Luna está tratando dos agentes del FBI que han sufrido manipulaciones en sus mentes. Todo está relacionado. Hay un grupo de humanos y lupi que están intentando destruir a los Nokolai. —Esto borró todas las sonrisas—. Hermione es un objetivo. Y es nuestra mejor arma para detenerlos.

¿Su objetivo es una elegida? —dijo Sammy, incrédulo.

Los lupi involucrados probablemente no sepan que es una elegida. Y los humanos lo utilizarán contra nosotros.

¿Qué tenemos que hacer? —pregunto Walker.

Tengo un mapa que necesito que examines. Sammy y Pat, irán con Hermione. Molly me ayudará a investigar las finanzas de nuestros enemigos.

Hermione nunca había tenido guardaespaldas antes. Y no les gustaba.

Estamos poniendo a prueba los límites de mi vínculo con Draco —dijo Hermione muy tensa mientras apretaba el botón de llamada del ascensor—. Tenemos que saber qué margen de maniobra tenemos.

Sammy asintió. El otro, Pat, sonrió tímido.

Nunca había conocido a una elegida.

Y yo nunca había sido una —dijo Hermione secamente. Las puertas del ascensor se abrieron y entró, seguida de sus tropas, que tomaron posiciones entre ella y la entrada del ascensor.

Una vez vi una elegida —dijo Pat cuando se cerraron las puertas—. En la última reunión de todos los clanes.

Perdona, Hermione, pero no se nos está permitido hablar. Podría distraernos.

Entonces, escuchen. Las personas a las que estamos investigando utilizan magia de muerte. Draco dice que huele de una forma muy determinada.

Hermione no podía ver su rostro, pero la súbita tensión en sus cuerpos sugería que estaban sorprendidos. A pesar de todo, la voz de Sammy formaba firme.

Se supone que sí. Nunca la he olido.

Y espero que nunca tengas que hacerlo. Pero si por casualidad percibía un olor como a podrido, a putrefacción como lo llamo Draco, háganmelo saber inmediatamente. No.… —El mareo llegó tan súbitamente que Hermione no pudo terminar la frase. Esta vez fue peor que la anterior, un vértigo que la absorbía y que la hizo tambalease. Tuvo que sujetarse poniendo una mano en cada pared del ascensor, y se dobló sobre sí misma.

Maldita sea, maldita sea. ¿En qué piso estamos?

Segundo. —La mano de Sammy le sujetaba el codo, intentando darle más estabilidad—. ¿Te encuentras bien?

Mareada.

El ascensor se detuvo. Sammy volvió a situarse en su lugar, de cara a las puertas, sosteniendo a Hermione con una mano. Cuando las puertas se abrieron...vieron a tres hombres enfundados en trajes negros. Dos de ellos tenían aspecto de matones profesionales y estaban alerta. El tercero ni siquiera estaba de pie, iba en una silla de ruedas. Era delgado, con una barba larga y blanca.

Ah, detective Granger —dijo con una voz de tenor—. Excelente. Soy Albus Dumbledore. Creo que tiene a mis hombres.

Eh...no los tengo yo exactamente. —Intentó incorporarse, pero tuvo que apoyarse en Sammy cuando el mundo empezó a difuminarse. Intentó el truco de hablar con el pensamiento. "Sammy, ¿hueles algo desagradable?"

Tras una pausa, él negó con la cabeza.

De acuerdo, entonces.

¿Está usted enferma? —pregunto Dumbledore.

Estaré bien en unos instantes. Aunque tengo que volver arriba. No estoy intentando escapar ni nada por el estilo —aseguró Hermione—. Solo necesito volver arriba.

Creo que no me ha entendido bien. No la estoy arrestando. Estoy aquí para poner mi unidad a su disposición.

Hubo unos segundos de confusión. Los guardaespaldas de Dumbledore no querían dejarlo solo, y los de Hermione tampoco querían marcharse, y todos al mismo tiempo no cabían en el ascensor.

Hermione no sirvió de mucha porque perdía la conciencia ahora sí, ahora no. Y al final acabó en el ascensor Dumbledore, Sammy y uno de los agentes del FBI, un hombre alto y rubio. Cuando dejaron atrás el tercer piso, empezó a sentirse mejor.

Fascinante —dijo Dumbledore—. Hay unos límites muy claros, ¿no?

Hermione lo miró al hombre rubio que permanecía callado. Frunció el ceño.

Veo que sus hombres le han informado de todo.

¿Usted no mantenía totalmente informado a su oficial superior?

Dependiendo de qué cosas, no. Las pruebas que no se podían verificar no las ponía en mis informes, y oralmente tampoco informaba de nada que no fuera pertinente. Yo no expongo a las personas.

Dumbledore asintió.

Lo entiendo perfectamente. Cuando llevemos un tiempo trabajando juntos, espero que confíe en mí y me lo cuente todo.

Todavía no...

Ah, ya estamos —dijo cuándo el ascensor se detuvo—. Después de usted.

La silla motorizada de Dumbledore siguió a Hermione a través del corto pasillo. Cuando llegaron a la puerta del apartamento de Draco, Hermione no necesitó utilizar la llave que él le había dado. Draco abrió la puerta. Y ella se lanzó a sus brazos.

No era muy profesional, pero era necesario. Necesitaba sentir el latido de su corazón, la presión de su cuerpo contra el de ella. Aunque tras unos instantes, la situación embarazosa en la que se encontraban hizo que se separará de él.

Este es Albus Dumbledore —dijo—. No sé cómo se llama el otro. Caballeros, Draco Malfoy.

Draco miró a Hermione con las cejas arqueadas. Hermione asintió.

Adelante, entren —dijo con una sonrisa y dando un paso atrás— . ¿Les apetece un poco de café?

¿Sirius lo ha llamado desde el Hogar del Clan? —dijo Hermione sorprendida unos minutos después—. No sabía que estaba, bueno, consciente.

La doctora Luna lo ha dejado salir del sueño lo suficiente para...Ah, gracias —Dumbledore aceptó la taza de café que le trajo Draco—. Lo suficiente como para informarme, así que estoy razonablemente al día de la situación.

¿Cómo está?

Bastante bien, aunque la doctora dice que tiene que estar en completo reposo durante unos días más, lo que significa que estará en el sueño la mayor parte del tiempo. Remus permanecerá sedado hasta que podamos reunir una asamblea de brujos. Su don y sus creencias religiosas hacen que sea más difícil de tratar.

Ha llegado muy rápido —dijo Draco sentándose en la parte de atrás de la silla de Hermione y acariciando su pelo. Después de poner a prueba los límites del vínculo necesitaban sentirse el uno al otro.

Ya estaba de camino cuando ha llamado Sirius. Cuando vi que ni él ni Remus volvían a tiempo, tuve el presentimiento de que me necesitarían.

Las cejas de Hermione se arquearon.

Remus dice que es usted un precog.

Sí. —Sorbió un poco de café—. Está excelente. La precognición es el menos fiable de los dones, por supuesto, pero esta vez tuve un sentimiento excepcionalmente intenso. Desafortunadamente, no obtuve mucha información, pero la llamada de Sirius desde el Hogar del Clan puso remedio a eso. Así que supongo que verá por qué necesito poner la unidad en sus manos, por el momento.

De hecho, no. No lo veo. No tengo la experiencia, ni el entrenamiento...Soy una buena detective. No estoy calificada para dirigir una unidad del FBI ultra secreta de la que nunca había oído hablar hasta hace un par de días.

Pero usted es la única que puede —dijo Dumbledore amablemente—. Aunque yo puedo aportar todas mis habilidades y mis conocimientos, la persona al mando tiene que ser alguien de quien sepamos con toda seguridad que no puede ser manipulada.

Los lupi —dijo Hermione desesperada—. Pueden oler la presencia de la magia de muerte, así que podrán decirnos si han manipulado a alguien.

¿Pueden? Eso será muy útil. Pero eso solo funciona en persona. Y a veces, las órdenes hay que darlas por teléfono.

Quince minutos después de sentarse a hablar con él, Hermione juró "respaldar y defender la constitución de los Estados unidos contra todos los enemigos, nacionales o extranjeros".

¿Está seguro de que esto tiene validez? —preguntó después—. Creía que primero había que superar un entrenamiento.

- En algún momento tendrá que ir a Quántico, pero por ahora es bastante legal. El presidente me ha dado autoridad para tomar juramento a mis agentes cuando yo lo crea necesario, prescindiendo de los requerimientos usuales.

¿El presidente? Hermione se sintió mareada, y esta vez no era por culpa del vínculo con Draco.

Ahora —dijo Dumbledore mirando a su alrededor, a todas las personas presentes—, me gustaría escuchar sus informes, si no es molestia.

Hermione asintió.

De acuerdo, y cuando termine, espero que usted contribuya con sus habilidades y sus conocimientos. Y quizá con un experto en mapas y la autoridad para investigar cuentas bancarias.

Las cosas empezaron a ir deprisa a partir de ese momento. Dumbledore ordenó a uno de sus hombres que se encargara del papeleo para conseguir cualquier orden judicial que pudiera necesitar Draco y Molly. Un ordenador último modelo diseñado para crear y leer mapas estaba de camino junto con un experto que trabajaría con Walker para identificar el primitivo dibujo de Zabini.

Quizá, incluso podía parecer que Dumbledore se había puesto al mando, pensó Hermione divertida. No es que lidera órdenes, pero todo el mundo corría a poner en marcha sus educadas sugerencias.

Una vez las cosas más inmediatas estuvieron resueltas, Hermione organizó una conversación con Dumbledore.

No sé mucho sobre leyes federales. Ahora que Sirius puede testificar, tenemos suficiente para arrestar a Gregory y someterlo a un interrogatorio. Pero que me parta un rayo, ni sé de qué demonios lo tengo que acusar ¿Obstrucción a la justicia?

Dumbledore asintió pensativo.

Los legisladores raras veces aprueban leyes que cubran crímenes imposibles y nadie sabía que la mente de unos investigadores puede verse alterada de esta manera. He charlado brevemente con el fiscal general de la región en mi camino hacía aquí. No le hace mucha ilusión presentar cargos por asesinato por medios mágicos o conspiración para asesinar por medios mágicos.

Hermione dedujo que "no le hace mucha ilusión" era un mero eufemismo.

De acuerdo. Así que mi pregunta es, ¿qué obtenemos arrestándolo ahora? Eh, ¿obtenemos lo suficiente como para que merezca la pena el riesgo?

¿Por qué no me presentas tu argumentación?

De la manera que yo lo veo, todavía no sabemos nada. Si él en nuestro hipotético telépata, quizá merezca la pena arrestarlo por algún cargo menor. Pero si no lo es y lo arrestamos, lo más probable es que el resto de su grupo se esconda. Incluyendo el telépata o el hechicero o lo que sea, y es ahí donde tenemos que llegar.

Creía que estaba usted muy segura de un informante. ¿Cree que hay un hechicero implicado en todo eso?

Mi.…oh, ya. —Hermione había descrito a Max como a alguien con una gran presencia y conocimiento en sistemas mágicos que prefería mantener el anonimato. Poniéndose de pie, empezó a pasear de un lado a otro—. No lo sé. Normalmente, lo más simple es lo correcto, y lo más simple sería que tengamos entre manos a un único tipo grande y malo, un telépata con alguna especie de herramienta como ha sugerido mi informante. Pero sigue cabiendo la posibilidad de que haya un hechicero implicado. No es probable, pero sí posible.

Dumbledore asintió.

Es razonable hacer planes para enfrentarse a varias posibilidades.

Bien. Pero estoy un poco perpleja —admitió—. No conozco los procedimientos para arrestar y neutralizar a un hechicero sin poner en peligro a nadie. Si es que lo hay. —Que ella supiera, nadie lo había intentado desde la Purga, y había sido un asunto terrible y sangriento. La mayoría de las veces se limitaba a ejecutar a los sospechosos de hechicería.

Que yo sepa, no los hay —dijo Dumbledore con total tranquilidad—. Algunas teorías sostienen que a los hombres y a las mujeres verdaderamente puros no les afecta la hechicería, porque las energías espirituales son de un orden superior a las energías temporales o mágicas. Incluso si esto fuera cierto, no creo que el FBI tenga en nómina a ninguna persona pura.

A Hermione le llevó un momento ir más allá de ese comentario dicho con la mayoría de las indiferencias, hasta que vio el brillo en los ojos de Dumbledore. Se detuvo y dijo secamente:

No creo que el departamento de policía de San Diego tenga alguno tampoco.

Los archivos históricos nos enseñan que no todos los hechiceros son creados de la misma manera. Hay varios niveles de aptitud. Pero debo suponer que, si hay un hechicero implicado en este caso, incluso aunque sea uno con un control menor de esas artes, arrestarlo va a conllevar bajas inevitables en nuestro bando.

En otras palabras, las cosas no habían cambiado tanto desde la época de la Purga. Seguía siendo más fácil matar a un hechicero que encerrarlo.

Una cosa más. Como he dicho antes, tenía la sensación de que me necesitaría aquí. Y conectada a ella había una fuerte sensación, muy fuerte, de urgencia. En la información que puedo aportar —dijo en su forma de hablar tranquila y pedante—. No quiero influirla demasiado, pero muy pocas veces suelo estar equivocado sobre este tipo de cosas. Quizá sea tan importante actuar rápido como actuar correctamente.

Hermione miró al suelo, pensando vertiginosamente. Sintió un tirón y alzó la cabeza para ver acercarse a Draco. Si había un hechicero implicado, lo más probable es que fuera su amigo Zabini. Voluntariamente o no.

Draco se sentó en una silla cerca de Dumbledore.

Ahora mismo no sirvo para nada ahí atrás. Molly y su hombre se han metido con las finanzas del condado, y sé muy poco sobre eso. Y no he podido evitar escuchar su conversación.

Hermione arqueó las cejas al escuchar el comentario.

¿Nos has podido evitarlo?

De acuerdo, he puesto la antena descaradamente —admitió alegremente—. Tengo una sugerencia. Utilicen a mi gente.

No te sigo.

Estás intentando decidir qué hacer si resulta que al final hay que enfrentarse a él. Los lupi podemos sobreponernos a nuestras heridas y seguir funcionando, y tenemos mucho que ver en todo esto.

Dumbledore juntó sus manos por los dedos.

Una proposición interesante.

Hermione lo miró, sorprendida.

Supongo que es consciente de lo que la prensa dirá sobre eso. Sobre evitar a un puñado de hombres lobo por el líder de una minoría religiosa.

Si podemos probar que hubo hechicería de por medio, se nos perdonará todo. Si no.… —Dumbledore se encogió de hombros— tendremos que estar seguros de la validez de nuestras pruebas.

Y, por el momento, no lo estaban. Hermione empezó a pasearse otra vez.

Lo que necesitamos es encontrar esa condenada herramienta. La que contiene el poder. -Si es que existía. Max había estado bastante seguro de que sí—. No sabemos qué aspecto tiene, pero yo podría identificarla tocándola. Si la encontramos, tendremos la prueba de que se trata de hechicería según la define la ley. Y también habremos despojado al asesino de gran parte de su poder.

Hermione se detuvo, miró a Dumbledore.

Quiero órdenes de registro para la iglesia y todas las propiedades de Gregory, una vez sepamos cuáles son.

Habrá que tener cuidado en su redacción y será difícil que un juez las firme —dijo Dumbledore lentamente—, pero creo que puedo conseguirlas.

Hermione miró a Draco.

Tráeme a esa gente tuya. Quiero a un grupo entrenado que sepa cómo cumplir órdenes. Estarán listos para actuar cuando yo lo diga. Y recemos para que no tengamos que utilizarlos.

La contribución de Draco a la investigación fue muy escasa en las siguientes dos horas. Llamó al rho, que enseguida estuvo de acuerdo en enviar un equipo. Después se preparó un gran plato de chili e intentó no pensar en Blaise o en el peligro que correría Hermione. Pero los pensamientos son menos obedientes que los brazos o las piernas.

Estaba en la cocina dando vueltas a la masa de maíz cuando Hermione se deslizó tras él y lo abrazó por la cintura. Se sintió inmediatamente reconfortado.
Y también excitado. Se dio vuelta y alzó el rostro de Hermione con su mano, luego la besó profundamente.

Vaya. —Hermione se había sonrojado, tenía el pelo despeinado, y sus pequeños y bonitos labios húmedos y curvados en una sonrisa—. Hola a ti también. Huele estupendamente. Es verdad que sabes cocinar.

El asistente de mi padre me enseñó hace años. —Draco pensó que podría estar así todo el día, simplemente abrazado a Hermione, aspirando su aroma.

¿Asistente? Qué es, ¿cómo un criado?

Algo así. ¿Alguna novedad?

Walker cree que ha identificado el lugar en el que se ubica el mapa de Blaise. Es un área remota de las montañas al noreste de la ciudad. —Hermione mostró un gesto de preocupación—. Dice que hay algunas cuevas por la zona. No será fácil encontrar un escondite subterráneo.

Para eso están las narices lupi. Pero sería una buena idea llamar a Max. Los gnomos y las cuevas son una buena combinación. Ojalá supiéramos qué significa ese mapa.

Un paso cada vez. Tengo que preguntarte algo.

Bien. —Draco jugó con el pelo de Hermione. Le gustaba el tacto sedoso, el brillo. Le recordaba al cielo nocturno, tan oscuro y, sin embargo, tan lleno de luz.

No podía perderla. La acababa de encontrar. Fuera como fuera tenía que mantenerla a salvo.

Es importante.

Eso quería decir que dejará de jugar con su pelo. Con un suspiro, Draco retiró su mano y las apoyó en la cintura de Hermione.

Te escuchó.

¿Por qué Molly me ha dado la bienvenida al clan Nokolai?

Oh, oh.

Como mi elegida —dijo Draco con delicadeza— se te considera parte del clan.

Hermione permaneció en silencio, peligrosamente en silencio durante varios latidos de corazón.

¿Y la ceremonia que ha mencionado Sammy?

Es un ritual para darte la bienvenida. Es para honrarte... y es cuando tu aceptas formar parte del clan. Si quieres...

Hermione se sintió aliviada.

Así que tengo elección. No es algo más que se impone, lo quiera o no.

Puedes elegir.

¿Draco? —Hermione frunció el ceño—. ¿Qué pasa? Estoy segura de que te gusta la idea de que entre a formar parte de tu clan, pero me parece que es una de esas cosas para las que no estoy preparada todavía. Por no mencionar el compromiso. No puedo jurar lealtad a tu padre.

Eso no es parte de la ceremonia.

Hay algo que no me estas contando.

Demasiadas cosas, y todavía no era el momento de contar algunas de ellas. Los labios de Draco se torcieron con amargura.

Desde mi punto de vista hay un problema. Si te niegas a ser Nokolai, entonces yo dejare de serlo.

Hermione lo miro, sorprendida.

Como mi elegida, tendrás acceso a unos conocimientos sobre nosotros que no están permitidos a extraños. O bien entras a formar parte del clan, o yo tengo que salir de él. —Cuando Draco vio que Hermione seguía mirándolo sin decir nada, le acaricio los brazos—. Nadia, sé que es como una cadena más alrededor de tu cuello, pero…

No sabes nada. —Hermione dio un paso atrás poniendo espacio entre ella y Draco—. ¿Cuándo pensabas decírmelo?

Cuando ya no tuviéramos que perseguir a un telépata loco y a sus seguidores asesinos.

Vale, eso es razonable. —Inhalo lentamente y se recogió el pelo con ambas manos—. Voy a tener que pensar sobre esto, pero ahora no.

Lo sé. No iba a… —Sonó el timbre de la puerta, y capto la atención de los dos. Sammy era el que vigilaba la puerta, así que, tras una breve comprobación, abrió. Theo entro seguido de otros cinco lupi, su escolta personal.

Huele bien —dijo Theo mirando alrededor hasta dar con Draco—. Espero que hayas hecho un montón de chili.

Draco avanzo hacia él.

Hay para todos. Sabía que venía un grupo, pero no sabía que tú estarías al frente.

Órdenes del rho. Quiere asegurarse de que nada salga mal si tenemos que luchar. He dejado a Houston a cargo del Hogar del Clan. Es competente.

Houston era mucho más que competente según los estándares de cualquiera, pero Theo tenía su propio estándar y era un caso aparte.

Hermione… —Theo se dio la vuelta, a sabiendas que ella estaba a sus espaldas. Y vio a todos los humanos de la habitación de pie listos para defenderse. Uno de ellos estaba llevándose la mano a la chaqueta para desenfundar su arma—. Eh, ¿podrías hablar con tus hombres, por favor?

Descansen —dijo Hermione con dureza—. ¡Ahora!

Y obedecieron. El que había echado mano de su arma parecía avergonzado.

Draco sacudió la cabeza.

No se me había ocurrido. Tendría que haber avisado a tu gente.

Hermione dijo secamente:

Tu pelotón tampoco es algo a lo que estemos acostumbrados.

Dos lupi del grupo, al igual que Theo, portaban varios cuchillos, envainados, pero Hermione podía entender que a los humanos no les pareciera…inquietante. Uno de ellos tenía una ametralladora; y los otros, menos uno, llevaban automáticas enfundadas a la altura de la cintura. Y por supuesto, ninguno de ellos vestía nada pareció a la ropa, ya que iban listos para el combate. Los tejanos recortados eran el uniforme general.

Devin tiene el equipo de Pat y Sammy —dijo Theo—. Me gustaría hablar con ellos. Nunca han trabajado con mi grupo.

Creo —dijo Theo con placidez— que voy a llamar al departamento de policía local. Los vecinos del señor Malfoy los llamaran alarmados, y no queremos que se exciten demasiado, ¿verdad?

La voz de Molly llego desde la mesa del comedor, llena de satisfacción.

Lo tengo.

Draco se volvió. Por supuesto, Molly había seguido trabajando. A Draco le gustaba pensar que, si se hubiera desatado un tiroteo, Molly se habría refugiado debajo de la mesa para seguir trabajando, pero no estaba seguro.

¿Qué es lo que tienes?

Las propiedades de Gregory. Es el dueño de una pequeña porción de tierra al noreste de la ciudad. —Alzo la mirada desde su ordenador portátil—. Y es justo donde Walker sitúa el mapa de tu amigo.

Hay catorce hombres y dos mujeres en esta habitación, pensó Hermione. Nueve de ellos estaban sentados a la mesa intentando elaborar un plan. Y no se ponían de acuerdo. Afortunadamente, aquello no era una democracia.

De acuerdo —dijo Hermione poniéndose de pie. Uno tras otros, los demás se callaron—. Ya hemos examinado todas las posibilidades en bastante profundidad. Primero, me gusta la idea de que las fuerzas aéreas sobrevuelen la zona para que podamos saber que hay ahí. Hace bastantes años que Walker no ha estado allí, y las imágenes aéreas que hemos sacado de Internet son antiguas. Tenemos que saber si Gregory ha cometido algún tipo de estructura. Segundo, no voy a mandar una avanzadilla a reconocer el terreno. No sabemos desde que distancia puede actuar el telépata. Aunque sean experto en avanzar y esconderse en el bosque, no podrán escudarse si él o ella puede captar sus pensamientos.

Uno de los hombres del FBI hablo:

Y nosotros vamos a entrar…

O nosotros —dijo un lupus moreno cuyo nombre Hermione no podía recordar.

Si cualquiera de nosotros va a entrar allí —dijo el hombre del FBI—, tenemos que asegurarnos de que Gregory no esté en su propiedad en ese momento.

Hermione negó con la cabeza.

No sabemos con seguridad que Gregory sea el telépata. No voy a mandar a un pelotón para que alguien capte sus pensamientos y manipule sus mentes. O para que los maten. Vamos a hacer esto de la manera más aburrida posible: pidiendo una orden de registro. Que ejecutaré… con dos lupi y dos humanos como refuerzos. —Hizo una pausa—. Los lupi irán sobre todo para captar olores, de personas o hechizos. Los humanos irán para vigilar a los lupi. Si el telépata interfiere en la mente de alguno de nosotros, espero que uno de los otros lo detecte o lo huela.

Theo el único en aquella mesa que no había intervenido en la discusión, asintió ligeramente.

Esto no quiere decir que nos olvidemos del resto de la investigación. Todavía sigo queriendo ordenes de registro para las otras propiedades y la iglesia, pero este sitio tiene prioridad. —Miro a Dumbledore—. ¿Qué es lo que le dice su instinto?

La sensación de urgencia sigue presente.

De acuerdo. Consígame esa orden de registro, y llame a quien sea que pueda conseguirnos que los aviones sobrevuelen esa zona. Métale prisa. Si… —sonó el teléfono móvil de alguien. Hermione hizo una pausa y frunció el ceño. Como fuera su madre…

Es el mío —dijo Draco mientras se ponía de pie. Se alejó de la mesa para atender la llamada.

Hermione siguió.

Si no conseguimos esas fotos aéreas a tiempo, seguiremos adelante sin ellas. Theo, voy a tener que saber con más detalle qué cosas puede hacer tu gente, pero por ahora, hablemos de las contingencias. La primera de ellas se refiere a la cadena de mando. Si yo caigo o me hacen prisionera, el mando pasa a Dumbledore, per el no estará en el campo de acción. No conozco las capacidades de cada uno. ¿Alguna sugerencia para el mando en el campo de acción?

Para la lucha, la táctica y la estrategia —dijo Theo—, yo soy el más cualificado. Dame un objetivo y lo alcanzare. Pero en una situación caótica en la que los objetivos cambian… Se detuvo de pronto, y su cabeza giro hacia donde estaba Draco hablando por teléfono.

Sí, sí, lo tengo, pero no Bla… Blaise. ¡Blaise! ¡Maldición! —Draco miro a los demás, con una expresión tan seria como nunca se la había visto Hermione.

Hermione sintió el corazón en la garganta, latiendo en el súbito silencio.

¿Qué ha dicho? ¿Dónde está?

Dice que los azá le han hecho prisionero porque necesitan un hechicero manso y obediente. Ha conseguido escapar, pero esta malherido. No sabe cuánto tiempo podrá seguir en libertad. Lo están buscando. Está escondido en una cabaña en las montañas. Conozco el lugar.

Hermione trago. Las palabras que iba a decir estaban entre las más difíciles que había dicho nunca.

Draco, es una trampa.

La mirada de Draco era dura como una piedra.

Lo sé. Ya me había avisado, ¿verdad? "No creas nada de lo que diga. No vengas". La cabaña está a treinta kilómetros del sitio que ha marcado en el mapa.


Hola, lo sé. Soy la peor autora de todos los tiempo, lo sé. Me demoré en subir este capítulo, porque estuve en época de parciales pero no podía demorarme más y dejarlas en el suspenso. Así que me tome un tiempo y les vengo a traer la actualización.

Ahora, retomando el capítulo de hoy... ¿Qué les pareció? Ahora solo estamos a 3 capítulos del final ¡Que nervios! Igual tranquilas, que ya tengo los otros dos libros en mi poder, así que dentro de poco estarán leyéndolo por acá n.n

¿Se acuerdan de que la obra participaba en el Lonfics Dramione 2015? Bueno, con felicidad les vengo a decir que nos llevamos el 4° lugar :D. ¡Me siento tan feliz! Obviamente, gracias a todas las personas que leen este fic y a las chiquis que me dieron sus buenas vibras. Así que el premio es para todas :D. Bueno, ahora se está llevando acabo los Fanfics Awars 2015, que es algo parecido a los Oscars. Y me alegro de ver que Love Danger tenga algunos votos para participar en la categoría Mejor Crossover. Me haría feliz, que aunque sea, quede entre los mejores 5 obras.

Lumione