SEGUNDA VEZ
A Ruriko Matsunai se le dibujó una sonrisa cuando vio el reportaje en la prensa…
Y la foto… ¡Qué foto! El novio cargando a la novia en brazos, arrancándola de entre sus damas de honor, secuestrándola para llevársela del banquete. Ella, con un brazo estirado aún con el ramo en su mano… Los dos sonríen, felices, con un brillo que va más allá del papel impreso.
Pues bien que se revolvía ella aquella vez cuando él la llevó al estilo princesa…
Qué vueltas que da la vida…
