Disclaimer: Desgraciadamente Twiligth y su saga, le pertenecen a alguien mas creativo. De esta historia, solo el argumento es mío, así que no se sorprendan.
Capitulo.- XXXIV.- Dudas
Emmett PoV
Me desperté con el ruido del agua, Karl dormía a mi lado, pero Rosalie no estaba, la puerta del baño estaba abierta y la luz encendida. Me puse de pie y fui a buscarla, la encontré inclinada en el lavabo.
-Estas bien? -le pregunte un poco preocupado.
Iba a decirme algo, pero luego volvió a inclinarse sobre el lavabo y vomito más.
Estaba vomitando, ese era un síntoma de los que Alice me había hablado, pero no estaba embarazada, al menos la prueba había dado negativo.
-Creo que deberíamos ir con el medico, como dijo Carlisle -intente convencerla pero ella dijo que no.
-Esta bien, tal vez solo estoy muy nerviosa -se enjuago la boca y luego de lavarse la cara me tomo de la mano y me llevo de regreso a la cama.
-Y si haces la otra prueba? -le pregunté pensando en lo que me había dicho Alice.
Ella no dijo nada, pensé que estaba considerando la idea, pero cuando la vi, estaba completamente dormida.
Rosalie PoV
El día siguiente fue mejor, decidimos ir a la playa, mientras veíamos a Emmett jugar con Karl y Nahuel, le comente a mi tía que pronto seria el cumpleaños de mi nuevo hijo.
-Deberíamos hacer una fiesta -dijo Alice.
Me gusto la idea.
-Invitamos a todos nuestros amigos y a algunos reporteros, solo a los buenos -dijo ella -así das a conocer la noticia de una manera ordenada y lo presentas ante los demás.
Me gusto la idea, de todas formas iban a molestarme los periodistas, así que parecía una buena opción.
El cumpleaños de Karl era en dos semanas, eso le dio a Alice muchas ideas. Esme y papa tenían que ir a Nueva York, iban a tener una reunión con los accionistas de la empresa, de hecho Emmett y Alice también debían asistir.
-No voy a ir -dijo Emmett cuando le pregunte -no voy a dejarlos solos.
Me acomode mas entre sus brazos, yo tampoco quería que me dejara, además debíamos revistar lo de Corin.
-Jasper puede quedarse conmigo -le dije yo.
Ya había notado que haber dejado el equipo, había generado en el un poco de aburrimiento, ahora no tenia nada mas que hacer. El había estudiado administración de empresas, todo el mundo creyó que al ser el primogénito de los Cullen, iba a hacerse cargo de la empresa, pero el tuvo otros intereses y Edward ocupo su lugar.
-Jasper va a cuidarnos bien, además pueden quedarse los chicos de seguridad, nadie se me va a acercar mientras tú no estés. Además no pienso salir de la casa, he visto en las noticias lo histéricos que están por una foto de Karl.
Así fue, mi hermano se quedo conmigo, me acompaño en la única ocasión que salí de la casa. Nuestra familia solo iba a quedarse en Nueva York por tres días, el ultimo de su ausencia, hizo mucho calor y descubrí que Karl no sabia nadar.
-Yo le enseño -se ofreció Jasper -no te ves bien últimamente.
Tenia razón, me sentía débil y muy mal del estomago, muy pocas cosas me caían bien. No había querido ir al medico hasta que Emmett regresara, pero si había asistido a mi cita con la doctora Call.
-Te dolió? -vi a Karl preguntándole de sus tatuajes a Jasper.
Me pregunte si debí dejar que los viera, eso tal vez iba a causar problemas mas adelante, que tal si el quería hacerse uno algún día?
Como se suponía que iba a decirle que era algo malo cuando Jasper estaba tapizado de ellos.
Seguí observando como lo sostenía encima del agua y le indicaba como patear, entonces me di cuenta de una cosa, ahí a la altura de su pecho, exactamente sobre su corazón, tenía un pequeño tatuaje, era nuevo, nunca lo había visto.
Sonreí confundida al ver que era una mariposa y me pareció haberla visto en algún otro lugar, pero de momento no supe donde, debía preguntarle porque una mariposa.
Nos preparamos para el regreso de todos, hice una cita en el salón de belleza para hacerme unas luces, también pregunte por un shampoo que me alisara el cabello, últimamente lo tenia mas rizado de lo normal.
Emmett PoV
Las cosas en Nueva York se pusieron peor de lo que pensaba, Edward lucia preocupado y hasta alterado, según el tenia problemas con Tanya, eso era todo.
-Tendremos una fiesta -anuncio Alice cuando la junta termino.
Nuestros abuelos la miraron interrogantes y casi patee a mi hermana, ellos no querían a Rosalie, según ellos era una frívola y ambiciosa criatura que Esme me había metido por los ojos, solo para quedarse con nuestro dinero.
-Fiesta? -cuestiono mi abuela.
-Sip -dijo Alice extendiéndole la invitación -de cumpleaños.
Les explico a ella y a mi abuelo sobre Karl, los vi hacer una mueca cuando ella mencionó "adopción", di un suspiro, entonces sentí una palmada de mi padre en mi espalda, estas eran el tipo de cosas de las que el me había hablado cuando me dio una charla sobre ser padre.
-Se llama Carlisle -anuncie -va a cumplir 5 años en unos días, me gustaría que estuvieran ahí para conocerlo.
Vi a Catherine Masen hacer un gesto de desaprobación, mi abuela era difícil de convencer, pero ella hacía todo lo que el abuelo dijera, así que concentre mi atención en Lord William Masen.
-No han tenido hijos propios? -pregunto enarcando una ceja.
-Aun no -le dije yo intentando sonar natural -pero... seguimos trabajando en eso.
El dio un bufido de inconformidad, ellos querían un nieto pronto, ya me lo habían dejado claro, anhelaban ver descendencia de su hija muerta. Mi abuelo se puso de pie guardando la invitación en la bolsa interior de su saco, dio por terminada la cesión, le siguió mi abuela que me miro como si fuera un criminal.
-Bien Carlisle -dijo mirando a mi padre -espero ese reporte financiero -sentencio.
Acabábamos de aceptarlos como socios, ya que teníamos problemas de solvencia debido a la caída de la bolsa en Europa y Asia, ellos tenían mucho dinero sin invertir y nosotros lo necesitábamos, aun no lograba descifrar como Edward los había convencido. Ellos odiaban a papa por haberse casado de nuevo y a consecuencia odiaban a Esme y a Rose.
Nos despedimos de ellos, vi a mi abuela abrazar a Edward y besarlo en la mejilla, ella lo quería mucho, era el que mas parecido tenia a mama y a nuestro difunto tío.
-Oh! -exclamo Alice antes de salir corriendo.
Escuche como gritaba "Mama" estaba llamando a Esme, vi una mueca de dolor en el rostro de mi abuela. Escuche la suave voz de Esme desde la oficina de la presidencia y una ligera risa, ella se había quedado ahí con Tanya, papa no la exponía a los insultos y groserías de nuestros abuelos, Alice regreso con algo en sus manos.
-Mi graduación -dijo mi hermanita tendiéndoles otra invitación.
La abuela la beso en la mejilla igual que a Edward y le prometió que asistiría, yo me limite a despedirme de ellos de una manera distante, a mi no me agradaban mucho.
-Por fin! -dijo Edward dejándose caer en el sofá de la sala de juntas -pensé que nunca iban a irse.
Todos nos relajamos después, hicimos una reunión en el hotel donde siempre nos hospedábamos, ahí estuvieron los Denali también y me sorprendí de ver a Irina de nuevo con Laurent. Kate mostraba orgullosa su anillo de compromiso y me dio gusto, le hable de Karl y de mis sospechas de que Rosalie esperaba a nuestro primer hijo, ella dijo que Carmen se lo había dicho. Su madrastra lo había notado nada mas verla.
-Pero la prueba dio negativo -le dije yo.
-Esas cosas a veces se equivocan -dijo pensando en algo, se rió y luego siguió hablando -debería ir con el medico, creo que es mas seguro.
Alice repartió invitaciones a diestra y siniestra, Tanya reacciono feliz, me abrazo y felicito.
-Iremos? -le preguntó a Edward.
Habían permanecido mucho tiempo tomados de la mano, así que supuse que ahora todo estaba bien entre ellos.
-Tendremos muchos invitados -le dije a Rosalie por teléfono en el vuelo de regreso.
Todos dormían, excepto Edward, el estaba verificando unos papeles.
-Voy a trabajar en la empresa -le dije.
-Seguro? -pregunto Rose con un tono cómico -vas a taclear a las personas de la bolsa de valores?
Nos reímos juntos, ella sabía que yo odiaba el trabajo de la oficina.
-Ya falta poco -le dije -te voy a ver en muy poco tiempo.
Ella suspiro.
-Esta todo bien?
-Si, he estado un poco enferma, pero eso es todo.
-Has seguido vomitando? -le pregunte pensando en mi platica con Kate.
-Si, un poco, además tengo dolor de estomago y sigo estando muy cansada.
-Hiciste la otra prueba?
-Esperaba que tú vinieras y que estuvieras conmigo mientras espero la respuesta.
Le dije que estaría pronto ahí y que hiciera una cita con el medico, necesitábamos saber si estaba embarazada o no, en realidad yo necesitaba saber que si lo estaba, lo deseaba mucho.
Cuando llegamos a la casa, lo primero que vi fue a Karl en los hombros de Jasper, tenia un cartel que decía "Bienvenido papá" me dio mucho gusto, el no me había llamado papá aun y yo no quería forzarlo. Mi vista se desvió rápidamente a Rosalie, estaba preciosa, su cabello mas claro, sus ojos parecían diferentes y aunque estaba más pálida, notaba un ligero sonrojo en sus mejillas.
Edward fue el ultimo en bajar de los autos, con el estaba Tanya que no se soltaba de su mano.
-Ven aquí -tome a Karl de los hombros de Jasper -el es tu tío Edward.
El niño lo miro muy atento, estudiándolo, Tanya lo saludo emocionada y le dio un regalo que le compro en el aeropuerto, claramente se presentó como la novia de su tío cuando el niño la cuestiono, le cayo bien, ya que le mostró sus juguetes y los gatitos de Mina.
Fueron días muy agitados, la fiesta estaba a la vuelta de la esquina y Rosalie no se había hecho la prueba.
-Mi cita es dentro de dos días -me informo una noche.
Estaba sentada a horcajadas sobre mí, subí mis rodillas para que ella pudiera sostenerse, yo jugaba con su cabello mientras ella me acariciaba el rostro. Enredé un dedo en uno de sus nuevos rizos y lo solté, su cabello había vuelto a su tono original, aun y cuando se había hecho unas luces antes de que yo regresara, el tinte había desaparecido por completo, fue como si nunca se lo hubieran teñido.
-Tanya dice que Edward le va a proponer matrimonio en cualquier momento -me dijo ella cuando mis dedos dejaron su cabello y fueron a los tirantes de su camisón -según me dijo, tu hermano abrió la caja de seguridad que tiene en el banco central y retiro el anillo de tu madre.
No le hice mucho caso al principio, estaba distraído desnudándola, pero mencionar esa joya me hizo recordar algo importante.
-Ella dice que el va a dárselo de un momento a otro y que tal vez lo haga en la fiesta de Karl.
-Lo dudo -suspire halando un tirante hacia abajo, dejando al descubierto la suave piel de sus pechos -habrá reporteros en la fiesta, el no hará eso.
Y era verdad, Edward no iba a casarse con Tanya, al menos no por el momento, pero como todos en la familia, yo pensaba que algún día Edward sentaría cabeza con ella. Tal vez era porque siempre habían estado juntos y por la excesiva devoción de Tanya a mi hermano.
Continué jugando con su ropa, distraídamente le baje el camisón por completo y su cabello cayo cubriendo lo que yo me había esforzado por revelar. Lo aparte para colocar mis manos sobre sus preciosos pechos, suspire cuando note que apenas cabían en mis manos, sonreí rozando sus pezones con suavidad.
Seguro que estaba embarazada, había leído los síntomas en Internet, todo coincidía perfecto, vomitaba, estaba cansada y sobre todo, sus pechos...
-Vas a continuar o solo vas a mirarme? -levanté mi vista y note su sonrisa traviesa.
Jadeaba mientras se removía entre mis manos, buscando y huyendo de mis caricias al mismo tiempo. Di un suspiro y me recargue contra las almohadas, solo mirándola, ella hizo un puchero de inconformidad que me causo mucha gracia.
Me reí de su reacción pero pronto mi risa se acabo, ella comenzó a recorrer mi torso con sus manos, subió hasta mi pecho y se inclinó para besarme en los labios, fue como un sueño, su cabello cayo a ambos lados de su rostro, aislándonos del resto de la habitación, fue como si solo existiéramos ella y yo.
-Pensé que estabas muy cansada -le dije acariciando su mejilla con mucha suavidad.
Fue un gesto que tuve que hacer, la veía y sentía tan irreal que necesitaba tocarla y eso hice, lleve mis manos a su cintura y la recosté contra mi pecho. Suspire de placer cuando su piel desnuda se encontró con la mía.
-No para esto -dijo ella con esa sonrisa...
Tomo mi mano y se la llevo a los labios, beso cada uno de mis dedos y luego la coloco sobre su pecho, tembló ante mi contacto, yo solo pude besarla. Gire sobre mi cuerpo, acomodándola en la cama bajo mi cuerpo.
-La... la puerta... -dije mientras luchaba con el resto de su ropa.
-Tiene cerrojo -dijo ella riéndose de mi impaciencia.
-Karl... -cuando dije eso me detuve.
Ya estaba desnuda, lo único que hice fue detenerme a admirar su cuerpo.
-Ya no despierta por la noche -me aseguro jugando con el borde de mi pijama -y si despierta, seguro que puede ir a dormir con Alice, te conté lo mucho que la extraño?
-No -respondí contundente -puedes contarme luego.
Dicho eso ataque su cuello y sentí como se reía, pronto dejo de reír y comenzó a jadear. Rodee su cintura con mi brazo y la hice volverse de cara al colchón, intente detectar rigidez en su cuerpo, inseguridad o miedo, pero no hubo nada.
-Aun te da miedo no verme mientras lo hacemos? -le pregunte abrazándola fuerte.
Su espalda estaba pegada contra mi pecho y nuestras piernas entrelazadas, sus manos apretaban las mías en su cintura.
-No, ya no -su voz me sonó extraña.
Pero al mismo tiempo la reconocía, era la misma voz que usaba cuando estaba asustada, cuando me decía que me detuviera o que no la tocara, la misma voz que no había escuchado hacia mucho tiempo.
-Ya no tengo miedo -dijo llevando una de mis manos a sus labios -en mi mente ya no hay nadie mas, solo tu.
Dicho eso volvió su rostro y yo busque sus labios, todas los malos recuerdos desaparecieron en el mismo instante en que nuestros labios se rozaron. Ella misma guió mi mano por su cuerpo, su pecho tembloroso, su torso, su vientre, jadee contra su cuello cuando sentí el comienzo de sus piernas, deslicé mis dedos por su muslo, acariciándola con suavidad.
-Emmett... -su mano dejo la mía y fue a apretar la almohada.
Acaricie su cuerpo asegurándome de que estuviera lista, me daba miedo lastimarla, aun mas... teniendo la sospecha de un embarazo, jadee contra su oído al pensar en eso, ella era tan mía... me pertenecía de tantas maneras...
-Te amo -le murmure al oído.
Ella gimió fuerte cuando la levante para entrar en su cuerpo, lo siguiente fue natural, el ligero vaivén de sus caderas, sus jadeos entrecortados y sus pequeñísimos quejidos, todo eso me transportaba a otro mundo.
No hubo manera de mitigar el placer, nada y todo, fueron suficientes para que ella terminara gritando mi nombre mientras yo entraba en ella por ultima vez.
Rosalie PoV
Me negué a abrir los ojos, estaba sumida en una placentera sensación de placer y cansancio que nada me aprecia tan importante como para levantarme. Abrir mis ojos cuando sentí que rozaban mi nariz, el olor de su piel me trajo imágenes suyas a la cabeza, en todas ellas, su piel y la mía parecían una sola.
Ahí estaba a mi lado, sentado contra las almohadas y leyendo la sección de deportes, suspire acomodándome contra la almohada, el amaba tanto jugar fútbol y ahora no podía hacerlo.
-Traje el desayuno -dijo el sonriéndome.
Me levante un poco al ver como se acercaba a mi, sus labios estaban cerca de los míos y lo único que pude hacer fue levantar mi cabeza para probar su aliento.
-Ugh (sonido de asco)... manzana... -no pude evitar hacer un gesto.
En otras circunstancias no me importaría, pero ahora no quería probar eso y mucho menos por la mañana. Sentí mi estomago retorcerse y de inmediato me levante de la cama, aun enredada en la sabana, corrí al baño e hice lo mío...
Me mire en el espejo después de lavarme la cara, estaba pálida...
-Estas pálida -si eso ya lo sabia.
-Estoy bien -le dije acomodando la sabana para lavarme los dientes.
-Vomitas con mucha frecuencia y estas muy cansada.
No respondí esta vez, me metí el cepillo de dientes a la boca y mentalmente complete sus diagnósticos... "Y tengo un retraso de dos semanas..."
Se quedo en la puerta del baño, mirándome fijo, estudiándome como si fuera una extraña criatura de otro planeta.
-Tu cabello se risa, los tintes te repelen como el agua al aceite y tus pechos... -lo vi mirarme por el espejo, sip estaba viendo la sabana sobre mi busto.
-No pasa nada -le dije abriendo la llave para que la tina se llenara.
Eso iba a distraerlo, el no soportaba la tina llena y yo dentro de ella, desnuda.
-Has la otra prueba -se acerco a mi por la espalda, poniendo sus manos en mis caderas e inclinándose para hablarme al oído.
No hice mucho caso de su comentario, en realidad estaba aterrada ante la idea de que no fuera cierto, pero si lo era, entonces porque la otra prueba había sido negativa?
No dije mas, lo distraje como mejor podía, dejando caer la sabana y besándolo, le pedí que me tallara la espalda y el accedió como siempre.
