"El reinado del fénix"

Saga: "Paz momentánea"

Capítulo 36: "La pena de la hermandad"

19 días para la batalla final.

Los líderes de todas las naciones vitoreaban ansiosos por marchar contra las fuerzas del dios Acnologia. El joven Príamo estaba siendo alagado por varios de los reyes y reinas de los demás países, mientras tanto, Skyla lo miraba con una sonrisa calmada.

Príamo se fijó en Skyla se acercó a ella. — Mi señora Skyla. — Dijo tomando su pezuña y besándola. — Un placer ver a mi antigua mentora… por cierto, lamento lo ocurrido… — Dice el terrestre con lastima.

—Lo sé… pero no te preocupes Príamo… todo está bien…

—Fui tu discípulo en el imperio durante mi niñez hasta mi adolescencia, Shining fue como un hermano para mí… y sus hijas como hermanas. No puedo creer que él…

—No lo pudimos prever Príamo, pero no te preocupes, él ya no está más en mi familia… ya no tiene derecho a estar en mi mesa.

—Comprendo sus palabras a la perfección mi señora.

Skyla sonrió. — ¿Sabes? Te has convertido en un semental muy apuesto desde la última vez que te vi, ¿Cuándo fue? ¿Seis años?

—Siete y medio, je, han pasado muchas cosas desde que la vi mi señora.

—No seas tan formal, eres como de la familia. Tu padre era sabio, sabía que los nobles no eran de confiar, por eso dejó en su testamento que al morir tú serias enviado conmigo junto con algunos guardáis de confianza. Te crié para guiar bien a tu pueblo, pero con lo de la guerra civil tuviste que irte, yo me moría de miedo, solo tenías 12 años.

—Y con 12 años conquisté un reino, je. — Dijo con algo de orgullo.

Skyla sonrió. — Y cuando me entere me sentí muy orgullosa, aún recuerdo esa fiesta para tu coronación, Crimson y yo lloramos, esos seis años que estuviste con nosotros fueron muy buenos, los dos te consideramos un hijo más… — En ese momento ella recordó a su marido y la sonrisa se desvaneció por un segundo, lo cual preocupó a Príamo, pero Skyla volvió a sonreír. — ¿Sabes? Siempre te voy a considerar mi hijo.

Príamo sonrió. — Y yo siempre voy a considerarla mi madre… fue usted lo más cercano que tuve a una.

Skyla sonrió y no dudo en darle un leve abraso al semental. — Bueno, mejor ve a ver a tus generales, de seguro tienes muchas cosas que alistar.

—Sí, fue un placer verla de nuevo mi señora. — Él se dio la vuelta pero volvió a mirar a Skyla. — ¿Sabes? Mi tienda es grande, ¿le gustaría venir mañana a cenar junto con sus hijas? Sería un lindo reencuentro.

—Opino lo mismo Príamo. — Dijo con una sonrisa.

Mientras tanto, en los jardines del palacio.

—¿Qué…? — Dijo Draco con los ojos bien abiertos, Nero por su parte estaba igual de sorprendido.

—Lo que oyeron. — Dijo Alpha. — Me temo que las últimas palabras que Susanoo dijo son ciertas.

—No es posible… — Dijo Nero.

—Nero… — Dijo Temístocles. —, lo lamento pero… — No pudo decir nada pues Nero lo tomó del cuello y lo estampo contra una pared, él vio que en sus ojos estaba reflejada una gran cantidad de furia.

—¡Es mentira! ¡No puede ser posible!

—¡Nero! — Dijo Omega. — Bájalo, ahora. — La loba miraba a Nero con suma autoridad, él solo la miró con lágrimas en los ojos.

—¡¿Qué garantía tenemos de qué ese bastardo de Delta diga la verdad?! — Nero soltó a Temístocles y encaró a Omega. — ¿Ese bastardo te violo y crees sus palabras?

—Lo vi a los ojos, hace centenas de miles de años que no veo esos ojos cálidos y llenos de confianza.

—Es imposible, ¡No es posible que Spike nunca haya existido! Él siempre fue bueno con nosotros… siempre nos ayudó… siempre…

Omega lo miró con tristeza. — Acnologia no tiene piedad con nada, ni siquiera con nuestros sentimientos.

Nero se derrumbó en llanto sobre el suelo, derramando una enorme cantidad de lágrimas. — Esto… esto no puede estar pasando…

Draco por su lado estaba en shock completo, derramaba unas leves lágrimas pero se mantenía en silencio. Nero soltó un grito ahogado y golpeó el suelo con ira, liberando una gran estela de fuego azul que congeló el suelo.

—¡¿Por qué?! — Dijo mientras lloraba y lloraba cada vez más. — ¡¿POR QUEEEEEÉ?! — Gritó con una furia inmensa, liberando aún más fuego. — No… no… no pue… — Nero cayó desmayado.

—¡Nero! — Gritó Draco yendo con su hermano, pero en ese momento Omega se sintió mareada, de pronto ella entró en su forma de fénix y cayó junto con Nero.

Temístocles y Alpha se miraron entre si sorprendidos.

Más tarde, en la enfermería.

Tanto Nero como Omega seguían dormidos, en la sala estaban Twilight y Luna junto a Draco, Alpha y Temístocles. — ¿Qué fue lo que pasó? — Cuestionó Twilight.

—Yo… emmm… — Decía Draco sin saber como responder.

—Díganos que pasó, para que tanto Nero como Omega terminaran de esta manera debió pasar algo. — Decía Luna.

Temístocles y Alpha se miraron entre si, sin saber bien que decir. — Pues… — Draco miró el rostro de su madre, en los ojos de ella estaba reflejada toda su preocupación y miedo por el estado de Nero, Draco quería decirle la verdad pero sabía que no podía pero a la vez no podía mentirle, no podía mentirle mirándola a los ojos. — Yo… yo… lo siento. — Dijo dándose media vuelta y retirándose lentamente.

—¡Draco! ¡Vuelve aquí! — Dijo Twilight preocupada pero su hijo no respondió, solo se fue.

Alpha no dudo y se convirtió en fénix y salió de la sala, siguiendo a Draco. Rápidamente Twilight y Luna miraron a Temístocles. — Lo lamento, debo volver con Caronte, volveré en unos días. — Dijo despareciendo como la niebla.

Twilight estaba en shock, ¿Qué había pasado? ¿Por qué no le decían nada?

Twilight miró a Nero dormir y se sentó a su lado. — ¿Qué te ha pasado hijo mío? — Decía mientras lo tomaba del casco.

Más tarde, Luna estaba reunida con Skyla y Girion en un salón privado, ella acababa de informarles sobre el repentino desmayo de Nero. Los presentes se sintieron enormemente sorprendidos ante la noticia ¿Nero había caído desmayado? ¿Cómo?

—Por el momento él está en la enfermería en compañía de Twilight… parece que ella no quiere separarse de él. —Decía Luna a su familia.

—Pero… ¿Qué hacemos? — Pregunto Skyla.

—Por el momento esto permanecerá entre nosotros, lo último que necesitamos es que los reyes y reinas y aún más importante las tropas se desmoralicen por este hecho, ya le dije a Draco y no dirá nada.

—¿No te ha explicado por qué se desmayó Nero? — Cuestionó Girion.

—Desgraciadamente no, no quiere decirnos y Alpha tampoco.

—¿Y Temístocles?

—Volvió con Caronte, por ahora no tenemos ninguna noticia de porqué Nero esta así, pero por suerte los médicos dicen que está estable.

—¿Ellos no tienen alguna teoría acerca de lo que le pasa a Nero? — Dijo Skyla.

—Dicen que puede deberse a un shock emocional pero eso es todo lo que saben, le están haciendo estudios. Girion, por favor encárgate de haya varios guardias vigilando su habitación y que Twilight reciba comida, se niega a separarse de Nero y me da miedo que ella deje de comer.

—Entendido.

—Skyla, tú y yo seguiremos con nuestras labores normales, Draco se encargará de cubrir a su hermano en sus labores. Lo mejor que podemos hacer ahora es mantener la calma.

—Sí tía Luna.

Esa noche.

Luna estaba mirando por la ventana de su habitación, a su lado estaba la cuna con sos dos bebes durmiendo pacíficamente. Ella volteó a verlos mientras que un sinfín de preocupaciones pasaban por su cabeza, entre ellas, destacaba la posibilidad de perder esta guerra ahora que Nero, una de sus mejores cartas, estaba momentáneamente fuera de combate.

—Cariño… — Luna volteó y se encontró con su amado Girion, quien la miraba con preocupación. — ¿Estas angustiada por lo de hoy?

Luna soltó un sonoro suspiro y luego centró su vista en la luna. — Sin Nero nuestras posibilidades de ganar se reducen drásticamente, Girion ¿no has pensado que pasara si perdemos?

Girion se sintió algo incómodo con la pregunta, francamente el alicornio negro no sabía muy bien que responder. Ante la carencia de una respuesta, simplemente forzó una confiada sonrisa. — Tranquila, estoy seguro que ganaremos. — Dijo rodeándola con sus brazos y acariciando su crin.

—Girion… no quiero palabras de aliento, quiero la verdad ¿Qué crees que pase si perdemos? — Luna lo miró a los ojos seriamente.

—Pues… no sé, supongo que Acnologia y los dioses menores que lo apoyen se repartirán las tierras y comenzaran sus nuevos reinos.

—¿Qué hará con Celestia y Shotting? — Luna miró la cuna, sus dos angelitos durmiendo plácidamente.

—No pensemos en eso amor…

Luna derramó una lágrima. — Ojala esto nunca hubiera pasado…

—¿Qué?

—Como quisiera que nada hubiera pasado… Hera… Shotting Star… todo, que todo eso nunca hubiera pasado… Odín debió matar a Acnologia en lugar de encerrarlo, todo esto se habría evitado.

Girion miró a Luna sorprendido, dio un suspiro y la miró a los ojos. — Luna… estoy seguro que Odín no lo mató por la misma razón por la que Celestia no te mató cuando fuiste Nightmare moon…

—¿A qué te refieres? — Dijo arqueando una ceja.

—El amor por su hermano… eso le impidió hacerlo creo yo, hay muchos muertos que merecen la vida y muchos vivos que merecen la muerte ¿Tú eres quien para impartir la sentencia?

—… — Luna se quedó en silencio, simplemente miró la luna nuevamente. — Quisiera que todo estuviera en paz…

—Lo mismo quieren todos aquellos que viven eventos difíciles pero ellos no lo pueden decidir, lo único que realmente pueden elegir es que hacer con el tiempo que les queda. Los problemas en nuestras vidas siempre van a atacarnos pero está en nuestro poder decidir qué hacer en ese momento. — Le regaló una sonrisa. — Y la situación aquí no cambia, podemos elegir deprimirnos y caer o sonreír y mostrar nuestra fortaleza para salir adelante.

Luna vio los hermosos ojos de su marido y no pudo evitarlo, dejo caer unas lágrimas y le dio un dulce beso en los labios.

Sobre el techo de la habitación de Luna y Girion se encontraba Draco, quien había escuchado atentamente las palabras del alicornio. Se levantó se súbito y caminó por los pasillos del palacio junto a Alpha quien lo seguía en su forma de fénix. Ambos entraron en la habitación donde Nero y Omega se encontraban internados, Draco vio que su madre estaba junto a su hermano durmiendo, tomando el casco de él. El alicornio se acercó a su hermano.

—Nero… estos cien años has hecho mucho por el reino… hasta que despiertes voy a hacer todo lo posible por defenderlo, lo prometo. Tú has hecho mucho por mí y es hora de que haga algo por ti. No puedo ayudarte a despertar pero haré todo lo posible por lograr lo mejor para nuestro pueblo.

Alpha miró a su hermana inconsciente y derramó una lágrima.

Mientras tanto en otro mundo.

—¿Dónde estoy…? — Dijo Nero mientras miraba su entorno, una especie de infinidad oscura sin fin alguno.

—Ahh… — Dijo una voz femenina.

—¿Omega? — Dijo él viendo a su amiga en su forma de loba flotar en la infinidad cerca de él.

—Nero… ¿Dónde estamos?

Nero se levantó y notó algo, el suelo estaba lleno de agua y podía ver las vibraciones de este al caminar. — ¿Qué está pasando aquí…?

Fin capítulo 36.