Advertencia: CHAN, Muerte de Personajes

La personalidad de Harry será completamente diferente a como le imaginan, su vida lo moldeo de una forma letal y perversa. A pesar de su apariencia infantil de un niño de 8 años, no olviden que su alma es la de un hombre maduro que vivió lo imposible e inimaginable.



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Harry Potter y el Eclipse del Alma


Capítulo 36

Verdad al Descubierto


-Yo, Albus Dumbledore, director oficial de Hogwarts…- la profesora le miro, aturdida

-Albus no haga….


En eso algo paso, que nadie se esperó. Cuando pudieron darse cuenta, se escuchó miles de explosiones de aparición por doquier, que puso en alerta en a todos los Mortifagos y aun más, cuando vieron surgir de la nada a la Orden del Fenix al completo, comandada por Ojoloco.

-¡¡Albus!!- todos se quedaron petrificados ante lo que vieron.


Los profesores casi tirados en el suelo, Sirius incluido entre ellos, Lord Voldemort con su varita en alto y rodeados de todos los mortifagos del lugar. Sin mencionar la imagen del terreno, de una aparente guerra, con gente dispersa en el suelo. Aquello no dio pie a nada, cuando quisieron darse cuenta, una avalancha de hechizos se lanzaron contra los mortifagos.

-¡¡No!!- el grito de Albus esta vez fue ignorado, por primera vez, por su propio grupo y supo, que no tenía control de esa situación.


-¡¡Crucio!!- varios hechizos fueron lanzados contra Lord, quien rápidamente esquivo

-¡¡Avad…

-¡¡Tom no!!- Abraham le miro suplicante, y el Lord se paralizó por segundos, rugió furioso esquivando

-¡¡Que mierda hago mocoso!!

-¡¡No los mates!!- exigió intenso


Tom le miro con total furia y sus ojos cambiaron de carmesí a rubi furioso, brillantes, elevo su varita y sin esperar nada, comenzó a lanzar los peores hechizos que conocía, para intentar sacar de juego a los de la Orden sin matarlos.

Abraham miraba todo aquello con incredulidad, no pudiendo creer que las cosas estuvieran así, no se había esperado eso, una reacción y aparición repentina de la orden. Miro a Sirius quien estaba en blanco, pero este reacciono enseguida, para comenzar a irse contra la Orden, aturdiendo o desarmando al enemigo.

-¡¡Que haces Black!!- Arthur Weasley se encontraba en medio y le miro sorprendido, para luego contraatacar

-¡¡Bajen sus varitas!!- ordeno y rápidamente esquivo unos hechizos y lanzo unos aturdidores -¡¡¡Bajen las varitas esto es inútil!!


-¡¡Eres un maldito traidor!! ¡¡Lo sabía!!- Alastor furioso se fue contra el

-¡¡No Alas…- tuvo que esquivar por los pelos dos poderosos hechizos de corte y aturdimiento –diablos…


Retrocedió enseguida para alzar a tiempo un fuerte escudo que detuvo un Viento de Plata, hechizo de batalla que con vierte el aire en cuchillas filosas. En ese instante una fuerte batalla se inició entre ellos, hechizos que iban y venían, los más conocidos y temidos resonando de ambos lados, los dos mejores aurores conocidos de sus épocas enfrentándose frente a frente, de lados opuestos.

Kingsley Shacklebolt por su lado se había acercado lo suficiente para estar en una batalla directa y sin cuartel contra el mismo Malfoy y otros tres mortifagos cercanos, dando todo de sí en la batalla. Incluso Abraham fue capaz de ver a Tonks entre los de la orden, luchando con fuerza y energía, buscando bajar a cuanto pudiera de los que consideraba desconocido.


El estudiante miraba todo petrificado, no pudiendo creer lo que pasaba, como los dos bandos que deberían estar unidos para un real bien común estuvieran luchando entre sí, estando entre los de las Orden del Fénix algunas de las personas que más quería en el mundo.

Llevo la mano a su varita, pero al ver alrededor quedo rígido, quieto como estatua, allí estaban todas las personas que amaba, que deseaba proteger de toda esa locura, de toda la guerra que se avecinaba, de esa guerra absurda entre la luz y la oscuridad. Por eso mismo con tensión dejo la varita olvidada, comenzó a gritar, gritarles a todos que se detengan, que bajaran sus varitas, los mortifagos hacían lo posible por no matar a su contrario, pero los de la Orden hacían hasta lo imposible para desmayarlos o dañarlos en el peor de los casos. Abraham comenzó a desesperarse, nadie del bando de la luz le estaba escuchando y si todo seguía así, llegaría un punto que ni los seguidores de Tom le escucharían.

Tres fuertes hechizos fueron dirigidos hacia un mortifago que al esquivarlo no noto el error, pues los hechizos se combinaron en uno solo, que fue ahora directo hacia Abraham quien se giró y miro el rayo de luz roja irse de una contra el estando por impactarle.


-¡¡No!!- Remus que luchaba contra un mortifago, tenso por la situación de no poder dañarlo pero de no dejarse abatir, dejo de prestar atención al su contrincante para irse sobre el de golpe y el Crucio impacto repentinamente en su pecho, cayendo al suelo, resistiendo la maldición.

-¡¡¡¡AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAHHH!!!!- el grito medio aullido de dolor y agonía hizo que los sentidos de todos se erizaban, mientras caía pesadamente al suelo

-¡¡Remus!!- Abraham se agacho a su lado y le abrazo, comenzando a sentir sus convulsiones por el impacto –¡¡Remus!!- este temblaba y comenzó a convulsionarse mas


-¡¡¡Quien mierda fue!!!- rugió Sirius de golpe, un fuerte hechizo fue mandado contra Alastor desde su propia varita

-¡¡Tu rival soy yo Black!!- y dicho esto sin darle tiempo a ir con Remus y Abraham se le lanzo a una fuerte batalla.

Sirius estaba totalmente sacado, Remus, su amigo, su viejo y único amigo que le quedaba estaba en peligro, nadie parecía preocuparse por eso. Rugió con fuerza lanzándose ahora contra el viejo auror, dispuesto ahora a todo para poder ayudar a su ahijado y compañero.


Abraham abrazo fuerte a Remus.

-Remus resiste…

-R-Relajate….- este gruñía, sintiendo como el hechizo aun dañaba profundamente al lobo en su interior, causándole el dolor superficial e interno a el –esto no es… nada…- se tensiono más,

Abraham le miro temblando, le aferro desesperadamente.

-Te sacare de esto… no te dejare solo Rem… te lo juro, no te dejare solo ahora…

No podía ser que valla a perder a Remus, no podía siquiera defenderlo ahora en su dolor. No fue capaz de detener esa pelea, por no querer dañar a ninguno de los que alguna vez fueron sus conocidos. Cerró los ojos con fuerza, y le abrazo sentido.


Eso no podía quedar así…


Remus no podía….


Se petrifico al sentir a Remus de pronto quieto en sus brazos, su respiración inexistente.


-…Remus….- le movió suave


La batalla seguía a su alrededor, como si para el resto de los magos y presentes ellos fueran invisibles.


-Remus…- le mueve mas –Remus… no me hagas esto… ¡¡Remus!!- nada, le abrazo fuerte, apoyo su mejilla en su pecho, buscando sentir su corazón, comenzó a temblar ante un miedo fluyendo por su alma, terminando clavando apenas sus uñas en la espalda del adulto en el abrazo –por favor… deténganse… Remus….- no sentía su corazón, nada, su energía comenzó a surgir imperceptiblemente -¡¡¡VASTA!!!


Una fuerte explosión de magia se sintió ahora y todos fueron lanzados bruscamente contra el suelo. Sus varitas arrancadas de sus manos elevándose en los cielos lejos de todos sus dueños, deteniendo así una posible revancha en medio de todo, pero cada varita ahora apuntaba a su respectivo dueño y en la punta de esta brillaba una chispa verde avadar, deseosa de salir de su contención, alimentados por el grito del muchacho. Todos quedaron petrificados, aturdidos ante tremenda muestra de poder.


Los mortifagos quedaron petrificados, tirados en el suelo viendo lo que sucedía, e incluso la Orden permanecía en las mismas condiciones, no pudo más que mirar. Alastor tuvo que agarrar su ojo mágico, que un poco más también fue arrancado de su lugar, mientras que Tom tirado a pocos metros por la misma energía que azotó a todos, miraba con asombro lo que sucedía.


La magia rodeaba a Abraham como una tormenta de poder, su energía visible como nubes que surgían de la nada elevándose a los cielos, pronto el cielo despejado se volvió tormentoso con un poderoso viento azotándolos a todos, con relámpagos de energía surgiendo de esta tempestad de poderío y en medio de toda esa tormenta por encima del chico, se podía ver como se iba formando una figura oscura de brillantes ojos rubi, que miraban al frente, al campo de batalla: la muerte.

Esta lentamente descendió hacia el cuerpo de Abraham e ingreso a su interior rodeándole con su poder en un abrazo calmo y este comenzó a cambiar, su cuerpo comenzó a crecer lentamente, donde antes había un chico de 11 ahora había un joven de 17, su cabello creciendo y luciendo más lacio, la madurez remarcándose en sus facciones, mientras unos huesos finos se comenzaron a formar en su espalda de la misma magia que le rodeaba, y luego esta misma se fue oscureciendo pegándose a los huesos, materializándose como plumas negras brillante, hasta formar un par de alas poderosas que se arrastraban plegadas sobre el suelo. La misma energía oscura siguió envolviéndole lentamente, comenzó a tomar una forma incorpórea, tomando la forma de una Oz en el final de la materialización, que dejo a más de uno petrificado en su sitio.


Todos vieron, con sorpresa y terror lo que estaba sucediendo, especialmente como una cicatriz comenzó a ser visible lentamente en la frente del joven al caer su camuflaje mágico, que parecía vibrar, electrificada, con poder. Un rayo que todo el mundo reconoció, imposible de imitar.

Todos quedaron helados, mientras ante ellos, alguien que creían muertos surgía, de una forma que los dejos blancos, sin comprender que estaba pasando.

Dumbledore a pocos metros se quedó estático como todos alrededor, sus ojos abiertos de par a par y sin saber que pensar, que razonar, solo sabía una cosa, solo era consiente de algo: Abraham Riddle siempre había sido Harry Potter.


El niño que había estado buscando con desesperación todo ese tiempo, al borde de casi torturar a sus parientes, el niño que no le permitía dormir recordándole en sueños lo que vivió por su culpa y que no le dejaba tranquilo despierto, con recuerdos más fuertes y punzantes. Ese niño siempre estuvo delante de él, siempre bajo su cuidado y nunca lo noto.

Un chico que tenía el aura de las reliquias y la misma muerte sobre su cuerpo, surgiendo de su interior, brotando de él como un manantial de calamidades. Y algo en su interior hizo clic, al recordar, que su varita esa reliquia oculta, dejo de funcionar con normalidad en el mismo momento que aquel bebe dio su primer respiro en llanto.


Severus Snape miraba aquel cambio helado, y comprendiendo muchas cosas lentamente. Comprendió porque Sirius estaba en el bando oscuro, porque Lucius no podía decirle nada de él antes, porque esos ojos esmeraldas siempre lo habían dejado en blanco, indefenso: eran los ojos de su amada Lily en su hijo.


Harry abrió los ojos y todos temblaron, al ver la furia, dolor e ira reflejada en esos ojos esmeraldas.

-¡¡Lo mataron!!- su energía se dejó sentir bruscamente, y todos fueron lanzados otra vez más lejos que antes, arrastrados por la poderosa energía, los avadar vibrando en sus varitas crecieron en intensidad -¡¡¡lo mataron!!! ¡¡¡Mataron a Remus malditos inbeciles!!!

Junto sus manos, creando en medio una esfera intensa de energía, sus ojos brillaron con una intensidad despiada, la ira destrozando ligeramente su cordura, el odio y el dolor hablando por el. Miro a los de la Orden del fénix y los mortifagos que estaban ante el, todos totalmente aterrados.

-¡¡Los matare!!- y lanzo esa poderosa esfera de magia pura contra ellos, esta fue creciendo a medida que avanzaba y todos temieron lo peor en ese momento. Vieron al Lord surgir de la nada y haciendo un complicado movimiento de varita creo una poderosa barrera de luz que sorprendió a todos, esa era magia de la más pura, tanto o igual de la que Harry había lanzado.


-¡¡Cálmate!!- Tom se puso de pie, avanzo como pudo hacia el -¡¡Cálmate Potter!!

Harry le miro con furia, con dolor, petrificando al mismo Lord por segundos.

-¡¡Lo mataron Tom!! ¡¡Lo mataron!! ¡¡Los matare a todos por esto!!¡¡Rompiste tu promesa!!


Un escalofrió recorrió a Tom ante esa mirada, sintiendo de golpe todo lo que estaba descontrolando las emociones del muchacho, su control se había destruido con aquello, con sentir a ese hombre lobo, Remus Lupin muerto en sus brazos. Una fuerte ira invadió al menor que grito y su magia se descontrolo, todos sintieron el ambiente pesado sobre ellos, aplastándolos más contra el suelo, sintiendo como sus almas querían ser arrancadas en vida de sus cuerpos. Todos estaban muriendo, estaban luchando por no morir.

Al ver aquello el Lord sabía que el chico había perdido el control por su dolor, maldiciendo creo sobre cada mago un escudo ancestral, para protegerlos lo que aguantara de la influencia de la muerte que Harry emanaba, luego avanzo hacia él, siendo el único que no podía perder su alma entre todos los presentes, gruñendo a cada paso doloroso que daba por la gran presión de la magia y con dificultad se agacho a su lado, la energía destrozaba su túnica reforzada, alcanzando a arañarle el cuerpo, rasgando sus huesos, destrozando sus venas, pero eso no le importaba como pudo tomo la mano de Remus, concentrándose en buscar su pulso y no en el dolor.


-Está muerto…

Tom enseguida llevo la mano a su túnica extrayendo una daga que siempre cargaba consigo.

-Yo nunca rompo mis promesas Potter- siseo ante sus palabras, sabiendo que debería actuar rápidamente -¡¡Nunca escúchalo bien!!


Mordió su pulgar, dejando caer dos gotas de su sangre en la arena en la daga, para dejar fluir su energía en ella, la daga comenzó a brillar con intensidad y Tom comenzó a concentrarse en su deseo de ese momento, revivir al licandropo. Las arenas ahora rojas carmesí, surgieron del filo brillante de la daga con cierto brillo dorado, que comenzó a rodear lentamente a Remus. Alrededor todo el mundo estaba tenso, temblando ante el poder que iba en aumento quebrando los escudos, a causa de la ira del muchacho.

Todos de pronto lo sintieron, una pulsación, seguido de ver como el castaño comenzaba respirar de nuevo, rápidamente dejo de usar la daga, las arenas volvieron al arma como a su color blanco antes de entrar en contactó con su actual dueño. Se relajó, inevitablemente, tenso no iba a lograr nada, menos ser escuchado por Harry como estaba ahora.


-¡¡Cálmate de una vez!! ¡¡Esta desmayado!!

Harry parpadeo.

-C…cómo?- susurro confuso

El Lord le miro intensamente a los ojos y lentamente toda esa presión de energía fue cediendo hasta desaparecer, pero su apariencia no cambio.

-Mocoso él está bien, solo se desmayó…


Lentamente miro a Remus, con manos temblorosas también intento buscar su pulso, al recordar su muerte. Y el alivio le golpeo, cuando logro sentir su pulso, suave, pero fuerte, estaba inconsciente. Todo quedo en silencio, lentamente los magos se pusieron de pie sin moverse, a medida que la magia del chico iba retrocediendo y las alas de su espalda se iban disolviendo, volviéndose nuevamente solo energía pura del cosmos y el universo. Sus varitas ya habían caído al piso al fin, inactivas y cada uno de ellos tomo la suya, aun sorprendidos.

Todos permanecieron en shock al comprender algo que nadie nunca se hubiera imaginado. La verdad tras el joven Riddle.


Fue así como todo quedo en completo silencio. Fue Albus, que reacciono, se puso de pie con ayuda de sus compañeros y con pasos lentos, avanzo hacia el joven.

-Harry…

-Cállese…- no le miro, abrazo más a Remus, protegiéndolo aun en su estado –cállese no quiero hablar con usted- murmuro débil, despacio cerro los ojos cayendo lentamente de lado. Sirius reacciono rápidamente, agarrando al menos en sus brazos.

Albus se quedó, sintiendo una punzada en su pecho, no fue capaz de hablar ni ninguno de sus compañeros de refutar sus palabras. Solo pudo mirar a Tom, sabiendo que ya no podía ocultar más las cosas, sabiéndose la verdad. Mientras que Malfoy avanzo hacia el Lord, tomando lentamente a Remus de los brazos débiles del menor. Sirius y Lucius se miraron, pero en ese momento ninguno dijo nada al respecto.


-Es momento de hablar con la verdad…

Tom chasqueo la lengua, molesto por todo, aun a pesar de lo delicada de la situación Dumbledore seguía buscando la verdad, ni siquiera respetaba la vulnerabilidad de su prodigio.

-Entonces manda a tus pollitos rostizados a bajar sus armas y cesar de una vez esta estúpida batalla- espeto el Lord

Este asintió, todos alrededor guardaron sus varitas, orden y mortifagos por igual, sintiendo que en esos momentos no podrían hacer más que empeorar la situación, en caso de actuar. Albus en cambio miro al Lord y alzo su varita hacia él.


-Yo, Albus Dumbledore, director oficial de Hogwarts y mayor autoridad de esta localización, acepto el cese al fuego de ambas partes, para poder entablar una conversación- de su varita salieron unas chispas blancas

El lord hizo una mueca perversa, de complacencia, apunto su varita a la del director.

-Yo Lord Voldemort, acepto el ceceé momentáneo al fuego, para entablar una plática y poder llegar a un acuerdo- unas chispas blancas surgieron y ambas chispas se unieron en un lazo de luz, que desapareció en segundos, luego de una leve explosión.

Todos quedaron con el corazón en sus bocas, era la primera vez que el bien y el mal, estaban cara a cara, sin ser enemigos.

Luego de eso, los soldados sobrevivientes fueron encerrados en un cuarto de las mazmorras, que fue modificada para ser de momento una prisión para todos ellos. Remus por su lado fue enviado a la enfermería, acompañado de Harry que fue ubicado enseguida por la cama junto a la de licandropo.



Los estudiantes habían sido dejados libres de sus clases por ese día, pero en cambio fueron enviados todos a sus respectivas casas, con la promesa que pronto se les pondría al tanto de lo que fuese, estuviese pasando. Mientras los jefes de casa (Severus ya volviendo a su papel de profesor), les advirtió que no dejaran salir a ningún estudiante, hasta que ellos mismos dieran luz verde para ello.


Poco después, el Gran Comedor estaba desprovista de mesas de casas, o de la mesa de profesores, en cambio, había una larga y ancha mesa de roble negro. De un lado se encontraba sentado el Lord, Sirius se encontraba del otro lado, sin animarse a ver a los demás, que le observaban ahora como si realmente fuera un traidor. Del otro lado estaba Dumbledore, que miraba todo en silencio, intentando saber de ante mano que pasaba, fallando inevitablemente en el proceso, por eso suspiro, y se relajó.


-¿Y bien? Necesito una explicación de que está pasando aquí


●●● Continuara ≥≥≥


Hola a todos, espero que les alla gustado este capitulo, igual los que vienen prometen ser interesantes. O al menos asi los veo yo. Aun asi siento que he dejado muchos cabos sueltos jajajaja tendre que releer todo para ver que cosas son. Saludos a todos y perdonen pequeños errores en anteriores capítulos, no había podido corregirlos como hubiera sido mi deseo