POV Autor
Todo se había vuelto un caos, músculos, nervios, órganos, todo estaba mal… el cuerpo en sí, estaba destrozado.
Médicos que incluso parecía que corrían de un lugar a otro sin saber realmente que es lo que hacían.
Una chica en camilla mientras era llevada a urgencias… ella un no perdía el conocimiento, pero no podía volverse, incluso no podía tener un pensamiento coherente, lo único que sentía y pensaba era en "dolor".
Dos chicos sentados en el piso, desesperados y cansados, al igual que impotentes… no podían hacer nada, nada, por ayudar a la persona que más les importaba… hasta cierto punto, estaban enojados consigo mismos por no poder ayudarla.
Cinco charas, dos deprimidos y tristes al igual que sus creadores, pero las otras tres estaban enojadas y tristes, ellas ya no podían ayudarla, si lo intentaban siquiera, podrían empeorar las cosas, así que lo mejor era estar apartadas… pero ellas también sentían parte del dolor de su creadora, pero aunque les dolía el cuerpo, era más bien parecido al dolor muscular… ese dolor, ellas sabían que solo era un 0.1% de lo que su creadora sentía en esos momentos.
Impotencia, eso es lo que sentían la mayoría de las personas en ese lugar.
Una chica llorona estaba afuera del cuarto en donde se encontraba su hermana, ella lloraba por su hermana y por las mentiras de su padre… se sentía triste y engañada.
Una madre y un padre, ajenos a todo este problema, pero ellos se encontraban preocupados, aunque no conocían muy bien a la chica y su primera impresión fue muy mala, ellos de alguna forma sentían cierto afecto por ella y verla tendida en una camilla de hospital rodeada por médicos… los hacía sentir sumamente preocupados.
Un padre y una madre, completamente diferente a los otros, ellos se encontraban molestos, fastidiados y cansados; el padre, estaba molesto, su propia y amada hija dudaba de él y su primogénita que estaba tendida en una camilla, a él, esa chica le venía valiendo lo mismo que una roca; a la madre por otra parte, se encontraba aburrida y cansada, odiaba los hospitales y ella prefería estar en una cita romántica con su amado que para desgracia zulla no dejaba de ver a su intento de hija, grosera y maleducada.
Sufrimiento, impotencia, molestia y fastidio; se encontraban reunidos en un cuarto y fuera de este… y no era para menos, pero todo eso era verdaderamente complicado y nadie podía hacer algo para cambiar o evitar que siguiera de esa forma.
…
Pronto la conciencia de la chica desapareció… se había desmayado del dolor… minutos después había entrado en shock… todos se alertaron, pero los chicos rápidamente figaron su vista en las charas que veían a su creadora con impotencia… al tiempo, los médicos la estabilizaron, pero no sabían exactamente que tenia… durante un tiempo más, supieron que pasaba… ella.
Ella había entrado en coma.
… todo el mundo lloro por la noticia, algunos por la perdida, otros por impotencia, pero solo dos de alivio… y de esa forma llego el atardecer de ese día, en una madrugada llego, en una mañana se levanto y en un atardecer se durmió… ese fue el peor día para tres personas y para cinco charas.
…
Pasaron tres meses y no había día en el que la chica no fuera visitada, siempre iba su capitán y su amigo, pero además era visitada por muchas personas que la conocían… pero incluso así, nunca fueron ninguno de sus padres biológicos, siendo diferentes a sus otros padres y hermanos, que en algunos momentos al visitarla coincidían en los tiempos… tanto la hermana como el hermano se sentían un poco extraños por perder a una hermana que aunque no conocían del todo, ellos la apreciaban.
Pero el capitán y su amigo, siempre que le preguntaban por la salud de la chica a un médico, siempre les respondía "podría despertar en cualquier momento o en el por de los casos, jamás despertar" lo cual los hundía, pero por tener aun la existencia de las tres charas, les daba esperanza.
POV Amu
Oscuridad… eso es lo único que hay en mi alrededor… odio estar aquí, pero aquí, no existe dolor o tristeza, enojo o alegría… es más tranquilo, pero de vez en cuando, escucho cosas, voces, voces que me llaman y me piden que vuelva con ellos.
Pero… no puedo salir, al menos no yo sola… no quiero estar sola… que alguien me ayude!
De la oscuridad aparecieron tres diferentes luces, una rosa tirándole a rojo, una azul y otra verde… esos colores yo los conozco… eran Ran, Miki y Suu… no deberían estar aquí, no quiero que estén en esta completa oscuridad.
-no estás sola – me dijeron las tres bolitas de luz al mismo tiempo.
-eso es mentira, las tengo a ustedes, pero… siempre he estado sola, nadie vendrá a ayudarme – les dije mientras apartaba la vista de las luces.
-eso es mentira… tienes amigos – me dijo la bolita de luz de Ran y de ella empezaron a aparecer incontables imágenes, recuerdos de todos a los que consideraba mis amigos.
-tienes familia – me dijo ahora Miki y de ella no aparecieron las imágenes de las personas que me dieron la vida, sino, de mi pequeña hermana Ami, de un chico que imaginaba seria mi otro hermano menor y dos adultos… la madre de Ami y el padre de mi hermano… no podía creerlo, ellos eran para mí una familia?... me dieron ganas de llorar… tenia familia.
-y tienes a dos personas que quieres, no como amigos, ni como familia… a ellos los quieres porque para ti son tus iguales – me dijo ahora Suu y de esa luz aparecieron los recuerdos que tenia de Ikuto y Arata… cierto, ellos eran mis iguales.
Con lagrimas en los ojos mire todas las imágenes… eran demasiadas, iluminaban toda esta oscuridad… yo… yo ya no estaba sola.
POV Autor
En la cama de un hospital se encontraba Amu acostada, era una noche normal, o al menos así era hasta que del rostro de Amu empezaron a aparecer lagrimas y poco tiempo después, ella poco a poco empezó a abrir los ojos y aunque un poco desorientada, ella sabia donde estaba, pero eso no importaba, ahora lo que quería ella ver, era si se podría mover.
Poco a poco empezó a mover los dedos tanto de las manos como los de los pies, después los brazos y las piernas… con esfuerzo logro sentarse en la cama, pero para su alivio, el dolor ya no estaba presente en su cuerpo; con un poco mas de esfuerzo logro poner los pies sobre el piso, aunque siguiera sentada.
Después de unas dos largas y tediosas horas, ella había logrado caminar hasta la ventana de su cuarto, lugar donde vio el brillo de la luna… más tranquila ella al sentirse fuera de esa profunda oscuridad, regreso a la cama donde estaba y volvió a acostarse, mas sin embargo, ella no volvió a dormirse, se quedo despierta contando las luces de los autos que llegaba a ver pasar y se refregara por las sombras.
POV Amu
Pasaban de las nueve y yo… muerta de hambre, Ran, Miki y Suu cuando despertaron y me vieron despierta lloraron de alegría, pero tuve que calmarlas y pedirles algo de comida, pero que error, Suu se fue sola y toda vía no regresa!
Tomare nota de no volverla a dejar salir sola.
Al rato entro Suu con una bandeja de comida repleta… era demasiada, incluso para mí que llevaba por lo que me habían dicho, tres meses en coma.
Comí hasta llenarme y tome agua hasta satisfacerme, me sentí mejor después de eso, pero pronto empecé a aburrirme y fue entonces el momento en el que decidí prender la tele, que para mi desgracia o fortuna, solo podía verse el canal de noticias.
La noticia del momento era "el jefe de un grupo de la mafia que fue atrapado hace dos días, se encontró su cuerpo…. Al parecer fue asesinado por uno de los suyos…"… me gustaría decir que no estoy feliz, pero lo estoy al pensar que si con suerte, fuera el tipo ese que me secuestro y me disparo… suena mal, preferiría no andar pensando en sentencias de muerte a personas ajenas.
… pensando por esa parte, necesito ponerme en contacto con la policía, seguro y tienen barios pápelos que necesitan llenar con mis testimonios… recordando de paso ¿Dónde está mi teléfono?
-mi teléfono donde quedo? – pensé en voz alta, logrando llamar la atención de mis charas.
-… se destruyo cuando te dispararon por segunda vez – dijo Miki.
-tengo la tarjeta de memoria – me mostro Ran.
-yo tengo la tarjeta SIM – me contesto Suu.
-así que ahora lo único que tengo que hacer es comprarme uno nuevo… rayos, espero y me alcance con el dinero que tengo, no he comprado nada de comida ni pagado la luz y el agua… rayos, seguro y ya tengo multas en la casa por no pagar – que mala suerte y los inútiles intentos de padres que se supone que tengo, seguro y no pagaron nada.
-a qué hora supuestamente llegan los demás? – les pregunte mientras veía un reloj en la pared donde marcaba las once de la mañana.
-por las doce del día, porque antes no es la hora de visitas – me contesto Suu.
-aun falta una hora… cuéntenme que ha pasado en el patio de sangre mientras no estaba – les dije a mis charas mientras me recostaba en la cama.
-… se encuentra serrado, por investigaciones policiales o por algunas peleas que le dieron mal uso a tu nombre, han estado en constantes sierre – dijo Ran con tristeza y es que era obvio, después de tantos problemas era más que seguro que el lugar se volvería intranquilo.
-Ami… mi hermana como esta? – pregunte mientras sentía como cierta vergüenza me atravesaba.
-no le habrá a su intento de padre y siempre que venía a verte se ponía a llorar – me contesto Miki en parte feliz por llamarla hermana, dándole el puesto de familia.
-mi otro hermano… ¿Cómo dijeron que se llama?
-Wataru, él está bien, vino corriendo en cuanto se entero de todo el asunto… parece un chico tranquilo y honesto… aunque también demasiado inocente, el parece tampoco llevarse bien con su madre, puesto que él quiere venir a verte y ella siempre lo quiere manipular para sí… de cierta forma parece respetarte – me dijo ahora Ran.
-casi no lo recuerdo… pero quien pensaría que encontraría una familia estando en coma… - dije con cierta diversión, ante la ironía.
-Amu, dentro de poco llegaran – me dijo Suu.
-si… ya quiero ver sus caras cuando me vean – dije con diversión mientras acomodaba las almohadas para sentarme y recargarme en ellas.
…
…
Y la puerta del cuarto empezó a abrirse.
Los veré en una semana :3
Bye bye
