Tu mejor maestro es tu último error.

Ralph Nader

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La primera cita familiar

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-¸.•´ -¸.•´ .•´¸¸.•´¯`•-.•*- *Maldito Error * -*•..•* SxS ¸.•´ .•´¸¸.•´¯`•- MxY ¸.•´¸.•´¨- ¸.•*¨-

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El sol no podía estar más radiante ante los ojos de Seiya, esa mañana más que otoño parecía una hermosa primavera, sonreía sutil y dulce mientras acariciaba los mechones de cabello que caían sobre la cara de Serena, la cual parecía un radiante ángel que descansaba plácidamente a su lado. Tomo su mano derecha con suavidad subiéndola hasta dejar sobre sus dedos un cálido beso.

-Buenos días –murmuro aun manteniendo los ojos cerrados mientras le sonreía– ¿acaso no duermes?

Una sutil risa salió de sus labios al escucharla– Si… pero he descubierto que es mejor verte en la realidad que en un sueño.

-Tonto... –Abrió los ojos bostezando– esto no es ni será un sueño... –poco a poco se estiro para volverse a acurrucar en sus brazos– mírame, hoy no me escape. –Sonrió–

-Eso ya es un gran avance –aseguro estrechándola en sus brazos tomando profundamente aire– Ahora el segundo avance es que además de no escaparte te quedes a mi lado –le susurró al oído debido a la cercanía de sus cuerpos–

-Mmm eso quizá tarde un poco... –murmuro también acariciándole suavemente la mejilla– creo que deberás ser paciente.

-Ser paciente… –repitió en un suspiro ahogada– esa es una virtud que últimamente me cuesta mucho y es la que más he tenido que ocupar.

-Pero tuviste una excelente recompensa... además sé que eres capaz de eso y más. Seiya... en este tiempo desde que te volví a ver no solo creció más el amor hacia ti, sino también mi admiración, quizá las cosas no salieron como pensabas, pero tu padre ya no tiene poder sobre ti, te convertiste en un hombre fuerte.

-Tú me convertiste en lo que soy. –Fijo su mirada en ella con la mayor dulzura que pudiera existir en una mirada– Me hubiera gustado que hubieras visto cada parte de mi vida en estos años, pero siempre estuviste en mi como lo estás ahora, no soy el hombre perfecto ni lo quiero ser, solo quiero ser el hombre al que amas y jamás temas que volveré a defraudarte, aunque mi padre no haya sido el culpable directo sé que muchas cosas son consecuencia de él y si bien no sé cómo pueda un padre ser así, sin embargo lo respeto y lo quiero, pero respeto y amo más mi amor por ti y por ello mi bienestar antes de complacerlo… y eso me lo enseño tu amor Serena.

-Me alegra saber que aun a pesar de todo lo quieres... eso habla muy bien de ti. Pero de verdad me da gusto ver el hombre en el que te convertiste, un día Mina me dijo que dejarías de ser un títere para tu padre y lo hiciste... y estoy realmente feliz por eso por lo mismo es que no tengo miedo de volver a demostrarte cuanto te amo... porque sé que has cambiado.

-Eso es el mejor premio y aliciente para seguir así… –le sonrió dándole un beso en los labios– pero dime… ¿De verdad aun confías en mí?

-Confió porque te amo... ¿Tú... confías en mí? –pregunto observando sus ojos los cuales no se cansaría de ver–

-Confió… –sumergió su mirada en sus hermosas pupilas– solo por favor no seas muy cariñosa con Yaten, sé que aunque lo vez más como amigo que como hombre los celos me devoran… lo siento –sonrió– sabes que los celos a veces me traicionan y con Yaten es mayor porque se junta con la tristeza.

-El cariño por Yaten es auténtico pero jamás se compararía con el amor que tengo por ti... aunque no sé a qué te refieras con ser "muy" cariñosa con él... mmm creo que delante de ti no lo he sido. –dijo un tanto pensativa–

-Tienes razón… –una risa nerviosa salió de sus labios, pues era verdad se supone que el "jamás" los había visto juntos demostrándose su cariño– creo que me bastaba con verlos juntos y saber que estaban comprometidos.

-Mmm si supongo que eso es lo que pasaba... sabes... –sonrió juguetona– esos celos tuyos siempre me agradaron, me hacían sentir la mujer más importante de tu vida.

-Eres la mujer más importante de mi vida. –Corrigió en tono solemne– Y te lo demostrare todo el día… –dijo en tono seductor– y toda la noche y así cada día de mi vida. –lentamente comenzaba a acercarse a sus labios de manera seductora–

-Mmm... –Coloco un dedo sobre los labios de Seiya mientras le sonreía– ya no es necesario que me seduzcas, me quedo muy claro anoche... lo que ahora quisiera es desayunar, muero de hambre.

Hizo un ligero puchero– Pero me gusta seducirte… aun no consigo lo que quiero.

-¿Y qué es lo que quiere conseguir mi galante y seductor caballero? –pregunto rodeando su cuello acercándose a percibir su aroma tan masculino–

Acerco nuevamente su rostro al de ella, esta vez dirigiéndose al lóbulo de su oído mientras una de sus manos servía de apoyo para su cuerpo y la otra la acariciaba descendiendo de su oreja hasta su cuello y escote de una manera por demás sensual– Esas hermosas mejillas ruborizadas.

-Mmm cierto, anoche en la oscuridad no pudiste verlas, que pena, ni modo. –sonrió divertida–

-Si… es una verdadera pena… –Dijo en tono ronco mientras daba un par de besos suaves y profundos a través de su cuello– además no pienso dejarte salir de esta cama hasta que no te quites ese anillo de tu mano izquierda. –Continúo con aquellos deliciosos y torturantes besos–

-Uh ya veo... eres un celoso, dijiste que me dejarías elegir el momento para hacerlo y este no creo que sea el más adecuado... puesto que podría estar demasiado ocupada como para distraerme quitándome un anillo... ¿o quieres que te interrumpa? –pregunto cuando en ese momento muy oportunamente comenzó a sonar su celular que sabía estaba en algún lugar de aquella cabaña–

Un ligero gruñido salió de sus labios a disgusto ante aquella interrupción– No… no quiero que nada nos interrumpa…

-Es Yaten... –dijo también un tanto frustrada– por fin se dio cuenta que no estoy...

-Siempre he dicho que es un hombre que reacciona a destiempo… –se detuvo muy a su pesar pero aun reusándose a moverse por completo– deja que suene, más tarde le hablas…

-¿Y si es algo importante?, quizá está preocupado por mí.

-Si quieres puedo decirle que estas en muy buenas manos, un tanto ocupada y que llame más tarde… –sonrió feliz ante la posibilidad de poder hacerlo–

-Eres un hombre muy travieso... –sonrió al imaginar la cara que pondría Yaten y tal parecía que lo había invocado nuevamente con el pensamiento que el celular volvió a sonar– Seiya... ¿de verdad no podrías arreglar las cosas con él?

Suspiro pesadamente ante ese comentario– No me pidas que vuelva a confiar en él o a que todo sea como antes, no puedo… pero tal vez ahora que sé que entre tú y él jamás ha habido nada más, pueda verlo como un conocido y saludarlo.

-Sabes perfectamente que eso no es lo que quiero, los dos nos equivocamos y quizá porque yo deseo con todo el corazón que las cosas con Mina sean como antes es que quiero que al menos ustedes dos se arreglen.

-Hablare con él… –dijo no muy convencido de eso– pero te aseguro que no le pediré perdón por nada, cada golpe se lo tenía bien merecido… a la única persona con quien debía disculparme ya lo he hecho, así que no estoy seguro que las cosas vayan a ser fáciles si bien no hay amor entre ustedes se ve que Yaten te quiere demasiado ya que fuiste más importante tu para él que Mina, así que no sé qué espere de mi ahora… –dijo un tanto serio y pensativo–

Respiro profundamente al ver lo obstinado que era, una de las tantas cosas que le gustaban de él pero en ese momento no tanto– Yaten me quiere porque me convertí en su amiga, solamente éramos él y yo escuchándonos... y sé que no hay mujer más importante para él que Mina, yo jamás ocupare un lugar así en su corazón... –acaricio su mejilla suavemente con dulzura– sé que te extraña, extraña tener esas platicas contigo de hombre seductor a hombre seductor.

No pudo evitar sonreír al escuchar eso último, sin saber porque, bueno en realidad sin querer aceptarlo, se dejó caer a un lado de Serena para darle espacio a que se levantara a contestarle– Yo también extraño eso –murmuro desvaneciendo poco a poco aquella sonrisa sincera–

-Tienes que tener una plática muy profunda con tu amigo, con tu mejor amigo... –dijo poniéndose de pie buscando con que cubrirse así como también el celular que volvía a sonar el cual encontró dentro de un bolsillo del pantalón que había usado el día anterior–

-Con mi mejor amigo… –susurro pensativo quedándose viendo a la ventana, pensando en aquella posibilidad de manera más realista, pues era verdad que también a él le hacía falta un amigo, su amigo–

-Dime Yaten... –contesto Serena un tanto seria–

-¿Dime Yaten? –repitió aquella frase pero cuestionándola– Te desapareces dos noches y solo dices eso… –trató de no sonar serio pero era casi imposible no sonarlo debido a todo aquello que tenía en la mente– ¿Estas con Seiya? –cuestiono un tanto menos serio–

-Pensé que no te habías dado cuenta de mi ausencia, como hace días me ignoras. –Dijo tratando de no darle importancia a esa pregunta–

-Sabes que eso no es verdad –se escuchó a través de la línea como se dejaba caer pesadamente sobre un sofá seguramente– Creo que estas con él… –intuyo ante su falta de respuesta– quería hablar contigo de algo –sonó relajado para no darle mucha importancia y no preocuparla– ¿volverás a casa hoy?

-¿Ocurre algo? –Pregunto preocupada pues solamente por esa razón volvería a hablarle, quizá y las cosas con Mina ya se habían solucionado y eso la alegraba no solo por él sino por ella–

-Preferiría no decirlo tras un auricular –dijo en tono un tanto inexpresivo pero relajado–

-¿Quieres que vaya para allá? –Pregunto preocupada volteando a ver a Seiya–

Se quedó un segundo en silencio, no es que por que las cosas con Mina no habían salido bien con Serena tuviera que ser lo mismo, pero es que de verdad necesitaba a su amiga.

-Mmm creo que no tienes que responderme, voy para allá... llego en un par de horas... ¿te parece? –Al decir aquello comenzó a buscar su ropa–

-Te espero… –respondió en afirmativa con un tono más relajado, era bueno que ella supiera interpretar sus silencios–

-Perfecto, en un rato te veo... –finalizo la llamada– a Yaten le pasa algo... me necesita... –dijo comenzando a vestirse– ¿me llevas por favor?

Seiya frunció el ceño en cuanto escucho aquello– ¡Cómo que te necesita! ¿Le ocurrió algo? ¿Algún accidente?

-No, él está bien, solo que presiento que me necesita... simplemente no puedo dejarlo, seguro tiene que ver con Mina... –al terminar de colocarse la playera sujeto su cabello con una pinza y lo observo por el espejo– no puedo simplemente cambiar de la noche a la mañana y dejar de preocuparme por él, es mi amigo y tu deberías entenderlo porque también es TU amigo.

Se quejó mientras se puso de pie– Lo único que entiendo y veo es que Yaten siempre se le ocurre necesitarte en el peor momento… –se terminó de colocar sus bóxer para después comenzar con sus pantalones– ¿Por qué no llama a Mina para que lo consuele?

Volteo a verlo recargándose en una silla– Extrañamente yo siempre lo necesite en el peor momento y él nunca se negó para estar conmigo... así que... ¿por qué debería negarme a ir a consolarlo?, si no llamo a Mina debe ser por algo... ¿no crees?

-Está bien… está bien… –renegó cual niño pequeño– de cualquier modo muy pronto Yaten tendrá que resignarse a muchas cosas… –tras terminar de acomodarse la camisa se acercó a ella abrazándola por la espalda–

-Seiya... –murmuro acariciando sus manos– el hecho de que este contigo no quiere decir que dejare de lado la amistad con Yaten así como en este momento si él me necesita acudiré a su llamado... te amo, eres el amor de mi vida, pero él es mi amigo y así seguirá siendo.

-Sabes cómo convencerme… –sonrió sutilmente acomodando su rostro ente su cuello y hombro– está bien te llevare con él, pero debes prometerme que serás sincera y le dirás de lo nuestro… de lo contrario yo tampoco podre hacerlo, ahora eres tu su amiga y debe enterarse por ti y no por mí.

-Se lo diré no te preocupes, aunque ya sabe que estoy contigo... –sonrió ligeramente– y estoy segura de que estará muy feliz de que por fin estemos juntos. Así que date prisa a hablar con él para que pueda compartir esa felicidad contigo.

Se quedó un tanto sorprendido de ese hecho– Vaya pensé que lo que me decías de que en verdad nunca hubo nada entre ustedes era solo para hacerme sentir menos desdichado… ¿de verdad nunca ha habido nada de nada de nada…? –Enfatizo con un sutil tono de duda mientras terminaba de tomar sus cosas–

Sonrió conteniendo las ganas de reír al escucharlo– Define..."nada de nada de nada", tal vez... uno que otro beso.

-Aja… –dijo como si encontrara en meollo del asunto– Yaten no es del que solo da "uno que otro beso". –se acercó a tomar su mano para salir juntos de ahí–

-Mmm creo que tú lo conoces muy bien... –sonrió buscando por si es que no olvidaban algo cosa que afortunadamente no sucedió– así que tu dime... ¿crees en mi cuando te digo que no pasó nada entre Yaten y yo?

Frunció el ceño y observo hacia adelante mientras salían de aquella cabaña tan cálida– Te creo… sabes viéndolo desde este lado de la moneda tú y Yaten se ven muy influenciados por la venganza… –volteo a verla– no lo tomes a mal, es solo que parece que lo hubieran ideado bastante bien, fue justo con las personas que hicieron la pareja que menos entenderíamos un ¿Por qué? Mina y yo –esta vez su voz ya no era molesta o herida, sino más bien intrigante–

-La verdad... –guardo silencio un instante para luego oprimir su mano– en cierta forma queríamos que sufrieran una pequeña parte de lo que sufrimos por ustedes, pero nuestra unión no fue por venganza sino más bien por esa similitud en nuestro dolor... Yaten supo protegerme y yo supe como apoyarlo... eso es todo.

-Bueno… supongo que en algún momento tendré que agradecerle que cuidara tan bien de ti en estos años… –le paso un brazo sobre sus hombros atrayéndola más a él para poder darle un beso sobre la frente–

-Si tú haces eso entonces creer que es posible que Mina en algún momento pueda agradecerme el haber apoyado tan bien a Yaten en estos años... –dijo con cierta nostalgia al recordar a su amiga– no sabes cuánto extraño los momentos a su lado y el no poder convivir con su hija me entristece.

-Ella se siente igual o peor… –para ese momento llegaron al auto, Seiya abrió la cajuela para ahí subir las cosas que ambos traían– Un momento, ¿dijiste hija? –volteo confundido tras dejar las cosas–

- Si... –asintió– ¿no sabías que Mina tuvo una hija?, y tal parece que esa niña es de Malaquite Kunzite... –dijo con cierto recelo ese nombre–

Seiya se quedó un tanto pensativo y más que asombrado– Una hija… –repitió analíticamente– Y… ¿cuántos años tiene su hija? No es que viera muy seguido a Mina, lo bastante seguido después de que te fuiste hasta que me demando… –dijo con cierto recelo– seguro es una niña pequeña si es hija de Malaquite…

-¿Te demando? –pregunto extrañada pues tal parecía que aun había muchas cosas que no sabía y quizá con Yaten pasaba lo mismo– mmm supongo que me tendrás que explicar después... –suspiro– la niña debe tene años creo... aunque es muy lista para esa edad... es tan simpática, se parece mucho a Mina y espero que no haya sacado nada de ese tipo.

-Si tiene cuatro años es probable… –caminaron hacia la puerta para que Serena subiera– después de que te fuiste se fue Yaten como ya sabrás, después de eso supe que Mina ya no trabajo con Malaquite, hubo algunos rumores por la universidad ya que una de las ex asistentes de Malaquite empezó a decir que él se acostaba con todas sus asistentes, fue un secreto a voces Mina dejo de ver a Malaquite por unos meses en la universidad, fue el tiempo que yo también no iba a menudo así que pensé que era por eso… no lo sé, si tiene cuatro años no creo que sea de Malaquite, probablemente de algún novio que haya tenido para consolarse de perder a Yaten… y si tiene cinco años… –no quiso echar a volar más su sentido analítico de psicólogo–

-No Mina no es así, ella amo a Yaten y no tuvo a nadie más, solo a ese hombre, no sé, hay algo en él que no me agrada, su afán de seguir estando con ella... y lo más seguro es que esa niña sea de él, sino entonces ¿cómo explicarías que haya estado todo este tiempo a su lado casi criando a esa niña como suya si no lo es? –pregunto mientras subía al auto, aun para ella era difícil entender como Mina había permitido que ese hombre estuviera siempre a su lado, sabía que su amiga era autosuficiente como para necesitar el apoyo de un hombre como él–

Tras subir al auto no tardo en ponerse en marcha– La verdad no lo sé, es bastante extraño dado el temperamento de Mina, Malaquite simplemente está obsesionado con ella, toda la universidad se enteró de los amoríos de Malaquite, y Mina no salió muy bien parada después de la muerte de la esposa de Malaquite ya que se rumoraba que se le veía en ocasiones cuidando de la hija de Malaquite, no fue expulsada de la universidad debido a la influencia de Malaquite, pero seguro fue duro para ella ser la comidilla de todas las lenguas… aun así yo dudo que Malaquite sea él padre… Piénsalo Serena, si en verdad fuera él y conociéndolo ¿crees que hubiera dejado a Mina con la niña todo este tiempo sin formalizar algo? Él no tenía una esposa y Mina no tenía a Yaten… Hubiera sido más fácil para Mina casarse con Malaquite y dejar de ser la comidilla de la universidad, lo hubiera sido por unas semanas y después todos hubieran buscado carne fresca.

-Entonces... si no es de Malaquite... es de... Yaten... –volteo a verlo asustada de que fuera así pues sabía el temperamento que su amigo tenia y si eso era verdad imaginaba que no estaría muy feliz si lo descubría– pero Mina nunca me dijo nada.

Seiya volteo a verla de reojo– Todo depende de la edad de la niña… ¿se parece a Malaquite? –aquella deducción no era para nada descabellada, hizo memoria recordado el tiempo después de la partida de Serena en que vio a Mina y esos meses cuando parecía que la tierra se la había tragado al igual que su amada princesa– Mina fue a buscarte meses después de que te fuiste… ¿No notaste nada raro en ella?

-No sé, quizá mi deseo de no ver nada de ese hombre en la niña es lo que me hace no encontrarle parecido... siempre me recordó a Mina... –suspiro recargándose en el cristal de la ventana– casi no hablamos del... pasado... si la vi diferente pero jamás imagine que se tratara de una hija... tal vez no quiso decirme nada por mi problema... tal vez esa niña tiene la misma edad que tendría nuestro hijo... –murmuro con tristeza observando el paisaje que iban recorriendo–

Tomo su mano presionándola sutilmente para demostrarle que no estaba sola ahora– Tal vez… tal vez tampoco quería que yo me enterara de su embarazo… tal vez no quería que Yaten lo supiera, de cualquier modo todo esto es muy raro… ¿Y Yaten lo sabe ahora? –regreso al tema para distraerla de aquel pensamiento que a él también le dolía. Su voz sonó un poco preocupado, sería difícil encontrarte a la mujer de tu vida con una hija del hombre que más desprecias o más frustrante aun saber que tienes una hija–

-No lo sé... su voz sonaba extraña, pero para nada alterada, quizá solo tiene deseos de platicar... –suspiro sonriéndole sutilmente– si el momento se da hablare de lo nuestro... ¿de acuerdo?

Le sonrió en señal de estar de acuerdo viéndola por un segundo para después continuar con su mirada fija al frente. Sus sensaciones no eran las mismas que días antes, si bien aquella interrupción de Yaten no le había para nada agradado, esta vez sentía la confianza de las emociones y deseos de su princesa y eso lo dejaba más tranquilo.

Se acercó a besar su mejilla para luego volver la mirada al paisaje, pensando en los motivos que tuvo Yaten para llamarla, esperaba que todo con Mina hubiera salido igual de bien que para ella, pero también estaba el temor de que la pequeña Mia fuera hija de Yaten y que él se hubiera enterado, no quería ni imaginar lo que haría o diría, en si se sentía intranquila y lo que más deseaba en ese momento era llegar para ver que su amigo estuviera bien.

Durante el camino Seiya trataba de conversar con Serena de algunas cosas que la relajaran pues pudo percibir en su semblante la preocupación que la llamada de Yaten le origino. Al llegar estar a un par de casas de la de Serena Seiya detuvo el auto ya que no creyó apropiado que Yaten pudiera verlos juntos, ese hecho era algo que sabía Serena debía decirlo en su momento, así bajo del auto para abrir la puerta de su princesa, una vez parados en la cera de la calle Seiya saco un paquete amarillo.

-Esto es una prueba de mis decisiones… ábrelo cuando estés sola… –le pidió mientras le daba un beso en los labios como despedida–

Observo el paquete que Seiya le había dado y sonrió desconcertada– ¿Qué es esto?, imagino que no me dirás, pero al menos dame una pista.

Negó con un movimiento de cabeza mientras tomaba la mejilla de Serena en sus manos– Podrás verlo cuando me vaya… Solo es el inicio de que todo irá bien ahora.

-Mmm bueno –suspiro haciendo una ligera mueca de frustración al no poder averiguar que era ese extraño obsequio– solo por hoy lo aceptare, aunque imagino que debe ser algo muy bueno, ¿quieres que le dé un mensaje a Yaten de tu parte? –sonrió ligeramente–

-No… Prefiero hablar con él directamente y en otro momento, será mejor que por ahora solo tenga a su amiga. –Le dio un beso en la frente–

-Te amo no lo olvides... ahora debo cumplir con mi deber de buena amiga y "prometida" –sonrió besando sutilmente sus labios antes de que hubiera alguna palabra o gesto de molestia– en cuanto vea el contenido de este paquete te llamare para darte mi opinión... ¿de acuerdo?

-De acuerdo… –ahora fue el quien beso sus labios– Te amo tampoco lo olvides –le sonrió–

-No lo olvidare... –se separó de él tomando lo poco que llevaba de equipaje comenzando a alejarse volteando ocasionalmente solo para sonreírle, al llegar a la puerta de la casa solo se despidió moviendo su mano para luego entrar, aun no estaba muy segura de que es lo que iba a encontrarse cuando viera a Yaten, solo sabía que como amiga era su deber estar ahí con él–

Seiya solo la observo alejarse, sonriéndole cuando ella volteaba a verle, una vez que ella entro a su casa, subió a su auto. Mientras que Yaten al escuchar la puerta de la casa abrirse volteo a ver a su "prometida" esperando a que ella estuviera más cerca para saludarla.

- Ya estoy aquí... –dijo al momento en que arrojaba las llaves en la mesa del recibidor– ¿Yaten?

-Pensé que ya te había robado –Se puso de pie acercándose a darle un beso sobre su cabello, pero había algo diferente en él, tal vez no tan fraternal como solía ser siempre–

-Estuvo a punto, sobre todo cuando recibí tu llamada... –lo observo detenidamente buscando algo que le mostrara molestia o preocupación– me sorprendió tu llamada, pensé que seguirías enojado conmigo.

-¡¿Enojado?! No, estaba preocupado. –Tomo lugar en su sillón preferido sin voltear a verla– Dile a Seiya que lamento haber interrumpido su reconciliación –volteo a verla, si bien no quería mostrarse molesto, no podía evitar que su mirada mezclara ese aire de desosiego que tenía dentro–

-Se lo diré... –suspiro, acostumbrada a su acido humor se sentó en un sillón a lado de él observándolo– ¿y bien que es lo que paso?

Se dejó caer en el respaldo echando la cabeza hacia atrás– Algo muy frustrante –dijo sin rodeos, para que mentir, después de todo era lo que necesitaba, hablar con su mejor amiga– ¿cómo lo peor puede ser lo mejor? –Cuestiono amargamente pasando sus manos por su cabello–

-No te entiendo... pensé que las cosas con Mina estarían muy bien. Bueno aunque no sé cómo, estabas muy molesto al saber que tenía una hija, pero aun así sé que la amas y que no te importaría... ¿por qué es eso verdad? –pregunto preocupada–

-No, no es solo eso… es Todo… no la entiendo Serena, no entiendo sus decisiones, no sé por qué aun ahora sigue jugando con mis emociones como en él pasado, ya no soy el de antes y aun así me afecta igual o peor… ¿de qué sirve que aun la ame si ella es tan egoísta? ¿Por qué? Porque no puede simplemente hablar y dejar de decidir por mí… –se puso de pie–

-A ver Yaten... explícate, porque no te entiendo nada en absoluto... –se puso de pie acercándose a él tomándolo de las manos– sé que la amas y que ella a ti, quizá en alguna ocasión se equivocó, pero todos nos equivocamos y no por eso merecemos la pena capital... creo que deberías hablar con ella.

Tomo aire pesadamente entes de continuar– Serena, ¿desde cuándo sabes de la existencia de esa pequeña? Que pensaste cuando la conociste y más aún cuando supiste que ella era la hija de Mina.

-Ah bueno yo... –lo soltó dándole la espalda pensando y meditando hacia qué rumbo tomaría esa platica– hace poco que supe de ella... tenía la idea de que sería un poco más chica, cuando regresamos tenia deseos de conocerla pero... todo se complicó, y cuando conocí a esa niña no se fue algo extraño, sentía que la quería no sé cómo explicarlo... pero ahora al saber que es hija de Mina entiendo mi deseo de querer protegerla, Mia me recuerda mucho a Mina cuando éramos niñas... me siento feliz por ella.

-Esa pequeña tiene algo… –aseguro dando un par de pasos de un lado a otro– cuando la conocí jamás pensé que fuera a ser hija de Mina, si bien paso por mi mente que tal vez ella podría tener ya alguna familia, vi en esa pequeña algo diferente algo inexplicable, más allá del hecho de saber que es hija de la mujer que amo, ahora sé porque… Y simplemente no sé cómo expresarlo –dijo un tanto frustrado–

-¿Sabes por qué? –pregunto volteando a verlo preocupada de que lo que había platicado horas antes con Seiya fuera verdad– digo es hija de Mina... y quizá eso la haga especial para ti... ¿no?

Volteo su mirada a Serena negando– Esa pequeña es… –un nudo en su garganta se formó evitando decirlo de manera fluida– Mia es MI HIJA… –enfatizo en una mezcla de aun incredulidad, molestia e impaciencia– Mi Hija Serena… Y sabes cuándo me lo dijo… después de cinco años, después de enterarme de ese hecho de la peor manera. –Ahora molesto–

Lentamente se sentó de nueva cuenta en el sillón más que sorprendida de confirmar lo que hasta hace pocos minutos era una tonta idea– ¿Tu hija?, ¿estás seguro?, tal vez entendiste mal o no se... no creo que Mina te lo haya ocultado todo este tiempo. Simplemente no lo puedo creer.

-Pues lo hizo… me aparto no solo de su vida si no también de la de Mi hija… decidió lo que era "mejor" –dijo con recelo– para mí, como pudo pensar que estar lejos de mi hija y de ella sería lo mejor para mí y aun peor le dio por padre al hombre que más odio… No sé cómo puedo aborrecerlo más, pensé que jamás podría y ahora simplemente quiero… –esbozo un suspiro lleno de frustración caminando hacia el sofá, sentándose en él para descansar su rostro entre sus manos–

Suspiro preocupada de lo que estuvo a punto de decir– Yaten... quizá no fue la mejor decisión... pero ya no hay vuelta atrás, sé que debes estar molesto pero... piensa por un momento lo que Mina debió sufrir también sin ti.

En su mente aquello no era una justificación– Si tanto sufrió debió buscarme Serena, debió ser sincera conmigo, confiar en mi ¿Tan mal padre pude haber sido? ¿Tan poco valía para ella para poder ser Yo el padre de ese bebé que estaba esperando? –Mil pensamientos que no quería anidar comenzaban a apoderarse de su mente– Ella dice que no sabía que era mi hija, pero por simple hecho de haber estado juntos implicaba la posibilidad y ella simplemente no quiso verlo así… dime ¿Cómo puedo justificarla? ¿Cómo perdonarla a pesar que la amo? –sus manos se hundían entre sus cabellos deseando encontrar algún modo de que aquello no le doliera–

-Yaten... –murmuro acercándose a él sentándose a su lado abrazándolo– sé que debe dolerte y la verdad no sé qué decirte, es mi amiga pero... incluso siento que no me tuvo la confianza para decirme la existencia de Mia desde mucho antes, tal vez si lo hubiera sabido yo... –suspiro– no estaríamos así en este momento... no sé cómo ayudarte o que decir.

Yaten dejo caer su cabeza sobre el hombro de su amiga, como tantas veces lo hizo añorando a su guerrera– Fueron sus decisiones y yo… –dijo en voz calma pero aun intranquila– no sé cómo actuar, ¿qué decirle? ¿Cómo debo ser con Mía? que debo y no sentir aun por Mina, creí que pese a todo aun podríamos ser felices juntos, de verdad quería amarla aun.

-¿Y entonces que piensas hacer?, si la amas y tanto deseabas una familia entonces... quizá debas hablar con ella. –dijo mientras lo abrazaba reconfortándolo–

-No lo sé, en este momento por primera vez siento que hay un amor más importante antes del que siento por ella y es lo que siento por Mia al saber que es mi hija… no sé qué va pasar con Mina, supongo que eso es algo que el tiempo lo dirá… –se dejó envolver por los brazos de Serena– No puedo explicarlo, pero siento que la amo aun sin conocerla –un rayo de felicidad ilumino su voz–

Sonrió dulcemente al recordar cómo había conocido a la pequeña– Lo imagino... esa niña es tan increíble... ahora que lo pienso se parece tanto a ti... y bueno que decir de Mina... es perfecta esa niña... y por ella sé que sabrás ser un buen padre y harás lo mejor por ella... ¿no es así?

Se quedó un segundo en silencio– Serena… necesito tu ayuda –se separó sutilmente de ella viéndola a los ojos con su habitual seriedad–

-Claro... –sonrió al verlo un poco más tranquilo– te ayudare en lo que necesites.

-Es que se tanto de niños como de arqueología… Sé que tal vez no es un buen momento para ti, pero créeme necesito de ti más que nunca –tomo su mano entra las suyas–

-Te ayudare Yaten, no tienes ni porque dudarlo, eres mi amigo y esa niña es hermosa así que te ayudare para que te acerques a ella... seguro que Seiya también estará feliz por ti –sonrió oprimiendo su mano–

De inmediato le dio un fuerte abrazo pero cuando escucho el nombre de su amigo se separó un poco de ella– Seiya… creo que su situación va mucho mejor ¿no? Dime ¿ya se acabó la venganza?

Suspiro sonriendo ligeramente– Aclaramos muchas cosas, y creo que... tal vez las cosas pueden funcionar. Lo amo y estos días a su lado fueron... perfectos –dijo un tanto soñadora como hacía tiempo no lo era–

Despeino su cabello en un movimiento de su mano a forma de cariño– Ya veo… –no estaba muy convencido de esa decisión por parte de su amiga pero sabía que debía apoyarla como ella siempre lo hacía con él, así que disimilo su gesto escéptico– Solo que sea tu decisión y no la de él, no te dejes presionar por sus insistencias.

-Supongo que tú debes conocerlo mejor que yo... pero aun así quiero creer en sus palabras y pensar quizá en la posibilidad de... comprometerme con él.

Volteo a verla en cuanto escucho aquello ultimo de inmediato volvió el semblante inexpresivo en él– Creo que el trato fue que nuestro "compromiso" o "relación" terminaría en cuanto alguno de los dos lo decidiera ¿no? –Se puso de pie queriendo ver aquello como lo más normal y esperado, aunque por dentro no se sentía con ánimos de perder también el apoyo de Serena–

-Si... ese fue el trato... Yaten –se puso de pie acercándose a él– siempre seré tu amiga... eso no cambia, y lo que más desearía es que vieras que Seiya te extraña del mismo modo que tú a él, que quizá necesitas más en estos momentos a tu mejor amigo.

-Yo también lo necesito, Serena eres mi mejor amiga y lo que he vivido junto a ti lo valoro mucho… –fijo su mirada en ella con esa gratitud en su mirada– eres la mejor persona que he conocido pero… –sonrió– hay ciertas cosas que solo entre hombres podemos hablar de manera diferente.

-Lo sé... por eso creo que es el momento de que las cosas entre ustedes se arreglen por fin... para Seiya es ahora más fácil al saber que entre tú y yo no ha pasado nada, estoy segura de que todo podrá ser como antes entre ustedes. –tomo su mano palmeándola suavemente–

Sonrió sutilmente albergando aquella posibilidad– Eso también puede aplicarse contigo y con Mina, él hecho de que las cosas entre ella y yo no puedan funcionar por ahora no implica que entre ustedes puedan arreglarse, ahora que Mina también sabe que yo solo te veo como una amiga… –se encogió sutilmente de hombros– Se lo dije antes de saber lo de Mia pero igual no me arrepiento porque tal vez fue demasiado de mi parte causar tu distanciamiento con ella.

-En ese caso los dos hemos tenido la culpa del distanciamiento que hay entre nosotros... hablare con Mina, aunque no sé si es momento para eso... –suspiro colocándose a su lado y recargándose en su hombro– la extraño tanto y desearía poder acercarme a Mía.

Él sabía perfectamente cómo se sentía pues era justo lo que le pasaba con Seiya. Rodeo con su brazo el hombro de Serena estrechándola sutilmente a él– Estoy seguro que ellos nos perdonaran este "pequeño" engaño –dijo con cierto sarcasmo– Conozco a Seiya y hare lo posible por convencerlo y Mina te quiere demasiado pese a todo, ella sedera ya lo veras. –La ánimo, animándose también a él mismo–

-Espero que así sea... –sonrió más animada– ¿y bien "papá" que piensas hacer ahora?

-¡Papá! Wow jamás pensé que esa palabra se escuchara tan extraña refiriéndose a mí, pero me gusta –sonrió dulce y sinceramente– Y no, no tengo idea como empezar, pero creo que conociéndola es una buena manera, así que iré a buscarla mañana mismo… ¿Crees que deba llevarle algo? –Dijo pensativo pensando en un posible Sí de respuesta–

-Mmm quizá algo hermoso como ella... –Sonrió pensativa– ah ya se ¿qué te parece un lindo peluche de mariposa?, a ella le encantan... además yo le digo mariposita... eso le gustara.

-¡¿Así que una Mariposa?! –rio sutilmente recordando esa linda sonrisa– Si, esa es una muy buena idea… Sabes siento que a partir de mañana no podré volver a separarme jamás de ella, Mia entro de golpe en mi vida pero está llenándola de una manera incomprensible.

-Me da gusto por ti... –sonrió para luego separarse de él– tendrás una familia... muy hermosa... eso es lo que tus padres querían... estarán muy contentos cuando sepan que ya tienen una nieta.

Hizo un gesto de improbabilidad ante ese hecho– Creo que no había pensado en ellos en estos momentos, le verdad no sé cómo lo vaya a tomar mi madre, papá sé que estará más que feliz porque pese a todo siempre supo cuánto significo para mi Mina y Mia es producto de ese amor, sin embargo mi madre no sé cómo reaccione ante el hecho de ser hija de Mina, de cualquier manera ya me encargare de hacerla que la ame.

-No creo que batalles... Mia es un amor de niña, estoy segura que se ganara el corazón de tu mamá... lo que ni Mina ni yo pudimos... –sonrió ligeramente– además en cierta forma esa niña se parece a tu mamá.

-Supongo que te refieres a lo físico, porque no creo que tenga el temperamento o su obstinación a decir No y no haya batallón que la obligue… Mía se ve tan dulce que seguro solo saco mi buen humor –sonrió– Siempre me enfoque en ver en ella solo el parecido físico que tenia de Mina cuando supe que era su hija, pero ahora muero por ver que tan Black es. –dijo con suma intriga–

-Mmm eso solo el tiempo lo dirá. Recuerda que debes acercarte poco a poco... no esperes que la niña te acepte de la noche a la mañana como su padre.

Y eso era algo que lo perturbaba ¿Y si nunca lo hacía?– Lo se… Lo haré lo mejor que pueda, además siendo amigo de su querida amiga y alguien especial para su mamá creo que me dará cierta ventaja. –le sonrió–

-Sí, cierta ventaja, pero tampoco trates de comprar su cariño con obsequios, el que le llevaras será solo una excepción... creo que sería buena idea que te muestres interesado en su pequeña vida.

Dio un sí– Gracias… así lo hare… Bueno que te parece si por ahora me acompañas a comprarle su Mariposa… –tomo su mano haciéndola que caminara junto a ella a la salida–

-Si... solo que... necesito darme un baño... salimos tan deprisa que no me dio tiempo.

-Está bien, date un baño y mientras yo arreglare unas cosas pendientes –se detuvo soltándola–

-Gracias... –camino a las escaleras tomo su pequeño equipaje, bolso y ese extraño paquete que momentos antes le había dado Seiya– y... felicidades papá.

No dijo más solo sonrió en agradecimiento para después observarla retomar su camino.

En cuanto entro a su habitación se dejó caer en la cama cansada, habían sido demasiadas emociones en tan pocas horas, saberse dueña del amor de Seiya y ahora que su mejor amigo tuviera una hermosa hija era demasiado, pero en si se sentía feliz, tal parecía que las cosas poco a poco iban tomando su curso normal, pensando en todo lo que había hablado con Seiya y con Yaten, comenzó a sacar su equipaje sonriendo al ver de nueva cuenta ese hermoso vestido y en lo guapo que se veía su caballero celoso fue entonces que recordó ese paquete y curiosa lo tomo entre sus manos– ¿Y ahora que sorpresa me tendrá? –Sonrió ligeramente imaginando mil cosas que estuvieran dentro pero se extrañó cuando vio solo un documento el cual comenzó a leer– ¿el... el divorcio? –nuevamente se dejó caer en la cama pero ahora sentándose en la orilla– entonces... es verdad... se divorciara de ella... –en ese momento no sabía que era más fuerte si sus ganas de sonreír y de llorar al imaginar lo que sería una vida a su lado justo como lo había soñado cuando se dio cuenta de que lo amaba– esto es todo lo que necesitaba para decirme a cambiar este anillo de lugar... –y sin dudarlo más se quitó la sortija que Yaten le había dado cambiándola por la que Seiya le había entregado nuevamente–

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-¸.•´ -¸.•´ .•´¸¸.•´¯`•-.•*- *Maldito Error * -*•..•* SxS ¸.•´ .•´¸¸.•´¯`•- MxY ¸.•´¸.•´¨- ¸.•*¨-

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-Mía… ¿Ya estas lista? Yaten no tarda en llegar… –entro Mina a la habitación de la pequeña donde ella colocaba un par de cosas en su pequeña mochila en forma de Mariposa–

Al escuchar a su madre sonrió ampliamente– Papá… di papá… –La corrigió cerrando su mochila y colgándosela a la espalda–

-Lo siento mi amor… –Sonrió– ¿Y que llevas ahí? –cuestiono curiosa invitándola a salir para hacerlo esperar lo menos posible cuando el llegara–

Encogió sus brazos– Nada… –fingió indiferencia pero con una sonrisa en los labios–

-Vaya así que ya con misterios eh… –negó sonriéndole pues estaba segura que serian las cosas que siempre decía le enseñaría a su padre cuando lo viera–

Aunque quisiera demostrarse fuerte y seguro para conocer a su pequeña la verdad era otra, se moría de nervios, solo había visto a la pequeña un par de veces y eso le parecía insuficiente, y también estaba el hecho de que prácticamente vería a la niña ya no como una desconocida sino como su hija, no tenía ni la menor idea de cómo comportarse aunque algunos consejos de Serena le ayudarían, al llegar por fin a la puerta se sentía como si fuera la primera cita con una hermosa chica y no estaba tan equivocado Mia era hermosa, por fin timbro y mientras esperaba a que abrieran acomodo un poco su camisa nada elegante solamente casual, y acomodo la bolsa que contenía el obsequio para la niña entre sus brazos.

-Bien Yaten las cosas no serán fáciles pero es tu hija... –murmuro mostrándose un tanto serio con la persona que le abriría–

Al escuchar el timbre tanto Mina como Mia dieron un pequeño brinco de nervios sumado al ahogado grito de ansiedad que dio la pequeña solo audible para Mina.

-Todo va estar bien mi amor, solo se tu misma –se agacho sonriéndole mientras acomodaba su pequeño flequillo perfectamente platinado– Iré a abrir… –le dio un beso en la frente antes de ponerse en pie–

-No mami, yo quiero hacerlo… –Al ver que Mina volteaba a verla, le sonrió–

-De acuerdo… –una sutil sonrisa apareció en Mina para darle ánimos aunque la verdad es que por dentro estaba aún más nerviosa que su hija–

Mia camino felizmente hacia la puerta, giro la perilla ya con una enorme sonrisa en los labios, conocía al hombre que ahora sabia era su padre, pero todo era nuevo y diferente para ella, al abrir la puerta pudo verlo y aquella enorme sonrisa no se borró en absoluto.

Una sonrisa se dibujó en sus labios al ver quien le abría– Hola... –murmuro agachándose hasta quedar a la altura de la pequeña– Mia...

La pequeña se sonrojo sutilmente teniéndolo frente a ella– Hola… –susurro en tono dulce– Yaten… –hizo un pequeño gesto con la nariz cual si estuviera haciendo una comparación por haberla llamado por su nombre, pero acrecentando más sus sonrisa contemplando cada facción del hombre frente a ella– Te pareces mucho…

-Mmm... ¿A quién me parezco? –pregunto sonriendo ante cada hermoso gesto que la niña hacía, mismos que eran nuevos para él– pequeña mariposita...

-Mariposa… –repitió en un susurro– Quiero decir que te pareces mucho a las fotos que Mamá me enseño de ti… –la mirada de aquel hombre sobre ella sentía que era demasiado fuerte pero no por ello incómoda para la pequeña que la mantenía fijamente–

-Ya veo... –murmuro con tristeza pensando en que esa era prácticamente la primera vez que él la veía como su hija, siendo que ya había visto antes a esa pequeña– ¿Estás lista?, daremos un pequeño paseo... –subió la mirada viendo por primera en ese momento a la rubia dueña de su amor– claro... si es que no te importa... Mina...

-Hola Yaten… –Saludo con una tenue sonrisa, en realidad si fuera por ella daría la más grande sonrisa pero sabía que él no la correspondería, sin mencionar que ese momento era de ellos– No… adelante –encogió los hombros volteando a ver a su pequeña después– Kincha ¿Por qué no vas sola? Así podrán conocerse mejor –le sugirió en una sonrisa–

-Pero yo creí que iríamos los tres –Borro su sonrisa al escuchar a su madre–

- Eh... bueno... –se incorporó colocando la mano sobre el hombro de la pequeña– si la niña quiere que vayamos los tres, por mi está bien... –dijo indiferente sobre la cercanía de Mina–

Mina dudo en contestar, solo comenzó a negar con un sutil movimiento de cabeza cuando su pequeña la interrumpió.

-Si… será mi paseo favorito… –dijo sumamente extasiada de aquella salida, tomo con su mano derecha la de Mina y con la izquierda la de Yaten– ¿Verdad mami?

-Sera como tú quieras mi amor… –le dijo en un susurro sonriéndole para después voltear a ver a Yaten aun escéptica de que aquello fuera lo que él quisiera–

-Sí, será como tú quieras... –murmuro observando a Mina un instante mismo que le pareció eterno– ah por cierto... te traje un obsequio... espero que te guste –sonrió colocando frente a la pequeña la bolsa de celofán que envolvía la figura afelpada de una mariposa–

-¿De verdad? ¡Para mí! –Soltó ambas manos para sujetar su regalo– Gracias… –lentamente comenzó a desenvolverlo, su sonrisa se ilumino al ver aquella hermosa Mariposa– ¡Que linda! Mira mami… –volteo a ver a su mamá–

-Es muy linda mi amor… –si su pequeña era feliz para Mina aquello era lo que necesitaba en ese momento–

-Gracias… –sus ojos brillantes y felices resplandecieron sonriéndole a Yaten– es muy bonita, la cuidare mucho…

-Qué bueno que te gusto... –sonrió complacido de que su primer intento por conquistar a su propia hija hubiera funcionado– es muy de tu estilo... ¿y ya tienes pensando a dónde quieres ir pequeña Mia?

Abrazo su mariposa mientras frunció el ceño pensativa- La verdad, no lo sé… –se estiro para presionar el botón del ascensor–

-Bueno en ese caso tendré que elegir... –sonrió con aquel gesto seductor que tenía cuando de una cita se trataba, aunque no fuera del mismo modo era para conocer a su pequeña así que un poco de su experiencia serviría– ¿sabes remar?

-Mmm… No jamás he remado… –negó sin dejar de verlo pero poniendo suma atención a cada paso que daba–

Mientras Mina se limitaba a no opinar, se sentía como un chaperón en una cita que estaba de más, pero si bien tampoco le hubiera agradado no estar con ellos, se limitaría a darles su espacio pasando desapercibida.

-Entonces pequeña Mariposa hoy aprenderás... –sonrió acariciando sutil su mejilla para luego oprimir el botón de planta baja para comenzar por fin con su cita infantil–

Durante el camino todo fue bastante tranquilo aunque extraño Yaten conducía mayormente en silencio, Mía en el asiento trasero solo contemplaba la calle hincada en el asiento para poder ver atreves de la ventanilla sin borrar su sonrisa y Mina sin hablar mucho solo de vez en cuando ver a Yaten de reojo o a Mía atreves del espejo retrovisor. Por suerte el parque al que llegaron estaba cerca y el camino fue relativamente corto Mia decidió dejar su nueva Mariposa en el auto, así no la perdería o ensuciaría.

-Adelante pequeña... –dijo mientras abría la puerta trasera donde iba la niña no sin antes abrir la de Mina no prestándole mucha atención aunque le costara trabajo– ¿lista para aprender?

-Lista… –bajo de un brinco y en cuanto Yaten cerró la puerta comenzó a correr, conocía la entrada de aquel parque, algún día fue con su abuela, pero jamás subieron a las balsas del lago–

-Mía, no corras te cae… –pero la pequeña tropezó sutilmente pero sin hacerse daño– ras… –suspiro resignada– siempre tan impaciente…

Sonrió y de inmediato corrió a cargar a su pequeña sonriéndole– Querías que te llevara como una pequeña princesa ¿no es verdad?

La pequeña se sonrojo sutilmente– Estoy bien gracias… –dijo casi en un susurro, sintiéndose un poco extraña de estar entre los brazos de su padre, unos brazos cálidos y protectores, sintiéndose de una manera que jamás se había sentido tal vez por eso no reacciono cariñosa e impulsiva como lo hacía con su madre, por el contrario–

-Nada, la mariposita debe subir a una lancha especial... –sonrió mientras esperaba que Mina los alcanzara– ¿no importaría si solo llevo a Mia?

-No… está bien… –aseguro con una sonrisa de verlos de aquel modo– Iré a comprarles un helado para cuando regresen… –le sonrió a Mia–

-De Kiwi mami… mi favorito… –pidió la pequeña–

-Sí, tu favorito… –le respondió para después voltear a ver a Yaten–

-Cualquier sabor que elijas para mi estará bien... –sonrió ligeramente pensando en los miles de paseos que pudieron haber tenido siendo una verdadera familia– bueno Mia es hora de aprender... ¿lista?

-Si… –dijo emocionada–

-Vamos... –aun con la pequeña en brazos camino con ella hasta el pequeño embarcadero en donde con sumo cuidado la sentó sobre la lancha que tenía unos pedales– mmm... qué raro pensé que alcanzarías los pedales... ¿acaso la mariposita encogió? –hizo una mueca de extrañes mientras se cruzaba de brazos–

Rió al escuchar aquello– No… este año crecí mucho pero creo que no lo suficiente… –hizo una pequeña mueca de insatisfacción– pero puedo animarte mientras tu pedaleas… –le sonrió–

-Al escucharla no pudo evitar reír como hacía tiempo no lo hacía por algo tan inocente– De acuerdo... solo espero que avancemos y no quedarnos en un solo lugar... –después de decir eso subió a la lancha– ¿harás un esfuerzo por ayudarme?

Afirmo en un marcado movimiento de cabeza esperando que el subiera.

-Bien... –al subir respiro profundamente comenzando a avanzar con algo de dificultad en un principio– ¿Así que eres Kincha?, pensé que tu nombre era Mia... –quizá no era la forma sutil que le habían recomendado para comenzar con una conversación pero él jamás había sido sutil y eso hasta cierto punto era gracioso para él–

-Mi segundo nombre es Kincha, pero solo mamá me dice así… casi siempre cuando estamos solas o quiere hacerme sentir bien… –observaba como los pedales de su lado se movían y buscando la manera de acercarse más a ellos– ¿Sabes que significa verdad? –Volteo a verlo esperando su respuesta–

-Mmm no en realidad no... Nunca he sido bueno para recordar los significados de algunas cosas... –dijo tranquilo mientras alentaba los movimientos para permitirle que ella tuviera un poco de contacto con los pedales–

-Ah… –Susurro un poco desilusionada– Mamá dijo que ese nombre me lo puso por ti… –esta vez no volteo a verlo solo se acercó a la orilla del asiento por fin pudiendo poner sus pequeños pies sobre los pedales comenzando a moverlos, debido a que sus piernas eran cortas sus rodillas casi llegaban a su pecho y se estiraban por completo para completar el movimiento circular–

-¿Por mí? –Pregunto un poco sorprendido– ¿y... tú sabes qué significa?

-Colibrí… –en realidad le gustaba mucho su nombre– ¿qué significa para ella ese nombre? ¿Y por qué mamá pensó que ese nombre te gustaría si no sabías que significaba? –Cuestiono volteando a velo de nuevo–

Se detuvo en seco al escucharla sonriendo casi por instinto llevando una mano hacia la cabeza de la pequeña– Porque es una pequeña ave difícil de atrapar... ¿tú eres... difícil de conquistar? –Pregunto con cierto aire tierno nuevo hasta para él mismo–

-No se… mamá dice que soy igual a ti… –se encogió de hombros– ¿Para ti mama fue difícil de conquistar? ¿Y tú para ella? –Pregunto curiosa, era la primera vez que podía preguntarle cosas que si bien a su mamá lo hacía, sus respuestas no satisfacían su curiosidad–

Volvió a recargarse en su asiento continuando suavemente con los pedales mientras observaba el cielo– Hay cosas que se dan por si solas... odiaba a tu madre cuando la conocí... y supongo que ella a mi igual, pero la convivencia nos hizo darnos cuenta de que nosotros solo fingíamos, es como cuando traes una máscara para que no vean tu verdadero rostro... así éramos Mina y yo... solo que ella me robo el alma...

-Ya veo… Mamá te quiere mucho… –dijo sinceramente para consolar ese sentimiento– Y es verdad lo que te dije aquel día cuando estabas con ella en la escuela, mamá es complicada pero ella dice que vio un lado tuyo inolvidable… a ella le gustaba hablarme mucho de ti pero cada vez que le preguntaba de cómo se conocieron y eso no hablaba mucho… solo siempre me decía… te pareces a tu papá… Supongo que eso es bueno ahora que por fin te conozca.

-Y ahora que por fin me conoces un poco más... ¿crees que nos parecemos? –pregunto volteando a verla sorprendido de la habilidad que tenía la pequeña para hablar tan claramente pese a su corta edad, quizá en el fondo se parecía más a Mina que a él–

-Yo creo que si… –se acercó acariciando el cabello de Yaten– Físicamente creo que nos parecemos mucho, ayer no me podía dormir viendo todo en lo que nos parecemos–

-Mmm con razón esa ojeritas... –sonrió acariciando su mejilla– y si no pudiste dormir supongo que tienes una larga lista sobre las cosas en que nos parecemos... podrías decirme algunas.

-El cabello… –comenzó emocionada y entusiasta– el color de la piel –extendió su mano hasta la de él para que se empalmaran mostrando apenas un poco más claro el de Mia que el de Yaten– Cuando frunzo el ceño –hizo un ligero gesto– Y arrugo la nariz.

Sonrió sintiendo que por un momento hacía los mismo gestos que ella– ¿Y qué tal el carácter?

-Eso todavía no se… –Sonrió encogiendo sus hombros– ¿eso sería bueno? –pregunto en su tono dulce pero curioso–

-Mmm no lo sé... quizá, eso querrá decir que le das unos cuantos dolores de cabeza a tu mamá... –se encogió de hombres sonriendo sutilmente– yo lo hacía cuando trataba de que ella descifrara cada palabra que le decía... pero tú eres demasiado clara al expresarte así que supongo que esa parte la sacaste a ella.

Sonrió– ¿Mama es testaruda?

-Mmm si un poco... ¿o no lo crees tú? –Pregunto acercándose a su pequeño rostro mostrando una sonrisa–

-Si a veces… –oculto una risita– Mmm… –cambio su sonrisa por un semblante más serio– ¿Regresaras a Alemania? Es que habrá un recital en la escuela y… –temía que le dijera que no podía o que no quisiera ir– siempre estoy sola…

-Ya no lo estarás... –dijo conteniendo las ganas que tenia de abrazarla, de hacerle saber que ahora que estaba a su lado jamás se alejaría– dime cuando es...

Sonrió ampliamente– Todavía falta, es el otro mes, pero quería invitarte… –volvió a colocar sus pies sobre los pedales más que contenta– siempre imagine que sería tener un papá, pero también es divertido… seremos una familia completa ahora… –contemplo un hermoso pato que pasaba junto a ellos–

La observo por un momento con atención, realmente era una niña hermosa, inteligente y por demás madura, quizá más de lo que se esperaría de una niña como ella– ¿Una familia completa quiénes?

-Siiiiip –Volteo a verlo afirmando para después volver su vista al pequeño y deslumbrante lago sobre el que estaban– Ahora que regresaste y te quedaras podremos ser una familia ¿verdad? Ahora que mi deseo se cumplió podre cambiarlo a otro que también quiero…

-Ah sí... –murmuro desviando la vista continuando con los pedales quizá un poco serio pero evitando que la pequeña lo notara– ¿cuál es ese segundo deseo?

-Pero si te lo digo tal vez no se cumpla… –ponía su mayor esfuerzo en aquellos pedales–

-Yo haré lo que esté a mi alcance para hacerlo realidad, así que puedes decirme, además será nuestro secreto...

-Está bien… –Se acercó un poco más a él como si hubiera alguien que pudiera escucharlos en aquella balsa– Quiero un hermano menor…

Se quedó callado un momento no sabiendo que decir por lo que se alejó un poco de ella– Mía... las cosas no pueden ser tan fáciles... dime... en tu familia ideal... ¿incluyes a alguien más aparte de tu, tu mamá y yo?

La pequeña frunció sutilmente el ceño contrariada o más bien decepcionada– Yo solo quería que tú regresaras, poder tener un papá junto a mí y a mamá sonreír como lo hace cuando te ve… Pero ella también dice que las cosas no serán fáciles porque el mundo de los adultos es difícil… –desvió su mirada para que no viera en ella la desilusión– Yo sé que mamá te oculto cosas y sé que estas molesto con ella, puedo verlo… –Susurro– yo, solo quiero tener una familia normal.

-Tu mamá tiene razón, el mundo de los adultos es muy difícil y complicado, pero hare todo lo que esté a mi alcance para que tengas esa familia normal que tanto deseas, te lo prometo... –dijo tomando la pequeña mano de la niña dándole un beso– las inseguridades terminaron para ti... no me separare de tu lado... ¿me crees verdad?

Sonrió dulcemente complacida– Si, te creo… prometo que yo también me portare bien… –tenía ganas de abrazarlo fuertemente pero sentía que era pronto para hacerlo– Ya quiero contarle a mis amigas y a Taru que regresaste.

-¿Quién es Taru? –pregunto curioso–

-Taru es mi hermana mayor… –dijo feliz– aunque no lo es en verdad, nos decimos hermana de cariño es amiga del Tio Sam… Hotaru Kunzite es la hija de mi muñeco… –dijo sin pensarlo y con la mayor simpleza–

-¿Hotaru… Kunzite? –Aunque aquello fue una pregunta y que tenía más curiosidad no sabía si quería escuchar la respuesta– ¿tu muñeco?

-Ah… si… él es un hombre muy importante se llama Malaquite Kunzite –volteo a verlo como cuestionándolo– ¿No lo conoces? Conoce a Mamá desde hace mucho… a él le gusta decir que yo soy su muñeca y él es mi muñeco… –encogió de hombros– es como un nombre rápido ya que su nombre es extraño y Mal como lo llama mamá es raro se escucha como si fuera un hombre malo…–sonrió sutilmente– Y Hotaru es muy buena conmigo.

-Un hombre malo... –repitió en un murmullo no pudiendo evitar pensar en todos los momento en que fue él quien disfruto de la inocencia y calidez de Mia– ¿y tu... lo quieres mucho?

-Si… es muy bueno conmigo y me consiente mucho… aunque eso haga enojar a mamá… es una buena persona, yo creo que te agradara –sonrió inocentemente en su tono dulce de voz–

-Ah ya veo... –sonrió ligeramente solo para no hacer evidente su molestia– y... ¿tu mamá no te ha hablado de alguien más?, como por ejemplo su mejor amiga...

-¡LA TIA SERENA! –dijo emocionada– Si… mamá me contaba muchas cosas de ella, pero ella también está lejos –suspiro pesadamente– ella la quiere mucho y dice que la extraña, ya quiero conocerla.

-¿Y si te dijera que ya la conoces? –Si Malaquite estaba presente en la vida de su hija quería que también lo estuviera su mejor amiga–

Negó con su cabeza– Ella vive en Holanda… Bueno si… –sonrió– Mamá me enseño fotos de cuando ellas eran niñas… es muy bonita.

-Ah... bueno... creo que es hora de que regresemos... –dijo un tanto serio comenzando a pedalear hacia el pequeño muelle–

-Tú conoces a la Tía Serena… Mamá me conto que tú la conocías… ¿No está en Holanda verdad? –volteo a verlo–

Volteo sorprendió de la perspicacia de la pequeña– No... Esta aquí... ¿quieres conocerla?

-¡Sí! –Dijo emocionada– ¿¡Mamá también querrá verla!? –Afirmo terminando en cuestionamiento–

-Pronto la veras... y supongo que a tu mamá al final le dará gusto encontrarse con ella.

Sonrió nuevamente emocionada, sin duda aquel era el mejor día de su vida– ¿Podemos regresar con Mamá? Es que ya quiero mi helado… –pidió con una dulce sonrisa–

-Si por supuesto... –sonrió ligeramente a la pequeña ya estando cerca del muelle, en cuanto pudo bajo ayudando a la niña para que fuera con su mamá, pensando en la plática que había tenido con ella, aun no comprendía muchas cosas pero eso no quitaba que aun siguiera molesto con Mina por ocultarle tal secreto–

Al ver que se acercaban a la orilla Mina también se acercó con él par de helados que mantenía en una mano para poder abrazar a su pequeña que veía corriendo hacia ella cargándola no sin antes darle su helado y después caminar hacia Yaten.

-Y bien ¿Que tal el paseo? –Les pregunto y dada la sonrisa de su pequeña ya sabía una respuesta, mientras le extendía el otro helado a Yaten–

- Gracias... –tomo el helado viendo seriamente a Mina– muy interesante... ¿crees que pueda llevar a la niña con… Serena?

Mina se sorprendió al escucharlo– Yaten yo creo que no es una buena idea.

Mia que comía glotonamente su helado se detuvo por un segundo para intervenir.

-Mami… quiero conocer a la Tía Serena, siempre me dijiste que la extrañabas mucho, ¿podemos ir los tres? ay mira mami es Lucy mi amiga.

Mina volteo a ver a Yaten no muy convencida– Porque no la saludas… –le sugirió bajándola–

-Anda ve Mía, yo convenceré a tu madre de ir a ver a tu tía Serena... –sonrió dándole una caricia sutil en el cabello–

Mía fue corriendo a alcanzar a su amiga, una vez que Mina vio que estaba con su pequeña amiga volteo a ver a Yaten– No ira con ella, es la primera vez que la ves y solo se te ocurrió hablarle de ella.

Sonrió con algo de ironía molesto– ¿Te parece más interesante el tema de "su muñeco"?

-Creí que lo que te importaba era conocer a tu hija, sabes que Malaquite es parte de ella por mucho que te moleste, Mia siente un aprecio por él y eso ni tu ni yo podemos cambiarlo –negó– pero veo que vas a tratar de equilibrarlo con la contraparte de Serena ¿no? ¿De verdad crees que es lo correcto para Mia ahora?

-Si... debe conocer a la futura esposa de su padre... así como conoce a tu amante, perdón a tu gran amigo y protector... además es una imagen más sana la de Serena que la de Mal, ¿no crees?, vamos Mina así como Malaquite Kunzite tiene un gran impacto porque tu a si la acostumbraste así lo tiene Serena porque tú te has encargado de hablar de ella, además no estamos haciendo nada indebido, ellas ya se conocen, solo hay que hacerlo más formal.

-¿Sabes qué? creo que todo esto fue una mala idea… –dijo molesta– No puedo creer que estés mezclando tu enojo hacia mí y tus ganas de herirme llevándote a Mía entre los pies… No te pones a pensar en ella ¡¿Crees que va aceptar a Serena como la prometida de su papá?! Le agrada porque es Flor, le agrada lo que Serena era para mí… una amiga, pero conociendo a Mía no sé cómo reaccionaría si la presentas como "Tu futura esposa" Si es lo que quieres está bien Yaten… –se encogió de hombros molesta– Pon a Serena como tu futura esposa, ve a Malaquite como "Mi amante" Solo mantente alejado de Mía de ahora en adelante… –se dio vuelta para ir por su pequeña, más que molesta–

-¿A dónde crees que vas? –La tomo del brazo jalándola hacia él– ¿de verdad quieres que me aleje de Mía?, ¿crees que podré hacerlo solo porque tú lo dices como si fuera lo más natural?

-Yo no sé si podrás o no hacerlo Yaten, solo te digo que mientras veas en Mía una opción para herirme sin pensar en ella primero –sonrió más que molesta– Vas a encontrar en mi la guerrera que nunca viste en él pasado… así que mejor piensa lo que vas a hacer o decir antes de animar a Mia a ir por caminos que solo la dañaran… –Se soltó de su brazo–

Suspiro aun teniéndola del brazo pero ya sin aquel acercamiento– Sigues sin entender... no la quiero herir ni mucho menos usarla para lastimarte, a estas alturas me siento muy decepcionado de lo que te has convertido... quieres ser una madre ejemplar pero tienes tus errores y yo... yo quizá ni siquiera cuento en la vida de Mia... pero aun así quiero permanecer a su lado, es por demás inteligente así que, ¿crees que es justo que viva en un cuento rosa donde cree que tendrá esa familia que tú le arrebataste?

-Por lo mismo que la conozco es que te digo las cosas Yaten, sé que no soy una madre ejemplar, sé que tal vez ni siquiera soy lo suficientemente madura y muchas veces ni siquiera sé cómo enfrentar esa madurez en Mia que a veces me deja de una pieza, pero también sé que Mia es la niña más sensible que he conocido y mira que trato con muchos niños… Mia es madura y decidida, pero es eso, una niña de cinco años, que más que ver una vida de color de rosa, solo tiene sueños e ideales como cualquier niña de su edad y no es malo que sueñe con tener una familia porque creí que podía existir la posibilidad de eso y sé que me equivoque contigo pero no me pidas que rompa las ilusiones de mi hija y no me pidas que me quede como si no pasara nada cuando sé qué harás cosas que la dañen más de lo que yo la he dañado… lo siento, no puedo.

La soltó suavemente volteando a ver a la pequeña que sonreía a su amiga– Es más de lo que pude llegar a pedir... quizá no merezco siquiera el amor de una niña que solo me conocía por fotografías y que yo ni siquiera tuve ese privilegio... pero ahora no me puedo alejar de ella... y no se trata de Malaquite o Serena... solo se trata de que poco a poco vea la vida como es... antes de saber que era mi hija estaba dispuesto a aceptarla porque era tu hija, formar una familia junto con ella no importando si era de Malaquite o de cualquier otro... pero ahora... –volteo a ver a Mina– tu cambiaste las cosas y... si continuo o no mi relación con Serena, debe conocerla, porque a pesar de que es tan madura mi aparición ha sido un golpe a su vida... ¿comprendes?

-Yo lo comprendo y sé que son mis consecuencias… –volteo a verla también– No tienes idea de cuánto la amo… sé que Mia lo entenderá y sé que tratara de aceptarlo, pero no quiero que reaccione de una manera equivocada. Es duro para ti, pero eres un adulto Yaten, solo recuerda que ella es una niña y no te lleva mayor ventaja en emociones. Tú la conocerás sin esperar nada, todo será nuevo para ti, ella sabe de ti lo que yo pintaba en su mente y no es que fueran mentiras, jamás puse alguna cualidad de su padre que sé que no tenga o algún defecto, pero ahora te veo y no sé si la imagen de su padre es la que yo le di, lamento tenerte en una situación así, solo deseo que Mia conozca a su padre y que tu veas en Mia una hija, el producto de un amor y no una niña que te fue arrebatada.

Sonrió ligeramente dando una sutil palmada en el brazo de Mina– Fue una hija producto del amor que me fue arrebatada, al igual que el amor de mi vida... créeme que hare mi mayor esfuerzo por aprender a conocer a mi hija.

-Lo siento… aunque estoy segura que ella también estará muy feliz de estar con su padre…–odiaba sentirse así– no la había visto tan feliz desde… bueno creo que esa sonrisa jamás la había visto en ella.

-Me alegra saber que tengo ese efecto en mi hija... –murmuro sonriéndole– el mismo que tenía en su madre.

Volteo a verlo sonriéndole– ¿Tenias? –lo cuestiono para después cambiar de tema para no esperar su respuesta– Sera mejor ir por Mia ya se va su amiga.

-Sí, vamos... –estuvo tentado a tomar la mano de Mina pero se contuvo solo caminando a su lado– ¿a dónde podría llevarla ahora?

-Siempre a querido subirse a eso carritos de go car pero siempre he temido no tener la suficiente fuerza para sujetarla y manejar, pero creo que contigo no habría ese problema… porque no le sugieres, apuesto que le encantara.

-Gracias... me ayudara ese tipo de consejos... –dijo alejándose de ella para acercarse a la pequeña y tomarla de la cintura con ambas manos– ¿lista para lo que sigue?

-Por supuesto –le murmuro observando aquel trato tan paternal–

-Si… estoy lista, ¿A dónde iremos ahora?... –pregunto emocionada riendo sutilmente ante las cosquillas que le origino sus manos–

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Rei ya no tenía más que perder, su mirada e interior estaba lleno de rabia, su mente solo albergaba un solo sentimiento… Venganza. Y lo haría, Seiya había sido todo para ella, el único hombre que no podía tener a sus pies y el único que anhelaba suplicara por su ser, y el hecho de saber que ahora jamás seria así la volvía impotente e incomprensible al deseo de su "marido" para ella no había razón que justificara perderlo, si el amor jamás había sido para ella una razón de peso en su matrimonio ¿Por qué debía dejar que él único hombre que quería en su vida se fuera con otra? ¡¿Por Amor?! No eso no era para ella, el ceder o ser pisoteada por otros no era su estilo, ella no había sido una mujer educada y hecha una diva para ser la segunda o la Ex de alguien y aquella rabia la hacía ver que si Seiya Kou no era para ella tampoco lo seria para Serena, la única y verdadera causante de todo lo malo que le pasaba en su vida.

Termino de escribir aquella carta, con una sonrisa torcida surcando sus labios mientras introducía la pequeña llave en el interior del sobre.

-Estás completa y absolutamente loca Serena Tsukino si crees que voy a dejar que te quedes con Mi señor Kou tan fácil. -suspiro dejando escapar esa energía molesta que la embargaba- Si bien no puedo tenerlo tampoco tú lo tendrás y hare que pagues por haberte metido en su vida… que ruegues e implores jamás haberlo conocido. –Observo lentamente el contenido de aquella hoja de papel mientras su satisfacción crecía pensando en las mil posibilidades que aquello le daría–

"Aun no puedo creer la ingenuidad que existe en él amor ¿Tal vez por eso aun Seiya sigue comiendo de mi mano? Veo que los años no te han enseñado que un hombre como Mi Marido no se gana con mimos o caritas de ángel.

Pero ya lo vez Serena Tsukino, mi bondad es tan grande que seré capaz de abrirte por segunda vez los ojos del hombre que es Seiya, mi hombre por mucho que te cueste aceptarlo, como se dice, "Hasta que la muerte nos separe".

Así que toma este regalito como la llave que abrirá tu mente, tal vez sean solo palabrerías ¿O tal vez no?"

Al reverso de aquella nota terminaba son una dirección y hora marcada, haciendo referencia a la cita mencionada para Serena.

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Por M00nSatR:

Hola que tal chicas, antes que nada quiero dedicar este capitulo al cumpleaños de Mina Aino :D, pensaba subir desde ayer pero por ahí leyendo una historia linda de Mina y Yaten recordé a mi casi "tocaya" de cumpleaños, es que el mío fue el 18 jeje… Feliz cumple a todos los Libras!

Ahora si, pues aquí con él nuevo capítulo ¿Cómo ven? Serena y Seiya con mucha alegría por fin, ya lo necesitaban que linda reconciliación, así me gustaría tenerlas siempre jaja… Y qué lindo Seiya que esta dispuesto a ser paciente con respecto a Yaten, ahora esperemos que las cosas con ellos dos puedan mejorar también, que retomen su amistad por que como Serena lo dijo, ambos se extrañan. En cuanto a Mina y Yaten, ah ellos ahun me hacen llorar, pero la culpa la tienen Malaquite por entrometido si Mina dejara de frecuentarlo Y Yaten de caer en sus juegos creo que ellos tendrían las cosas más fáciles, pero ya ven como es la vida, las cosas nunca salen como las planeamos, pero al menos algo bueno tuvieron ambos y fue la Primera Salida Familiar. Hay que lindos, presiento que Yaten y la pequeña Mia tienen muchas cosas en común que le pondrá sabor a su relación padre e hija :D. Y Rei ash… que esa mujer no se puede quedar con su cuerpo cirujeado y ser feliz con ella misma como lo es simpre? Solo espero que Serena no vaya… NO…. ¡Por cierto ojala alguien adivine ¿que es lo que Siya le dio a Serena en ese sobre?! Bueno sin más drama jaja aquí les dejo las respuestas a sus reviews gracias por el apoyo y esperemos nos sigan dejando sus comentarios ; )

Minafan: Pues si, sin duda es detestable las actitudes de Malaquite, pero él está en lo suyo, luchando por lo que quiere aunque eso solo empeore las cosas entre Mina y Yaten, pero ojala que después de esta salida familiar Yaten comience a ver que podría ser muy feliz con su guerrera y su mariposita :) hay que lindos! En cuanto a Rei, si todos deseamos que termine alejada de Seiya, pero como vimos al final de este capítulo creo que no se quedara de brazos cruzados. Veremos qué es lo que pasa, ojala no les arruine su felicidad.

.darling: Pues si Yaten ama a Mina pero hay algo que es tan fuerte como el amor y es el dolor y Yaten se siente realmente traicionada por Mina en este momento, mas por que las cosas le están llegando donde más le duelen y con la persona que más coraje le tiene, pobresito de nuestro Yaten . En cuanto a Rei, si en efecto ya planeo y pretende hacer de la suyas, así que solo hay que esperar que es lo que trama y para que cito a Serena, pero bueno es que nada bueno resulta cuando Rei mete sus marices. Ash….

Coneja: Oh que buena idea nos has dado, si creo que Rei merece un final digno de su maldad jajaja (risa malvada) ni modo se lo tiene bien merecido así que planearemos algo lindo para ella :P Y si Malaquite ese malo con tinte de amigo y bueno que nos confundo con la actitud hacia Mina pero no niega la cruz de su parroquia cuando se topa con yaten, sin duda no descansara hasta tener a Mina solo para él.

Selene kou chiba: Jajaja pues no somos tan envidiosas (solo un poquito) pero les compartimos absolutamente a Seiya a través de esta historia. Como veras las cosas pintan mejor para la pareja, solo esperemos que el aura de Rei y el mal Karma que está mando Yaten ante su molestia no afecte mucho la tranquilidad de la historia, pues como veras Mina ya no quiere ni un poquito cerca a Serena, ojala las cosas entre ellas se arreglaran, creo que a ambas les hace falta ese apoyo femenino ¿no creen? Bueno gracias por tu review y esperamos nos sigas apoyando.

.7: Gracias, aunque sé que aún no leerás este mensaje, gracias por cada review :D

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