Quiero agradecerles a todos por los review sepan que estoy atenta a sus sugerencias, mantengamos viva a Beth.
Desde dentro de la casa ,se podía oír la risa alegre de Judith, Beth y ella se habían reencontrado, Tras su patrullaje Rick, lentamente subió las escaleras sin esperar la escena que estaba a punto de presenciar, Judith risueña en brazos de nada más y nada menos que el menos sociable del grupo, Daryl Dixon. La mecía, le sonreía, le murmuraba palabras que a los oídos de un niño eran motivo de carcajadas. Llevaba una camisa leñadora azul y negra, jeans negros, botines marrones nuevos, sobre su hombro una toalla blanca que le pertenecía a Judith. El Sheriff lo observo en silencio por largo rato, Daryl se veía como padre dedicado realmente lucia como tal.
-Lo siento Daryl, vine lo más pronto posible, Deanna quiere que me encargue del Kinder. Irrumpió en la escena Beth anonadada ante tanta belleza.- Dios mío…
-¿Qué? ¿Qué sucede? ¿Hice algo mal?-Preguntó Daryl nerviosamente.
-No Daryl, es solo que… Con Judith en brazos te ves hermoso.- Daryl se sintió alagado e incomodo mientras mordía sus labios.
-Nah, Judith es la hermosa aquí…-
-Algún día tendrás que aceptar los cumplidos de tu esposa, Daryl Dixon. Dijo Beth tomando a Judith en sus brazos a lo que Daryl respondió tomándola de las mejillas y dándole un tierno beso que hizo que Beth se ruborizara…
-Podría acostumbrarme a eso…- Dijo ella con una sonrisa. Fue entonces cuando Rick interrumpió la escena aclarándose la voz.
-No quise interrumpir, solo pasaba a ver a mi niña y cómo están en la nueva casa. Sr y Sra Dixon.-Musito Rick bromista. Daryl entrecerró los ojos frotándose la barba.
-Mmmh…- Masculló mientras Beth sonrió entregándole a Rick a su hija en brazos.
-Este lugar es maravilloso, Sheriff… -Respondió Beth devolviendo la broma. – Sales hoy Daryl?
-Mañana por la mañana, eso dijo Aaron.
-¿Dónde está Moonshine? Dijo Rick mientras jugaba con la pequeña Judith. Daryl y Beth se miraron ciertamente preocupados.
-Salió anoche y no hay regresado… Murmuró Beth entrelazando su mano con la de Daryl.- Estamos preocupados no parece adaptarse.
-Lo hará… Ella es fuerte, solo hay que darle tiempo, es difícil ser un gato domestico cuando toda tu vida fuiste salvaje.-Dijo el arquero, recordando las palabras de Joe, aquel cazador loco que alguna vez caminó junto a él.- Lo que le está pasando yo lo pasé, solo ella puede superarlo.
Moonshine se observo a si misma en el reflejo de una de las ventanas rotas de una casa en medio de la nada, su cabello estaba sucio, su labio partido, su ojo derecho morado, la cicatriz en su mejilla izquierda estaba cambiando de un rosado fuerte a un curioso blanco, había sanado. Su playera aun olía a sangre muerta, sus jeans estaban desgarrados y sus borsegos embarrados "Claro, yo también me miraría mal si estuviese en lugar de ellos" pensó. Desde que había llegado a Alexandría solo pensaba en irse, sintió que su misión ya estaba cumplida en el instante en que Daryl y Beth volvieron a reunirse, siguió caminando con la cabeza gacha para ignorar las miradas. Tomó su arco, sus flechas y comenzó a moverse sigilosamente por el bosque que rodeaba la zona segura, se encontró con una casa abandonada, un cumulo de basura, caminantes destrozados, pero también se percato de que no estaba sola.
-Sal de ahí quién quiera que seas.- Dijo Moonshine apuntando a su vigilante, quién salió de detrás de los arboles con las manos en alto.
-Hola, soy Aaron. Es increíble, igual que Daryl puedes distinguir a una persona de un errante por sus pasos!
-¿Por qué me estás siguiendo? Pregunto ella alterada ante la presencia de Aaron, el sonrió suavemente y contestó.
-En realidad se me antojo conejo y salí para ver si podía cazar uno…
-Hablas demasiado, espantaras a los conejos.-
-¿Tú sabes cómo cazarlos? Eres buena en eso… Lo he visto..
-No sabes nada de mí. Dijo ella mientras seguía rastreando.
-No sé mucho de cómo vivir afuera, pero puedo distinguir entre un sobreviviente y un psicótico.. Y tú eres una sobreviviente… Veras Deanna me pidió que te observe con el fin de encontrarte un trabajo en la comunidad.
-No sé si vaya a quedarme…
-Qué pena, si dejaras que la gente viera lo que yo veo en ti… Te adoraría -Murmuro Aaron casi avergonzado. Moonshine contuvo la respiración y volteo lentamente para encontrarse con la mirada del muchacho.
-¿Y qué ves tú? Pregunto mientras su roja cabellera cubría parte de su aniñado rostro consumido por el cansancio. Aaron se había sonrojado al ver como los ojos celestes de la chica se fijaban directo en los suyos.
-La tarde que llegaste junto a Beth, tu… Provocaste cierto impacto en mí.- Dijo Aaron agachando la mirada.- Estabas agotada, tu cabello rojo estaba sucio, tu labio lastimado, tu hombro dislocado, tu ojo morado, estabas desconfiada y alerta sin embargo, me miraste, a mi de entre toda esa gente, me miraste a los ojos y sentí que algo en mi se conmovía y me pregunte ¿Cuántas cosas habrá pasado esa pobre chica?.- Aaron sonaba inquieto, pero Moonshine no dejaba de observarlo. Ella se acerco sutilmente acorralándolo contra un árbol con su aliento muy cerca del de Aaron.
–La teoría de Darwin sobre "el origen de las especies" se diferenció al proponer que las especies estaban relacionadas unas con otras por antepasados comunes, como por ejemplo el hombre y los simios. Darwin explicó que, en una población heterogénea, el ambiente selecciona favorablemente a quienes pueden adaptarse, y los que no pueden hacerlo se extinguen. – Moonshine volteo para seguir rastreando a su presa.- Personalmente, en una población heterogenia, yo sería caperucita roja.
-¿Caperucita roja?
-Si, mi teoría es que el lobo muere al final del cuento porque por el hecho de encontrarse con una niña de apariencia frágil, simpática creyó que era débil y que el cazador que la saca de la barriga del lobo, no es más que el alter ego de caperucita, su fuerza real. A lo que voy es que el tiempo que sobreviví fuera en parte fue gracias a que me creyeron tan débil que bajaron la guardia. Selección natural adaptar mis debilidades y convertirlas en fortalezas o extinguirme….- Aaron escucho con atención la postura de Moonshine y notó que no era tan simple como creía, sonrió dulcemente y casi posando sus labios en la oreja de Moonshine susurró- Creo saber a dónde perteneces… -y emprendió el regreso a Alexandría.
-¿Ah si? ¿A dónde pertenezco según tu?
-Te lo diré esta noche, cuando vengas a cenar a casa conmigo y con Erick, Daryl ya estuvo ahí… Ponte un vestido bonito. Moonshine lo miró con sorpresa pero no se negó a la invitación. La luz del sol comenzaba a desaparecer, tras horas de caminar en medio de la nada decidió volver y ahí seguían las miradas de esos vecinos, esas miradas molestas. Se paro frente a la casa intentando ignorarlas y desde dentro pudo oír la risa alegre de Judith, supuso que se habían reencontrado, al entrar a la casa presencio una escena familia tipo, la joven pareja enamorada y de la mano sentada en un extremo de la mesa y el sheriff con su hija en brazos de visita sentado en el otro extremo de la mesa. Los observó en silencio por largo rato.
-Buenas noches.- Dijo y subió corriendo las escaleras para sorpresa del grupo. Daryl subió sigilosamente, Rick lo acompaño dejando a Judith al cuidado de Beth. Solo se podía oír el sonido de la ducha y el humo saliendo por debajo de la puerta del baño.
-¿Moonshine estás bien? Pregunto Rick con tono suave cuando la puerta se abrió dejando ver a Moonshine envuelta en una bata y con su cabello rojo empapado. El Sheriff se estremecio ante semejante visión, entre algunos mechones que caían sobre su rostro se podían ver sus ojos celestes brillar.
-Solo tomaba una ducha chicos. Bajen esos cuchillos. Dijo ella dirigiéndose a la habitación que ocupaba en la casa. Daryl la siguió dejando atrás a un atónito Rick Grimes.
-¿Dónde estuviste? Estamos preocupados niña!-Sonó la voz ronca de Daryl con autoridad, pero el verla terminar de vestirse se sintió completamente fuera de lugar.-Maldición Moonshine ponte la ropa!-
-Tu entraste a mi habitación. No, no me mordió ningún caminante, no, no oculto nada. Si, estoy pensando seriamente en irme, pero primero acepte una cena con Aaron y Eric. – Respondió ella acomodando su cinturón. –Veré si tiene algo para mí y si me gusta, me quedo pero si no… -Acarició el rostro de Daryl acomodando su cabello- Me iré… quedaron asombrado ante lo diferente que se veía con ese aspecto limpio y femenino que le daban su cabello brilloso, sus jeans grises rasgados, su campera de cuero nueva y el pañuelo que acostumbraba a atar a su cadera.
-¿Qué? Estoy jugando a lo mismo que ustedes-Murmuró frotándose las mejillas ruborizadas por la insistente mirada del sheriff.
-A lo mismo que nosotros.-Preguntó Beth ciertamente inquieta mientras la pequeña jugaba con sus dorados risos.
-Si, a lo mismo que ustedes.
-¿Qué insinúas? Dijo Rick acercándose peligrosamente a la pelirroja.
-A ser un lobo disfrazado de cordero… Los veo luego. Adiós Judi. Beth, nos vemos!.- Moonshine escapo rápidamente fue la voz que provenía de zaguán lo que la detuvo
-Moonshine…-Vocifero serio el arquero.-Ten cuidado.
-Siempre lo tengo.
-Es que tal vez a Aaron y Eric les gusten los emparedados. Murmuró con el mismo tono de voz sombrío.
-¿A qué te refieres? Cuestiono ella volviendo su mirada hacia el arquero.
-Si, los emparedados. Tú sabés… Los de carne roja…- Murmuró él con una mirada maliciosa.
-¡Daryl Dixon, tenemos a una bebé aquí sabés! Lo Siento Rick –Reprocho Beth a Daryl dándole una palmada en la espalda. Rick no pudo evitar la carcajada honesta. Luego de entender el juego de palabras, Moonshine solo atinó a regalarle una muestra gratis de su dedo medio a los tres.
-No mires Judith, la tía Moon a veces se porta mal.- continuó bromeando Daryl.
