Todos los personajes a excepción de jeruza, pertenecen a Masami Kurumada.

Cap 36: las lágrimas de Saori

Flashback

¿Julián cómo has estado?- dijo la joven de cabellos lila, algo inquieta por la urgencia con la que Tatsumi insistió en que le llamara, había acabado de pasar todo el día con Saga, el caballero de Géminis no había recibido de muy buena manera, que Saori contestara esa llamada telefónica con tanto interés.

Hola Saori ¿cómo has estado preciosa?- contesto con galantería Julián.

—…muy bien Julián... ¿a qué debo el honor de tu llamada?- Saori se sentía muy ansiosa, en realidad no quería estar mucho tiempo al teléfono, Saga estaría esperándola en el comedor, no quería hacerlo esperar.

mi dulce Saori… ¿hasta cuándo vas a aceptarme como tu pareja? – inquirió el magnate.

Saori soltó una risita nerviosa, ella conocía muy bien a Saga, era mejor ir al punto con Julián y terminar de una vez esta conversación.

en fin... Saori, no te preocupes, era una broma, yo sé que andas con tu caballero de Géminis, una pregunta indiscreta, ¿si no es mucha molestia?

Saori suspiro con cierto alivio

Julián no hay problema, dime…

¿no crees tú, que Saga es algo mayor para ti?-

Saori frunció el ceño, estaba evidentemente incomoda ante la pregunta,

Eso a mí no me importa Julián- contesto secamente.

sabía que eso ibas a responder Saori, sin embargo ¿qué vas a hacer si en el Santuario se enteran de ese romance clandestino? ¿Alguien más sabe de esta relación tuya?-

Saori se tornó pensativa…

"tú y yo pertenecemos a mundos diferentes…"

La tristeza plasmada en las retinas azules y profundas de su amado, se venía una y otra vez a su mente al acordarse de esa maldita frase, que hubiera preferido no pronunciar.

¿Saori? –

.. Julián… aquí estoy, lo siento, no quiero pensar en eso

no te preocupes... En todo caso no era para preocuparte con esas cosas, que te necesitaba- dijo el joven que notaba la evidente incomodidad de Saori, aun estando del otro lado de la línea.

sí, es mejor no hablar del tema, no quiero pensar mucho en eso ya te lo dije…

El silencio se hizo presente entre ambos jóvenes, Saori conocía muy bien ese lenguaje, aquel con el cual se comunicaba con Saga de Géminis.

Cambiando de tema… a propósito, ¿te acuerdas de lo que hablamos la otra vez que viniste a verme?—dijo Julián tratando de calmar los ánimos.

De inmediato, Saori cambio de semblante y su voz se tornó más animada…

¡no me digas! ¿En serio lo hiciste?—

así es, aparte de los 100 millones que done públicamente en la gala de caridad, hice otra ofrenda de 50 millones para la Fundación Graad .

El corazón de Saori se regocijo, muy aparte de las tareas que tenía en el Santuario, ella era una persona sumamente comprometida con causas sociales a través de la fundación que su abuelo adoptivo, Mitsumasa Kido fundó, ella siempre trataba de guardar su legado, continuando las labores de beneficencia ayudando a la gente necesitada, además de continuar con sus demás actividades dentro de la fundación, era su forma de expresar el amor que sentía hacia la humanidad por la cual luchaba junto a sus Caballeros, como la diosa Athena.

¡no lo puedo creer! ¡Julián eres increíble, no sabes lo feliz que me haces! ¡Eres muy generoso!- decía Saori muy feliz al teléfono, por un instante olvidando sus asuntos sentimentales — ¡de alguna manera tendré que compensarte!

Soltando una risita Julián le contesto.

Tú sabes cómo… aceptando tener una cita conmigo…—

Saori se puso nerviosa de nuevo.

Ju-Julián… tú sabes que yo no puedo…—contesto.

¡Saori! ¡Es broma! — Inquirió Julián —yo jamás te pediría nada a cambio de otorgarte medios para que la fundación de tu abuelo continúe ayudando a las personas… yo no busco compensación con esto, nosotros ayudamos a varias causas, además tu abuelo y mi padre eran grandes amigos y siempre se ayudaron.

Saori rio estrepitosamente, al sentir el alivio de las palabras de Julián…

te agradezco mucho Julián, de verdad que haces mucho por la causa de mi abuelo, eso lo valoro mucho y jamás lo olvidaré…

La conversación por teléfono siguió otro rato, los dos jóvenes intercambiaron temas sin importancia, cuando terminaron de hablar, Saori colgó el teléfono y se dirigió al comedor…

¿y Saga?

Fin de flashback

Sumergida en la bañera de su habitación… aún se preguntaba la joven de larga cabellera lila que podría haber pasado con el Caballero de Géminis que la abandonó tan abruptamente, se había ido desde el día anterior y no sabía nada de él.

Tenía tantas dudas sin aclarar, ¿qué fue lo que tanto lo ofendió? ¿No merecía una explicación?

Saori se había demorado en la tina, más de lo normal, sobraba decir que no había recibido comida, y no había salido de su cuarto, por más que trataba de comunicarse con Saga a través de su cosmos, él no respondía a sus llamados, ella sabía que el la ignoraba.

Tatsumi se encontraba muy preocupado, a pesar de ser una diosa, aquella pequeña que Mitsumasa Kido le encomendó, había sido criada con los sentimientos humanos, y el amor no era ajeno a eso, verla sufrir esa razón le destrozaba el alma, pues para el Saori más que una diosa, era como si fuera su propia hija.

El mayordomo de los Kido, siempre les encubría hasta el más absurdo de los caprichos a su ama y Señora desde niña, jamás la cuestionaba en nada y su lealtad hacia ella estaba por encima de todo, hasta del mismo Santuario.

Verla enamorada perdidamente del Caballero de Géminis, era la parte que él conocía y nadie, ni siquiera los caballeros de bronce que eran tan allegados a ella, sabían, sentía mucha pena por Saori, estar en su lugar debía ser horrible, guardar una apariencia de Señora y Diosa, siendo ella una joven adolescente, que debería vivir y amar libremente.

El llanto de la joven diosa, estaba tornándose más sonoro, pronto el mayordomo, escucho que su Señora tosía, y luego escucho arcadas.

— ¡TATSUMI! — Exclamo Saori — ¡por favor ayúdame!

Su servidor acudió de inmediato a socorrerla, en cuanto entro al baño, allí estaba ella, sentada apoyando su brazo en el bizcocho del baño, sudando y respirando agitadamente, Saori había trasbocado.

Al parecer la conmoción de una posible ruptura con Saga, causó estragos en su salud, con sumo cuidado, Tatsumi la tomó en sus brazos y la acostó en su mullida cama, quedándose ella dormida.

Una montaña rusa de sensaciones, se sentía en su cuerpo aun cansado, el dolor de cabeza era infernal, no sabía como había logrado acomodarse en su cama, un sentimiento de culpa se apodero de Jeruza, sentía ganas de llorar, el tamaño del placer que sintió en brazos de aquellos dos hombres que terminaron de arrebatarle la poca inocencia que aun residía en ella, era proporcional a la terrible angustia y vergüenza que estaba sintiendo ahora.

Tal vez se trate de un sueño…si eso es todo- pensaba la joven de largos cabellos, tratando de darse un consuelo, quería pensar que en realidad no había sucedido nada.

¿Con que cara iba a presentarse ante Shaka de virgo? ¿Qué carajos había pasado con Shura? Se miró al espejo, se sentía horrible, se dirigió a la ventana a correr las pesadas cortinas y la luz del sol agudizo su dolor de cabeza, la chica se puso a gritar.

Al otro lado, en la cocina, Deathmask y Kanon se encontraban planeando la rutina de entrenamiento para Jeruza esa mañana, al escuchar los gritos estrepitosos de la aprendiz corrieron a la habitación de la joven para cerciorarse de lo que estaba ocurriendo con ella.

— ¡Jeruza!- exclamo Kanon golpeando la puerta de la joven repetidamente — ¡abre la puerta!

—Kanon la puerta no tiene seguro, entremos…— dijo Máscara

— ¡No quiero ver a nadie! ¡Largo! — Grito angustiosamente Jeruza, sus gritos se agudizaron más cuando el dolor se intensificó

—Mascara… ya sé que tu alumna es una chiquilla despreciable, pero no podemos dejarla, es evidente que algo le está doliendo.

— ¡Jeruza! ¡Quieras o no vamos a entrar!— dijo Mascara con un aire de sincera preocupación.

Ambos caballeros se adentraron en la habitación de la adolescente, Jeruza se hallaba aun con la ropa de la cita, su cabello estaba pegajoso y reseco debido al baño en el mar, y su ropa llena de tierra. Apestaba a Sal.

— ¡por Zeus! ¡Señorita! – exclamo Kanon

— ¡Jeruza! ¡Eres una irresponsable!- inquirió enojado Mascara- ¡cómo te atreves a ingerir tanto licor, si apenas lo has probado en tú vida! ¡ahh! ¡Pero Shaka y Shura tendrán una buena explicación para esto! ¡Irresponsables! ¡Tú lo que tienes es resaca, mocosa!

— ¡Maestro! ¡No me grite! – Jeruza se sostenía la cabeza, tratando de hallar la calma a ese palpitante dolor.

— ¡Shaka! – Dijo Kanon con sorpresa —quien iba a creer que Shaka se prestaría a semejante juego… embragar a una jovencita, ¡para ver que porquerías le hacen! ¡Ni yo he caído tan bajo!- dijo socarronamente el gemelo menor.

¡Cielos! ¿Acaso más gente lo sabe?- pensó Jeruza toda vez que su tez pecosa se tornaba roja y sus movimientos temblorosos.

La palabras de Kanon la hicieron revolverse, de inmediato las imágenes de lo que paso en Cabo Sounión, se volvieron claras en su cabeza, no podía creerlo, no se trataba de un sueño, ella se había entregado a Shura de Capricornio y a Shaka de Virgo, lo que aún no recordaba era como había llegado a ese extremo, aun habían lagunas en su cabeza.

—Antes que nada un baño te hará sentir mejor niñita…— dijo el marino, mientras se dirigía al baño a encender la ducha de la tina

Jeruza apenas podía ponerse de pie, no podía evitar sentir vértigo al moverse.

Kanon procedió a desvestirla, o al menos eso intentaba…

— ¡donde te atrevas! ¡Te asesino!- exclamo la joven con voz chillona — ¡no quiero que ahora usted se aproveche de mí!

Mascara había ido a la cocina a buscar una aspirina y agua para su joven alumna, también comenzó a preparar un caldo de pollo.

Jeruza intento desvestirse, pero el mareo era tan intenso que el solo ponerse de pie le revolvía las entrañas.

— ¡tonta! ¡Déjame ayudarte!- insistió Kanon buscando entre el armario de Jeruza, algo con que cubrirla para evitar ver su desnudez… aunque ganas de verla no le faltaban, a fin de cuentas aunque le parecía una joven despreciable, no podía negar que la tontuela le gustaba mucho, físicamente hablando.

Al fin hallo el kimono negro—regalo de su maestro— que ella había usado en algunas ocasiones, Kanon cubrió el cuerpo de Jeruza con él, y hábilmente la desvistió por debajo de la tela de seda que la cubría, ella permanecía inmóvil con su mente viajando a otra parte, su mirada perdida en un punto ciego de la habitación, ni cuenta se dio cuando Kanon la ayudo a sumergirse en la bañera…

—estaré pendiente de ti aquí afuera Jeruza— Kanon sintió pena por verla así, en algunas ocasiones había escuchado terribles historias de gente que moría al trasbocar dormidas bocarriba, pensando en eso, prefirió quedarse pues la muchacha se veía muy mal.

El menor de los gemelos, observo detenidamente cada rincón del cuarto de Jeruza, el color rosado predominaba, era abrumadora la cantidad de muñecos de peluche que apilaba en estantes, también se dio cuenta que al lado del estéreo tenía una gran colección de música en casetes, la guitarra que reposaba al lado de su cama, la curiosa fotografía de Fausto y el relicario con la fotografía de su madre, en el buró, también había un viejo cuaderno de música, donde ella componía algunas letras de canciones, y pensamientos..

No pudo evitar abrirlo, Kanon se dio cuenta que en realidad Jeruza a veces apuntaba en aquellas hojas, sus intimidades…

"¿Que le estará sucediendo a Shaka? En sus ojos noto algo diferente, su mirada hacia a mí ha cambiado, será mi imaginación o acaso note que cuando me dio los masajes en mis piernas, ¿sus manos se desviaron a otro lado?"

¿Pero qué diablos?- pensó Kanon— ¿Jeruza está hablando de Shaka en un cuaderno donde escribe sus intimidades?

"A veces mi mejor amigo me confunde, debo confesar que su cercanía me pone algo nerviosa, Amo a Shura, de eso estoy totalmente segura, aunque confieso que si el fin de semana, cuando estemos los tres de fiesta, Shaka, consigue una novia, me pondré celosa, hemos pasado tanto tiempo solos, que no se… de verdad que ha sido muy querido conmigo, un gran amigo para mí ¿no debería alegrarme que consiga un amor? A fin de cuentas yo misma lo he impulsado a que se dé una oportunidad..."

Kanon siguió pasando las páginas…

"hace unos días noto algo diferente en Shaka, me pregunta cosas extrañas, como si a mí como mujer, me parece un hombre apuesto… lo que él no sabe es que yo pienso que es un ángel, pero no se lo voy a decir jamás, de hecho cuando recién lo conocí, vi un cuadro en su sala, con los trece dorados, debo confesar que aunque no simpatizo mucho con ellos, me parecen sumamente atractivos, muy aparte de lo que siento, le fui diciendo a Shaka lo que pensaba de todos, de Aldebarán, Mu, Dokho, Saga, Kanon, Máscara, Aioros, Aioria, Afrodita, Camus, el idiota de Milo… -Kanon soltó una risita socarrona al leer esta frase y prosiguió —Mi Shura…. ¡Oh…! ¡Cómo olvidar mi primera vez! aún siento sus manos recorriendo mi piel íntimamente…sin embargo no hable de Shaka, ¡pero como iba a decirle que es el más bello de los trece dorados! No quería que me tomara a mal…el gusto además no es amor sincero…y no creo sentir amor por Shaka.

El gemelo siguió avanzando hojas para ver algo más reciente, sin embargo en la última página, noto la caligrafía de Jeruza temblorosa y al parecer eso lo había hecho bajo los efectos del alcohol…

"Que sucedió… est… es re-real? … lo que paso… Shura… Sha-Shaka! … por… porque me siento culpable entonces… m-me acabo de ent –entregar… a dos… a dos hombres, a…aunque se sintió divino… es mejor…es mejor alejarme de ellos… l-la chispa … en Shaka …¡en sus ojos! ¡ohhh!... nadie… nadie me ha mirado así…

¡No lo, puedo creer!— pensó sorprendido el marino por lo que acababa de descubrir.

—Kanon…— interrumpió la joven desde la bañera- por favor necesito con que secarme y ropa limpia por favor.

Rápidamente, el marino coloco el cuaderno de Jeruza sobre el buró.

Kanon procedió a buscar entre el armario de Jeruza…en realidad se dio cuenta que no tenía mucha ropa, así que tomo lo primero que encontró, coloco sobre la cama una blusa de tirillas rosada, un pantalón de pijama azul y unas braguitas.

El gemelo menor, se sentía extraño rebuscando entre el cajón de la ropa interior de una jovencita.

Kanon se asomó al baño con la ropa y la toalla. Jeruza sufrió un sobresalto de verlo allí parado en la puerta del baño.

— ¡No me mires!—grito la aprendiz — ¡no te atrevas a mirarme! —gritaba desesperada, colocando sus manos en sus pequeños pechos para cubrirlos.

— ¡Está bien!—contesto el marino — ¡te dejo la ropa y me largo!

Kanon abandono la habitación de Jeruza, algo perturbado por lo que leyó en su cuaderno de música.

— ¿Qué sucede Kanon?—pregunto Máscara, quien llevaba en sus manos, una sopa, con un vaso de agua y unas aspirinas…

El Gemelo ladeaba su cabeza, lo que había leído sobre Shura y Shaka, lo tenía en shock.

—Espérame un momento Kanon, dejo esto en la habitación de Jeruza—

Al rato ambos caballeros se acomodaron en la sala de la casa de Mascara…

—Shura y Shaka al parecer emborracharon a Jeruza y tuvieron sexo con ella…—dijo preocupado.

— ¿de qué te preocupas Kanon? acá en el Santuario pasan ese tipo de cosas y hasta más…—contesto socarronamente Deathmask, ¿o te volviste puritano? —agrego Cáncer persignándose.

— ¡No es eso Mascara!—inquirió Kanon — ¡alguna vez yo participe de eso mismo! Sin embargo ¡no soy tan cobarde de tomar a una joven ebria y aprovecharme de ella!

—Haber Kanon si entiendo… ¿ella te dijo algo?—

—No, pero leí algo en su cuaderno de música, esa niña escribe cosas extrañas allí... ¿No lo sabias?— dijo el Gemelo

—No lo sé…—contesto lacónico Cáncer —nunca me inmiscuyo en su intimidad.

—bueno…creo que le estoy dando más importancia realmente, no soy quien para juzgar lo que sucedió anoche con ellos tres.

—Kanon lo del entrenamiento de Jeruza, lo dejamos para mañana, eso sí, esa niña repone lo que no hizo hoy, así que seremos más cruentos con ella, es mejor enseñarle a no perder el tiempo en tonterías. —Dijo Deathmask

Ambos caballeros se despidieron, Kanon avanzo hacia su casa…repentinamente, sintió el cosmos de su hermano y corrió hacia Géminis.

Al cruzar la puerta, un olor a cigarrillo que venía desde adentro invadió sus entrañas…su hermano estaba allí, sentado con la cabeza recostada en el sillón.

—Saga…regresaste ¿cómo te fue?—pregunto el gemelo.

—Kanon en estos momentos no quiero hablar del tema… más bien dime ¿cómo han estado las cosas por aquí?—inquirió Saga evidentemente enojado.

—pues…como siempre aquí todo ha estado muy tranquilo, Saga, los aprendices avanzan mucho, los dioses no se han levantado en contra nuestra…—

—Kanon… ¿y Mu no ha sospechado nada?

—No lo creo, ahora mismo está concentrado en supervisar los entrenamientos, hace poco la alumna de Deathmask aprendió a encender su cosmos…— dijo el marino, sabiendo que era mejor hablarle a su hermano de otras cosas, por ahora no era bueno cuestionar sus asuntos, si Saga no lo deseaba.

— ¿Te refieres a Úrsula?— pregunto el mayor.

— ¿Úrsula? … ¡hermanito! ¡Querrás decir Jeruza! —Contesto Kanon sin aguantar la risa—Úrsula… —pensó…—esa chica en realidad nos tiene sorprendidos, quien iba a pensar que tenía semejante fuerza, he estado colaborándole a Mascara con el entrenamiento de esa jovencita, es increíble, cuando se lo propone, en realidad es poderosa, ayer alcanzo a golpearme…

—Veo…— aunque Saga hacia un esfuerzo por ponerle atención a su hermano, Saori estaba en su pensamiento, escucharla reírse por teléfono con Julián, de veras que lo ponía muy mal.

Kanon sabía que el semblante triste de su hermano tenia nombre propio…

— ¡Saga! Y qué tal si te preparo algo de comer…— dijo Kanon tratando de animarlo.

—No lo sé hermano… en realidad no tengo hambre…—contesto Saga apagando el cigarrillo contra el cenicero.

—de acuerdo hermano, como gustes…— respondió el marino.

—entonces… el método de Deathmask para entrenar a esa joven está resultando— dijo Saga, tratando de evadir el tema de Saori, cosa que a Kanon lo exasperaba un poco, en realidad quería ayudar a Saga a sobreponerse a sus sentimientos, ¿acaso todo habría terminado para ellos?

—así es Saga, aunque hoy esa niña no estaba en condiciones de entrenar, se fue de fiesta con Shura y Shaka… al parecer sucedieron cosas anómalas, estuve hoy con Jeruza, esa muchachita no se veía nada bien, al parecer ingirió más alcohol del que su cuerpo pudo soportar y termino entregándose sexualmente a los caballeros de Capricornio y Virgo.

—eso no es nada extraño hermano… aquí esas prácticas han sido un secreto a voces, pero jamás me imagine a esa jovencita, no parece prestarse a esos juegos… aunque una vez hace tiempo fui a su casa, y me recibió toda enojona, sin embargo aun con su máscara puesta me pareció una mujer muy agraciada y bonita, me recordó a las jóvenes que venían a la cámara del Patriarca, con las cuales compartí mi lecho.

— ¡vaya hermanito! ¡Después de todo cuando solías ser el Patriarca te dabas la gran vida! ¿No? ¿Eh? ¡Saga!

El Mayor de los gemelos esbozo una tierna sonrisa y acaricio el suave cabello azul de Kanon, aliviando el corazón de su hermano menor.

—De acuerdo Kanon— dijo más tranquilo —vamos a prepararnos algo, ahora si tengo hambre

Emocionado por hacer sentir mejor a Saga, Kanon se adentró en la cocina, del congelador saco algunos comestibles y encendió los fogones… quería hacerlo sentir bien, tal vez ya relajado y con el estómago lleno, se anime a hablar de lo que le sucede.

Ambos gemelos adelantaban cuaderno con respecto a las cosas que habían sucedido en ausencia de Saga, se reían, hace tanto que Kanon no entablaba otro tema de conversación con Saga que no fuera Saori, pensaba que era lo mejor darle tiempo de que el mismo se desahogara.

—Kanon, siento mis músculos atrofiados, mi cuerpo ya me está pidiendo ejercicio, en realidad la falta de movimiento pasa la factura… ¿exactamente qué haces con Úrsula?

— ¡Jeruza! Saga… donde llegues a llamar Úrsula a esa niña, te devuelve la "¡otra dimensión!"— dijo Kanon sin poder aguantar la risa— ejem! Bueno básicamente Death la está preparando en resistencia física, así que he sido su oponente de pelea estos días, la primera vez que despertó su cosmos, enfrento con los ojos vendados a Afrodita y Mascara simultáneamente, la pobre casi muere decapitada por su Maestro, en lo personal, me dio pena la pobre, ¡es que tienes que haberla visto hermanito! Esa jovencita tiene una sensualidad muy fresca y sentí mucha pena verla rematada a golpes…

—Pues para calentar de nuevo, no estaría mal involucrarme en este proyecto… de paso me pongo al día con los aprendices, quiero concentrarme en mi trabajo…—dijo Saga jugueteando con un tenedor.

Saori no quería probar nada en lo absoluto, ya no por falta de hambre, sino porque la comida le estaba pareciendo asquerosa, no entendía lo que estaba sucediendo, pero todo cuanto entraba en su estómago era trasbocado.

Al entrar en su habitación encendió su cosmos, trataba de hablar con Saga.

— ¡Saga por favor! ¡Ya no me ignores más, te lo suplico! ¿Qué fue lo que sucedió?

En ese mismo instante, Saga se encontraba hablando con su hermano, ignorando la voz de Saori, pero ella cada vez era más insistente, y yo no podía seguir haciendo caso omiso de sus llamados.

—Kanon discúlpame…ya regreso—

Saga busco intimidad en su alcoba,

—Saori… ¿qué quieres?

—que me des una explicación de tu patética actitud, porque francamente no entiendo que sucedió contigo Saga.

—Saori, ¡no me creas estúpido! ¡Te has estado burlando de mí!

— ¿Burlando? Saga… ¡ahora si me perdí!— masculló la diosa.

— ¡ya deja de negarlo más Saori! ¡Tú y ese mocoso!

— ¡lo que hay entre Julián y Yo, solo existe en tu cabeza Saga!

—Saori, ya entendí a lo que te referías a "mundos diferentes"…

La joven de cabellos lila al acordarse de esa frase se desarmo por completa, maldiciendo el momento que se atrevió a pronunciarla...

—Saga… yo no me ref…-

—Saori lo siento muchísimo…—cortó Saga — lo mejor es que yo siga cumpliendo mi deber como caballero y protejerte, como la diosa Athena y esa es la única relación que existe entre nosotros, a fin de cuentas tu y yo pertenecemos a mundos diferentes

— ¡Espera Saga! ¡yo no quise…!

El caballero de Géminis corto abruptamente la comunicación con Saori, no quería seguir hablando, salió de su habitación y el aroma de la cocina le avisaba que la cena ya estaba lista.

Saori se desplomó en su cama, rompiéndose en llanto, no podía creer que las más dulces vacaciones que había pasado junto a su caballero, hubieran terminado de esa forma tan amarga… pero una cosa era cierta y es que desde que Julián se vio involucrado en todo esto, las cosas entre ambos no funcionaban como antes, cuando se veían en el Santuario, Saori estaba arrepentida de haberse llevado a Saga a Japón.

Más dolor le dio aun, cuando de labios de Saga de Géminis, su nombre Athena volvía a ser pronunciado hace mucho tiempo no la llamaba así.

será mejor pensar en ir regresando al Santuario— pensó la joven diosa…

Entrapada en sudor, producto del largo entrenamiento, Shaina de Ofiuco, se retiró la ropa, envolvió una toalla alrededor de su cuerpo y encendió la ducha para llenar la tina, se dirigió a la cocina a encender la tetera, y nuevamente dejando caer la toalla, sumergió su esculpido cuerpo en el agua tibia.

Pensaba en Milo, no dejaba de pensar en él, aun sentía el sabor del último beso que le robo, hoy se vería con él, aun no estaba muy segura si quería darle una oportunidad, aunque en sus últimas conversaciones ella notaba arrepentimiento sincero de su parte.

Saco de los cajones algo de ropa, una remera rosada, una pantaloneta negra y un par de sandalias, seco rápidamente su verde y alborotada cabellera, Shaina poseía una belleza natural, no necesitaba maquillarse así que únicamente se unto una crema hidratante en su cutis, y roció en su cuello un dulce aroma a lavanda.

Tomo rápidamente el café, y tomo las llaves para salir…

Antes que se diera cuenta, alguien la agarro fuertemente de la cintura y cubrió su boca de forma violenta, ella se encontraba totalmente desprevenida ante ese ataque, así que quedo inmovilizada por completo entre los brazos de su captor… habiendo quedado en total desventaja.

—Shaina… no te dejare avanzar, te verás con él, eso lo sé…

Los ojos verdes de la muchacha se encontraron con el fulgor violeta que ella conocía muy bien, y comenzó a gritar ahogadamente y forcejear inútilmente, al verse totalmente indefensa, lloro.

El aroma a lavanda del perfume de Shaina embriago a su captor…

—en mi país están los mejores campos de lavanda, Mon amour…—

Después de su entrenamiento en el Coliseo, Milo de escorpión, subía por las escaleras pasando por varias casas, al ir acercándose a Cáncer, tuvo un ligero Deja vu al ver a Jeruza sentada en las escaleras, con su guitarra entonando una suave melodía

—Hace tanto que no te toco amiga mía…— le decía a su instrumento

—Jeruza, tiempo sin verte… ¿cómo has estado?

la aprendiz alzo su mirada y allí estaba, aquel hermoso joven de ojos zafiro, al que una vez amo con tanta ternura, reviviendo aquella escena en que lo espero en la octava casa, para confesarse ante él y abrirle su corazón, parecía como si el tiempo se hubiera regresado, sintió alivio, o no sabía que era ese sentimiento de regocijo, quizás era su manera de negar lo que sucedió con Shura y Shaka, anhelaba en su corazón que todo regresara a ser como era antes, ella como una tonta enamorada del Escorpión y que absolutamente nada hubiera sucedido, si… tal vez aun viviendo en la vieja cabaña con Junet de Camaleón, aquellos días felices en que Milo fue a su casa para ser curado por ella, aquellos días de su inocencia que jamás regresarían … la melancolía lleno su corazón, amaba al Santo de la Octava Casa, él siempre iba a ser su amor eterno… pero no de la forma que antes sentía por él, sino como una persona a la que le deseaba —muy a pesar de las desavenencias entre ellos dos— que fuera feliz, Jeruza hace mucho lo había perdonado.

—Milo, ¿cómo has estado?— pregunto Jeruza, acomodando su guitarra en el suelo.

El caballero le regalo una tierna mirada, como si aún ella fuera la inocente y graciosa joven que conoció, gesto que hizo rodar un par de lágrimas traicioneras en las mejillas pecosas de Jeruza.

Sintiendo empatía, el Escorpión la envolvió en la inmaculada capa de su armadura y la abrazó, la joven de larga cabellera marrón, se desahogó en un sonoro llanto.

— ¡en qué clase de monstruo me he convertido! — Se lamentaba — ¿¡cómo fue posible que cayera tan bajo!?

Milo no quiso preguntarle nada, tampoco quería juzgarla como había hecho con ella Camus, un abrazo era todo.

—Jeruza, por favor no llores más, no te sientas mal, si la pecas no sonríe pierde su esencia— dijo Milo— más bien porque no me invitas a pasar y me preparas un café bien dulce…

La joven se levantó y secando sus lágrimas sonrió e invito a pasar al guardián de la octava casa…

Una vez en la cocina, Milo se quitó el casco de su armadura y lo reposó sobre la mesa y tomo asiento, mientras Jeruza en silencio preparaba café.

—Milo, ¿Qué te trae por aquí?— pregunto Jeruza rompiendo su silencio.

—Quería pedirte un favor Jeruza…—

Continuara…

…buenos días amigas ¿cómo han estado?

El capítulo anterior las dejo mudas! Jajaja no importa, acá como siempre les traigo la actualización de esta historia, como l prometido es deuda, los fan Art de esta historia podrán encontrarlos en mi página, estoy como Hades Thrash en deviant Art, ya que como bien sabrán aquí no permiten compartir enlaces.

Siendo todo, un lindo fin de semana para todas

Un abrazo Eville de Capricornio.