Hola :) disculpen la tardanza, fanfiction no me dejaba subir el capítulo desde ayer :( , de cualquier manera, aquí está, espero que les guste :)

Recomendación musical: Dear daughter de Halestorm


Si algo extrañaba Hermione del mundo muggle, eran los viajes en tren, le gustaba usar ese tiempo para leer un buen libro o simplemente mirar por la ventana y así aclarar sus pensamientos. Ya estaba a punto de llegar a Londres, no había visitado a sus padres en lo que iba del ciclo escolar, este era un buen momento para hacerlo; el tren se detuvo con una sacudida, todos los pasajeros comenzaron a levantarse ordenadamente para salir, después de pasar por la puerta que daba hacia el andén rápidamente pudo reconocer una larga cabellera castaña muy parecida a la de ella, solo que un poco más corta, entre todas esas personas se encontraba su madre, Caroline Granger, agitando los brazos para que Hermione pudiera verla.

Caminó hacia su madre, al llegar frente a ella la abrazó, sus ojos se llenaron de lágrimas; tal vez pareciera algo dramático pero tener a su madre con ella era prácticamente un milagro. Después de que terminara la guerra, Hermione decidió buscar a sus padres en Australia, vió la vida tan feliz que llevaban y por un momento se sintió egoísta por querer recuperarlos; pasaron meses para que los medimagos de San Mungo pudieran devolverles la memoria sin daños, pero finalmente lo lograron.

—Hermione, que bueno que llegaste, creí que vendrías hasta navidad

—Decidí venir a verlos antes— dijo tranquila

—Siempre es bueno tenerte por aquí, vamos a casa, tu padre se quedó en el consultorio

El trayecto en auto fue tranquilo, su madre le contaba las últimas novedades en el vecindario y a su vez Hermione la ponía al día con lo que había estado ocurriendo en la escuela, llegaron a la casa, la misma en la que Hermione había vivido antes de ir a Hogwarts, cuando sus padres recuperaron la memoria se mudaron a su antiguo hogar.

—Ve a tu habitación a descansar mientras preparo la cena — dijo Caroline antes de meterse a la cocina

—Sí, mamá

Hermione entró a su habitación, estuvo leyendo hasta que su madre la llamó para que bajara a cenar, para llegar al comedor había que pasar por la sala, se quedó mirando las fotografías que estaban sobre la chimenea, todas de ella en diferentes etapas de su vida, ahora ya era visible en ellas, su mirada se detuvo en la imagen de una Hermione de unos ocho años con un disfraz del festival de primavera, a su lado estaba su padre

—Aun recuerdo cuando tomaron esa foto

—Mamá, no te ví llegar

—Estabas muy concentrada

—Soló un poco

—El disfraz de flor te quedaba bien

—No todos pensaban cómo tú

Caroline recordaba bien esa foto, ese año Hermione era molestada por una niña llamada Mandy, cualquier cosa era un motivo de burla, si Hermione obtenía las mejores calificaciones, su cabello, si era muy bajita; su pequeña sufrió mucho ese año, en el festival de primavera se había burlado de ella hasta hacerla llorar, su padre la había encontrado escondida detrás del telón del improvisado escenario del festival, cuando Caroline los encontró Hermione estaba en medio de un ataque de cosquillas, riendo feliz, después les pidió que posaran para una foto.

—Ojala Mandy pudiera ver lo equivocada que estaba al decirte todas esas cosas, siempre has sido una niña muy bonita— dijo Caroline mientras veía una foto de Hermione en el baile de navidad, su hija sonrió débilmente

—Eso fue hace mucho

—Sí, pero dime ¿Qué pasa? Te ves preocupada

—No es nada

—Hermione Jean Granger, te he conocido de toda la vida, no me puedes mentir

—Es solo que… después de ver estas fotos, me pregunto ¿Qué fue de esa niña?— dijo señalando a todas las fotos — por más que lo intento no pue reconocerla en mí

Caroline se acercó y la abrazó

—Eso es porque la niña creció,no lo puedo creer, fue tan rápido, me parece que fue ayer cuando te llevé a la escuela por primera vez y mírate, ya estás en la universidad

—A veces no puedo evitar sentirme un poco perdida…

—Es normal que lo sientas, estás en un momento de tu vida en el que has tomado muchas decisiones, siempre esperando hacer lo correcto, no tienes nada que temer, lo estás haciendo bien

—Quiero que las personas dejen de hacerse ideas sobre mí, que solo me vean por lo que soy, es como si tuviera que ser cómo todos esperan que sea

—Entonces sé tú misma, tal y como eres, estoy segura de que todos van a amar a Hermione, y si no entonces es problema suyo, no tuyo ¿Sabes que es lo que digo cada que me preguntan por mi hija? Les digo que es una niña muy inteligente, además es bonita, que siempre se preocupa por los demás y es muy bondadosa, pero sobre todo que es muy valiente, no porque no le tema a nada sino porque puede enfrentarse a sus miedos

Para ese momento, Hermione estaba llorando, su madre la abrazó más fuerte

—Ya no llores, tranquila, está bien estar asustada, la vida nunca es fácil, pero confío en que tú puedes hacerlo porque eres muy fuerte, no te prometo que todo va a ser perfecto pero si puedo asegurarte que todo tiene una solución, tampoco puedo decirte que nunca tendrás que pasar por momentos tristes porque eso sería mentir, pero sé que por cada lágrima que derramas hay una sonrisa, que cada cosa que crees perder siempre vuelve a ti de una forma u otra y sobre todo, que nunca vas a estar sola, siempre voy a estar ahí para ti cuando me necesites

—Gracias mamá, por todo

—No tienes nada que agradecer, yo tendría que agradecerte a ti por encontrarnos, aunque teníamos una vida maravillosa en Australia sentía que algo me hacía falta, y ese algo eras tú, gracias por llenar el vacío en mi vida

Siguieron abrazadas un rato hasta que Caroline habló

—Vamos a sentarnos

Una vez en el sillón Caroline se ocupó de trenzar el cabello de Hermione

—No me peinabas desde que tenía diez

—Es una muy mala costumbre de tu madre— le dijo sonriendo— ¿Y cómo está tu amigo? ¿Cómo dices que se llama?

—¿Te refieres a Draco?

—Sí, él

—Él está… bien— si no hubiera estado de espaldas su madre se hubiera dado cuenta del sonrojo que ahora cubría su rostro

—Ese tono tuyo me dice que tienes cosas que decir, pero entiendo si no quieres, deberías invitarlo a cenar un día de estos, me encantaría conocerlo ¡O podrías traerlo a la cena de navidad!

—Veré que puedo hacer, pero ¿No crees que haya problema con papá?

—Si es tan atento y caballeroso como lo describes en tus cartas no lo creo, lo único que espero es que a tu padre no se le ocurra contarle de su viaje en moto a Irlanda

—Espero que no se lo cuente, pero creo que tienes razón, a papá le va a caer muy bien

En ese momento la puerta se cerraba y Daniel Granger entraba hacia la sala

—¿Quién me va a caer bien?

—Hola papá estábamos…

—Estabamos por cenar ¿Tienes hambre?

—A decir verdad sí

—Vamos a cenar entonces

Daniel salió primero, seguido de Caroline, detrás de ella Hermione quién murmuró un gracias, por ahora estaba salvada de su celoso padre, pero esa cena no duraría lo suficiente.