To Bind a Soul

Capitulo 33: Noticias de los Lobos.

Cuando Inuyasha y Kagome regresaron a la cabaña de Kaede al dia siguiente, cierto hanyou trataba todavia de digerir lo sucedido la noche anterior.

Despues de que Kagome diera las "grandes noticias", la Sra. Higurashi insistio en mostrar a Inuyasha cada foto tomada de Kagome hasta su ultimo cumpleaños. Kagome casi muere de la pena. Y su abuelo no ayudo al contarle a Inuyasha cuando Kagome pretendia ser un pajaro a la tierna edad de tres años. Inuyasha se reia tanto que no vio venir el golpe de Kagome, y la advertencia de cerrar la boca.

Pero horas despues del incidente, Inuyasha aun se reia, mucho mas discretamente. Pero lo suficiente como para que Miroku lo notara y preguntara. Solo fue una inocente pregunta, por primera vez. Pregunto que era lo que Inuyasha encontraba tan gracioso. El golpe a su cabeza por parte de Kagome fue completamente inesperado.

"Kagome, necesitas calmarte." dijo Inuyasha sonriendo todavia.

Kagome le gruño como advertencia cuando vio que sacaba el album de fotos de entre sus ropas, pero Inuyasha la ignoro. "Hey, Shippou, ven aca!" llamo el hanyou, saliendo del camino de una muy enojada miko que se lanzo a su cuello.

"Inuyasha!" grito ella, correteandolo hasta la cabaña.

"Solo son algunas fotos." le contesto el, riendose en voz alta.

Antes de que Kagome pudiera reaccionar, Inuyasha lanzo el album a Shippou, atrapando a Kagome y aprisionandola contra el piso. Manteniedo sus brazos fuera de combate, espero a que llegara el resto del clan y tomaran el album que la Sra. Higurashi le habia dado.

"Eres tu Kagome-sama?" pregunto Miroku sin creerlo.

"Maldicion Inuyasha!" grito Kagome al hanyou que la mantenia prisionera y lejos de las fotografias.

Inuyasha le sonrio amablemente. "Las destruire!" dijo Kagome, sonriendole tambien, pero amenazadoramente.

"Simplemente le pedire a tu madre mas fotografias." dijo el.

"Ya encontrare el modo." dijo Kagome gruñendo peligrosamente.

Inuyasha se sorprendio ante la reaccion de su pareja. "No deberias estresarte ni enfadarte de ese modo. Piensa en los cachorros." le recomendo.

Lo que gano fueron mas gruñidos. "Tu eres el responsable!"

"Kagome, son solo fotografias." dijo Inuyasha tratando con desesperacion aguantarse las ganas de reir de nuevo.

"Creeme Inuyasha, me vengare por esto." dijo Kagome, pero dejo de gruñir, aceptando la verguenza de verse expuesta y dejandose llevar por el abrazo de su hanyou.

El solo pudo sonreir al verla feliz junto a el.

"Yo quiero ponerle nombre el segundo!" dijo Shippou enroscandose en el vientre de Kagome y pegando la oreja para escuchar mejor los casi inexistentes latidos.

"Cuantos hay ahi?" pregunto Kagome con miedo.

Shippou se concetro un momento en escuchar antes de responder. "Dos, creo. No esgoy completamente seguro, pero al menos son dos."

"Si es una niña quiero que se llame Reiha." dijo Kagome al niño.

"Puedo ponerle nombre al otro cachorro?" pregunto Shippou esperanzado.

"Ya veremos rata." contesto Inuyasha, dando al kitsune un golpecillo.

Shippou suspiro y asintio enroscandose en el regazo de Kagome quien rasco su cabeza de forma automatica.

La miko salio de su ensoñacion al oir las risas de Sango. Volteo a verla y gruño al darse cuenta de que aun revisaban el album fotografico. "Gomen, Kagome-chan." dijo Sango al escucharla gruñir. "Es solo que te veias muy linda de pequeña."

"Hai." agrego Miroku. "La pintura verde en tu cara es para morir de risa."

En lugar de gruñir, tomo lo primero que estuvo a su alcance que resulto ser un sarten y lo lanzo a la cabeza de Miroku. Mientras Inuyasha luchaba por no reir nuevamente.

La miko suspiro y dejo ir el enfado. No estaba actuando como normalmente lo hacia. Kagome se dio a si misma la excusa de que habian sucedido muchas cosas en un periodo de tiempo tan corto que cualquiera se estresaria o se volveria loco.

Kagome se puso a recordar lo sucedido en la semana. Se acosto con Inuyasha, estaba comprometida segun los estandares humanos y casada segun los youkai, tenia unas lindas orejitas en lo alto de su cabeza y estaba embarazada, de gemelos. Y la miko lo estaba disfrutando todo.

Inuyasha se tenso al escuchar el sonido de pasos apresurados y el olor del miedo. Un momento despues, un mensajero entro en la cabaña. Estaba cubierto de tierra del viaje, sangre seca de un rasguño en su cara y su cabello enmarañado. Lo siguiente que noto Inuyasha era que el mensajero no tendria mas de once años. Por que alguien enviaria a un cachorro humano a entregar un mensaje? Los caminos eran muy peligrosos como para ir solo, y mucho mas para un niño.

Kagome se levanto para saludar al niño, Sango tambien. "Mi nombre es Kagome. Acercate y te traere algo para que comas." sijo la miko de manera calmante.

El niño asintio y se sento junto al fuego. Respiraba trabajosamente y estaba temblando.

"Como te llamas?" pregunto Miroku alcanzandole un poco de agua.

"Morio." contesto, tomandose el agua de un solo trago.

"Bienvenido. Puedo saber a donde te dirijes?"

Morio nego sacudiendo la cabeza. "Aqui, me dirigia hacia aqui. Me enviaron a entregar un mensaje a Inuyasha-sama."

"Un mensaje para mi?" pregunto un sorprendido Inuyasha.

El niño parecio darse cuenta de que habia un youkai en la cabaña. Su sorpresa fue aun mayor cuando Kagome le entrego la comida y se dio cuenta de sus orejas. Sacudio la cabeza disipando la sorpresa y se dirigio a Inuyasha.

"Me envio una pequeña niña llamada Aiko. Ella ha estado haciendo intercambios en la aldea donde vivo." comenzo el.

"Por que Aiko-chan te enviaria?" pregunto Kagome confundida.

"Su clan ha tenido problemas con unos demonios nuevos, o al menos eso creo ya que nuestra aldea tambien los tiene. Todo lo que me dijo fue que los demonios los atacaban y que necesitaban ayuda. Me dio esto para ustedes." dijo Morio sacando una carta de su bolsa.

Kagome la tomo a regañadientes y la leyo para todos. "Querido Inuyasha-sama. Me apena mucho tener que pedirte ayuda, pero Kouga es muy orgulloso. Nuestros territorios estan siendo invadidos por youkais que nunca antes habia visto, pero si leido en libros. No son criaturas terrenales, y temo por mi nueva familia. Nuestras defensas son debiles ante los ataques de estas criaturas. Temo que en un mes nos hayan desplazado o matado a todos. Tambien han atacado a la aldea cercana y han muerto muchos. Por favor ayudanos. Sinceramente, Aiko"

"Partiremos al alba." dijo Inuyasha tan pronto Kagome termino de leer la carta.

"Has visto estas criaturas?" pregunto Sango a Morio.

"Hai. Se visten de negro, con piel estriada y ojos verdes brillantes. Las flechas no penetran su piel y son criaturas temibles." contesto con una mirada de terror.

"Nos desharemos de esas criaturas pronto." dijo Kagome felizmente.

"Estan seguros?" pregunto Morio inseguro de por que la chica se veia tan segura.

"Claro! Inuyasha es capaz de destruirlas con un movimiento de Tetsusaiga." dijo Kagome con orgullo. "Aunque por supuesto que debemos decirle a mama que nos iremos por unos dias. Esperaba que regresaramos mañana." dijo a Inuyasha.

"Iremos a decirle despues de comer." dijo Inuyasha tomando la mano de la miko. "Ademas, creo que ella puede planear la boda ella sola."

"Se casaran?" pregunto Sango sorprendida.

"Hai!" dijo Kagome alegremente.

"Y tu aceptaste?" pregunto Miroku a Inuyasha.

"Por que no? Ya estamos casados segun la tradicion youkai. Por que no una bosa humana? Ademas, es lo que Kagome y su madre desean." dijo Inuyasha.

"Eres mas valiente que yo." dijo Miroku solemnemente lo que causo la risa de Sango y Kagome.

Shippou los ignoro a todos y pregunto al niño humano. "Como es que conoces a Aiko?"

Moiro se sonrojo ante la pregunta. "Este... La conoci cuando ella fue a mi aldea. Trataba de encontrar quien le vendiera un poco de tinta. Cuando los aldeanos se rehusaron a tratar con ella, el lider de su clan se enojo. Yo le ofreci un poco de mi tinta ya que trabajo en el monasterio y tienen mucha. No hay mucha gente que sepa leer o escribir de donde vengo y yo aun estoy aprendiendo, asi que no es muy frecuente que la usen. Siempre puedo conseguir mas, Aiko-chan no se puede dar ese lujo. Asi que le doy la tinta y salvo a todos de la ira de Kouga-sama. El es muy sobreprotector con ella."

Inuyasha resoplo y sonrio al mismo tiempo. "Al menos se hace cargo de ella."

"Vamos a ver a mi madre Inuyasha." dijo Kagome poniendose de pie y dirigiendose a la puerta.

Inuyasha suspiro y la siguio afuera.

"Sango." llamo Miroku a la exterminadora de demonios.

"Hai, Houshi-sama?"

"Habias escuchado de los demonios que describio Morio? "

"No." Sango volteo hacia el niño quien estaba ocupado comiendo todo lo que le sirvio Kagome.

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Perdon, perdon, perdon, perdon, perdon, perdon, perdon, perdon, perdon, perdon, perdon, perdon, perdon !

Lamento la muy larga espera ... No tengo excusa alguna... Aqui esta el capitulo... Adios!

Atte. RedLyna.