35: Momento de decir Adiós
Sasuke observaba la casa, era grande. Estaba muy bien amoblada y decorada, cerca de él, Sarada jugaba, tal vez poco consciente de que él estaba a punto de irse. Estaba nervioso, le dolía la cabeza, su corazón latía rápido. ¿Qué hago aquí? Se preguntó, se suponía que debía estar ahí, ese era su hogar. El hogar que le estaba dando a su hija, pero su corazón no estaba ahí, estaba en otro lugar.
- Necesito alejarme un tiempo – dijo haciendo que Sakura lo vea – por el bien de todos, necesito irme y aclarar mis ideas
- Lo supuse Sasuke – giro a verla – sabía que dirías eso
- El quedarme solo me enredaría más, no lo hago por sol, lo hago por mi
- Has lo que creas conveniente, pero trata de volver
- Lo hare Sakura, cuando esté listo para empezar una vida con ustedes lo hare
Aunque no estaba seguro de eso, confiaba en que podría hacerlo. Aunque su corazón replicaba por lo estaba a punto de hacer, tenía que tomar una decisión, despabilarse y tomar las riendas de su vida, porque había otra dependiendo de eso.
Toco la cabeza pequeña de su hija, ella le sonrió mas no confió en tocarlo. Como no pasaban mucho tiempo juntos, era normal que ella sea algo desconfiada. Volvió a colocarse derecho en el mueble, siguió revisando todo con la mirada, el olor era dulce, algo empalagoso, pero se sentía algo de paz. No negaba que extrañaba el olor a comida, el ruido que hacia Haki al sentarse, el canto algo melodioso de Sol mientras hacía algo.
Esa imagen se le vino a la mente, el sentado limpiando sus armas, ella preparando algo cantando una canción que solo ella conocía, Haki casi arrastrando la silla para sentarse. Esa imagen familiar a la que se había acostumbrado, la que añoraba, ahora quedaba en sus recuerdos, Sol diciéndole que deje de holgazanear y la ayude en algo, Haki riéndose, el chistando por el atrevimiento. ¿En algún momento tendría eso con Sakura? ¿Podrían ellos vivir así? Tuvo deseos de llorar, de gritar, de decir en voz alta que extrañaba mucho ese momento.
Se quedó concentrado mirando la mesa, otra vez imágenes de sol sirviendo, Haki colocando los platos, el probando el primer bocado, ese sabor exquisito de la comida hecha por ella. Cerro sus ojos, apoyo su frente en la palma de su mano, no podía más, tenía que hablar con ella otra vez. Tal vez si se disculpaba podrían. "No se gritó", ellos ya no podrían estar juntos, el mismo se había encargado de acabar con esa posibilidad y ahora estaba sintiendo el maldito arrepentimiento, el deseo de retroceder el tiempo, borrar todo y abrazarla.
Sintió una mano en su hombro, giro a ver, Sakura le sonrió. Ni esa sonrisa pudo aplacar el deseo enorme que tenia de llorar, de salir corriendo y buscarla, de decirle que estaba arrepentido, que la necesitaba. Sakura era un consuelo menor y no merecía ser eso, ella merecía alguien que la ame de verdad, que la valore y le dé un lugar. No solo como la madre y esposa de un Uchiha, si no como la mujer amada, la mujer respetada. ¿Qué había hecho?
- No estoy listo para esto – fue tan sincero al decirlo, que ella sonrió nostálgicamente
- Creo que lo supe desde un inicio y trate de pensar que no era así
- Siento que voy a herirte si me quedo, siento que será peor si permanezco aquí porque no lo mereces, no mereces esto que ofrezco
- Sasuke
- No lo mereces, nadie merece sobras y es todo lo que puedo darte, es todo lo tengo y soy
- Eres más Sasuke, yo sé que eres mas
- Solo tú crees eso
- Sol también lo cree, por eso estuvo contigo
- Yo la lastime, la herí, siempre hago eso con las personas que me importan
- Sasuke
- Le dije muchas cosas, no debí, ¿Cómo pude hacerlo?
- Fue un momento tal vez
- Quisiera retroceder el tiempo, sé que esto te duele, soy un maldito por hacerlo
- Detente Sasuke, no te sigas lastimando
- ¿Qué más puedo hacer entonces?
- Libérate
¿Cómo podría liberarse? ¿Cómo podría limpiar lo que sentía muy adentro? ¿En verdad quería dejar de amar a Sol? ¿En verdad podría? Volvió a mirar la mesa, no podía, no quería. No quería dejar de quererla, eso significaba lastimar a sakura, ¿Qué decía hacer?
- Lo siento debo ir
- ¿A dónde?
- Con ella, iré a hablar con ella
Sakura lo miro, vio un temblor en su labio, debía decirle que volvería pero no estaba seguro si lo haría. Porque sabía que una sola palabra de Sol y el haría lo que fuese por ella.
- Trata de volver Sasuke, te estaremos esperando
- Y si – paso saliva – decido no volver
- Ella estará esperándote
Asintió y giro a ver a su hija, ¿Qué estaba haciendo? Necesitaba hablar con ella, limpiar todo lo manchado y ver qué pasaba. La duda lo estaba matando, estaba terminando con su vida. Salió rápido y camino directo, aunque estaba temblando por dentro, no dejaría que ese miedo o nerviosismo le impidan hablar con ella. No supo como pero ya había llegado al piso de Sol, subió y su mano se detuvo en la puerta, no podía tocar.
Suspirando decidió dar el primer toque, espero un tiempo y nadie abría, esperanzado volvió a tocar, nada. Decidió ver por la ventana pero la puerta sonó, se puso serio y vio como poco a poco se abría. Al verla evito el sonreír pero había algo en ella que lo desconcertó, sus ojos estaban tristes, hinchados y algo rojos.
- Sasuke si vienes a decirme otra vez que
- No, vine a hablar contigo de otro…
- ¿de lo mismo?
- No exactamente, déjame pasar
- ¿Volverás a insultarme?
- No, lo prometo
Ella se hizo a un lado y entro, el perfume de ella estaba por todos lados, el silencio lo alarmo. Sabía que ella no estaba bien, que algo sucedía. Suspiro y llego al mueble, ella le ofreció algo pero rechazo. La vio caminar lento, cabizbaja, extraña.
- Te escucho – se sentó frente a el
- Recuerdo que la primera vez que hablamos fue en este mismo lugar, éramos dos extraños, yo estaba algo consternado y…
- Al grano - ¿Qué le sucedía? ¿Por qué ella estaba así?
- Claro, vine a disculparme por haberte dicho tantas cosas, vengo a escuchar la historia completa
- No la diré – se sorprendió – ya no quiero decirla, tuviste una oportunidad de escucharla, y la verdad estoy harta de decirla
- ¿Qué sucedió?
- Nada, ¿algo más?
- Sol lo siento, yo
- Está bien, te disculpo – se levantó – si no tienes nada más que decir, por favor vete
- Pero
- Cierras bien
Ella se dio la vuelta y camino, ¿Así terminaba todo? No podía ser, ella replicaba, peleaba. Ahora solo estaba actuando como una idiota.
- Sol – su voz se puso seria
- ¿algo más? – ni siquiera lo vio
- ¿aún me amas?
- No – la forma tan directa y fría le dolió tanto – todo entre nosotros se acabo
- No te creo, mírame y dilo
- Por favor
- Necesito saberlo
- ¿Por qué ahora?
- Porque estoy a punto de irme, de salir de aquí, limpiarme y regresar cuando esté listo
- ¿Listo para hacer una vida con tu esposa e hija?
¿Cómo lo supo? No respondió, ella sabía. ¿Cómo es que lo había intuido? O ¿Es que lo conocía tan bien? Ella giro a verlo, tenía los ojos brillosos y la mirada cálida.
- ¿Es eso no? – sonrió – te deseo lo mejor, vayas donde vayas, límpiate, piensa que alguien más pequeño depende de ti. Lo que paso entre nosotros fue una enseñanza, algo que te ha servido a darte cuenta que no puedes hacer las cosas a lo loco sin tener consecuencias, porque lo hiciste, te casaste, no me diste tiempo a explicarte. Ahora solo te queda irte, empezar de cero para darles una vida porque divorciarte no es lo justo para ella, como no es justo vivir sin darle lo que merece.
La vio fijamente, no entendía como es que ella podría saber todo lo que estaba sintiendo. Como es que ella sabía todas las dudas que el tenia, como es que ella lo conocía tan bien.
- ¿Cómo es que lo sabes? ¿Cómo es que sabes todo lo que siento?
- Porque te quiero, sé que eres caprichoso, egoísta a veces, engreído y hasta un poco introvertido, eres un libro abierto, además recuerda que tengo más años que tu
- Sol – mostro molestia
- Ve hacer lo que creas correcto, yo no puedo seguirte o replantear mi vida porque tengo a alguien dependiendo de mí, cada paso que doy debo meditarlo bien. Tú pusiste un muro entre nosotros, a lo loco. Ahora ya no lo puedes derribar ni saltarlo para disimular, ya está hecho y debes trabajar con lo tienes, ella merece un amor entero, si puedes dárselo, a buena hora. Intentándolo, pero en lo que respecta a mí, todo está dicho
- Te amo – soltó, vio que ella suspiro
- Eso no es amor, es capricho
- Voy a contradecirte
- Si me amas de verdad, por favor no abandones a tu hija, ella te necesita
- Sol
- Sasuke, vayas donde vayas, por favor no olvides que Sarada te estará esperando
Ella paso por su lado y le abrió la puerta, no podía moverse, no quería. Sabía que si salía de esa puerta todo se acababa, las oportunidades se irían. Ella lo estaba dejando ir, estaba diciéndole adiós.
- Todo se acabó entonces
- Si, hace once días, cuando decidiste crear ese muro, todo se acabó ahí
- No sabes cómo me arrepiento
- Eso no cambiara nada, en cambio tu puedes esforzarte por aceptar lo que tienes
- ¿Qué me conforme?
- Tu decidiste eso, supéralo
Giro a verla, aunque casi temblando decidió dar el primer paso, después otro. Estaba acercándose a la puerta, dispuesto a cerrar todo, negar todo tipo de posibilidad, de hacerle caso.
- Cuando esté listo volveré
- Espero que tu hija entienda
- Lo hará, ella sabrá la razón
- Cuídate mocoso – la vio sonreír – cuentas con mi cariño y apoyo
- Si Kakashi y tu
- No hables de eso
- Si ustedes deciden tener una relación, espero les vaya bien
- Gracias – vio que mucha tristeza se posaba en sus ojos – voy a extrañarte
Entonces toda su decisión de fue al caño, la jalo y la abrazo, aspiro su aroma. No quería alejarse, no podía. Quería tenerla así para siempre, pero no podía, porque ya se había cerrado las posibilidades.
- Quiero retroceder el tiempo – admitió
- No puedes
- ¿Por qué siento que muero?
- No es así – ella lo abrazo – las relaciones se acaban, no siempre duran para siempre
- Tal vez nosotros si hubiéramos
- Sabes que los hubiera no entran en juego
- Te amo
- Por favor Sasuke, tu familia te espera, no es correcto
- Lo sé, pero tú eres lo que quiero
- Pero alguien está en tu casa
- Demonios
- Céntrate y podrás verlo – ella se alejó tocándole el rostro – no luches por algo que ya no tiene solución, lucha por ella, Sarada
- ¿Es un adiós entonces?
- Si
Apoyo su frente en la de Sol, sintió la tibieza, el deseo de besarla, de volver a tenerla. Subió su mano hasta la mejilla, acaricio la piel, sintió la humedad de esas lagrimas que salían, porque estaban diciéndose adiós por el bien de Sarada, los dos estaban renunciando por el bien de una pequeña.
- Siempre voy a amarte, tenlo por seguro
- Siempre habrá un mocoso en mi corazón, un lazo con un Uchiha
- Somos uchihas
- No, tu eres un Uchiha
- Lo seguirás siendo, lo prometo
- No tardes mucho Sasuke, Sarada no será una bebe siempre
- Cuento contigo para saber de ella
- Claro que sí, siempre
Y entonces la beso, sintió que ella se alejaba pero no lo permitió, era su último beso, su última oportunidad, su despedida. Tal vez ella lo entendió también y le correspondió, se fundieron en uno. Fue un beso lleno de muchos sentimientos, de despedida absoluta. No estaba cargado de pasión o lujuria, estaba cargado de amor puro y respeto. Tal vez era la primera vez que besaba de esa forma, tan íntima, tan entregada. Cuando terminaron, ella sonrió, la observo un poco y trato de memorizar esa sonrisa, ese sabor.
- No llores mocoso, no te queda
- No lo hago
- No te das cuenta – ella limpio una lagrima – tu eres Sasuke Uchiha, un héroe de guerra, un hombre fuerte, serás un buen padre, solo déjate de estupideces
- ¿Y me lo dices tú? ¿La que hace locuras?
- Si, recuerda que…
- Tienes más edad que yo, lo sé – beso la frente de Sol – por favor cuídate mucho, no seas débil, quédate en Konoha, no te vayas de aquí pase lo que pase
- Sasuke, eso no lo puedo prometer
- Por favor, espera mi llegada, quiero verte al volver
- ¿Y si no te gusta lo que veras?
- Sé que me gustara, el solo hecho de verte me dará felicidad
- No tardes Sasuke, ella te espera
- Lo sé, volveré siendo alguien mejor, alguien que pueda ver lo que aún me falta, aun me falta mucho ¿No?
- Si – ella rio – aun te falta mucho, debes irte, Haki vendrá en cualquier momento
- Me despediré, también
- Por favor no seas tan dramático, es muy sensible
- Lo sé – se puso derecho – avísame cualquier cosa, envía mensajes seguidos
- Lo hare y mucho cuidado con lo que haces, a donde vayas, encuentra a ese Sasuke por favor
- Lo hare – se alejó un poco - ¿Me despides de Naruto?
- Claro, lo hare
- Ya lo sabes, no salgas de Konoha
- Está bien
Retrocedió unos pasos y la vio por última vez, sabía que pasaría un buen tiempo en volverla a ver. Al final cumplió su cometido, la trajo de vuelta. Ahora era su turno de encontrare, de centrarse y regresar listo para su hija. De ser alguien mejor para ella. Tenía el corazón afuera de su pecho, controlándose, aprendiendo a ser cuerdo, porque ella se lo había enseñado, ella le había dado esa clase que nunca nadie había podido.
Dio la vuelta y empezó a caminar, dispuesto a alejarse. Agradeciendo internamente a los Hokages que permitieron que ella llegue y se cruce en su camino.
- Sol – giro a verla
- ¿Sí?
- Gracias por insistir en hablar conmigo aquella vez, gracias por todo
- De nada, mocoso
- Tonta
Con una sonrisa de lado camino más tranquilo, ya estaba todo dicho, ya estaba todo cerrado. Ahora solo le quedaba empezar algo y salir a buscarse. También tenía que hablar con Haki, disculparse y decirle muchas cosas. Esperaba hacerlo antes que Sol le diga.
Kakashi miro a Shikamaru, sabía que el Nara estaba muy molesto, podría jurar que lo golpearía y la verdad lo merecía, merecía cualquier cosa. Había actuado como un desgraciado y no sabía porque. Porque esos malditos celos lo habían poseído a tal punto de ofender a la mujer que amaba, en vez de darle apoyo y respetarla, la había casi llamado perra y hasta la estaba enviando al lugar en donde todo eso paso. "Que gran hombre era". Sonrió algo sarcástico, era el mejor.
- Sabes – el Nara hablo – me iré por hoy, porque si permanezco un minuto más aquí, puedo intentar romperte la cara que Sol de hecho ya te rompió
- Shikamaru
- No es en serio – el joven camino a la puerta – fuiste un maldito bastardo, con el respeto que mereces, pero vete a la mierda y si estoy despedido, pues bien jodete
Salto de la impresión, vio como el joven abría la puerta y se quedaba parado esperando tal vez que él hable, que le diga algo.
- Acepto lo que acabas de decir, me comporte como un estúpido
- Hijo de perra quedaría mejor, claro con el perdón de tu madre
- Está bien – levanto su mano – lo merezco, en sí, estoy buscando a alguien para que me golpee
- No lo hare – el Nara giro a verlo – no quiero llegar ensangrentado a mi casa, pero conozco a alguien que lo haría gratis
- ¿así?
- Naruto llegara mañana,.. Pienso contarle todo y no pienso sujetarlo
- Demonios
- Dame una razón para no decírselo, ¿Por qué Kakashi?
- Celos
- No es una explicación
- Me deje poseer por ellos
- Si hubieras estado celoso, no le hubieras dicho eso, al contrario hubieras salido al sonido a romperle la cara a Orochimaru no ponerte a insultarle indirectamente, nada inteligente debo decir
- Está bien ni para eso sirvo
- Demonios, casi te tapo la boca de un golpe si no fuera porque ella te golpeo primero, hubiéramos terminado peleando
- En sí, imagino que me harán puntos en el labio – se tocó – la sangre ya debe haber secado
- Merecías eso y mas
- Lo sé – se recostó en su silla – ahora no sé cómo pedirle perdón
- Está muy difícil Kakashi, ella se ira, estoy seguro de eso, sabes que es de armas tomar
- Rayos – sobo su cien – ¿qué diablos hice?
- Aun estas a tiempo, ella sale mañana para el sonido
- Por la tarde tengo una reunión con los del país del fuego, ¿hay alguna forma de cancelarla?
- No, los andas paseando desde inicio de año
- Mierda – susurro
- Tengo una idea, espera a que ella salga al sonido, quédate en medio camino, sé que volverla por sus cosas, la interceptas y en el bosque lo solucionas
- ¿Y si no lo logró convencerla?
- Vamos, ahí nadie vera cuando te arrodilles
- Oh claro, lo hare
- Tienes que hacerlo, eso pasa por ser un….
- Ya se – le grito – creo saber a dónde llevarla
- Tomate tu tiempo, Haki sale de misión también y no regresara hasta el sábado, yo me encargo de Naruto por si le da la gana de salir a molestar
- Está bien, entonces esperare hasta mañana
- Ve pensando qué diablos le dirás
- Lo sé, para eso te tengo, empieza a escribir algo bonito
- No me des ideas porque pienso poner que eres un bastardo sin …
- Dije cosas bonitas
- De ahí se empieza Hokage
Vio al Nara tomar una hoja y sonreír, sabía que iba a disfrutar escribiendo esa disculpa. Y la verdad se merecía muchos calificativos, por lo imbécil que había sido. Un perfecto idiota, ya no encontraba más insultos para auto lastimarse, no entendía como es que pudo hacerlo. Volvió a tocar su labio, descarto la idea de ir al hospital otra vez, mejor lo dejaría así. Ya no sentía la sangre fluir eso quería decir que no era tan profundo, Sol otra vez lo había golpeado y no lo vio venir, ¿Cómo es que se movía tan rápido? Solo sintió el choque y los ojos inyectados de furia de su amada.
- Hokage – un anbu apareció y lo miro – tenemos, Sasuke Uchiha desea hablar con usted
- ¿Y está pidiendo permiso? Qué raro
- Me dijo que es algo urgente
- Que pase
Le dio una mirada rápido a Shikamaru, este asintió y se colocó a su lado, el Uchiha ingreso y realizo una reverencia ¿Qué diablos? ¿Dónde estaba el Sasuke de ayer insolente? ¿Qué hacia el Sasuke que Sol controlaba ahí?
- Buen día
- Sasuke que gusto verte otra vez
- ¿Podemos hablar en privado?
- No te preocupes por el – señalo a Shikamaru – es mi mano derecha
- Bueno, vengo a pedirte disculpas
Si no hubiera tenido la silla sobre sus nalgas se habría caído al suelo ¿Qué carajos? ¿Disculpas? ¿Él era Sasuke?
- Sé que ayer fui altanero y hasta un mocoso
- Sasuke – lo interrumpió – dame una señal de que eres tu
- No seas imbécil Kakashi – vio que el luchaba con su lengua, si era el
- Bueno eso sonó mas a ti
- Como te dije, pido disculpas por mi comportamiento, de hecho vengo a pedirte que no tomes en cuenta mi carta informándote que Sol ya no era una Uchiha, tanto Haki como ella son parte de mi clan
- ¿Eso quiere decir que arreglaste las cosas con ella? – un hincón en su pecho lo ataco
- Si
Otra vez se sintió caer, ella y el estaban juntos otra vez, por ser un maldito imbécil la había perdido otra vez. Empezó a maldecirse, ¿Pero y Sakura?
- ¿Eso quiere decir qué?
- No creas lo que estoy pensando, Sol y yo hemos decidido ser amigos, ser algo más que eso pero menos de que lo crees
- ¿Qué?
- Ni me yo me entendí, pero en eso estamos
- ¿quiere decir qué?
- Si deseas conquistarla adelante – Sasuke tenía la sonrisa más sádica que había visto – no me opondré
Aunque su boca soltaba esa frase, pudo ver el ojo casi desquiciado del Uchiha, como si se estuviera controlando, casi atándose así mismo.
- Entendido, ¿algo más?
- Iré a investigar sobre lo que averigüé de Aktasuki
- Eso te tomara unos meses, hasta esa nación
- Lo sé, planeo hacer un viaje
- ¿Cuánto tiempo seria?
- Hasta que lo crea conveniente
- Entiendo
Entonces ese viaje tenía otro propósito, tal vez quitarse a Sol de la mente. En parte agradecía eso pero no entendía cómo es que Sol y el habían llegado a ese acuerdo.
- Sasuke, sobre Sol
- Ella ya no es nada mío, por favor no le comentes que vine, quiero que quede entre nosotros. Sé que la amas y sé que puedes darle lo que yo no supe – se cayó – lo que no pude, por favor trátala bien, ella merece respeto y admiración
Se quedó callado, porque había hecho lo contrario, sintió la mirada pesaba del Nara, como amenazándolo en decirle todo al Uchiha.
- Eso no quiere decir que la deje de amar – miro a Sasuke – la amo y no pienso renunciar a ese amor, lo tendré siempre presente pero de lejos por el bien de los dos
- ¿Es por Sakura?
- Es por Sarada y por ella, no merecen lo que les hice, ellas merecen mas
- Por eso te vas, a encontrarte
- Si, Sol me dijo que aún me falta mucho y tiene razón, aun me falta entender muchas cosas, ella lo sabe pero quiere que lo capte por mí mismo
- Entiendo
- Kakashi – lo miro serio – creo que algo sucedió porque estaba triste y tenía los ojos hinchados, no sé qué pudo haber pasado, ella estaba mejor pero cuando la vi, me pareció que tuvo un percance ¿La academia?
- No – se puso nervioso – todo Salió bien ahí, averiguare que paso
- Está bien, espero me envíes mensajes si algo pasa
- Claro, daré la autorización para que salgas, ¿Qué día?
- Hoy mismo, por la noche
- Está bien, ¿Requieres algo más?
- Si – miro al Nara – no permitan que Sol se vaya de Konoha, sé que puede irse y no se darán cuenta, sabe cómo huir, no dejen que lo haga. Pon a unos anbus cuidándola, quiero que me informes si vez algo raro, vendré rápido
- No te preocupes por ella, está en buenas manos
- Más te vale kakashi, ella es muy importante para mí, no quiero que nadie más la lastime, ya tuvo suficiente conmigo y…
Vio como el Uchiha se arrepentía de lo que dijo, también autentica preocupación, se miraron como aceptando la responsabilidad.
- La cuidare Sasuke
- Está bien
- ¿No te preocupas por Sarada?
- Ella tiene a Sakura y sé que está bien
- Claro
- Me retiro, tengo que hablar con Haki
- Ya se envió los documentos pidiendo permiso para que tome parte de los próximos exámenes chunin
- ¿Aceptaron?
- Aun no recibimos respuesta, si es así en ocho meses será ¿Iras a verlo?
- Por supuesto, es como un hijo
- Ya veo
Sintió celos, diablos parecía un mocoso, alguien inmaduro. Sasuke tenía la mirada más tranquila, ese era el poder de Sol, tranquilizaba a Sasuke, tal vez era un bálsamo para él, un sol después de todo.
- Buen viaje Sasuke
- Gracias
Lo vio salir, cerrar despacio. Tal vez Sasuke estaba renunciando a muchas cosas por ella, por cuidarla a la distancia, se sintió sucio, porque el había lastimado a esa persona tan importante para Sasuke.
- Así que Sol lo volvió a hacer
- ¿A domarlo?
- Si, parece que ella puede tranquilizarlo, ahora que son amigos, espero que Sasuke mejore
- Parecía otro ayer
- Sol tiene poder, hay que aceptarlo
- Si, terminaste con la carta
- Si – le dio la hoja – preparare la autorización para el
- Si por favor
A penas empezó con la primer línea tuvo que contener la molestia, Shikamaru se había pasado, mas parecia una carta de miserable. Termino de leerla y sintió una gota de sudor caerle, ¿de dónde sacaba tantas palabras cursis?
- ¿Qué opinas?
- Bueno, me haces sentir miserable
- Esa es la idea
- Claro
- Trata de memorizarla, sé que podrás, fírmalo para entregárselo a la puerta
- Está bien
Una vez firmado todo, se quedó solo. Aunque ya había memorizado todo, estaba buscando una forma de no sonar tan estúpido, quería decirle tantas cosas.
Sol terminaba de cocinar, había hecho algo simple pero delicioso. Camino rumbo a su habitación y abrió el cajón, busco entre su ropa y sonrió cuando lo encontró. Estiro el chaleco y vio que tenía unos rayones pero que podía reparar, se puso manos a la obra porque no tenía mucho tiempo libre.
Unas horas después estaba observándolo, estaba como nuevo. Ese color gris era precioso, elegante. Lo envolvió en un papel que tenía guardado, invoco a un sapo mensajero, este la miro. Después de darle explicaciones y escribir algo el sapo desapareció, miro el reloj y se preocupó, Haki aún no regresaba, le parecía raro.
Decidió darse una ducha, meditar un poco lo había pasado, se sentía triste ya que todo estaba dicho entre ellos, ya todo se había acabado, ya se había cerrado esa historia entre ella y Saskuke, y la verdad fue bonito que terminara así, de esa forma tan amical porque como estaban antes era horrible.
Al menos eran amigos, se conocían tanto. Sabía que en algún momento se volverían a ver y tal vez algo en su corazón se mueva, no estaba segura pero le deseaba lo mejor, por Sarada y Sakura, ellas no tenían la culpa de nada. Tal vez se conocieron muy tarde aunque dudaba de eso, Sasuke fue un mocoso y ella una tonta al darse cuenta antes, en fin ya nada de eso tenía sentido.
Como siempre decía, los hubiera apestan, no entraban en su contexto de oraciones. Lo que fue, fue algo hermoso, así haya sido poco, así solo haya durado un día para ella fueron años. Esperaba que Sasuke encuentre eso que salía a buscar, cordura, tranquilidad y amor así mismo, lejos de culpas o responsabilidades.
Escucho la puerta y salió corriendo de la habitación, Haki estaba sudando y respirando rápido. La vio y sonrió, parecía que había entrenado mucho.
- Llegas tarde – le regaño
- Lo siento mamá, estuvo genial
- Claro, ve a darte una ducha, hice algo rico
- Qué bueno, aunque hace frio, mira como sudo
- Eso te mantendrá en forma
- Si, deberías regresar a entrenar con el maestro Gai
- Tienes razón, estoy muy fuera de forma
- No, solo estas delgaducha
- Voy a ganar peso, tenlo por seguro
- Si, te veías mas bonita antes, ahora luces triste y delgada, con mala salud
- Haki – lo miro seria
- No lo dije de mala forma
- Claro, claro
Vio que su hijo se fue al baño, sirvió la comida y espero a que salga para almorzar, aunque a esa hora no era ya un almuerzo.
- Bien, empecemos – Haki se sentó
- ¿Qué es eso? – tenía un collar raro
- Ah, Sasuke me lo dio
- ¿Sasuke?
- Si, vino a hablar conmigo, nos despedimos, se ira de viaje por mucho tiempo
- Ya veo, pero eso collar
- Lo hice yo con madera, es el símbolo Uchiha, se lo di hace un tiempo y me lo regreso, me dijo que se lo guarde, cuando regrese me lo pedirá, como una promesa, le gusta y me pidió que lo cuidara o me mataría
- Es un encanto – se burlo
- Me alegra que ya no sean enemigos, ahora sé que al menos hablaran tranquilos
- Las cosas serán así hijo, el será nuestro amigo
- Sí, me alegra mucho
Así que el mocoso fue a hablar con su hijo, aunque quería saber que le había dicho prefirió no preguntar, era una conversación entre chicos y Haki tenía derecho a tener privacidad en esa parte. La tristeza que sentía se hizo algo profunda porque Sasuke despidiéndose de Haki, corroboraba que todo estaba dicho, que cumpliría su promesa.
- Naruto llegara mañana y no estaré, ¿Podemos ir a su casa a saludar a Hinata?
- Claro, tienes razón, mañana también tendré misión
- ¿Cuándo volverlas?
- Mañana, iré al sonido
- No volveré hasta el sábado, que mala suerte
- Tu querías misiones
- Si, bueno, entonces podemos ir a visitar a Hinata y conocer a Boruto
- Sí, tenemos que llevarle algo
- ¿Un juguete?
- Tal vez
Suspiro y empezó a pensar que llevarle a Boruto, sentía nervios de visitar a Hinata pero tenía que hacerlo, ya era grosera en saludarla. ¿Podría conocer a Sarada? ¿Sakura le dejaría? Se quedó pensando en esa posibilidad porque tenía tantos deseas de ver a la mini Sasuke.
