- Un nuevo mañana -

Había que volver a la rutina. Me levante y acomode mi armadura, a la que ya estaba acostumbrada. Loki por ahora hacia sus 'deberes de príncipe' y le enseñaba magia a los que poseían en poder.

-Nos vemos- Loki se retiraba.

Camine hacia la habitación de Steve y toque la puerta.

-¿Steve?-

-Pasa- Murmuró desde dentro. Estaba en ropa interior, no se podía poner la armadura.

-Si no te incomoda, puedo vestirte- Bufé.

-Por favor- Suspiro. Le explique como se ponía y al igual que yo, le gusto. Era muy cómoda.

-¿Vamos? Hay que preparar las cosas… y las tuyas. Te regalaré un caballo- Reí.

-Si, bueno ¿Qué?- Se exalto mientras íbamos a la academia.

-Necesitaras un caballo aquí. No hay autos y Asgard es bastante grande. Y por la tarde iremos al pueblo nuevamente para comprar lo que necesites-

-Me endeudare contigo- Suspiro.

-Llevo mas de seis meses trabajando aquí, me pagan lo suficiente para ayudarte- Sonreí.

Cuando llegamos a la academia Halof estaba sentado en la mesa de mi escritorio. Al parecer llevaba mucho tiempo esperando.

-Halof, buenos días- Salude. Se sorprendió al verme y corrió hacia mí y me abrazo… para mi sorpresa.

-Lady Constanza- Sonrió mientras se separaba de mi. Se sonrojo al ver a Steve.

-Él es Steve Rogers, un muy buen amigo mio. Steve, él es Halof, esta en la clase donde enseñaremos- Sonreí.

El hizo una reverencia, pero Steve extendió la mano. Halof me miro confundido y asentí. Se estrecharon la mano.

-Un gusto Halof- Sonrió Steve. Halof asintió.

-¿Necesita ayuda Lady Constanza?- Pregunto sonriendo.

-Lo de siempre, Halof. Pero desde hoy necesitaremos uno más de cada cosa, para que Steve pueda utilizarlo- El chico asintió y fue en búsqueda de las cosas.

-Ese hombre… te quiere- Steve me miraba con una sonrisa boba.

-Es un niño, Steve- Bufé.

-Tú también eras una niña para mí. Y también lo eres para Loki- Soltó una carcajada.

-Rogers, no la molestes- Loki entraba a mi oficina, seguramente olvido algo.

-¿Conoces a Halof, Loki?- Preguntó.

-Si. Y también le he dicho a ella que no coquetee con los alumnos- Sonrió.

-Par de idiotas- Bufé. Ellos solo rieron, Loki se retiraba y me quedaba nuevamente con Steve. Nos dirigimos hacia el campo de entrenamiento y ya estaban todos los estudiantes listos.

- Constanza- Odín puso su mano en mi hombro. Me gire sorprendida. El me sonrió, supongo que todo esta bien.

-Odín, buenos días- Sonreí. El asintió.

-Jóvenes, el hombre que ven aquí- Apunto a Steve – Es Sir Steve Rogers, es de Midgard y los entrenara junto a Lady Constanza. Espero que obedezcan y se conviertan en grandes guerreros- Dicho esto, Odín se retiro.

-¿Sir?- Steve me miraba confundido. Asentí.

-Bueno, ya que saben quien es, Sir Steve es un gran amigo mio. Ambos les enseñaremos todo lo que sabemos- Sonreí.

Steve y yo les enseñamos a luchar desde ese día, el mas que nada apoyaba en la defensa con su característico escudo.

Las clases pasaban normales, todos aceptaron a Steve rápidamente. Incluso tenia 'un club de fans' entre las alumnas femeninas.

-La clase finaliza por hoy, nos vemos en dos días- Me despedí de los jóvenes.

-Adiós Lady Constanza. Adiós Sir Steve- Los chicos sonrieron mientras se retiraban.

-Sir Steve- Canté. A él tampoco le gustaba eso.

-Lady Constanza- Siguió el juego. Halof apareció y rió.

-¿Necesitan ayuda para guardar las cosas?- Preguntó amable.

-Gracias, Halof, pero ahora que Steve me acompaña es algo mas fácil- Sonreí – Puedes irte al trabajo-

-Esta bien- Sonrió – Nos vemos entonces- Hizo una reverencia y se fue.

-Steve… ¿Cómo te has sentido estos días? ¿Extrañas la tierra?- Pregunté curiosa.

-Bastante bien- Sonrió – Y por supuesto que la extraño, pero… tenia ganas de salir de ahí también. Tengo sentimientos encontrados con la idea-

-Espero que el tiempo que estemos aquí te haga sentir mejor- Sonreí.

-¿Y tu?- Me miró serio – ¿Qué tal todo este tiempo aquí?-

-Hay algo que no te he contado. Thor me trajo aquí porque Ares y Emily recuperaron sus poderes y estaban destruyendo Asgard… pero los matamos- Hablé rápido. Steve de la impresión se tuvo que sentar.

-¿Fue muy difícil?-

-Algo. Frigga y Odín me otorgaron poderes mágicos como los de Loki, así que fue algo mas fácil- Le respondí – Por eso ahora también puedo hacer magia…-

-Eso explica la cicatriz en el brazo- Murmuró.

-Si, una nueva a la colección- Suspire.

Caminamos hacia el castillo, había que comer junto a Frigga y Odín diariamente.

-Tenemos que hablar- Anunció Odín al finalizar el almuerzo.

-Padre…- Thor se veía preocupado.

-Ustedes, mis hijos, deberán emprender un viaje en búsqueda del objeto que nos ayudara a reconstruir rápidamente el Bifrost-

Nos sorprendimos… eso se escuchaba como estar fuera mucho tiempo.

-Thor… Loki… mañana se van. Les recomiendo que preparen todo antes de irse- Se retiró junto a Frigga.

Nadie quiso decir nada.

- ¿Sera mucho tiempo?- Sigyn rompió el silencio.

-Si- Respondió Thor. Eso era precisamente lo que no quería escuchar.

-Espero que les vaya bien y cumplan su objetivo- Sonreí desganada.

La tarde fue un caos. El ambiente estaba tenso y todo Asgard se entero del viaje. Ellos tuvieron que preparar sus cosas, mientras Steve y yo conversábamos en su habitación.

-Cambiando de tema…- Dije mirando a Steve. Había estado toda la tarde diciéndome que todo estaría bien y cosas por el estilo.

-¿Si?- Me sonrió.

-Cuando leí la carta que Tony me envió… ¿Tan mal te sientes, Steve?- Pregunte nerviosa.

-Tanto como para querer dejar mi país…- Miró hacia otro lado – Espero que este viaje me ayude a superar todo para seguir adelante. Y espero que a ti te ayude para que madures un poco- Suspiró.

-Es lo que me hace falta ¿No?- Bufé.

-Voy a dormir ahora- Me miró.

-Lo siento, he estado todo el día contigo- Murmure – Que descanses, mañana nos vemos- Sonreí. Salí de la habitación y camine hacia la mía.

-¿Dónde estabas?- Loki me pregunto enojado al entrar.

-Con Steve. Conversando- Respondí - ¿Ya tienes todo listo?-

-Si. Mañana cuando salga el sol partiremos-

Esa noche fue extraña. Ni el ni yo quisimos hablar.

-Vamos- Loki estaba preparado. Fuimos en caballo a un lugar de Asgard que no conocía.

Abracé a Thor, este tiempo él se había convertido en mi hermano mayor.

-Espero volver pronto- Susurró Loki en mi oído. Me besó un segundo y se subió nuevamente al caballo.

Steve, Sigyn y yo miramos el horizonte hasta que sus siluetas desaparecieron.

-Volvamos al castillo, tenemos cosas que hacer- Steve interrumpió el silencio. Ambas asentimos y regresamos.

Estaba totalmente desmotivada. Primero, me había separado de Tony, mi pilar fundamental en la vida. Ahora Loki, el hombre que amo, se iba. Toda mi vida dependía de alguien. Y eso acababa de terminar un par de minutos atrás.

Steve se transformo en un padre para mi (en realidad así se comportaba con todos). Mientras entrenábamos a los estudiantes, el también me entrenaba a mi. Pero psicológicamente.

Sigyn durante esos días se acercó demasiado a nosotros. Tanto, que pensé que Loki u Odín se lo habían pedido. Pero estaba equivocada, ella realmente quería 'formar algo' con nosotros.

Hoy es el día en donde mi primera generación de estudiantes se 'gradúa'. Odín estaba contento, porque era unos guerreros excepcionales. Se hizo una celebración corta, en donde todos pasaron a ser oficialmente guerreros de Asgard.

-Felicidades Halof- Le revolví el cabello. Se avergonzó.

-Lady, no soy un niño- Suspiro cabizbajo – Pero gracias, me convertí en esto gracias a usted y a Sir Steve- Sonrió.

-Espero que sigas practicando y te vea algún día en el castillo- Le sonreí.

-También quiero seguir viéndola, Lady. Puede ir siempre que quiera al bar donde trabajo… no estoy seguro si ese es un lugar apropiado para usted, pero debo sobrevivir- Rió.

-Iré. Lo prometo-

Steve y yo nos hicimos clientes frecuentes del bar. Íbamos a recordar viejos tiempos, reír, conversar, pasar las penas, de todo.

-Mañana iré a dar un paseo con Sigyn- Soltó.

Le dedique una sonrisa y una mirada burlona a Steve.

-Ella es la Diosa de la Fidelidad, es algo bueno- Sonreí – No has perdido el tiempo, Steve- Reí.

-Me ha dicho que fue más fácil acercarse a mí que a ti. También quiere conocerte… deberías dejarla, darle una oportunidad- Bufó.

-No me llevo muy bien con las mujeres- Bebí un poco de Vodka – Pero tienes razón, las únicas personas que puedo considerar mis amigos… eres tu y Halof- Reí.

-El tampoco esta perdiendo el tiempo- Rió.

-¿Cuánto tiempo ha pasado?- Murmuré.

-No lo se… pero mucho. Quiero que dejes tu rutina, eso de dormir-trabajar-comer-dormir no es bueno-

-Es fácil decirlo… pero es el único refugio que encontré-

-Te estas destruyendo-

-Lo se-

Nos quedamos un minuto en silencio.

-Me voy, nos vemos mañana- Steve sonrió. Le palmee el hombro y se retiro.

-Lady- Halof venia hacia mi. Le dedique una mirada fulminante – Coni…- Murmuró.

-Halof- Sonreí - ¿Ya van a cerrar?- Pregunte bebiendo el vodka de un trago.

-Si, lo siento. Si quiere me espera fuera mientras cerramos y la acompaño al castillo- Hablaba suave y sumiso para ser un hombre fuerte y una cabeza mas grande que yo.

Simplemente asentí, en realidad no estaba al 100% en mis cinco sentidos. Espere fuera del bar y salió junto a los demás trabajadores.

-Buen trabajo, nos vemos mañana- Anuncio el jefe, retirándose.

Halof se acercó hacia mí y caminamos juntos.

-¿Te ha costado mucho independizarte?- Le pregunté.

-No, pero estoy algo agotado- Suspiro – Me imagino que para usted lo fue-

-Nunca me independicé en Midgard- Confesé sonrojada.

-¿En serio?- Sonrió.

-Si. Toda mi vida he vivido con mi hermano mayor. Después formamos… algo así como un 'Cuartel de Superhéroes', en donde vivimos todos. Ahí me quedo junto a Loki- El recuerdo fue algo amargo.

-Somos de realidades totalmente diferentes- Soltó una carcajada. El castillo estaba cerca.

-No es que allá sea muy normal…- Sonreí.

-¿Lo de las alas?- Preguntó.

-Si, allá le dicen 'mutante' a las personas con… diferencias como la mía-

-Es un nombre bastante horrible para algo tan hermoso- Bufó.

-Ya me habían dicho eso antes- Sonreí.

-Bueno, te dejo sana y salva- Se despidió de mi con un beso en la mejilla – Nos vemos- Se retiro.

No me había dado cuenta que ya estábamos en la puerta de mi habitación.

-Adiós Halof. Que estés bien- Sonreí.

Me lancé sobre la cama y me dormí. El día siguiente era mi día libre, así que por eso me dedique a quedarme hasta tarde en el bar.

Tuve una pesadilla. Soñé que Loki y Thor caían al vacío y aparecían en la tierra. Y esta estaba devastada, había cuerpos por todos lados. Cuando desperté era medio día y tenía marcas de lágrimas secas en las mejillas. Me metí a la tina para relajarme un poco. Me volví a dormir.

-Despierta…- Era la voz de Steve. Estaba sonrojado moviéndome mirando hacia otro lado… y con la mano libre tapándose los ojos.

-Te recuerdo que fuiste el primer hombre que me vio desnuda- Murmuré adormecida.

-Son otros tiempos. Sal de la tina y vístete, iremos a dar una vuelta- Se alejó refunfuñando.