¿NOS CONOCIMOS ANTES?
NO SE PIERDAN VULNERANT OMNES, ULTIMA NECAT.
Silvia: No, gracias a ti por siempre dejar un comentario, aunque sea de una linea, porque eso es muy importante para mi, mil gracias.
Danny: Ay, muchas gracias, es lindisimo de tu parte que vengas solo a leer este fic y que lo hagas continuamente, eres de verdad un encanto. Mil gracias.
Cande: ¿Tu crees que es el final? mmm yo creo que aun falta mucho mas, este fic esta lleno de aventras, de amor, traicion, pasion, comicidad, creo que nunca habia leido un fic tan lleno de todo, tan completo, asi que creo que aun falta mucho. Gracias por tus comentarios.
Monica: Pues no se que decirte, porque una vez mas me dejas helada, pero muy contenta con tu comentario. No sabes el gusto que me da que te siga agradando el fic, es muy bueno, eso porque creo que despues de 35 capitulos la aceptacion ha bajado un poco, pero que sigan aqui es muy lindo, y por eso una vez ams gracias. Sobre que te duele ver sufrir asi a Jack dejame decirte que, tienes razon, es muy doloroso y lo pero es que todavia hay mas, mucho mas. Pero no te asustes, todo lo veras a su debido tiempo. Gracias una vez mas.
Elizabeth: Gracias por las felicitaciones, pero recuerda que eso se debe a ustedes, que siempre estan leyendo y dejando su comentario, claro que tambien se lo debemos a Florencia por ser tan buena escritora, de hecho puedo decir que es la mejor de todas las que conosco. Ay que bonitas palabras dices, me emocionaste muchisimo, ¿metafisco?, fjate que tienes razon, es una muy buena palabra paa definir estos capitulos, que son al menos para mi simplemente, hermosos e increibles. Creo que enocontraste la palabra justa para describir no solo estos dos capitulos sino todo el fic completo. Te aseguro que aun quedan mas capitulos de estos y que si sigues leyendo quedaras impactada, puedo asegurarlo. Besos y mil gracias por tu review.
MUCHAS GRACIAS A QUIENES LEEN PERO NO PUEDEN DEJAR REVIEW, PERO OJALA Y SE ANIMEN. BESOS.
CAPITULO 36
Elizabeth abrió la puerta al azar y con la ridícula sensación de ser la anfitriona de una fiesta. No tenia idea si alguna vez había formado parte de una reunión de té, pero si así era, estaba segura de que debía haberse sentido así. Estaba nerviosa, ansiosa y extrañamente agotada. Trataba fuertemente de mantener una sonrisa en el rostro y aparentar amabilidad. Amistosa. ¿Se suponía que debería mostrarse amistosa? Si él había hecho algo malo debería de mostrarse menos amistosa… por otra parte, si él no había hecho nada malo, probablemente debería ser mas amistosa… entonces mejor amistosa. Así se sentiría mas adecuada y justa.
"Buenos días Elizabeth." Dijo Will, dando su mejor saludo, ligeramente sorprendido por su propio tono de voz que parecía extrañamente tranquila.
La había extrañado mucho. Cada día, cada noche, que hacia lo que se suponía que tenia que hacer, cumpliendo con todo sus deberes, cumpliendo con todas sus tareas, la única cosa, la única persona que estaba en su mente constantemente, de manera inexorable, de forma permanente durante todo ese tiempo era ella. Su bella esposa. Y ahora ella esta de pie frente a él, tan hermosa como siempre, sus ojos brillantes, sus labios sonrientes, su cabello cayendo suavemente sobre sus hombros y lo único que quería hacer, lo único que quería hacer era atraerla hacia él y abrazarla, besarla y decirle que la amaba, que cada día que pasaba la extrañaba mas y mas, que la única tranquilidad que pudo encontrar mientras navegaba en las aguas oscuras del otro lado del mundo era pensar en ella, soñar con ella, imaginando su vida juntos cuando esta carga tan pesada estuviera fuera de él.
Y, sin embargo, con todas esas ideas circulando por su mente, no pudo moverse, asfixiado por algo en los ojos de ella, algo que él no podía entender, algún tipo de distancia que de repente apareció entre ellos. Se dijo así mismo que era porque ella no lo recordaba. Debía ser porque simplemente no lo recordaba…
"Buenos días." Dijo Elizabeth con una pequeña sonrisa, viéndolo indiferentemente y tratando de decir un nombre. Por supuesto, preguntarle su nombre no era una muy buena idea después de todo. Podría sentirse ofendido…oh Jack, podrías, al menos haberme dicho su nombre. Era muy vergonzoso no saber ni el nombre de su propio espo…
Esto la tomó por sorpresa, la idea súbita, de que había seguido haciendo caso omiso en repetidas veces, día tras día… noche tras noche… Y pensar que apenas hace unos días en Tortuga le había parecido impropio haber pasado la noche entera con Jack… y ahora estaba hablando con su… esposo, incluso sin el sentimientos de culpabilidad por estar engañándolo … saltándose las impecables normas morales.
"¿Cómo estas?" Preguntó Will con una sonrisa apenas perceptible que se asomó de sus labios.
Elizabeth estaba apunto de exclamar ¡Maravilloso! O algo igual de entusiasta, pero luego lo pensó mejor y sonrió amablemente y dijo con voz calmada:
"Muy bien gracias. ¿Y tú?" Preguntó casi mecánicamente.
Había algo en la actitud de ella que lo irritaba, algo en su voz que lo preocupaba, algo en ella que lo sorprendió, pero todos estos elementos eran imposibles de captar ahora mismo. ¿O tal vez solo se negaba a darles un lugar? Su comportamiento le llamaba especialmente la atención, era una extraña mezcla de alegría infantil, madurez y confianza en si misma y ninguna de esas cosas las podía entender (Considerando el hecho de que había perdido la memoria y debía sentirse confundida y perdida en el mundo) todas estas cosas no estaban antes, él nunca la había visto tan feliz antes y no podía imaginar realmente las razones de estar tan alegre en determinada circunstancias.
Entonces pensó que tal vez era la ausencia de los recuerdos tristes y su desconocimiento de todos los graves sucesos ocurridos en el pasado, por los que era posible que ella no estuviera tan radiante, antes.
Radiante… pero todavía estaba bastante desconcertado, a pesar de su auto explicación y no cruzo por su mente que quizás lo que a él le parecía jubilo era, de hecho, mas bien nerviosismo.
La miro, y de repente se olvido de todo, sus ideas habían desaparecido, el mundo había desaparecido y en lugar de dar una respuesta cortes a su pregunta y de continuar su conversación normal, dio un paso hacia ella y ardientemente le susurro:
"Te he extrañado mucho."
Y no se dio cuenta de su error inmediatamente. En primer lugar, acababa de ver como la sonrisa de ella se desvaneció dejando una expresión más bien de pánico y miedo. Y cuando trato de tomarla entre sus brazos, él palideció notablemente y dio unos pasos hacia atrás, cerró los ojos… ¿Qué estaba haciendo? … si… abrió los ojos y la vio visiblemente alterada.
"Elizabeth." Dijo con la voz quebrada y al sonido del nombre ella tembló, pero Will no sabia si era porque la había tocado o porque se había enojado.
Y ella estaba molesta. Y temerosa también. Y triste. Evidentemente. Él se comportaba como si nada malo hubiese ocurrido entre ellos. Como si ninguno de ellos hubiera hecho nada malo. Como si, de alguna manera extraña, siguieran juntos, como si fuera lógico que la tocara, como si tuviera derecho sobre ella…
Ella se movió rápidamente hacia atrás y la mano extendida de él quedo suspendida en el aire, sintiendo solo el frío vació del aire transparente.
"Elizabeth…"
Una vez más. Él había dicho su nombre en ese extraño y desgarrador tono de voz. Desgarrador… ella tembló. Y el sonido de nuevo. Sintió pánico ante la idea volver a escuchar el sonido de latidos, en ese momento, cuando no estaba Jack a la vista para hacerlos desaparecer.
"Vamos a dar un paseo." Le ordeno ella inesperadamente con voz firme.
Will la vio sorprendido y asintió, mientras ella apresuradamente salía de la cabina, dejándolo sin oportunidad de capturar la mano de ella entre las de él, para ayudarla a subir las escaleras como él lo hubiese deseado.
Jack no pudo permanecer sentado a la mesa, termino de comer y beber, aunque su mente le estaba jugando bromas pesadas, reproduciéndole algunas imagines horribles, imágenes abstractas que lo hacían sentirse enfermo. Miro alrededor de la mesa con disgusto. Vio una botella de ron y frunció el ceño, comprobando tristemente que por primera vez en su vida, no tenia absolutamente nada de ganas de beber. Miro indiferente el ron por un momento, ajeno a las conversaciones alrededor de él (Si es que había alguna, no podía decirlo, pues no estaba poniendo atención a su entorno). Luego murmuro algo que, probablemente nadie podría comprender, se levanto y se dirigió hacia las escaleras para tomar el timón.
Reemplazo a Cotton, quien en realidad parecía muy sorprendido de ser liberado (algo que no le molesto a Jack, pero quizás solo era porque nada podría molestarlo en ese momento) y se puso al frente del timón, teniendo la impresión de que hacia mucho que no había estado ahí.
En parte, era cierto, en parte no era cierto… trato de pensar en el curso, sobre el clima, sobre el tiempo… pero su mente rápidamente se quedaba a la deriva olvidándose de las velas y centrándose en cuestiones mas importantes…
¿¡Asuntos más importantes!? ¿¡Mas importare que navegar!? Se aferro a los radios del timón casi medio ausente, no sentía nada, nada especialmente profundo… ¿desde cuando? desde cuando no sentía esa emoción, esa brillante alegría en el pecho mientras dirigía su nave, mientras estaba a la cabeza del Perla Negra. Había negociado su alma por este buque. Y ahora, se sentía tan distante, tan poco importante, extrañamente indiferente… pero la dimensión espiritual casi se había ido, o mas bien estaba incompleta… algo le faltaba. Algo que le ayudaría a disfrutar en la magia del momento, la brisa del mar, el olor del buque, la tranquilidad de las velas altas, navegando por el azul oscuro, verdes olas.
Ahora había una excepción. Un requisito, que no le permitía disfrutar de todo y que incluso le daba la tranquilidad a su mente.
Jack frunció el ceño, tratando de concentrarse en el horizonte, tratando de ver en la distancia el futuro de esa aparente calma, todos esos peligros desconocidos, todas las esperanzas de lo más grandes tesoros…
Sus ojos pasaron del océano a la cubierta y, allí estaba, el requisito… ¿No se veía hermosa ante la luz del sol? ¿No se veía siempre bella? Siguió sus pasos con la mirada, esperando a que ella girara y pensando…
La visión de Will lo devolvió a la cruda realidad. Casi lo había olvidado. La conversación. Pero de alguna manera no le gustó que salieran de la cabina y que ahora se estuvieran dirigiendo a la cubierta. Ahora por lo menos podía verlos. Podía verla y era más fácil de soportar ese encuentro ineludible.
Jack miraba a Elizabeth que ascendía por la barandilla, mirando el océano. Will se mantenía cerca de ella, viéndola con intensidad, con preocupación, con alerta, con una expresión sombría en el rostro.
Por un momento, Jack considero acercarse hasta él y decirse que se mantuviera lejos de su Lizzie. Había algo irritante con la forma que Will veía a Elizabeth, como si estuviera tratando de arrastrarla a la realidad, a su presente, que con solo mirarla a los ojos, tuviera la ingenua certeza (o mas bien la incertidumbre…) de que ella quería ser arrastrada hacia donde él quería… que él sabia lo que quería… que ella quería lo que él quería…
"Te quiero Jack."
Quizás su corazón estaba marcado con el pasado y era la razón por la que tenia miedo del futuro. El futuro. Su futuro estaba unido al de ella. Entre él mas la veía, mas le irritaba la distancia, porque comenzaba a darse cuenta de que no podría vivir sin ella nunca mas, la necesitaba cerca para poder respirar, para poder ver el mar con alegría. Necesitaba las manos de ella envueltas en su cuello, necesitaba la mirada de ella fija en la de él, necesitaba presionar sus labios en los de ella, cada mañana, cada noche, incluso para poder pensar en cualquier cosa.
Para vivir necesitaba ser amado por ella. De lo contrario…
Se endureció, mirando hacia un Will sonriente.
Will miraba a Elizabeth confundido, cuando ella (por fin) giro su cabeza hacia él, sonriente, a pesar de que realmente no sabia la razón. ¿Qué podría tener de divertido el hecho de que cuando se conocieron por primera vez, él estaba casi ahogado?...
Pero Elizabeth no estaba sonriendo, porque le resultara divertido escuchar que Will había sido encontrado medio muerto a mitad del océano. Ella sonrió (bastante involuntariamente) al pensar, que era bastante interesante, de que algún modo, ella había rescatado a Will de ahogarse y que mas tarde ella fue rescatada de ahogarse… por Jack.
Jack… ella trató de concentrarse y centrarse en… sea cual sea su nombre. (Realmente se sentía incomoda por no saber si quiera su nombre). Lo miro y de repente se sintió verdaderamente arrepentida por su actitud. Si le decía la verdad, no se sentiría tan alegre como ella parecía estar, pero de alguna manera le resultaba mas fácil comportarse de esta manera, porque así se protegía (o por lo menos así lo creía) de la gravedad a donde podría dirigirse la conversación. Y ella no quería que la conversación se tornara seria, y tener que discutir por algunos asuntos graves, aunque no sabia cuando querría entablar esa conversación, ya sea…
W (Tal vez debería, al menos saber su nombre para que la conversación sea un poco mas personal) parecía ser del tipo calmado y buena persona. Sin embargo, lamentablemente, tenia la sensación de que algo estaba mal en sus apreciaciones de él, que estaba limitada a dos oraciones… estaban casados…
"Elizabeth." Su voz la sacudió de sus pensamientos y se dio cuenta de que ella no había estado escuchando nada de lo que él había dicho durante los últimos minutos.
"Me estaba preguntando…" Dijo ella solo por decir algo. "¿Nuestro… matrimonio… fue… arreglado?" Preguntó e inmediatamente lamento haberlo hecho al ver la palidez en el rostro de W.
"Arreglado." Repitió Will incrédulo, claramente afectado.
"Yo… lo siento, yo solo… como dijiste... que nos conocemos desde la infancia… yo solo pensé… lo siento." Decidió terminar con su vaga explicación, pues parecía empeorar las cosas y hacia que la mirada de W fuera más triste cada vez.
Will la miro sorprendido, sin saber que decir. ¿Ella había sugerido lo que él creyó que sugirió?
"¿Qué fue exactamente lo que él te dijo Elizabeth?" Preguntó Will con cautela, frunciendo el ceño ligeramente, mirando a Elizabeth interrogantemente.
Elizabeth parpadeo, pensando en la pregunta. ¿Se refería a Jack?
"¿Te refieres a Jack?" Decidió preguntar medio extrañada.
"Si me refiero a Jack." Respondió Will con cierta dificultad, sorprendido por la forma en que Elizabeth decía el nombre de Jack. Recordó que antes solía decirlo con un ligero ceño fruncido, o con un constante rastro de impaciencia o impaciencia en la voz. Y ahora ella lo decía de una manera suave, que para variar, casi le molesto.
"No, mucho realmente." Murmuró débilmente, con una media sonrisa nerviosa. Ni siquiera tu nombre, en realidad.
"Él no te dijo la razón por la cual… tenemos… que vamos a estar separados por algún tiempo." Will preguntó en voz baja, de repente cambiando el tema.
Elizabeth lo miró desconcertada.
Will río un poco. "¿No te dijo nada? ¿Nada en absoluto acerca de nosotros?"
Nosotros. Elizabeth parpadeo, destello en su mente una imagen, el rostro de Jack, sus oscuros ojos iluminando el espacio, mirándola con hipnotízate intensidad, cuando sus labios descienden lentamente sobre los de ella y el mundo dejaba de existir…
"Elizabeth."
Ella parpadeo de nuevo y miro a Will como si él acabara de aparecer de la nada. Él repetía su nombre todo el tiempo como si quisiera hacerla sentir culpable porque ella no supiera nada, y por no recordarlo. .
Will se acercó mas a ella, viéndolo desconcertado. Tal vez estaba cansada, tal vez la herida en la cabeza le había afectado en su capacidad de concentración y una larga conversación podría resultarle ¿extenuante?
"¡Estoy bien!" Exclamó Elizabeth con ligero pánico en su tono de voz, una vez mas se alejo de él. Cuando Will solo había intentado tomar su mano.
A Will le lastimó que de alguna extraña manera ella tuviera miedo de él, pero trato de explicarse a si mismo que ahora él, no era mas que un extraño para ella y toda su confianza se ocultaba en algún lugar de su mente junto con su memoria. Y no podía esperar que ella supiera todo sobre el pasado… Y, en realidad, no podía esperar a que Jack le dijera mucho sobre el pasado. ¿Cuándo se suponía que él le diría? Una noche no podía ser suficiente.
"Lo siento Elizabeth." Dijo Will tranquilamente, mirando tristemente a Elizabeth, quien luchaba por sonreír. "Solo que no se que decir… yo solo… estuve pensando en ti todo este tiempo." Él la miró con una mirada increíblemente cargada de una emoción enorme. Ella lo miró aterrorizada, extrañamente, no estaba segura si quería escuchar lo que él quería decirle. "Y tu no sabes… no recuerdas porque." Hizo una pausa y otra vez intento tomar la mano de ella y esta vez ya sea porque él parecía tan desesperado, o porque lo estaba escuchando interesada, que no se dio cuenta del pequeño gesto, que le permitió tomar su mano. "Y es posible que te preguntes porque no estuve cuando mas me necesitaste." La voz de Will sonaba firme ahora, él atrapo con impaciencia la mano de ella. Antes de que tuviera tiempo de alejarla de nuevo. "Que yo no hubiera estado ahí, cuando el accidente ocurrió… yo hubiera querido estar contigo, pero… no pude…" Se detuvo agotado.
"¿Por qué?" Preguntó en un susurro, abrumada por la solemnidad y la tristeza en la voz de él, solo inconcientemente notando que Will sostenía su mano entre las de él.
Will la miro y dio un paso hacia ella. "Estoy obligado a ese buque por los siguientes diez años." Dijo con una mueca, mirando al Holandés Errante. Elizabeth siguió su mirada. "Diez años, sin poder pisar tierra. Ni poderte llevar conmigo… pero después de esos diez años podremos estar juntos." Dijo sonriendo por fin, aunque solo ligeramente.
Ella lo miró con desconcierto, no parecía entender una sola de las palabras que había dicho.
"Quieres decir." Comenzó, retirando su mano de las de él, sus ojos vagaron alrededor de la cubierta descuidadamente, haciendo un esfuerzo por comprender las palabras de él "Que tu no me dejaste, o yo a ti, quieres decir que algo… externo, paso…"
"¿Dejarte?" Will la interrumpió con incredulidad. "Elizabeth. ¿Cómo podría dejarte?" Casi grito, tomando el rostro de ella entre sus manos, los ojos de ella se ampliaron en extraño y disgustado asombro, "Te amo." Susurró tiernamente, viéndola profundamente a los ojos, sonriéndole débilmente.
Ella lo miró sorprendida y él de repente notó como ella palidecía. Elizabeth lentamente levantó su mano y Will llego a pensar, por un momento que ella iba a tocarle el rostro, o su mano, pero en lugar de eso, lo único que hizo, fue alejar la mano de él de su rostro.
"Tu también me querías." Le susurró resueltamente, mirándola a la expectativa, sintiendo un pinchazo de dolor frío, cuando el silencio sacudió su cabeza grotescamente.
Will quería tomar la mano de ella una vez mas, él miro su mano y frunció el ceño. Sabía lo del anillo. Lo había visto antes. Era…
Así que de eso se trataba, entonces. De repente millones de pensamientos comenzaron a invadir su mente. El medico dijo que era mejor no hablarle del pasado… se río de si mismo amargamente. Al parecer solo era otra famosa mentira infame del Capitán Jack Sparrow. Y muy probablemente él nunca tuvo la intención de decirle que Elizabeth estaba a bordo del Perla Negra. ¿Probablemente? Ciertamente. De alguna manera Jack debió de haber encontrado a Elizabeth en el accidente y decidió aprovechar los beneficios de la situación… era tan evidente. Era su plan, pero lamentablemente había sido interrumpido por la aparición de él… sin duda… había tomado el anillo de bodas… tal vez ella aun no sabia…
"Vamos." Dijo Will de repente, tomando la mano de Elizabeth desprevenidamente, que estaba de pie en silencio completamente perdida en sus pensamientos en esos momentos.
"¿Dónde?" Casi grito, tratando de detenerlo, pero el amarre de él en su mano era sorprendentemente fuerte.
"Al Holandés Errante. Quiero mostrártelo… que des un paseo alrededor de la nave." Dijo tan calmado como le fue posible, su mente estaba encendida, su corazón latía desfrenado. Él solo quería llevarla lejos de aquí, lejos de este barco, lejos de él, lo mas pronto posible.
CONTINUARA…
