Sentido Común

Escrito por AeroJester203, traducido por Fox McCloude

Disclaimer: Pokémon y todos sus personajes son propiedad de Satoshi Tajiri, Nintendo y GAMEFREAK. La historia original pertenece a AeroJester203, yo solo tomo crédito por la traducción. Todos los derechos reservados.

Capítulo 30: Cambios en las estaciones.


Los subordinados restantes se habían reunido alrededor del cuarto de Henry en poco tiempo, siendo los únicos que faltaban Jessie y Meowth porque todavía estaban muy débiles. El médico emergió, con un constante pitido emergiendo de la habitación antes que la puerta se volviera a cerrar de nuevo.

- ¿Alguien aquí sabe cómo administrar medicina a través de una bolsa intravenosa? – les preguntó abruptamente. – Les puedo enseñar relativamente rápido, pero cada segundo cuenta; necesito examinar al resto.

Frank y Ella se miraron extrañados uno a la otra, y luego a Charlie, que permaneció en silencio por un momento antes de levantar un dedo.

- ¿Sabes lo que es la arritmia? – preguntó el médico. La agente disfrazada asintió.

- Me he hecho pasar por enfermera; tuve que estudiar para asegurarme de no delatarme con un mal procedimiento. Antes de tener a Natu, de todos modos.

- Agrégale esto si demuestra un ritmo cardíaco irregular. – le indicó Henry mientras le entregaba una jeringa con la aguja cubierta. – Es lidocaína; debería ponerlo bajo control. Asegúrate de que no tenga burbujas antes de administrárselo.

- Entendido.

Charlie entró a la habitación antes que Henry caminara rápidamente a la habitación de Jessie en el frente de la nave.


En cuanto Ash y compañía llegaron a Ciudad Celadon, lo primero que vieron fuero los altos edificios por todos lados.

- ¿Por dónde se supone que empecemos a buscar? – se preguntó el entrenador de Pueblo Paleta. Pikachu se encogió de hombros antes de olfatear en el aire, aparentemente captando un olor.

- ¿Qué es eso? – preguntó. Brock y Misty también pudieron olerlo.

- Hey, algo huele divino. – comentó el primero.

- ¿Qué cosa? – preguntó Ash justo antes que Brock se inclinara en dirección hacia la ciudad y saliera corriendo. – ¿Hey, para dónde vas?

Corriendo detrás de él, el Entrenador de Pueblo Paleta se las arregló para no perder a Brock de vista mientras él y Misty lo seguían. Después de dar la vuelta en una esquina empezaron a mirar alrededor y lo encontraron apoyado contra una ventana, sonriendo con cara de soñador por algo adentro.

El entrenador de Pueblo Paleta sacudió su cabeza con una sonrisa al ver de nuevo las costumbres de su amigo, adivinando lo que estaría mirando. No entendía del todo por qué, pero ya sabía que el criador estaba muy interesado en las chicas. El chico de once años se había puesto a pensar en ello y supuso que lo entendería cuando fuese un poco mayor. O eso siempre le decía su mamá respecto a ciertas cosas.

- ¿A quién le estás haciendo ojitos, Brock? – le preguntó Ash en un tono divertido.

- Mi nariz me dije que este es mi tipo de ciudad. – respondió Brock, recuperando la compostura ligeramente para que su sonrisa se viera más casual.

El entrenador de Pueblo Paleta y, para su falta de sorpresa, vio a un trío de chicas adolescentes vestidas con uniformes rosas y amarillos hablando entre ellas. Las repisas de vidrio de la tienda estaban llenas de botellas, fuesen simples u ornamentadas. Mirando arriba, Ash vio el letrero que identificaba el edificio como una perfumería.

- Conque perfume, ¿eh? – murmuró. Luego se volvió hacia Misty. – Ya que siempre viajamos por lo salvaje, yo no…

Ash parpadeó al darse cuenta que la pelirroja ya no estaba. Brock le tocó el hombro y señaló a través de la ventana. La líder de Cerulean ya estaba sentada y probando una muestra gratis en su muñeca.

- "Supongo que a Misty le gustan sus lujos." – pensó el entrenador rodando los ojos.

La verdad él no entendía el chiste de los perfumes. Su mamá nunca utilizaba y Ash era de la opinión de que un baño era suficiente para oler bien. El perfume no parecía esencial, especialmente para alguien que se la pasaba viajando.

- "De nuevo, tal vez me venga bien un baño antes de ir a buscar el gimnasio e ir de compras." – concedió mientras se daba una olida a sí mismo.

Con todo el caos y estar viajando sin parar desde Ciudad Saffron hasta Pueblo Lavender de ida y vuelta, junto con haberse ido poco después de encargarse de Sabrina, no se habían quedado en un Centro Pokémon desde el Pico de la Doncella. El entrenador de Pueblo Paleta empezaba a oler un poco fuerte debajo del brazo, y tal vez lavarse la ropa no haría daño tampoco; tenía una camiseta y un par de jeans extras en su mochila, y varios pares de calzoncillos en su mochila gracias a su mamá. Ash se volteó hacia Pikachu para compartir su plan para asearse, pero entonces notó que el Pokémon Eléctrico estaba olfateando más profundamente el aire mientras veía por la ventana.

- Pikachu, ¿también quieres una botella de perfume? – le preguntó.

Pikachu se sobresaltó un poco porque lo atraparan mirando y empezó a jugar con sus dedos tímidamente mientras desviaba la mirada. El entrenador le sonrió.

- Vamos, solo porque a mí no me interesa no significa que a ti no te pueda gustar. Vamos a ver, pero solo una botella, ¿está bien?

Sonriendo, el Pokémon Eléctrico saltó fuera de su hombro y atravesó las puertas automáticas con Ash cerca de él. Brock también los siguió, moviéndose hacia una de las empleadas desocupadas para hablar con ella. Llamando a las otras, una chica de pelo verde amarrado en coletas altas se acercó a atender a Ash.

- Hola, busco una botella de perfume para mi Pikachu.

- Muy bien. – asintió ella. – ¿Qué clase de aromas le gustan?

- Uhh… – Ash miró a Pikachu, que se encogió de hombros antes de volver a ver a la chica. – ¿De kétchup? – El Pokémon Eléctrico inclinó la cabeza pensativo, antes de asentir ya que era cierto.

- Traeré algunas muestras para que tu Pokémon las pruebe. – replicó la empleada.


- ¿Ya empezaste a recuperar tu rango de movimiento?

Meowth se encontraba sentado al borde de su cama, todavía debilitado pero al menos capaz de permanecer derecho.

- Sí. ¿James estará bien?

- Ya hice todo lo que podía por él. – respondió Henry. – Todo lo que podemos hacer es esperar que haya sanado. Pero esto es bueno; parece que esa debilidad ya está saliéndose de tu cuerpo. Ya tomé algunas muestras de sangre de Jessie y Burton para hacerles algunas pruebas, y sus glóbulos blancos parecen normales a pesar de la fatiga. Lo mismo se podría decir de ti y del resto de los Pokémon, pero no pienso asumir nada. – Sacando, para el horror de Meowth, una jeringa con la aguja cubierta y un frasco, junto con un trozo de vendajes, agregó. – Vamos, estira el brazo.

- ¿No te puedo ordenar que no lo hagas?

- Como médico, tu autoridad sobre mí queda anulada en situaciones médicas. Mi trabajo es asegurarme que todos en este equipo permanezcan sanos. Examinar tu sangre me dará oportunidad de verificar que los Pokémon también se encuentran bien físicamente. Ahora sopórtalo como hombre.


Después de llegar al Centro Pokémon con algo de asistencia adicional de la empleada de la tienda, Ash se dio un baño luego darles a todos sus Pokémon una buena ducha con la regadera y algo de jabón para quienes lo necesitaban. Bellsprout en particular pareció disfrutar del gentil rocío del agua. El entrenador planeaba saltarse en mojar a Charmeleon al principio, pero el Pokémon de Fuego insistió en que lo mojaran, luego que Drowzee tradujo el mensaje. El agua lo hizo temblar un poco, pero soportó todo el proceso de que lo limpiaran y asearan, evaporando el exceso de agua de su piel poco después concentrándose.

Una vez que terminó, Ash recuperó a sus Pokémon y metió su ropa sucia en su mochila, incluyendo la chaqueta, los guantes y la gorra una vez que vació los bolsillos de la chaqueta y metió las medallas y el Pokédex en la mochila. Con las ropas extra removidas, se encontró vestido solo con una camiseta negra sencilla y su par extra de jeans, con Pikachu en su hombro como siempre.

Dirigiéndose a la lavandería, puso su mochila cerca de una fila de sillas y dejó toda su ropa en una sola lavadora, poniendo el ciclo en frío antes de poner su número de identificación para cargarlo a sus créditos. Una vez que la máquina se cerró y arrancó, dispensando el detergente y llenando el interior de agua, se sentó en la silla mientras arrojaba la bolsa vacía sobre su mochila y cogía su guía sobre tipos de Pokémon para algo de lectura rápida. Se tocó el regazo para que Pikachu se recostara en él, y se puso a acariciar distraídamente a su inicial.

Chequeando la tabla de contenidos, se saltó los tipos que ya conocía bastante como los tres del principio, Eléctrico, Volador y Luchador, moviéndose hacia los más complicados.

- "Huh, los movimientos de tipo Insecto también son buenos contra los de tipo Psíquico." – pensó al darse cuenta cuando llegó al tipo Psíquico. Pero había una nota garabateada (probablemente del Samurai) que los movimientos de tipo Insecto eran mayormente físicos y se podían detener con facilidad. Más todavía, como añadió Ash internamente, los Pokémon Insectos no tenían resistencia a la telekinesis; solo podían afectar a los Psíquicos si los golpeaban, y eso era más fácil de decir que hacer.

La página de los de tipo Fantasma decía que dichos Pokémon eran extremadamente difíciles de enfrentar ya que típicamente permanecían invisibles. Debajo de eso, también decía que el único Pokémon que podría tener oportunidad contra uno de ellos sería solo otro tipo Fantasma.

Pasando más páginas, descubrió que la mayor parte de los Pokémon de tipo Hielo también eran parcialmente de tipo Agua, los de tipo Dragón eran extremadamente duros de vencer una vez que se desarrollaban totalmente con pocas debilidades reales, fuera de una fuerza bruta excesiva de movimientos de tipo Normal o Luchador, movimientos de tipo Hielo o de otro Pokémon Dragón, y que había otra sección completa en la segunda mitad del libro dedicada a las resistencias.

Leyéndola, la mayoría parecían muy intuitivas. Casi todos los tipos se resistían a sí mismos con solo algunas excepciones, y la lógica llenaba la mayor parte de las relaciones en relación a las resistencias. Había unos cuantos trozos extras de información en relación a inmunidades, tales como la inmunidad de los Pokémon tipo Hierba a los movimientos de polvo y esporas, a los de tipo Veneno al envenenamiento y a los de tipo Eléctrico a la parálisis con sus movimientos eléctricos. Aunque no entendía por qué los Pokémon de Agua resistían los movimientos de tipo Hielo. Si el agua se congelaba con el frío, ¿eso no haría a los de tipo Agua vulnerables a ser congelados, especialmente mientras estaban dentro del agua?

- "Las preguntas quedan para después." – decidió, continuando su revisión del libro. En poco tiempo, el zumbador de su lavadora sonó, y le dio unas caricias a su Pokémon relajado para hacer que se moviera antes de ir a poner su ropa en la secadora.

- ¿Ash Ketchum?

Con un ligero gruñido interrogante, Ash miró arriba y vio a un chico de pelo largo y púrpura vestido con un uniforme escolar verde. El entrenador de Pueblo Paleta se mordió el labio pensativo ya que podría jurar que lo había visto en alguna parte.

- Soy yo, Vincent. – le recordó el chico, moviéndose hacia una lavadora con su propia carga de ropa. – Del Pokémon Tech, ¿recuerdas?

- ¡Ah! – Ash por fin se dio cuenta. – Tú eras uno de los seguidores de Giselle.

Vincent pareció un poco molesto de que solo lo recordaran de ese modo, pero aun así le extendió la mano.

- Veo que sigues tan directo como siempre. – le dijo. El entrenador de Pueblo Paleta puso en marcha la secadora antes de estrechar la mano del estudiante.

- Supongo. Como sea, ¿qué haces en este lugar? ¿Cómo van las cosas en el Pokémon Tech?

- El Tech todavía está recuperándose, pero deberíamos estar listos para aceptar nuevos alumnos cuando llegue el semestre de primavera. – explicó Vincent. – No envidio a los estudiantes que tendrán que ponerse al día. En cuanto a Giselle, Joe, mis amigos y yo, decidimos irnos en nuestro propio viaje. – Dejó de lado sus propias ropas, muchas copias de su atuendo actual, y puso en marcha su propia lavadora mientras ponía su propia identificación de entrenador. – Te diré algo, fue una experiencia algo humillante durante las primeras semanas.

- ¿Y qué estás haciendo ahora?

- Mis amigos y yo hemos estado asistiendo a la Universidad de Celadon. – explicó Vincent. – Perseguir una carrera en algo aparte de entrenamiento Pokémon es un buen plan de respaldo.

- ¿Crees que me podrías dar una batalla? – le preguntó Ash tomando asiento. – Me gustaría ver si tú y tus amigos aprendieron algo bueno desde la última vez.

- Gracias, pero de todos modos, creo que preferiría conservar mi dinero. – El estudiante se rio. – Aunque tenga un buen presupuesto, no debería ser imprudente con mis fondos. Te vi en las noticias, de hecho, cuando estuviste en Porta Vista. Ese Pidgeot tuyo podría barrer con todo lo que tengo.

- Podría ponértelo algo fácil.

- ¿Pero te dejarías ganar una pelea voluntariamente?

- Pft, no. – resopló Ash volviendo a abrir su libro. – A no ser que hubiera una buena razón, al menos.

Arrancando la máquina, Vincent se sentó cerca de Ash con una silla entre los dos para dejar algo de espacio, entrelazando los dedos frente a su boca con los codos apoyados en las rodillas mientras se inclinaba al frente, aparentemente esperando con paciencia a que su lavandería saliera. Viendo que la conversación había terminado, el entrenador de Pueblo Paleta regresó su atención a su libro, mirando las resistencias del tipo Roca.

- De hecho esperábamos encontrarte en algún momento ya que hay un gimnasio aquí en Celadon. – Oyendo la voz susurrante de Vincent, estuvo a punto de moverse cuando el estudiante volvió a hablar de inmediato. – No me veas; sigue leyendo tu libro.

Ash frunció ligeramente el cejo, pero hizo lo que le dijeron, sosteniendo su libro más alto y fingiendo estar mirando algo más de cerca en la página.

- ¿De qué se trata esto? – susurró desde atrás de la cubierta mientras seguía acariciando a Pikachu, que seguía esforzándose en aparentar estar relajado.

- Tal vez no lo sepas, pero tienes ayuda. Has inspirado a la gente a plantarle cara al Equipo Rocket, y a resolver problemas donde pueden.

- ¿En serio?

- No mentí cuando dije que te vi en las noticias. – replicó Vincent. – Estás demostrando que hay mucho más en ser un entrenador que solo ser bueno en las batallas. También dirigiste a la gente a la gente a bordo del St. Anne durante la invasión del Equipo Rocket.

Ash le dio vuelta a una página mientras pensaba en ello. No sabía que se había ganado tanto seguimiento.

- Hemos intentado conseguir ayuda en todos los lugares posibles de camino hasta aquí, reclutando a otras personas y pidiéndoles que viajen más lejos para encontrar a otros.

- ¿Qué hay de Giselle y Joe? – preguntó Ash. – Los mencionaste aparte de tus otros amigos cuando estabas hablando antes.

- Eres más perceptivo de lo que aparentas. – lo halagó el estudiante. – Se separaron de nosotros hace un tiempo para reclutar a otras personas, empezando en Ciudad Pewter y Cerulean ya que Joe recordó que tú tenías sus medallas. – explicó el pelimorado. – Aunque hemos tenido que actuar de manera discreta. No sabemos dónde podría estar escuchando el Equipo Rocket.

Cerrando los ojos como si decidiera tomar una siesta, continuó oscureciéndose la boca con la mano.

- Mis amigos y yo decidimos quedarnos por aquí ya que una ciudad tan grande necesita de los cinco para poder monitorearla. ¿Sabías que la Esquina de Juegos de Celadon era un frente para enviar fondos al Equipo Rocket? Empezamos a vigilar el lugar luego de ver a gente extraña aparte del personal usual entrando y saliendo de la puerta para los empleados. Tenían uniformes, pero luego de ver al primer extraño, comenzamos a llevar un registro de los empleados que veíamos. Colamos un pequeño micrófono en la oficina del dueño luego de forzar la cerradura de la puerta trasera. En el dispositivo donde guardamos el audio, escuchamos al encargado hablando con alguien a quien llamaba "Jefe" en el teléfono. Le entregamos la grabación a la policía y ellos se encargaron del resto. Pero eso nos enseñó más que nunca a siempre mantener la guardia cuando hablamos de nuestros planes.

- Qué bien. – dijo Ash pasando otra página. – Me alegra saber que hay una operación menos del Equipo Rocket en marcha.

- También hubo un incidente en… – Vincent apretó los dientes suspirando de molestia. – Ciudad Hop-Hop-Hop.

Cuando los ojos de Ash se ensancharon ligeramente, cubrió la reacción inclinando ligeramente la cabeza hacia la página que había volteado, que era simplemente las resistencias de los Pokémon de tipo Insecto. El estudiante continuó:

- Sí, así es como se llama el distrito, de verdad. Como sea, un par de nosotros fue a investigar sobre unos niños que andaban desapareciendo y descubrieron que había ondas hipnóticas errantes del Hypno del Club de los Amantes Pokémon que los hacían creer que eran unos Pokémon. Los miembros estaban usando la hipnosis para ayudar con su insomnio, y entonces pasó eso. Un jardinero reportó que estaban en el parque central luego de ver aún chico correr hacia un estanque mientras hablaba como un Pokémon. Les ayudamos a romper la hipnosis con el Drowzee del club. Más todavía, les recomendamos usar Pokémon de tipo Hierba o Insecto para arreglar su insomnio con polvo de Somnífero para que algo como esto no vuelva a pasar.

- Han hecho buen trabajo para ayudar a esta ciudad. – El entrenador de Pueblo Paleta sonrió desde detrás de su libro.

- Sí, pero también necesitamos de tu ayuda. – replicó Vincent, causando que Ash escuchara con atención. – El Torneo Grand Prix P1 se llevará a cabo en dos días, pero ninguno de nosotros cinco tiene Pokémon de tipo Luchador para competir, y aquellos del grupo que sí los tienen están demasiado lejos y no llegarán a tiempo. Con una concentración de tantos Pokémon fuertes, podemos apostar que habrá al menos un agente que aparecerá, tal vez más. Si puedes competir, podrías descubrir cualquier plan que estén tramando.

- Tendría que mover mi batalla en el Gimnasio Celadon para hoy, pero estaré allí. Tengo a mi Primeape para competir.

- Muy bien. El torneo será en Ciudad Caesar, donde también se localiza la Calle Tijera. Toma la salida al este de Celadon atravesando… ese distrito y podrás llegar con un día de sobra. También puedes pedir direcciones, y el Gimnasio Fuchsia también se supone que está oculto en alguna parte de lo salvaje al este, por si estás interesado.

- Entendido; atravesando… pfft, Ciudad Hop-Hop-Hop. ¿Quién le puso ese nombre? – se preguntó el entrenador con una ligera risa, aunque la controló al escuchar su secadora zumbando. Dejó que Pikachu se subiera a su hombro guardándose el libro y sacando la libreta y el marcador. – Bueno, me dio gusto verte de nuevo, Vincent. – Ash escribió su número antes de entregarle el papel al estudiante. – Ten, si necesitas contactarme de nuevo, llámame a mi PokéGear.

- Aunque no soy del tipo que hace llamadas sociales, lo tendré en mente. – replicó el chico pelimorado, aceptando el papel. Ambos sabían que solo era para pasárselo al resto de los miembros de la resistencia para que pudieran contactarlo en caso de toparse con una emergencia que no pudieran manejar.

Ash tomó sus ropas y las llevó en sus manos, echándose la mochila al hombro para guardarlas y volver a ponérselas. Ya adentro, se puso la chaqueta y volvió a poner sus medallas en el interior a la vez que sacaba su Pokédex de sus jeans para verificar a su equipo actual. Decidiendo posponer los cambios hasta llegar al gimnasio, cerró el dispositivo y lo guardó antes de volver a ponerse la gorra y los guantes.

- Quería planear esto un poco más detenidamente, pero creo que tendré que improvisar un poco en el gimnasio una vez que vea en qué tipo se especializa.


James despertó con una sensación de entumecimiento en sus miembros, junto con un pitido constante sonándole en la oreja. Había voces ahogadas hablando también, aclarándose poco a poco a medida que recuperaba la conciencia totalmente.

- …27 am, su ritmo cardíaco empezó a exhibir ligera arritmia, así que administré la lidocaína. El ritmo cardíaco volvió a la normalidad aproximadamente a las 11:29 AM.

- Qué bien, la droga está haciendo su trabajo entonces. Ah, parece que despertó.

- ¿Qué pasó? – preguntó James, volteando la cabeza. – Después del ataque de los Primeapes, todo está borroso.

- Te electrocutaste con el equivalente de aproximadamente tres Atactruenos de electricidad. – le informó Henry clínicamente. – Tras lo cual, siendo el único que se quitó de encima esa misteriosa debilidad usando el dolor, aparentemente ahuyentaste a los Primeapes y sometiste a cinco de ellos para captura. Llamaste a Ella para que les enviara ayuda, y te desmayaste una vez que te encontramos sentado contra tu Gyarados debilitado.

- ¿Están todos bien?

- La debilidad ya se está filtrando fuera de sus cuerpos, y cuando revisé su sangre no encontré nada que estuviera mal físicamente con sus cuerpos. Ya que le hice pruebas a Meowth también, podría decirse lo mismo para el resto de tus Pokémon, y se recuperarán con el tiempo.

- Por lo que nos dijeron, pareciera que les echaron una maldición. – musitó Charlie. – Las maldiciones son algo muy duro, te quitan la fuerza y es muy difícil sacudírtelas de encima. Los fantasmas más poderosos suelen echarlas, particularmente a quienes invaden su territorio o a otros que les hacen algún mal.

- Ese Gengar. – dedujo James. La especialista en disfraz echó un resoplido.

- Tienes suerte que solo fue un hechizo que te dejó sin fuerzas. Debe haber sido un Gengar relativamente joven. Los fantasmas que espantan y vigilan tumbas suelen ser mucho más despiadados con sus maldiciones.

- Parece que tendré mucho trabajo por hacer con este equipo… – murmuró Henry. – Maldiciones, fantasmas, psíquicos. Nunca cubrimos nada de eso en la escuela de medicina.


Ash miró la decoración con aspecto de flor roja gigante en el techo del Gimnasio Celadon, junto con las enormes hojas de color naranja que sobresalían debajo de él.

- Me podría equivocar, pero creo que es un gimnasio tipo Hierba. – le murmuró a Pikachu. El Pokémon Eléctrico rodó los ojos ante su sarcasmo.

El entrenador sacó su Pokédex de nuevo y presionó el botón blanco, mostrando su equipo actual. Aparte de Butterfree y Pikachu, tenía a Charmeleon, Primeape, Drowzee y Bellsprout. Por un momento consideró traer a Bulbasaur ya que era su Pokémon de tipo Hierba más experimentado, pero decidió que el Pokémon semilla tenía un estilo de batalla muy directo que podía ser fácilmente predecible para una especialista de tipo Hierba, especialmente ya que no podía ayudarse con movimientos de polvo. Tóxico podría ayudar, pero era un chorro simple y fácilmente podía evitarse. Y solo serviría si el Pokémon no era un tipo Hierba/Veneno como Bulbasaur. Incluso con su habilidad de soplar nubes de polvo no era tan útil en este caso siendo ya inmune a ellos.

- Hmm… Primeape ya demostró tener muchos problemas con Pokémon tipo Hierba y es vulnerable a que lo enreden y lo golpeen con polvo. Lo cambiaré por Pidgeot para guardarlo como carta de triunfo. Primeape podrá ir al Grand Prix P1 de todos modos, y Pidgeot debería ser capaz de mandar a volar a cualquier oponente sin ningún problema. – Al hacer el intercambio y atrapar la Pokébola, siguió subiendo por las escaleras. – Charmeleon, Drowzee y Bellsprout serán buenos para ir primero; tú tienes tu Flecha Relámpago para hacer daño con el impacto aunque la electricidad no les afecte mucho, y Butterfree probablemente pueda terminar de limpiar el encuentro si quiere pelear. Pidgeot quedará para una emergencia; necesitamos ganar hoy para poder ir a Ciudad Hop-Hop-Hop luego de visitar la Tienda por Departamentos de Celadon. Podemos pasar la noche en el Centro Pokémon de ese distrito.

Guardando a Dexter y encogiendo la Pokébola de Pidgeot para colocarla en su cinturón, Ash atravesó las puertas automáticas y se acercó a las dos guardias de seguridad que vigilaban la entrada dentro del edificio. Al llegar a la recepción, sonó la campana, y una adolescente pelirroja salió desde la puerta de atrás.

- ¿Sí? ¿Te puedo ayudar?

- Estoy aquí para desafiar al líder del gimnasio por una Medalla Arcoíris, por favor. – solicitó Ash mientras Pikachu asentía desde su hombro.

- Ah, la llamaré enseguida. Por favor espera por allá. – le replicó señalándole un área con algunas revistas sobre una mesa rodeada por varios sillones. En cuanto se fue para allá, la oyó coger el teléfono y decir. – ¿Lady Erika? Tenemos un retador esperando en el gimnasio.

El entrenador de Pueblo Paleta se sentó con los brazos cruzados y cerró los ojos para pensar en la estrategia con la cuál abriría el encuentro.

- "Empezaré con Bellsprout ya que es inmune a los movimientos de polvos y también es mitad tipo Veneno, es decir que está a salvo de movimientos como Tóxico. También tiene Ácido y ya está agarrando el hilo con Danza de Espadas también, así que debería estar bien para los ataques. Por otro lado… Drowzee tiene su Teletransportación, pero se le agotarían los puntos para reaparecer entre más polvo arrojen. Quizás el Gas Venenoso podría limpiarlos, pero quisiera probarlo primero. Mejor usar después a Charmeleon; él puede quemar los polvos. Pero tal vez debería pedirle a Bulbasaur que le enseñe a Drowzee ese movimiento de soplar… Hmm, ahora que lo pienso nunca le di un nombre. Quizás deba llamarlo Gran Aliento."

Mientras pensaba en las distintas batallas de gimnasio que había tenido antes, Ash recordó que la cantidad de Pokémon usados en batalla también podía variar. Hasta donde había visto podría ser de uno o dos por cada lado, pero podría apostar que también tres contra tres podría ser común. Si era de uno a uno, iría directo con Pidgeot, si era dos a dos, iniciaría con Charmeleon.

Escuchó a alguien aproximándosele y al abrir un ojo, vio una mujer de pelo azul oscuro vestida con un kimono, con su cabello arreglado en un estilo muy elaborado.

- ¿Tú eres Erika? – le preguntó poniéndose de pie, y ella asintió.

- Lo soy, jovencito. Tú debes ser el retador del que me hablaron.

- Soy Ash Ketchum, de Pueblo Paleta. – la saludó el entrenador.

- Si eres tan amable de seguirme, te llevaré a la arena. – replicó Erika.

- ¡Hey, Ash!

Los dos se dieron la vuelta y vieron a Brock acercándose con Misty por detrás.

- Brock, Misty. – los saludó.

- ¿Qué pasó? – preguntó el criador. – Creí que habías dicho que ibas a averiguar del gimnasio hoy y entrenarías para retarlo mañana.

- Bueno, es que me enteré de un torneo para Pokémon Luchadores que habrá en Ciudad Caesar en dos días, y no quisiera perdérmelo. – explicó Ash, haciendo una nota mental de contarles sobre los estudiantes del Tech más tarde, cuando estuvieran solos.

- Ah, eso será al este de Ciudad Celadon. – le informó Erika a Brock.

- Atravesando Ciudad Hop-Hop-Hop. – sonrió Ash.

- ¿Ciudad… Hop… Hop… Hop? – repitió Misty incrédula. Le dio una mirada a Erika, y la mujer simplemente asintió con los ojos cerrados y una expresión resignada.

- De acuerdo. – asintió el líder de Pewter. – Muy bien, creo que podemos arreglarlo. Después de todo, también quería visitar Ciudad Caesar. La Vía de los Criadores se supone que está allí, y siempre he querido visitarla.

- Como sea, me alegra verlos, ¿pero qué están haciendo aquí? – preguntó Ash.

- Oh, es que seguimos a Erika desde la perfumería. – explicó Misty. – Es la administradora.

- Ah, qué bien. – replicó el chico, sin darle realmente mucha importancia. Luego se volteó a ver a Erika. – Ahora, ¿ya podemos ir a la arena?

La líder de Celadon asintió y se dio la vuelta para guiar al trío de entrenadores hacia el gimnasio, atravesando unos grandes jardines. Varias empleadas también los siguieron, aparentemente emocionadas de ver a Erika en una batalla.

Una vez que llegaron a la arena, Ash se dio cuenta que el techo estaba hecho mayormente de tragaluces, con objetos redondos en el medio que probablemente servirían de iluminación por la noche. La arena era un campo de tierra estándar con los bordes pintados y al igual que las cajas para el líder y el retador. Como decoración, había unas pequeñas praderas plantadas detrás de cada lado, con árboles y arbustos embelleciendo un poco la tierra algo desértica del campo de batalla. Brock, Misty y las empleadas se sentaron en unas gradas en el lado opuesto de la entrada mientras Ash y Erika se ponían de cada lado.

- Esta batalla será de tres contra tres. – anunció la líder de Celadon. – ¿Aceptas?

- Puedes apostarlo. – replicó Ash volteándose su gorra. Cogió su primera Pokébola, la expandió y la arrojó. – ¡Bellsprout, yo te elijo!

El Pokémon flor se materializó, colocándose firme y preparado para la batalla.

- ¿Intentas usar las inmunidades de los Pokémon Hierba y Veneno en tu ventaja? – preguntó Erika sacándose su propia Pokébola de su larga manga. – ¡Tangela, te elijo a ti!

El Pokémon que se materializó con un chirrido parecía tener todo el cuerpo cubierto por una masa de enredaderas azules que lo obscurecían por completo, excepto por los ojos que eran visibles por un agujero en medio de las sombras. Su única parte expuesta eran sus pies, que eran de color rosa sin dedos divididos. Ash sacó su Pokédex, para analizarlo y ver cualquier pista de su estilo de combate.

- TANGELA, EL POKÉMON ENREDADERA. SU CUERPO ESTÁ TOTALMENTE CUBIERTO DE LIANAS. EL RESTO DE SU FORMA ES DESCONOCIDO HASTA EL DÍA DE HOY.

- Eso no me dice mucho. Bueno, con todas esas lianas, seguro habrá muchos Látigos Cepa para contraatacar. – murmuró el Entrenador de Pueblo Paleta. – ¡Bellsprout, corta las enredaderas de ese Pokémon con Hojas Navaja!

El Pokémon de Ash agitó su cuerpo de atrás hacia adelante, arrojando una pequeña ráfaga de hojas gigantes, mandándolas a volar desde sus manos con forma de hojas. Tangela desenrolló cinco látigos de su cuerpo y golpeó cada de las hojas para repelerlas, teniendo cuidado de golpear en el plano para evitar los bordes filosos.

- Hmm… Si la distancia no resulta, tendremos que acercarnos. ¡Danza de Espadas! – ordenó Ash.

Las hojas de Bellsprout se enderezaron y parecieron ponerse rígidas y afiladas antes de salir a la carga de frente. Tangela alargó sus látigos para atraparlo, pero su peso ligero y cuerpo delgado le permitieron maniobrar ágilmente a través de las enredaderas, cortándolas mientras giraba y saltaba a través de ellas. A medida que se acercaba, el Pokémon de enredaderas se veía forzado a retirarse hacia atrás, retrayendo sus lianas ya que se dañaban cada vez que trataba de atraparlo.

- ¡Tangela, Derribo! – ordenó Erika.

Su Pokémon se lanzó de frente y logró tomar a Bellsprout por sorpresa, aunque alcanzó a darle un corte ligero antes de que lo embistiera. El Pokémon flor salió despedido hacia atrás y aterrizó sobre su cabeza antes de que sus raíces tocaran el suelo detrás de él, permitiéndole volver a levantarse. Estaba jadeando visiblemente. La defensa y soportar los golpes no eran sus puntos fuertes.

- ¡De acuerdo, ya estamos lo bastante cerca! – dijo Ash. – ¡Bellsprout, Atadura!

Bellsprout estiró sus látigos hacia afuera y amarró a Tangela en un instante de lo cerca que estaba de ella para levantarla. El Pokémon enredadera pareció agitar todo su camuflaje intentando forcejear contra el agarre, pataleando en el aire.

- ¡Ahora, dale la vuelta y usa Ácido!

Siguiendo sus órdenes, Bellsprout giró a Tangela para evitar que le cayera el líquido corrosivo en los ojos y escupió una bola de Ácido en la espalda, haciendo que el Pokémon de enredaderas gritara por el ardor del líquido, especialmente donde le habían dado el corte poco antes.

- ¡Tangela, regresa! – exclamó Erika sosteniendo su Pokébola. Susurró algo consolador en la esfera antes de deslizársela entre la manga y sacar una diferente. – Un uso excepcional del arsenal de movimientos de Bellsprout. – le dijo halagándolo. – Pero este siguiente Pokémon no se verá afectado por el Ácido de su propia línea. ¡Weepinbell, ve!

Un Pokémon amarillo con forma de campana, con dos grandes hojas a sus lados y un pequeño brote de color marrón encima de la cabeza apareció. Toda la parte inferior de su cuerpo parecía ser su boca, con unos grandes labios rosas rodeando el rojo del interior.

- Bell… – se anunció el nuevo Pokémon.

- WEEPINBELL, EL POKÉMON ATRAPAMOSCAS. LA FORMA EVOLUCIONADA DE BELLSPROUT. ESCUPE POLVO VENENOSO PARA INMOVILIZAR A SU PRESA ANTES DE ENVOLVERLA Y DISOLVERLA CON UN PODEROSO ÁCIDO PRODUCIDO EN SU CUERPO HUECO.

- También debe ser tipo Hierba y Veneno. – dijo Ash.

- ¡Weepinbell, Hojas Navaja! – ordenó Erika.

- ¡Beee-b-b-b-b-b-b-b! – El Pokémon atrapamoscas giró, liberando múltiples hojas pequeñas desde sus dos grandes, haciéndolas volar en una tormenta masiva.

- ¡Danza de Espadas y Ácido! – ordenó Ash. – ¡Intenta acercarte para atraparlo con Atadura!

Saltando y ondeando para esquivar, Bellsprout cortó o disolvió todas las hojas que pudo, pero recibió varios golpes. Aunque no tuvieran mucho efecto, todavía le causaron varias heridas pequeñas que se iban acumulando. Una vez que Ash se dio cuenta que Bellsprout se estaba agotando en el medio de la tormenta de hojas filosas, levantó su Pokébola.

- ¡Bellsprout, regresa! – El Pokémon flor se quedó quieto lo suficiente para que el rayo lo conectara, y Weepinbell frenó su ataque mientras Ash cambiaba la Pokébola por otra. – ¡Charmeleon, ve!

El Pokémon en llamar emergió con una sonrisa entusiasta, dejando salir un puf de humo por las fosas nasales, mientras Weepinbell empezaba a sudar nervioso.

- ¡Charmeleon, usa Giro de Fuego! – ordenó Ash.

Su Pokémon disparó una espiral de fuego que se concentró alrededor del suelo debajo de Weepinbell antes de que pudiera escapar, comenzando a arder hacia arriba una vez que se completó el círculo. Después de unos segundos, la columna desapareció y el Pokémon atrapamoscas había quedado en el suelo con varias quemaduras superficiales, todavía consciente, pero claramente ya no estaba en condición de seguir luchando, dejando un soplido exhausto.

- ¡Weepinbell, regresa ahora! – exclamó Erika en un tono preocupado. Entretanto, Ash susurró:

- Buen trabajo conteniéndote, Charmeleon. Si te vas con todo contra un Pokémon tipo Hierba, podría terminar muy mal.

El Pokémon en llamas asintió en respuesta, habiendo lanzado su ataque con solo la mitad de su fuerza precisamente por esa razón. Desde las gradas, Brock comentó:

- Ash lo está haciendo bastante bien. La mayoría de la gente tiene problemas con los de tipo Hierba.

- Nunca había visto a Lady Erika tan a la defensiva como ahora. – comentó una de sus empleadas. – Usualmente sus Pokémon mantienen a los retadores en dificultades, pero este los contrarresta muy fácilmente.

- Bueno, todavía no ha utilizado a su mejor Pokémon. – agregó otra. Erika se puso de pie de nuevo, con la siguiente Pokébola en mano.

- Eres un entrenador excepcional, Ash. Tus habilidades de batalla son grandiosas, y tus Pokémon claramente confían en ti. Pero no pienso caer sin pelear. Prepárate a conocer a mi primer Pokémon y a mi compañero más cercano. ¡Gloom, ve!

Un Pokémon azul oscuro con miembros cortos y ojos de rendija apareció, poseyendo una flor y hojas encima de la cabeza que coincidía con la decoración del techo del gimnasio. Una pequeña baba salía de sus labios púrpuras por la comisura de la boca, y parecía como si estuviera somnoliento. Como fuera, no sería el primer Pokémon dormido contra el cuál peleara, así que apuntó al frente con Dexter.

- GLOOM, EL POKÉMON HIERBAJO Y LA FORMA EVOLUCIONADA DE ODDISH. GLOOM EMITE UN AROMA DESAGRADABLE CAPAZ DE NOQUEAR A LA MAYORÍA DE LOS POKÉMON DE UNA SOLA OLIDA.

Charmeleon apretó los dientes al oír esto, pues no tenía ganas de caer derrotado de una manera tan humillante. En aquel momento, Gloom se inclinó hacia el frente, apuntando la flor en su cabeza hacia su oponente antes de rociar una nube de polvo amarillo. Gruñendo, el Pokémon de Fuego respiró y exhaló un chorro de fuego que formó un muro por toda la arena, evitando que el aroma lo alcanzara al ser incinerado por las llamas.

- ¡Buen trabajo, Charmeleon! – lo felicitó Ash. El Pokémon en llamas parecía intentar decidir cómo apuntar un ataque de fuego a través de la pared, lejos del aroma, pero finalmente decidió enterrarse bajo el suelo y preparar un ataque sorpresa.

Gloom había dejado de esparcir su aroma y estaba esperando a que el muro de fuego se extinguiera. Parecía que no sería tan simple como usar su habilidad natural. Aunque era potente, su aroma todavía era vulnerable a ser dispersado o vaporizado por el viento o las llamas, respectivamente. Erika se veía igualmente ansiosa, viendo que el Charmeleon de Ash era muy cauteloso contra los Pokémon tipo Hierba con la defensa que colocó instantáneamente. De pronto un brazo rojo rompió la superficie de la arena de su lado, y se agarró del borde del nuevo agujero, alertando a la líder de Celadon.

- ¡Gloom, detrás de ti!

El Pokémon hierbajo se dio la vuelta justo cuando Charmeleon emergió un instante después para dispararle un Lanzallamas. Gloom se rodó hacia un lado, sintiendo el calor pero evitando las llamas. Le disparó más de su olor a Charmeleon, y el Pokémon en llamas ensanchó los ojos momentáneamente antes de disparar otro Giro de Fuego para hacer otro muro para bloquearlo.

Erika se ponía cada vez más nerviosa cuando le bloquearon la vista de Gloom y vio como Charmeleon volvía a enterrarse en su túnel. Cuando volvió a emerger en el hueco del lado de Ash en la arena, el entrenador de Pueblo Paleta dio su siguiente orden:

- Muy bien, Charmeleon, dale un Golpe de Cola y baja los muros de fuego. Siempre puedes conjurar otro.

El Pokémon de Fuego asintió, conteniendo su aliento y cubriéndose las fosas nasales con una mano antes de saltar a través del muro de fuego para girarse y darle un fuerte golpe con su poderosa cola. Después de eso, dejó que el fuego ardiera por un poco más antes de olfatear de manera tentativa en el aire y bajar los muros de fuego una vez que comprobó que era seguro. Gloom estaba tratando de volver a ponerse de pie al borde del círculo y con algunas quemaduras ligeras en el cuerpo por su viaje a través del fuego.

- Una última oportunidad, Gloom. – declaró Erika. – ¡Danza de Pétalos!

La abertura en el centro de la flor de Gloom se amplió más, y comenzó a girar mientras dejaba salir una serie de pétalos de flor rosa y comenzaban a volar dando vueltas a su alrededor. Charmeleon suspiró y usó otro Lanzallamas a media potencia justo cuando los proyectiles florales se le venían acercando, logrando atrapar la mayoría de ellos y al todavía giratorio Pokémon de Hierba. Algunos de ellos llegaron hasta él, pero no le hicieron ni cosquillas pues se arrugaban con el calor de su cuerpo al aproximarse. Después de unos pocos segundos, detuvo el Lanzallamas y Gloom continuó girando en un pie con los pétalos quemados a su alrededor, y un segundo después fue a caer exhausto, las quemaduras de su cuerpo volviéndose todavía más pronunciadas.

Erika corrió hacia adelante tan rápido como su atuendo formal se lo permitió y se agachó para revisar a Gloom. Suspiró de alivio al ver que la mayor parte de las heridas eran menores y retornó a su Pokémon a su Pokébola para que se recuperara. Se puso de pie de nuevo y asintió. Acercándose para encontrarse con él en el medio, la líder de Celadon se metió la mano entre la manga opuesta donde guardaba a sus Pokémon. Ash dejó salir a Bellsprout de nuevo, para que estuviera de pie junto a Charmeleon y su entrenador.

- Felicidades, jovencito. – Erika extendió su mano. – En reconocimiento a tu victoria, te has ganado la Medalla Arcoíris.

La medalla se veía similar a una flor con un centro gris angular y ocho pétalos de diferentes colores brillantes rodeándolo. Ash aceptó la medalla con una sonrisa y miró a sus dos Pokémon.

- ¡Lo hicimos! ¡Ya tenemos la Medalla Arcoíris!

Levantando su mano libre, Charmeleon la chocó con él. Ash luego se la extendió a Bellsprout, que se quedó viéndolo por un momento antes de desviar la mirada ligeramente y extender uno de sus látigos para chocar con la palma de Ash. El entrenador de Pueblo Paleta aun así le sonrió al estoico Pokémon, y Pikachu vitoreó por su equipo desde el hombro de Ash.

Erika sonrió. La felicidad en el aire se volvió algo contagiosa, mientras los compañeros de Ash también se acercaban. El entrenador de Pueblo Paleta tenía un buen nivel de empatía con sus Pokémon, cuidando bien de ellos, y a su vez ellos también lo querían mucho. No lamentaba haber perdido, pues hablaba en serio al decir que era un entrenador excepcional.


Los líderes del Escuadrón 13 se movían con mucha calma, dos por todavía estar con resquicios de la maldición de Gengar, y el último por la insistencia de Henry de moverse despacio para evitar hacer demasiado esfuerzo innecesario. Aunque normalmente era tímido, el médico podía ser sorprendentemente severo cuando se trataba de la salud de alguien. Si dependiera de él, el trío estaría descansando, pero tenían una llamada del jefe, así que bajaron por las escaleras hasta llegar al comunicador en la bahía de carga. De pie enfrente de la computadora tan derechos como era posible, Henry presionó el botón por ellos, moviéndose hacia un lado cuando la imagen de Giovanni apareció en pantalla.

- ¿Qué podemos hacer por usted, jefe? - preguntó Meowth, feliz de que su voz fuese una de las primeras cosas en volver a la normalidad.

- Uno de nuestros frentes, la Esquina de Juegos de Celadon, fue expuesto y clausurado hace dos semanas. – explicó, con su voz más profunda por el dispositivo que la disfrazaba como siempre. – Había comprado un permiso hace poco para que se agregara un salón en la Calle Tijera de Ciudad Caesar, más comúnmente conocida como la vía de los criadores, por esa razón precisamente. Ya debe haber pasado suficiente tiempo para evitar sospechas de su apertura. Ya está totalmente equipado; solo tienen que aparecer con la documentación de propiedad y la llave, las cuales les voy a enviar. Quiero que los dos le pongan un tema para que destaque de los otros salones y lo abran para hacer negocios mañana. Díganme el tema y enviaré agentes aptos para las tareas y que se hagan cargo de administrarla.

Giovanni frunció el cejo antes de continuar.

- También, sospecho que hubo una fuerza externa involucrada en alertar a la policía. Los agentes que se reúnan con los operativos adentro siempre deberían ir de uniforme, así incluso aunque los vean no debería haber problemas. Por suerte, los pocos agentes de campo que tenía trabajando allí pudieron salir de allí con el resto del personal. Ya han vuelto a estar activos, y tendremos a los trabajadores civiles en el cuartel general hasta que el calor haya pasado para que puedan salir bajo nuevas apariencias e identidades forjadas. Nuestros cirujanos cosméticos ya han alterado sus rostros lo suficiente para que nadie sospeche nada. La Esquina de Juegos solo era superada por la Tienda por Departamentos de Celadon como atracción turística. Es una pérdida enorme para nosotros. Mantengan los ojos abiertos en caso de que haya clientes que parezcan demasiado observadores, y tengan cuidado cuando hablen sobre el Equipo Rocket. – les advirtió Giovanni.

- ¡Sí, jefecito! – replicó el trío.

Desde su posición fuera de vista, Henry asintió ligeramente. Una tarea fácil y agradable como la administración de un salón era justo lo que el doctor ordenaba mientras el trío se recuperaba.

- Bien, diríjanse a Ciudad Caesar al este de Ciudad Celadon, y eso debería darles suficiente tiempo mañana antes de mañana para decidir el tema de la tienda.

- Puede apostar que lo haremos un salón para recordar. – le prometió James.


Ash silbó mientras veía el edificio masivo que era la Tienda por Departamentos de Celadon. Tenía varios pisos de alto, y aunque no era el edificio más alto de Celadon, sí era con mucho el más espacioso. Su exterior se veía bastante simple, pero tenía los coloridos carteles que promocionaban los productos que vendían, junto con cuerdas de banderas coloridas colgando de las esquinas y con postes de luz rodeándolos.

- Ya puedo ver por qué la gente gusta de comprar aquí. – comentó Ash. – Ciertamente se ve lo bastante grande para tener cualquier cosa que un entrenador puede necesitar.

- Entre otras cosas. – asintió Brock. – Es más bien una tienda general que especializada en necesidades específicas, pero seguro podrás encontrar bastantes provisiones, incluyendo una mochila nueva.

- Bueno, yo me voy a hacer mis propias compras. – dijo Misty dirigiéndose hacia la entrada. – Podemos encontrarnos después en el Centro Pokémon.

- Espera un minuto. – dijo Ash, usando su Pokédex para cambiar a Charmeleon por Rattata. Dejando salir a la ratona Pokémon por un momento. – Rattata, ¿puedes registrar el olor de Misty por si necesitamos encontrarla?

Por un momento, Rattata pareció algo insegura mientras veía alrededor de la ciudad, pero asintió y olfateó a Misty.

- "Aroma floral en sus muñecas y cuello, tierra en los zapatos, el aroma del océano en su cabello (tal vez se haya bañado recientemente) y un aroma desvanecido de furia. Antes solía oler así todo el tiempo." – Ya confiada de tener el olor particular de Misty bien registrado, Rattata le asintió de nuevo a Ash.

- De acuerdo, diviértete, Misty. – dijo Ash despidiéndose. La pelirroja le dio una mirada de ligera molestia antes de irse. Luego de eso, Ash se volvió hacia Rattata. – ¿Quieres caminar con nosotros? No te había visto en un buen tiempo.

Rattata asintió, decidiendo de ponerse a hacer discretamente algo de entrenamiento para poder rastrear olores. La última vez, se había quedado cerca de Ash. Pero en este punto, su olor era mucho más familiar con ella que ningún otro para ella, así que sentía que podía rastrearlo sin problemas si se separaban. Pikachu saltó al suelo fuera del hombro de Ash para caminar junto con Rattata.

- ¿Y cómo has estado?

- Por fin logré aprender Super Colmillo hace poco. – replicó ella. – Logré enfurecerme lo suficiente y partí una pequeña roca a la mitad en vez de solo agrietarla.

- ¿Y los otros? – preguntó Pikachu. Rattata sonrió.

- Horsea por fin ha comenzado a hacer algo de entrenamiento propio, mejorando su precisión de disparo. Hasta descubrió cómo hacer un ataque de tinta concentrada para golpear a sus oponentes y dejarlos cubiertos en ella. También decidimos que se quedara con la Concha Campana ya que fue uno de los pocos que no confía en su velocidad, o tiene un movimiento para curarse. Jigglypuff todavía sigue entrenando con Kingler, y ahora que ya ha aprendido Rayo Burbuja, está trabajando en Fuerza. Creo que el grandullón está disfrutando enseñarle sus movimientos. Bulbasaur ya terminó su entrenamiento de Mega Drenado no hace mucho, pues pudo tomar lo que Butterfree tuvo la oportunidad d enseñarle antes y descubrir el resto por su cuenta. Y hablando de eso… ¿cómo está?

- No mucho mejor, pero está progresando. – Pikachu bajó las orejas ligeramente. – Salió durante la noche hace un par de días para comer algo de la comida que Ash le dejó.

- Cada paso cuenta. – dijo ella estando de acuerdo. – Tentacool aprendió Rayo de Hielo de uno de los otros Pokémon en el corral y se lo está enseñando a cualquiera que quiera aprenderlo. Hasta ahora también lo ha aprendido Squirtle, pero Horsea está algo dudoso ya que es un movimiento que indiscutiblemente hace daño, a diferencia de Pistola de Agua y su ataque de tinta. – Rattata sacudió la cabeza. – La llegada de Primeape al corral fue una gran sorpresa. Atrapar a un Pokémon totalmente evolucionado es muy raro. Parecía bastante interesado en nuestro potencial de combate y Squirtle ha estado trabajando con él para ayudarle a pulir los detalles de su estilo de pelea. Como sea, ¿qué ha pasado desde la última vez que anduve por aquí? ¿Hay nuevos compañeros además de Primeape?

Pikachu parpadeó al darse cuenta de todo lo que había pasado desde que Rattata estuvo con ellos en el risco aquel día. Dejó salir una pequeña exhalación antes de responderle:

- Espera a que oigas lo que nos pasó cuando llegamos a Ciudad Saffron.

Mientras Pikachu y Rattata caminaban teniendo su conversación, Ash andaba por allí, mirando las diferentes secciones del primer piso en la tienda mientras Brock también andaba cerca. El área cerca de la entrada cubría sus necesidades básicas como las medicines, Pokébolas, bocadillos, bebidas y otras cosas que se podrían encontrar en un mercado Pokémon básico. Mientras se movía más lejos con Brock cerca, vieron unas ropas a su izquierda en tendederos y otros objetos caseros del lado derecho. Hasta atrás, vio un mapa junto a una escalera que llevaba hacia arriba. Ash se movió un poco más rápido hacia él mientras chequeaba los diferentes planos de los pisos para ver hacia dónde quería ir.

- ¡¿Hizo QUÉ?! – El grito repentino deRattata hizo que se volteara a ver a sus Pokémon. – ¿No se supone que tu trabajo es cuidarlo? ¡¿Por qué lo dejaste volver allí si la persona que lo dirigía era tan peligrosa?!

Brock, viendo que Ash agarraba otra Pokébola (probablemente la de Drowzee) decidió darle a su amigo algo de privacidad, murmurando que lo vería de nuevo en el Centro Pokémon de Celadon antes de dirigirse hacia el lado esto de la ciudad.

- Él creía que podíamos ayudarla, y lo hicimos. – replicó Pikachu con decisión. – Hemos enfrentado desafíos imposibles una y otra vez, así que confié en que podría llegar hasta ella. Y para tu información, claro que ayudé a proteger a Ash, "fallando" a Kadabra cuando Sabrina lo tenía sujeto de la garganta con sus poderes. Y con eso protegimos a incontables entrenadores al arreglar la situación en vez de evitarla.

- Eso… ¡eso es diferente de lo que hacemos con el Equipo Rocket! – protestó Rattata. – Contra el Equipo Rocket podemos pelear ya que nunca disparan a matar. ¡¿Estás diciéndome que esta tal "Sabrina" por poco estrangula a Ash hasta matarlo?!

- Rattata.

La voz de Ash la hizo voltear, y vio que Drowzee también había salido, haciendo que volteara la cabeza ya que aún no había escuchado sobre el Pokémon Psíquico todavía. Pikachu ya sabía, sin embargo, que su sola presencia quería decir que Ash ya tenía conocimiento de lo que habían estado hablando. Ash se agachó sobre una de sus rodillas y acarició a la ratona Pokémon en la cabeza.

- Escucha, aprecio que te preocupes por mí, pero esa fue mi decisión. Si hubiera podido, habría arreglado la situación sin poner a nadie en peligro, pero a veces hacer lo correcto implica riesgos. Sabía que podría haber quedado atrapado para siempre, o incluso que me mataran, pero no fue así.

- Pero… se supone que nosotros debemos protegerte.

- Hay cosas que no se pueden arreglar peleando, Rattata. – le explicó retrayendo la mano. – Tienes razón, Sabrina era diferente del Equipo Rocket, pero no porque fuese tan peligrosa. Ella no era malvada, solo se sentía sola. Si de mí dependiera, habría ido solo a hablar con ella sin pelear, pero eso probablemente habría fallado. Pikachu era quien tenía la mejor oportunidad de vencer a Kadabra, así que vino conmigo y confié en que podría pelear por sí solo mientras yo intentaba razonar con Sabrina. Además, incluso aunque intentara dejarlo fuera del peligro, él me seguiría hasta que lo dejara venir conmigo.

- Así mismo. – resopló Pikachu, ofendido ante la idea de quedarse atrás mientras su entrenador arriesgaba su vida. Ash le sonrió por un instante a su primer Pokémon cuando Drowzee le tradujo, y luego volteó a ver de nuevo a Rattata.

- El plan era ganar, y si Sabrina no quedaba convencida de que realmente quería ser su amigo, seguiría volviendo hasta que lo estuviera. Lo sé, era peligroso, estaba arriesgando mi vida y probablemente era estúpido, pero era lo correcto. Por eso lo hice, y por eso Pikachu me ayudó.

Rattata se quedó mirando por un momento antes de asentir en señal de aceptación, aunque todavía no parecía apoyar totalmente la idea. En su mente, los Pokémon peleaban y los entrenadores debían ser protegidos del peligro. La idea de que hubiera un peligro para él que ella o ninguno de los demás en el equipo no podían derrotar, o incluso enfrentarlo, eso la dejaba intranquila.

Mientras Ash continuaba mirando el mapa, su PokéGear comenzó a sonar. Movió la muñeca y vio que era un número desconocido.

- Ah, probablemente sea ella. – dijo, quitándose el dispositivo de la muñeca deslizando la correa de nylon y presionando el botón verde. Decidió no ponerla en altavoz ya que la líder de Saffron parecía nerviosa hablando con otras personas todavía. – ¿Hola?

- Hola, estoy llamando por Sabrina. – Una voz femenina gentil fue la que le respondió. Parecía ser familiar, y al cabo de unos segundos la reconoció.

- Oh, usted debe ser su mamá. ¿Cómo se encuentra?

- Casi igual que cuando te fuiste. – respondió la madre de Sabrina. – Aceptó tomar algo de terapia mientras yo temporalmente me hago cargo del gimnasio en su lugar, pero dijo que quería hablar contigo primero. Y al mismo tiempo, creo que también tenía miedo de que el número que le diste fuese falso, así que me ofrecí a comprobarlo por ella.

- Yo jamás haría eso. – protestó Ash. – ¿Se encuentra allá? Déjeme hablar con ella para que vea que soy yo del otro lado.

- De acuerdo. ¿Sabrina? Sabrina, ya sabe que estás aquí, por favor habla con él.

Después de esperar un rato, Ash comenzó a caminar por las escaleras indicándoles con la mano a Pikachu y Rattata que se subieran a sus hombros mientras Drowzee lo seguía por el suelo. El departamento para entrenadores y campistas se encontraba en el tercer piso, arriba del piso de comestibles. Aunque también estaba interesado en que había un piso completo dedicado a Pokémon encima de ese, curioso de ver lo que tenían para ofrecer. Mientras subía por las escaleras, una nueva voz comenzó a hablar del otro lado de la línea.

- ¿Hola?

- Hola, Sabrina. – saludó Ash con una sonrisa, aunque ella no podía verla. – Qué gusto escucharte.

- … ¿De verdad?

- Por supuesto. Hablaba en serio cuando te dije que quería ser tu amigo. – dijo él. Hubo algo de conversación que no entendió desde el otro lado de la línea, probablemente de la madre. Sabrina finalmente le preguntó:

- ¿C-cómo te encuentras hoy?

- Me encuentro bien, gracias. Estoy en Ciudad Celadon ahora, y acabo de ganarme una Medalla Arcoíris en el gimnasio. – replicó Ash. – Después de reabastecernos, nos quedaremos en el Centro Pokémon en el distrito del este antes de partir en la mañana.

Por un momento se le ocurrió hacer algún chiste con el nombre, pero decidió que mejor no, para no hacerla sentir incómoda si no lo entendía. Y en efecto, Sabrina se notaba algo confundida.

- ¿Siempre estás viajando tanto? ¡Ah, lo siento! Tal vez no debería…

- Sabrina, está bien. – le aseguró Ash mientras caminaba por el segundo juego de escaleras. – Sí, mayormente suelo ir de una ciudad a otra, y realmente nunca me quedo mucho tiempo en una de ellas. De eso se trata un viaje Pokémon, de los viajes y las aventuras que tienes. Hay pocos lugares donde me he quedado por más de un día, por un festival o mientras espero el barco hacia el siguiente pueblo, pero la mayor parte del tiempo solo es el camino abierto para mí.

- Eso suena… interesante. – replicó ella con algo de duda.

- Rara vez te aburres. – se rio Ash. – Eso puedo asegurártelo.

- Jaja… Bueno, estoy segura de que estás ocupado; no quisiera interrumpir. – dijo Sabrina. – Adiós.

- Siéntete libre de llamarme cuando quieras. – replicó el entrenador de Pueblo Paleta.

- G-gracias.

Hubo un pitido al terminar la llamada, y Ash volvió a colocar su PokéGear en su muñeca, subiendo los últimos escalones hasta el tercer piso.

- ¿Lo ves? – le preguntó a Rattata. – Todo está bien entre Sabrina y yo ahora.

La ratona asintió, pero no iba a olvidar que la líder de Ciudad Saffron había tratado de asesinar a Ash en un futuro cercano.


Jessie y Meowth se encontraban sentados en el cuarto de Henry, habiéndose apoderado de la bahía médica para hacer tormentas de ideas con el tema para el salón de camino a Ciudad Caesar. James yacía en su cama con la espalda apoyada contra la pared con almohadas, con el monitor cardíaco otra vez conectado a él, aunque ya sentía que estaba fuera de peligro. A pesar de todo Henry había insistido, y los vigilaba a los tres desde su posición contra la pared opuesta del cuarto.

James había recomendado una variedad de accesorios y artículos de ropa para vender junto con el tratamiento de spa y estilo que Jessie había contribuido a su pozo de ideas. Meowth, sin embargo, todavía pensaba en otras cosas para agregar ya que sus dos compañeros habían concedido que sus ideas ya eran parte del servicio normal, aunque estuvieran combinadas y ofrecieran tanto para Pokémon como para sus entrenadores.

- Podríamos poner de publicidad que el tratamiento cura mientras que los accesorios dan energía. – sugirió.

- Ah, sí. – asintió James desde su posición reclinada. – Un spa con tratamiento rejuvenecedor hará maravillas para relajar y revigorizar a un Pokémon.

- Y sabemos muy bien que un poco de confianza puede llevarnos muy lejos en habilidades de combate. - agregó Jessie. El trío asintió antes de que la Oficial femenina volviera a echarle una mirada al médico. – Henry, prepara un reporte para enviarle a Matori con el plan que tenemos para el nuevo salón del Equipo Rocket. Lo llamaremos el Spa y Boutique Estelar. – Al decir esto, se volteó a ver a James. – Ya una vez que tú te sientas mejor, tendremos mucho trabajo preparando la fachada de la entrada.

- Ooh, ya puedo verlo. – dijo con entusiasmo con los ojos cerrados. – El nombre hará referencia a la calidad y al tema. Y podemos empezar una nueva línea de accesorios con estrellas doradas: brazaletes, broches, incluso zarcillos de presión para Pokémon con una amplia variedad de objetos con estrellas plateadas para los entrenadores. – James volvió a abrir los ojos. – Brillante idea, Jessie.

- Pero por supuesto. – Jessie levantó su cabeza en alto. – Estás viendo a una veterana de la industria de la moda, en el modelaje y en consejo de qué hace ver bien a otros.

- Yo archivaré el reporte. – dijo Henry. – Tú y Meowth deberían volver a sus habitaciones y descansar un poco. Les llevaré la cena a ti y a Burton más tarde; hoy Frank será quien cocine.

- Oh. – lo llamó James antes que pudiera marcharse. – ¿Podrías ir a buscarme algo? Es un proyecto en el que he estado trabajando desde hace un tiempo; está debajo de mi colchón. Si me voy a quedar aquí encerrado, bien debería tener algo que hacer.

Henry asintió, causando que Jessie y Meowth tomaran un profundo respiro antes de ponerse de pie para salir de la cama del médico. La primera se las arregló para mantener su equilibrio lo suficiente para caminar hacia la puerta, pero el agente felino perdió su equilibrio y se vio forzado a caminar a cuatro patas.

- Hn, aun así es mejor que antes. – gruñó Meowth. Jessie asintió, abriendo la puerta para él.

- Poco a poco estamos recuperando nuestra fuerza. Ya deberíamos estar a nivel de un civil para mañana.

- Asegúrense de dormir bien esta noche. – les dijo James saludándolos con la mano.


Misty se encontraba enfrente de dos tanques de agua en el cuarto piso de la Tienda por Departamentos de Celadon. Aunque tenía muchos objetos que potenciaban las habilidades de pelea de los Pokémon, e incluso piedras evolutivas, una sección de la tienda en una de las esquinas tenía varios Pokémon para la venta. Ella se encontraba en la sección acuática.

En circunstancias ordinarias, Misty ni siquiera consideraría comprar a un Pokémon ya que eso le quitaría por completo el significado de conseguir uno. Pero tiempos desesperados requerían medidas desesperadas. Ella necesitaba otro Pokémon que pudiese combatir en tierra y y agregar algo de variedad. Aunque Staryu y Starmie se estaban volviendo más fuertes, había un límite de lo que podía hacer con solo dos Pokémon de la misma línea evolutiva.

Uno de los tanques frente a ella tenía a un Pokémon regordete de color rosa que se encontraba tomando una siesta sobre una roca que sobresalía encima del agua y adentro de su hábitat. El Pokémon dormido tenía orejas redondas y el hocico color crema, y una larga cola enrollada alrededor de su cuerpo con la punta blanca moviéndose ligeramente mientras dormía. La tarjeta en el vidrio lo identificó como Slowpoke y lo tenían por un precio relativamente modesto considerando lo mucho que solían costar los Pokémon.

El otro tenía a un Pokémon azul que la había notado y la estaba viendo con curiosidad desde debajo del agua con sus ojos negros con un tinte azul. Tenía cuatro patas, que lo hacía ver más como un Pokémon terrestre, pero su facilidad para nadar demostraba su naturaleza anfibia. Tres aletas de color crema decoraban su cabeza, dos en las mejillas que se extendían hacia los lados y una en el medio de su cabeza hacia atrás, con espinas azules que bajaban por toda su espalda hasta la aleta bífida de su cola. Un tejido blanco con aspecto de collar decoraba su cuello, y Misty se imaginó que allí sería donde estarían las agallas del Pokémon acuático, probablemente que se cerrarían al estar en tierra.

Este Pokémon era un Vaporeon, y Misty instantáneamente se enamoró de él. Pero el precio que le colocaron era enorme, más del triple de lo que valía Slowpoke. Se imaginó que Vaporeon sería un Pokémon muy raro o popular, tal vez ambas cosas. Como líder de gimnasio, Misty recibía un salario de la Liga Pokémon, aunque era menor al de sus hermanas ahora mismo ya que no era una líder activa. Si su memoria no le fallaba, debería tener suficiente para pagar a Vaporeon en su cuenta. Pero comprar al Pokémon le dejaría apenas una pequeña cantidad en sus ahorros. No era que tuviese que preocuparse mucho estando en el camino ya que Brock se ocupaba de comprar y preparar la comida para el grupo. Aun así, quedarse con tan poco dinero querría decir que no podría comprarse nada para ella por un largo tiempo.

- "Ugh…" – Misty se pellizcó el puente de la nariz. – "¡Esta no debería ser una decisión tan difícil! Ash arriesga su vida al menos una vez al mes, ¿y yo no puedo decidir si comprar o no un Pokémon que necesito?"

Comprar a Slowpoke no era una opción viable en su mente; a pesar de que se consideraba bastante paciente con los Pokémon, no estaba dispuesta a arriesgarse tanto con un Pokémon que se veía tan distraído y aparentemente holgazán.

- "Quizás Ash lo haría." – musitó antes de suspirar y respirar profundamente el perfume de su muñeca. La pelirroja tendría que hacer durar ese último lujo todo lo que pudiera ya que no podría ponerse a gastar dinero de manera descuidada en el futuro cercano.


Brock se puso a probar el peso de la nueva herramienta en sus manos. Tenía todo el aspecto de una pala con agarradera en forma de D, aparte de su revestimiento de acero y una palanca extensible y retráctil, pero tenía una hoja mucho más plana con un borde mucho más afilado y que terminaba en punta. Era una herramienta para cavar trincheras, equipamiento para crear cortafuegos, y también para cortar madera, además que podía plegarse para utilizarse como pico. Y para almacenamiento fácil, podía colapsarse y doblarse sobre sí misma hasta hacerse lo bastante pequeña para que Brock pudiese llevarla con ambas manos. Pero lo más importante, era una excelente herramienta para defensa personal.

El criador no era nada tonto. Sabía que en el instante en que se atreviera a antagonizar con el Equipo Rocket, se soltarían con todo para derrotarlo. Ash podía permitírselo con lo mucho que entrenaba a sus Pokémon. Ellos lo habían protegido y tenía un equipo completo todo el tiempo, pero Brock solo tenía tres Pokémon, uno de los cuales era bastante pequeño. Si le daba al trío Rocket la oportunidad, podrían tomarlo como rehén en un santiamén. Además, aunque tenía su cuchillo de supervivencia, no se iba a hacer ilusiones falsas de que sería lo suficientemente bueno para evitar a un Pokémon como Mankey se le echara encima y se lo tirara de las manos. Por otra parte, con un objeto de dos manos no sería tan fácil desarmarlo.

Con el objeto ya elegido, se fue para pagarlo y luego se dirigió a reabastecerse en el piso de comestibles.


- De acuerdo, ya tengo una nueva mochila, me reabastecí de comida Pokémon, y conseguí algunas provisiones extra que no pude guardar antes que podrían serme útiles. – listó Ash, sujetando tres bolsas en las manos, además de una mochila mucho más grande de color verde con múltiples compartimientos y con algunas tiras con ganchos para sujetarles objetos. – Y también un par de gafas protectoras para cuando esté volando con Pidgeot ya que el aire siempre se me mete en los ojos.

Se había desviado un poco durante su búsqueda por una nueva mochila y consiguió algunos ingredientes y provisiones para cocinar, entre otras cosas que se imaginó que podrían ser útiles. Aunque no fuese un chef experto, su mamá le había enseñado a hacer algunas de sus recetas caseras. Drowzee todavía seguía afuera, junto con Pikachu, por supuesto, pero Rattata había regresado a su Pokébola, diciendo que necesitaba tiempo para pensar.

- ¿Me estoy olvidando de algo? – le preguntó a sus dos Pokémon. Pikachu se puso a contar pensativo con los dedos antes de mirar la gorra de Ash y que se le ocurriera una idea. Mientras el Pokémon Eléctrico empezaba a hablar, Drowzee tradujo:

- "Dice que tal vez deberías conseguir una tira de hilo para tu gorra, ya que siempre tienes que agarrártela cuando te mueves muy rápido. Tiene razón; con eso solo colgará sobre tu espalda de tu cuello si tienes que salir corriendo."

- Hm, eso es verdad, Pikachu. – sonrió estando de acuerdo. – Gracias, Drowzee.

- "Siempre me alegra ser de ayuda." – El Pokémon hipnótico le devolvió la sonrisa.

- De acuerdo, vamos a dejar esto en el Centro Pokémon Center y luego volvemos. – decidió. – Solo tengo dos manos después de todo.

En eso, la mochila vacía fue levantada de sus manos, y Ash parpadeó al ver como Drowzee se la deslizaba por los hombros y cogía una de las bolsas de plástico en sus manos.

- "Ahí tienes, ahora podemos ahorrarnos el viaje extra."

- Gracias otra vez. – replicó Ash asintiendo. – Ahora deberíamos poder encontrar esa tira de hilo para mi gorra en la sección de ropa del primer piso. Esta vez tomemos el elevador.

Esta historia continuará…


Notas del traductor:

Y aquí otro capítulo algo ligero, pero de nuevo no se siente de relleno. El Equipo Rocket poco a poco se va recuperando para dar su siguiente golpe, y personalmente se me hizo divertido como Henry literalmente les anula la autoridad al trío cuando de su salud se trata.

Por el lado de Ash, vemos más desarrollo. Sus acciones empiezan a tener influencia en la gente, y empieza a inspirar a otros a luchar contra el Equipo Rocket. A algunos les dije que Ash pronto empezaría a tener ayuda, y de fuentes inesperadas. Tachen otra medalla regalada, y vean que no le resultó nada difícil ganársela (y no tuvo ni que usar al Pokémon más fuerte para lograrlo). Brock y Misty también se esfuerzan por mejorar cada uno a su particular forma, el primero con su nueva herramienta/arma, y Misty con un nuevo Pokémon. No soy el único que le habría gustado verla con un Vaporeon, ¿verdad? Creo que a este lo encontrarán particularmente simpático, y le ayudará a crecer como entrenadora, ya verán por qué. Y por último, la conversación con Sabrina se me hizo divertida y adorable por parte de la chica. Pero ya es un inicio, se está abriendo con los demás y la influencia de Ash en ella ha sido positiva.

Ahora, de adelantos, este arco tranquilo continuará en el próximo capítulo, lo cual será apropiado considerando que después vendrá el siguiente evento importante en el viaje de Ash: el Grand Prix P1. Quienes vieron el episodio original les puedo asegurar que se sentirá muy diferente del canon, y eso será para bien (y no solo por el hecho de que Primeape no se irá esta vez). Gracias por los reviews a soldado dragon, UltronFatalis, BRANDON369, LordFalconX, darkdan-sama y Soul of Demon. Gracias también a LycanrocMoon en el capítulo 25 (o 23, tomando la numeración estándar sin contar los Detrás de las Escenas), que espero que nos alcance pronto. Nos veremos de nuevo el día 14, tengo algo preparado para San Valentín.