Advertencias: AU-OOC-Shounen Ai (Un poco de lemon)
Yuyu Hakusho y Nabari no o, no me pertenecen son de sus respectivos autores. Esta historia va con el fin de mi entretenimiento y el de los lectores.
Capitulo 36: El café enfrenta sus inseguridades
Yoite se aferraba a mí como si su mundo se hubiera derrumbado, lloraba de una forma que me partía el alma que juraba no tener, en ese momento me sentí desolado ¿Qué debía hacer por él?
-Yoite…-Susurre tan bajito que apenas me escuche yo mismo, estaba en shock, estaba confundido al respecto ¿Qué le pasaba a Yoite? ¿Cómo lo ayudaba? Por primera vez me frustre al querer ayudar a alguien, alguien que amaba, yo era malo para las palabras, para consolar, yo solo sabia resolver todo con violencia ¿Cómo lo ayudaba ahora? Aquí no había nada que golpear, aquí éramos él y yo, un frágil Yoite que se aferraba a mi como si toda su existencia dependiera de mi. Detuvo su lamento aun cuando sus lagrimas caían por su mejillas, lo mire tan intensamente, tan desesperado tan dolido como jamás creí sentir dolor o empatía por otra persona, siempre pensé que los sentimientos eran un estorbo y ahora estaba yo aquí entre un remolino de emociones confusas.
-L…lo siento…-De pronto se disculpo con una voz entrecortada y negué, él no debía disculparas él no había hecho nada malo. Lo hice levantarse.
-Mejor entremos…-Lo hice pasar a mi cuarto, Yoite temblaba como un cachorro desprotegido y sollozaba, diablos en verdad deseaba protegerlo pero no tenia idea de que debía salvarlo y eso me enojaba mucho. Lo guie hasta la cama e hice que se sentara, yo me acomode frente suyo mientras me arrodillaba-¿Quieres tomar algo?-Pregunte e intente ser gentil algo que me costaba trabajo manejar. Yoite negó levemente, iba a ponerme de pie pero me sujeto de la camisa con fuerza mientras sus manos temblaban.
-No quiero que me dejes…quédate conmigo…-Me suplico aun con aquella tristeza en su pecho.
-Esta bien…-Acepte quedarme a su lado, entonces me levante y me acosté en la cama y lo hice hacer lo mismo, Yoite rápidamente se acomodo, puso su cabeza en mi pechos mientras se acurrucaba en posición fetal y sus manos se aferraban a mi, en respuestas acomode mi brazo y lo abrace, lo acerque mas, yo quería que se sintiera bien, que estuviera seguro.
La brisa entraba por la ventaba que había dejado abierta, parecía que nos quitaba un peso de encima, la presión disminuía pero seguía constante como un piquete de aguja muy molesto, Yoite se quedo en silencio un poco mas calmado, yo no quise preguntar nada al respecto no quise presionarlo, si él no quería hablar yo no lo haría hablar. De pronto se movió como si estuviera incomodo y acaricie su cabeza esperando que eso le ayudara en algo.
-Yo…mi padre…mi verdadero padre…él me esta buscando…- Me sorprendí por aquella declaración, a Yoite se le entrecortaba la voz, podía notar su miedo- Y…yo…n…no se…t…tengo mi…edo…-Voltee a verlo y cubrí sus labios, los acaricie suavemente.
-No tienes que decírmelo ahora…-Me acomode y quedamos frente a frente-No hablemos de eso si no quieres… cuando estés listo te escuchare…-No quería que siguiera sufriendo y no sabia como podía ayudarlo, mire aquellos ojos azules tan bonitos de nuevo llenarse de lagrimas.
-Bésame…- Yoite me suplico que lo besara aquello me tomo por sorpresa, verlo sufrir como sufría, yo veía un chico con miedo, un chico que anhelaba cariño y no sabia como pedirlo, no éramos tan diferentes después de todo, lograr abrir nuestros caparazones era un reto pero cuando se abrían se podía ver que tan frágil podíamos ser y aquello me asustaba. Su rostro se lleno de lágrimas y no pude dudar mas no era tiempo de dudar, yo lo bese, lo bese con tanta pasión, con todas las emociones que se escapaban de mí sin poder ser detenidas, Yoite correspondió al beso y nos perdimos en él, nos perdimos en un mundo donde solo nosotros podíamos estar, yo solo anhelaba que Yoite olvidara todo por un rato y hacerlo sentir bien, aunque fuera un poco, aun si era yo quien lo intentaba, aun si no me sentía digno para él yo quería que se sintiera especial.
-Yoite…-Susurre su nombre en cada beso depositado en su piel, entre cada caricia y cada intento de expresarle cuando me importaba en este maldito mundo, aun si todo era oscuro aun si yo era oscuridad quería traerle la luz que necesitaba era algo que anhelaba tan desesperadamente.
-Te amo…te amo tanto que…puedo morir…-¿Por qué amabas alguien como yo? ¿En qué momento me gane algo tan preciado? No lo sabia, no lo entendía en lo absoluto solo sentí como me abrazaba con fuerza, bese su cuello sobre aquel pañuelo rosado luego bese su hombro sobre la ropa que lo cubría y regrese a aquellos labios que tanto me hacían alucinar.
-¿Puedo?- Pregunte mientras tocaba nuevamente el pañuelo, no podía ser brusco no ahora, debía tratarlo como lo mas especial del mundo, Yoite me dedico una mirada insegura y asumí que no quería ser despojado de ninguna prenda por lo que empecé a retirar mi mano pero Yoite me detuvo y luego asintió, no espere a que se arrepintiera y lo quite dejando ver su blanco cuello y en él una cicatriz, una cicatriz que no había notado antes pero se que llevaba tanto tiempo en su cuello, la bese con gentileza y volví a susurrar su nombre contra su cuello.
Lo acaricie con cuidado con inseguridad como si al tocarlo él fuera a desaparecer en un segundo, metí mi mano entre su ropa sintiendo esa piel que me hacia alucinar aquella piel que tanto anhelaba tocar y besar, sin embargo si esto continuaba no iba a detenerme, el deseo que sentía por Yoite era tan fuerte, me detuve-No quiero hacer algo que…odies…-Admití desviando mi mirada, lo admití con aquella honestidad que me costaba expresar, sintiendo mi orgullo hacerse añicos pero por él lo valía tanto. Yoite acomodo sus brazos alrededor de mi cuello y me miro, aquella mirada atrajo la mía y de nuevo vi aquella hermosa sonrisa, era pequeña pero era maravillosa.
-Quiero hacerlo…hazme olvidar el mundo…-Entonces sello nuestros labios -Borra todo lo malo…por favor-Era lo que mas quería, borrar tu dolor pero ¿Cómo podía decirte tal cosa? La única forma que podía hacer para trasmitirte mis sentimientos era con mi cuerpo, decirte tantas cosas sin saber como ni por donde empezar era una tortura.
Empecé a desvestirlo como si fuese de porcelana con tanto cuidado y una torpeza tan exasperante, lo mío no era la calma al menos lo hice reír con estas tonterías mías. Cuando llegue a su camisa blanca seguí con los botones en ello me apresure ya que mi paciencia había llegado al limite y ansiaba verlo, aun si ya lo había visto era como si fuese la primera vez, al llegar al ultimo botón logre ver su hermoso cuerpo lo aprecie por un largo tiempo quería guardar el recuerdo por siempre y luego lo marque con besos.
-H…Hiei…-Cada que escuchaba mi nombre salir de sus hermosos labios parecía que purificaba mi esencia, la suciedad que existía en mi ser parecía desaparecer-Haa…-Jadeo cuando empecé a lamer sus pezones, esta ocasión todo era tan diferente y se sentía que era lo correcto ¿Yoite lo sentía también? Entre jadeos podía decir que si. Subía y bajaba pasando mis labios y lengua por todo su pecho hasta llegar a su entrepierna y empezar a desabrochar su pantalón y luego sacarlo dejando al descubierto sus largas piernas y su miembro empezando a erectarse. Me empecé a desvestir y luego vi a Yoite mirándome y terminar por cubrirse el rostro.
-No te tapes…-Sujete sus brazos apartándolos de su rostro, yo quería verlo, no deseaba perderme de nada, tome sus muñecas y las coloque encima de su cabeza y vi lagrimas escaparse de sus ojos, sin embargo esta vez su expresión era de vergüenza.
-Vas a matarme bestia…-Se quejo y no pude evitar reírme y luego me acerque a susurrarle.
-No te la voy a meter por hoy, relájate…-Paso seguido mordí su oreja y escuche el mejor gemido salir de él. Estaba molestándolo un poco, pero realmente no iba a penetrarlo sentía que no era el momento y no tenia nada preparado para dar tal paso.
-N…no hablaba de eso… ¡Pervertido siempre arruinas los momentos!-Volví a reírme, al menos había logrado distraerlo. Lo solté y sujete su miembro acariciándolo, empecé a aumentar el ritmo masturbándolo y sintiendo como mi propio miembro empezaba a despertar, bese sus ahora desnudos hombros, luego sus sonrojadas mejillas y acabar en sus labios, era como una fuerza que me atraían a ellos, era imposible alejarse o resistirse. Al sentir que mi pene estaba tan duro como una roca me acomode de forma que pudiera sujetar el de Yoite y el mío y masturbarlos.
-Dime que no es lo que creo…-Yoite hablo aun cerrando sus ojos, demonios el maldito era tan jodidamente adorable y gracioso, era imposible no molestarlo.
-¿Mi pene? Si, quiso saludar al tuyo-Bromee y lo vi abrir sus ojos de golpe y el desgraciado me dio un cabezazo tan fuerte que el dolor me hizo detener lo que hacia antes-¡Yoite!-Me queje del dolor, ese desgraciado.
-¡Te odio!-Entonces lloro mas, al que le dolia era a mi, en momentos como estos quería ahorcarlo-cabeza dura…-Finalizo y lo mire frunciendo el entrecejo.
-Y dices que yo arruino los momentos…-Me queje ¿Qué rayos le pasaba?
-Pues tu cosa sigue dura no creo que arruinara nada-Y todavía me respondes.
-Pues el tuyo esta mas duro que una roca-El perverso era él. Nos miramos enojados y luego no pudimos evitar reír, éramos unos idiotas, acabamos abrazados-No sabes cuanto te odio-Lo llene nuevamente de besos.
-Yo también te odio…-De nuevo nos besamos, como decía, era imposible no volver acabar en ello. Nos dejamos llevar mientras volvía a darle atención a nuestros penes erectos y llenarnos de placer, la habitación se lleno de gemidos y podía escuchar claramente nuestros corazones latir, al menos el mío se había descontrolado; entre sacudidas y caricias terminamos eyaculando Yoite antes y luego yo, las sabanas se mancharon junto al vientre de Yoite y mi mano, de pronto Yoite termino quedándose dormido y le di un ultimo beso, permanecí acurrucado a él un largo rato tanto que el tiempo parecía haberse detenido, luego me levante cuidando no despertarlo y fui por una toalla y lo limpie, luego a mi y bueno las sabanas podían esperar.
(…)
La mañana llego, no había dormido mucho pero no importaba de alguna forma me sentía despierto y descansado, me estire y luego me vestí, por otro lado Yoite estaba profundamente dormido así que lo deje descansar y me fui a tomar un baño y tal vez comer algo, sentía mucha hambre.
Cuando termine mi ducha lave mis dientes y luego seque mi cabello, al salir Yukina me esperaba en el pasillo.
-Hermano, te busca el vecino-Dijo mirándome preocupada-¿Paso algo? Luce preocupado…
-Hn esta bien, Yoite esta durmiendo en cuarto…larga historia…-Intente calmarla-No pasa nada…
-De acuerdo, preparare el desayuno para ambos-Sonrió con ternura y luego bajo. Espere un poco antes de hacerlo, luego ahí estaba Yukimi sentado charlando con mi madre, demasiado amistosos, no pude evitar alzar la ceja pero lo deje pasar.
-¿Qué paso?-Dije una vez que me acerque a ellos, mi mamá ponía su mano en el hombro de Yukimi de forma amistosa y luego se levanto.
-Debo irme-Dijo y me dio un beso en la mejilla, algo que me molesto y me aparte-Ho Hijo no te vas a morir por un beso de tu mamá-Puso sus manos en sus caderas y luego se aparto susurrando algo como que estaba segura que prefería otros besos ¿Qué tanto sabia ella? La mire de reojo pero la ignore y centre mi atención en el tipo rubio en mi sala. Yukimi no habla hasta que mi mamá salió.
-Yoite esta aquí-Afirmo, no pregunto lo afirmo ¿Cómo lo sabia? Me cruce de brazos y alce nuevamente mi ceja, no dije nada y el siguió-Lo vi saltando por el balcón anoche-Suspiro-Le traje ropa...-Me paso las prendas de Yoite y las tome, luego las puse en el sillón y volví mi mirada nuevamente a él-No se si te conto, pero su padre lo esta buscando, localizo mi numero y donde estábamos viviendo, quiere hablar con Yoite, pero Yoite…haa él no lo tomo para nada bien… -Yukimi acaricio sus nudillos y miro al suelo-Se que confía en ti, Yoite no es de las personas que se abren tan fácil pero contigo se que…lo hace, habla con él-Bueno pues Yoite era un tonto en confiar en mi ¿Hablar? Yo no era bueno en esto, diablos ¿Qué podía decirle?-Su padre lo daño mucho…debe estar asustado y confundido-Se levanto de su lugar y camino hacia la puerta-No lo dejes solo-Finalizo y salió.
Me quede mirando la puerta un largo rato, dejarlo solo no era opción, pero ¿Cómo lo ayudaba? Estaba seguro que no era la mejor persona para hablar, yo no sabia hacer esas cosas y bueno ahí estaba yo tan enojado conmigo mismo por ser así
-Hermano-Yukina me saco de mi mierda mental, voltee y no lo había notado antes, lucia un vestido muy lindo color azul…azul oscuro fuese el color que fuese… parecía que iba a salir-Iré un rato con Botan-san y Keiko-san, espero lo que sea que pase con Yoite-Kun lo puedan resolver-Sonrió sincera y yo solo asentí.
-Oye ¿Desde cuando le dices "kun"?-Pregunte antes de verla salir.
-Desde que se que es importante para ti-Ella sonrió nuevamente y salió. Yukina parecía ser ingenua, pero no lo era realmente.
Empecé a subir, aun sin saber como hablar con él o que hacer, demonios todo esto era tan problemático y me hacia enojar. Abrí la puerta y Yoite ya estaba despierto y vestido.
-¿Ya despertaste dormilón?-Entre y cerré la puerta tras de mi-¿Descansaste?-Me senté a su lado, me sentía inquieto no sabia como llegar a él.
-¿Cómo puedes estar tan tranquilo?- ¡¿Tranquilo?! Quiero meter mi cabeza en la lavadora y dices me que estoy ¡Tranquilo! Ha… maldito.
-Hn… ¿Te arrepientes por lo de anoche?-Mire a otro lado, o iba a explotar y con ello joder mas a Yoite.
-No…pero…fue vergonzoso…-El tranquilo parecía ser él.
-Eres mi pareja, se supone que se hacen esas cosas-Voltee a verlo y bueno debía dejar de divagar tanto sin embargo aun no sabia como o que decir, tuve que evadirlo de nuevo-¿Quieres tomar un baño?
-Debería volver a casa…-No debía dejarlo ir aun, tenia que de alguna forma hablar ¿A quien engañaba? ¡No tenia ni puta idea!
-Toma un baño aquí, vino tu…amm Yukimi te trajo ropa, estamos solos…-Palmee su espalda y me levante-Hablaremos después…-Finalice y salí, había olvidado la ropa de Yoite abajo por lo que corrí por ella, cuando Yoite salió se la arroje y le señale el baño para volver abajo y comer algo de lo que Yukina hizo.
Comía algo distraído, Yukina había preparado Hot cakes, me los comía solos mientras pensaba que hacer, solo pude llegar tantas veces a la misma conclusión, yo no servía para estas mierdas emocionales.
Termine mi desayuno y me levante, Yoite se estaba tomando mucho tiempo solo esperaba que no se hubiera ido por el drenaje o algo, bien Yoite no era tan delgado pero si se tardaba mucho ¿Qué hacia? Cuando por fin bajo lo recibí con los brazos cruzados y lo mire atento, llevaba su ropa sucia en las manos.
-¿Qué tanto hacías? ¿Recordando lo de anoche?-Lo moleste un poco y el intento darme una parte la cual esquive rápido, y lo vi ponerse rojo, era fácil y divertido molestarlo.
-Tonto…-Le quite la ropa y me encogí de hombros.
-Te serví el desayuno, lavare esto…-Me fui rápido, alejándome con la ropa y llevándola al cuarto de lavado, encendí la cosa y recordé que debía lavar las sabanas también, por lo que fui por ellas en lo que Yoite comía, el cual ni noto que subí al cuarto pues estaba maravillado por los Hot cakes; quite las sabanas y luego volví y las deje en el cuarto de lavado mientras la ropa de Yoite se lavaba.
-Alguien tenía mucha hambre-Le dije una vez que había vuelto y veía como devoraba la comida sin piedad, rayos era tan jodidamente lindo y raro.
-Te deje un poco…creo…-Dijo y no pude evitar reírme, si como no, por suerte ya había comido si por Yoite fuera me haría morir de hambre.
-Por suerte ya había comido…-Lo mire inquietándome nuevamente, no podía prolongar por mas tiempo lo que debía decirle y lo sabia, hablar sobre su padre, sobre lo que quería hacer y eso. Dejo de lado su plato vacio y se levanto para pararse frente mío.
-Dime…-Dijo esperando a que le dijera ¡Como si fuera fácil!
-Tienes miel en la cara…-Lo jale para bajarlo a mi distancia, y lamí sus labios.
-N…No hablaba de…oye-Se puso rojo y se aparto, y bien ya había evadido el tema mucho tiempo, sin rodeos que no me gustaban debía decirle y ya.
-Vamos a la sala…-Me fui directo a la sala con Yoite siguiéndome, luego me senté y él frente a mi, hubo un prolongado silencio mientras acomodaba mis ideas, cuando me di cuenta que yo no era de los que pensaba mucho y me enoje de nuevo conmigo mismo rompí el silencio-Yukimi me conto…sobre lo de tu padre-Yoite se puso a la defensiva y lo sentí nervioso pero seguí hablando-No iba a presionarte si no querías hablar esto conmigo…entiendo si prefieres hablarlo con Miharu o alguno de tus amigos…y tampoco soy la mejor persona para hablarlo, pero…diablos…-Era lo mejor, no pude evitar mirar a todas direcciones evitando el contacto visual y rascar mi nuca nervioso haa que fastidio.
-¿Qué te dijo?-Pregunto y tuve que volver a mirarlo, luego de nuevo desvié la mirada.
-Solo que el tipo había localizado su numero y dirección y le llamo…que parece que quiere hablar contigo…y que no lo tomaste bien, mira no me conto mas de lo que tu ya me habías dicho… así que…-Guarde silencio pensando, pensar ya se estaba haciendo un habito, no era el tipo mas sutil del mundo y serlo ahora costaba trabajo. Yoite permaneció callado un largo rato, tal vez lo estaba procesando, pensando en esto.
-Yo…debo enfrentarlo…supongo…-Dijo por fin y pues ¿Estaría bien eso? Debía apoyarlo…o decirle que no…algo debía decir…creo.
-¿Estas seguro?- Lo mire preocupado ¿Era lo que Yoite quería?- Habla con alguien de esto…alguien en quien confíes…-Por que yo no era de confianza, por que yo no era bueno en esto, por que yo no podía ayudarte y me odiaba tanto por eso, sentí que solo le causaría mas molestias, no era indicado para esto aunque no quería verlo partir ni hacer esto sin mi, era un tonto lo sabia.
-Tienes razón…hablare con Miharu…-Asentí sin mirarlo tal vez su amigo le ayudaría mas, pero no podía evitar sentirme molesto- Lo buscare ahora…-Me sentí mal, no quería que se fuera pero diablos no le iba a decir eso, lo mire de reojo y me levante de mi lugar.
-Bien…-Camine a la puerta, era lo mejor me lo repetí muchas veces-Te veré luego…-Lo vi partir sin mas y suspire, luego golpee la pared con fuerza dejando una marca, demonios mi mamá me iba a matar.
Fui al cuarto de lavado cuando la cosa esa sonó, y saque la ropa de Yoite, la intente doblar pero lo hacia tan mal que la hice bola en una bolsa, luego metí las sabanas, lo de anoche había sido tan bueno, perfecto y ahora me sentía una miseria, en lugar de ser un apoyo para Yoite solo era un idiota que no podía protegerlo aquello la hacia enfurecer tanto-Tsk…
(…)
Durante lo largo del día no tuve respuestas de Yoite e intente no pensar en aquello, ya había cambiado las sabanas y estaba escuchando música recostado en mi cama intentaba mantener la mente en blanco pero siempre volvía a pensar en Yoite y asomarme al otro balcón para saber si había vuelto, cuando veía que no era el caso me molestaba y me recostaba. Cuando me rendí fui a tomar algo aun me encontraba solo en casa por lo que no debía molestarme por que alguien notara mi pésimo humor (bueno supongo que de alguna forma estaban acostumbradas a el) intente ver la televisión pero realmente nada era importante o llamativo, esto se estaba volviendo una rutina tener siempre a Yoite en mi mente, para bien o para mal siempre estaba metido, siempre estaba nervioso o preocupado, a veces asustado (esto ultimo lo negaba intensamente) si un día por algo Yoite me mandaba lejos, estaba seguro que no volvería a enamorarme de nadie, primero por que era un fastidio y un dolor en el culo, segundo por que no veía posible amar a alguien tanto como lo hacia, aun si era un dolor en el culo, a veces era bueno…
Cuando le di la vuelta a los canales apague la televisión y recordé que había olvidado mis sabanas por lo que fui por ellas, y bien no las doble solo las tome y las lleve conmigo de vuelta a mi cuarto, estaba considerando seriamente en salir a otro lado, estar encerrado me volvía loco y en mi condición actual me ponía mas histérico que nunca, sin embargo fue cuando vi a Yoite en el balcón, me apresure y arroje las sabanas y tome la bolsa con su ropa.
-Oye-Le hable, Yoite estaba en su mecedora, cuando volteo le lance la bolsa.
-Debes dejar de hacer eso…- ¿Hacer que?
-Como sea…-Me di vuelta para irme, si era un loco quería hablar con él sobre que diablos hablo con Miharu, pero vamos no lo iba a hacer por ningún motivo, y aun asi me detuve y me recargue en el barandal-¿Estas mejor?-Si, definitivamente mi mente y mi cuerpo no estaban sincronizados mucho menos mi boca.
-Voy a hablar con mi padre…-Al parecer estaba decidido su voz lo decía, voltee a verlo- Pero no quiero ir solo…yo…le pediré a Miharu que me acompañe-Y aquello me dolió como jamás nada me había dolido y aceptarlo era humillante, pero demonios, era obvio que se lo iba a pedir a Miharu, yo lo había lanzado a ir con él, Yoite no me iba a pedir a mi nada y era lo mejor y debía apoyar eso aun si …era molesto.
-Esta bien…oye…-Voltee de nuevo, no quería que viera mi rostro- Sabes que estoy de tu lado…digo…hn…te apoyo en lo que sea que hagas…si el tipo te hace algo, dime y lo voy a matar…-Y si lo haría por Yoite, aunque ni sabia si se entendía mi mensaje, como fuera iba a regresar adentro, había dicho lo que tenia que decir solo me quedaba esperar a que Yoite enfrentara al sujeto, era fuerte y confiaba que podría con ello.
-¡Espera!-Grito de pronto y me detuve ¿Qué quería?
-¿Qué?
-No quiero ser una molestia para ti…-¿Molestia? La molestia era yo ¿Ahora que estaba pasando por su jodida cabeza?
-¿De que diablos hablas?-Voltee a verlo y el imbécil salto de nuevo por el balcón, lo atrape rápido e iba a ahorcarlo-¡Deja de hacer eso! ¡¿Te crees un ninja?! ¡Idio…- Y para mi sorpresa me callo con un beso eso fue todo solo me callo.
-No quiero que me odies-Lo mire atontado y cuando salí del trance fruncí el entrecejo, alguien se había metido ideas tontas de nuevo en su cabeza.
-¡No te odio! ¡¿Qué demonios estas pensando?! No estaría preocupado por ti, si te odiara, no seas imbécil-Me tenia desesperado todo el día y sale con esas idioteces.
-¿Estas preocupado por mí?-En serio a este paso lo iba a matar.
-¡Es obvio que si pedazo de idiota! ¡¿Se te fundió el cerebro?!-Este pendejo me hacia actuar como otro pendejo, y me salía con esas cosas, de pronto me abrazo y no lo abrace, estaba entre enojado y sorprendido, aunque igual no lo aparte.
-¿No soy una molestia para ti?-Sip alguien iba a terminar con el cuello cortado, si no me gustara tanto ya estaría enterrado en mi patio.
-¡Qué no! ¡Si fueras una molestia te ignoraría! ¡Intento ayudarte pero no se como demonios hacerlo! ¡¿Qué rayos te pasa por la cabeza?!- ¡Ha! ¡Lo iba a matar siempre conseguía que le dijera lo que pasaba por mi cabeza! ¡¿No veía lo vergonzoso que era?!
-No tengo idea…-Diablos, nos miramos y sentía que no podía fruncir más el entrecejo pero lo podía hacer ¿Un nuevo poder?
-En serio como te odio, idiota- Aun si lo termine abrazando tal vez el que tenía el poder especial era este torpe.
(…)
-No creo que sea buena idea…
-Vamos Yoite, si él ya dijo que no eres una molestia… ¿Quieres que venga o no?
-Si quiero…
No se por que, pero escuchaba voces en mi cuarto, una era de Yoite estaba seguro, pero la otra no tengo idea, tenia el sueño tan pesado que seguro eran voces de mi cabeza o eso creí hasta que sentí alguien saltar en mi cama y sentarse encima de mí por lo que abri los ojos de golpe y vi al demonio de Miharu encima mio y al otro lado de la cama a Yoite mirándome atento con esos ojos azules.
-¡¿Qué demonios?!-Me levante y Miharu salto de encima-¡¿Quién demonios los dejo pasar?!-Estaba aturdido.
-Tu hermana, anda vístete-Dijo Miharu y lo vi con cara de pocos amigos-Debemos acompañar a Yoite.
-¡¿Ha?!-Mire a Yoite que asintió rápidamente-¡¿HA?!
(…)
Y ahí estaba yo viajando con un mocoso del demonio, el sujeto que estaba muy pegado a mi madre y el imbécil que tenia por novio
-Entonces… ¿Por qué están con nosotros el demonio?-Pregunto Yukimi mientras manejaba y tenia a lado a Miharu a ese desgraciado mocoso, miraba por la ventana con suma indiferencia en su rostro.
-Por que soy el mejor amigo de Yoite, y me pidió que viniera-Si que dulce.
-Bien… y supongo que no debo preguntar por el otro mocoso ¿No?-Me miro por el espejo y los mire a todos con ganas de matarlos, desvié la mirada con fastidio.
-Hn…
-Es el novio de Yoite, debe venir…-Dijo Miharu y bueno si era él novio, pero nadie me aviso que debía venir.
-y ¿Por qué esta de mal humor entonces?- Yukimi pregunto y demonios ¿Hacia falta preguntar?
-Por que lo fuimos a levantar, y Miharu se sentó encima de él, e invadimos su cuarto, y no le avise antes que quería que viniera también…-Yoite fue quien tomo la palabra ¿Se le hacia poco? Estaba durmiendo tranquilamente y sentí el peso encima, luego veo a este par en mi habitación tsk-Creo que lastime sus sentimientos por no decirle primero…-¡¿LASTIMASTE QUE?! Ahora si lo mataba.
-¡No lastimaste nada!- Lo mire e intente pegarle pero me detuvo y empezamos a forcejear ¡Claro que no me había lastimado! ¡Me importaba una mierda si me pedía venir o no! (¡Bien! ¡Si me importaba! ¡Y si quería ser su primera opción! Pero obviamente no lo iba a aceptar ni de chiste).
-Aun no se casan, y ya hay violencia en la relación…- Dijo Miharu y como si me fuera a casar con este larguchon idiota, antes me quedo viudo.
-Dejen de jugar, mocosos, ya llegamos-Yukimi aviso mientras estacionaba el auto, vi una mueca en el rostro de Yoite y lo solté. Salimos del auto y Yoite se se quedaba viendo la casa, mientras yo lo miraba a él.
-Yo…-Se veía tan nervioso que tome su mano, por su lado el mocoso también lo hizo y bueno no soy celoso pero seguía resentido por despertarme (y no invitarme primero a venir) que le termine apretando la mano lastimándolo-Cuando volvamos te voy a patear…-Me susurro con un lindo tic en su ceja.
-Quiero verte intentarlo…- Me burle de él y bueno al menos se calmo, pero luego apareció el que supongo era su padre, y debía aceptar que no se parecían mucho, tal vez Yoite era parecido a su mamá.
-Sora…-Susurro el sujeto mientras pasaba la mirada entre todos, Yoite dio un paso al frente.
-Buenas tardes…
-Buenas tardes…-Ambos se miraron nerviosos-Adelante- Nos dio el paso a todos, pero Yoite volteo a vernos.
-Quisiera hablar a solas con él.
-¿Seguro?-Yukimi no se veía convencido de dejarlo solo, aunque yo me imagine que nos lo iba a pedir-Bien, aquí estaremos
Me recargue en el auto y Yoite me miro e hice lo mismo, mientras el demonio del mocoso asentía. Esta era la batalla de Yoite y de él dependían los resultados, igual si algo pasaba seria el primero en entrar y hacer correr sangre sin duda alguna. Entonces vi como Yoite entraba aquella casa desconociendo lo que iba a ocurrir o lo que iban a hablar, solo podía confiar que Yoite podía con esto.
-Entonces ¿Resolvieron sus problemas?-Miharu de pronto me hablo, mientras se sentaba en el cofre del auto y yo seguía en el mismo lugar, no respondí nada al respecto solo me cruce de brazos.
-Leeré algo por mientras-Yukimi dijo mientras entraba al auto.
-y ¿Bien?-El pelinegro insistió y lo mire.
-Eso parece… ¿Qué quieres que diga?-Alce la ceja y el se encogió de hombros.
-Solo quiero molestar un poco-Acepto con esa expresión tan indiferente.
-Solo con tenerte a un lado molestas bastante…-Volví a mirar la casa.
-¡Perfecto!
Lo mire de nuevo el mocoso me cabreaba y se que gozaba de ello.
¿Cómo rayos es que eres amigo de Yoite? Espera no respondas…-¡Obvio! Eran un par de imbéciles que agotaban mi paciencia la diferencia uno me gustaba y por eso no lo mataba y el otro era su preciado amigo por lo que si lo mataba debía limpiar evidencia para que Yoite no me viniera a matar a mi después.
-El te quiere bastante…-Miharu miro al cielo, y yo lo mire por el rabillo del ojo-se nota, y se nota que tu lo quieres a él…- ¿Ha donde iba?-Se aceptar mi derrota… -Entonces lo mire sorprendido ¿Le gustaba Yoite? ¡¿Por qué nunca hizo nada con lo de Yami entonces?! –Nosotros solo lo hacíamos…-¡¿Lo hizo?! ¡¿Hacer qué?! De pronto le vi como le salían los cuernos y la cola y unos destellos, era claro ¡Me estaba jodiendo de nuevo!
-¡Maldito!
-Debiste ver tu cara, fue tan divertida tu expresión ~ No me imagine que fueras tan celoso jeje ~
Me negué a volver a hablar con él, maldito mocoso solo jugaba con mis pensamientos, era el amigo perfecto para Yoite tsk.
Después de aquello no hablamos, hasta que escuchamos la puerta abrirse y Yoite salió.
-¿Yoite?-Preguntamos todos al unisonó y Yoite pego su cabeza al auto.
-Hm ¿Buscan a alguien?-Un chico de pronto nos miro como unos raros, llevaba un uniforme de secundaria, Yoite negó por lo que hice lo mismo-De acuerdo-Dijo y entro a la misma casa de la que Yoite salió, pero no le tome importancia a eso.
-Vámonos de aquí-Yoite entro de nuevo al auto e hicimos lo mismo para así irnos de aquel lugar.
-Entonces ¿Qué paso?-Pregunto Yukimi aquello que todos queríamos saber.
-Quería disculparse…
-¡¿Tan fácil?!-Yukimi parecía molesto aunque parecía ser lo mas obvio.
-Si…le dije que siguiera con su vida…-Yoite toco su cuello donde tenía aquella cicatriz y yo tome su mano sujetándola firme pero gentilmente mientras miraba por la ventana y así permanecimos hasta que volvimos a casa.
(…)
-Entonces ¿Termino bien?-Le pregunte a Yoite mientras mirábamos el techo, escuchábamos música recostados en mi cama, era el CD que le había regalado, lo había traído (esta vez si uso la puerta).
-Algo así…dudo que vuelva a buscarme, yo ya no soy su hijo Sora y para mi aunque suene raro, solo tengo a Yukimi, es como una especie de Papá… no es como si olvidara a mi mamá pero…ella se marcho hace tanto…
-Hablando de eso… ¿Cómo es que te adopto? Digo el tipo se queja de que somos unos mocosos, no parece el tipo que tenga hijos…
-Yukimi es reportero escribe notas de periódico o algo por el estilo, cuando me encontraron en el rio el estaba en el lugar, supongo que le di lastima, no lo se, solo se que quiso hacerse cargo de mi, nunca me a contado por que me adopto.
-¿Él te puso Yoite?-Se que estaba preguntando mucho, pero debía aceptar que en verdad quería conocer la historia de Yoite, entenderlo…
-Si, dijo que era el nombre de un gato que tuvo, en ese tiempo yo no hablaba mucho y siempre estaba ocultándome en los rincones, y no quería decirle mi nombre…Yoite me gusto-Yoite asintió y bueno si era como un gato, ahora tenia dudas sobre la cicatriz en su cuello, era obvio quien la había echo.
-Si no quieres responder a esto, está bien ¿El tipo aquel te hizo la cicatriz del cuello?
-Él siempre me odio, aun cuando mamá estaba viva, me abandono en la iglesia tantas veces como pudo, pero siempre encontraba el camino a casa, solo volvía por mamá-Yoite lucia triste, lo escuchaba atento- cuando ella murió él empezó a beber como loco y no paraba de llamarme shinigami, en una de sus borracheras me corto el cuello con un vidrio de su botella, quería matarme, logre escapar y termine en el hospital-Sonreí con ironía-me devolvieron con él…-¡¿Lo devolvieron con ese psicópata?!
-¡¿Por qué?! ¡Quería matarte!-Aquello si me había echo enojar y ahora entendía por que Yukimi se había enojado en la mañana, el sujeto lo intento matar y le resultaba fácil pedir perdón.
-Sabe…la siguiente ocasión me llevo al rio e intento ahogarme, perdí el conocimiento y supongo que me dio por muerto, reaccione cuando estaba en la ambulancia, después debatían sobre que hacer conmigo y pues Yukimi se hizo cargo de mi…
-¿No metieron cargos al viejo ese?-Yoite negó.
-Ni idea, nunca quise saber nada mas de él, pero no importa, es feliz y yo también…
El sujeto ni merecía ser feliz no después de todo y nunca sabríamos si pago por lo que hizo. Permanecimos en silencio, yo pensando en todo lo que Yoite me había contado y alineándolo con lo que ya me había contado de su madre antes, su vida había sido dura, y bueno sentí que no podía pedir sus secretos sin pagarle a cambio por lo que le conté sobre mi infancia.
-Mi padre también daba asco-Yoite me miro confundido, y bueno yo hablando de repente sobre esto- Digo no es que quisiera matarme, a mi no…a mamá si
-¿La lastimaba?-Yoite pregunto y yo de recordarlo me enojaba.
-See la golpeaba, supongo que de él saque lo violento, mi madre era una niña rica entonces se enamoro del chico malo y se fugo con él, resulto un patán aunque tuvieron mellizos eso no suavizo nada las cosas-Obviamente le importaba una mierda sus hijos, aunque actuara como el padre amoroso afuera, dentro de las paredes era una bestia.
-Tu mamá me conto que se divorcio cuando tenias 7 años-Mire a Yoite sorprendido ¿Cuándo había hablado con ella?
-¡¿He?! ¿Cuándo hablaste con ella?
-Mmm no se, pero me la encontré un día y me dijo que te entendiera o algo asi…por que tenias un carácter difícil…aunque ya sabia eso…
-¡Ha! Esa mujer y bien me dijo que debía presentarle a mi amigo, tramposa ya te había conocido tsk –Cuando Yoite me miro confundido negué-Olvídalo, si, el tipo se largo y nos dejo jamás volvimos a verlo…
-¿Lo extrañas?-Yoite se acurruco y empezó a acariciar mi pecho, haciendo círculos con su dedo índice. ¿Extrañar a ese maldito? Obviamente no, bueno actualmente no.
-Al principio, ahora me importa una mierda-Acaricie el cabello de Yoite-Eres valiente por enfrentar a tu padre…yo en tu lugar si volviera creo que lo mataría…-Y lo haría, hubiera hecho mierda al desgraciado.
-Tener a Yukimi, Miharu y a ti de mi lado, me dio valor… oye Hiei…
-¿Qué?-Lo mire un poco antes de volver a mirar el techo.
-Si me pegas cuando nos casemos te voy a tirar agua hirviendo en la cara…-¿Pegarle? Yo no haría eso…
-No te voy a… espera ¡¿casarnos?!- ¡¿De que diablos hablaba?! ¡Apenas éramos novios! ¡Capaz nos matábamos antes! Aquello me tomo por sorpresa y me sonroje inevitablemente, busque respuestas pero el maldito se había quedado dormido.
-¡No te duermas! ¡Oye! ¡Yoite!
Desgraciado lo iba a matar un día de estos lo haría…tal vez.
(…)
Ho sorpresa, Youko actualizo otros dos capítulos ¡¿En el mismo mes?! No se preocupen no están soñando, intento seguir con el fic lo mas pronto posible (además mi amiga Tobi me tiene vigilada que lo haga)
¡Espero les gustara! ¡Hasta la próxima!
