Bueno creo que el capítulo no avanza todo lo que quisierais pero todavía quedan muchos, no perdáis la esperanza. Muy, muy feliz por todos los comentarios de apoyo que me habéis lanzado, no me lo esperaba muchísimas gracias.
Los personajes no me pertenecen…
Capítulo 36
POV JORDAN
Estábamos en una zona de la comisaria que habíamos acondicionada para el caso, gracias a mi posición pudimos disponer de ella dejando fuera a la capitán Victoria Gates, que no estaba contenta de que algo estuviera pasando en su comisaria y no pudiera enterarse de nada, de que sus subordinados estuvieran trabajando en un caso clasificado como le habíamos dicho no le hacía ninguna gracia. Pero por ahora no podíamos confiar en nadie solo en nosotros, teníamos claro que solo podíamos contar con poca gente que cabían perfectamente en los dedos de mi mano, y quizás hasta me sobraban. Estaban todos manos a la obra trabajando en lo que teníamos, Ryan había conseguido seguir al todoterreno durante unas manzanas pero lo habíamos terminado perdiendo por culpa de algunas de las cámaras de seguridad que no estaban en funcionamiento en ese momento. Lo de la llamada tampoco nos había llevado a nada, había durado demasiado poco y eran buenos muy buenos.
-Jordan tengo algo-Dijo Ryan con poco entusiasmo más bien asustado.
-¿Qué ha pasado ahora?-dije con frustración.
-Han…han llamado…
-¿Quién ha llamado?-dijo Esposito un poco enfadado.
-Han llamado a la casa, alguien ha llamado.
-¿Por qué no se nos ha informado antes?
-Bueno supongo que fue Kate quién lo cogió y…
-Y no ha querido avisar, dios espero que no sea demasiado tarde-dije mientras recogíamos nuestras cosas y salimos corriendo camino hacia la casa. Íbamos con las luces puestas y todo lo rápido que pudimos pero al llegar sabíamos que algo había pasado, que seguramente habíamos llegado tarde. Al entrar vimos que la puerta de la entrada estaba completamente abierta, entramos con nuestras armas en posición. Y lo primero que vimos fue al guardia esposado en el suelo de la entrada. Los chicos fueron a ver si estaba todo limpio en las otras estancias de la casa, aunque sabíamos que no habían sufrido un ataque, que era obra de Kate. Le quité las esposas al compañero y le ayude a levantarse.
-¿Qué ha pasado?
-Ha sido ella, no sé, intento escapar y cuando quise impedírselo pues ya sabes.
-Si te dejo con el culo al aire-dijo Esposito.
-Hey me hubiera gustado verte a ti en mi situación-dijo el policía enfadado.
-Vale chicos que allá calma todos estamos en el mismo equipo-dije con autoridad, no quería que el grupo se fracturase lo importante era salvarlos y para eso teníamos que estar juntos.
-Si lo siento-dijo Espo.
-Y ahora qué-dijo Ryan.
-Pues la seguimos-les dije.
-¿La seguimos?-preguntaron ambos compañeros a la vez.
-Claro, pensé que la conocíais mejor que yo, ¿no sabíais que en cuanto llamaran iba a salir corriendo?
-Si claro.
-Pues eso, le puse una unidad de rastreo.
-En serio.
-Si así que vamos antes de que sea demasiado tarde- y son eso salimos corriendo hacia la comisaria de nuevo para poder averiguar donde se encontraba y encontrarla antes de que fuera demasiado tarde.
POV KATE
Estaba llegando al callejón, y decidí ir los últimos metros a pie. Me coloqué la pistola en mi cintura y busqué algo que pudiera serme útil. En la guantera encontré una navaja pequeña y decidí guardármela dentro del calcetín por si en algún momento la necesitaba. Suspiré y me eché hacia atrás en el asiento, tenía miedo, pero no por mi vida si no por la consecuencia que puede tener sobre los demás esta decisión que acababa de tomar, sabía que no iba a salir con vida de esto, pero esperaba que después de acabar conmigo les dejara libre, solo podía pensar en que les ayudara a ambos a salvar la vida. Cogí fuerza y salí del coche estaba a solo dos cuadras de donde mataron a mi madre, hacía mucho que no venía por aquí, antes al principio solía venir a prometerle a mi madre que solucionaría todo, ahora ya no estaba tan seguro solo intentaba no incrementar las bajas. Caminé despacio quería alargar el momento, pensar y pensar en todas las situaciones en las que me podía encontrar, aunque no podía pensar con claridad estaba llena de rabia. Cuando llegué al callejón todo estaba muy oscuro y no había nadie, aún quedaban cinco minutos para la hora, pero no dejaba de pensar en que podía haber cambiado de idea y haberlos matado, no, no podía pensar en eso, solo el pensar que estaban bien me mantenía aquí en este lugar que tanto dolor me ha dado ya. Cuando llevaba allí unos diez minutos esperando ya desesperada y pesando marcharme, escuche el motor de un coche acercándose y de repente aparecieron unos faros de un coche que en seguida me cegaron. El coche frenó gusto delante de mí. Del coche de repente se bajó un par de figuras que me apuntaban directamente con dos armas de gran calibre. Me asusté e intente sacar mi arma pero…
-Detective yo que tu no lo intentaba-dijo una voz saliendo del coche, de repente el dueño de esa voz salió del coche y se colocó delante del coche gusto delante de los focos, no conseguía verlo ni distinguir ninguna de sus facciones pero no lo necesitaba sabía que era él.
-Bracken donde están.
-De verdad pensabas que iba a ser todo tan fácil, me alegro que haya decidido venir sola-dijo sonriendo-nunca pensé que fuera tan inconsciente.
-Bracken esto es entre tú y yo, así que dejémonos de tontería ahora me tienes a mi suéltalos a ellos.
-Primero vas a soltar el arma y después ya veremos.
Tiré el arma hacia donde se encontraba los dos matones y levanté las manos de nuevo encima de mi cabeza, con un movimiento de cabeza mandó a uno de ellos para que me cacheara, no podía permitir que encontrara la navaja sino se había acabado cualquier oportunidad por poco que fuera. Se acercó y empezó a posar sus manazas por mi cuerpo, empezó a bajar por mi torso y mi cintura, luego por mis piernas, tenía que pensar algo rápido. Así que le cogí del brazo y con ayuda de mis piernas conseguí hacerle una llave y acabó en el suelo. El otro enseguida volvió a apuntarme con el arma.
-Beckett, Beckett, no se puede ser mala-dijo apartando al otro para que no me disparara.
-Tienes amigos demasiado manazas-dije mirando al que seguía aún en el suelo.
-Bien si ya estas cacheada ayudadle a subir al coche, que nos vamos de paseo.
Y tras decir eso ambos se abalanzaron hacia mí me agarraron cada uno por un brazo y me ataron las manos atrás en la espalda, me empujaron para llevarme al coche intente resistirme y en unos de esos empujones termine en el suelo, me ayudaron a levantarme y me metieron a rastras en el maletero del coche. Estaba todo muy oscuro sabía que ahora sí que se había acabado toda oportunidad para poder acabar con vida. Pero por lo menos sabía que me llevaban con él iba a poder verlo por última vez. El trayecto duro demasiado para mi gusto, estábamos fuera de la ciudad a unos veinte minutos de donde se encontraba el callejón. El coche paró y escuche como hablaba Bracken con los hombres dándole algunas instrucciones. Al poco tiempo apareció uno de los tíos y me sacó a rastras del maletero, pude más o menos ver algo, pero era ya de noche y apenas pude captar mucho solo que eran unas naves abandonadas seguramente de las afueras de la cuidad. Entramos en una de ellas y me llevaron a la pequeña sala, pero allí no había nadie, me empujaron hasta que perdí el equilibrio cayendo dentro, tras caer dentro cerraron la puerta con llave desde fuera dejándome allí sola con mi desgracia. Estaba sola en un lugar oscuro y húmedo como un sótano. Era una simple sala de cuatro paredes, no había nada solo paredes y más paredes. Suspiré y me derrumbé en el suelo. No sabía cuánto llevaba allí pero no mucho cuando de repente se volvió a abrir la puerta llenado de algo de luz la habitación y allí estaba Bracken.
-Te traigo visita-dijo empujando a una figura grande con las manos atadas igual que yo, que cayó gusto a mis pies, era él, era Castle.
CONTINUARÁ…
Mañana más y mejor, el reencuentro entre ambos, y de ahí ya veremos qué pasa. Gracias por estar ahí a todos, los comentarios me hacen muy feliz XXOO.
Twitter: tamyalways.
