Súper, yupi 300 reviews, bueno, y como lo prometido es deuda, aquí vienen este capítulo, espero lo desfruten.
Capítulo 36: De regreso a América
CHICAGO, MANSIÓN ANDREW
Eliza´s POV
Al fin me voy a enterar por qué no nos invitaron al compromiso de mis primos, bueno y no es por qué quisiera ir, pero me sorprende mucho que haya sido en Otro continente cuando ellos son de aquí, bueno, estoy segura que traman algo, de todas formas me voy a enterar. Por lo que tengo entendido hoy se van a reunir para la comida, así que me presentaré y veré que puedo sacarles sobre esa recogida, que supongo asistirá a su boda.
Entro a la casa, se escuchan risas en la sala, perfecto con todos será imposible no sacar algo de información.
-Buenas tardes – digo, en la sala se encuentran mis primos con sus respectivas prometidas y la tía Elroy, mejor situación no pude encontrar – me alegra su regreso –todos me ven de una manera extraña excepto mi tía.
-Eliza, mi niña ¿qué te trae por aquí? Me sorprende mucho que no hayas ido al compromiso de tus primos.
-Supuse que mi madre ya le había dicho que no nos llegó la invitación a tiempo, puesto que estábamos en Florida y cuando nos enteramos no había el tiempo suficiente para asistir.
-Comprendo hija, pero lo importante es que estén listos para la boda, ahí sí no deben faltar, además contaremos con invitados de la nobleza.
-Señora Elroy – la tonta de Annie había interrumpido a mí tía de segura sabía algo que no me querían decir, lo veía en su rostro.
-Annie estoy hablando con Eliza, quisiera contarle…
-Discúlpeme, pero quería recordarle que hoy se vería con mi madre y la de Paty para arreglar algunas cosas del banquete.
-Tienes toda la razón preciosa, y por lo que veo, ya se me ha hecho tarde.
-Pero tía estaba a punto de contarme…
-No te preocupes Eliza, nosotras podemos contarte todo – ahora era esa cuatro ojos – ya que los chicos tienen algunos pendientes – voltee a ver a mis primos, y por alguna razón parecían indiferentes. A los pocos minutos tanto mi tía como mis primos se despidieron, algo tramaban esas chicas, y estaba a punto de descubrirlo.
Annie´s POV
Espero que todo salga de acuerdo al plan, de otra forma no podremos hacerle pagar a Eliza todo el daño que le ha hecho a Candy. Lo bueno fue que le contamos todo a los chicos, así ellos podrán ayudarnos en lo que hagamos.
-Bueno, estoy esperando, por qué se comprometieron en…
-En realidad no sé desde cuando te interesa lo que hacemos Eliza – ella nota como mi tono de voz a cambiado.
-Ahora la niña buena tiene valor, qué novedad.
-Aún te interesa saber la razón por la cual nos comprometimos en Inglaterra y no aquí.
-Eso es lo que estoy esperando "primita" – no me gusta el tono que usa.
-Nos invitaron al compromiso de dos de las familias más reconocidas de la nobleza inglesa, y como verás, era una invitación que no podíamos rechazar.
-Annie, no le digas, ella yo tiene que enterarse que él se va a casar – intervino Paty, no las pasamos ensayando ese diálogo todos los días en el barco, y nos estaba saliendo a la perfección, Paty lucía angustiada, justo lo que queríamos que Eliza pensara.
-¿A qué se refieren con que él se casa?
-No le tienes por qué decir Annie, lo le des el gusto de que utilice eso para volver a burlarse de Candy… - Paty se tapó la boca como si hubiera cometido una indiscreción, todo salía de maravilla, por dentro me moría de risa.
-Así que algo tiene que ver con Candy – yo meré a Paty de una forma acusadora, mientras ella salía de la habitación apenada, de seguro se está muriendo de risa en este momento. Ahora estoy sola, bueno me toca actuar, pero Candy se los merece, tengo que hacer esto por ella, para pagar un poco por todo lo que ella ha hacho por mí.
-De todas formas te vas a enterar, la noticia debe de estar circulando en poco tiempo por todo el mundo.
-Te escucho.
-Terry se va a casar, nosotros asistimos a su compromiso, por eso fue que nos comprometimos en Inglaterra, porque los Andrew habíamos sido invitados por el Duque de Grandchester al compromiso de su hijo.
Disfrute ver la cara de horror de Eliza, de seguro no le gustó la idea de que Terry se casaba.
-No me digas que con esa recogida porque si…
-No sabes lo que me gustaría decir que es con Candy White con quien se casa, pero no.
-Espera, hace unos momentos dijiste que habían ido al compromiso de los hijos de dos familias de la nobleza ¿me equivoco?
-No
-Eso quiere decir que Terry se va a casar con una joven de la nobleza.
-Sí.
-Vaya, tanto que Candy y Susana se pelearon por él y no se quedó con ninguna.
-Creo que tú debes de agregarte a esa lista – me miró molesta – pero al final tienes razón, la Candy que conocemos no se casará con Terry.
-¿Y con quien se casa?
-Con Allison Wilder, la hija de los Condes Wilder.
-Espera, ¿los Condes tienen una hija? No la conocí cuando estuvieron aquí.
-No ella no vino, bueno, no estaba con ellos. Creo que ella y Terry se comprometieron desde muy pequeños, sólo que con todo lo que pasó con Terry habían roto el compromiso. No entiendo qué fue lo que pasó con Terry, regresó con sus padres y retomó el título del Duque, aceptó el compromiso y bueno, el resto de la historia ya la sabes. Se van a casar en un par de meses. Bueno, ahora que lo recuerdo, si estuvo un día con nosotros, en una fiesta vino con sus padres, pero no hablamos con ella.
-Creo que la recuerdo, muy educada y elegante la joven – me moría de la risa.
Bueno, al final no dije mentiras, sólo verdades a medias.
-Ya veo, así que Terry se casa con una futura Condesa.
-Sí.
-Me gustaría felicitarlo por olvidarse de esa chica del Hogar de Pony, ups perdón, olvidé que tú también creciste ahí – cada palabra venenosa que salía de su boca las iba a pagar caro.
-Estoy muy orgullosa del lugar donde me crie con Candy, no te preocupes. En cuento a lo de felicitarlo, vas a poder hacerlo, no te preocupes.
-¿A qué te refieres?
-Albert los ha invitado a nuestra boda, incluyendo a los padres de ambos.
-Y me imagino que piensan ustedes invitar a Candy, de seguro será su dama de honor.
-No, la tía nos sugirió que Allison fuera la dama de honor y por educación decidimos aceptar su propuesta.
-¿Y Candy? Supuestamente es su gran amiga.
-Por la situación no quisimos invitarla, sería…
-Entiendo, pero que se le va a hacer, en fin, me parece perfecto que Terry se case con alguien de su clase.
Seguimos hablando de cosas de la boda, al parecer se había creído todo lo de Terry y Candy. Se fue pronto, yo corrí a decirle a Paty que todo había salido de acuerdo a nuestros planes. La sorpresa que se llevaría Eliza al conocer a Allison.
A MILES DE KILÓMETROS DE CHICAGO, EN UN BARCO QUE SURCA EL ATLÁNTICO
Marjorie´s POV
-Bueno Candy, ¿ya hablaste con Terry? – Le dije a mi amiga mientras mirábamos como nos alejábamos del puerto.
-No, cada vez que intento hablar a solas con él, me evita, me gustaría saber qué es lo que hice mal para poder arreglarlo, o quizá él no sienta el mismo amor que yo por él.
-Te dije que no pensaras en ese tipo de cosas hasta que no hablaras con él.
-Sí, ya lo sé, pero me siento tan extraña al no poder estar con él, me había acostumbrado a estar juntos.
Me preocupa Candy, se ve muy triste y ese Terrence de seguro se trae algo, no sé, dudo que no la ame, pero qué puede ser lo que los está separando, la única forma es que yo hable con él, ya que por lo que veo a Candy se le va a hacer muy difícil.
-Déjame ver en qué te puedo ayudar, pero por lo pronto, no quiero que te pongas triste amiga, vas a ver que todo se arregla.
Después de seguir platicando con Candy un rato más, ella se disculpó y se fue a su camarote, por lo que aproveché para buscar a Terry y pedirle una explicación. Lo busqué en su camarote y no estaba, se me ocurrió buscarlo en el bar, digo aunque prometió no volver a tomar, si se encuentra en el mismo estado que Candy, puede que sí esté ahí, y no me equivoqué. En la barra del bar me encontré a un Terry ausente y pensativo.
-Hola, Terrence, me sorprende verte por aquí. Creí que le habías prometido a Candy no volver a tomar.
-Sólo es una copa. Para pasar el rato.
Lo miré y pasó justo lo que me imaginaba, Terry se encontraba igual o más triste que Candy.
-¿Quieres hablar?
-En otras circunstancias diría que sí, pero la verdad es un tema un poco… no nada, olvídalo.
-Pues yo sí tengo que hablar contigo, no soporto ver a mi amiga en ese estado de depresión, qué es lo que pasa con ustedes si eran la pareja más feliz que jamás había visto.
-Espera, ¿estas diciendo que Candy está triste? Y que es por mi culpa – vi como tomó la copa y se la acabó de un solo sorbo.
-Pues sí, ¿qué sucede Terry? Porque no creo que hayas dejado de amarla ¿verdad?
-Ni en cien vidas podría. La amo tanto que por eso no puedo estar cerca de ella.
-A ver, no te entiendo.
-Discúlpame Maggy, pero es algo que no puedo decirte, es algo un poco incómodo, penoso que no creo conveniente contártelo.
-Mmmm – me puse roja, claro que intuí lo que Terry quería decir, él estaba pensando en Candy – Terrence Grandchester, me estás dando a entender que quieres que entre tú y Candy haya más que besos ¿me eqyuvico?
-No, bueno, sí – estaba completamente rojo – porque la amo es que debo de respetarla, lo que sucede es que cada vez me cuesta más trabajo contenerme y no quiero faltarle al respeto, la amo pero también la deseo, y no puedo estar a su lado sin estar pensando de una manera inapropiada en ella ¿me explico?
-Jajajajajajaja – no lo puedo creer, hombre tenía que ser – mira nada más, bueno, me imagino que todos los hombres son iguales jajajajajaja.
-No te burles Maggy. Esto es muy serio. A mí me gustaría estar todo el tiempo al lado de Candy, pero de verdad cada vez se me hace más difícil estar a su lado. Pero la amo, la amo con todo mi corazón y por eso debo de respetarla.
-¿Y ya le contaste eso que sientes a ella?
-Cómo le voy a contar eso, si me dio pena decirte a ti, cuanto más a Candy. De verdad, me da mucha pena, ¿qué va a pensar de mí? ¿Y si la asusto? ¿Y si piensa que soy un…?
-¿Y si sigue triste y llora porque piensa que ya no la amas?
-Eso nunca.
-Entonces debes de hablar con ella, la verdad la veo muy mal, y si la sigues tratando de esa manera se va a poner peor. Te lo digo enserio Terry, Candy está mal porque la ignoras, porque te alejas de ella.
Noto su preocupación en el rostro, la verdad le afectó mucho saber todo el daño que le estaba causando a Candy, y aunque me dolió mucho hacerlo, lo mejor era que arreglaran este mal entendido.
-Mira, no te preocupes, mejor actúa, dile lo que te está pasando, ella te va a entender a la perfección y tal vez encuentren una forma de llevar bien las cosas.
Terry´s POV
Aún no puedo procesar toda la información que Maggy me acaba de decir. Candy sufre y es por mi culpa, lo peor es que no puedo hacer nada.
-Terry. Terry. Terry – el grito de mi amiga me saca de mis pensamientos.
-¿Qué sucede?
-Te digo que debes de hablar con Candy.
-Creo que tienes razón, pero ¿qué le digo?
-Pues todo lo que te está pasando, que no te preocupe lo que vaya a pensar, ella sabrá comprenderte porque te ama.
-No crees que vaya a espantarse con lo que le diga, bueno me imagino que…
-Te puedo aportar que ella siente lo mismo que tú, sólo que tienen pena de aceptarlo, tenlo por seguro.
Me pongo a pensar en lo que Maggy dijo, ¿y si tiene razón? Bueno, no puedo permitir que Candy siga pensando que no la quiero, porque en realidad la adoro, pero también debo ser precavido, tal vez al contárselo ella pueda comprender mi situación y las cosas salgan mejor, pero ahora lo importante es saber cómo, cuándo y en dónde se lo digo. En esos momentos se me ocurre algo.
-Maggy, ¿podrías ayudarme?
-¿A qué?
-Se me ocurre algo para arreglar las cosas con Candy.
-Dime y yo te ayudo.
Candy´s POV
No me explicó por qué razón Maggy me citó a estas horas en uno de los pasillos del barco, y peor, no sé cómo es que yo acepté a venir. Llevo esperando más de 10 minutos y no aparece, creo que lo mejor será irme, bueno esperaré 5 minutos más y si no aparece me voy.
Estoy a punto de irme cuando noto que alguien se acerca, pero por la forma en que viste no logro distinguir de quien se trata.
-¿Quién es? – Trato de sonar tranquila, nadie me contesta, tengo que mantenerme firme – he dicho que quién es.
-Recuerda que cuando te enojas se te ven más las Pecas – esa voz, es Terry.
-Terry – ahora sí logro distinguirlo, me pregunto qué hace él aquí.
-Mi pequeña Pecosa.
-Mocoso atrevido ¿te seguirás burlando de mi colección de pecas?
-Así que recuerdas cómo me llamaste esa noche.
-Nunca olvidaré esa noche porque fue ahí donde te conocí.
-Yo tampoco Candy.
-Supongo que Maggy no va a venir – esa niña después le agradecería el haberme reunido con Terry.
-Supones bien, creo que tenemos que hablar de algunas cosas, pero antes, ¿te gustaría cenar conmigo Candy?
-Me encantaría pero ¿dónde? – Terry tomó mi mano y me llevó a un saloncito no muy lejos de ahí, estaba lindamente decorado - ¿cómo hiciste todo esto?
-Maggy me ayudó – cenamos Terry me pidió que habláramos después de la cena que estuvo deliciosa. Pero al terminar comenzamos a hablar de lo que nos estaba pasando – Candy, quiero pedirte una disculpa.
-Explícate.
-Verás no quiero que creas cosas que no son, yo te amo con todo mi corazón, pero sé que no me he comportado de la mejor forma, así es que perdón, perdón Candy si en algún momento te hice sentir mal.
-Terry.
-Mira Candy, Maggy me ha dicho que últimamente has estado triste porque yo me he distanciado, pero te juro que si me he alejado de ti ha sido sólo por amor, porque cada segundo que pasa, te amo más.
-Terry, yo, a decir verdad, si me he sentido un poco alejada de ti, dime la verdad, ¿ya no te gusto? O ¿cuál es la razón por la cual no quieres estar cerca de mí?
-Candy, si no estoy cerca de ti es por el gran inmenso amor que te tengo. Sé que no me vas a creer, pero es por ese amor que me he distanciado.
-Terry, pero yo no quiero que te alejes de mí o ¿acaso hice algo malo? Si es así dímelo para remediarlo.
-No Candy, el que se ha comportado como un verdadero tonto soy yo, por no hablar esto contigo, aunque debes entender que no es un tema fácil de tratar.
-¿Qué tema? – Noto como Terry se pone nervioso, te toca varias veces el cabello, camina de un lado a otro, está muy nervioso.
-Verás lo que sucede es que últimamente me pone muy nervoso estar ceca de ti, me es difícil estar cerca de ti, si eso es – siento una opresión en el pecho al saber que le incomoda estar a mi lado.
-Pues si tanto te molesta estar a mi lado será mejor que…
-No, Candy, al contrario, es que mira, la verdad me da mucha pena decirlo, no sé como.
-Sólo di la verdad.
-La verdad es que cada segundo que pasa es una tortura para mí porque me muero de ganas que ya seas mi esposa – mis mejillas se ponen sumamente rojas – cada vez se me hace más difícil controlar mis impulsos y eso me preocupa, no quiero llegar a faltarte al respeto Pecosa porque te amo, pero de verdad, es muy difícil, cada centímetro de mi piel me pide estar a tu lado y hay veces que siento que no voy a poder controlarme, es por eso que no me acerco mucho a ti, porque te amo demasiado como para faltarte al respeto.
No puedo creer lo que Terry me está diciendo, y yo que pensaba que se alejaba de mí porque no le agradaba como mujer. Si él supiera que yo también me muero por estar entre sus brazos, que lo necesito cerca de mí.
-Perdón si te insultan mis palabras Candy, pero no quiero que pienses que no quiero estar a tu lado.
-Gracias Terry, gracias por confiar en mí y contarme esto que está pasando. Y para serte sincera, yo también tengo muchas ganas de convertirme en tu esposa y no separarme de tu lado nunca más. Aunque a decir verdad, me estaba imaginando otras cosas.
-¿Qué clase de cosas Candy?
-Que tal vez no te gustaba como mujer, o que habías dejado de amarme.
-Eso va a ser imposible, eres la persona más importante de mi vida.
-Y tú la mía Terry.
Corrí hasta sus brazos, él enrolló sus brazos en mi cintura mientras yo perdía mis manos en el cabello de su nuca, poco a poco nos acercamos hasta que nuestros labios se unieron. Al principio el beso fue tranquilo y tierno, pero conforme pasaron los segundos, se estaba volviendo más intenso hasta que nuestras lenguas hicieron su aparición. No podía detenerme y creo que Terry tampoco, nos estábamos dejando llevar por el momento. Todo aquello que sentíamos estaba saliendo a flote. Él despegó sus labios de los míos para recorrer con ellos mi cuello y el lóbulo derecho de mí oreja, mientras yo me perdía en su cuello.
Estaba completamente segura que la cosa no hubiera parado ahí, si no hubiéramos sido interrumpidos por personas de la tripulación del barco, quienes nos regresaron al mundo real al escuchar cómo se acercaban al salón donde nos encontrábamos.
Corrimos como dos niños que quieren huir de una travesura para no ser descubiertos.
-Lo siento Candy, pero creo que ahora me entiendes.
Hablamos un poco más, hasta que fue hora de dormir, Terry me llevó a mi camarote, al final reconocimos que no podíamos estar separados, por lo que él idearía una forma de poder controlarse. Si en este viaje estaban pasando cosas extrañas, no me quería imaginar lo que pasaría al llegar a América.
Bueno, lo prometido es deuda, lo subo en martes, claro del lugar donde vivo, ya que no todas coincidimos en el horario, en fin espero que les haya gustado. Por cierto, lo del encuentro del barco, traté de rescatar algo del argumento original cuando se conocieron.
Me gustaría conocer su opinión sobre cómo se desarrolla la historia, en fin, gracias a todos los que leen, dejan un review o me ponen en alerta o favoritos, gracias.
Nos leemos en el próximo capítulo, si no hay más contratiempos pienso subir el sábado por la noche o domingo temprano.
Nos estamos leyendo…
