Nota: Nuevamente, aqui hay varias referencias, suerte XD. No deberia publicar este capi ahora, pero tomando en cuanta el tiempo que he estado fuera... :/ Puede o no puede ser necesario tener un pañuelo a mano para este capi, les recomiendo tener uno a mano... mejor prevenir que lamentar, no?
Nada de Katekyo Hitman Reborn me pertenece, solo la historia y uno que otro agregado que aparecerán más adelante en la historia.
Night`s Games
Capítulo 36
-… no estoy muy seguro si eso sea posible Tsu-¡Puff!
- Why should I worry? Why should I care?
Yamamoto solo pudo mirar a Tsuna como si le hubieran salido dos o tres cabezas, pero reacciono lo suficientemente rápido para pararlo antes de que cruzara la calle con el semáforo en verde, ignorando lo mejor que podía los gritos de sorpresa/asombro, los niños señalando y demás… Curiosamente, Tsuna pareció a punto de atacarlo o decirle cosas no muy bonitas, pero solo quedo en a punto, viéndolo un tanto confundido.
-… ¿Estoy en el pasado? – Pregunto lentamente, pausando la canción.
- Pues si… - Yamamoto hizo una mueca y miro alrededor algo nervioso.
- No te preocupes por insignificancias… - Claro, claro… ¡eso le pasa por salir hoy sin ninguna ilusión encima! – Ya lo arreglo.
Y así, en un dos por tres, Yamamoto se vio en una esquina normal, con un Tsuna adolescente normal, y la gente continuando con su vida normal como si nada hubiera pasado. Sonriendo casi de forma engreída, Tsuna le dijo:
- Es lo bueno de ser un vampiro de mi clase… - Yamamoto eligió ignorar el ronroneo y la sonrisa, era lo mejor para su salud mental. – Ahora… ¿solo estamos los dos solos?
- Si… - Aunque eso no explicaba una cosa…
- ¿Cómo llego esto aquí? – Esa cosa.
Tsuna debió de haber estado bien distraído si esa bazuca lo golpeo, pero eso aún no explicaba como llego a parar una bazuca de ese tamaño y color… Yamamoto se rio al ver que Tsuna lo tomo y desapareció en el aire antes de volver a aparecer 10 segundos después sin ella. ¿Eso fue súper velocidad o tele transportación?, aunque en ese punto no era muy importante…
- Muy bien, tengo hambre… - Un suave ronroneo en eso. Yamamoto no iba preguntar. - ¿A dónde íbamos?
- A comer galletas. – No podía culpar a Tsuna, eran ricas.
- Oh, ya veo… - Antes de verlo venir, Tsuna había tomado su mano entre la de él, y lo siguiente que vio fue la tienda. - ¿Qué te parece?
-… ¿Podrías avisar la próxima vez? – No le dio mareo ni nada, pero… - Es simplemente extraño… sin ofender.
- Te acostumbraras. – Tsuna se rio para sí mismo. Oh sí que lo haría… era muchísimo mejor esto que conducir con alguno de los otros guardianes… ¿La razón?, todo el mundo temía por su vida si alguno de los guardianes estaba al volante… o había una persecución. - ¿Entramos?
- Esta cerrado-
¿Cerrado?, nada que ver con Tsuna aparentemente… probablemente tenía que ver con que era dueño del lugar, pero aun así… Uno o dos minutos más tarde, Yamamoto quería tomar a Tsuna y salir, pero sabía muy bien que si hacia eso enfrentaría alguna consecuencia y quizás terminarían hasta peor de lo que ya estaban, y eso no era exactamente motivante. Si antes había aprendido que no se debía molestar a nadie si estaba "cerrado", "ocupado", "ausente", o un simple "no molestar", ahora menos tenía ganas de hacerlo. Sin embargo, a diferencia de Yamamoto, Tsuna no compartía esos ideales.
Por la hora y el día, no debería de haber nadie en la tienda a esa hora, al menos no en la entrada, la hora de salida ya había pasado… pero aun había algunos empleados y amigos dentro, bromeando y comiendo, mayormente bromeando. Dentro de este conjunto de personas, había dos que llamaban la atención… aunque en ese momento casi nadie se había fijado en ellos. Esos dos andaban bromeando mientras comían un trozo de torta de chocolate con fresas y bebiendo un delicioso café, o al menos así se veía.
Entre esos dos, se podia apreciar un ambiente algo romántico, incluso si no actuaban como más que amigos. No había rosas, ni velas, ni nada similar, pero aun así existía ese ambiente. Era algo extraño, quizás por la inexperiencia y por verlo en un lugar como este, pero no era nada malo. Aunque quizás todo sería mejor si tuviera algo con que-
- Shalalala~ ¿Qué paso?, él no se atrevió y no la besara~ - Yamamoto miro a su lado con horror/admiración, no sabía cuál. – Shalalala~ ¡Qué horror!, ¡que lastima me da ya que la perderá!
Y así, todo el mundo termino mirando al culpable por unos meros segundos antes de mirar en la dirección en la que él estaba mirando. Sora solo se llevó las manos a la cara, sin querer ver a nadie, y queriendo matar a su jefe, quien solo lo miraba con diversión y reto. Su acompañante, su novia, solo estaba roja como una cereza, y queriendo matar al vampiro y luego abrazarlo por tal gesto… no agradecía el montón de ojos que ahora tenía encima gracias a él, eso era lo único.
- Oh vamos~ - Medio bromeo el vampiro, llamando la atención de la pareja y de los más cercanos. – Que no te incomode mi presencia para un beso, o todos los ojos que tienen encima… son novios, ¿no?
-… Tú no eres Tsu-chan… - El pequeño vampiro que conocía no era tan atrevido en temas románticos… a menos que estuviera irritado, cosa que al menos tardaba 10 minutos...
- Hmmm… - Tomo una silla y se sentó tranquilamente en la mesa de ambos, mirándolos con nada más que diversión. – Soy Tsu-chan, de eso puedes estar segura Sor-chan~ - ¿Sor-chan?, ¿desde cuándo?, ¿qué demonios se perdió? – Aunque, si quieres ser especifico, soy Tsu-chan de 10 años en el futuro a partir de ahora.
-… ¿Del futuro? – Farfullaron ambos, sin notar que Yamamoto se unió al grupo.
- Sabes que… eres un vampiro, eso es suficiente para que te crea… - ¿Se iba a poner a dudar luego de ver todo el desastre que hicieron alguno de los amigos del chico, que el chico tenia súper poderes y era un vampiro?, se había mentalizado para más cosas locas…
- Ma Ma, sigue siendo el mismo, más o menos… - Yamamoto se rio al ver que Tsuna mando a buscar galletas y dulces, sin quererse levantar…
- Me di cuenta… - Comento Liz, sin poder creerse su suerte.
Antes de que alguno pudiera hacer alguna pregunta o comentario o al menos colocar una galleta en la boca en el caso de Tsuna, un chico muy conocido los interrumpió. En el caso de Tsuna, se le lanzo encima en un abrazo de oso.
- ¡Tsu-chan!, ¡tanto tiempo sin verte! – Mentira, incluso si no lo veía por un día decía la misma cosa… - ¿Cómo estás?, yo ando muy bien y feliz… - Miro a su hermana con una sonrisa maliciosa.
- Hola Sasu-chan, todo bien… - Si es que se podía decir eso, la verdad estaba feliz de estar fuera de la mansión… - Tu hermana no te ha llevado más de compras, ¿eh? – El nunca había entendido ese dolor como tal… hasta que le toco ayudar a sus amigos con sus novias, o peor aún: cuando las chicas le hacían prometer pasar el día con ellas cuando aún era libre de ir a donde quisiera.
- ¡Hey!, no es tan malo… - Ante la mira de todos los chicos, Liz hizo una mueca y desistió… en ese tema en particular. – Oye, Tsuna… no sé si te moleste, pero quería preguntarte… ¿Qué diferencias hay entre un vampiro y un humano?, aparte de beber sangre obviamente…
- ¿Oh? – Bueno… ya sabía porque nadie le pregunto nada de nada… durante años. ¿Debería de estar agradecido?, probablemente… porque ni siquiera ahora se sabía bien la teoría. – Bueno, primero debo recordarles que no deben de dar a conocer mi identidad a cualquiera… de por sí, no debería de haberlo hecho nunca, pero es bastante solo y cansón estar mintiendo y ocultándote todo el tiempo… - Y tampoco fue un gran mentiroso. - No estoy diciendo esto porque desconfié de ustedes, es solo un recordatorio que creo que nunca les di, y también… si algo pasa con esa información, me tocaría matarlos en el peor de los casos, y si no lo hago yo, lo hará otro. ¿Esta esto claro?, es básicamente que mantengan el secreto, nada más…
-… Sé que no estabas tratando de amenazarnos-
- Es básicamente lo mismo que Reborn les explico sobre la mafia. – Simplifico Tsuna, sonriendo levemente al ver las caras pálidas.
Reborn no perdió el tiempo una vez que se enteró… todo funcionaba como si nada hubiera pasado, pero todos tenían conocimiento, y mejor seguridad. ¿La razón?, la tienda paso a ser de Vongola sin saberlo, solo porque Tsuna lo compro… y debían de guiarse por sus normativas y demás, era una suerte que esas normativas no fueran descabelladas y a Tsuna le valiera una papa. Sin embargo, Reborn recalco muy seriamente la parte de no involucrar a la gente normal con la mafia a menos que tuvieran una muy buena razón y les hablo acerca de las consecuencias… no eran bonitas, en nada.
- Ahora, ya que tienen eso en claro… - El hecho de que solo conociera a otro vampiro en este tiempo no quería decir que no habían mas… - Básicamente, existen dos clases de vampiros. No domino muy bien la teoría, porque francamente me aburre, pero llámemelos de este modo: puros e impuros. Hablare primero de los impuros, que son, en líneas generales, los que todos conocen-no, no los de crepúsculo, gracias. – Aclaro con algo de horror ante la mirada esperanzada de la chica.
- Tú no eres como los de la televisión, tu no duermes en un ata-
- No te adelantes. – Paciencia, paciencia… - Los vampiros impuros son incapaces de usar magia, encantamientos u ilusiones. Del mismo modo, la luz y el fuego les hace daño, no pueden salir a la luz del sol por mucho tiempo… los fatiga, se pueden desmayar, y en el peor caso pueden morir si se mantienen por demasiado tiempo. El tiempo depende del vampiro en sí, pero en general 2 horas es más que suficiente para ocasionarles la muerte en un día soleado. Son nocturnos, y no por costumbre. Deben comer cada dos días al menos… - Hizo una pausa. – No brillan en la luz del sol, ni en la oscuridad, no se pueden transformar… Son pálidos y fríos al tacto, pero de resto se ven tan normales como cualquier humano. Con los ataúdes… algunos los usan, pero no sé cómo, es… - Hizo una mueca, incomodo. – Yo no dure ni 30 minutos en uno, es demasiado incomodo, pequeño, oscuro, y silencioso. Y no, fue una apuesta que perdí. – Eso callo a los chicos de hacerle preguntas.
- Esos vampiros tienen que ser bastante cuidadosos en no ser descubiertos, ¿no? – Y aun así debieron de haber sido descubiertos alguna vez, o no estarían en libros, películas y demás…
- Sus vidas no son sencillas. – Diciendo estas palabras, Tsuna le asintió. – Ahora, los puros. – Sonrió u poco. – Son capaces de usar magia, ilusiones, y encantamientos, pueden incluso alterar las memorias de una persona si es necesario. Sus habilidades físicas mejoran notablemente, y con entrenamiento y practica pueden mejorar mucho… como mi velocidad, por ejemplo. – En pocas palabras, el no nació con súper velocidad. - Se ven como una persona completamente normal, pueden salir al sol, y vivir de forma normal, básicamente. A diferencia de los impuros, los puros se pueden enfermar, aunque tienen una alta resistencia a enfermedades. Deben comer una vez al menos cada 5 días, una buena comida… dependiendo del vampiro, pueden durar 2 semanas sin bocado alguno antes de morir. – Ante la mirada de Liz, agrego de mala gana: - Solo los impuros se vuelven cenizas al morir, Liz.
- ¿Qué más pueden hacer?, ¿respiran bajo el agua?
- No, pero para eso está la magia, aunque eso depende del vampiro, no todos manejan la magia de la misma forma… - Hizo una pausa. – Otra característica, es que los vampiros puros tienen todos los sentidos mucho más desarrollados que un ser humano, al menos el doble que un vampiro impuro (no es mucho, y se puede obtener mediante tecnología). Por otra parte, cada vampiro puro es totalmente diferente… eso es mayormente debido a que cada uno de nosotros tenemos una habilidad especial, y también tenemos una característica de cuando éramos normales, potenciada por el cambio. – Tsuna hizo una mueca, odiaba la teoría. – En mi caso particular, me puedo tele transportar, aunque no es sencillo de usar. En cuanto a mi característica potenciada… Bueno, realmente no estoy muy seguro, ya que no recuerdo mucho de mis días siendo humano, pero… puedo discernir si una persona es buena o mala si la observo por un rato. Por lo que se, eso no es tan común en los vampiros como en los humanos, aunque no hay muchos vampiros tampoco…
- Toda esta información… me tomara un tiempo digerirla… - Yamamoto estaba seguro de que todos ellos tardarían unos días al menos. – Solo tengo una duda… ¿cómo es el sistema?, quiero decir… - ¿Cómo se explicaba?, cielos… - no es-
- Keshi-nii-chan… - Que divertido era, pero desgraciadamente sabía muy bien cuál era la pregunta… - Cualquier vampiro es capaz de convertir… - Abrió su boca, mostrando sus colmillos, y casi de forma burlona mordió una galleta… Una vez que la soltó, todos ellos vieron un líquido amarillo verduzco translucido… - El color no es una regla, cambia según el tipo de vampiro, pero los efectos son los mismos… es un veneno, obviamente.
-… Me recuerda a una serpiente. – Sasuke no pudo evitar comentar, sin querer tocarlo.
- No hay peligro, siempre y cuando no entre al organismo en grandes cantidades, y cuando digo grandes, me refiero a un mililitro mínimo. Menos de eso causara fiebre y demás complicaciones que no quiero mencionar. – No era bonito, para nada. – Es doloroso, muy doloroso, no importa si estas vivo… o muerto. Aunque no es como si en verdad pudieras convertir a un muerto… de más de 15 minutos. Luego de ese tiempo, no sale un vampiro. – Pero no iba a decir que salía, ni en juego.
-… Okey… Supongo que no muchos piden ser con-
- Al revés, ya que los vampiros son… no diría inmortales, simplemente no podemos envejecer, pero si podemos morir. – Oh cierto, se le había olvidado. – Los de mi clase tenemos alta renegación, muy alta debo decir, por no hablar de alta vitalidad, aunque si salimos muy heridos… tendremos mucha hambre, obvio. – Demasiado, en su humilde opinión. – Los impuros no tienen eso, tienen una regeneración y salud similar a un humano normal. – Sonrió sin felicidad. – El problema de esto no es el dolor, es lo de menos, a decir verdad…
- Pero si dices que duele mucho, no creo que haya mucha gente dispuesta a pasar por eso… - Inocencia, dulce inocencia…
- Sasu-chan, no importa cuánto duela, no morirás durante el proceso por eso, a menos que alguien pase y bueno, decida matarte de una forma grotesca. – Eso solo evitaría que saliera un vampiro, pero no lo mataría en verdad. – De eso no saldrá un vampiro. No, el dolor no es el detalle… sino en que clase serias: impuro o puro.
- Estoy suponiendo que tiene que ver con si es voluntario o no… - Sora dijo con un poco de miedo de saber la repuesta, ¿qué podía ser peor que-
- Si la persona tiene al menos una pizca de duda en querer vivir sin importar las consecuencias, será un vampiro impuro. – Sonrió tristemente. – Voluntario es solo una pequeña parte en eso, amigo. Podrías pedirme que te convirtiera aquí y ahora… pero eso no te garantiza nada. Si quieres vivir, pero no quieres ser un monstruo, serás un impuro… Si no quieres vivir, y has sido forzado, serás impuro. Si quieres vivir, pero como una persona normal, serás impuro… - Hizo una pausa totalmente intencional, luego les sonrió a todos con nada más que tristeza: - Vivir, el deseo de vivir sin importar nada, sin importar si eres un monstruo, un demonio, un ángel, lo que sea, solo el gran deseo de vivir sin importar ninguna clase de consecuencias… te convierte en un vampiro puro. Podrías decir, que los vampiros puros son vampiros bendecidos, debido a todos los poderes y ventajas que obtienen, y al gran parecido que hay entre los humanos y ellos… pero también podrías decir, que somos nada más y nada menos que el resultado de la desesperación de no querer morir.
- Tsuna… - ¿Qué demonios podían decir a algo como eso?
- Lo que es peor… muchos, o la gran mayoría de todos los seres consientes y racionales… es incapaz de decir, de saber, si en verdad no tienen ninguna duda en su interior. Es por esta razón, que el resultado de la conversión es al azar, ya que nadie puede asegurar nada. La gran mayoría tiene alguna pequeña duda, que ni ellos mismo saben, sobre la vida y la muerte, lo cual los lleva a ser vampiros impuros… Si quieres un porcentaje, diría que un 80%-90% de los vampiros son impuros. – Una pausa, esa sonrisa no le agradaba a nadie. – Yo quería vivir, y no tengo ningún lamento sobre lo que he hecho… supongo que he olvidado lo que es ser un ser humano por completo… aunque no es como si recuerde mucho de esos días, fue hace demasiado tiempo, y lo que recuerdo… es mejor en el olvido.
Antes de que pudieran decirle algo, el famoso humo rosa se hizo presente, dejando a un Tsuna con dulces en la boca y cargando un huevo-corrección: un huevo gigante, probablemente como un huevo de avestruz o un poco más grande, de color… fuego, de llamas… era un poco difícil de-
- Keshi-nii-chan… - Uh… esa carita… ¿Qué demonios iba a preguntarle justo en ese momento…? - ¿Qué es un cumpleaños?
- ¿A qué viene la pregunta cariño? – Liz medio le arreglo el cabello en es, haciendo tiempo, porque… vaya conversación…
- Pues alguien me deseo feliz cumpleaños. – Respondió tranquilamente, solo mostrando curiosidad, sin saber que acaba de matar a muchos de la sorpresa…
