Los dragones se enojan, si molestan a sus princesas.

El peso de su cuerpo había desaparecido, se sentía realmente liviana caminando en medio de un gran pasillo, uno lleno de puertas y más puertas. Indecisa e insegura caminaba sin saber qué rumbo tomar y sin imaginar que escondía cada una de aquellas puertas, esperando encontrar la correcta.

Parecía que se encontrara en una gran mansión, una que le pareció familiar, a decir verdad recordaba haber atravesado aquel pasillo en alguna ocasión, pero con algo de neblina y poca luz iluminando, tan solo la proveniente de las grietas de las puertas, le ere muy difícil decir con certeza en donde se encontraba.

Aunque no escuchaba sus propios pasos, hubo un sonido que la hizo detener de seguir transitando aquel pasillo, un sonido que la desconcertó, pero la guio hasta una de las puertas. Con temor de lo que pudiera encontrar, tomo el pomo de aquella fina puerta y lo giro lentamente tratando de no provocar ruido alguno, para su sorpresa se encontró con una gran sala junto a una acogedora chimenea y el sonido que la guio fue el de la leña ardiendo con el fuego.

Hermione no reconoció el lugar, creyó que tal vez estaba soñando, aunque recordaba que estaba tratando de ingresar en la mente de Draco. Camino delicadamente y detallo cada parte de la sala, a decir verdad se miraba hasta las más insignificantes grietas de las paredes, por ello no comprendía en donde se encontraba.

―Ve a lavarte Draco, ya casi es hora de cenar― al escuchar aquella voz no pudo creer de quien provenía pues aunque era autoritaria se sentía con algo de gentileza y dulzura.

―Claro madre― respondió la voz de un pequeño, un pequeño que estaba allí de pie junto a la chimenea, aunque Hermione no lo noto hasta que Narcissa le llamo.

La mujer rubia con la misma elegancia y silencio con el que había llegado, se retiró dejando al pequeño en aquella sala. Hermione observo al niño Malfoy de aproximados seis años, Granger no pudo evitar sonreír al ver al pequeño rubio, pues en cuanto su madre se marchó dejo ver una gran sonrisa en donde faltaban algunos dientes.

El pequeño no jugaba o correteaba por allí, como lo haría cualquier niño de su edad, él simplemente observaba cada detalle de aquella sala, como si grabara en su memoria, pero al llegar a la chimenea el niño parecía encantado con las llamas producidas por el fuego.

No escuchaba lo que decía, pero pudo ver los labios de Draco moverse y de aquel fuego una llama empezó a expandirse en dirección hacia él, lo que para el pequeño Malfoy le era sorprendente, para Granger era aterrador, pues aquella llama parecía tener vida propia en busca del causante de su danza.

Draco caminaba lentamente hacia el fuego, encantado con lo que al parecer le era algo desconocido, estiro su mano hacia la llama y estuvo a punto de tocarla, pero una voz firme lo detuvo.

― ¡Draco! ¿Qué crees que estás haciendo?― Lucius Malfoy interrumpió la diversión de su pequeño quien se giró hacia su padre algo temeroso y respondió casi en un susurro.

―Magia padre, estoy haciendo magia―

El hombre de fino caminar y apariencia aristócrata, se acercó a su hijo y sin que Draco lo imaginara, su padre tomo su varita entre sus manos y se dirigió a él.

―Te enseñare― Draco levanto su mirada lentamente y observó los severos ojos de su padre ―lo que es la verdadera magia.

Lucius utilizo su varita, pero no pronuncio palabra alguna y moviéndola puedo hacer que una gran llama en forma horizontal saliera de la chimenea y rodeara al pequeño rubio. Hermione pensó que el señor Malfoy le haría daño a su propio hijo como forma de castigo, pero se llevó una gran sorpresa al ver a Draco sonriendo y feliz mientras el fuego que lo rodeaba seguía girando alrededor de él hasta parecer un dragón regresando a sus raíces, la chimenea.

―Algún día tú también tendrás tu varita, hasta entonces debes tener más cuidado―

Sus palabras no fueron más, su expresión fue la misma, pero Draco sonrió como si su padre le acabara de premiar con un caramelo.

―Lo tendré padre―

―Ahora ve a lavarte, es hora de cenar―

Draco lentamente se retiró y aquella habitación se fue derrumbando, todo caía como si se estuviera deshaciendo, hasta que finalmente Hermione regreso al pasillo.

―Sus recuerdos― susurro para ella misma ―pero ¿Por qué?

Sin comprenderlo aún, la castaña siguió por aquel pasillo, pero ahora no había ruido alguno o señal alguna que le ayudara. Había prometido no ver más allá de lo necesario, pero era algo casi imposible.

Varias puertas mas allá, decidió probar suerte e ingresar en alguna, de nuevo tomo aquel pomo con sigilo y lentamente ingreso a través. Esta ocasión estaba en un gran cuarto, uno con grandes cortinas oscuras y una gran cama al centro. Narcissa ingreso, pero esta vez se miraba bastante triste, aunque trataba de no demostrarlo demasiado, junto a Narcissa, Hermione pudo notar a Dobby correr de un lado a otro empacando algunas pertenencias, las cuales se percató eran de Draco.

―Madre, mañana seré el gran día en que llegue a Hogwarts― dijo Malfoy ingresando en la habitación ―para mañana en la noche, ya estaré en la sala común de Slytherin.

―Así será, hijo―concordó la mujer ―pero debes prometer que me escribirás a diario.

―Lo hare madre―

―Si sigues así lo terminaras malcriando―

Lucius Malfoy caminaba con cara de asco cerca de Dobby, mientras el nervioso elfo trataba de alejarse lo más posible intentando terminar pronto con su tarea. Narcissa seguía junto a Draco acariciando su rostro como si fuera la última vez que lo haría y fue entonces que Hermione se percató de la sonrisa pícara del pequeño rubio.

―Dobby― le llamo

―Dígame, amo Malfoy― respondió la pequeña criatura temblando, como presintiendo lo que vendría

―Tengo algo de sed, tráeme agua―

Enseguida su orden fue concebida y el elfo volvió con un vaso lleno de agua ―Aquí tiene joven Malfoy― el chiquillo queriendo hacer alguna travesura antes de marcharse durante todo un año, decidió despedirse del elfo.

Tomo el vaso de agua y empezó a beber, pero después del primer trago la arrojo en el rostro del elfo ―elfo tonto, esta agua sabe asqueroso―

―Pero, pero es la de siempre― trato de disculparse

― ¿Estás diciendo que mi hijo es un mentiroso?― se indignó Narcissa

―No,no,no, Dobby lo siente, Dobby no, nunca quiso decir algo así―

―Draco― llamo Lucius ―creo que debes darle un pequeño castigo antes de marcharte.

La sonrisa de Draco se agrando a más no poder, mientras el pequeño elfo seguía tratando de disculparse, pero ya era tarde y el niño Malfoy se encamino gozoso hacia el pasillo. Hermione quiso ir tras él, pero en cuanto salió del cuarto, regreso al oscuro pasillo en donde simplemente cerró sus puños enojada con algo que ya hace mucho sucedió.

En ese momento deseo más que nada encontrar el recuerdo correcto cuanto antes, pues sabía que Draco se había comportado como un idiota en más de una ocasión y en verdad no quería revivir eso.

Decidió caminar en busca de las últimas puertas queriendo evitar más recuerdos desagradables, pero una risa la guio de nuevo hasta otra puerta, una risa que reconoció muy bien. Decidida ingreso por aquella puerta y sabia con quien se encontraría, pues frente a ella estaba Pansy Parkinson burlándose de alguien, más exactamente de Granger.

― ¿Pueden creer que le llama cabello a esa cosa en su cabeza?―

Aunque siempre ignoraba aquellos tontos insultos no podía negar que algunas veces quería arrancar aquella lengua viperina de la morena y arrendársela en el cuello como adorno, pero jamás se rebajaría a tal nivel.

―Vamos Hermione ignórala― escucho la voz de Ron llamándola

― Comadreja, no deberías involucrarte en los asuntos de chicas― aquella voz impertinente y aquel tono con el que escupía sus palabras la trasladaron a sus antiguas días de colegio, pues el mismo engreído hurón estaba frente a ellos ―eso es algo más para tu novia Potter….

Los dos griffindors finalmente se marcharon ignorando al rubio y su sequito, pero Hermione aún seguía allí, sin saber qué hacer, hasta que los escucho hablar.

―Simplemente debería desaparecer― dijo Pansy ―ella y todos los de su especie.

―Entonces no tendrías de quien burlarte― le respondió Zabini recargado en la pared junto a Draco ―y no te podrías sentir tan bonita― los demás chicos rieron, lo que enojo a Pansy

―No necesito de una chica tan horrible junto a mí, para que resalte mi belleza― respondió enojada

― ¿Entonces porque siempre estas acompañada de Millicent?― esta vez fue Theo quien le lastimo.

― ¡Son unos idiotas! Millicent no siempre está conmigo ¿o acaso la ven por alguna parte?―

Los chicos finalmente elevaron sus hombros dando la discusión por terminada, mientras la chica se acercaba a Draco y susurraba "son unos tontos, ¿verdad Draco?" el rubio simplemente asentía mientras escondía una pequeña sonrisa.

― ¿Ya tienen pareja para el baile?― inquirió Parkinson, según pensó Hermione con la única intención de que Draco la invitara.

―No, no sé si asistiré― confeso Nott

―Por mi parte iré con una chica hermosa―fue la respuesta de Zabinni

―Tú y Draco asistirán juntos ¿No es así?― curioseo Nott

―Bueno, no lo sé…

― ¿Cómo que no lo sabes?― se escuchó al rubio indignado

―Bueno, Draco, tú aun no me has preguntado―

―No creí que tuviera que preguntarte― la sonrisa de Pansy llego de un extremo al otro, lo cual le parecía a Hermione una cara de tonta por completo ―tienes que ir realmente hermosa, la pareja de un Malfoy siempre tiene que relucir.

―Y así será Draco― seguro ella muy confiada ―Creo que deberías apresurarte Theo o terminaras asistiendo solo o peor aún, con Hermione― se burló.

―En ese caso sería mejor que asistiera con un perro― completo Draco burlándose

―Según se, Granger ya tiene pareja―les sorprendió Nott

― ¿Qué?―se sorprendieron los demás chicos

―De seguro es la comadreja, no creo que el gran Harry Potter tenga tan mal gusto― dijo Draco ―o de seguro es ese tonto gato que la acompaña a veces.

―No, es un chico― respondió el castaño pensativo, mientras Blaise observaba a Draco fijamente ―me pregunto si Daphne ya tiene pareja.

―No, aun no la tiene― se emocionó Pansy ― vamos debes preguntarle, así podremos preparar nuestros vestidos.

Sin darle tiempo de nada, Theo fue arrastrado por Pansy en busca de su amiga, mientras los otros chicos se quedaron aun en la pared.

―No puedo creer que Granger tenga pareja, de seguro es Potter o Weasley.

―Para ser una sangre sucia le prestas demasiado atención ― curioseo Blaise

―No seas idiota―replico ― es solo que mi deber es recordarles lo patética y desagradable que es su vida.

―Claro, solo no olvides que aparte de ser una sangre sucia es una Griffindor―

― Eres tu quien debe recordar, si mal no me equivoco― sonrió el rubio ―porque la chica que tanto detallas, no solo es Griffindor, sino que también es una traidora a la sangre, así que creo que es mejor olvidarnos de esta conversación, de Granger y de Weasley.

Hermione se sorprendió en verdad, y solo escucho a los dos chicos alejarse, mientras aquel escenario comenzaba a derrumbarse de nuevo, finalmente regreso al pastillo.

No podía procesar aquello que había escuchado, ¿era posible que aquel par de serpientes sentían algo de atracción hacia Ginny y ella? La verdad lo creía poco probable, aunque enseguida recordó las palabras de Draco, diciéndole lo hermosa que se miraba en el baile de navidad. Definitivamente los dos supieron esquivar aquella pequeña atracción, pues en ningún momento algo así se les pasó por la cabeza a ella y mucho menos a Ginny, sintiendo por ellos nada más que rencor.

Indecisa sin saber que puerta debía tomar, siguió por todo lo que restaba del pasillo hasta que llego al final, fue entonces que reconoció el lugar, pues aquellas escaleras que estaban frente a ella, la llevarían hasta el recibidor de la mansión Malfoy.

Lentamente bajo las escaleras y pudo notar dos cabelleras rubias. Lucius Malfoy bebía de una copa de vino, sentado en un gran sillón oscuro, mientras su hijo se encontraba de pie junto a él.

―Debes regresar a Hogwarts― expreso la fría voz de Lucius mientras Draco observaba a la nada, parecía asustado ―pronto vendrán por mí, así que espero esta vez no me decepciones.

―No padre― respondió lentamente ―no lo hare.

―Potter hablo a nuestro favor ¿lo sabias?― el chico negó con su cabeza, pero su padre no lo noto, aun así continuo ―aun así no le debemos nada, sino hubiera sido por la decisión de tu madre, él ahora estaría muerto.

―Y Voldemort con vida― aquellas palabras lograron que Lucius se pusiera en pie y buscara el rostro de su hijo, quien aún no elevaba su mirada.

―Volde…―parecía no poder pronunciar aquel nombre, aun parecía sentir algo de temor ―El señor oscuro, no supo llevar bien su gloria, creo que sus decisiones fueron un poco…

―Equivocadas, dementes o…simplemente tontas― completo Draco elevando su mirada y enfrentando la de su padre

―Precipitadas, diría yo― contrario Lucius ― al final, simplemente gano el bando incorrecto.

―Creo que, los incorrectos éramos nosotros―

― ¿Qué estás diciendo? ¿Acaso no crees en el poder de nuestra sangre?― Lucius parecía realmente molesto caminando hacia su hijo ―aunque Potter haya vencido, no quiere decir que él estuviera en lo correcto.

―Tal vez no, pero ahora solo creo en la destreza y astucia de las personas y creo que esos tres tienen mucha más que Voldemort y sus mortifagos.

―Te recuerdo que eres uno de ellos― sonrió Lucius y sin que Draco lo esperara tomo su brazo y levanto de la manga de su camisa, exhibiendo aquella marca ―nunca dejaras de ser uno.

―Sí, tienes razón― finalmente cedió frente a su padre y nuevamente agacho su mirada

―Quiero que ingreses al ministerio, así que idea un plan para que confíen en ti―

―No será nada fácil―

―No, pero eres inteligente Draco. Necesito que me saques de Azkaban, no pienso pasar el resto de mis días en ese lugar.

―Hare lo que tenga que hacer, padre―

―Si necesitas ayuda de alguien, que mejor que la de el gran Harry Potter―de nuevo Draco observo a su padre, mientras este sonreía satisfecho ―no será fácil Draco, pero hare que llegues al poder, y debes prepararte para ello.

Por la mirada de Draco, Hermione supo que ni él comprendía las palabras de su padre, pero aun así no replico. Lucius tomo la mano de su hijo y la elevo hasta que estuviera a la altura de sus rostros.

―Aquí― hablo mientras sostenía su mano con fuerza ―aquí esta lo que puede ser tu destrucción o tu triunfo, todo depende de cómo lo utilices Draco.

Fue entonces que Hermione se percató, ya sabía en donde estaba la respuesta, el problema sería recuperarla, necesitaban el anillo de Draco Malfoy.

Todo comenzó a derrumbarse, y pronto se vio envuelta en la oscuridad, la imagen de Lucius y su hijo se alejó lentamente, mientras ella era rodeada por algunas imágenes confusas. No tuvo tiempo de preguntarse nada, ya que todo sucedía muy rápido, pero pudo ver el momento en que ella, estaba entre las sombras acompañando a Draco en la enfermería, cada uno de sus momentos juntos, pasaron frente a ella, momentos en los cuales Draco la observaba más de lo necesario, momentos en los que ella lloraba por Ron y el rubio apretaba sus puños.

Su respiración cada vez se agitaba más, su cuerpo empezaba a sentirse pesado y su cabeza se empezaba a marear, de pronto vio a Anna frente a ella y como se acercaba hasta plantar sus labios en los suyos, en como ella misma se acercaba y juntaba sus labios con los suyos. Le fue realmente extraño ver su cuerpo desnudo en el baño de perfectos mientras ella lo observaba desde la punta de los pies hasta su rostro dormido.

Ver atravesó de los ojos del rubio le produjo varias sensaciones encontradas, ahora ya sabía cómo Xtibay obtuvo el nombre de Anna Nott y no le agrado para nada. Cada vez su corazón latía más apresurado, parecía querer salir de su cuerpo, mientras este se sentía más y más pesado.

― ¿Has escuchado de las soñadoras? ― Enseguida sus ojos se encontraron con los des Nott en espera de una respuesta ―sabes que es la única opción, verdad.

― ¿Acaso fueron mis padres?― escucho la voz de Draco

―Supongo― Nott giro su rostro y fijo su vista en Hermione quien se encontraba junto a los otros Griffindor ―sabes que ella podrá ver todo en tu mente.

Ahora fueron los ojos de Draco los que no se despegaban de la castaña, siguiéndola hasta perderse en un pasillo.

―Confió en ella―

―Pues, yo no― contrario toscamente

― ¿Por qué lo dices?―

―Solo no confió en ella, Draco. Pero no te puedo decir nada más ya que ella vera tu mente―

―Que sabes―

―No― sonrió el castaño― los dragones se enojan si molestan a sus princesas. Solo, trata de no dejarle ver todo.

―Sí, tienes razón― nuevamente giro su vista y la fijo por donde se había marchado Hermione ―me enoja que desconfíes así de ella.

Y con esas palabras se alejó, aunque Hermione no pudo continuar con él, ya que pronto escucho que la llamaban y su corazón era realmente precipitado, hasta el punto que ella creyó estar muriendo.

― ¡Hermione!―

XxXxXx

No podía creer lo que estaba frente a él, no era posible que encontrara en tal situación a Hermione con Malfoy. Aquella escena en verdad rompía más y más el corazón de Ron, pero era algo que el sabia era inevitable.

Al igual que Ron, Anna también quedo realmente sorprendida, pero al ver aquella copa se dirigió a ella y la tomo en medio d sus manos "¿Qué es esto?" susurro sin obtener respuesta alguna.

Ron comenzó a retroceder y estaba dispuesto a marcharse realmente frustrado, pues era demasiado y tal vez no lo podría resistir, pero antes de abandonar el baño, Anna lo detuvo.

―Espera― el chico no se giró pero si se detuvo ―Hay que llevarlos a un lugar seguro.

―Creo que, aquí están perfectamente―

― ¿Es enserio?― cuestiono la chica ―algo les sucede, de lo contrario ya se hubieran despertado― Ron recapacito un poco, pues las palabras de Anna eran ciertas ¿Por qué aún no habían despertado?

― ¿Que sugieres?― pregunto aun sin girarse

―Hay que llevarlos a la enfermería―

―No, no es buena idea, hay Rither´s en todas partes―

―Bueno, entonces cuál es tu plan― Ron se giró lentamente y observo los dos chicos desnudos y después fijo sus ojos en Anna ― ¿puedes cargar a Hermione?

La chica no dudo en poner cara de asco y erguir su cuerpo ante tal pregunta, pero tras un suspiro, acepto con su cabeza ―debes ayudarme a ponerla sobre mi espalda―

―Claro, después de que los cubras― Ron nuevamente se giró y aquel trabajo catalogado por los dos presentes como sucio, le correspondió a la chica Betson, momentos después aun contra su voluntad, Anna se encontraba atravesando los pasillos con Hermione sobre su espalda, aunque no dejaba de quejarse, pues la chica era demasiado débil, mientras Ron no dejaba de hacer mala cara por tener que cargar literalmente con Draco.

A decir verdad no fue mucho lo que los chicos caminaron, pues pronto apareció frente a ellos aquella puerta tan anhelada por el pelirrojo y pudieron dejar a la pareja sobre aquel viejo sillón.

―Iré por ayuda― dijo Ron ―necesito que te quedes con ellos.

― ¿Qué es este lugar?― cuestiono Anna observando la sala ―y… ¿Eso es uno de esos bichos?―La chica empezó a retroceder, pero Ron la detuvo, mientras el miedo quería apoderarse de ella.

―No temas, aun no es lo suficientemente grande―

― ¿Acaso están esperando que crezca más?―

―Necesito que te quedes con ellos mientras yo voy por ayuda―

―No, no lo hare, no me quedare aquí― la chica ya se estaba dejando llevar por el pánico y cada vez retrocedía más ― ¡¿Están locos?! ¿Cómo es que no lo han destruido?

―porque aún no sabemos muy bien cómo, pero créeme, pronto lo haremos―

― ¡No me pienso quedar aquí! No…

―Anna― le llamo con tono fuerte, sosteniéndola de los hombros ― debo ir por ayuda, míralos, aun no despiertan, algo les sucede y puede que me esté tardando demasiado.

La chica observo a la pareja aun inconsciente y aunque no le era nada agradable la idea de quedarse sola con aquel horrible insecto, decidió hacerlo.

―Trata de no tardar mucho― le pido al pelirrojo quien asintió ―y por favor, cuídate.

Momentos después la chica Betson se encontraba sola en la sala, junto a Draco y Hermione aun inconscientes, el primero parecía dormir, mientras Granger se quejaba constantemente, como si sintiera algún dolor, lo cual asusto a Anna quien no sabía qué hacer.

XxXxXx

Ron corría por los pasillo en busca de Tanechima, pues creía era la única que le podría ayudar, ya que de seguro Pomfrey se encontraría más ocupada con los alumnos. No tardo mucho cuando tropezó con Harry y Philip quienes al parecer estaban en busca de la sala.

― ¿En dónde está mi prima?― fue lo primero que pregunto el Slytherin

―Está bien, está en la sala de los menesteres―

―Se llevaron a Daphne― le informo Harry a su amigo

― ¿Qué? A Daphne Greengrass ¿Por qué?―

―No lo sé, pero ella tenía una flor en su cuello, apareció y el Rither se la llevo―

― ¿Adónde te diriges?― pregunto Philip al ver al pelirrojo tan ansioso

―Necesito encontrar a Tanechima, Hermione y Draco están inconscientes―

― ¿Porque? ¿Qué les sucedió?―se preocupó Potter

―No lo sé, los encontramos inconscientes y los llevamos a la sala, Anna esta junto a ellos―

―No puedes ir solo―

―Harry, ahora no es momento para esperar, regresa a la sala y cuida de Hermione mientras voy por Tanechima―

― ¡Chicos!― la voz de Ginny llamo su atención quien llego junto a Nott ― ¿qué sucede, porque están aquí?

― ¿Has visto a Tanechima?― enseguida le pregunto Ron a su hermana

―No, porque ¿Qué sucedió?― curioseo la pelirroja

―Draco y Hermione están inconscientes― les informo Potter

―Por eso necesitamos a Tanechima― completo Ron

―No― les detuvo Theo ―no necesitamos a Tanechima, sé que les sucede―les informo sorprendiéndolos ― ¿En dónde están?

―En la sala, están junto con Anna―respondió Ron

Nott miro a Philip y sin entender que sucedía, decidió que lo mejor sería regresar pronto con los chicos. Los cinco chicos atravesaron el pasillo en busca de la sala, pero fue entonces que Theo recordó que debían ir por alguien más.

―Potter― lo llamo deteniendo sus pasos ―necesito que vayas por Neville

―Que ¿Quieres que vaya en este momento?― replico Ginny ―hay Rither´s, y se están llevando a los alumnos, no es seguro que Harry vaya solo por allí.

―Asegúrate de que Ginny llegue a salvo a la sala― respondió Potter sorprendiendo a su novia ―tratare de no tardar mucho.

―Harry― trato de detener la pelirroja, pero parecía que sus palabras no eran escuchadas por ninguno de los chicos

―Philip, ve con Harry y de paso recoge a tus otros amigos―ordeno Nott

―Que, estas bromeando verdad― respondió el chico ―necesito ir pronto con mi prima.

―Sí, pero sin tus compañeros no podrás protegerla, así que ve con Harry y asegúrense de regresar con los demás.

― ¿Se puede saber quién te puso al mando?―pregunto Philip acercándose a Nott, pero Harry lo detuvo del brazo

―Vamos Betson, hay que darnos prisa―

―Qué, pero…―

―Camina― ordeno Potter y aun con todo el enojo sobre él, Philip tuvo que obedecer he ir en busca de los otros chicos.

Theo y los otros dos Griffindor fueron hasta la sala, en donde encontraron a Anna con un viejo candelabro en sus manos, mientras observaba fijamente aquel insecto en el techo.

― ¿Qué rayos es eso?― pregunto Ginny al ver el Rither

―No le prestes atención― fue la respuesta de su hermano, quien para la pelirroja estaba algo distante ―aun no hará nada

―Pero falta poco para que lo haga― respondió Nott caminando hasta los cuerpos inconscientes de Draco y Hermione ― ¿En dónde los encontraron?

―En el baño de perfectos― respondió Anna

― ¿Qué sucedió con sus ropas?―indago la pelirroja, pero tanto Ron como Anna se mostraron incomodos

―Carecían de ellas― respondió la morena ―trate de cubrirlos con los más esencial.

Ginny miro con algo parecido a la compasión a su hermano "Ron" le llamo acercándose, pero el chico simplemente elevo su mano deteniéndola. Theo por su parte, estaba agachado junto a su amigo, a la vez que observaba a Hermione que cada vez respiraba más y más rápido.

―Había un objeto junto a ellos― le informo Anna, acercándose a Nott, el chico la observo y sonriendo respondió.

―Una copa, verdad― la chica asintió ―me alegra que estés bien― intento tomar la mano de la chica, pero esta enseguida se alejó.

―Dijiste que sabias que les sucedía― recordó Ron ―creo que ya nos puedes poner al tanto.

―Debemos esperar a que regresen con Neville― fue la respuesta de Theo

―Nott, dijiste…―

―Dije, hay que esperara a Neville―

― ¡Hermione está mal, algo les sucede, no creo que tengamos tiempo!―

―Lo tenemos Weasley― respondió Nott elevando el tono de su voz ―así que ve con tu frustración por su trágico encuentro a otra parte o cállate y espera.

Los ojos de Nott se centraron los de Ron, los dos sabían muy bien de que hablaba, pues no le fue difícil al pelirrojo saber que Theo estaba al tanto de lo que sucedía en ese baño, por eso descontroladamente se aventó sobre el castaño y le propino un golpe en su rostro, golpe que el Slytherin no respondió, pero sonrió muy al estilo de su casa.

―Puedes matarme a golpes, pero nada cambiara lo que viste Weasley, estas fuera de ese juego―

Lleno de más enojo Ron siguió propinándole golpes a Nott, pero esta vez el castaño decidió responderle de igual manera, mientras Ginny intentaba separarlos.

―Inmobil…― pero antes de que Ginny pudiera terminar su hechizo, Anna la detuvo, pues al parecer los dos chicos tenían demasiado retenido, aunque no fuera exactamente contra ellos mismos.

―Déjalos, es mejor que dejen salir toda su ira―

―Que ¿Estás loca?―

― ¿Crees que es mejor que tu hermano se desahogue cuando Draco despierte?―

Y así como los chicos iniciaron con su pelea, así también se detuvieron, no sin antes dejar marcas en el rostro del otro. Finalmente, Ron se alejó y decidió quedarse en un rincón, pues por más que quería salir de aquel lugar, no podía dejar a su hermana y a Hermione atrás, no esta vez.

Theo por su parte, simplemente se sentó junto al sillón y puso un pequeño trapo en su labio, tratando de limpiar la sangre. Ginny sin saber que más hacer intento acercarse a su hermano, pero este no lo permitió, pues en su mente ella era culpable, aun recordaba su plática con Harry y le enojaba creer que ella los había traicionado, así no fuera su intención.

―Debes tratar esas heridas― dijo Anna acercándose al pelirrojo ―se pueden infectar o…

―Estoy bien― respondió de mala gana, pero la chica decidió sentarse junto a él sin importar que tan mala cara pusiera su compañero.

―Gracias―Ron la miro sorprendido y la chica continuo ―por ayudarme antes.

―No importa, lo importante es que estés a salvo― la chica elevo su mano y acaricio lentamente el rostro del chico.

―Lamento que los hayamos encontrado en esa situación―

―Te agradecería que no me lo recordaras― nuevamente giro su rostro, evitando el contacto con la chica ―sabes, aun duele.

―Supongo, la verdad es que nunca he estado en una situación así―

Pronto la sala albergo a los otros alumnos, Philip había regresado con sus otros tres compañeros, al igual que Harry y Neville. Sin palabras tan solo con la mirada de Nott, Longbotton supo enseguida que debía hacer, pronto se acercó a Hermione y Draco y les dio de beber una infusión echa a base de bayas negras.

―Está muy mal― se preocupó Harry ― ¿Qué le sucede, Neville?

―Es la reacción de las plantas― respondió el chico

― ¿Plantas? ¿Qué plantas?― cuestiono Ron, pero al no tener respuesta nuevamente pregunto ― ¡¿De qué plantas hablan?!

―De, de las soñadoras― respondió Neville girándose hacia Ron ―esas plantas eran la única forma de mirar el subconsciente de Draco.

― ¿Utilizaron soñadoras?― curioseo Christopher ― que ¿Acaso se querían deshacer de ellos?

Ron observo a Neville en busca de una respuesta pero, este simplemente esquivo su mirada y volvió junto a los chicos inconscientes.

―Era la única manera de dar con el cuerpo de Vasti― fue Nott quien hablo, mientras Anna se tensaba un poco ―Lucius Malfoy no lo haría tan fácil, sabía que si Draco era consiente de esa información, el cuerpo pronto caería en manos equivocadas.

― ¿Acaso en las suyas estará bien?―dijo Dustin

―Por lo menos mejor que en las de Valquiria―respondió Harry

― ¿Qué hacen esas plantas, Harry?― nuevamente pregunto Ron, esta vez más exactamente a su amigo, pero Harry al igual que los otros chicos aún se negaba a responder, por lo que Philip decidió hacerlo.

―Al ingerir esas plantas de tu cerebro empieza a retroceder, puedes ver cada paso que has dado en tu vida, hasta de lo que no tienes recuerdo alguno―Philip al igual que todos centraron su vista en la pareja inconsciente ―al parecer su amiga se aprovechó de eso para ver en Malfoy, de seguro ya sabe en dónde está el cuerpo de Vasti.

― ¿Por qué Hermione? ¿Acaso Malfoy no podía hacerlo solo?― indago la pelirroja

―No, hay recuerdos en cada persona que el subconsciente se encarga de esconder, aunque Malfoy los conozca y los vea, en cuanto despierte de nuevo se guardaran― ni a Nott, ni a Potter les agrado que Philip estuviera tan dispuesto a responder las preguntas, pero ninguno intervino cuando el prosiguió ―por eso se necesita de alguien en quien confíes demasiado, para que haga ese viaje a través de ti, sin contar que debe haber una gran conexión, algo fuerte que los una o de lo contrario, la persona puede quedar atrapada en sus propios recuerdos.

― ¿Quieres decir que…Tal vez no despierten?― cuestiono Anna

―Granger lo hará, tarde o temprano lo hará, pero puede que jamás volvamos a cruzar palabras con Malfoy.

Ron observo fijamente a Draco, ¿Cómo era posible que hicieran tal estupidez? No creía que su amiga haya podido ser tan tonta, pero al parecer nada decía lo contrario, lo que más le sorprendía era saber que todo aquello se hubiese podido evitar si Lucius lo hubiera querido, pero al parecer en los Malfoy era costumbre complicar todo. ¿Acaso aquellos padres no querían a su único hijo? Al ver a aquel hurón inconsciente y con la posibilidad de jamás regresar a este mundo, muy lejos de sentir felicidad, Ronald Weasley entonces y solo entonces sintió algo de pena por el heredero de los Malfoy.

―Solo resta esperar, en cualquier momento Hermione despertara― hablo Neville, sin más que él pudiera hacer ―solo espero que ella logre traer de vuelta a Draco.

El ambiente se tornó un poco pesado, Anna no dudo en ir junto a su primo, mientras los Griffindor a excepción de Trevor, permanecieron sentados juntos analizando que paso deberían dar, Nott por su parte decidió recostarse en uno de los edredones y olvidarse de todos los allí presentes, pues aunque tenía demasiadas preocupaciones, no podía dejar de pensar en Luna y en cuanto deseaba poder volver con ella.

En cuanto la noche les acobijo, sin mucho que hacer decidieron descansar un poco, pero no todos obedecieron, pues en cuanto Philip creyó ya todos se encontraban dormidos, decidió aprovechar para hablar a solas con Nott.

― ¿Por fin aceptan una tregua?― pregunto Theo con sus ojos a medio cerrar y sus brazos cruzados aun recostado, algo que enojo a Philip pues parecía demasiado tranquilo.

―Sabes que ese insecto en cualquier momento volara y se llevara a alguien con él ¿verdad?―

―Sí, solo espero que estemos preparados para entonces― respondió despreocupadamente ―estoy tratando de hallar la manera de eliminarlo.

―Pues cruzado de brazos no harás nada―

―Creme, porque mi cuerpo este quieto, no quiere decir que mi mente también― sonrió un poco y continuo ―deberías practicarlo de vez en cuando.

― ¿Hablas de holgazanear?―

―No, hacer funcionar tu cerebro alguna vez―

―Creí que habías perdido el tuyo desde que empezaste a salir con Lunática―

Aquel comentario enseguida hizo que Theo se sentara, pero al ver el rostro de Philip noto sus ojos cristalizados y entonces lo entendió.

―Lamento lo de Heleen― el chico simplemente negó ―aún hay posibilidades de recuperarla.

―Lo sé― respondió resignado ―pero en algún momento ya no estaremos juntos.

Theo simplemente guardo silencio, pues no tenía las palabras adecuadas, ya que las de Philip eran más que verdaderas, no pudo evitar sentir lastima por el chico que se recostó y esta vez fue el quien cruzo sus brazos sobre sus ojos cubriendo la tristeza que quería salir.

― ¿Confirmaste lo que te dije?―hablo Philip

―Sí, el problema es que nadie más lo sabe―

― ¿Y qué harás? Sabes que gracias a ella, Jonathan está al tanto de todo―

―Sí, de seguro pronto sabrá la ubicación del cuerpo― Theo empezó a tocar su mentón mientras murmuraba "Hay que pensar como nuestro enemigo" algo que logro llamar la atención de Philip ―él tiene un infiltrado entre nosotros, pero en su grupo también hay un traidor.

― ¿Traidor? Yo diría que es más bien un cobarde―

―Lo que sea, su información nos sirve, Jonathan sabe cada paso que damos y algunos de los que se supone daremos, así que nuestro deber es saber los suyos y hacerlo tropezar.

― ¿De qué demonios hablas?―

―Necesito los libros de Granger― palabras que sorprendieron a Philip, pues eso en que les ayudaría ―Anna dijo que los encontraron en el baño de perfectos, así que debes ir hasta ese lugar.

― ¿Debemos?, ¿porque debería acompañarte?―

―Porque si algo me sucede, jamás sabrás mi plan y todo estaría en manos de Jonathan y su padre.

Aunque no le agradara la idea, tuvo que guardarse sus comentarios y en silencio salieron de la sala en busca del baño de perfectos. No les fue difícil el llegar, tal vez porque Hogwarts parecía una castillo desolado, aun así debían mantener su guardia firme. En cuanto llegaron a su objetivo los ojos de Nott brillaron como si hubiese encontrado un tesoro al ver la pequeña bolsa de Hermione en el suelo.

XxXxXx

Tres días transcurrieron y los chicos aun no despertaban, la sala se había vuelto el refugio de todos y solo salían de ella cuando necesitaban algo realmente importante, se turnaban para ir por provisiones y siempre permanecían juntos, pues el castillo se volvió una arena de supervivencia.

Harry ya desesperado porque su amiga no despertaba, decidió ir en busca de McGonagall o Tanechima, misión a la cual fue junto a Ron y Philip, pero no corrieron con suerte y ninguna de las mujeres fue hallada, con varita en alto, vieron como los demás alumnos hicieron sus propios grupos de supervivencia he incluso algunos profesores se escondía junto a sus pequeños ya que habían Rithers por doquier, sin contar con Jonathan y su sequito que eran los únicos podían pasear sin problema alguno por el castillo. Para desagrado de Harry y extrañamente de Philip, solo pudieron encontrar a Swan y decidieron llevarlo a la sala de los menesteres.

― ¿Cuánto llevan inconscientes?― pregunto en cuanto vio a los chicos, fue Neville quien se encargó de poner al tanto a l profesor, mientras Ginny se encargaba de reprender a su novio.

― ¿Por qué lo trajiste?― decía por lo bajo ―no debemos confiar en él ¿y lo traes a nuestro único refugio?

―Lo sé― contesto Potter sin observarla ―pero no había más opción, llevan más de dos días inconscientes, no nos podemos arriesgar.

Harry estaba al tanto de la escena en que Malfoy encontró a su madre y a Swan, por supuesto si Malfoy despertaba, no le agradaría para nada encontrase con aquel profesor, pero como bien había dicho, no tenía más opción.

―No puedo hacer nada, si les doy alguna otra opción, podría generar reacciones negativas en sus cuerpos.

―No me diga― hablo Ron ―solo podemos esperar.

―No hay más que hacer, Weasley ―

― ¿Acaso no puede enviar por algún medimago?― sugirió Anna

―O tal vez podríamos llevarlos a San Mungo― dijo Ginny

―Creo que han pasado demasiado tiempo en esta sala― respondió Swan ―Hogwarts no está en esta situación por mi gusto o el de la directora, el ministerio ha enviado aurores, pero no es exactamente para cuidar del castillo y los alumnos, como habrán notado.

― ¿Qué quiere decir? ― cuestiono Dustin, poniéndose en pie al igual que sus amigos

―La presencia de los aurores solo indica que nadie puede ingresar a Hogwarts ― respondió Harry ―pero así mismo nadie puede salir.

― ¿quieren decir que el ministro nos ha encerrado aquí?― se preocupó Trevor ― se supone el debería protegernos, no todo lo contrario.

― ¿En qué mundo vives niño?― regaño Swan ―ustedes mejor que nadie deben saber quiénes están tras la chica que se supone deben proteger.

Como un cachorro asustado, Anna se escondió tras su primo y juntando su frente con la espalda del chico, cerró sus ojos y suspiro ¿Acaso ella jamás podría quitarse aquella maldición de encima? Al parecer el peso de la sangre que corría por sus venas siempre la seguiría. Pudo sentir como Philip sujeto su mano con fuerza mientras sus otros compañeros la observaban, solo tenían una opción ya que aquel castillo se había vuelto el criadero de los insectos de Jonathan y el señuelo de Kingsley.

―Aunque no le agrade Joven Betson, Potter y sus compañeros son su única opción de salir con vida de Hogwarts.

Tras las palabras de Swan, Theo no dudo en sonreír, pues el ver la cara de frustración de los chicos era reconfortante, después de todo lo que han atravesado.

―Bien Potter― hablo Philip ― dinos que paso seguiremos, ya que no tenemos más opción, creo que debemos unirnos a tu bando.

―Pues me temo que si Draco y Hermione no despiertan, no es mucho lo que podemos hacer― fue la respuesta de Potter.

―Aun sin Malfoy y Granger, pueden enfrentar a Jonathan― opino Swan ―el próximo fin de semana será luna llena, y es entonces que vendrá Madokk.

― ¿Usted qué hará?― cuestiono Harry

―Debo cuidar de la directora y de…Narcissa, es usted quien decide Potter ¿Qué harán?―

Harry observo severamente a su profesor, pero él tenía razón, aun debían luchar o de seguro jamás saldrían de aquel lugar, sin contar que intenciones tenga Jonathan con Ginny y si ellos terminaran con vida, así que fijo su vista en Nott y hablo.

―Se supone que tú ahora estas a cargo, ya tuviste tiempo de idear algo y creo que hablo por todos cuando digo que nadie objetara.

Nuevamente aquella sonrisa que Harry comenzaba a detestar y que Philip ya odiaba, apareció en el rostro de Nott.

― ¿Sabían que los hombres lobos sirven a los Vampiros?― se burló Theo.

XxXxXx

―Eres un imbécil, como es que gritas de esa manera― aquella voz no le era familiar, y ¿A quién se supone esta reprendiendo?

―No soporto verla más en ese estado, ya han pasado varios días― esa voz si la reconocería de lejos, pues Ron jamás cambiaría su forma de expresarse.

―Cállate, ya está despertando― Harry, escucharlo la re confortaba tanto ―parecer que tus gritos si funcionaron.

Observo frente a ella tres chicos, entre ellos sus dos mejores amigos pero el ultimo no sabía quién rayos era, pero por su uniforme supo que también era de Griffindor. Pudo ver sus sonrisas y lentamente intento levantarse de donde quiera que estuviera acostada, pero al moverse un poco, pudo sentir otro cuerpo junto a ella y al girar su rostro recordó a Draco y la estúpida poción.

―Me alegra que estés bien― le sonrió Harry mientras Ron solo la miro y después esquivo sus ojos.

― ¡Hermione!― escucho a Ginny que llego pronto junto a ella ―me tenías realmente preocupada.

―Yo…― paso saliva con algo de dificultad y nuevamente fijo sus ojos en Draco sin prestar atención a su alrededor ―lamento todo esto.

―Parece que has fallado Granger― escucho aquella Voz viperina que últimamente enojaba su ser ¿Qué demonios hacia Anna allí? ―Draco aún no despertado.

―Dale un poco más de tiempo― defendió Nott

―Sabes que si ella despertó y él aun no, es muy mala señal―

―Sabes Betson, creo sería bueno que tú y tu prima se callaran por un momento― replico Ginny algo enojada.

Tener a Hermione consiente género alivio entre los presentes, bueno, en su mayoría, pero aún quedaba la incertidumbre sobre Draco. Swan les dejo a su deriva, Hogwarts era supervivencia de cada quien, pues por más que los Griffindor quisieran ayudar a los demás, Theo no lo permitió ya que eso generaría más problemas para el grupo.

Harry se encargó de hablar con Hermione y ponerla al tanto de lo sucedido, pero esta no demostraba más que preocupación por Draco que aún no despertaba, sin embargo se extrañó al escuchar sobre el plan de Nott.

― ¿Por qué hizo algo así? No es algo extremo hacer el juramento―

―Si Herms, pero es lo mejor, cada uno sabe su parte del plan, y nadie puede revelarlo o hará efecto el juramento― respondió Ron acomodándose junto a ella y Harry ―puede ser algo extremo, pero es la única manera de que Jonathan no nos sorprenda.

―Y qué pasa si es Theo quien nos sorprende―

―No, de todos es el único de quien me atrevo a decir es honesto y aunque su plan parezca una tontería, estamos en sus manos y en su inteligencia.

Hermione no pudo evitar mirara con recelo a Nott después de las palabras de sus amigos, algo que no paso de ser percibido por estos, por eso Ron decidió aclarar un poco sus ideas.

―No te ofendas Herms, ciegamente seguiríamos tus planes, pero en el estado en que te encontrabas, debimos tomar lo que estuviera a nuestro alcance y ese era Nott.

―Entonces, tu no conoces la parte del plan que incluye a Harry―

―No―

―Y tú no sabes la de Ron―

―No, Nott tuvo una pequeña conversación a solas con cada uno de nosotros, incluida Anna―

―En ese caso, creo que debo hablar con Theodore y conocer mi función―

Decidida se puso en pie y fue en busca del castaño, que se encontraba en un rincón, leyendo un libro, uno que guardo antes de que Granger lo notara.

―Me alegra que te encuentres mejor― fue el saludo que le dio a la chica

―Gracias, pero creo que te habría alegrado más si hubiera sido Draco quien despertara.

―Granger, quieres sentarte― toco el suelo junto a él invitando a la castaña, pero la chica siguió en su posición.

―Gracias, pero estoy cansada de estar sentada sin hacer nada, mientras los demás son presas allí afuera.

―Bien, quieres salir allí y salvarlos, hazlo, no te lo impediré. Pero cuando te percates que el salvar a dos alumnos antes de que sea a ti a quien tengamos que salvar no es mucho lo que nos ayude, puede que sea tarde.

Suspiro enojada, resignada y finalmente cedió ―bien, dime, cual será mi parte del plan.

Theo sonrió y se puso en pie hasta encontrar el rostro de Hermione, parecía analizar lo que le diría, pero solo fueron tres palabras, tres simples palabras "Cuida de Draco" ¿No tenía nada más que decirle? ¿Tan solo eso?, que es lo que le sucedía a ese chico.

Theodore decidió alejarse de Granger, pero ella no se lo permitiría, ¿acaso no era parte de tan dichoso plan? ¿Acaso ella era solo un estorbo? No permitiría que la dejara de lado, no cuando sus amigos y Draco estaban de por medio.

― ¿Eso es todo?― le dijo haciéndolo detener ― ¿esperas que me limite a tus palabras?

Aquella conversación no fue lejana a los presentes, todos guardaron silencio en espera de una respuesta, pero Theo simplemente s acerco a Hermione y la tomo del brazo alejándola en medio de los montones de objetos, para estar solos.

― ¿Qué pretendes? Acabas de despertar y ¿ya generas discordia?―

― ¿Qué es lo que te sucede conmigo? El único que a mi parecer quiere generar discordia eres tu―

―Tu única función es cuidar de Draco, debes estar con él o todo por lo que sus padres han luchado será en vano.

―Estaré con él, pero también quiero enfrentar a Jonathan y esos idiotas que no nos han ocasionado más que problemas―

―La única que ha ocasionado problemas has sido tu― sonrió el chico ―no puedes hacer nada Granger, solo cuidar de Draco. Ayúdalo a regresar y demuestra que tanto lo amas.

―Estoy cansada de que me juzgues, no sé qué es lo que te sucede, pero no quieras manipularme con Draco.

―No lo hago Hermione, además aquí quien sabe manipular eres tú. Dime que viste ¿En dónde está el cuerpo de Xtibay?

―Porque habría de decírtelo, la verdad no confió en ti Nott.

―Bueno, el sentimiento es mutuo, ahora dime en donde está el cuerpo, porque entonces de nada serviría todo lo que hemos hecho.

―No te lo diré― expreso decidida

― ¿En dónde está el cuerpo, Hermione?― nuevamente pregunto, pero esta vez estaba más impaciente

―Tienes tu plan, Theo. En el que claramente no me incluyes, así que creo debo ingeniar el mío y en el no incluye revelarte esa información.

Enojado, la sujeto del brazo y la llevo contra uno de los montones de objetos, sujetándola cada vez con más fuerza, dejando ver una parte que ella no conocía. Aun así Granger no se mostraba asustada, por el contrario parecía encantada de poder ver el verdadero rostro del castaño.

―Tienes mucha prisa por saber en dónde está el cuerpo, ¿no es así? Déjame adivinar ―esta vez quien sonrió fue ella ― ¿debes llevarle esa información a Jonathan?

― ¿Qué crees que haces?― escucharon a Harry acercándose a ellos ―suéltala, Nott

Lentamente Theo se separó de Hermione bajo la mirada recriminatoria del moreno, quien no dudo en ir junto a su amiga, para protegerla.

―Solo tenías que ver en donde se encuentra el cuerpo, Granger, pero apuesto a que eso no era suficiente para ti ¿Verdad?

Nott se retiró dejándolos solos, mientras Harry no dudo en abrazar a su amiga y está en corresponderle, no podía negar que se sentía realmente confundida, la acusación que acababa de hacerle a Theo ahora empezaba a caer, de seguro el solamente estaba preocupado por su amigo, pero no podía aceptar que la hiciera a un lado, si bien no pensaba abandonar a Draco, tampoco quería quedarse de lado sin hacer absolutamente nada.

― ¿Estas bien?― ella simplemente asintió ―es un idiota, al final es otro Slytherin― con eso logro sacar una pequeña sonrisa en su amiga ― ¿Qué es lo que quería?

―Saber en dónde se encuentra el cuerpo―

― ¿Y se lo dijiste?―

―No, no confió del todo el él, se mostraba demasiado interesado―

―Bueno, tal vez necesita saber qué es lo que debemos defender―

―Oh, llevarle esa información a alguien más―

―Aun desconfías de él―

― ¿Tu no?― el chico simplemente la observo y no contesto ―el cuerpo está en manos de Tanechima.

― ¿De Tanechima? ¿Por qué?―

―Lucius dejo el cuerpo de Vasti en el anillo de Draco―

―Y él se lo entrego a Tanechima―

―Así es, todo para ayudarme― suspiro ―Tanechima esta con Jonathan.

―Si Jonathan se entera, no dudara en empezar una masacre―

―Vendrían por Draco, Harry―

―Creo que debemos confiar en el plan de Nott― dijo resignado ―en algún momento debemos darle esta información.

―Chicos― les llamo Ginny asomándose ―Theo nos quiere reunir.

La pelirroja se retiró, pero eso no desapareció la mala cara de Potter, quien simplemente asistió y después volvió su atención a su amiga.

―A veces debemos cuidar nuestras espaldas de los que menos nos imaginamos― aquellas palabras sorprendieron a Hermione, quien junto a Harry se reunió con los demás chicos.

―Creo que es momento de dar marcha al plan― dijo Nott

―Creí que esperarías a que Draco despertara― hablo Anna

―No podemos, para la noche Jonathan de seguro ya sabrá en donde está el cuerpo, así que debemos ir por el antes.

― ¿Ir por él?― susurro Hermione

―Potter, creo que tú y Neville tienen algo que hacer― Hermione observo sorprendida a su amigo, quien evito encontrar su rostro y como si Nott fuese su líder innato, obedeció sus palabras y junto a Neville abandonaron la sala.

―Philip, creo que solo habrá una oportunidad, así que es mejor que no la desperdicies― el chico asintió al termino de las palabras de Nott, mientras Hermione se sentía como una completa extraña.

―Ustedes tres― se refirió a los amigos de Anna ―los veo en una hora en el aula de pociones.

Los tres chicos, se despidieron de los primos Betson y Hermione no pudo evitar ver como el chico de Griffindor, trato de buscar la mirada de Anna, pero esta ni siquiera lo determino, parecía que era escoria lo que se estaba alejando de ellos.

Finalmente Philip se acercó a Nott y estiro su mano, la cual el castaño estrecho confundiendo aún más a Hermione.

―Por favor tráela de vuelta― escucho decir a Philip

―Lo hare― respondió Nott ―y tú, cuídala bien.

―Siempre lo he hecho― finalmente, Theo se acercó a Anna, pero más de un apretón de manos, la chica no acepto, con su rostro en alto y orgullosa como siempre, se acercó a Draco aun inconsciente y aun bajo los ojos enojados de Hermione, se acercó y le dio un beso en su frente, para finalmente marcharse, sin determinar a las chicas, pero con unas ultimas palabras.

―Ron, por favor cuídate― Finalmente los primos se perdieron en medio de los montones de cosas arrumadas que ahora le parecían a Hermione infinitas, como si se tratara de un laberinto.

―Weasley, tú y tu hermana deben venir conmigo― los dos pelirrojos siguieron a Nott y fue Ginny quien se despidió de su amiga pidiéndole que se cuidara, mientras Ron asentía y salía junto a la pelirroja.

―Granger― llamo Nott ―tienes hasta la noche para hacer que Draco regrese, de lo contrario no podemos hacer nada más por el― dijo dejándole ver su espalda ―si despierta, nos pueden alcanzar en las mazmorras.

Pronto se encontró sola, todos se habían marchado, aquel bicho seguía fijo en el techo, pero esta vez Granger no se asustó, en partes agradeció haber sido puesta a un lado ya que se encontraba junto a Draco. No dudo en acercarse y tomar su mano, pero el chico apenas y respiraba, parecía estar en coma, lo cual la preocupo bastante. El tiempo transcurrió y pronto oscureció, Hermione no quiso iluminar aquella sala, no quería saber nada, pues Draco parecía estar muy, muy lejos sin intención de regresar.

―Por favor, tienes que regresar― le susurraba, pronto sus ojos dejaban escapar lágrimas y como si temiera que al soltar su mano él jamás regresaría, se aferró a ella como si fuera su único vínculo.

―Dijiste que no sucedería nada malo― llevo la mano de Draco hasta su rostro juntándolo a su mejilla ―no te puedes ir, no ahora― su voz se quebraba con cada palabra ― ¿me escuchaste Malfoy? aún tenemos mucho que pasar, además no te he dicho lo guapo que te mirabas en cuando fuimos al club― sonrió en medio de las lágrimas al recordar aquella cara engreída ―te ves bien con la ropa de Muggles y sé que no fui la única en notarlo.

Simplemente nada sucedía, Draco no despertaba y ella ya estaba empezando a perder la esperanza, lo que más temía era dejarlo allí solo, sentía miedo de que al regresar aquel insecto lo hubiese llevado consigo, tenía miedo de que jamás despertara, tenía tanto miedo de perderlo.

No podía evitar maldecirse en su interior por aquella decisión tan estúpida de darle la poción, ¿Cómo pudo ser tan tonta?, ahora por eso pagaba las consecuencias y estaba a punto de perder la persona que le había dado un nuevo valor a su vida, a quien le había demostrado el otro lado de la moneda dejándole ver su parte más escondida y única en él.

―Por favor― nuevamente repitió ― no me puedes dejar enfrentar esto sola, te necesito aquí…Conmigo.

Esta vez no lo soporto más y como una niña pequeña se derrumbó a llorar sobre Draco, aun sujetando su mano, aun pidiéndole que regresara.

―Draco, tengo miedo, tengo miedo de perderte, de no volver a escuchar esa risa arrogante, tengo miedo de no volver a sentir tu estúpido aroma, no me importa si vuelve locas a las demás a mí me encanta y no quiero dejar de sentirla junto a mí― sujeto la mano del blondo con más fuerza y escondió su rostro en el cuello del chico, tratando de sentirlo más cerca ―no puedes venir y enamórame, ser tan ególatramente encantador y protector, para después alejarte, no, no quiero volver a sentirme tan sola y vacía, no quiero estar sin ti― termino con su voz casi ida.

― ¿Sabías que los dragones se enoja si molestan a sus princesas?― aún era débil, muy débil aquella voz que le hablo, a decir verdad creyó por un momento que la había imaginado, así que temiendo estar volviéndose loca, lentamente se separó del cuello del rubio, para buscar su rostro, pero su corazón salto de alegría en su pecho queriendo escapar, pues aquellos ojos grises que tantas veces había visto fríos y distantes, ahora la observaban con algo que denomino amor ―No resisto verte llorar y créeme que no dudaría en ponerme en pie y patearle el trasero a alguien, pero― elevo su mano para acariciar el rostro rojizo por el llanto de Granger y continuo ―esta vez, creo que nuevamente fui yo quien te hizo sufrir.

―No, no me has hecho sufrir― apenas y respondió ―pero si me asustaste y mucho.

No lo dudo y recibió al Slytherin con un gran beso, aun cuando él se quejó un poco lo único que ella hizo fue sonreír y tomar el rostro de Draco entre sus manos "te amo" finalmente le dijo, pero como respuesta solo recibió una sonrisa de él y escucho que de sus labios salía una voz que no reconoció pero que claramente le dijo "Es hora" y finalmente despertó.

Draco aún seguía inconsciente y ella sobre él, sin saber en qué momento se había quedado dormida, pero al ver al rubio aun con los ojos cerrados, deseo nunca haber abierto los suyos. Lloro sobre él, lloro como si estuviera muerto, aunque era algo parecido, pues apenas y respiraba, lloro durante una hora más, hasta que sus ojos ya no tenían más lágrimas, sintiendo su corazón detenerse, lentamente separo su mano de la de Draco y se alejó de él.

Se escuchó como la puerta desaparecía tras los pasos de Granger y la sala se embargaba de soledad, nada más aparte de la respiración del blondo se sentía, todo estaba oscuro y en silencio. Draco se encontraba en aquel sillón, solo inconsciente y al parecer así sería durante mucho tiempo.

XxXxXx

Harry y Neville llegaron hasta la oficina de Swan, el hombre no entendía el porqué de su visita, pero Harry no tardo en informarle.

―Hace varios días no veo a la profesora― fue la respuesta del hombre ―hay que encontrarla antes de que sepa del anillo.

―Por eso hemos venido con usted, necesitamos de su ayuda para encontrarla y evitar que llegue con Jonathan― hablo Neville

―Necesitaremos a Kurtz para encontrarla― sugirió Swan ―debo llamarle.

―Potter― los tres hombres silenciaron y buscaron a la dueña de esa voz que corrió hasta Harry ―dime como se encuentra Draco.

―El, él aun no despierta señora―fue la respuesta de Potter ―Hermione esta con él en este momento.

Narcissa se dejó caer llevando sus manos a su rostro y ni siquiera intento esconder aquellas lágrimas que empezaron a escapar. Swan la observo pero no hizo el esfuerzo por acercarse y consolarla, la mujer trataba de controlarse pero no podía, su único hijo parecía nunca más despertar y su último encuentro no fue el más agradable, Harry y Neville escucharon como la señora Malfoy maldecía a su esposo mientras pasaba sus manos por su cabeza. Por un momento Harry sintió pena por ella, vio como Neville tuvo intención de agacharse hasta la rubia y consolarla, pero él lo detuvo poniendo su mano en su hombro y negando con su cabeza.

―Quiero verlo, quiero ver a mi hijo― pero Swan le negó aquella petición

―No puedes, no es conveniente en este momento―

― ¡No me importa lo que es o no conveniente! ¡El me necesita!―

―Sabes que tu presencia no ayudara en nada― la fría voz de Swan le dejaba ver a Harry que en nada le afectaba lo que le sucedía a Draco, ni aun con las lágrimas de Narcissa el profesor cedió.

―Es mi hijo, Castor, mi hijo―

―Lo sé, pero no podemos hacer nada, ¿acaso quieres que todo esto sea en vano?― la mujer se derrumbó aún más, hasta que finalmente algo en el profesor, una mínima parte de él se conmovió ―sabias que esto podía pasar― le dijo sujetándola por los hombros ―te prometo que en cuanto esto termine, tratare de buscar una forma de ayudarlo, aunque estoy seguro de que no lo necesitara, él ha aprendido a ser fuerte.

Narcissa asintió pero su rostro no cambio, Swan la llevo hasta la habitación en donde tenía refugiada McGonagall y después volvió con los chicos.

―Llamare al joven Kurtz―

―Espere― le detuvo Harry ― ¿de qué nos servirá él?

―De seguro él sabe algo, si Tanechima esta con Jonathan, sabremos qué hacer.

―Entonces llámelo, profesor― apuro Longbotton

Harry no pudo evitar sacar de él una pregunta que rondaba su cabeza desde hacía varios días, una pregunta de la cual él no obtuvo respuesta por parte de su amiga, pero que de seguro aquel profesor se la daría.

―Swan, dígame porque sugirió que yo fuera al bosque a recolectar las plantas―

El profesor que aún no había llamado a su estudiante, observo fijamente a Potter y se podría decir que algo sorprendido.

―De que habla, yo no sugerí que usted fuera al bosque― respondió Swan ―la verdad es que no sé porque lo hizo, usted era más un estorbo que una ayuda.

―Pero, usted lo sugirió, profesor― contrarió Neville ―también pensé lo mismo que usted, pero Hermione me dijo que había sido su idea.

―En ese caso creo que le ha mentido, Longbotton― los dos chicos se sorprendieron ―fue ella quien sugirió que el señor Potter los acompañara, aun cuando me negué.

― ¿Qué? ¿Por qué haría algo así?― pregunto Neville mientras Harry, parecía estar muy pensativo

―Neville ¿de casualidad tienes una túnica de Slytherin? ―

―Bueno, tenía una, Theodore me la había dado para poder transitar más tranquilamente por los pasillos, ya que si Pansy o alguno de su grupo me hubiera descubierto las cosas serían muy diferentes.

― ¿Qué paso con la túnica?―

―Una noche fui cerca de las cocinas y allí la deje olvidada, ya que los elfos no me reconocían con ella, cuando volví por ella, ya no estaba―

―Porque Ginny la había tomado― susurro Harry, pero los dos presentes le escucharon ― ¿Qué sucedió con la túnica que te dio Hermione, Neville? Ella dijo que te había dado una túnica de Draco.

―De…― pero el chico pareció recordarlo de manera inocente ―Si, ella y yo cambiamos de túnicas hace mucho, pero después me la pidió y bueno yo se la entregue, pero no sabía que era de Draco.

Los ojos de Harry no se pudieron agrandar más, acababa de armar el rompecabezas que al perecer hacia algunos días Nott había armado, ya entendía la actitud del chico hacia su amiga, la pregunta que ahora rondaba su cabeza era ¿porque?

Nanaly