Disclaimer: Los personajes de este fic no me pertenecen (salvo Emily y Nathaly), y no escribo esto con ánimo de lucro. Todo lo que reconozcáis es de Rowling. Lo demás de Thals.
Los reviews están contestados en uno a mí misma.
APB Productions presenta...
Los Merodeadores y el Cristal de Bogh
EXTASIS
Una semana puede semejar toda una vida cuando se está demasiado ajetreado.
Una semana puede semejar un segundo si uno se lo pasa bien.
Pero la peor semana del mundo, como todos los estudiantes dicen, y con razón; es la semana de los exámenes… esa semana en la que llegar al final es lo que te ayuda a seguir adelante
Horas y horas de biblioteca, horas y horas de deberes en la Sala Común… A pesar de estar al lado de la semana de exámenes, los atosigaban a deberes. El lunes, a las doce y media pasadas, la Sala Común estaba tan llena como un sábado por la tarde.
-Nathaly, déjame copiarte la conclusión del trabajo de encantamientos desilusionadores-pidió James.
Ella alzó una ceja.
-NO, James.
-¿Por qué?
-Porque de este trabajo dependerá mitad de mi nota… así que no pienso cagarla, ¿lo pillas?
El moreno se enfurruñó.
-Lily, mi niña, déjamelo tú… por favor…
Ella negó suavemente con la cabeza.
-No, James… si lo copias no sabrás hacerlo en el examen…
-Lily… por favor… que me he atascado con la redacción de metro y medio sobre las criaturas semi-humanas…
-James… -Lily suspiró- te lo haré yo-dijo tomando un pedazo de pergamino y empezando a rasguearlo con la pluma.-Nathaly… ¿podrías revisarme la redacción sobre golpes de lucha?-preguntó levantando la cabeza de lo que escribía.
-Si, en cuanto termine con la de uso de puñales de Remus-murmuró la rubia.
Nada más llegar aquella mañana al gran comedor, la profesora McGonagall les había dado un listado interminable de redacciones, trabajos, cuestionarios y fichas que deberían cubrir para entregar el día de cada examen. De hecho tenían tiempo para hacerlas; porque tenían las horas de clase libres. Pero todos aprovechaban esos momentos para preguntar dudas de última hora. Y aun encima, a parte de hacer aquellas tareas, tenían que estudiar.
-Remsie, el giro de muñeca debe ser seco, no pausado-le explicó Nathaly-Por lo demás, lo tienes todo bien.
-Sirius… me pasas el libro de pociones, por favor-dijo Emily mientras escribía a toda velocidad en su redacción sobre los usos del ácido en la elaboración de medicinas.
Nathaly se cruzó de brazos.
- Me voy a la cama-murmuró dejando la redacción de Lily en la mesa.-Lils, lo tienes todo bien… tal vez debieses resumir más…
La pelirroja negó.
-Cuanto más mejor-dijo mientras ordenaba sus papeles y sus libros.
Sirius se apresuró en guardar su redacción sobre las maldiciones imperdonables y le pasó un brazo por el hombro a Nathaly.
-Me voy a la cama… ¿te vienes?-preguntó.
Ella negó con la cabeza.
-Quiero dormir… y estoy tan estresada que fijo que no paro en toda la noche… y si duermo sola es mejor… así no te molesto.
-No me molestas…
Ella se encogió de hombros y asintió.
-Iré… pero si no duermes… no quiero culpas.
-Lils…¿vienes?
La pelirroja asintió.
-Pero quietecito, que no quiero fiestas-le susurró.
James se revolvió el pelo con frenesí.
-Lo intentaré.
El martes fue igual… frenético, agotador… pero tuvo a su favor que, tras levantarse a las seis de la mañana, y no hacer otra cosa durante las clases; acabaron las redacciones a un ritmo frenético. Se las corregían entre ellos, y se ayudaban.
-Chicos… en lo que deberíamos esmerarnos es en lucha… porque para entrar en la academia hay que estar muy bien preparado-dijo Lily.
-No sé por qué… pero tengo una pequeña idea-dijo Nathaly.
Todos la miraron expectantes.
-Que os parece si… mañana, después de comer subimos cinco minutos a pegarnos en el Cuarto de los Menesteres…
-Tenemos que estudiar para Historia de la magia-dijo Emily-el examen es el lunes… y por la tarde tenemos el práctico de duelo de varitas…
-Estudiaremos luego-se apresuró a replicar Nathaly.
Tras el asentimiento general, el reloj tocó las dos de la mañana, y ellos subieron a acostarse.
El miércoles se presentaba ante ellos más relajado y tranquilo que para el resto de estudiantes; a pesar de que Lily estuviese todo el día colgada de sus apuntes, a pesar de que Remus practicase encantamientos en las armaduras, y a pesar de que James estuviese todo el día colgado de los apuntes de Lily. Emily se organizaba mucho mejor, y Nathaly y Sirius… pasaban ligeramente de las notas. Si bien sabían que tenían que sacar la máxima calificación para la escuela de Aurores, pero con estudiar un ratito les bastaba.
-Chicas… después… ¿estudiaremos?-preguntó Remus.
-Si… ¿vamos ahora?
-Id… yo me voy con Sirius a practicar lucha…
-Nathaly… deberías estudiar…
-Lily, en la Academia no nos dejarán entrar por saber quién era Cicerón… tenemos que saber luchar.
-Pero si no aprobamos los exámenes no podremos entrar…
-Lily… hay una guerra ahí fuera, con criaturas tenebrosas, y magos a los que no les importa matar… ¿de verdad crees que les importará lo que sepas cuando estén a punto de matarte?
-Nathy, no vamos a morir-dijo Emily muy despacio.
-¿A no? Vamos a ser aurores, maldita sea… ¿De verdad pensáis que voy a dejar que os maten? –sus ojos se llenaron de lágrimas-Vosotras estudiad… yo lucharé.
Los ojos de Lily se fueron cristalizando poco a poco. Abrazó a Nathaly con fuerza y hundió la cabeza en su hombro.
-Nathy…
Ambas empezaron a llorar desconsoladas una en el hombro de la otra. Emily se acercó y las abrazó, tratando de calmarlas… sin lograrlo. Sirius las abrazó a las tres con sus grandes brazos y las apretó contra su pecho.
-Venga, chicas… centrémonos en sacar los EXTASIS, y no os preocupéis por esas cosas… pero debéis entender que hay que luchar… que tenemos exámenes prácticos…
Ellas asintieron y se soltaron de Sirius.
-Chicas… perdonadme… pero es que el estrés de los exámenes y eso… me he puesto… susceptible-murmuró Nathaly refugiándose en los brazos de Sirius.
-No, Nathy… razón no te falta… pero… debes entender que para nosotras en difícil asumir que somos… mayores… que no tenemos quien nos proteja-murmuró Lily.
-¿Ah no?-preguntó James de pronto.-Nosotros os cuidaremos…
-¿Y quien os cuidará a vosotros?-preguntó Emily.
-Chicas, tenemos que subir a estudiar-dijo Remus ganándose una mirada psicopática por parte de Emily.
-Os prometo que estudiaré esta noche-murmuró Nathaly.
Sus amigas asintieron y subieron a la Sala Común. Ella se volvió hacia Sirius.
-¿Un todo vale?
-Aja.
Subieron al Cuarto de los Menesteres y se miraron fijamente. En la estancia había colchonetas, y a Nathaly se le pasó por la cabeza la idea de estampar a Sirius contra alguna.
-¿Todo vale?
-Todo-el moreno la miraba con ternura.-No podré hacerte daño.
-Concéntrate-murmuró ella cerrando los ojos y situándose en frente a él.
-¿Piensas pelear de falda?
-Concéntrate.
Sirius guardó silencio y cerró los ojos. La pelea había comenzado.
Se miraron a los ojos, evaluándose, calculando la manera de atacar, de ganar. Nathaly esbozó una sonrisa perversa y corrió hacia Sirius, golpeándolo con las palmas en los pectorales… haciendo que el chico retrocediese un paso. Pero él la agarró del antebrazo y se lo retorció, pegando su espalda a su torso hundiendo la nariz en su cuello, aspirando su olor, haciendo que ella se estremeciese.
Pero Nathaly no se dejaría doblegar, así que, aprovechando el punto de apoyo, se retorció y le pegó un puñetazo en la mandíbula. Pero de pronto sintió como si la hubiesen golpeado. Jadeando, se soltó y se apartó de Sirius, que le había lanzado un derechazo.
De pronto, en las manos del chico aparecieron unos puñales, y los hizo girar entre sus manos, lanzándole uno a Nathaly, que lo atrapó en el aire, con un gesto limpio y se lo devolvió de igual manera e hizo aparecer un látigo de cuero.
Restalló el látigo hacia las piernas de Sirius, que lo esquivó dando un salto hacia ella. Ella intentó enroscarlo alrededor de uno de los puñales, pero Sirius se agachó y le arrebató el látigo, para después saltar sobre ella y hacerla caer al suelo, debajo de é puso una rodilla a cada lado de las caderas, y se tendió completamente sobre ella, cruzándole los puñales sobre el cuello.
Ella tragó saliva.
-¿Te rindes?-preguntó Sirius acercándose a sus labios.
La chica entrecerró los ojos.
-Jamás.
Le puso las manos en los pectorales y lo sacó de encima de ella, con fuerza. Notó un extraño dolor a la altura del pecho, pero lo ignoró y se puso de pie en un salto. Sirius soltó los puñales y corrió hacia ella, que retrocedió hasta las colchonetas que se amontonaban junto a la pared.
Tenía al chico justo detrás así que saltó en el aire, y dando una voltereta le pasó por encima, cayendo a su espalda, de cuclillas. Cuando el moreno se dio la vuelta, lo agarró de los tobillos y tiró de él con fuerza, haciendo que cayese sentado.
Se encaramó a él, que cada vez se fue recostando más mientras Nathaly se acercaba más a él, a sus labios.
-¿Te rindes, cielo?
Él se movió, bruscamente, y rodaron, quedando él encima de ella, entre sus piernas, con las manos a ambos lados de su cabeza. Se tendió completamente sobre ella y acercó sus labios a los suyos. No tenía escapatoria.
-¿Te rindes?
-NO-gruñó ella tratando de soltarse.
-Si te encanta tenerme encima-le susurró al oído.
-Y debajo, y en todas partes… pero esa no es la cuestión… quiero ganarte.
-Nathaly, ¿te rindes?-preguntó muy serio, bajando sus manos hasta su abdomen.
-No-musitó ella débilmente.
-Pues entonces… cosquillas.
-NO SIRIUS COSQUILLAS NO-dijo ella entre carcajadas.
-Siii, cosquillas si-dijo él sonriendo.
-VA-VALE… ME RINDO
Sirius paró y la miró embelesado. Ella esbozó una dulce sonrisa.
-Te quiero-murmuró con suavidad.
El moreno la besó.
- ¿Otro todo vale?-preguntó metiendo las manos bajo su falda, acariciándole los músculos.
Ella esbozó una sonrisa.
-Estoy rendida… puedes hacer lo que quieras…
El chico le dio un suave beso bajo la oreja.
-Sirius…
-¿Ajam?-siguió besándole el cuello con suavidad.
-Cuando te pegaba… lo sentía…
-Créeme que yo también-dijo mientras ascendía por su barbilla en pequeños e interminables besos.
-No Sirius… quiero decir… que sentía como si me golpeasen a mi-murmuró mientras el moreno bordeaba sus labios.
-Pues ahora…concéntrate en sentir… sólo sentir…
Estudiaron, el miércoles por la noche, y el jueves todo el día. Y al llegar el fin de semana, ya se sabían más o menos el temario, por encima. Era imposible, como creían ellos, recordarlo todo, pero ellos se complementaban, y así tenían pensado hacerlo en el examen. Sabían que no podrían copiar, pero ese no era inconveniente para ellos.
-Copiar es algo digno de un Slytherin-dijo el sábado por la tarde Lily.
-Lo sabemos, Lils, por eso no pensamos hacerlo-dijo Remus.
-Bueno…-Nathaly se volvió hacia Sirius- Nosotros nos… ayudaremos ligeramente, ¿a que sí cielo?
-Si, pero sólo… cositas pequeñas, ¿verdad princesa?
Lily los miraba furibunda.
-Os merecéis que os pillen y os hagan repetir…
-Lily, a veces estás un poquito obsesionada con los libros-susurró Nathaly.
-Vosotros no lo entendéis-masculló Lily subiendo a su cuarto.
James negó con la cabeza, y tomando carrerilla, empezó a subir las escaleras de las chicas a toda velocidad, y cuando el tobogán se empezó a deslizar bajo sus pies, subió a saltos, hasta llegar a la puerta de las chicas de séptimo, se colgó de la manija y abrió, para finalmente saltar a dentro.
Lily lo miraba asombrada.
-¿Cómo llegaste aquí?-le preguntó.
-Quiero hablar contigo-le dijo simplemente.
-¿Qué pasa?
-Eso digo yo… Lily, ¿qué te pasa?
Ella suspiró.
-James… vosotros estáis casi dentro de la academia… sabéis luchar, os criasteis con magia… pero… ¿y si en el examen me falla mi magia? ¿y si pierdo de pronto mis poderes?
-Lily… eso no pasa nunca… eso solo pasa cuando alguien sufre mucho… o está reprimido… relájate… y deja de pagarlas con ellos…
-Lo sé, James… pero estoy tan nerviosa…-murmuró recostando la cabeza en su pecho.
-Pues se acabó… no estudiarás más-dijo James.
Ella abrió mucho los ojos.
-James…
-No… sólo repasos… si ya te lo sabes todo…
Ella asintió levemente.
-Pero se me puede olvidar-murmuró.
James sonrió.
-Eso espero, que te olvides de todo-dijo mientras se inclinaba sobre ella en la cama.
-Pero yo no quiero olvi…-James la hizo callar con un beso, cargado de dulzura, de cariño, de ternura y deseo.
Sus manos le acariciaron una pierna, bajo la falda del uniforme, haciendo que la levantase. Luego la otra, y se acomodó allí, entre sus piernas, para empezar a besarla con suavidad y ternura. Empezó en los labios, y bajó por la comisura hacia la barbilla, para luego seguir por la garganta, mientras sus manos en la blusa de Lily desabrochaban cada botón a cada beso.
-James…
-Dime-murmuró alzándose y mirándola a los ojos.
-Verás…
-¿Quieres parar?
-No, más bien lo contrario-dijo ella con una sonrisa, mientras James volvía a su cuello, para seguir bajando por su escote.
-¿Cómo te llamas?-preguntó mientras bordeaba un seno al filo del sujetador, con los labios.
Ella soltó una risita.
-Lily Evans…
-Futura de Potter.
Siguió acariciándola con los labios, dejando que pequeños retazos de aliento bañasen su piel.
-¿Cómo te llamas?
-Lily Evans, futura de Potter… pero-ahogó un gemido cuando James le levantó el sujetador y le succionó un seno con suavidad.-¿Por qué me lo preguntas?
-Porque vas a olvidarte de todo… de todo.
Las manos del chico descendieron lentamente por su espalda, tanteando el cierre de su sujetador, desabrochándoselo.
-¿Cómo te llamas?-preguntó mientras bajaba las manos por su espalda y succionándole la piel del cuello con suavidad.
-Me… llamo… Lily Evans… futura aaah de Potter-dijo entre gemidos entrecortados. Las manos y los labios de James subieron a los hombros de Lily, quitándole la camisa del uniforme con suavidad, mientras que le mordía con suavidad, haciendo que ella suspirase ahogada.
La pelirroja se incorporó levemente, dejando que James le arrancase la blusa y el sujetador, mientras se tendía de nuevo sobre ella, y empezaba a besarla en los labios y su mano acariciaba su intimidad a través de la tela de la ropa interior. Lily respiraba entrecortadamente, jadeando de vez en cuando, suspirando cuando los labios de James abandonaban los suyos, gimiendo cuando se encontraban.
Pero sus manos volaron a la camisa de James, y la desabrochó con rapidez, para dejar que sus músculos acariciasen sus senos, que sus pieles ardiesen en contacto. El chico, sorprendido, la miró a los ojos, y vio como se oscurecían de deseo, como en aquella mirada había anhelo, hambre de él. Su cuerpo luchaba por perder el control, pero aferró con fuerza ese ímpetu, metiendo la mano bajo la ropa interior de Lily. Haciéndola gemir cuando sus dedos empezaron a acariciarla.
-¿Cómo te llamas?-preguntó con la voz ronca.
-Li…Lily de Potter-dijo en un suspiro.
La mano de James salió de su ropa y acarició con suavidad su abdomen, mientras que las manos de la pelirroja volaban a la cintura de su pantalón, luchando por arrancarle el botón, por arrancarle el pantalón, por sentirlo nuevamente. Cuando finalmente lo logró, el chico le estaba desatando la falda del uniforme y tirándola al revoltijo de prendas que se habían convertido sus ropas. Sus besos bajaron por sus pechos, hasta su abdomen, besándolo con dulzura, sus manos bajaron en una delicada caricia, contorneando su silueta, acariciándola con suavidad.
Llegó a sus caderas y bajó su última prenda enviándola con las demás, mientras sus labios seguían bajando. Tras posar un último beso en el inicio de un suave vello dorado rojizo se levantó y la miró a los ojos.
-¿Cómo te llamas?
-Lily Potter-murmuró ella con los ojos entrecerrados de placer.
James con una tierna sonrisa, volvió a lo que hacía, besando su intimidad con ternura. Lily, cuando sintió su lengua recorriéndola creyó que se moría. Pero en aquel momento se estaba volviendo loca…
La lengua y los labios de James, incluso su aliento, la estaba volviendo loca. Su saliva, su lengua y su aliento, entrando en ella, recorriéndola, acariciándola… gimió mientras pronunciaba su nombre ahogada.
James se detuvo en su labor.
-¿Cómo te llamas?-preguntó.
Ella seguí intentando mantener el control sobre si misma, aunque la batalla estaba perdida.
-Lily…
James volvió a la carga, lamiendo con suavidad, mientras sus dedos se deslizaban al interior de Lily, aquellos dos dedos que la hicieron gemir y arquearse contra la cama, aquellos dos dedos que le hicieron elevarse al séptimo plano del placer. La otra mano de James acariciaba con suavidad su muslo.
Ya dejó de importarle el juego, de importarle todo, sólo quería entregarse a aquella sensación. Sentía que se hinchaba, como el placer acumulado crecía por momentos. Estaba a punto, a punto de llegar, aquella sensación, pero de pronto, James se detuvo y la miró a los ojos.
-¿Cómo te llamas?
-Como tú quieras-musitó mientras él, con una amplia sonrisa se tendía sobre ella. Tenía los ojos entrecerrados, mirándolo con deseo, mientras su pecho subía y bajaba agitado, como su respiración.
Sus manos volaron a su espalda, aferrándolo contra ella, besándolo con pasión, con voracidad. James se rozó contra ella, apoyado en los codos, mirándola a los ojos con expresión traviesa. Ella suspiró, mientras él le daba cientos de pequeños y suaves besos en la frente, en los párpados, en la nariz, en la mejilla. Entre beso y beso, ella susurraba su nombre, entre gemidos ahogados, provocados por el roce del cuerpo de James sobre el suyo.
El chico le daba suaves besos por el cuello, mientras ella le enroscaba las piernas a la cintura, buscando un roce mayor. James le soltó las piernas, para que las dejase sobre la cama, y con suavidad, asiéndola de las caderas, entró en ella. Empezó a moverse suavemente, entre los suspiros de Lily y los gemidos que querían huir de su garganta.
Ella tenía los labios rojos, hinchados apetecibles…
Y mientras el placer se extendía por sus cuerpos, la besó, con ternura.
Eran ternura y fuego a la vez, y mientras aumentaban la velocidad, Lily se arqueó contra él y le enroscó nuevamente las piernas en la cintura.
-James… -jadeó Lily- no pares.
Él por toda respuesta le mordió en el cuello, al tiempo que succionaba.
-Lily… te quiero-dijo con voz ronca y casi sin aliento.
-Lo… lo… SÉEEEEE.
Y ambos llegaron, a un tiempo, a aquel orgasmo incontrolable, incontenible, insaciable; que los sacudió a ambos.
El chico se dejó caer sobre Lily, que los tapó a ambos, consciente de que ya había anochecido, y con James tiernamente acurrucado sobre ella, se quedaron ambos dormidos.
La mañana del domingo nadie durmió hasta tarde, todos en general aprovecharon para estudiar toda la mañana; pero cuando Lily y James llegaron a la Sala Común aun acababa de amanecer, y lo que vieron allí los enterneció. Sirius sentado en un sofá, con Nathaly durmiendo encima de él, con la cabeza apoyada en su pecho, y los dedos de Sirius enredados en el uniforme de la chica.
-Nathy-llamó Lily suavemente.
La rubia abrió los ojos lentamente y miró a su amiga.
-Buenos días-murmuró.
Se volvió hacia Sirius y lo despertó.
-¿Habéis dormido aquí?-preguntó James sentándose en un sofá al lado de Lily.
Ellos asintieron.
-Es que… Emy y Remus se fueron a vuestro cuarto, y como no sabíamos exactamente lo que estabais haciendo… preferimos no molestar-murmuró la rubia poniéndose de pie.
Sirius tiró de ella y la dejó sentada sobre su regazo.
-Me duele la espalda -murmuró el moreno mientras abrazaba a la rubia de la cintura.
-Eso es por dormir sentado…-dijo Lily-Por cierto… os debo una disculpa por haber estado tan insoportable… pero…
-La falta de sexo es lo que tiene-murmuró Nathaly por lo bajo.
Lily y James enrojecieron hasta las orejas y se miraron. Nathaly y Sirius cruzaron una mirada de entendimiento.
-Habéis sido chicos malos-dijo la rubia sonriendo.
Ellos enrojecieron aun más.
-A ver… No tiene nada de malo, ¿verdad princesa?-dijo Sirius.
Nathaly asintió. La piel de Lily parecía emitir un destello plateado, blanquecino. La rubia parpadeó y esbozó una sonrisa.
-¿Y que tal?-preguntó luego.
Lily enrojeció todavía más.
-Genial-murmuró luego.
Nathaly contuvo una risita y se levantó.
-Tal vez deberíamos bajar a desayunar… o de lo contrario creo que no podré seguir estudiando-murmuró conteniendo un enorme bostezo.
…
Y los exámenes llegaron, y pasaron, con más nervios que tranquilidad, pero, por fin, el viernes de la semana siguiente a la espera de la publicación con las listas de las notas, hubo gritos, lágrimas e incluso golpes, debido a los nervios.
Cuando finalmente McGonagall, en sus funciones de subdirectora, colgó las listas de las notas en el vestíbulo, todos se apiñaron a su alrededor.
Todos excepto Sirius, Remus y James, que retuvieron a sus novias.
-Sirius, suéltame-gruñó Nathaly debatiéndose.
-Estate quieta, sabes que lo tienes todo aprobado y con nota…
-Remus dile que me suelte-le pidió Lily a su amigo; pues James se la había echado al hombro y la aferraba por las piernas. Como si se tratase de un saco.
-No puedo, Lily, si no se me escapa Emily-dijo Remus mientras rodeaba el torso de su novia con ambos brazos.
La castaña se retorció con un movimiento felino y se puso en pie, soltándose de Remus. Nathaly la imitó, al mismo tiempo, clavando sus uñas en el antebrazo de Sirius. Lily, a su vez, se impulsó en la espalda de James y dando una voltereta encima de él, se puso en pie.
-¿Cómo hicisteis eso?-preguntó Remus.
-Cielo, olvidas que somos gatas-le dijo Lily con una sonrisa.
Y las tres se alejaron hacia los tablones de anuncios, en los que no había nadie.
Calificaciones de EXTASIS
-Sirius Black.
-Transformaciones
-Teoría: 8
-Práctica: 10
-Encantamientos
-Teoría: 9
-Práctica: 10
-Pociones
-Teoría: 7
-Práctica: 7
-DCAO
-Teoría: 9
-Práctica: 10
-Cuidado de Criaturas mágicas
-Teoría: 8
-Práctico: 9
-Herbología:
-Teoría: 7
-Práctico: 8
-Lucha:
-Teoría: 9
-Práctica: 9
-Lilian Evans.
-Transformaciones
-Teoría: 9
-Práctica: 9
-Encantamientos
-Teoría: 9
-Práctica: 9
-Pociones
-Teoría: 10
-Práctica: 10
-DCAO
-Teoría: 9
-Práctica: 8
-Cuidado de Criaturas mágicas
-Teoría: 9
-Práctico: 9
-Herbología:
-Teoría: 9
-Práctico: 9
-Lucha:
-Teoría: 8
-Práctica: 8
-Remus Lupin.
-Transformaciones
-Teoría: 8
-Práctica: 8
-Encantamientos
-Teoría: 8
-Práctica: 8
-Pociones
-Teoría: 8
-Práctica: 8
-DCAO
-Teoría: 8
-Práctica: 8
-Cuidado de Criaturas mágicas
-Teoría: 10
-Práctico: 10
-Herbología:
-Teoría: 8
-Práctico: 8
-Lucha:
-Teoría: 9
-Práctica: 8
-James Potter.
-Transformaciones
-Teoría: 10
-Práctica: 10
-Encantamientos
-Teoría: 8
-Práctica: 10
-Pociones
-Teoría: 7
-Práctica: 7
-DCAO
-Teoría: 9
-Práctica: 9
-Cuidado de Criaturas mágicas
-Teoría: 8
-Práctico: 8
-Herbología:
-Teoría: 7
-Práctico: 8
-Lucha:
-Teoría: 9
-Práctica: 9
-Nathaly Thomas.
-Transformaciones
-Teoría: 9
-Práctica: 10
-Encantamientos
-Teoría: 10
-Práctica: 10
-Pociones
-Teoría: 8
-Práctica: 8
-DCAO
-Teoría: 9
-Práctica: 10
-Cuidado de Criaturas mágicas
-Teoría: 9
-Práctico: 9
-Herbología:
-Teoría: 8
-Práctico: 9
-Lucha:
-Teoría: 10
-Práctica: 10
-Emily Watson.
-Transformaciones
-Teoría: 8
-Práctica: 8
-Encantamientos
-Teoría: 8
-Práctica: 9
-Pociones
-Teoría: 9
-Práctica: 8
-DCAO
-Teoría: 8
-Práctica: 9
-Cuidado de Criaturas mágicas
-Teoría: 9
-Práctico: 9
-Herbología:
-Teoría: 10
-Práctico: 10
-Lucha:
-Teoría: 8
-Práctica: 8
-Lo mínimo que piden de lucha es un ocho-observó Nathaly.-¡¡¡ENTRAMOS EN LA ACADEMIA!!!
Se abrazó a sus amigas con fuerza.
-Chicas… tenemos que empezar a buscar un piso en Londres… para mudarnos juntas a la facul…-dijo Emily.
-Podríamos irnos a mi casa, pero no creo que quepamos…-dijo Nathaly hablando a toda velocidad-Mis padres, mi hermano, nosotras tres, y los chicos…
-Eh… Nathy, nosotros nos compraremos un piso…-dijo James.
-Ya… y que pensáis… no follar durante dos años o qué…
-No es eso, peque… nos veremos todos los días…-dijo Remus.
-Pero nada será igual… no estaremos siempre juntos-murmuró Lily refugiándose entre los brazos de James.
-¿Quién dijo eso? Los Merodeadores están siempre juntos-dijo Sirius.
-No digas mentiras-dijo una voz a sus espaldas.
Se volvieron. Era Peter.
-Éramos amigos… pero cometí un error… y no quisisteis volver a saber nada de mí…
-Pero… debes entender… que hacer daño a la gente no está bien… ni siquiera cuando te aporta beneficios-dijo Nathaly.
-Lo sé… y estoy muy arrepentido y… de verdad, que siento mucho todo lo que os he hecho a ti y a Sirius el año pasado … pero… os juro que no lo haré más… perdonadme, por favor…
La rubia miró a su novio. Peter estaba siendo sincero. Luego miró a sus amigos que se encogieron de hombros.
-Por mi parte no hay nada que perdonar-dijo con su más preciosa sonrisa.
-Gracias-dijo Peter.
-No tienes por qué darlas-dijo Sirius pasándole un brazo por los hombros-¿Qué tal las notas?-preguntó luego.
El rostro del chico se iluminó.
-Me da para entrar en la academia de Medimagos y Sanadores-dijo contento.
-¡Felicidades!-dijo James.
-Por cierto…-dijo el chico-Dumbledore me dijo que os enviase a su despacho.
-Vale, nos vemos en la cena-dijo Lily con una sonrisa.
Y los seis subieron al despacho del director.
-Mis queridos alumnos…-dijo el anciano con una sonrisa.-Como debéis recordar, os prometí que si sacabais las notas más altas, como evidentemente ha sido, os reformularía la propuesta de uniros a mí en la lucha contra Voldemort.
Los miró durante unos instantes, en los cuales nadie dijo nada.
-Debe ser tratado con la máxima discreción. Tal vez os debáis ausentar durante diferentes periodos de tiempo, para salir del país a hacer misiones… y nadie debe enterarse.
Ellos asintieron con la cabeza.
-¿Estáis dispuestos a llevar una doble vida, a infiltraros entre la peor calaña y a hacer cosas que tal vez no os gusten para sobrevivir en la guerra que está a punto de estallar?
-Yo sí, profesor-dijo James.-Si tengo que morir en esta guerra, será salvando a los muggles, y a aquellos que no se puedan defender…
-Yo también-dijo Lily-Debo proteger a mi familia, y la mejor manera de hacerlo es luchando.
El anciano asintió con una sonrisa.
-Como usted sabe, soy el paria de la familia, y haré lo que sea por acabar con sus costumbres y creencias…-dijo Sirius resuelto.
-Yo también… no le vendrá mal tener a alguien que pueda inmiscuirse entre los hombres lobo-dijo Remus con gravedad-Según tengo entendido está reclutando criaturas tenebrosas en sus filas.
-Así es, y agradezco su colaboración y su ofrecimiento.
-Entonces… tal vez vaya a necesitar a una cazadora de vampiros-dijo Nathaly con una sonrisa.
-Y a una persona que conozca los puntos débiles de las grandes criaturas tenebrosas-dijo Emily.
Dumbledore los miró sonriente.
-No esperaba menos de vosotros. Os avisaré de la fecha y el lugar de la primera reunión… bajad, que esta noche es la cena de graduación, y estas tres señoritas querrán, supongo, arreglarse para la fiesta.
Salieron del despacho del director y fueron al vestíbulo a buscar a Peter.
-Vamos, Peter, hay que prepararse, que está noche hay fiesta-dijo Nathaly tomándolo de la mano.
Y hasta aquí el capi de este mes (cuenta por enero) más avanzado el mes (por ahí por mi cumple xD) subiré el siguiente, supongo.
Espero que os haya gustado.
¡Besos y gracias por leerme!
Thaly
