- Ya termine Mikey! - le grito Donatello a Michelangelo estando en su laboratorio.

- Eh? Enserio?! - pregunto emocionado estando en la sala y rápidamente corrió al laboratorio de su hermano. Leonardo y Raphael que también estaban en la sala intercambiaron una mirada confusa ya que no sabían a lo que se referían sus dos hermanos menores.

- Tu entiendes? - le pregunto Raphael a Leonardo.

- No - respondido esto, los dos se levantaron y siguieron a su hermano menor hasta llegar al laboratorio donde vieron a Donatello enseñándole a Michelangelo algo que tenía la forma de un microscopio pero de mayor tamaño.

- Lo podemos probar ahora - menciono Donatello mostrándole a su hermano menor un trozo de pizza viejo, los dos hermanos mayores siguieron sin entender.

- Que es eso? y porque tienes un trozo de pizza añejo? - pregunto Leonardo compartiendo la misma cara de confusión con Raphael.

- Ah, en cierto, no se los había dicho - menciono Donatello algo avergonzado - Esto es una pequeña máquina de rejuvenecimiento - dijo mirando el aparato con orgullo - Estaba algo preocupado porque Mikey siempre come pizza sin importar su estado, y me preocupaba que en algún momento se enferme, así que hice esto para él - explico mientras ponía el trozo de pizza descompuesto en el extraño aparato para después presionar un botón y un rayo de aspecto acuoso le diera al trozo de comida, cuando el rayo seso, todos podían ver un perfecto trozo de pizza recién hecho.

- Eso es impresionante - menciono Leonardo con una sonrisa - Funciona con personas? - pregunto mientras veía como Michelangelo tomaba el trozo de pizza y se lo comía con prisa.

- Creo que... no? - respondió algo dudoso a lo que Michelangelo salía del laboratorio con una sonrisa.

- Crees? - pregunto Raphael algo irritado.

- Bueno... no lo he probado con un ser vivo, solo con alimentos - explico y Michelangelo llego con una caja de pizza - Emm... que es eso? - le pregunto Donatello a Michelangelo al verlo entrar con más comida.

- Había escondido esta pizza para mí - dijo abriendo la caja frente a todos sus hermanos e inmediatamente todos retrocedieron un par de pasos cuando sintieron un putrefacto aroma golpearles la cara - Pero olvide donde la había guardado, ayer la encontré - dijo feliz y puso toda la pizza bajo el láser.

- No funciona en porciones grandes Mikey, necesitar hacerlo trozo por trozo - explico con paciencia y Michelangelo se dio cuenta que el láser era demasiado pequeño, ocurriéndosele una idea, empezó a mover el rayo láser y aumentar su potencia con una pequeña manija que estaba muy visible.

- Tal vez si lo muevo un poco - dijo con algo de dificultad ya que el rayo láser no era movible si no fijo.

- No Mikey, no lo muevas - dijo Donatello con algo de pánico cuando repentinamente el aparato se torció y soltó un disparo.

Ninguna de las tortugas pudo hacer nada ya que todo sucedió muy rápido, después de eso, todo se fue a retroceso.

Splinter estaba meditando pacíficamente en el dojo, se centró en sentir el universo girar ante él, todo era paz, hasta que pensó que todo era demasiado silencioso y pacífico. Dejo su meditación y su agudo oído escucho algo que no había escuchado en años, llantos, pero no cualquier llanto, si no unos de bebés. Se levantó y camino hasta ir de donde provenía el llanto, cuando llego, no podía creer lo que veía.

- Leonardo? - pregunto al ver a su hijo mayor en el suelo y de un tamaño reducido mientras lloraba.

- Amm... amm Da'da - pronuncio el pequeño teniendo ojos llorosos y extendiendo sus manos. Estando confundido, Splinter tomo en brazos a Leonardo y eso hiso llamar la atención de sus demás hijos que prontamente empezaron a extender sus manos hacia su padre mientras tenían ojos llorosos.

Splinter no entendía, cargo a todos sus hijos los cuales aunque eran algo grandes, no pesaban tanto, parecían de dos o tres años, pero la pregunta era "porque?". Dejo sacar un suspiro y salió del laboratorio, tomo su teléfono y le llamo a su pareja.

- "Contesta rápido" - pensó Splinter después de unos segundos de escuchar el tono de espera hasta que finalmente fue respondido.

[Yoshi? que suce-]

- Ve rápido y trae un par de cosas, biberones, leche en polvo para bebés, te diré lo demás cuando vengas - lo interrumpió y le colgó. Estaba de más decir que Shredder estaba confundido y enojado por no entender, pero decidió que cuando llegara exigiría una respuesta.

Le ordeno a su asistente comprar todas las cosas, cuando regreso Shredder tomo las cosas y rápidamente fue a la guarida en su camioneta negra.

- Yoshi, ya estoy aquí, ahora dime porque - se detuvo en seco cuando vio a Splinter sentado en la sala con cuatro pequeñas tortugas alrededor de él.

- Ah! Llegaste! qué bueno que viniste pronto - dijo Splinter con alegría y se levantó del sofá y camino hasta a el - Trajiste más de lo que esperaba, pero mejor que sobre a que falte - menciono tomando y viendo el contenido en las bolsas de plástico que había traído Shredder.

- Explicación, ahora - ordeno Shredder apuntando hacia las cuatro tortugas. Splinter sonrió y miro a sus cuatro hijos con duda.

- Sinceramente, no lo sé - respondió en voz baja - Cuando los encontré en el laboratorio de Donatello así estaban - explico y Shredder lo pensó un momento para después ir al laboratorio de la guarida y encontrar un rayo láser con una pizza vieja y descompuesta. Solo por intuición, Shredder apretó un notorio botón y un disparo se dio al alimento para después este recobrara su estado antes de la descomposición.

- Creo que ya sé que sucedió - dijo Shredder y saco su celular - Le llamare a Stockman para que revise este aparato - hiso lo dicho y rápidamente el científico llego y reviso el aparato. Era un rayo de rejuvenecimiento, pero creyó que sus componentes eran muy simples y dedujo que el efecto de rejuvenecimiento solo duraría algunos días solamente.

- Conque esto se pasara solo... bueno, es más tranquilizante - dijo Splinter al escuchar la explicación del científico y ver a sus cuatro hijos sentados en el sillón y bebiendo de sus mamilas.

- Eso es todo Stockman, retírate - ordeno Shredder y el científico no tardo ni dos segundos en salir del lugar para regresar a la guarida del Foot Clan - Que harás ahora? - pregunto Shredder volteando a ver a Splinter mientras que este tomaba a uno de sus hijos en brazos.

- Que hare? - repitió confundido y una ligera sonrisa - Que HAREMOS querrás decir, creo que esta es una buena oportunidad para experimentar la paternidad más unidos - dijo con una sonrisa enternecida al ver a su pequeño hijo sonreírle mientras un hilo de recuerdos inundaban su mente, pero la mente de Shredder era diferente, tan pronto escucho el "haremos" una alarma se escuchó en su cabeza - Hace un tiempo que... Saki? que haces? - pregunto al ver como Shredder iba a paso rápido a la salida.

- Huyo de mis responsabilidades - respondió Shredder caminando más rápido a la salida, a solo un paso de salir, Splinter lo detuvo tomándolo del brazo rudamente mientras que con su otra mano sostenía a Donatello que estaba quedándose dormido.

- Esta es una buena oportunidad de avanzar como familia, piensas rechazarla? - Shredder se sintió entre la espada y la pared, esas palabras fueron dichas con oscuridad y con una obvia amenaza, sabía que si contestaba "si" todo se iría por la borda.

- Bueno... - trato de pensar en una excusa quero sintió como su brazo era apretado con rudeza y firmeza, casi podía sentir que se rompería en cualquier momento.

- Repito: piensas rechazar la oportunidad? - pregunto ahora con una amenaza total. En ese punto, Shredder había perdido.

- No - respondió dándose por vencido.

- Bien! - dijo a forma de festejo Splinter y haciendo como si no hubiera una amenaza de por medio - Vamos, tenemos mucho que hacer - dijo para después acercarse a sus pequeños hijos. Shredder miro a los pequeños niños con aspecto rudo, pero solo lucia rudo por estar a la defensiva, los niños pequeños le daban ciertos nervios ya que eran muy delicados.

Splinter paso un poco de tiempo con ellos en la sala, les dio de comer y jugo con ellos en algunos momentos, las pequeñas tortugas parecían muy entretenidas y risueñas, no se podía decir lo mismo de Shredder, se mantenía lo más lejos e indiferente posible de la situación y ocultándose bajo su lectura del periódico, pensó que todo estaría bien mientras no hiciera contacto con las tortugas, pero no pensó que las tortugas no harían contacto con él.

- Umm! Umm! - le balbuceo el pequeño Michelangelo a Shredder mientras le daba ligeros golpes a su pierna para llamar su atención - Arriba - exigió el pequeño niño. Shredder no despego la vista de su periódico y como si fuera un pequeño cachorro, tomo la pequeña tortuga por la espalda y lo dejo caer en el sillón. Michelangelo sonrió al ser elevado solo para después tumbarse en sus piernas y empezar a respirar suavemente dando a entender que se quedó dormido.

- Tiene sueño - dijo con ternura Splinter al ver a su hijo menor dormir junto a su pareja - Y creo que no es el único - menciono al ver a sus otros tres hijos tener la vista cansada y bostezar - Supongo que es hora de la siesta - dijo y se levantó para irse y después regresar con almohadas y cobijas en mano.

- Pensé que la paternidad sería más difícil - pensó Shredder en voz alta mientras veía a las tortugas ser cobijadas por Splinter.

- Lo son, simplemente que no hemos llegado a esos momentos - respondió Splinter - Que tu no ya pasaste esto con Miwa? - pregunto y Shredder se encogió de hombros.

- No, le contrate niñeras de veinticuatro horas - respondió y Splinter se preocupó un poco, Shredder era alguien muy frio y eso le hacía pensar sobre la educación de su hija.

Los dos adultos vieron dormir a sus cuatro hijos y sonrieron, Splinter ya había pasado esta situación una vez, y Shredder era un impecable maestro ninja con todo un ejército de ninjas a su mando, no creían que esto pudiera ser muy difícil.

Aun.

Eran las dos de la tarde cuanto los chicos despertaron de su siesta, llenos de energía para jugar más, lamentablemente, los juguetes se le hacían poco apetecibles, por lo que tuvieron que "explorar" la guarida en busca de algo que hacer mientras que los dos maestros le seguían los pasos para que no se lastimaran.

- Donatello! Deja de jugar con los cables de los aparatos! - grito Splinter.

- Tortuga! Suelta Mi Capa En Este Instante! - le grito Shredder a Michelangelo mientras estaba colgado de su espalda.

- Raphael! No Golpees a Leonardo! - le grito Splinter a su hijo mientras quitaba a Michelangelo de la espalda de su pareja - Donatello! Que Te Dije De Los Cables?! Raphael! Que te dije de golpear?! - grito pero al ver que sus hijos no le escuchaban soltó un suspiro de agotamiento.

- No te exaltes tanto, ya no eres joven - le dijo Shredder mientras tenia a Michelangelo cargado entre brazos. Splinter lo volteo a ver con el ceño fruncido y una sonrisa sarcástica.

- Ha-Ha, sé que estoy viejo... no me hagas recordarlo - dijo lo último en voz baja - Ya no tengo energía - dijo estirando su espalda hasta escuchar un leve chasquido. Shredder lo pensó un poco y sin decir nada, se acercó a la televisión y la prendió justo en un programa infantil.

- Bien Niños! Tengo que encontrar la pista pero no la veo, ustedes si? - pregunto el actor del programa e hiso llamar la atención de todas las tortugas que inmediatamente caminaron hasta llegar al frente del televisor.

- Ahí! - respondió Michelangelo eufóricamente.

- Esta allí! - respondió Leonardo más calmado.

- Ahí! Voltea! - le grito Raphael. Los dos adultos suspiraron calmados al mirar a sus hijos en un sitio.

- Ya casi es hora de la almuerzo, creo que deberíamos hacerles de comer de una vez - menciono Splinter.

- Bien, tu vigílalos y yo les hare algo - respondió Shredder y fue a la cocina para hacer algo de comer.

El humano había tardado un poco más de lo usual en terminar de cocinar ya que no sabía muchas recetas para infantes, pero afortunadamente termino a tiempo, Splinter tuvo que contener una ligera risa por el almuerzo de aspecto tan infantil, eran cuatro platos con un poco de arroz cosido, trozos de jamón y queso en forma de estrellas, pequeñas salchichas en forma de pulpo y algunos vegetales como brócoli y zanahoria

- Ríete y te juro que te perforo el estómago - dijo Shredder amenazadoramente al presenciar la risa contenida en su pareja.

- Lo siento - dijo y sentó a sus cuatro hijos frente la mesa sobre unos gruesos libros.

El almuerzo fue tranquilo, algunos chillidos infantiles, un poco de comida saltando de aquí para allá, todo muy bien, hasta que los cuatro niños habían "terminado" su plato.

- Termine! - dijo Michelangelo feliz.

- Yo también - le siguió Leonardo.

- Y yo - dijeron Raphael y Donatello al mismo tiempo. Splinter alzo una ceja y justo cuando sus cuatro hijos estaban a punto de bajarse de sus sillas, hablo.

- Les faltaron los vegetables - los cuatro niños pusieron cara de asco al voltear a ver esas cosas verdes con naranja.

- Pero saben feo - gimoteo Michelangelo.

- Pero te hacen bien - respondió Splinter.

- Si tanto te gustan porque no te las comes tu - le respondió Raphael con el ceño fruncido.

- Raphael! no me contestes - regaño Splinter - No será tan malo si lo intentan - insistió pero sus cuatro hijos tenían caras de no querer comer esa comida ni en un millón de años, suspiro pesadamente y volteo a ver a su pareja que estaba leyendo el periódico mientras comía un poco de su bistec - Saki - le hablo Splinter cansadamente y Shredder cerro su periódico.

- Lo sé - dijo ya sabiendo que tenía que ayudar a su pareja - Escúchenme bien tortugas - le hablo a los pequeños niños con la voz más temible que pudiera generar - Si no se comen esas cosas en tres segundos - mostro su arma y la empuño fuertemente - Morirán - los niños tenían los ojos increíblemente abierto - 1... 2... - dejo de contar al ver que los niños habían dejado sus platos limpios - Así me gusta - dijo con victoria y volteo a ver a su pareja que lo miraba con pupilas pequeñas, boca fruncida y entrecejo apretado - Que? - pregunto sin entender el enojo de su pareja.

- Solo por esta vez lo olvidare - dijo conteniendo su enojo y soltándolo en un suspiro pesado.

- Papá, ya podemos irnos? - pregunto Donatello tímidamente.

- Claro - respondió Splinter sonriendo y los niños saltaron de la silla y salieron corriendo de la cocina, mas por su miedo a Shredder que cualquier otra cosa - Les dejaras un trauma - pensó Splinter en voz alta y empezando a levantar los platos limpios de la mesa. Shredder se quedó sentado y leyendo el periódico unos minutos más hasta que vio el reloj en la pared.

- Tengo que ir a trabajar - dijo levantándose y dejando el periódico en la mesa.

- Que? - pregunto desconcertado Splinter - No poder controlar a los niños sin ayuda, ya no estoy joven - dijo con algo de desesperación pero Shredder solo suspiro en respuesta.

- Estas siendo paranoico, cuidaras de cuatro niños por cuatro horas a lo mucho - respondió algo frio y empezó a salir del lugar - Así que no te comportes tan desesperado, eres un maestro ninja, me dirás que no puedes con cuatro niños? - Splinter no respondió y solo se quedó con mirada preocupada.

: Tres Horas Más Tarde :

- Bueno... - empezó Shredder - Respondiendo la pregunta: No, no puedes con cuatro niños - dijo al llegar a la guarida después de su trabajo.

Splinter tenía pintura en todos lados, rostro agotado, y el ceño fruncido por el cansancio y enojo de gritar y ordenarle a sus hijos y estos no hacer caso. Los cuatro niños estaban, al igual que su padre, llenos de pintura, Michelangelo estaba en el suelo llorando ya que se había tropezado, Donatello había desarmado la tostadora y estaba jugando con sus piezas, Leonardo estaba en brazos de su maestro mientras tenía el ceño fruncido y queriendo bajar hacia Raphael que estaba pegado a Splinter y alzaba los brazos hacia Leonardo con la mirada enojada ya que habían sido separados de una pelea.

- Toma - dijo Splinter pasándole a Leonardo hacia Shredder con estrés contenido - Necesito descanso, báñalos y empieza a hacer la cena, quiero dormir - prácticamente ordeno y sin decir más se retiró a su habitación.

Shredder tomo las cosas con calma y lentamente puso a Leonardo en el suelo, justo cuando Raphael y Leonardo se abalanzo uno contra otro, Shredder los miro amenazantemente haciendo que los niños dejaran de pelear por el miedo, Shredder tomo a Michelangelo en brazos y en respuesta, el niño empezó a llorar en su hombro y a hacer más silencioso su llanto, por último se acercó a Donatello que seguía jugando con las piezas de la trotadora.

- Arma eso de nuevo - le ordeno el adulto y Donatello con miedo empezó a armar la trotadora y dejarla como nueva en cuestión de minutos. Shredder asintió y cargo a Donatello hasta llevarlo a la sala junto a Michelangelo y los dos hermanos mayores que ya se habían sentado en el sillón, encendió el televisor y llamo totalmente la atención de los niños como si fuera magia.

Suspirando pesadamente, fue a la cocina y tomo un trapo para después empaparlo y llevarlo hacia la sala, rápidamente le quito la pintura a los chicos que no se dieron cuenta por estar viendo la televisión.

- Papá - hablo Michelangelo hacia Shredder.

- ... Que? - respondió un poco tenso por el cómo lo llamo.

- Porque dicen tanto "perra"? - pregunto el menor y Shredder alarmado volteo al televisor.

"Oh Por Dios! Mataron A Kenny!" "Hijos De Puta!" se escuchó y tomando el control rápidamente cambio de canal, se dejó llevar por el hecho que eran unas caricaturas y no verifico si era un programa para niños.

- Que es "puta"? - pregunto Raphael inocentemente. Shredder no sabía cómo responder.

- Olvídenlo - respondió rudamente pero aun así con tono tembloroso - No le digan a su padre - dijo por último y los niños se miraron entre sí cuando Shredder se alejó.

- Quien es él? - pregunto Leonardo viendo a Shredder alejarse a la cocina.

- Papi dijo que era nuestro otro papá - respondió Michelangelo.

- No seas bobo, no se puede tener dos papás hombres - le respondió Raphael.

- Pero papi lo dijo - le contradijo Leonardo y los niños se quedaron en un silencio pensativo.

- Tal vez es mujer y no lo hemos notado - dedujo Donatello.

- No creo, las mujeres no lucen así - le respondió Leonardo.

- Y tu como sabes? nunca hemos visto una mujer - le contesto Raphael y Leonardo apretó el ceño mientras pensaba profundamente.

- A mí me gusta tener otro papá - comento Michelangelo con una sonrisa ganándose miradas extrañadas de sus hermanos pero lo ignoraron inmediatamente.

- Miren, papi dice que está bien, así que está bien - puso fin a la discusión Leonardo justo en el momento que Shredder entro a la sala.

- La cena - dijo sin más el mayor y los niños caminaron hasta la cocina donde vieron sus platos con comida - Pueden comer frente al televisor si prometen comer los vegetales sin alboroto - condiciono y los niños se vieron con una sonrisa y asintieron fervientemente, comer viendo la televisión era un lujo que su padre nunca los dio, el tener esa opción hacia cambiar su percepción hacia su nuevo padre.

La cena fue normal y calmada para la suerte de Shredder, no quería recurrir a los regaños o peor aún, a la violencia con los niños, principalmente porque no se controlaba.

Justo cuando los niños terminaron de comer, Splinter termino con su descanso y camino a la sala esperando ver un desastre peor del que había dejado, Shredder en el sillón leyendo el periódico e ignorando a los niños que estarían comiendo cualquier comida rápida que Saki les habrá dado para que se callaran mientras peleaban entre sí, pero no, todo era calmado y justo como lo había dejado.

- Despertaste - apunto a lo obvio Shredder cuando lo vio entrar a la sala.

- S-si... te encargaste bien de las cosas - dijo viendo a sus hijos calmados en el sofá, jugando con unos robots y dinosaurios de juguetes mientras los platos sucios estaban apilados en el suelo los cuales no dudo en tomarlos y lavarlos.

Vio como todavía estaba el lugar desordenado pero puso eso en segundo plano cuando vio a sus hijos bostezar, los cargo hasta la habituación de cada uno y los arropo, no paso mucho tiempo para que los niños cayeran a los brazos de Morfeo. Sonrió y fue a la sala pensando en limpiar el desastre causado, pero con un sonoro bostezo decidió dejar eso para después, camino hasta su cuarto y cama y encontró a Saki ya dormido, aunque no lo haya dicho, para el también fue un día pesado, suponía que aunque no pasaron muchas cosas, cuatro niños generaban estrés por el que hacer y cómo actuar. Sonrió y durmió junto a él, segundos fueron necesarios para dormir.

Splinter fue el primero en despertar de una larga y calmada noche de sueño.

... espera... "larga"?... "calmada"?

Como si estuviera totalmente despierto, se enderezo en su futan y miro la nada con el ceño fruncido por tanta confusión, era imposible que teniendo cuatro hijos de alrededor de tres años pudiera dormir tan bien, era ilógico, volteo a ver a su pareja que se mantenía sentado junto a él mientras tenía un libro en manos y lo miraba como si esperara algo.

- Ohayou - saludo en su lengua madre.

- Porque dormí tan bien? - pregunto y Shredder frunció el ceño.

- Tu dormiste bien porque tienes el sueño pesado, yo no - respondió con rencor y enojo - Las tortugas se despertaron temprano y tuve que levantarme cada diez minutos para callarlos - comento.

- Que hiciste para mantenerlos en silencio? No me digas que los amarraste y le pusiste cinta en la boca?! - pregunto con algo de preocupación.

- ... - se quedó en silencio unos segundos.

- Lo Hiciste?! - pregunto con histeria.

- No, estaba a punto de hacerlo, me sorprendió que sea tan transparente - respondió regresando la mirada a su libro - Llame a alguien para que los cuidara - respondió y Splinter se calmó.

- Una niñera? - pregunto y Shredder no respondió, pero era su forma de contestar afirmativo - Bueno, eso me calma - respondió y se volvió a recostar - Llamaste a Abril o Miwa? - pregunto.

- Ninguna - respondió. Splinter abrió los ojos sin entender pero un rotundo sonido lo distrajo de sus pensamientos, un sonido proveniente de la sala, rápidamente corrió hasta llegar a la sala y encontró algo poco usual; Tiger Claw estaba en medio del lugar, recostado en el suelo como todo un tigre y con Leonardo entre sus brazos mientras lo acicalaba, y no estaba solo, Rahzar estaba del otro lado y con Michelangelo jugando sobre su cabeza mientras Hachiko le gruñía, las dos tortugas restantes se mantenían frente al televisor mientras veían "Lola la Aventurera".

- Que sucede? - pregunto Splinter con desconcierto antes de ser visto por el can y el felino con sorpresa.

- Te dije que lo despertarías - le regaño Tiger Claw a Rahzar.

- El perro me mordió cuando estaba desprevenido, quieres que no sienta dolor? - se justificó Rahzar mientras sostenía a Michelangelo que se sostenía de las orejas del can.

Splinter se mantenía algo desconcertado pero aun así pudo entender lo que sucedía al mismo tiempo que Shredder camino hasta la sala y llegar junto a su pareja.

- Eso es todo, lárguense - ordeno con vos gruesa y los mutantes bajaron la mirada algo decepcionados y pusieron a los niños de lado para después irse sin decir nada más.

- El lugar está limpio, lo hiciste tú? - pregunto Splinter decidió dejar el desastre del día pasado para después y ahora la guarida estaba reluciente.

- No soy la criada de nadie, le ordene a Tiger Claw y Bradford que lo hicieran - respondió rudo y se acercó a la cocina para hacer el desayuno. Splinter suspiro y se acercó a sus hijos que se mantenían frente al televisor.

- El perrote va a venir otra vez? - pregunto Michelangelo refiriéndose a Rahzar mientras tenia esperanza en sus ojos.

- Y el Tigre? el Tigre también? - pregunto Leonardo en la misma situación que Michelangelo. Splinter pensó que incluso en esas condiciones, sus hijos seguían manteniendo un laso con sus parejas.

- Si, probablemente regresaran - respondió no estando tan seguro pero las sonrisas de sus hijos hicieron que nada importara.

El segundo día no tuvo nada de nuevo, un poco de revuelo, berrinches, lo más difícil fue bañar a los niños pero hasta ahí nada realmente sucedió, todo cambio cuando la tarde llego y Shredder tenía que irse a trabajar, Splinter sabía que los niños le tenían cierto miedo al mayor por lo que no hacían nada grave mientras estaba él, pero cuando no estaba...

- Tranquilo - dijo a Shredder para calmar a su pareja - Es hora de tu meditación, porque no vas y te callas? - pregunto con fastidio y Splinter frunció el ceño, pero antes de que pudiera hablar su pareja lo interrumpió - Llame a alguien para que los cuidara mientras tu meditas, así que cállate, vendrán en unos minutos - respondió antes de irse de la guarida y dejar a Splinter confundido y calmado a la vez, si era así, suponía que podía estar tranquilo.

Con calma miro como sus hijos estaban frente al televisor estando esté apagado, aun así se mantenían calmados, Leonardo y Donatello hacían un rompecabezas, Raphael dibujaba frenéticamente con una crayola y extrañamente Michelangelo tenía los ojos bien abiertos a las fotografías de un gran libro, sonriendo con tranquilidad, fue al dojo y medito por horas, efectivamente sintió dos presencias entrar a la guarida pocos minutos después de comenzar a meditar y se sintió tranquilo, pero cuando termino su meditación sintió no solo las dos presencias, si no que ahora eran cuatro, por lo que fue a revisar.

- Spike! - dijo Raphael mientras escalaba por la espalda de Slash.

- No, me llamo "Slash" - repitió la gran tortuga por enésima vez pero aun así con una sonrisa.

- Tienes la lengua muy rasposa - menciono Leonardo que estaba del otro lado de la habitación mientras era acicalado por el felino que lo mantenía sobre sus brazos.

- Es normal, soy un felino - respondió y siguió acicalando a Leonardo mientras ronroneaba pacíficamente.

Splinter se quedó algo sorprendido por la repentina aparición de Slash en el lugar y por el hecho que ni Donatello ni Michelangelo estaban a la vista.

- Hamato-san ha terminado con su meditación? - pregunto Tiger Claw con respeto y poniendo a Leonardo sobre su cabeza.

- Si, y puedes dejar las formalidades, solo llámame Splinter - le respondió - Donde esta Donatello y Michelangelo? - pregunto volteando hacia los lados.

- Donatello está en el laboratorio junto con Leatherhead y Michelangelo está en la cocina junto a Bradford - respondió Slash poniéndose en una posición extraña para que a Raphael le se hiciera más fácil escalar sobre su espalda. Splinter asintió y decidió ver primera a Donatello ya que era el más cercano, sonrió al verlo tan risueño con Leatherhead mientras armaba algo con las piezas de una tostadora.

- Esto va con esto y esto con esto - balbuceo el pequeño Donatello mientras embonaba las piezas de metal - Tornillo - pidió alzando la mano y Leatherhead respondió poniéndole el tornillo en la mano - Gracias - respondió y Leatherhead solo sonrió ampliamente como respuesta.

Después de ver esa tierna escena fue a la cocina y aunque le molestara ver a Bradford, se sintió bien al verlo como limpiaba la cara de Michelangelo con un trapo húmedo ya que se había ensuciado de helado.

- Te dije que no te aventaras al gato - reprocho suavemente el canino y refiriéndose a Ice Cream Kitty.

- Pero está muy rico - respondió Michelangelo sin borrar su sonrisa.

- Aun así, probablemente hiciste enojar al gato - arremato Rahzar.

- No creo, estás enojado gatito? - le pregunto infantilmente a Ice Cream Kitty que estaba junto a él y dentro de un tazón.

- No~ - respondió la gata con alegría y una gran sonrisa, pero los demás solo pudieron escuchar un maullido.

- Mmm... yo también me quiero aventar hacia ti - menciono Hachiko con tono seductor y manteniéndose en el suelo.

- Cállate! Creí Haberte Dicho Que Te Fueras De Este Hogar! - respondió enojada la gata pero los presentes solo pudieron escuchar maullidos frenéticos e iracundos

- Esta bien gatito - dijo Michelangelo y acariciando a la gata - Guau-guau no te hará nada - dijo ya que pensó que Hachiko la estaba intimidando.

Splinter sonrió por la escena y justo cuando regreso a la sala para ir de regreso a su Dojo vio cómo su pareja entro a la casa.

- Regresaste - dijo a forma de bienvenida Splinter al ver a Shredder regresar.

- Si - respondió pero solo vio con cierta rudeza a Tiger Claw que se quedó un poco tieso, después desvió la mirada hacia Slash que se mantenía en el suelo y trataba de no hacer contacto visual.

- Entiendo que querías mantenerme tranquilo, pero no fue necesario llamar a cuatro para cuidar de los niños - comento Splinter con una sonrisa pero Shredder solo se quedó con el rostro duro y mirando a Tiger Claw y Slash.

- No lo hice - respondió.

- Éh?

- Al Frente! Ahora! - ordeno rotundamente y todos los mutantes exceptuando a Splinter, se pusieron en fila frente a los maestros y cada uno cargando a su pareja, con la mirada sumamente pesada, analizo a cada mutante mientras estos se tensaban - Tiger Claw, Bradford - los dos nombrados se tensaron al escuchar sus nombres en un tono tan sombrío - Les ordene Solo a ustedes dos que vinieran a la guarida, que hacen esos dos aquí? - pregunto y paso unos segundos cuando finalmente Tiger Claw respondió.

- En realidad, nosotros no trajimos a Leatherhead ni Slash - respondió y Shredder alzo una ceja.

- L-les envié una foto de los niños por teléfono, ellos llegaron por sorpresa - respondió Bradford con algo de nerviosismo.

- Bueno, de todas formas no me es molestia que estén aquí - respondió Splinter antes de que Shredder lo hiciera.

- A mí si me molestan, largo de aquí - le siguió Shredder con una voz resonante haciendo que los grandes mutantes sudaran frio y dejaran a los niños en el suelo y se retiraran del lugar.

Pero a poco antes de salir del lugar, los niños empezaron a llorar ruidosamente mientras alzaban los brazos hacia ellos.

- Arg! Porque Lloran?! - pregunto irritado Shredder y elevando la voz para que se escuchara, los llantos eran extremadamente resonantes.

- Regresen! - les ordeno Splinter a los mutantes al mismo tiempo que bajaba un poco las orejas por el fuerte sonido. Los mutantes rápidamente regresaron y cargaron a los niños que dejaron de llorar y se aferraban cada uno a su pareja.

- Estúpidos niños malcriados - maldijo Shredder en voz baja - Se quedaran aquí hasta que yo lo diga - le ordeno a los mutantes - No tengo la necesidad ni humor para soportar lloriqueos de infantes - dijo y fue a la cocina - Hare el almuerzo, por lo tanto no quiero escuchar escandalo - ordeno y camino seguido por Splinter y dejando a los niños y sus parejas en la sala.

Los mayores en la sala intercambiaron miradas mientras mantenían a los menores en sus brazos y manteniéndolos callados.

- Es intimidante - dijo Leatherhead refiriéndose a Shredder.

- Está siendo blando - comento Rahzar y las bestias caminaron hasta el sillón del lugar y encendieron la televisión en un programa para niños que mantuvo muy entretenidos a las tortugas que aún se mantenían en el regazo de sus respectivas parejas.

Leonardo estaba con la mirada fija en la televisión mientras la áspera lengua de Tiger Claw era pasada por la parte de atrás de la cabeza de niño y de vez en cuando por sus mejillas. Raphael estaba más entretenido jugando entre los brazos de Slash que viendo esa caricatura de "Tod Toronja" tan estúpida. Donatello estaba atento al televisor, pero no tanto como Leatherhead el cual si tenía la mirada clavada en la pantalla. Al final Michelangelo miraba el televisor mientras jugaba con Rahzar sobre la cabeza de esté y mordía la oreja del canino de vez en cuando.

Mientras tanto en la cocina, Shredder estaba cortando en pedazos barios trozos de carne y vegetales acompañado de Splinter mientras hablaban un poco.

- Porque no quieres que estén en la casa? mantienen a los niños vigilados y no son mucha molestia - pregunto Splinter sin voltear a verlo.

- Odio la presencia de extraños cerca - respondió irritado y sin verlo.

- Pero dos de ellos son tus estudiantes - comento Splinter viéndolo de reojo.

- Les enseño y les ordeno, pero siguen siendo extraños, no sé nada de ellos y no me interesa averiguarlo - respondió y Splinter hiso una ligera mueca de descontento.

- Sabes, ellos ahora son nuestra familia - comento Splinter y Shredder ladeo la vista hacia el con confusión - Nuestros hijos ahora son sus parejas, ellos son como nuestros yernos - tan pronto termino la última palabra, Shredder clavo fuertemente el cuchillo en la tabla de picar.

- Aun no me convence la idea de que tus hijos sean ahora parte de mi familia, no lo empeores atrayendo extraños - dijo mientras ponía los vegetales y trozos de carne cortados en una cacerola con agua hirviendo. Splinter sonrió y al igual que Shredder, puso los vegetales y trozos de carne cortados a la cacerola.

- De acuerdo - respondió con una sonrisa, no presionaría porque sabía que con el tiempo Saki se acostumbraría a la idea.

Después de eso la tarde fue normal, cuando la comida estuvo lista, los niños y sus parejas comieron en la sala mientras que Shredder y Splinter se mantenían en la cocina, una tarde muy tranquila al punto que los niños se quedaron profundamente dormidos.

Una pequeña siesta en el sofá de la sala, algo muy dulce de ver para los mayores, el tiempo para que los mutantes se fueran llego, Rahzar y Tiger Claw tenían misiones que hacer y Leatherhead y Slash molestaban con su simple presencia a Shredder, por lo que salieron de la guarida mientras los niños estaban dormidos.

Eran las siete de la tarde cuando los niños despertaron solo para ser avisados que dentro de un par de horas tenían que irse a la cama, ellos protestaron pero su padre fue muy claro con lo dicho, los niños decidieron ver una película antes de dormir cosa que Splinter no se negaría.

- Vigílalos mientras ven la película, quiero meditar un poco - le dijo Splinter a Shredder a lo que el humano lo vio con el ceño fruncido.

- Que?! Porque crees que quiero pasar tiempo vigilándolos?! - pregunto enojado ya que estar a solas cuidando a las tortugas era algo desagradable para él.

Splinter frunció el ceño y parpadeo sarcásticamente.

- Yo pase quince años criándolos y vigilándolos, creo que tú puedes un par de horas - se escudó y salió de la sala para entrar al Dojo con una sonrisa prepotente. Shredder había perdido una ronda más.

Shredder suspiro pesadamente y fue con los niños que se mantenían sentados en el suelo y sillón mientras cambiaban de canales rápidamente buscando algo bueno que ver.

Se sentó en el sillón e inmediatamente Michelangelo se sentó alado de él y se recargo en el cuerpo de su padre, Donatello también se acercó a Shredder pero no de forma tan melosa como Mikey.

Raphael por fin encontró algo que le gusto: era una escena donde un muñeco cobraba vida y empezaba a caminar y hablar con otro niño.

Shredder no era experto en lo que los niños podían o no ver, por lo que no les negó ver esa película al mismo tiempo que los niños no sabían que estaban apunto de ser traumados de por vida.

Splinter había terminado su meditación cuando estuvo totalmente seguro que la hora de dormir llego para los niños. Salió del dojo y camino a la sala solo para encontrar a Shredder sentado con mirada aburrida mientras tenía a los cuatro niños abrasados a él firmemente mientras tenían horror en el rostro y veía la televisión sin parpadear. Splinter se confundió un poco y cuando volteo a ver el electrodoméstico se quedó helado.

- SAKI! - le hablo sorprendido Splinter a su pareja a lo que se acercaba al televisor y lo apagaba.

- Que? ya el la hora para que se duerman? - pregunto sin entender el punto de Splinter.

- Como se te ocurre dejarlos ver una película de terror? - reclamo enojado.

- No pueden ver películas de terro-

- Dios! NO! - interrumpió abruptamente, respiro profundo y decidió calmarse, enojarse no serviría de nada - Bueno, terminemos el tema y mandemos a los niños a la cama - cada adulto cargaron a dos tortugas que se mantenían como estatuas con rostros traumados y ojos firmemente abiertos, con calma pusieron a cada niño en su respectiva habitación, lo arroparon y se regresaron a la recamara que compartian.

- No entiendo porque no crees que las tortugas pueden ver una película de terror - comento Shredder mientras se quitaba la armadura ya que su pareja sentía con la angustia encima.

- Lo sabrás en unos minutos - respondió enigmáticamente pero a Shredder no le interesaba mucho la respuesta.

Como era normal, Shredder tenía un apetito sexual hacia Splinter cada que entraban a la habitación juntos, y, como era normal, Splinter no se negaba, pero tenía el aura de estar esperando algo. Justo cuando Shredder empezaba a preparar a Splinter, el llanto de un niño resonó en la guarida.

- Y Ahora Qué?! - pregunto irritado Shredder, si algo le desagradaba, era que le cortaran la acción. Splinter cerró los ojos y dejo salir un suspiro a lo que se levantaba y acomodaba su vestidura.

- Este es el "porque" no pueden ver películas de terror - respondió y salió de la habitación para calmar a su hijo menor.

Treinta minutos pasaron cuando Splinter por fin pudo calmar a su hijo y regresar a la habitación donde lo esperaba Shredder con brazos cruzados.

- Ya? - pregunto irritado tan pronto lo vio entrar.

- Ya - respondió Splinter y se adentró a su cama para retomar lo suspendido, pero tan pronto empezaron se escuchó el llanto de otro niño, era claramente el llanto de Donatello.

- Enserio?! - pregunto Shredder enojado cuando vio como Splinter se levantaba y alejaba.

- Es tu culpa, no la de ellos - comento Splinter y salió del cuarto para ir a ver a su hijo genio.

Otros treinta minutos pasaron cuando Splinter pudo calmar a su hijo y regresar con Shredder que estaba leyendo un libro con enojo en su rostro.

- Ya podemos tener sex-

"Papaa!" "Uwaaaa" "Papi!" "Buaaa! Papi! Papi!" los gritos de los cuatro niños al mismo tiempo interrumpieron a Shredder que lanzó su libro contra la pared.

- Por Un Demonio! - grito con furia - No Me Dejan Hacer NADA! - grito enojado y Splinter rio con el enojo de su pareja.

- Tal vez no lo sabias, pero los niños fácil pueden llegar a ser el anticonceptivo más eficaz del mundo - comento con gracia y salió del cuarto para ir con sus cuatro hijos y regresar cinco minutos después con las cuatro tortugas en brazos.

- Porque los trajiste?! - pregunto enojado Shredder al ver a Splinter entrar a la habitación con los cuatro niños.

- No pueden dormir solos por esta noche, así que se dormirán con nosotros - Shredder estaba a punto de protestar pero Splinter hablo primero - Recuerda que esto es tu culpa - solo con esa frase logro que Shredder se obligara a ahogar toda protesta.

Recostándose bruscamente, el humano se tapó y le dio la espalda a Splinter y las tortugas para intentar dormir y olvidar que esa noche no solo no tendría sexo, si no que compartiría cama con cuatro niños babeantes, su única esperanza es que supieran ir al baño y no tengan que mojar nada.

Splinter sonrió por la actitud de su pareja y por como Michelangelo se aferraba a Saki sin que este se diera cuenta. Michelangelo estaba abrasado a la espalda de su pareja con una mano mientras tenía la otra en su boca, Donatello estaba alado de Michelangelo y estaba boca arriba, después estaba Raphael que estaba acostado de espalda y después estaba Leonardo el cual se aferraba Splinter para dormir.

Sonriendo plácidamente, el maestro se acomodó junto a sus hijos y cerró los ojos para quedar dormido con una sonrisa.

Un ambiente totalmente familiar, que agradable era para Yoshi.

... Zzz... zzz... ? Hmm?...

Shredder empezó a surtirse incomodo entre sueños, como su fuera empujado y siendo mojado hasta que finalmente decidió despertar, abrió los ojos y lo primero que sintió fue humedad en su hombro, volteo el rostro y vio a una gran cara de tortuga con la boca puesta en su hombro y babeando a mares. Sin tacto o amabilidad, Shredder aparto bruscamente el rostro de la tortuga menor que, aunque su cabeza choco con la de su hermano genio, no despertó ninguno de los dos. El humano se sentó en el futon y vio como las cuatro tortugas estaban ya en sus tamaños originales, se alegró y vio el reloj de su celular que marcaba las casi las siete de la mañana.

- Termino rápido - una voz sorprendió a Saki, era la voz de su pareja que tenía los ojos cansados y aun se mantenía bostezando.

- Si, seré amable y esperare a que se despierten - comento Shredder volviéndose a recostar.

- Para qué?

- Para correrlos de la guarida por lo que reste del día, no pude tener sexo anoche y lo quiero recompensar - respondió y Splinter sonrió por la broma, pero la borro inmediatamente al ver el rostro serio de su pareja.

Estaba seguro que le dolerán las caderas por días.

:.:.:.:.:.:.:.:.:.:.:.:.:.:.:.:.:.:.:.:.:.:.:.:.:.:.:.:.:.:.:

Hachiko X Ice Cream Kitty:

- Ayuuuudaaameee~ - le rogo el perro a la serpiente.

Ocasionalmente, Shredder regresaba a su perro a la guarida del FootClan, solo cuando estaba seguro que tendría mucho trabajo y no podría ir a la guarida tan seguido. Hachiko estaba triste por eso pero le tomaba provecho al asunto e iba con su hermano serpiente el cual por ser otra mascota de su dueño, lo consideraba su hermano.

- No te puedo ayudar, eres demasiado idiota como para entender una explicación - le respondió la serpiente adentro de su vitrina y con voz seseante mientras le daba la espalda.

- Porfabooor! Ya le e dado todos los piropos y cumplidos que me sé! La nena simplemente no me mira! - se lamentó mientras estaba con la cara en el suelo y llorando mientras que su hermano lo miraba de reojo.

- "Me alegra no compartir sangre contigo, no quiero los genes de un perdedor" - pensó el reptil mientras lo miraba y se movió para estar frente a el - Deja de llorar! das más pena de la que deberías - le dijo y Hachiko levantó la cabeza y lo miro desde el suelo - Yo no sé de "romances" ya que no he visto otra hembra desde que me compraron en la tienda de mascotas online, pero aun así no se necesita pensar mucho el "por qué" la gata te dice que no - hablo y su hermano lo vio con ojos atentos.

- Porque?! - pregunto casi inmediato.

- Eres feo - respondió con tranquilidad y Hachiko bajo sus orejas - Y también das mucha, mucha pena, Solo Mírate! - Hachiko se deprimió mas - Le tengo mucha lastima a esa gata por ser la victima de tu cortejo, y eso que no la conozco - Hachiko se sentó en el suelo y evadiendo la mirada.

- Ok, ya entendí, deja de golpear mi orgullo - dijo dando unos leves gemidos digno de cualquier perro triste.

- También puede ser porque la cortejas demasiado - hablo y Hachiko le volvió a mirar - Seguramente lo primero que le dijiste es "Hola nena, que te parece tu bajo de mi mientras que yo salto, eh?" - dijo y Hachiko ladeo la mirada avergonzado.

- Bueno... no fue lo primero...

- Realmente la única relación que tratas de hacer con ella es la de copulación, porque no tratas algo más... amistoso - dijo y el perro ladeo su cabeza noventa grados exactos en señal de incomprensión y haciendo que la serpiente suspirara por la estupidez de su hermano - Trata de hacerte primero su amigo antes de su pareja - dijo en palabras simples y a Hachiko le brillaron los ojos.

- ESO! Que gran idea hermano! - festejo moviendo su cola fervientemente.

- Si, si, cierra el hocico, ya casi no te veo y en momento como este deseo no verte en definitivo - comento mientras se enrollaba en sí mismo otra vez y le daba la espalda a su hermano.

- Jaja! Que buena broma! - comento Hachiko con una gran sonrisa.

- Broma?

- Hachiko - una voz interrumpió el ambiente animal, era Shredder que entro a la habitación con una cabina para perros.

- Hora de irme, te veo cuando regrese - se despidió Hachiko de su hermano que ni siquiera le digno la mirada o voz a su hermano, finalmente escucho como el perro y el humano salían y dejo escapar un suspiro.

- Porque no compraste un canario? - menciono la serpiente al pensar en la decisión de su humano en comprar un molesto e idiota perro.

Hachiko llego a la guarida y pensó que era hora de actuar, durante todo el trayecto no paraba de pensar en posibles conversaciones, como "que comiste?", "hace buen clima", "como estuvo tu tarde?" entre otras cosas, pero ya que estaba ahí, se concentró solo en una cosa.

- Se amistoso y no coqueto, amistoso, no coqueto - se repetía una y otra vez a lo que salía de su caja y caminaba a la cocina.

- Oh... regresaste - una voz en lo alto distrajo a Hachiko de sus pensamientos, era Ice Cream Kitty la cual estaba en un tazón con un remolino de crema chantillí con jarabe de fresa y una cereza en la cima, Hachiko babeo ante la escena y no se dio cuenta - Deja de mojar el piso, alguien se puede caer - le dijo y Hachiko al darse cuenta que estaba babeando a mares dejo de hacerlo.

- Ho-hola! qué haces? - pregunto conteniendo su enamoramiento. La gata alzo una ceja por el extraño comportamiento del perro pero no menciono eso.

- Juego con Mikey - respondió ladeando la mirada.

- A qué? - pregunto Hachiko pero en eso entro Michelangelo a la cocina.

- Hachiko! Llegaste! - saludo Michelangelo acercándose al perro para acariciarlo, pero en el proceso, se resbalo con la baba que había dejado el perro.

- Mikey! - maulló preocupada la gata.

- Estoy bien Kitty, mi caparazón soporto el golpe - dijo Michelangelo poniéndose de pie como si nada.

- Que bueno - maulló feliz la gata pero le dio una vista enojada al perro - Idiota! Hiciste que mi amigo se callera! - regaño a Hachiko.

- Perdón, pero me es imposible no babear contigo en frente - respondió en forma de excusa.

- Si, ajá - respondió ladeando el rostro y tratar de notar que el perro no lo viera.

Michelangelo camino hacia la gata que le sonrió inmediatamente y ronroneaba al sentir como su amigo lo acariciaba y le hablaba, Hachiko pudo ver algo en el rostro de la gata al ser acariciada, pero creí que era algo demasiado imposible, por lo que elimino su pensamiento inmediatamente.

:.:.:.:.:.:.:.:.:.:.:.:.:.:.:.:.:.:.:.:.:.:.:.:.:.:.:.:.:.:.:

Uwaaa…. Tengo tableta gráfica y he perdido mucho tiempo de escritura en dibujos…. Y también he perdido mucho tiempo dibujando y escribiendo en vez de limpiar…. Ni modo…

A! Por cierto! Ya publique Fem!Shredder en este foro! Lo pueden encontrar en mi perfil de FF! Pero! Les tengo que decir que es un tanto… diferente al estilo de escritura que normalmente hago, me concentro más en párrafos y redacción que en trama y diálogos… solo es un aviso~

Facebook = Ritsune San
Tumblr = Ritsune-san